Maquillar los hechos

« Iremos a tres días de camino por el desierto y ofreceremos sacrificios al Eterno, según Él nos diga.»
(Shemot/Éxodo 8:23-10:1)

Mentir no está permitido.
Sin embargo, cuando está en juego la vida, la integridad física, o algún valor fundamental, entonces es lícito modificar un poco el relato de los hechos para prevenir daños mayores.
Pero, a no usar esta puerta lateral para eludir responsabilidades, conseguir lo secundario que no se obtendría de otra manera, o tener una excusa para soltar mentiras.

Hay varios sitios en el Tanaj donde hemos visto el engaño permisible, y este versículo que estamos citando es uno de ellos.
Moshé no podía plantearle al faraón que dejara salir a los israelitas indefinidamente, porque dejaba al faraón en una posición de debilidad que le era indefendible. Quedaba debilitado ante su pueblo, ante otros pueblos que tenía sometido, ante otros reyes que verían esto como una flaqueza del imperio egipcio, ante las costumbres egipcias y también ante su auto-valoración. Pedir la libertad de esos esclavos era absolutamente inaceptable, al menos en ese momento, por tanto era irracional e inútil pedirlo.
¿Qué tenía que hacer Moshé entonces?
Ayudarle a faraón a encontrar una forma de dejar libre al pueblo judío sin que ello menoscabara su autoridad, su imagen de poder, su dignidad.
Es decir, Moshé tenía que negociar para que todos fueran ganadores y eso lo percibiera faraón desde el primer momento.

Entonces, le oferta para que diera una licencia de algunos días a los israelitas, para que fueran a un lugar apartado que no fuera molesto para los egipcios, así ellos podrían hacer los rituales que agradaban al Dios de ellos.
Una propuesta rebelde también, pero que era manejable tanto en la práctica como en la idiosincrasia egipcia.
Luego, cuando siguieran camino a la libertad, ya el faraón haría demostraciones de su poder, dejaría contentos a los de dentro y fuera, finalmente todos quedarían contentos.
Pero, sabemos que faraón no aceptó y se perdió tremenda oportunidad de ser socio de Dios en la liberación de los israelitas ¡y qué bueno que fue de esta manera!

Con este estudio la gran enseñanza NO es que mintamos para tener ventajitas o salvarnos de dar la cara cuando metimos la pata.
Sino que tengamos sana astucia para negociar, aunque tengamos que retocar un poco la verdad, para que todos podamos ganar lealmente y sin provocar daños innecesarios.

Si este estudio te ha sido de provecho, danos una mano: https://serjudio.com/apoyo

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