Parasha Lej Leja 5759

Queridos Talmidim y Javerim, Shabbat Shalom:

"Y (H’) lo sacó fuera, y le dijo: Mira, por favor, ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y (H’) le dijo (a Avram): Así será tu descendencia.." (Bereshit 15:5)

Generalmente se asocia esta promesa a la incalculable cantidad de descendientes que saldrían del primer patriarcal, algo así como un inmenso pueblo, muy numeroso y muy poderoso.

Sin embargo, el pasuk que transcribimos más arriba debe ser interpretado en su contexto, por lo cual, leamos unos psukim más adelante donde está escrito:

"Y el sol estaba por ponerse" (15:12), lo que indica que cuando H’ efectuó tal promesa, aun no era la noche.

Entonces, podemos preguntar lógicamente; ¿Acaso es posible que las estrellas hayan sido visibles siendo que aún era de día?

¿Qué podemos entender de esto?

Parece que H’, en lo que respecta a la descendencia, no está prometiendo a Avraham cantidad, un número sin cuenta (como las estrellas).

De ser la promesa relativa a la cantidad de los hijos de Israel, entonces la Torá se contradice, pues está escrito que Israel es la más pequeña de las naciones ("Pues ustedes son la minoría de todas las naciones" – Devarim 7:7).

Más ajustado al texto, y a la historia, podemos inferir que H’ asegura una cualidad a los descendientes de Avraham.

A pesar de su escaso número, de su relativa debilidad, podrían ser de luminosa influencia para los pueblos de la tierra, de guía hacia H’ para toda la Humanidad.

Es cierto y real que las naciones desde la antigüedad han aprendido de la Torá, y de la bibliografía consagrada judía, los sublimes conceptos de ética y justicia, y, que el mensaje de la Biblia, se ha esparcido por todos los rincones de la Tierra, permitiendo que esté al alcance de todos el aproximarse a H’.

Así podemos entender e interpretar la orden de H’ a Avraham de que observara el cielo, y contara las estrellas, precisamente en el momento que las estrellas se encontraban en el cielo (como siempre) pero invisibles para el ojo de Avraham, pues la poderosa luz del sol le privaba de contemplar los otros astros.

¿Acaso pudo nuestro patriarca contar las estrellas cuando le fue requerido?

No, y eso, quizás, era lo que H’ quería en ese momento. Quizás, dar a entender que un único sol hace desaparecer la inmensa cantidad de estrellas que titilan desde las alturas.

Así deberían ser los hijos de Avraham, como le fuera prometido por el Eterno, "Así será tu descendencia", que en su seno está la oportunidad de hacer brillar los más preciados valores más allá de las tinieblas del caos, del poder de los fuertes y muchos opresores.

El espíritu de santidad y la luz de la Torá permitiría elevar, no sólo a los hijos de Avraham, sino a todas las personas que consideran que el mensaje de Amor, Justicia y Verdad para todas las personas (y seres) de la tierra, que emanó por vez primera de Israel es la finalidad de la existencia.

En presencia del sol, las innumerables estrellas se esfuman y su luz se disipa, junto a la oscuridad que las cobija…

http://serjudio.com/dnoam/lejleja.htm

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