Etiqueta: Torá

  • Resp. 6119 – bendición

    Claudia Andrea nos consulta:
    en hebreo que significa bendición
    Claudia, soy psicóloga, chile, punta arenas

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  • Origen de la idolatría

    ¿Cuál sería el profundo origen de la idolatría en el individuo?
    Tras un detenido análisis podemos apuntar algunos falsos inicios, a saber:

    • no se origina en una búsqueda de múltiples divinidades,
    • tampoco en un deseo por abandonar al Dios verdadero,
    • ni siquiera en la ignorancia de la existencia de Dios.

    Estos tres falsos orígenes se demuestran como falsos con una sola respuesta.
    El espíritu de toda persona es puro, es hilo de contacto inquebrantable con el Eterno, ninguna acción u omisión puede cambiar su esencia o cancelar su nexo sagrado.
    Es una fuerza constante que nos vincula a lo Santo y se opone con vehemencia a cualquier atisbo de contrariar tal unión sagrada.
    Es consciente de Dios y Su existencia singular, lo desea con fidelidad, rechaza cualquier pecado o cualquier falsa creencia.
    Por tanto, en el seno más profundo y autentico de cada persona no hay posibilidad para que surja el deseo por ninguna desviación, especialmente no la que niega o se opone a Dios.
    Este Yo Esencial, nuestra esencia espiritual perfecta, de estar al mando de nuestra vida nos llevaría por sendas de justicia y bondad siempre. Habría posibilidad de error, de equivocación, pero no de malicia, rebeldía o cualquier otra forma activa/pasiva de contrariar a Dios.

    Sin embargo, nuestro Creador no quiso que estuviéramos comandados directamente por el Yo Esencial, sino que nos creó con un cuerpo, con necesidades, sujeto a dificultades, mecido por emociones y pensamientos, sujeto a otros seres vivos y factores ambientales.
    No somos simplemente un Yo Esencial, pleno espíritu en completa armonía constante con Dios.
    Tampoco somos solamente un yo Auténtico, en el cual espíritu y cuerpo forman una perfecta sinfonía netamente orientada a lo bueno.
    Sino que nuestra Luz interior se ve sometida a ser envuelta por “klipot”, encascarada, por el velo que corre el EGO y sobre el cual se va construyendo nuestro Yo Vivido.
    Un Yo Vivido que es conflicto, que es drama, que es contradicción, que es forcejeo de tendencias, que es decisiones entre seguir el camino del bien o apartarse de él.
    Esta posibilidad de optar, esta realidad contradictoria que somos, este Yo múltiple que se exterioriza a través del Yo Vivido, es lo que nos da el potencial de crecer hasta alturas inmensas o de caer a abismos oscuros.
    Por ser creados de esta manera es que tenemos libre albedrío, capacidad de escoger entre el bien y su contrario, lo que nos dota de un poder único entre las criaturas de nuestro mundo.

    Es nuestra tara nuestra mayor ventaja.

    Entonces, el origen de la idolatría no está en lo más profundo y auténtico del ser humano individual, sino en algún punto externo a la esencia, que se origina en el velo del EGO sobre la Luz del Yo Esencial.

    Seamos más descriptivos para posibilitar una mayor conciencia.

    Al nacer el bebe se haya inmerso en un estado de casi plena impotencia, imposibilidad extrema de sobrevivir, de actuar de algún modo constructivo para proteger su existencia del espantoso trauma que conlleva el nacimiento.
    Su Yo Esencial se mantiene imperturbable, como estará por todo el transcurso de su existencia terrena.
    Pero su Yo Auténtico, en su dimensión corporal está siendo atrozmente atacado por miles de agresiones, involuntarias pero agresiones al fin, que recibe a través de sus cinco sentidos, desde dentro y fuera de su cuerpo.
    Está sumergido en un valle de dolor insoportable, no es el momento para que te describa nuevamente lo que ya hemos enseñado en otra oportunidad, pero debes quedarte con la idea de que nacer es una tortura espantosa, indescriptible.
    Gracias a Dios nuestro cerebro aún no ha madurado lo suficiente como para guardar registros mnemónicos que nos puedan extirpar la alegría y el disfrute más tarde.
    Gracias a Dios venimos pobremente equipados en esos primeros momentos, lo que nos sirve, en cierta medida, como defensa ante el ataque masivo que representa el nacimiento.
    Sin embargo, quedan rastros y huellas en lo más profundo de la memoria primitiva, arcaica, reptileana, en los recovecos más oscuros de nuestro cerebro, lo que se traduce en todo tipo de desbalances, enfermedades, malestares, trabas que se irán suscitando a lo largo de la vida del sujeto.
    También en aquel momento nace una defensa primaria, muy pobre, reducida en poder y recursos: el EGO.
    Sirve como mecanismo de defensa y supervivencia, al llamar la atención con las rudimentarias herramientas que el EGO dispone (gritos, llantos, pataleos) o para desconectar a la persona de la realidad sumiéndola en la inconsciencia (dormir, fantasías, etc.).
    El EGO pues, en aquel primer momento terrible, pesadillesco, es nuestro “salvador”.
    Y sí, lo es en cierta medida.

    El problema es que unos días o semanas más tarde el niño adquiere otras herramientas de supervivencia, va madurando fisiológicamente también, por lo cual el rol del EGO debiera irse reduciendo más y más, hasta quedar desprovisto de todo rol en la vida cotidiana.
    Sin embargo, algo falla en la casi totalidad de las personas, o algo parece fallar, ya que el EGO no queda en stand by, sino que persiste y se niega a dejar el rol de “salvador”.
    Va consumiendo energía que debiera canalizarse en actividades generadoras de placer, de crecimiento en todo plano, para no perder su sitial.
    El EGO se pone en el lugar de dios, para que lo adoremos y así no perder él su sitial de mando sobre nuestra vida.
    Actúa de tal manera que consigue hacernos sentir impotentes, nada, basura, pecadores, infames, débiles, estúpidos, nulos, vacíos, indefensos, de modo que luego se presenta nuevamente como “salvador” y nos hace creer que nos restituye a una posición segura y poderosa.
    Endiosamos al EGO.
    Somos EGÓlatras, adoradores del EGO, porque el EGO nos hace creer que sin él no somos nada, somos polvo cósmico a merced del espantoso sufrimiento del infierno del nacimiento.
    Y desde lo más profundo, desde nuestra plena convicción carnal, no queremos volver a pasar por algo tan horrible como fue esa experiencia traumática del nacimiento.
    Así que nos dejamos caer en los pobres bracitos del EGO, al que llamamos “salvador”, “redentor”, “dios”.
    (Estoy usando un lengua poético para que las ideas sean comprensibles y fácilmente asimilables, en realidad el EGO no tiene conciencia, no es un ser aparte, no es como un pequeño demonio en nuestro interior que nos posee y con su inteligencia hace trampas. El EGO es una parte de nuestro ser, natural, buena en el primer momento, que luego funciona de un modo en apariencia “demoniaco”).

    Atención, el uso que estamos haciendo aquí de la voz EGOlatría no es el mismo que encontrarás en cualquier diccionario.
    NO es “Culto y veneración que una persona se profesa a sí misma”, sino culto y veneración que una persona profesa hacia un mecanismo primitivo suyo, que denominamos EGO. EGO que usurpa lugares y fagocita fuerzas lo que lleva a debilitar al individuo, generar conflictos con otros, destruir sociedades, impedir el crecimiento en todos los ámbitos, etc.
    El individuo se deja vencer por el sentimiento de impotencia y recurre a un “salvador” maravilloso que lo salve del mal.
    Tal “redentor” es el EGO.

    Es la EGOlatría, según te estamos explicando hoy, el verdadero origen de la idolatría.
    Todo idólatra es en el fondo un siervo de su EGO.
    Y esto incluye a aquellos que hacen de Dios, el verdadero, un ídolo, y comercian con Él, pretenden manipularlo, lo hacen una estatuita, le quitan Su identidad, lo cosifican, lo humanizan, lo asocian a otras entidades “espirituales”, lo empobrecen, lo limitan, etc.
    Se puede ser un ferviente “religioso”, muy cumplidor de los preceptos que atañen a cada uno por decisión de Dios (Siete para los gentiles, 613 para los judíos), y sin embargo ser también un idólatra inconscientemente.
    Se puede tener mucha “fe” en Dios, negar ser uno idólatra, pero cuando se permite a sí mismo vivir bajo el poder del EGO, buscando constantemente un “salvador” que resuelva los problemas cotidianos, entonces se está dejando al EGO en el lugar de Dios, aunque se diga creer y adorar al verdadero Dios.
    Creo que para muchos este texto, en particular este párrafo, puede ser duro de digerir, por lo que pido relectura, análisis cuidadoso, entender parte a parte

    Así pues, volviendo al comienzo de nuestro texto, en la raíz de la idolatría, el idólatra no pretende destituir a Dios, no quiere tener muchos dioses, no está desconectado de Dios, no ignora en lo profundo a Dios, pero se siente impotente, siente un miedo atroz a no volver a sufrir la calamidad del terror del nacimiento, se siente necesitado por un “salvador”, entonces hace surgir al EGO en todo su “esplendor” como un dios y salvador.

    Las religiones, grandes y pequeñas, más o menos sectarias, usan con habilidad al EGO para obtener lo mismo que éste.
    Hacen sentir a sus feligreses culpa, miedos de castigos insoportables, les hacen creer que son ridículos, pecadores, extraños, ajenos, débiles, errados, miserables, necesitados de salvación mágica; entonces, se ponen ellos y sus dioses como salvadores, como el único camino, la única vida posible.
    Niegan al feligrés la posibilidad de ser libre, de madurar, de ser responsable, de hacer su parte, de ser socio de Dios, de servir a Dios y no a dioses (hipóstasis del EGO).
    Embarullan con gritos, pataleos, violencia, llantos, sentimentalismos, culpas, amenazas, infiernos, posesiones diabólicas, sugestiones, supuestos milagros, mitos, palabrería en un etcétera variado que tiene por finalidad dejar a la persona en un estado de indefensión y perplejidad típica de un recién nacido.
    Así se aprovechan de la persona, de ti.
    ¿Cuántas veces te ha maltratado tu líder religioso pero o has aceptado con “humildad”?
    ¿Cuántas veces te señalaron como pecador aunque poco y nada hubieras hecho de mal según perspectiva del Dios verdadero?
    ¿Cuántas veces te prometieron salvación, sanidad, riqueza, éxito, es decir no-impotencia, a cambio de someterte a sus dictados?
    EGO y más EGO.
    El tuyo que forma alianza con el de ellos, el de todos en el EGO de las religiones.

    Te reitero lo que dije hace un rato, tendrás varias barreras para tomar conciencia plena de esta enseñanza de Luz y Liberación, muchas contras se pondrán en tu camino, muchísimas.
    Ya lo sé, pero tú no.
    Así que es tiempo de releer, comprender aún mejor, profundizar y hacer el intento de ver con ejemplos de tu vida diaria y de la gente que conoces para ver como la enseñanza cuadra exactamente con lo que has vivido, lo que has percibido, lo que te ha parecido y hasta ahora no tenías noción ni forma de describir y denunciar con firmeza.

    Las excusas abundan, son hábilmente usadas por el EGO y sus esbirros.
    La palabrería es un recurso del cual hace uso el EGO y sus cómplices.
    El envolver a las personas en tretas, trampas, jueguitos de espejismos es más de lo mismo.
    Todo lo que te somete a la impotencia, lo que te reduce de tu altura, lo que te hace creer que no tienes valor a no ser que te asocies con “eso”, simplemente es el EGO que te abduce y te obliga a adorarlo.

    Triste panorama para la humanidad, pues es así como estamos viviendo.
    Pero más triste es cuando los que se dicen seguidores de Hashem, sean judíos o noájidas, actúan de similar manera y hacen de Dios un dios, un ídolo más… pero presumen de sus títulos de nobleza, de sus cuentos de sabios, de sus conocimientos eruditos a nivel intelectual pero que escasamente sirven para erradicar las máculas del EGO de sobre sus almas.

    Maimónides (Hiljot Jametz UMatzá 7:4) describe a los idólatras iniciales como «כופרים וטועין אחר ההבל ורודפים אחר עבודה זרה – negadores, extraviados detrás de lo sin sentido siguiente y gente que corre con ansia detrás del ‘culto ajeno’.»
    Este lenguaje triple es inusual e instructivo.
    En él se explica el proceso por el cual un individuo se convierte en un idólatra.
    Primero se niega el nexo con Dios, el propio poder, la facultad inmensa que Dios nos ha dado, al tiempo que nuestras verdaderas limitaciones e impotencias.
    Se niega la realidad, para sumergirnos en un mar espantoso de impotencia, de imposibilidad, de dependencia extrema de otros.
    Segundo, al estar ya convencidos de nuestra nulidad –ficticia pero creída como cierta- la persona se desespera por salvarse, por sobrevivir a lo que cree el fin del mundo, entonces recurre a cualquier cosa vana, sin sentido, pero que se instala como la “única verdad, la única salvación, la única vida”. En lugar de buscar el propio poder, el lazo sagrado con Dios, uno se desploma bajo la impotencia y se va admitiendo de a poco los mensajes nocivos y tóxicos que provienen del EGO y sus esbirros.
    Tercero, cuando ya ha negado su poder, cuando ya está extraviado de la verdadera senda del amor y servicio a Dios, entonces procura con desespero llenar ese vacío existencial, esa impotencia real en la que se ha sumergido, y cualquier “culto ajeno” parece servirle por un tiempo, como una droga, como un anestésico, para mantenerlo sometido al EGO. El desespero por el “culto ajeno” puede incluir la voraz avidez por parte del noájida por adquirir cuestiones que son propias y exclusivas de los judíos, lo que es ajeno para el noájida aunque relevante y correspondiente al judío.
    Bajo el comando del EGO la persona se pierde y se toma de lo que considera su madero de salvación, endiosa a lo que no es dios, o limita a Dios.

    Tal el origen del mal para el hombre.

    (Este texto debe ser releído, estudiado, comentado con seriedad y en lo posible transmitido, difundido, hacerlo llegar a más y más personas con la meta de traer más luz al mundo y la verdadera redención, que sobrevendrá cuando no dependamos de los espejismos del EGO.)

  • El EGO, el YO Auténtico y el YO Vivido

    image Cuando el individuo se preocupa intensamente por lo que otros creen de él,
    al punto que sus conductas y actitudes son motivadas por esas expectativas ajenas,
    entonces, se puede decir que no está viviendo realmente,
    sino que está actuando personajes en una barata obra teatral.

    No vive como persona,
    sino como personajes;
    no porta una cara,
    sino que se le identifica por sus máscaras;
    no está en ninguna parte, ni en ninguna circunstancia.,
    su esencia está ausente, prescindente.

    Mantiene exiliado a su YO Auténtico,
    desterrado de sus jornadas.
    En algún lugar suponemos que está,
    pero maniatado, amordazado, enrejado,
    para que no se ventile, para que no salga, para que no muestras de vida.
    Mientras tanto, el individuo se la pasa entre una representación y la siguiente,
    no hay tiempo, ni energía, ni disposición de ánimo para su ser esencial.
    En cambio, transita actuando los libretos de autor/es ajeno/s y que son dirigidos por otro/s,
    va de disfraz en disfraz,
    de parlamento en parlamento,
    sin diálogos verdaderos,
    sin comunicación auténtica,
    sino meros monólogos solitarios entre otros monologuistas como él,
    enlazado en estrategias de manipulación de uno hacia otro uno.
    Así consume su tiempo de vida,
    en solemne o jolgoriosa apatía hacia la vida,
    falto de trascendencia.

    El individuo que vive centrado en el otro,
    al punto que se desconoce,
    tampoco puede conocer al otro.

    Hemos de discernir aquí finamente las palabras, para no confundirnos.
    Atendamos:

    «Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Eterno.»
    (Vaikrá / Levítico 19:18)

    No ordena el mandamiento (judaico) enfocarse en el deseo del otro,
    anular el yo, en procura de satisfacer exclusivamente al ajeno.
    Dios expresa con claridad que es deber amar al prójimo,
    pero como a uno mismo.
    Es decir, quien no consigue amarse, ¿cómo hará para amar a otro?
    Quién desprecia su vida, al punto de actuar personajes en lugar de desplegar su persona hasta su máximo potencial, ¿está capacitado realmente para amar a alguien?
    Aquel que dice ser generoso y despilfarra sus recursos en otros, pero no se cuida a sí mismo, ni respeta su YO Auténtico, ¿está amando con su presunta generosidad o solamente está demostrando su incapacidad para controlar efectivamente su vida y vivir armoniosamente?
    Ese sujeto que se somete al deseo de otro, que actúa servilmente y sin límites, ¿está haciendo su parte que le toca en el Plan Divino?

    El requisito previo para cumplir cabalmente este mandamiento (judaico) es tener conciencia del YO Auténtico, reconocerlo, mimarlo, respetarlo, cuidarlo, tenerlo en el lugar justo y medido que le corresponde. Cuando uno llega a amarse, recién entonces puede ser que ame a otra persona.

    Por otra parte,
    el individuo que solamente tiene ojos para su EGO,
    está domesticado para servirlo,
    es siervo de sus pasiones y apetencias,
    se desvive en fatua reverencia hacia su YO Vivido,
    ¿acaso se ama más que el que es esclavo de otros?

    ¡Por supuesto que no!
    En realidad, se desprecia profundamente, pues él también no sabe quién es en realidad,
    ni vive de acuerdo a su identidad,
    ni desarrolla sus potencialidades,
    ni canaliza sus fuerzas para adquirir dones.

    Es otra forma de estar pendiente de otro,
    ya que el sumiso del EGO,
    no se respeta, no se ama,
    aunque declame y grite que así lo hace.
    En la pura verdad,
    está “alienado”, es decir, se vive como un ajeno,
    es un extranjero en sí mismo.
    Su alma derrotado se pierde en la oscuridad,
    bajo las pezuñas del EGO,
    se convierte en otro, en uno que no es él.

    Su vida es falsa, plenamente falsa.

    La vida verdadera, es aquella que tiene conocimiento de su Yo Esencial o Auténtico,
    usa su Yo Vivido como una herramienta, tal cual es su propósito original,
    manipula a su EGO, en lugar de ser mancillado por él.
    Adquiere armonía a través de sus acciones y actitudes,
    se aprecia en su justa medida, es realmente generoso, es comunicativo, es solidario,
    está en sintonía con el cosmos,
    para amar al prójimo en serio.

    Así pues, antes de barruntar misticismo, quejarse por esto y aquello, expeler lemas judaicos sin sentido, barbotar palabrejas seudo-cabalísticas, pregonarse como sabio a sus propios ojos, la persona bien haría en adquirir humildad, en llenarse de sumisión ante Dios.
    Andar a la sombra de Dios, cumpliendo los mandamientos que a cada cual competen,
    el judío, aquellos que le atañen de los 613 de la Torá,
    el gentil, cada uno de los Siete Mandamientos Universales.

    De tal modo, las cosas se ponen en su orden y tiempo.
    Las vivencias dejan de ser ilusorias.
    Los rosotros pierden su dureza de máscaras.
    Los cuerpos se liberan para gozar de lo permitido.
    Las almas se llenan de luz y la irradian.
    El paraíso se experimenta a cada momento.

    Eso conseguimos cuando asumimos nuestra identidad espiritual, hacemos libre a nuestro Yo Esencial.

    ¿A qué estamos esperando?

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj y Feliz Séptimo!

    Moré Yehuda Ribco

  • Preg. 4495 – ¿Me puedo tatuar una hamsa?

    Preg. 4495 – ¿Me puedo tatuar una hamsa?

    ce nos consulta:
    Se que los judios no debemos hacernos marcas permanentes como los tatuajes en el cuerpo. Sin embargo, he ido aprendiendo y conociendo cada vez más el símbolo de la Hamsa, y cada vez estoy más prendada de su significado. He investigado hace acerca de 5 años, y me gustaría tatuarla en mi cuerpo, como algo que quiero siempre presente, algo que no quiero olvidar y que más allá es parte de mi sangre, porque representa el ser judia, mi máximo orgullo. ¿Es banal tener que tatuarse algo para tenerlo pre
    C. Santiago, Chile

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  • Preg. 4494 – camino de arrepentimiento y de retorno al Padre.

    Preg. 4494 – camino de arrepentimiento y de retorno al Padre.

    gabogt7 nos consulta:

    Buen dia!

    me presento nuevamente! mi nombre es Gabriel escribo desde Chile, mi interés en comunicarme con usted es por la inquietud que tengo dentro de mi, ya que ha pasado mucho tiempo desde que tome una decisión gracias al Eterno y a usted y no me arrepiento de ello, pero en esa ocasión usted me pidió que le siguiera escribiendo, cosa que no continué haciendo por otras razones, pero ahora volví 3 años mas tarde, con la pregunta de como sigo el camino de arrepentimiento y de retorno al Padre.
    Gabriel García, 22, Técnico en Prevension de Riesgos, Santiago Chile.

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  • Resp. 4184 – Conquista de Eretz Canan

    DanielO nos consulta:

    Estimado Profesor Yehuda Ribco: En este momento me encuentro enseñando a mis alumnos (de los cuales una gran mayoría no son judíos) el pasaje bíblico en referencia a la conquista llevada a cabo por el pueblo de Israel en la tierra de Canan. El relato se ve plagado de acciones realmente detestables como el genocidio indiscriminado de mujeres y niños de distintas ciudades cananeas. Lo más dificil de comprender es que estas acciones son ordenadas por Hashem. Podría sugerirme como puedo explicar
    Daniel Osowicki 28 años Director del Depto de Cultura Judía, Quito, Ec

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  • Resp. 4138 – ¿El conejo o liebre rumian?

    Leopard nos consulta:

    Estimado Moré Yehuda Ribco: La torah nos dice q ambos animales son rumiantes, pero investigando, he encontrado q ninguno rumía, podria ayudarme a encontrar explicación a ello?
    Gracias
    Shalom U’Brajot
    Uriel Aguirre, 27 años, asesor en Informática, Guadalajara, México

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  • Resp. 4131 – Después de la vida y estudio básico de su propia identidad

    Mi nombre es Meir de Guadalajara Jalisco.
    Soy judio, naci de padre y madre judios pero desafortunadamente no llevo las costumbres ni tradiciones, mas que lo basico, shabat, rosh hashana, yom kipur, Hanukah, pesaj,purim, etc..
    1 .- Quiciera saber si para el pueblo judio existe el paraiso y el infierno?
    2 .- Donde puedo comprar un talmud en español ,
    2a- ya que mi hebreo esta bastante oxidado,
    2b- he estado leyendo el antiguo testamento de una biblia
    2c- pero yo creo que es mejor si me enfoco exclusivamente en el talmud..
    2d- usted que me sugiere?
    2e- es lo mismo leerlo de una biblia o no?
    Shalom.
    Meir ben Jacob ben David
    MARIO BIJMAN

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  • Resp. 4129 – No está en el cielo, está en el seno de Israel

    Apreciado moré. Enseñó usted que la Tora fue dada a la nacion santa de Israel y no pertenece a los gentiles. Pero no pudo el santo D-s haber luego dado también una ampliacion de inclusion para los gentiles de la Tora dada a la nacion santa de Israel. Espero su respuesta. Gracias con antelacion.

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  • Resp. 4122 – Castigo para la mujer adúltera

    Prescott nos consulta:

    Se aplica aún la Ley de Moises contra la mujer adúltera?
    Desde que conosco a mi maestro (que es judío) he comenzado a estudiar y leer acerca de su cultura y religión que encamina la vida del hombre judío, algo que me parece muy digno de admirarse.
    De antemano, gracias.
    Marco, Ramirez , 18 años, Estudiante de Odontología, Mexicali, Mexico

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  • Resp. 4110 – Puede un Gentil leer Siddur?

    tzohar_sz nos consulta:

    Shalom, tengo un amigo gentil muy interesado en el estudio del judaismo y por ello tiene literatura entre ella posee un Siddur y me preguntaba que parte es la que puede leer como gentil sin caer en ofensa, segun yo no tendria complicacion ya que lo hace con fines academicos y no es como el Sefer Torah pero por mi desconocimiento y temor a darle una respuesta inprecisa le dije que lo iba a consultar.Gracias!
    Tzohar Servitje, 23años, Consultor TI, Mexico D.F.

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