Devarim 5779–Tishá beAv

Antes que nada, dejemos consignado que desde este viernes al ponerse el sol y hasta el comienzo de la noche del día sábado, coincidiendo exactamente con el shabat, es también el Nueve de Av.
De acuerdo a la ley judía, el único ayuno establecido que se cumple en shabat es el de Iom Kipur, tal como ocurrió hace un par de años; por consiguiente, el ayuno de Tishá beAv con sus correspondientes reglas y costumbres queda aplazado para el domingo. Entonces, ni bien termina este shabat se inicia el ayuno que se continúa hasta el domingo (5/8/19) a las 18:37 hrs. de Montevideo.
Tishá beAv es una fecha marcada por intensas tragedias ocurridas en ese día o en su entorno más inmediato. Acontecimientos realmente catastróficos, como la destrucción de ambos Templos dedicados al Señor en Ierushalaim, matanzas multitudinarias de judíos, expulsiones de países entre otras penurias.
Recordemos que originalmente este día estaba signado para ser de suprema felicidad para el pueblo judío, pues sería el inicio de la colonización de la tierra que Dios había prometido a los patriarcas. Estaba todo preparado para que el ingreso a la tierra se diera sin complicaciones, pudiendo así los israelitas tomar posesión de su propiedad sin disputas ni retrasos. Pero ocurrió el pecado de los exploradores, cuando diez de los doce enviados a recorrer la tierra llevaron a los israelitas a la desconfianza, la desesperación, la desesperanza con el consiguiente resultado de retrasar el ingreso por 38 años. Para ese entonces ya era tarde, las condiciones sociales habían variado y el asentamiento de los israelitas en la tierra prometida fue demorada y complicada, al punto que hasta el día de hoy, 33 siglos después, hay gente que niega a Israel su derecho a la existencia y soberanía en su tierra patria.
El recuerdo de los espías y de aquel trágico primer nueve de Av casualmente se encuentra también en la parashá que leemos esta semana.
Ya que estamos, pasemos a hacer una recopilación de sus temas.

El libro Devarim, llamado Deuteronomio en español, es en su mayor parte la recopilación de un extenso discurso de despedida pronunciado por Moshé antes de su fallecimiento, que ocurriría 37 días más tarde. Comenzó el día primero de Shevat , hablando a la reunión de los israelitas, repasando algunos de los eventos que ocurrieron y leyes que se dieron en el transcurso de su viaje de cuarenta años desde Egipto a la Tierra Prometida. Aprovechó la oportunidad para reprenderlos  por sus fallas y pecados, para luego indicarles que guarden la Torá y observen sus mandamientos porque de esa manera evitarían nuevos errores y tropiezos. Tenían que estar muy conscientes de que pronto cruzarían el Jordán para establecerse en su nuevo hogar, donde tendrían montón de pruebas que sortear y ya no podrían estar dependiendo de milagros, como hasta ahora. Por tanto, ya era tiempo para madurar como individuos y colectivo, asumiendo sus responsabilidades y tomando el control de sus vidas. Para lo cual, la Torá con sus mandamientos sirven como manual de buen comportamiento, ideal, real e imprescindible.

Les recuerda que fueron nombrados jueces y magistrados los cuales seguirían trabajando para preservar el orden y mantener la estabilidad social, impartiendo justicia, pero especialmente al enseñarles la palabra de Dios, difundiendo la Torá y con ello fortaleciendo a las personas y la sociedad en un esfuerzo común por alcanzar la paz y la prosperidad para todos.
Luego les cuenta la historia de cuatro décadas atrás, cuando muchos del pueblo rechazaron entrar a la tierra de Israel, instigados por las declaraciones fraudulentas de los espías infieles. Sin dudas fue un gran trauma para el pueblo, pero especialmente para Moshé, quien se siente personalmente afectado por aquel suceso, al cual ahora atribuye que por éste Dios no le permita entrar a Israel.

Moshé también relata algunos eventos más recientes: la negativa de las naciones de Moab y Ammón a permitir que los israelitas pasen por sus países; las guerras contra los reyes emoritas Sijón y Og, y el asentamiento en sus tierras por parte de las tribus de Rubén y Gad y parte de la tribu de Menashé.
Encontramos también un claro mensaje de confianza hacia el futuro, para cuando tengan que enfrentar dificultades:  “No temas, porque el Señor tu Dios, Él peleará por ti».
Para finalizar, recordemos que el profeta avisó que llegaría el día en que todos los ayunos de duelo serían convertidos en fechas de alegría y triunfo.
¡Que se cumple ya en este Tishá beAv!
¡Shabbat Shalom umboraj para ustedes y familias!

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