Conociendose a uno mismo

Por Luis D. Perez Ch.[1]

 

somos un misterio para nosotros mismos

Yehuda Ribco [2]

El hecho de ser dificultoso descubrir lo que ocurre en cada quien en las profundidades inconscientes no es motivo para no hacerlo. Podría interpretarse la cita trascrita pasivamente como una sentencia para ahorrar el trabajo personal de autodescubrimiento; o pudiera interpretarse activamente como un reto a hacerlo.

Conocerse a sí mismo implica necesariamente una salida de la zona de confort que brinda seguridad y rutina, para redirigirse a una zona desconocida, y a veces contraria a las creencias que fabricó la repetición de hábitos en la zona segura.

Y esa zona desconocida está en uno mismo, y a la misma vez, es uno mismo. Para abreviar, quisiera aquí aclarar que denomino “zona de confort” a nuestra parte consciente; a la realidad que experimentamos despiertos y en la que impera la voluntad, el pensamiento, la razón, la moral y la ética. Mientras que “zona desconocida” le llamo a nuestra parte inconsciente; a esa otra realidad que experimentamos dormidos o en estado de vigilia, en la que no impera ni la voluntad, ni el pensamiento ni la razón, ni la moral ni la ética, sino que es irracional e ilógica, y que experimentamos en nuestros sueños cuando dormimos.

También, cuando me refiero “salirse” de la zona de confort, no me refiero a una incitación para perder la conciencia por los medios convencionales (alcohol, drogas o psicotrópicos), sino a prestar atención con la importancia debida a la inconsciencia desde nuestra parte consciente; no calificar nuestros sueños como simples tonterías, sino que al igual que cualquier otra responsabilidad diurna, darle importancia a los impulsos que revelan nuestros sueños.

En términos simples, cuando nos importa también nuestras fabricaciones inconscientes e intentamos analizarlas para descubrir nuestros impulsos y deseos ocultos, es querer ser más y no tener más; es desear conocer lo que nos impulsa a ser y actuar y que no estamos conscientes de ello.

Nuestros sueños son realmente nuestros. Son verdaderamente fabricaciones inconscientes propias que la persona misma se elaboró y que nadie implantó. Es un fruto de su propio deseo que revela el impulso que motiva la acción consciente. En nuestros sueños no opera ni la razón, ni la lógica ni la voluntad, ni la moral o ética; el soñante puede crear cualquier historia, cualquier escenario, cualquier cosa o cualquier persona sin que lógicamente su sueño sea coherente en tiempo o espacio.

Como el inconsciente no tiene ese filtro (pensamientos, razón, voluntad, moral ni ética) el sueño que se elabora es realmente muy propio; una creación personalizada sin ningún tipo de límite. Así, por ejemplo, mi sueño es realmente mío, y su contenido es irreproducible e inimitable.

Partiendo entonces de que los sueños son elaboraciones propias de la persona, y que sus contenidos no pasan por los filtros de la consciencia, no es de extrañar que contengan toda clase de temas, desde lo sexual hasta lo absurdo e imposible. Pero ¿será motivo suficiente para calificarlos como boberías, y su análisis como pasatiempo de desidiosos?

El Dr. Freud, precursor del análisis científico de la inconsciencia, a inicios del siglo XX descubrió que en los sueños existe un contenido manifiesto (el sueño en sí mismo) y un contenido latente (el mensaje del sueño), lo que demuestras la existencia de energías inconscientes en la persona motoras sus actos diurnos, y que la propia persona desconoce. Esas energías son básicamente sexuales, y se producen por el deseo incestuoso de unión maternal, y el deseo de eliminación de la figura autoritaria paternal. De esa forma, y con la debida represión, los sueños son el cumplimiento de deseos irracionales reprimidos que se complejizan y se redirigen movidos por otras circunstancias, pero que no abandonan el motivo de ser el cumplimiento de deseos irracionales.  Para sus conclusiones, utiliza el método de asociaciones libres con acontecimientos y experiencias de las personas tratadas y de las suyas propias.

Por su parte, el Dr. Fromm, utilizando el mismo método científico para analizar el inconsciente, le acredita a su maestro Freud que los sueños están motivados por el cumplimiento de deseos irracionales, pero también, tienen un contenido trascendente; la propia persona se envía un mensaje de alguna circunstancia por ella misma experimentada; mensaje que puede ser la respuesta al dilema personal, o que auxilie en su propia curación mental. De esa forma, le acredita al Dr. Jung el hecho de descubrir una trascendencia del inconsciente, aunque se aparta de la teoría del Dr. Jung en que la sabiduría del inconsciente sea producto del colectivo de la cultura humana, y no del personal. Para sus conclusiones observa no solo el método de asociaciones libres, sino que descubre que el inconsciente personal utiliza símbolos, que pueden ser universales, accidentales o convencionales.

El Dr. Frankl, por otro lado, confirma con sus propios análisis que el inconsciente humano es impulsado no solamente por el cumplimiento de deseos irracionales de las fuerzas sexuales, sino que además existe un potente impulso de trascendencia y sentido; aunque no colectivo como indicaba el Dr. Jung, sino personalizado como el que indica el Dr. Fromm. Es decir, que el inconsciente humano revela energías que empujan a las personas a trascender de ellas mismas y de sus propias circunstancias, descubriendo el sentido particular de la cada vivencia que el hombre experimenta. El descubrir esas energías en la inconsciencia, la persona tiene la oportunidad de trascender, es decir, mejorar en calidad de vida. En su metodología, no solo observa el método de asociaciones libres del Dr. Freud, sino que también por la simbología manifiesta en los sueños (propia del Dr. Fromm), descubre un elemento religioso inconsciente, pero no heredado por vía tradicional como la propuesta por el Dr. Jung, sino muy propio y personal de cada hombre. Así, la inconsciencia no solamente tiene elementos impulsivos, sino que tiene un elemento espiritual. Ese elemento adicional es donde se dan las verdaderas y autenticas decisiones del hombre, pues la inconsciencia se encuentra libre de frenos conscientes.

El Maestro Ribco por su parte, adiciona un elemento al tema de la inconsciencia.  Basando sus estudios de la tradición judía, indica que la persona humana esta divida en componentes, en varios “Yo” (vivido, autentico, esencial). El “Yo Vivido”, es la personalidad que construye la experiencia humana (educación, cultura, idiosincrasia, acciones ególatras, religión, genes, etc). El “Yo Esencial” constituye la raíz primera de la existencia humana; que unifica la humanidad de la persona con todos y todo, y a su vez, lo unifica con El Creador. Siendo el Yo Esencial, denominado espíritu o NESHAMA, el componente de persona humana que contiene toda la información de la existencia, podría hacer que el hombre de un salto en su proceso evolutivo al grado de trascenderse en un nuevo ser; podría re-crearse en algo que supere al hombre mismo. Esa sincronización entre el “Yo Vivido”  y “Yo Esencial”  es denominada “Yo Auténtico”. Sin embargo, al tener el hombre filtros conscientes que impiden e imposibilitan tal sincronización, en ocasiones solo en la inconsciencia es posible lograr una sincronización de “Yoes”[3]. Cuando se da el fenómeno de manera inconsciente, el hombre toma decisiones auténticas y verdaderas, a su vez encuentra respuestas.

Como se aprecia, el Maestro Ribco avala las apreciaciones del Dr. Frankl en el sentido de que afirma un elemento en el inconsciente; elemento espiritual y no meramente impulsivo. Pero se aparta, en parte, del Dr. Frankl al ubicar dicho elemento espiritual no solamente en el hombre, sino que lo filia también con Dios y con todo. Podría decirse que descubre una “presencia ignorada de Dios” en el hombre, que solo es posible revelarla al analizar algunos sueños.[4]

Con este comprimido resumen de los descubrimientos realizados por los estudiosos del tema onírico, puede concluirse que el tema del propio inconsciente no debe de ser secundario para la persona que se encuentra en su propio proceso de mejoramiento personal; ni para cualquier otra persona.

Podría reafirmarse que los sueños revelan importantes mensajes y contienen importantes respuestas, al estar el inconsciente carente de los filtros que se imponen en nuestra realidad consciente. No solo presentan mensajes latentes de cumplimiento de deseos irracionales que presenta el sueño manifiesto, sino que además presentan mensajes trascendentes completamente racionales, cifrados mediante simbología onírica, que pudieran auxiliar a la persona en su entendimiento de ella misma. Pero también, pudieran ser de vital auxilio a la persona en dar ese salto en el proceso evolutivo hacia una trasformación humana, a algo más de un simple ser biológicamente constituido.

Pero también, el ejercicio de observancia y estudio de los propios sueños, educa a la persona a ser un poco más observadora y analítica; a no dar por sentado lo que puede revelarse a su simple vista.

Para finalizar, quisiera recalcar la importancia del estudio personal del inconsciente y los sueños con un ejemplo para incitar a su exploración, y darle igual jerarquía a la que damos al estudio de nuestra propia legislación gentil o judía, respectivamente.

¿Recuerdan la canción JAD GADIA? Es esa canción que se nos contó, en artículo anterior, se canta cuando los hermanos judíos cierran su fiesta de Pesaj. Si no sabes cuál es, acá esta el artículo para que la leas: http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/el-cabrito-y-la-impotencia

Si notas la historia, solo tiene sentido cuando se conoce completamente. Desde que se compró al cabrito hasta que el Santo Bendito Sea eliminó al Angel de la Muerte. Si se elimina cualquier elemento de la historia, la misma pierde sentido. Solo la  prueba, en la estrofa 10, de suprimir uno de los elementos es suficiente para que la narrativa de la canción pierda el sentido lógico.

El sentido lo otorga el conocer la totalidad de la narrativa, conocer todos los elementos, para darle un sentido cronológico racional a la cadena de eventos.

Que con nosotros suceda los mismo, entrenarnos en nuestra visión panorámica, que incluye los sueños, para que asociándolos con las experiencias, pensamientos y deseos, encontremos un sentido lógico a la propia experiencia humana.

Gracias por su lectura, comentarios y observaciones.


Notas:

[1] El autor del artículo no es judío, tampoco especialista en el tema psíquico, por lo que queda estas ideas abiertas a discusión, comentarios y correcciones. El presente ensayo se publico bajo la autorización y revisión previa de Serjudio.com

[2] Comentario 4 del artículo “El Cuerpo Conoce”, Fulvida.

[3] Sin embargo, el More Yehuda ha argumentado a través de los años, que tal sincronización es posible mediante acciones de bondad y justicia conscientes, y basadas en las normas éticas judías y gentiles respectivas para cada quien. Aclaro porque el tema no es la consciencia sino la inconsciencia.

[4] Misma advertencia anterior.

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Yehuda Ribco

un muy interesante y profundo escrito para estudiar. disfruten, compartan y comentarlo

Carla de Isaac

Dentro de este contexto ¿cómo puede explicarse la sexta parte de profecía que ellos contienen?

aliciak

El tema de los sueños siempre me ha parecido extraordinario,admito me cuesta un poco o mas bien un bastante comprender algunos sueños .me pregunto que hay de los sueños que adelantan una tragedia? Por ejemplo el temblor del 85 aquí en México yo lo soñé 3 días antes vi tal cual sacaban de escombros a las personas y me angustie mucho. En donde acomodo este sueño? Cuando era niña soñaba que un perro me atacaba despertaba llorando tenía muy grabados el lugar por que se repetía muchas veces y años después encontré el lugar investigue y si había ocurrido esto,la… Read more »

aliciak

Hola Luis ¿ y ser autoritario no encaja con ser autoritario? Te gusta así como te defines? Me llaman la atención tus cuestionamientos estaré muy pendiente de tu deducción al respecto excelente dia

Delallel

Q interesante texto estimado. Como saben ya uds amigos. He dejado mis castigos. Ya hce un mes aproximadamente. Y lo primero que noté entre otras cosas, fue la vuelta de mis sueños. Es decír, hace un tiempo ya ni los recordaba. Ahora, luego de varios días, puedo confirmarlo. He vuelto a reencontrarme con mis sueños. Quizá no de la mejor manera. He tenido algunos muy tristes y otros extraños. Desde ahora, con sus aclaraciones estimado, he llegado a comprender hasta algunos textos leídos anteriormente, es decir, desde otra perspectiva. Trataré de hacer el ejercicio de anotar mis sueños. Ya que… Read more »

Shaul Ben Abraham

Un buen resumen de 4 autores que han desarrollado el tema, me gustó. Mucho que debatir del tema.

1) ¿qué sabes de los sueños lúcidos? Veo que es una forma del sueño poco estudiada
2) Te recomiendo un libro llamado «las maquinaciones de la noche» (no recuerdo el autor) y «el agua y los sueños», más la serie de estudios poético-oníricos de Gaston Bachelard.

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