Síntesis de Behar y Bejucotai y pensando la libertad

Esta semana culminamos el tercer libro de la Torá, Vaikrá, que es conocido como Levítico en español.
Serán leídas, Dios mediante, dos parshiot juntas, Behar y Bejucotai.
Ahora la síntesis:

1ª aliá: comienza con las leyes de Shemitá y Iovel.
La primera es conocida en español como “año sabático” bíblico.
Siguiendo este mandamiento se trabaja la tierra de Israel durante seis años, pero al séptimo no se hace con ella ninguna tarea.
El suelo queda en barbecho durante todo ese año.
La Torá promete que las cosechas del sexto año alcanzarán para sustentar a la nación durante todo el año que no se trabaje, además del tiempo que se precise al comienzo del siguiente ciclo hasta que del suelo broten las nuevas cosechas.
Sin embargo, la Torá también advierte que si no es respetada esta norma, entonces no habrá bendición en los campos, por lo cual en lugar de obtenerse mayores beneficios trabajando el séptimo año, en verdad se hundirá la economía y la estabilidad social se trastocará.
En tanto que la segunda ley, conocida en español como “jubileo” bíblico, estipula que se cuente un gran ciclo de siete shemitot, es decir cuarenta y nueve años, al cabo del cual, habrá un segundo segundo año para dejar el suelo sin laborar. Además en ese año cincuenta habrá remisión de deudas, liberación de esclavos y retorno de las haciendas a las familias originales en tiempos del reparto de las parcelas en épocas del líder Iehoshúa/Josué. Un año de “dror” dice la Torá, que se traduce como “libertad”.
Es interesante notar que en hebreo hay algunas palabras para la palabra libertad, tal como en inglés tienen freedom y liberty. En el idioma sacro tenemos la mencionada dror, jofesh y jerut. Cada una con un sentido diferente a la otra, aunque en español solo tengamos una palabra para todas.
Para hacer lo complejo simple, daremos una breve idea de cada concepto.
Jerut apunta a la libertad que obtiene un individuo o una nación de influjos y opresiones que les mantienen esclavizados, limitados. Así tenemos que el nombre filosófico de Pesaj es “zemán jerutenu”, el tiempo de nuestra libertad.
Dror es la libertad social de los individuos, donde se debe hacer responsable para sostener su estado de libertad; es decir, que sus acciones no lo lleven a perderla.
Jofesh se asocia con un aspecto interior, aquel que nos permite elegir sin estar sometidos a instintos, acondicionamientos psicológicos u otras coacciones. No es casual que al “libre albedrío” se le diga “bejirá jofshit”, vinculándola a este concepto.
Podemos reconocer que jerut está más relacionado a lo físico/material, dror a lo social y jofesh a lo emocional/mental (lo psicológico).
Obviamente que tanto el paso de los milenios como la pérdida de la la conexión fluida con la corrección idiomática hace que muchas veces estas palabras se intercambien y compartan sentidos. Pasa con otras palabras tan antiguas.

Ahora, si nos dedicamos un instante a pensar acerca de la libertad desde esta nueva perspectiva que te estoy presentando, como que no es una cuestión monolítica sino compuesta de varias facetas: ¿qué podemos aprender al respecto que nos ayude a mejorar nuestra vida cotidiana?
Te animo a que respondas dejando un comentario en el sitio que corresponde, aquí mismo.

2ª aliá: Dios promete que Él proveerá a la nación, independientemente de que la tierra esté en barbecho. Nadie pasará hambre. Se ordena la devolución, en el año de Iovel, de todas las tierras hereditarias a sus propietarios originales.

3ª aliá: se establece la diferencia entre la venta de una propiedad en una ciudad amurallada frente a una ciudad no amurallada y cómo se procede en consecuencia en el jubileo con la misma.
Continuando con el tema de la provisión y la dependencia, se nos ordena proveer a nuestros hermanos empobrecidos. De la misma manera que Hashem nos brinda, nosotros debemos brindarnos mutuamente.

4ª aliá: Se detalla la liberación de todos los esclavos judíos en el Iovel. La Torá discute cómo redimir a un esclavo judío de un dueño no judío, y la fórmula de cuánto pagarle al amo no judío.
En esta sección da comienzo la segunda parashá, en su inicio se describen los maravillosos éxitos que esperan a la nación, por cumplir cabalmente con los preceptos que Dios ha ordenado al pueblo judío en la Torá.

5ª aliá: está aliá se conoce como la “tojejá”, que quiere decir en hebreo la “recriminación”, “reprimenda”, “corrección”, “reconvención”.
Es una larga descripción de los terribles consecuencias negativas que esperan a la nación, si no siguen las reglas de la Torá.
Es habitual que el Baal Koré (lector de la Torá) tenga esta aliá y que la lea rápido y en voz muy baja, pero aún audible. Se hace así por la gravedad de lo que la Torá advierte que sucederá con personas y nación en caso de contravenir al Eterno.

6ª aliá: Se enumeran los precios establecidos para las dotaciones de valor individual o de un animal.

7ª aliá: La parte final se ocupa de las dotaciones de bienes al Templo.

Si este texto te ha sido de provecho, agradécelo, compártelo y sé generoso conmigo, apoyando esta obra que hace casi tres décadas estoy realizando: https://serjudio.com/apoyo

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