Enseñanzas de Rabí Najman

“La persona se encuentra

donde se encuentran sus pensamientos.

                             Y los pensamientos se encuentran

 en el lugar que la persona quiere estar.”

 

Rabí Najman de Bratislava:

Recuerdo que en una ocasión leí en uno de los libros de Bashevis Singer que a los judíos les importa más que es lo que la persona enseña, y menos los detalles de su vida. Es por eso que hay grandes agujeros de información sobre la vida de Rashí o de Maimonides. Pero si se estudian con ahínco sus textos. Quizás podamos conectarlo con la frase talmúdica “Sus enseñanzas son su recuerdo”.

Por eso intentare dar algunas líneas generales de la vida de Rabí Najman de Breslev, pero ahondar más bien en sus enseñanzas.

Rabí Najman nació el 4 de abril de 1772 nació en Medzhybizh, un pequeño pueblo al oeste de Ucrania. Por parte materna era bisnieto del fundador del Jasidismo, Rabí Israel Baal shem Tov. Por parte paterna descendencia de Rabí Najman de Urdanka, uno de los primeros discípulos del Baal Shem Tov. Por lo que podemos imaginar que bebió desde la infancia jasidismo.

Desde pequeño sobresalió en sus estudios, y se lo consideró un genio. Se casó poco tiempo luego de su Bar mitzvá, (13 años), y pasó a vivir la casa de su suegro, en Samila, donde continuó con sus estudios, y de a poco fue agrupándose a su alrededor un circulo de discípulos, que fueron atraídos por su carisma y gracia. Con la muerte de su suegro en 1790, y ya con 18 años se mudó a Medvedivka (ciudad cerca de Kiev) y allí ya oficialmente comenzó a servir como Admur.(1)

Con el comienzo de su “mandato”, comenzaron también las discusiones con otros grupos jasidicos. Aquellos criticaban al grupo de rabí Najman por sus excentricidades, y Rabí Najman acusaba a los demás grupos por haber olvidado las enseñanzas del Baal Shem Tov, fundador del Jasidismo. Criticaba duramente el recibimiento de dádivas de los fieles, la existencia de cierta jerarquía dentro del jasidismo, el honor y los lujos que los líderes jasídicos recibían. Según su filosofía de vida estas conductas iban en contra de las enseñanzas básicas del jasidismo. (2)

Luego de esto Rabí Najman decidió realizar un viaje espiritual a Tierra Santa. Allí el conseguiría logros y entendimiento espirituales que no le era posible fuera de Israel. Fue un viaje bastante sinuoso y aventurado. Estas travesías son relatadas en el libro “Shibjé harán” (parte 2), y en el libro “Jaié HaRán”. En un principio, en su camino a la tierra de Israel, se estableció en Constantinopla (actual Estambul) por un tiempo. Cuando arribó a Israel visitó las ciudades de Tzfat, Tiberías, Jaifa, Miron, y otras ciudades. Al momento del regreso, en 1798, la ciudad donde recidia, Aco, fue citiada por las tropas de Napoleon Bonaparte, y luego de varias aventuradas y hazañas logró volver a su tierra natal, pasando en total medio año en Tierra Santa.

Al volver, por problemas internos (ver nota 2), se estableció en Bratislava, donde comenzó a enseñar con más ahínco que antes. Allí fueron congregándose a su alrededor más y más alumnos, de hecho los alumnos predilectos y más conocidos de él, como Rabí Natán(4), son de esta época. Allí finalmente pudo edificar su propio jasidismo. Pero no pasó mucho tiempo y en 1808 se enfermó de tuberculosis (5). Para agregar penurias en 1810 la sinagoga y casa de estudio de la comunidad se incendió totalmente. Perdiéndose así sus escritos, y de sus alumnos.

Luego de estos sucesos se mudó a la ciudad de Uman, donde murió pasado medio año, con tan solo 38 años.

Luego de su muerte, a diferencia de otros jasidismos no lo sucedió otro “Admur”, es por ello que los jasidim de Breslev eran llamados “jasidicos muertos”.

Pero sus enseñanzas continuaron siendo estudiadas, tanto dentro del seno judío como fuera. Así por ejemplo podemos encontrar en la corriente existencialista filósofos como Soren Kirkegor, o Jhan Pau Sarter. También pensadores como Martin Buber, Eli Wizel y otros escribieron y tradujeron partes de sus enseñanzas.

En nuestros días este jasidismo se encuentra en florecimiento con decenas de miles de fieles, tanto en Israel como Estados Unidos y otros países. Obviamente como es de imaginar hoy día detro del jasidismo existen varias fracciones y subdivisiones. Algunas más o menos diferentes de las otras.

Filosofía:

Uno de los puntos centrales en las enseñanzas de Rabí Najman, y por lo cual según mi entender este jasidismo es tan popular en nuestros días es la falta de jerarquía espiritual.

Es decir encontramos a veces pensadores que nos hablan que la persona puede estar más o menos cercano a Dios. Y él debe de subir y acercarse, y una vez que suba por esa escalitana del “trabajo espiritual” allí encontrará a Dios.

En cambio Rabi Najman enseña que todas las personas se encuentran a la misma distancia de Dios. Sin importar donde se encuentran.

“Si subiera al cielo,

allí estás tú;

si tendiera mi lecho en el fondo del abismo,

también estás allí” (Tehilim/Salmos 139:8)

Es decir Dios se encuentra en la misma proporción en lo más bajo como en lo más alto. Es decir podríamos diagramarlo, dibujando un circulo con Dios en el medio. Todas las personas se encuentran sobre el perímetro del circulo a la misma distancia. Rabí Najman pone mucho incapié en no imaginar situaciones o “pruebas” que allí debe la persona demostrar su fervor y su apegamiento a Dios, sino justamente en aquella situación que la persona se encuentra en este momento dado. Aquel individuo que nosotros tratamos de evitar y que no nos agracia tanto, aquel pequeño o gran problema que nos acongoja, laboral, académico, familiar, justamente allí es el encuentro con Dios. Y es esta la prueba que debemos de vencer y nos hará progresar.

Dios se encuentra junto con la persona en el lugar donde te encuentras. Aquí y ahora. Depende de ti el dejarlo entrar.

“Incluso en las caídas de la persona,

Aun que caiga en el fondo del abismo,

Allí se encuentra también a su lado el Creador.

Y lo principal es no perder nunca la esperanza,

Y saber que todo lo que le ocurre es para bien”

(ver l.Moharan 6)

La vida espiritual es como un viaje de motaña. Lleno de subidas pero también de bajadas. Pero el descenso es para subir nuevamente más tarde. Es por ello que no hay que demonizar los errores o faltas de uno. Sino poder el esmero en el mejorar y seguir trabajando.

 

Otro punto central en las ensañanzas de Rabí Najman es el pensamiento positivo y la alegria. Tanto hacia los otros, saber ver los puntos positivos del otro como hacia uno mismo. Saber ser pasivos y no tan críticos con uno mismo. Los errores y las caídas son parte de la realidad. No por ellos somos juzgados sino por lo que pasa después, que hacemos? Nos rendimos o seguimos adelante?

“criticar a las personas

Y hacerlos sentir mal

Eso toda persona lo puede hacer,

No es ninguna grandeza.

 

En cambio, el levantarles el ánimo,

Y hacerlos sentir bien y queridos

Para ello se debe poseer un don especial

Y mucho trabajo”

(N.T, 13)

Pero no solo hacia el mundo exterior. Sino con nosotros mismos, saber apreciarnos, buscar las cosas buenas nuestras, saber valorar nuestros logros, y nuestras buenas cualidades.

“Acostumbrate siempre a llenarte de pensamientos positivos

Ellos pueden cambiar tu vida y hacer maravillas”

(Likute Moharan 21)

Depende de la persona utilizar la energía que recibe, y esto depende de su plano mental.

“la luz Divina no posee forma

Solo toma forma cuando en recibida por la persona,

Para bien o para mal,

Esto depende del que lo recibe.

Por eso depende de nosotros que esa luz sea de bendición o no.”

(l.Moharan 36)

Según Rabí Najman la persona no puede poseer Emuná/fé integra si no se tiene fe en si mismo. Y este es uno de los errores incluso de personas grandes. La persona debe de poseer autoconfianza, y saber que Dios lo ama, y hay simpatía entre ellos. Que de él depende y está en sus manos hacer grandes cosas.

 

En el jasidismo breslev se da mucho lugar al plano emocional. No solo el intelecto y a razón.

Nosotros vivimos en un mundo entre empírico y racionalista. Es por eso que si bien en la moderna se dio lugar central al individuo, y sus intereses, aún asi la verdad debe de ser demostrada en números. Debe ser algo medido y demostrable. En el jasidismo en cambio la vida va más allá del pensamieto lógico. Se da importancia a las intenciones de la persona, sus intuciones internas, lo que él siente.

El mundo no sólo se reduce al tiempo y lugar. Sino que el contenido depende del mundo interior de la persona. Es por ello que los preceptos deben de no solo ser prácticas de conducta, sino justamente lo que la persona vive en aquel momento.

Si bien Rabí Najman en particular posee una concepción trascendentalista de la divinidad, el jasidismo en sí tiende más a una visión emanantista.

 

Hasta aquí por hoy.

Buen día para todos

 

 

 

 

 

(1)ADMU”R: Adonenu Morenu veRabenu-nuestro señor maestro y rabino. Es un cargo de líder espiritual, muchas veces desvinculadas del de rabino. Es decir si la función del rabino es la de responder preguntas halájicas y dictamenes rabínicos, el Admur es más bien el líder espiritual, quien guía a la comunidad en la dimensión espiritual-emocional. Enseña, aconseja, inspira.

En muchas ciudades existía el cargo de rabino oficial de la ciudad, pero también estaba el cargo del admur de la ciudad. Raramente la misma persona cumplia los dos roles.

El “puesto” de Admur, es casi exclusivamente a las comunidades jasídicas. Según la filosofía jasídica el Tzadik (justo) es no solo quien los guía en forma particular y personal, sino que incluso la bendición Divina recae en este mundo, y pasa primero que nada a través de él, por lo cual aquellos que están en su cercanía serán irradiados de esta energía/bendición.

En un principio esta práctica fue muy criticada por aquellas corrientes contrarias al jasidismo, (los “mitnagdim”), como así también por las corrientes más intelectuales del judaísmo (maskilim). Aun así hoy día incluso en corrientes no jasidicas se fue implementando que la persona pide una beraja/bendición al “gran rabino”, quien es el líder religioso del grupo.

(2)Especialmente Rabí Najman tuvo una gran discusión con el rabino Arié Leib Grondi de Shpoli, (1724-1811) conocido como el “Saba de Shpoli” (saba: abuelo, anciano). Quien era no solo mucho mayor que él, sino que era considerado como uno de los primeros Admurim del jasidismo, de renombre y respetado.

Esto es bastante penoso, ya que el jasidismo no solo que era “perseguido” desde afuera, por otras corrientes, sino que también dentro del jasidismo existían discusiones muy duras.

Todo esto termino con que el Saba de Shpoli junto con otras eminencias jasidicas decretaron jerem, “excomulsion” al Rabí Najman, por lo cual tuvo que mudarse más tarde a Bratislava.

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