Categoría: Creencias

  • Parashat Haazinu: aroma del paraíso

    Cada vez que realmente estudio Torá, aprendo algo nuevo. La Torá es un texto increíblemente rico, y nuestra Tradición siempre ha insistido para que buceemos en ella y alcancemos a descubrir brillos y claridades interpretativas.

    En nuestra parashá Moshé se despide de su amado pueblo y les dice: "Acuérdate de los días antiguos; considera los años de muchas generaciones. Pregunta a tu padre, y él te declarará; a tus ancianos, y ellos te dirán." (Devarim / Deuteronomio 32:7).
    El Jidushei HaRim no dice respecto al comienzo del versículo: "Hay sabiduría en cada generación".

    En cada época el Eterno brinda capacidad a las personas para desentrañar sentidos e interpretaciones en la inmutable Torá. Aunque los tiempos y las circunstancias cambien, las lecciones de la Torá siempre son actuales, y nos brindan sabiduría para guiarnos en nuestros caminos, una sabiduría que se suma a la anterior, y no la resta ni daña.
    En la Torá está el paraíso para su vida, depende de usted que halle su sabor y aroma.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    ¡Gmar Jatimá Tová!

    Moré Yehuda Ribco

  • Parashat Haazinu: vistazo

    Ubicación:
    Haazinu
    ("Oigan") es la décima parashá del quinto tomo de la Torá, el sefer Devarim, conocido en español como "Deuteronomio".

    Temáticas:
    Podemos señalar las siguientes temáticas en nuestra parashá:

    1. Discurso de despedida de Moshé
      Moshé comienza su poético discurso dirigido al Pueblo invocando al Cielo y la tierra, puestos como perpetuos testigos de sus advertencias.
      Hace una comparación entre la fidelidad del Eterno, y los modos corruptos de actuar de Su pueblo elegido (que se extravían tanto o menos que los hijos de otras naciones). Y anuncia que por cada pecado necesariamente ha de sobrevenir alguna reparación, sea ésta un castigo, la consecuencia lógica de la acción o cualquier otra cosa.
      Pero da esperanzas, pues declara que el camino del arrepentimiento nunca se cierra, y que el Eterno está dispuesto a perdonar a todo aquel que se arrepiente sinceramente y con integridad.

    2. Sobre el monte Nebó
      Moshé completa su mensaje, y le es ordenado que suba al monte Nebó, para que desde allí pueda contemplar enteramente la tierra de promisión antes de que muera.

    Para destacar:

    1. El Eterno todo lo que hace, es para bien
      El Rav Zelig Pliskin, en "Creciendo por medio de Torá", nos enseña:

      "Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud. Él es un Elokim fiel, en quien no hay iniquidad; es justo y recto."
      (Devarim / Deuteronomio 32:4).
      El Jafetz Jaim una vez le pregunta a alguien cómo le iban las cosas.
      Y el hombre contestó: "No dolería si las cosas fueran un poco mejor".
      Replicó el Jafetz Jaim: "¿Cómo tú podrías saber que eso no dañaría? Hashem conoce mejor que tú. Él es bondadoso y compasivo. Si Él considerase que es bueno que tus cosas fueran mejor, Él indudablemente haría que las cosas estuvieran mejor Ciertamente que las cosas son buenas para ti, tal cual son".
      Las cosas no son siempre como quisiéramos que fueran, pero son siempre para nuestro bien. Este conocimiento puede brindarte un sentimiento elevado en tu vida. Tú tienes todo el derecho para tratar de mejorar tu situación. Pero en caso de que hicieras todo lo que está a tu alcance, y sin embargo la situación aún no es como tú quisieras, deberás trabajar en internalizar la idea de que el Eterno está haciendo aquello que es para tu mejor interés.

    2. Absorbiendo espiritualidad
      En "Viviendo cada semana" el rav Abraham Twerski nos enseña:

      "Prestad atención, oh cielos, y hablaré; escuche la tierra los dichos de mi boca. Goteará como lluvia mi enseñanza"
      (Devarim / Deuteronomio 32:1-2).
      El Kotzker Rebe interpretó el texto hebreo como "presten atención a lo celestial".
      Una persona puede entrenar su oído para distinguir notas musicales y tonos que el oído no entrenado no puede percibir. Similarmente, decía el Kotzker, nuestros oídos pueden estar tan acostumbrados a a oír solamente acerca de asuntos mundanos que estamos esencialmente sordos a los aspectos espirituales. Debemos entrenar nuestros oídos para ser receptivos a la espiritualidad.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. "Reconoce al Eterno en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas."
      (Mishlei / Proverbios 3:6)

      1. ¿Cómo se puede reconocer al Eterno en cada momento y lugar?

      2. ¿Por qué el saber que el Eterno siempre está presenta motiva a enderezar la propia conducta?

      3. ¿Qué quiere decir precisamente "reconocer al Eterno"?

    2. "La suma de Tu palabra es Verdad; eternos son todos Tus justos juicios."
      (Tehilim / Salmos 119:160).

      1. ¿Por qué podemos afirmar que la Torá es eterna e inmutable?

      2. ¿Qué puede estar buscando la persona que altera las palabras de la Torá, o que niega su carácter divino?

      3. ¿Cómo aceptar que todos los juicios el Eterno son justos, cuando hay tanto sufrimiento incomprensible?

  • Crecer juntos

    ¿Cuántas veces encontramos en la Torá (Pentateuco) las palabras beneijem -sus hijos- y baneja -tus hijos-?
    51 veces.
    En muchas ocasiones la frase es "ata ubaneja" – "tú y tus hijos"; tal como aparece en nuestra parashá:

    "si vuelves, tú con tus hijos, al Eterno tu Elokim y obedeces Su voz con todo tu corazón y con toda tu alma…"
    (Devarim / Deuteronomio 30:2)

    No es casualidad que sea frecuente esta cercanía de palabras, pues, apunta a una cercanía en los hechos.
    La Torá desea que haya padres, y que haya hijos.
    Y la Torá anhela que unos y otros estén unidos.
    Es confianza de la Torá que padres e hijos se fundan en un abrazo que los una de corazón y alma, en procura de alcanzar una meta compartida.
    El objetivo es que se dediquen a crecer en compañía, padres e hijos, hijos y padres creciendo al mismo tiempo, cada cual en su área propia.
    Éste es uno de los caminos por lo que se consigue alcanzar la Era Mesiánica, ya que el último de los profetas señaló que a la venida del Mashiaj:

    "…hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres…"
    (Malaji / Malaquías 3:24)

    ¡Les deseo Shabbat Shalom!

                         ¡Shaná Tová!
    Moré Yehuda Ribco

    Relato a propósito del comentario

    En cierta ocasión un hombre se presentó ante un rabino (famoso por su espléndida sabiduría, pero también conocido por su rígida impaciencia ante las excusas) y le pidió que lo aconsejara y bendijera para que su hijo fuera un talmid jajam -un estudioso erudito de Torá-.
    El rabino mira fijamente a los ojos del padre y le pregunta: ¿Tú estudias Torá?
    El padre un poco avergonzado, aparta la mirada y responde: Y… no tanto como quisiera… usted sabe… hmmm… el trabajo, la parnasá, la situación, el…
    Lo interrumpe el rabino, al parecer cansado de excusas, y le dice: Basta, basta, te entiendo. Dime, si tú no eres estudioso, ¿cómo pretendes que tu hijo lo sea?
    Y responde casi en un susurro el padre: No sé, pensé que su bendición rabino… algún consejo, algo maravilloso… en verdad, ¡no lo sé!
    Y el rabino finaliza: Ay querido mío, no esperes por milagros. Haz esto, regresa a tu casa, toma tiernamente de la mano a tu hijo y siéntense juntos a estudiar un poquito de Torá. Primero un párrafo, luego compartan un poco más. Estudia con él, y un día quizás descubrirás que tu hijo es un talmid jajam. Quizás, jamás llegue a serlo. Pero lo que sin dudas encontrarás, es que tú y él juntos han crecido y se han unido.

  • Es el momento

    En Rosh Jodesh Elul, por la misericordia del Eterno para con Su pueblo, dijo H’ a Moshé: "…sube hacia Mí al monte…" (Shemot 24:12), pues deseaba entregarle allí las segundas Lujot HaBrit, Tablas del Pacto. Sabemos que en el día de Iom Kipur descendió Moshé de allí para traerlas nuevamente a nosotros.

    Si hacemos la cuenta rápidamente, podemos concluir que por segunda vez en Sinaí Moshé permaneció frente a la presencia divina cuarenta días y sus noches, tal como en la primera entrega de las Lujot que habían sido quebradas.

    La pregunta se hace por sí misma: ¿qué necesidad había de permanecer nuevamente cuarenta días y sus noches en la cima del monte Joreb? Si ya el texto había sido escrito con anterioridad, ¿no bastaba con unas pocas horas, a lo sumo unos escasos días, para tener la segunda copia de las Lujot?

    Existen dos posiciones para contestar esta pregunta evidente, y que son, asimismo, posturas frente a la vida. La primera la podemos llamar "Nitzavim" (la parashá anterior), mientras que la segunda se puede denominar "Vaielej" (esta parashá).

    Desde el punto de vista "Nitzavim", nosotros permanecemos frente a H’, que nos santifica por Su voluntad y decisión, de arriba abajo, es decir, pasivamente nos alumbramos y regocijamos con el Bien emanado de H’, sin acción ni emprendimiento nuestro.

    Mientras que en la actitud "Vaielej" nosotros nos aproximamos al Eterno, por nuestros medios, de acuerdo a nuestra libre voluntad, en un movimiento de abajo arriba, bregando por la proximidad, haciendo del esfuerzo nuestra batalla.

    Ahora podemos entender la razón que tuvo Rabbí Akiva para decir: "Alégrense Israel, frente a Quien ustedes se purifican, y frente a Quien los purifica" (TB Iomá 85:b). Las dos secciones de la frase parecen idénticas, como si el maestro hubiera caído en redundancia. ¿Qué necesidad tuvo de duplicar sus palabras?

    Esto es lo que nos quiere indicar Rabbí Akiva, alégrense Israel que ustedes son amorosamente purificados por duplicado: por vuestra propia voluntad, y por el Amor de H’.

    En el caso de las primeras Lujot, Moshé se presentó frente a H’ en la postura de Nitzavim, de expectante frente a la Gloriosa Voluntad del Creador, Quien decidió ofrecer a la humanidad el beneficio de la Torá, representada por los Diez Mandamientos.

    En cuanto a las segundas Lujot, luego del Perdón ofrecido desde lo Alto, Moshé está en estado de Vaielej, es decir, se eleva por sus propios medios en busca de la divinidad, en pos de H’, para recuperar la majestad de los Mandamientos regalados por el Santo Bendito Sea. Se acerca a H’ por intermedio de Tefilá, rezos, y de Tajanunim, invocaciones, que intentan iluminar el rostro del Hombre con la Luz Eterna.

    Por esto Moshé retornó y permaneció otros cuarenta días en el monte, para aprender y enseñarnos esta opción, la de la propia voluntad que puede ejercer influencias poderosas, casi tanto como la Voluntad de H’.

    En estos días intermedios de Aseret Iemei Teshuvá, en el Shabbat Shuva, en los días que reviven la entrega de las segundas Lujot, nosotros podemos acercarnos a H’ en la posición de Vaielej, llamar a los portales Celestiales implorando por la Misericordia y Bondad de H’ que nos está juzgando.

    Abundando en tefilá, en teshuvá y en tzedaká podemos estar conscientes de que la mitad de nuestra ascensión en busca de H’ está realizada, y podemos confiar en Su inmensa Bondad para recorrer el resto del camino al Bien.

    Quiera el Eterno que nuestras plegarias sean oídas y seamos inscriptos y confirmados para Bien, junto a Israel y toda la Creación. Amén.

    Y si aún no empezamos a andar por propia voluntad, estamos a tiempo de hacerlo…

     

    Preguntas:

    1. ¿En qué momento de la vida de Moshé nos encontramos?
    2. ¿Qué nos demuestra Moshé con la forma en que organiza su despedida?
    3. ¿Por qué instó a Iehoshúa en público a ser valiente y fuerte?
    4. ¿Por qué ambos adjetivos: fuerte y valiente?
    5. ¿Hasta qué punto llega el castigo de H’?
    6. ¿Qué significa la última mitzvá de la Torá?
    7. ¿Por qué Moshé compuso un poema final?
    8. ¿Quién quedará a cargo de liderar el pueblo?
    9. ¿Dónde estaba el rollo original de la Torá?
    10. ¿De quién se despidió Moshé?
    11. ¿Quién debía ir cada siete años al templo a escuchar la lectura? ¿Por qué?
  • Conocimiento de vida

    En todas las épocas, pero con mayor intensidad en la nuestra, hubo y hay gente que con total convicción e ingenuidad dicen: "busca en tu interior la verdad, que allí está".
    Lo dicen como si la persona fuera la medida de todas las cosas, como si el criterio personal fuera el patrón de medida para reconocer la validez y autenticidad de las cosas.

    Pero, ¿es esto así en la realidad?

    ¿Qué es lo que el Eterno tiene para decir al respecto?

    En nuestra Tradición reconocemos que el patrón real acerca de las cosas lo pone el Eterno, Él y solamente Él es quien determina lo bueno y lo que no lo es, y ÉL quien decide lo que es permitido hacer de lo que no lo es.

    Tristemente se sigue ignorando esta verdad, y por lo tanto el relativismo moral cunde: hay personas que llaman "bueno" a lo "perverso" y que llaman "misericordia" a la simple y vacía "flojera".

    El hombre NO es la medida de todas las cosas, en palabras del Tanaj:

    "Así ha dicho el Eterno: ‘Maldito el hombre que confía en el hombre, que se apoya en lo humano y cuyo corazón se aparta del Eterno.
    Será como la retama en el Arabá; no verá cuando venga el bien, sino que morará en los pedregales del desierto, en tierra salada e inhabitable.
    "
    (Irmiá / Jeremías 17:5-6)

    Son palabras muy duras, pero que no dejan dudas: aquel que convierte la moral en una cuestión personal termina por vivir en un desierto, sin bien y con mucho mal.
    Ni la persona, ni un grupo de personas son los patrones de medida para definir lo bueno de lo que no lo es, solamente el Eterno es quien hace esto.

    No está en el interior del hombre la respuesta a todas las cosas del mundo, sino en la Palabra del Eterno que ha sido interiorizada en el ser humano.

    Notemos lo que el sabio Salomón anuncia:

    "escucha Tú en los cielos, el lugar de Tu morada, perdona y actúa. Da a cada uno conforme a todos sus caminos, pues conoces su corazón [porque sólo Tú conoces el corazón de todo hombre];"
    (1 Melajim / I Reyes 8:39)

    El Eterno conoce el camino de las personas, conoce lo que el corazón de cada uno atesora, y de acuerdo a sus acciones es que el Eterno lo recompensa.
    Si el corazón de la persona está en sintonía con la Palabra del Eterno, habrá gozo; pero si el corazón está en desarmonía con el Eterno… ¿acaso gozará?

    Sin embargo, en nuestra parashá hay un versículo que pareciera dar un vuelco a esta reflexión, prestemos atención:

    "Ciertamente muy cerca de ti está la Palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas."
    (Devarim / Deuteronomio 30:14)

    Pareciera como si el versículo admitiera que el conocimiento está dentro de la persona, que es subjetivo y no depende de referencias permanentes externas. Pareciera como si la voz del Eterno escuchada en Sinaí por tres millones de individuos fuera una voz más en el concierto desafinado del universo, una voz con el mismo valor y peso que todas las demás voces. Como si el deseo del Eterno expresado explícitamente por Él estuviera en el escaparate del cual uno puede escoger lo que mejor le parezca.

    Sin embargo, si somos atentos, sin necesidad de ser muy profundos, podemos notar que en realidad el versículo no está indicando que el conocimiento a encontrar dentro de la persona es el SUYO, sino que es el conocimiento que proviene de la Palabra, es decir, de la Torá.

    Por tanto, nuevamente reconocemos que para el Eterno no es la persona la que decide el valor de las cosas, ni la que determina lo bueno y lo que no lo es, sin que es Él quien lo hace.
    Pero, sí depende de la persona el esforzarse por re-encontrar la Palabra del Eterno resonando en su interior, para de ese modo acatar con fidelidad Su deseo.

    Recordemos el famoso midrash que nos enseña acerca de la Palabra del Eterno guardada en el interior del alma:

    "…Una luz alumbra sobre la cabeza del feto en el útero y él puede vislumbrar de uno a otro punto del mundo… y no debes sorprenderte pues una persona duerme aquí pero su sueño puede estar viendo su sueño en España… se le enseña también toda la Torá de principio a final… ni bien el niño nace a la luz del mundo un ángel golpea sobre su boca y provoca que olvide completamente toda la Torá…"
    (TB Nidá 30b)

    Al feto humano en el útero materno desde Arriba se les enseña la Torá. También, se le muestra el gozo y el displacer espiritual para las personas en el Más Allá.
    Luego de esta completa instrucción, un ángel le juramenta: "¡Conviértete en un justo! ¡No te conviertas en un perverso!"
    Cuando el niño llega a este mundo, el ángel le da un golpecito sobre los labios y el bebe olvida todo el conocimiento que se le había impartido.
    Sin embargo, ese conocimiento queda impreso en los rincones ocultos de su inconsciente  y puede ser reencontrado, reconocido en su vida por medio del estudio y la reflexión adecuada.

    Esto significa que el conocimiento lo tenemos en nuestro interior, pero no accedemos a él de manera directa y voluntaria.
    Para que ese conocimiento interior sea provechoso no basta con buscar en nuestro interior, ni siquiera basta con desear con fuerzas alcanzarlo, sino que se precisa desbloquear las trabas que cierran la senda hasta él por medio de las claves adecuadas.
    ¿Cuáles son esas llaves para las puertas del conocimiento atesorado en nuestro interior?
    La única manera de no engañarnos, de no creer que nuestras fantasías son verdades, es cuando comparamos nuestros pensamientos, nuestras intuiciones, nuestras sentimientos con el fiel perfecto de la Torá y los preceptos.

    En el momento que la persona reencuentra alguna partícula de conocimiento verdadero, una llamarada de placer espiritual se extiende por su ser.
    La persona que está en el camino del Bien goza con esta sensación de reencuentro, pues siente que está un poco más próximo a la Verdad, más estrecho su abrazo con el Eterno.
    Pero la persona que no suele andar por el camino del Bien, sea por ignorancia o falta de esfuerzo, al sentir esa sensación del reencuentro con la Palabra, experimenta un vacío, que es aquel que se encuentra en su vida, y por lo tanto hace un esfuerzo para negar el conocimiento que ha reconocido. Lucha contra la luz reencendida en su interior y la ofusca con numerosos discursos y excusas.

    Es triste, pero así padece buena parte de la humanidad, que llaman "placer" al engaño y "dolor" al verdadero goce espiritual.
    Sin embargo, hemos nacido para reencontrarnos con esa esencia espiritual con la que estamos formados, para que el cuerpo y la neshamá -espíritu- trabajen en pos de la misma meta.

    El Midrash (Otzar HaMidrashim, Ietzitrat Ulad, pag. 244 y 245, Eizenstein) nos relata con bellas metáforas el período de la concepción y gestación humana y nos aporta algunos datos más que son relevantes para nuestro tema:
    Cuando está por ser concebido un humano,  el Todopoderoso ordena al ángel Laila: "¡Tráeme esa neshamá del Gan Eden -paraíso-!", para que la introduzca dentro de la semilla germinal.
    Sin embargo, la neshamá se resiste a que se la arranque de su fuente Divina, y se queja al Todopoderoso: "Yo soy pura y sagrada, unida a Tu Gloria. ¿Por qué es que debo ser degradada e introducida a un cuerpo humano?".
    El Eterno le responde: "No es como tú dices. El mundo en el cual vivirás es mucho más hermoso que el mundo del cual provienes. Fuiste creada con el solo objeto de que te conviertas en parte del ser humano y seas elevada con sus acciones."

    ¿Captamos la belleza de esta enseñanza?
    ¡Éste Mundo, material y tan cargado de problemas, es potencialmente más bello que el mundo espiritual del cual proviene la neshamá!

    ¿Por qué?
    Pues, porque en Este Mundo la persona (espíritu-cuerpo) está capacitada para crecer por medio del cumplimiento de las mitzvot.
    La belleza de Este Mundo estriba entonces en cada acto que reencuentra a la persona con su neshamá, pues con cada reencuentro el grado de gozo de la neshamá aumenta.

    Está en nuestras manos el hacer de Este Mundo un lugar de placer, ¿querremos intentarlo algún día?
    Podríamos comenzar desde hoy…

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    Shaná Tová – Ketivá vaJatimá Tová
    ¡Qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)

     

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • El artesano y las jarras
      "¡Ay del que contiende con su Hacedor, siendo nada más que un pedazo de tiesto entre los tiestos de tierra! ¿Dirá el barro al que le da forma: ‘¿Qué haces?’ o ‘Tu obra no tiene asas’?"
      (Ieshaiá / Isaías 45:9)

      • ¿Por qué es presentado el Eterno como un artesano y la persona como un jarrón de barro?

      • ¿Cómo se opone la gente al Eterno sin rebelarse directamente contra Él?

    • Superioridad
      "Los justos son superiores a los ángeles"
      (Sanedrín 93a)

      • ¿Cómo se explica esto, siendo que los ángeles son entidades espirituales sin inclinación a lo negativo –ietzer hará-?

      • ¿Cómo influye el autoengaño para que la persona sufra?

    • "El Rabí de Rozdoler decía: ‘Cuando me siento enojado contra alguna persona, yo pospongo la expresión de mi enojo. Yo me digo: ¿Qué pierdo si pospongo mi enojo?"
      (Niflaot HaRabbi, M.M. Walden, pg. 94)

  • Esfuerzo y valentía, con una cuota de confianza

    Está escrito en la parashá: “¡Esforzaos y sed valientes! No tengáis temor ni os aterroricéis de ellos, porque Hashem tu Elokim va contigo. Él no te abandonará ni te desamparará.” (Devarim / Deuteronomio  31:6)

    “No hace tanto tiempo, en una feria de esas que se hacen allá en el gran país del Norte,  estaba un vendedor de globos con helio. Cada tanto dejaba escapar uno de sus globos, para que la atención de los niños fuera atrapada por el grácil vuelo. Primero dejó volar uno blanco, y su venta creció un poco. Al rato, uno rojo, ¡y ese sí que picó el deseo infantil! Más tarde, uno amarillo. Lo siguió uno azul… y el negocio prosperaba.
    Entre la multitud de chicos congregados en torno al globero, había un niño afro-americano que contemplaba concentrado la colección de globos.
    Con timidez se aproximó al vendedor, y le preguntó: -Señor, ese globo negro… ¿también vuela como los otros?
    El comerciante, que además de listo era prudente, respondió: -Querido, ¡no es el exterior lo que hace elevar al globo, sino su contenido!
    Mientras dejaba elevarse al globo negro…”

     

    Destellos de la parashá

    Sidrá 52ª de la Torá; 9ª del sefer Devarim.
    Entre pesukim 31:1 y 31:30.
    Haftará en Ieshaiá 55:6- 56:8, cambiada este año por Haftará "Shuva Israel".

    El final de los días de Moshé se aproximan.
    Por lo que, de a poco, va dejando en orden la casa.
    No son muchos los afortunados que conocen que su fin está por llegar.
    Por lo que, deberíamos estar conscientes del valor insustituible de cada momento. Ahora es cuando deberíamos poner orden en nuestro caos. Ya, es cuando hacer las paces con el prójimo. No hay más tiempo que ESTE tiempo para concretar la paz interior, y la armonía con el entorno.
    La pereza encuentra infinidad de excusas para no hacer lo que es menester de hacerse.
    Y, entre excusa y alegato la vida se diluye…
    Tenemos aún la ocasión de superarnos.
    La fuerza y la valentía están dentro nuestro. Y contamos con el concurso del Eterno, que no nos abandona, aunque sintamos Su Presencia distante o inexistente…
    Tenemos las herramientas a disposición, ¿no será momento de crecer?

  • Llega Rosh Hashaná

    Todos los años, al ir finalizando el mismo, leemos esta parashá, y nos parece que tiene su razón de ser así.
    Rosh HaShana es el Iom HaDin, el Día del Juicio, cuando todas las criaturas nos presentamos frente al Eterno Rey para ser juzgados por nuestras acciones, y los advertidos de tal situación intentamos componer nuestras vidas, remediar los conflictos, solucionar lo que tiene solución, para llegar lo más limpios y depurados a enfrentarnos al Juez de jueces.
    H’ es un juez misericordioso, al menos eso proponen nuestra tradición, pero es justo y verdadero, no se lo puede engañar, ni se le puede comprar.
    Es un craso error pensar que con nobles acciones realizados en escasos días podemos allegarnos frente a Su trono para implorar perdón, si nuestras intenciones son volver a desoír sus mandatos y perturbar nuestras existencias con lo que El dijo que no es bueno para las mismas.
    H’ perdona a aquel que realmente se esfuerza por conseguir su perdón.
    Por eso bien enseñaron los jajamim (por ejemplo en Ioma 75:2) que es primordial la rectitud de la intención cuando se requiere el perdón, tanto sea de H’ como del prójimo, ya que de esconder dobles intenciones, o de convertirse el pedir perdón en un mecanismo para seguir pecando, entonces, el perdón no es concedido por la Justicia divina.
    H’ conoce los corazones, las intenciones, por lo cual, El juzga con propiedad y rectitud.
    En Elul el sonido del Shofar nos despierta a la realidad de la proximidad de la Corte Celestial, y nos aboca a la inmensa tarea del arrepentimiento, del retorno a lo que es bueno.
    En Rosh HaShana nos presentamos al Juicio.
    Y en Iom Kipur se sella el decreto, la sentencia.
    Hasta Hoshaná Rabá es tiempo de apelaciones.
    Como podemos advertir estamos en una época cargada de solemnidad, de necesidad de reconstruir o reforzar nuestras formas de vidas.
    Y, precisamente, éste es el tema central de la parashá Nitzavim: presentarse frente al Eterno, para reafirmar la alianza consagrada, y para procurar tomar la decisión correcta, actuar con bien, o llevarse al craso camino del fracaso y el mal.
    La decisión de nuestros actos es nuestra, si no, releamos Unetane Tokef, nuestro destino lo escribimos nosotros a cada instante de existencia, por eso, escojamos correctamente nuestro próximo paso…

     

    Preguntas:
    1. ¿A quién convoca Moshé?
    2. ¿Para qué son convocados?
    3. ¿Quién está a punto de fallecer?
    4. ¿Qué ocurre con la Tierra de Israel si los israelitas pecan?
    5. ¿Cómo se relaciona esta parashá con la proximidad de los Iamim Noraim?
    6. ¿Qué elección trascendental plantea la Torá?
    7. ¿Cómo se conseguiría la Vida Eterna?
    8. ¿Quién entra dentro del pacto H’ – Israel?
    9. ¿Cuáles peligros encierra el próximo asentamiento en Canaan?
    10. ¿Qué relaciona las maldiciones de la Parashá Ki Tavó (la anterior) con está parashá?

  • Teshuvá – Proceso de Arrepentimiento

    Moshé informó a los israelitas que eventualmente ellos abandonarían por completo la vida de la Torá, y por ello su espiritualidad estaría en estado calamitoso, y abierto a sufrir toda clase de tormentos (materiales y/o espirituales).
    Este anuncio es devastador, desmoralizante, pues presenta un panorama oscuro, aterrador (sea el anuncio terrorífico por el hecho de saber que se abandonará la Torá, o sea por el terror que da conocer que habrá pesados castigos).

    Pero,
    Moshé dejó encendida un faro que nos orienta imperecederamente,
    y que a lo largo de todas las generaciones
    nos da esperanzas y ánimos para superarnos,
    pues Moshé también anunció con claridad meridiana que
    incluso si está en el extremo más alejado al Eterno, la persona puede retornar a Él y limpiar sus pecados totalmente.

    Para que puedan hacer así, para hallar la limpieza a sus pecados, han de embarcarse integralmente en un proceso de crecimiento personal, en la Teshuvá o arrepentimiento.
    La Teshuvá incluye algunos pasos muy específicos:

    • percatarse de que sus actos han sido erróneos;

    • confesar en voz audible sus yerros;

    • reparar en lo posible lo que ha sido dañado;

    • ponerse activamente a cambiar esas conductas por aquellas que son correctas y buenas;

    • y por último, hacer vivo el compromiso de no volver a cometer el mismo pecado o error.

    Retornar al Eterno no es una cuestión simple, habitualmente requiere de un largo y complejo proceso, con altibajos, avances y retrocesos, frustraciones y alegrías.
    Es frecuente que la Teshuvá se vaya dando paulatinamente, en etapas, puesto que el éxito al componer una de nuestras conductas defectuosas, suele ser usado como trampolín para modificar otras conductas también perjudiciales.
    La persona no debería sumirse en el desconcierto o la desazón si no consigue el triunfo rápidamente, o incluso si no lo alcanza luego de esforzarse un poco. Sino que debe estar consciente de las dificultades que implica el abandonar la vida apartada de Torá, y ser constante en el esfuerzo por superarse.
    Tampoco debe atormentarse ni frustrase en su empeño si siente que no ha conseguido el perdón, pues hasta el último instante de vida la puerta del arrepentimiento se mantiene abierta. Tal como nuestros Sabios han enseñado: "Arrepiéntete un día antes de morir" (Avot 2:15).
    Como no sabemos el día de nuestra muerte, cada día es que debemos estar abocados al trabajo de arrepentirnos, de enmendarnos, de equilibrarnos para hallar la superación espiritual.

    "si vuelves, tú con tus hijos, al Eterno tu Elokim y obedeces Su voz con todo tu corazón y con toda tu alma, conforme a todo lo que yo te mando hoy, entonces el Eterno tu Elokim también te restaurará de tu cautividad."
    (Devarim / Deuteronomio 30:2-3)

    Cada año estas palabras se leen de la Torá,
    directamente de parte del Todopoderoso,
    en las horas previas a Rosh HaShaná,
    poco antes de ingresar al juicio anual,
    en el cual se cotejan y miden todas nuestras acciones pasadas.
    Se leen para que golpeen en las puertas del corazón,
    y para que les demos cabida,
    de modo tal de abandonar el camino desviado,
    el que se aleja de la Torá,
    y para nos conduzcamos dignamente y con tesón por el camino de la Torá y las mitzvot.

    Está en manos de cada uno el aceptar estas palabras o no,
    está en nuestra voluntad el camino que recorramos,
    si andaremos por el camino del Bien y la Vida, o no…

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    ¡Shaná tová umetucá!

    Moré Yehuda Ribco

     

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    -Rabí, ¿por qué en la Amidá decimos gomel jasadim tovim (que brinda bondades buenas), acaso no son buenas todas las bondades? ¿Para qué recalcar que sean buenas?

    – Buena pregunta querido.
    Mira, todas las obras de Hashem son buenas, pero muchas veces nosotros no lo reconocemos. Por eso pedimos en la tefilá que las bondades sean buenas, que no solamente su contenido sea bueno, sino también nuestra percepción de las mismas.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Qué obra del Eterno usted supone que no es tan agradable como usted quisiera?

    • Frivolidad perjudicial
      Es una norma: "Está prohibido entrar en conversaciones frívolas durante la repetición de la Amidá. Si una persona está hablando, es un pecador, y su pecado es muy grande como para obviarlo, por lo cuál debemos reprenderlo adecuadamente"
      (Shulján Aruj, Oraj Jaim 124:7).

      • ¿Por qué le parece que es frecuente encontrar personas que conversan durante la jazarat hashatz?

      • ¿Por qué le parece que se ha juzgado tan drásticamente la conversación frívola en la repetición de la Amidá?

      • ¿Cuál es la manera correcta de reprender al que está hablando descomedidamente durante el servicio de rezos?

    • Ofuscada percepción
      El rav Avi Shafran nos enseña: "[Los pecados, a la persona le…] corrompen su claridad de juicio y de percepción, hacen que las cosas se vean diferente de lo que realmente son"
      (Jewthink cap.16).

      • ¿Por qué la estricta fidelidad a la Torá (escrita y oral) es lo que salva a la persona de errores de percepción?

      • ¿Cómo es posible que el pecador no reconozca el daño que provoca, y se provoca con sus conductas extraviadas?

      • ¿Qué podría explicar que el Eterno permite a la persona pecar?

  • Educar a los niños y a los padres

    Antaño, cuando el rey judío congregaba al pueblo para leer públicamente la Torá, reunía a todos los del pueblo, hombres, mujeres, ancianos, niños, todos eran convocados para que escucharán y aprendieran a vivir de acuerdo a la Torá.
    Rashi cita al Talmud diciendo que los niños eran puestos delante, para atraer bendiciones especiales a sus padres, en lo que el Talmud nombra como "joya preciosa".

    ¿Qué podemos aprender de esta conducta?

    1. Aunque supongamos que los niños no comprenden, en verdad, ellos desde el inicio de sus vidas van mamando del modelo de vida de sus mayores. Cada acto, gesto, palabra de sus padres, va conformando la personalidad infantil. Así pues, los padres deben tener en cuenta que educan a través de ser quienes son, y no a través de palabras o buenas intenciones.

    2. En los momentos graves y ceremoniosos también los niños deben estar presentes. Cada uno desde su rol particular, desde el nivel adecuado a su circunstancia. Pero presentes y activos. Tomemos como ejemplo la noche de Pesaj y comprenderemos que es vital no excluir a ninguno de los que debe estar incluido.

    3. El lugar de los niños es al frente, pero NO en el frente de la batalla, SINO al frente de todas las expresiones espirituales.
      (Tome nota, muchos de los terroristas que se hacen llamar palestinos, como arma de guerra emplean a sus pequeños niños poniéndolos al frente de las batallas. Tal actitud cobarde de los mayores, es una malvada posición que desprecia la vida y lo que es bueno. Educan para la muerte, para la miseria, para la guerra, para el rencor. Claramente esta postura de apoyo a la muerte, es un antagonismo directo contra el Eterno y todas sus enseñanzas).

    4. Los padres deben involucrarse activamente en la educación de sus hijos. No es una cuestión de enviarlos a la escuela o al movimiento juvenil, sino de educarlos en el hogar, en cada ocasión posible. No siempre se cumple con la obligación de educar a los hijos por enviarlos a algún lugar a estudiar.

    5. El proceso de aprendizaje individual no termina nunca. Cuando una persona es adulta, no ha llegado al colmo de su sapiencia, sino que ahora debe aprender nuevas cosas, o a renovar sus conocimientos.
      La necesidad de educar a sus hijos es la ocasión ideal para continuar estudiando y educándose.

    6. ¿Hay algo más precioso para un padre que ver y saber que su hijo es fiel a la tradición de su familia? Para verlo y saberlo, es imprescindible que ambos compartan momentos cotidianos así como trascendentales.

    7. Por último, los niños no son "el futuro", los niños son el presente. Ya están aquí, están alborotando en los alrededores, actúan muchas veces como llamando nuestra atención, pues así son ellos, pero también porque nos quieren hacer recordar que no posterguemos para mañana nuestro contacto verdadero con ellos.

    Reunámonos con nuestras familias, los cónyuges entre sí y con sus vástagos.
    Congreguémonos en las vísperas de este nuevo año, para aprender juntos, para crecer juntos, para soñar juntos, para hacer juntos.
    Y comencemos el año juntos, para que cuando las vicisitudes de la vida nos haga separar, sin embargo, espiritualmente nos mantengamos unidos.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    ¡Shaná tová umetucá!

    Moré Yehuda Ribco

     

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    -Rabí, ¿por qué en la Shmonesré decimos Elokeinu vElokei avoteinu, no sería suficiente con que dijéramos Elokeinu?

    – Mi querido alumno, si fuera suficiente eso es lo que hubieran puesto nuestros Sabios.
    Por algo es que ellos no se conformaron solamente con mencionar "nuestro Dios", y añadieron también "y Dios de nuestros padres".
    Varios son los motivos, pero te diré uno: ¿no es una bendición para los padres que puedan decir orgullosamente que sus hijos no se han extraviado del buen camino que ellos les han marcado? ¿Y no es una alegría para los hijos reconocer que ellos no están solos en su vida, sino que comparten un inmenso tesoro con sus padres?

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Podría dar alguna otra respuesta a la pregunta del alumno del relato?

    • Esas contradicciones
      El inspirado proverbista nos enseña: "Fieles son las heridas que causa el que ama, pero abundantes son los besos del que aborrece."
      (Mishlei / Proverbios 27:6).

      • ¿Cómo es esto? ¿Abundantes son los besos del enemigo? ¿El que ama causa heridas?
        ¿Qué nos quiere decir el sabio proverbista con esta aparente contradicción?

      • ¿Conoce algún caso real en el cual se ve claramente que el acérrimo enemigo es el que da muchos besos y elogios públicos?

      • ¿Por qué cree que el que ama puede llegar a herir al amado?

    • Responsabilidad mutua
      El Midrash nos ilumina: "Todos los israelitas son responsables los unos por los otros. ¿A qué se parecen? A un barco del cual se ha desprendido uno de sus sectores. Nadie dice: hay un sector del barco que está mal, sino que se dice: todo el barco se está hundiendo"
      (Tana Debei Eliahu Raba 11).

      • ¿Puede dar algún ejemplo real, de la vida comunitaria judía, que muestre que un acto sectorial afecta el equilibrio general?

      • ¿Por qué es tan valiosa la unidad del pueblo judío?

      • ¿Qué ha hecho usted últimamente para colaborar en el bienestar de alguna persona o institución judía?

  • Testigos de la Presencia

    En nuestra parashá está dicho:

    "Aquel día ciertamente esconderé Mi rostro, a causa de todo el mal que habrá hecho, por tornarse hacia dioses ajenos.
    Ahora, escribid para vosotros este cántico y enseñadlo a los Hijos de Israel. Ponlo en su boca, para que este cántico Me sea de testigo en los Hijos de Israel.
    "
    (Devarim / Deuteronomio 31:18-19)

    ¿Qué quiere decir el Eterno cuando designa al cántico como: "que Me sea de testigo en los Hijos de Israel"?
    Directamente puede entenderse que, por intermedio de este "cántico", que es la Torá, estamos los israelitas en disposición de atestiguar la presencia del Eterno.

    ¿Cómo es esto?
    ¿Cómo atestiguar la presencia de Aquel que no tiene forma ni cuerpo?
    ¿Cómo "verLo" por medio de la Torá, acaso es un telescopio místico y no nos habíamos percatado?

    Para responder a estas interrogantes, les pido que atendamos a un punto relevante pero oculto en este pasaje de nuestra perfecta Torá.

    El Todopoderoso anuncia su hester panim -ocultamiento de semblante-, su aparente desvinculación con los avatares de Israel, que acontece como justa retribución del pecado de los judíos de ir en pos de otros dioses, falsos todos ellos.
    Es como si El Eterno dijera: ‘ustedes me dan la espalda pues se vuelven a los dioses, entonces Yo les doy la espalda, vivirán como si estuvieran abandonados por Mí, pero lo cierto es que estoy esperando con amor y calor el momento que ustedes retornen a Mí. Retornen judíos y serán consolados por Mi abrazo‘.
    En palabras del profeta de la Verdad (que es leído esta semana como haftará):

    "¡Vuelve Israel al Eterno tu Elokim, porque por tu pecado has caído!
    Tomad con vosotros palabras y volved al Eterno. DecidLe: ‘Quita toda la iniquidad y acéptanos con benevolencia; en lugar de vacunos te ofrecemos [el fruto de] nuestros labios.
    No nos librará Asiria; no montaremos sobre caballos, ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos: ‘Dioses nuestros’; porque en Ti el huérfano alcanzará misericordia.
    ‘Yo los sanaré de su infidelidad. Los amaré generosamente, porque Mi furor se habrá apartado de ellos.
    "
    (Hoshea / Oseas 14:2-5)

    Es claro el concepto.
    La Alianza eterna entre Dios e Israel es inquebrantable, jamás nada ni nadie podrá romper ese lazo de amor y fidelidad.
    Sin embargo, cuando el corazón de algunos israelitas extraviados parece olvidar la Alianza para dirigirse hacia la idolatría, el rostro del Eterno no se manifiesta en el mundo en protección de Sus amados hijos primogénitos, los israelitas. Entonces, a la nación santa le acontecen desastres, persecuciones, expulsiones y otro tipo de desgracias que parecieran mostrar el abandono que Dios hiciera de Israel. PERO, en verdad el Padre no abandona a Sus hijos amados, solamente que en sombras espera a que ellos regresen a Él.
    Su amor hacia Israel es incondicional y sin interrupción, aunque en épocas de sombras pareciera que el lazo se quebró. En esas sombrías épocas la faceta de jesed -bondad- está en segundo plano, con fuerza se hace sentir la faceta de din -restricción-, sobre los judíos.
    Sin embargo, Él espera y llama a la puerta de nuestros corazones, Él espera consumido por amor hacia nosotros; tal como en bello lenguaje poético describió el sabio Salomón:

    "Yo dormía, pero mi corazón estaba despierto, y oí a mi amado que tocaba a la puerta y llamaba: ‘Ábreme, hermana mía, amada mía, paloma mía, perfecta mía; porque mi cabeza está llena de rocío y mis cabellos están mojados con las gotas de la noche.’"
    (Shir HaSHirim / Cantar de los Cantares 5:2)

    El Amado nos espera en cada época de crisis, está con Sus brazos abiertos esperando que nos fundamos con Él en un fiel y amoroso abrazo.
    Dios no abandona jamás a Sus amados… aunque Sus amados a veces pueden estar desquiciados y errabundos por las sendas del mundo…

    Esta situación de aparente abandono y perplejidad tiene su ventaja, pues el Eterno nunca castiga sin introducir un bálsamo en el malestar.
    ¿Cuál es éste bálsamo en la situación de hester panim?
    Atendamos el concepto de nuestros Sabios:

    "Cuando Moshé subió al cielo para recibir la Torá, vio al Eterno decorando las letras de la Torá con coronas, puntas y ornamentos.
    Moshé preguntó: Señor del Universo, ¿para quién haces eso dibujos aparentemente superfluos?
    El Eterno contestó: Hay una persona que va a vivir en el futuro, Akiva ben Iosef es su nombre. Incluso en estos puntos y adornos de la Torá él va a ser capaz de descubrir montañas de halajot -normas legales-.
    "
    (TB Menajot 29a)

    Comprendamos esto claramente.
    La Torá Escrita, la que recibió Israel a través de Moshé fue dada por el canal de la profecía, en un entorno de milagros, protección divina y salvación.
    Es la obra del Eterno entregada en Sinaí y plasmada en el rollo de la Torá que nos acompaña desde entonces hasta ahora. Es una obra que está fijada en tinta para toda la eternidad, con sus letras y espacios delimitados sin cambios sobre el rollo.
    Por su parte, la Torá Oral, la preservada por los Sabios de Israel, tal como Rabí Akiva, es la Torá que es recibida por el canal de la vivencia cotidiana, a través del encuentro con el prójimo, del diálogo, de la pregunta con su respuesta, pero también a través del exilio y el sufrimiento.
    Esta Torá no está escrita, sino que vive con cada latido del corazón judío, respira con cada bocanada de aire del judío, y cuando se escribe se lo hace con el sudor y la sangre de uno mismo. Éstas letras escritas con el esfuerzo vital de la persona, son las coronas con las que el Eterno adornó aquella primera Torá que entregó a los judíos en Sinaí. Son los puntos y detalles que permiten a los Sabios como Akiva descubrir montañas de reglas y enseñanzas que de otra manera permanecerían cubiertos y olvidados.

    Esto significa que cuando la nación judía parece haber perdido todo, cuando el sufrimiento pareciera negar la existencia del Eterno, es el momento en el cual la persona puede descubrir al Eterno en el vacío y sin sentido de una época desquiciada.
    En este sentido se comprende claramente el enunciado talmúdico que afirma: "Nadie entiende realmente las palabras de la Torá [especialmente la halajá] hasta que no tropieza con el cumplimiento de ella" (TB Guitin 43a).
    A veces, para ganar es necesario estar dispuesto a perder todo, a dar todo, para estar en condiciones de recibir todo.
    Cuando se pierde todo, también se pierden aquellas personas o características que esclavizan a la persona.
    Cuando se llega al desierto más profundo, cuando el dolor y la miseria parecieran ser los únicos compañeros, es cuando se puede encontrar lo que es esencial.
    ¿Por qué la Torá fue entregada a los judíos en el desierto?
    ¿Por qué la Torá fue entregada a los judíos después de siglos de decadencia y esclavitud?
    ¿Por qué la Torá fue entregada a los judíos, pocas personas de una nación débil?
    Pues… porque en el desierto, en la escasez, en la miseria uno encuentra el camino renovado hacia la luz…

    Y precisamente, esto es lo que nos dice el primer pasaje que copiamos de nuestra parashá.
    Cuando la época aciaga invada nuestras vidas y el sufrimiento pareciera ser lo único eterno, pues el Eterno ha ocultado su semblante, exactamente entonces es cuando se descubre la luz renovada y amorosa del Eterno.
    ¿En dónde?
    Pues… en el mensaje perpetuo de la Torá (Escrita y Oral).
    Cuando nos sumergimos en "el cántico", en la Torá, podemos ser testigos del Eterno, lo volvemos a hallar y Él de inmediato nos abraza y cobija, nos renueva y da vida para vivir.
    En la Torá está Su Presencia, y al nosotros bucear en ella nos convertimos en Sus testigos, pues dirigimos ahora nuestras a Él y por eso Él dirige nuevamente Su rostro hacia nosotros para iluminarnos con su shalom.

    Podemos ser testigos de Su Presencia… ¿queremos encontrarLo en la Torá y en la vida de mitzvot?

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    Shaná Tová – Ketivá vaJatimá Tová
    ¡Qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

     

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • El camino del retorno
      "Cuando Tu pueblo Israel sea derrotado delante del enemigo por haber pecado contra Ti, y ellos se vuelvan a Ti y confiesen Tu nombre, y oren y Te supliquen en este templo, entonces escucha Tú en los cielos, perdona el pecado de Tu pueblo Israel y hazles volver a la tierra que diste a sus padres."
      (1 Melajim / I Reyes 8:33-34))

      • ¿Por qué es derrotado Israel?

      • ¿Cómo recupera Israel su dignidad esencial?

    • En la hora del placer
      "En el día de su juicio la persona deberá rendir cuentas por cada cosa buena/permitida que haya visto pero que no haya disfrutado"
      (TI Kiddushin, final)

      • ¿Acaso la Torá tiene la finalidad de amargar y restringir absurdamente la vida de la persona?

      • ¿Cómo se autoengaña el que supone llevar una vida de santidad por sufrir innecesariamente?

  • Si no ahora, ¿cuándo?

    "Todos vosotros estáis hoy delante de Hashem vuestro Elokim… " (Devarim / Deuteronomio 29:9)

    El judío en el tren suspiraba: "Oi, que sed tengo". Y un instante más tarde: "Oi, que sed tengo". Y luego, "Oi, que sed tengo".
    Y el mismo suspirado lamento continuó toda la tarde.
    El vecino de asiento, cansado de tanto "Oi", se levantó y le trajo un vaso de agua.
    El judío bebió. Y cuando el vecino esperaba oír el agradecimiento, comenzó a escuchar por largo rato: "Oi, que sed tenía…Oi que sed tenía…Oi…"

    Ante las dificultades tenemos dos opciones:
    a- si es un problema insoluble: ¿para qué lamentarnos?…¿acaso algo conseguiremos con esto?
    b- si tiene solución, entonces, ¿qué problema tenemos?…¿para qué lamentarnos?
    En lugar de quejas y llantos, lo apropiado es aprovechar cada momento en procurar conseguir lo que es beneficioso para uno, y para otros.
    Y, cuando hemos vencido las dificultades, o nos han ayudado a pasar los obstáculos; en lugar de reprochar, en vez de anclarse al pesimismo… ¿no es más vital dedicarnos a proseguir nuestro sendero de superación?

    Y, ¿cuándo es el momento de poner manos a la obra para mejorar nuestra situación, nuestra vida?
    Sin dudas…HOY (y no "Oi"), porque HOY tenemos el mejor objetivo frente a nosotros: la Vida…

     

    Profundizando esta semana:

    1. ¿A qué decisión nos compele la Torá esta semana?

    2. ¿Por qué Moshé convocó a TODO el pueblo a su despedida?

    Respuestas para la semana anterior:

    1. De las propias acciones
    2. Israel en primera instancia, y la humanidad.

    Destellos de las parashot

    El Pueblo en su totalidad, sin excepciones, es convocado a la despedida de su líder Moshé, y a participar de la reafirmación del pacto eterno que sellaran los patriarcas con el Eterno.
    De parte de Dios este pacto es considerado como inalterable, y que incluye a todos los descendientes de Avraham, incluso a los que no estuvieron físicamente presentes en aquella oportunidad.
    Como parte medular se recuerda la imperiosa necesidad de apartarse de la idolatría, porque ésta es en esencia mentira y error, y sólo puede llevar a vivir una vida falsa, sin sentido; y Dios no quiere que sus criaturas malgasten su existencia en lo que no es provechoso ni bueno.
    Sin dudas, la persona que opta por dedicar su vida a lo que falso (idolatría, es uno de sus nombres), sentirá tarde o temprano que sufre inconsolablemente, y pensará que le han sobrevenido castigos y tormentos, sin embargo, debería comprender que no son más que los efectos de sus acciones equivocadas.
    Pero, el arrepentimiento, es posible. Enmendando cada uno su camino, puede tornar hacia la Verdad, y de esa forma ir superando los males (o reconociendo que detrás de todo pesar sufrido, se esconde realmente la dicha, si se la sabe hallar).
    Y, la posibilidad del mejoramiento no es lejana, pues, la Torá está muy cercana a nuestra esencia, no es ajena a nosotros, es sólo cuestión de adecuar nuestra vida a su mensaje, y superar nuestras limitaciones temporales.
    La decisión de elegir entre lo que es Verdad (Vida) o la Falsedad (Extinción) es sólo nuestra, y no dependemos de destinos ni de suertes, sino de decisiones propias, situaciones y responsabilidad.
    La Torá no nos deja huir a esta eterna interrogante: ¿Cuál es el camino que deseamos andar?

  • Parashat Vaielej: vistazo

    Ubicación:
    Vaielej
    ("Y fue") es la novena parashá del quinto tomo de la Torá, el sefer Devarim, conocido en español como "Deuteronomio".

    Temáticas:
    Podemos señalar las siguientes temáticas en nuestra parashá:

    1. Cambio de mando
      Moshé anuncia que pronto Iehoshúa/Josué tomará el liderazgo del pueblo, por orden del Eterno.
      En presencia de todo el pueblo Moshé urge a Iehoshúa para que sea fuerte y valiente y que ponga su plena confianza en el Eterno.

    2. Escribir un rollo de Torá y leerlo
      Es una obligación tener un texto de Torá fidedigno cerca, estudiar de él y trasmitirlo con fidelidad, veneración y amor.

    3. Una copia de la Torá original
      Una copia del original texto de la Torá escrito por Moshé debía estar a disposición de la gente, para que todos fueron guardianes de la fidelidad del texto sacro que recibiera todo Israel de parte del Eterno.

    4. Memoria
      Moshé pide que sus enseñanzas no sean abandonadas, y que se preserve la memoria activa del pueblo, para que de ese modo la confianza en el Eterno perdure y la Alianza perpetua brilla en todo su esplendor.
      Deja un testimonio en forma de cántico, la parashá Haazinu que continúa a ésta.

    Para destacar:

    1. Ayudar a sobrepasar los miedos
      El Rav Zelig Pliskin, en "Creciendo por medio de Torá", nos enseña:

      "Moshé fue…"
      (Devarim / Deuteronomio 31:1).
      Ibn Ezra explica que Moshé antes de morir fue a cada tribu que él estaba a punto de morir, pero que ellos no debían temer, pues él estaba dejando a Iehoshúa en su lugar, quien sería un confiable líder.
      Aprendemos de Moshé que debemos hacer todo aquello que está a nuestro alcance para mitigar el temor de otra persona.

    2. ¿Cosas negativas?
      En "Viviendo cada semana" el rav Abraham Twerski nos enseña:

      "Muchos males y angustias les vendrán. En aquel día dirá: ‘¿Acaso no me han sobrevenido estos males porque mi Elokim no está en medio de mí?’"
      (Devarim / Deuteronomio 31:17).
      La pregunta de "por qué cosas malas pasan a las buenas personas" ha preocupado desde siempre a toda persona pensante.
      El Talmud enuncia que cuando Moshé le pidió al Eterno "déjame conocer Tus caminos" (Shemot 33:13), él estaba proponiendo esta cuestión.
      El libro de Iyov, cuya autoría algunos adscriben a Moshé (Baba Batra 15a), está dedicado a discutir acerca de este tema, y su conclusión es que no hay una respuesta lógica.
      Más bien, es un principio de la creencia en el Eterno que Él es Justo y Benevolente, y por tanto lo único que podemos decir es que la ocurrencia de cosas malas a las buenas personas está más allá de nuestra capacidad y comprensión.
      Un popular autor moderno (“rabino” reformista él) ha tratado de resolver la cuestión de una manera lógica, y concluye que las cosas malas pasan a las buenas personas porque el Eterno no está en control de todo lo que pasa en el mundo, y por eso cosas injustas suceden.
      Moshé previó que nosotros podríamos enfrascarnos en esta duda, y nos precavió ante una respuesta como ésta tan superficial y simplona, pues constituye una denegación de la divina Omnipotencia y/o Providencia. La creencia en el Eterno excede la lógica humana. Debemos aceptar que el Eterno es Justo y Benevolente, aunque no alcancemos a apreciarlo con nuestra lógica.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

     


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. "Los pobres y los necesitados buscan agua, y no la hay; su lengua se reseca de sed. Pero Yo, el Eterno, les responderé; Yo, el Elokim de Israel, no los abandonaré."
      (Ieshaiá / Isaías 41:17)

      1. La Torá es comparada al agua.
        Explicar el versículo.

      2. Cuando las cosas están mal y parece no haber solución, ¿dónde está la respuesta?

      3. ¿Por qué hay ocasiones en las cuales parece que el Eterno abandona a Israel? Dar respuesta a partir de este versículo y del contenido de la parashá.

    2. "Confesaos sinceramente y volved al Eterno. DecidLe: ‘Quita toda la iniquidad y acéptanos con benevolencia; en lugar de vacunos Te ofrecemos [el fruto de] nuestros labios."
      (Hoshea / Oseas 14:3).

      1. ¿Cuáles son los pasos de la Teshuvá/Arrepentimiento?

      2. ¿Qué quiere decir "volver al Eterno"?

      3. ¿Es el rezo lo que consigue el perdón de parte del Todopoderoso?