Ki vaSucot

כִּ֣י בַסֻּכּ֗וֹת הוֹשַׁ֙בְתִּי֙ אֶת־בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל

Celebramos la festividad de SUCOT, una de las tres que forman los SHALOSH REGALIM, que son las fiestas en las que se peregrinaba al Templo en Ierushalaim.
La Torá, en Vaikrá/Levítico 23:39-43, indica que la festejemos y remarca tres mitzvot especiales:

  • residir durante siete días en la SUCÁ (cabaña, tabernáculo);
  • tomar juntos para bendecir los ARBAAT HAMINIM (cuatro especies);
  • estar sumamente felices.

¿Por qué vivir una semana en la SUCÁ, una cabaña temporal y endeble?
Se han dado numerosas respuestas, mencionemos algunas de ellas:

1. Para recordar con la mente y el cuerpo que nuestros antepasados moraron en casitas similares desde que salieron de Egipto hasta que se asentaron en la Tierra de Israel, cuarenta años más tarde.

2. La SUCÁ simboliza a los ANANEI HACABOD, las siete nubes de gloria, con las que Hashem protegía a los judíos en el desierto, formando para ellos una especie de gran cabaña milagrosa.

3. Porque el primer sitio al cual los hebreos llegaron tras salir efectivamente de Egipto fue un lugar llamado Sucot, marcando así su primera instancia de emancipación. Así nos enseña que si nos encontramos de alguna manera esclavizados, podríamos tener a un paso de distancia la libertad. A veces de tan sumergidos en los problemas dejamos de percibir las soluciones, que podrían estar a la vista pero son ignoradas.

4. Porque representa nuestra vida pasajera en Este Mundo. Tengamos presente que en la Tradición el número siete se asocia al plano material, en tanto que el ocho es el que personifica lo sobrenatural (allí festejamos SHEMINÍ ATZERET/SIMJAT TORÁ). Siete días estamos en esa débil estructura, la cual permite el paso del sol tanto como de la lluvia, que a duras penas resiste vientos de tormenta, que en poco tiempo se desmonta. Sin embargo, durante los siete días estamos (se supone) en ella, disfrutando a pleno, cumpliendo la mitzvá de alegrarnos especialmente; pero también a merced de los elementos, padeciendo del frío, el sol, etc.

5. Simboliza el hogar, la llegada a la Tierra Prometida. Por más que estemos en el desierto cuarenta años, a la intemperie, en la diáspora, siempre tenemos al hogar en el corazón y es una esperanza que no se pierde porque tarde o temprano se cumple.

¿Cuál es la enseñanza que te deja cada una de estas respuestas?
Y cuando entremezclas todas ellas, ¿qué encuentras para mejorar tu vida?

Te deseo Jag SUCOT sameaj, todo lo bueno para ti y tu familia.

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