Parashat Behaaloteja: vistazo

Ubicación:
Behaalotejá
("Cuando asciendas") es la tercera parashá del cuarto tomo de la Torá, el sefer Bemidbar, conocido en español como "Números".

Temáticas:
Podemos señalar los siguientes temas en nuestra parashá:

  1. La importancia de mantener encendida la Menorá del Mishkán -Santuario- primero, y luego en el Mikdash -Templo-. Ésta era una de las obligaciones propias de los cohanim -sacerdotes-, que eran descendientes todos ellos de Aarón.

  2. El Eterno escogió a los levitas para que remplacen a los primogénitos en la avodá –los servicios consagrados- en el Santuario.

  3. Al segundo año de la salida de Egipto, ordena Dios que cada año se ofrende el korbán Pesaj -sacrificio pascual-. La orden anterior de sacrificar un cordero en la víspera de Pesaj, era exclusivamente referida a la situación de esclavitud en Egipto. La actual orden, es Pesaj ledorot -para las generaciones-.

  4. El uso de shofarot -cuernos de carnero- y jatzotzrot -trompetas- en diversas situaciones.

  5. Se narran algunas rebeldías y contrariedades que surgen en el seno del pueblo de Israel, instigados por la chusma de advenedizos que los acompañaban.
    Se cuenta también acerca de las diversas calamidades que las rebeliones atrajeron.

  6. Queda conformado el primer Concejo de Sabios, posteriormente denominado Gran Sanhedrín, que contaba con 70 miembros de sabios designados y un presidente.
    Eran diversas las funciones de este Senado de la Nación Judía, entre otras cosas eran los encargados de decidir nuevas leyes que fueran necesarias y no estuvieran estipuladas directamente en la Torá, las elaboraban a partir de los debates racionales en los cuales se exponían sus conocimientos que especialmente estaban fundamentados en las mitzvot -mandamientos de la Torá-.

  7. Dios declara la preeminencia profética de Moshé por sobre todo profeta anterior, contemporáneo o posterior.
    También se destaca su modestia, generosidad y nobleza.

Para destacar:

  1. Moshé, el príncipe de los profetas
    El judaísmo carece de dogmas de fe, sin embargo, a lo largo de los siglos algunos sabios se han preocupado por indicar las justas creencias que mantienen a la persona judía dentro del marco del judaísmo.
    Uno de estos sabios preocupados por el bienestar integral de sus congéneres fue Maimónides, quien a partir de los datos elementales del judaísmo estableció los conocidos como Shelosha Asar Ikarim -Los Trece Fundamentos-. Uno de estos Fundamentos, el sexto nos enseña que:

    "Tengo plena convicción de que los escritos de los Profetas [en el Tanaj] son verdaderos"

    El séptimo Fundamento dice:

    "Tengo plena convicción que la profecía de Moshé nuestro maestro, con él sea la paz, fue verdadera, y que él es el principal de los profetas, tanto entre los que le precedieron como entre los que le sucedieron".

    Esto, indudablemente se apoya sustancialmente en:

    "Nunca se levantó otro profeta como Moshé, a quien el Eterno conociera cara a cara."
    (Devarim / Deuteronomio 34:10)

  2. Moshé y la humildad
    Ni el orgullo vacío, ni la ofuscación de la propia grandeza, ni el humor hundido son el estado de ánimo preferidos por la Torá.
    El Eterno valora sobremanera la humildad, que es el reconocimiento de las propias limitaciones y propias virtudes.
    De Moshé está declarado en esta parashá:

    "Y el hombre Moshé [Moisés] era muy humilde, más que cualquiera de los hombres sobre la faz de la tierra."
    (Bemidbar / Números 12:3)

    Tan valiosa es la armonía matrimonial, que en el Talmud (Shabbat 116a) hallamos la siguiente manifestación por parte de Dios (que está directamente vinculada con el ritual de sotá que está en nuestra parashá) :

    "Rabí Jiá bar Aba deseaba ausentarse de Eretz Israel en un viaje de negocios. Pidió a Rabí Lazar que le consiguiera una carta de recomendación del patriarca.
    Decía la carta: El portador de la presente es un gran hombre. Su grandeza radica en que no se avergüenza de decir: ‘esto no lo sé’".
    (Talmud Ierushalmi Jaguigá 1:5)

¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

Moré Yehuda Ribco

Preguntas y datos para meditar y profundizar:

  1. El profeta ha denunciado con claridad:

    "Así ha dicho el Señor Elokim: ¡Ay de los profetas insensatos que andan tras su propio espíritu, y que nada han visto!

    Ellos ven vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: ‘Así dice el Eterno’, pero el Eterno no los ha enviado. ¡Con todo, esperan que Él confirme las palabras de ellos!
    "
    (Iejezkel / Ezequiel 13:3-6)

    1. ¿Por qué en todas las épocas y lugares surgen falsos profetas?

    2. ¿Puede algún profeta contradecir lo profetizado por Moshé en la Torá?

    3. ¿Por qué algunos falsos profetas dicen hablar en nombre del Eterno? ¿No es suficiente que se presenten como enviados por parte de alguna deidad.?

  2. El inspirado y sabio proverbista aleccionó:

    "Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y de la reverencia al Eterno"
    (Mishlei / Proverbios 22:4).

    1. ¿Qué otra recompensa obtiene el que es humilde?

    2. ¿Cómo se conoce a una persona que es verdaderamente humilde?

    3. ¿Acaso la falta de alguna de las recompensas arriba mencionadas es sinónimo de falsa modestia?

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