¿Quién destruyó Jerusalén?

Esta historia se encuentra en el Talmud Babilonio, en Masejet Gittin 55-56.

Shemaia, quien era uno de los más prestigiosos judíos de Jerusalén en épocas finales del segundo Templo, organizó una fiesta para todos sus amigos, alrededor del año 64 de la Era Común.
Envió a su sirviente con las invitaciones, entre los invitados estaba Kamtza, un gran amigo del anfitrión. Pero , el mensajero cometió un error e invitó a Bar Kamtza en su lugar. Éste era un adversario de Shemaia, indudablemente no bienvenido a la fiesta.

Cuando Bar Kamtza recibió su invitación, quedó muy complacido y agradecido pues supuso que el anfitrión finalmente quería reconciliarse y había encontrado esta simpática manera de hacerlo.
Sabía que sería una gran fiesta, por lo que se puso en gastos y deudas para estar presentable para tal magna ocasión. No podía desaprovechar la oportunidad para volver a entablar una provechosa relación amistosa con el hombre poderoso, pues le vendría muy bien para sus propios proyectos de inversión.

Mucho lujo, diversión y agasajo habían sido preparados para la celebración. Los invitados habían concurrido y ocupado sus lugares, disfrutando ya de los manjares y buen ambiente de la fiesta.

El tema recurrente era la tensa situación entre Judea y Roma.
Se rumoreaba de que la situación se agravaba cada vez más y que la guerra parecía inevitable.
Había diversas ideas y facciones dentro de los judíos, por tanto era un asunto candente y que generaba polémicas entre ellos.
Así pues, entre el disfrute de la buena comida y música, el paladear excelente vino, las discusiones de política y economía, la noche iba pasando brillante.

También había estudiosos de Torá entre los invitados, quienes conversaban de otras cosas, no solamente de lo que preocupaba al resto. Para ellos también era urgente conversar acerca de Torá, cómo aplicar la Halajá, etc.

Shemaia recibía a sus invitados en la entrada del salón y cada tanto recorría entre las mesas para verificar que todo estuviera en orden. Era sin dudas un dueño de fiesta muy atento y solícito. Pero no solamente lo hacía por cortesía y natural amabilidad, también era bueno mantener los lazos positivos con socios, clientes y proveedores.
De pronto, quedó asombrado al darse cuenta de que su gran amigo Kamtza no estaba presente.
Le extrañó bastante el asunto, pues aquel era un muy buen amigo y esperaba que no hubiera sufrido algún percance camino a la fiesta. Nunca se sabe, con lo complicada que estaba la situación en Jerusalén y alrededores…

Entonces, lo ve llegar a él, a su detestado enemigo Bar Kamtza.
No entiende qué está haciendo aquí, cómo tiene el tupé de presentarse así, con que desvergüenza viene a importunar en tan alegre momento familiar.

Con enojo ordenó a su sirviente que inmediatamente expulsara a Bar Kamtza del lugar.
Éste, por lo bajo, le pidió que no lo avergonzara de esa manera, que le dejara quedarse un ratito. Le ofreció pagarle el costo de su comida para quedarse.

Shemaia no quería saber nada con este hombre, por tanto reiteró su demanda para que se retire de inmediato.
Bar Kamtza apeló nuevamente, le dijo que pagaría la mitad de la fiesta si tan solo le dejaba quedarse un ratito y no le humillaba de esa forma.

El anfitrión ya levantando la voz y a todas vistas molesto le exigió que se fuera sin más tardanza.
Los invitados miraban la patética escena. Algunos cuchicheaban entre ellos, otros permanecían en silencio, solo viendo.

Bar Kamtza propuso pagar toda la fiesta, aunque no tuviera ni para la mitad, con tal de evitar este amargo momento de vergüenza.

El anfitrión, sin embargo, se mantuvo firme y ordenó que expulsaran bruscamente a Bar Kamtza a la calle. Los rabinos presentes habían observado este suceso, sin embargo ninguno dijo nada.
Para Bar Kamtza esto significaba una sola cosa, que ellos aprobaban el comportamiento del anfitrión.

Bar Kamtza estaba dolido y molesto a causa de su humillación. Por eso decidió vengarse contra los rabinos presentes que no lo defendieron y permitieron que fuera avergonzado públicamente.

De inmediato preparó su equipaje y se encaminó hacia Roma, a solicitar una cita con el emperador romano. Le dijo a los guardianes de palacio que tenía información candente de la revolución que estaban los judíos organizando en Judea y que quería confesar ante el César el asunto.
Con desconfianza pero curiosos le admitieron en el palacio y llegó a presencia del emperador.
Allí le contó que los judíos detestaban enormemente a los romanos y en especial al César. Que estaban armando una revolución sanguinaria y que intentarían llevar la guerra hasta la propia Roma, para acabar con la vida del emperador.

El César quedó sorprendido por la información, sus espías no habían dicho nada de todo esto. Sabía que existía un grupo belicoso, pero también que había mucho pacifistas y otros que eran favorables al imperio.
El delator judío éste debía demostrar que estaba trayendo información verdadera y no mentiras.

Entonces Bar Kamtza le dijo que la mejor prueba era que el emperador lo viera por sí mismo.
Que enviara un carnero para ser sacrificado en el Templo del Dios de los judíos para comprobar si los judíos se burlaban del César o eran respetuosos.

El emperador mandó con Bar Kamtza un becerro tierno y ordenó:

_ “Este becerro llévalo a Jerusalén y diles a los sacerdotes: “Este becerro lo envió el emperador para que lo ofrezcan como sacrificio de paz en vuestro Templo, para el bien del Emperador y del Imperio romano“. Y tú verás si lo aceptan o no, y me lo comunicas. Si es aceptado, tú serás castigado. Si es rechazado, los judíos sufrirán las consecuencias.” .

Bar Kamtza viajó a Jerusalén. En el camino hirió en el labio al becerro (otros dicen que en el borde del ojo), porque sabía que el animal debía estar en óptimas condiciones, sin heridas, sin roturas, sin enfermedades, aunque de acuerdo a la ley este animal era apto cómo ofrenda de un gentil pero no de un judío. Llegado al Templo, los sacerdotes procedieron a revisar al animal y constataron ese reciente defecto.

De inmediato se formaron dos opiniones.
Algunos defienden prescindir de la ley y ofrecer el animal de todos modos para evitar la guerra, asumirían ellos el pecado pero con el objetivo de salvar la vida de sus hermanos. Otros de los presentes estaban en contra, argumentando la necesidad de ser completamente leales a lo dictado por la Torá, sin concesiones.
Fue consultado entonces el rabino Zejaria ben Avkolos, quien estaba fungiendo como el sabio encargado de las decisiones legales en el Templo.
El rabino es de la posición de vetar a este animal, ignorando las posibles consecuencias nefastas que pudieran suceder al reaccionar el emperador. Más le importaba que no se dejara ningún resquicio para que otros comiencen a llevar animales no aptos al Templo para ser sacrificados. Cerrado a comprender la flexibilidad de la Ley, tal fue su decisión.
Ante esto, algunos sugieren matar a Bar Kamtza por ser culpable de ponerlos en este aprieto, pero el rabino Zejaria ben Avkolos nuevamente se niega, porque esta no es la penalización obligatoria por traer intencionalmente una ofrenda descalificada al Templo.

En el Talmud queda muy claro en palabras del rabino Iojanan que dice que debido a la modestia del rabino Zejaria ben Avkolos, el templo fue destruido y los judíos fueron exiliados de la tierra patria.

Lo cierto es que Bar Kamtza no fue ajusticiado por la autoridad judía, y el sacrificio no fue ofrecido. Bar Kamtza retornó a Roma, como temían los sacerdotes, con el informe de que los judíos se hablan negado a aceptar su ofrenda. Esta era toda la prueba que el emperador necesitaba para comprobar que los judíos estaban por rebelarse.

El César, indignado, envió un ejército para sitiar a Jerusalén, que finalmente condujo a su caída en el año 70 E.C.
En la terrible guerra, uno de los primeros en morir dolorosamente fue Bar Kamtza.

Ahora, un par de preguntas para que reflexionemos.
Más allá de lo que dice Rabí Iojanán en el Talmud, ¿quién es para ti el culpable de la destrucción del Templo?
Argumenta tu respuesta para que no sea simplemente una opinión vacía de contenido.

¿Siguen ocurriendo sucesos similares, en donde distintos errores, faltas, malas intenciones, torpezas, etc., configuran un resultado terrible?

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