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  • La santidad de la bendición

    Kadosh (santo, sagrado) es lo que está conectado con el Eterno.
    A mayor conexión, mayor kedushá (santidad).
    No existe nada, ni nadie, que esté por completo desconectado a la kedushá.
    A veces es muy, muy, muy, difícil descubrir ese puntito de LUZ; pero que está, está.

    Baruj (bendito) es lo que reporta abundancia o gozo material.
    De cierta forma representa el camino inverso al de la kedushá, sin por ello oponérsele.
    Es decir, cuanta más berajá (bendición) más plenitud material, que en ocasiones puede llevar a trastornar la conciencia de la persona bendita y entonces no darse cuenta del lazo indestructible del todo con el Creador.
    Como si su disfrute no tuviera Fuente en el Alto.

    Siendo así, uno de los motivos para pronunciar una bendición antes y después del disfrute (comida, bebida, aromas, etc.) es llevarnos a reconectar la conciencia de la santidad allí en donde hay presencia material. Para no olvidar que aquello que nos deleita no simplemente llena los sentidos sensoriales terrenales, y a veces nos brinda energía vital para realizar procesos biológicos; sino que también es elemento de fortalecernos para llevar una vida acorde a la Voluntad del Creador.

    O, también, puede verse como una forma de bajar del estado de santidad aquello que estamos por disfrutar.
    Porque, en tanto un don Celestial está colmado de kedushá, por lo que resulta imprescindible hacerlo cotidiano, ubicarlo en su materialidad y de esa manera gozar con propiedad.

    ¡Cuán complejo es el tema, y eso que solamente rozamos el borde de la orilla más lejana!

    Pero, no nos quedemos con temas elevados que poco aportan a nuestro perfeccionamiento de la vida cotidiana.
    Tengamos en cuenta que la berajá (bendición) que podemos pronunciar antes y después de disfrutar de los bienes materiales, nos vincula no solamente con el Eterno sino también con el entorno, con nuestro prójimo, con el mundo en su totalidad.
    Estamos por probar el primer bocado pero antes musitamos la bendición apropiada, que si la hacemos con cavaná (intención, sentido, direccionalidad) nos permite agradecer a Dios, pedirLe permiso para hacer uso de Su Creación, pero también nos llena de agradecimiento por todos los que participaron en la elaboración del alimento. Desde el que compró la semilla hasta el que nos trajo el plato a la mesa, pasando por todo el medio.

    Así nos podemos acercar a la plenitud real, y no tomar a la ligera el bienestar que llueve constantemente sobre nosotros.
    Darnos la oportunidad para que el acto natural y necesario del comer también sea una ocasión para elevarnos.
    Es por ello tan importante gozar de lo permitido y apartanos de lo prohibido, agradeciendo sinceramente y con conciencia.

    Apreciamos la dicha de estar con nuestra familia, con amigos, compañeros, con quien sea.
    Sentirnos parte de una realidad mayor al mundo obtuso y agobiante que nos marca el EGO.
    Tanto para crecer y disfrutar por tan poco costo.

  • Ciudad sin muralla

    «Como una ciudad cuya muralla ha sido derribada, es el hombre cuyo ánimo no tiene freno.»
    (Mishlei/Proverbios 25:28)

    En el pasado los poblados solían erigir murallas para su defensa (y ahora también).
    Para prevenir la agresión de fuera, y al no contar con el poder militar o la fuerza personal para contrarrestar el embate, era más seguro –en sus cálculos- encerrarse detrás de gruesas paredes que los separaban de los acontecimientos externos.
    En vez de desarrollar el poder interno y hacerse en verdad fuertes, ponían sus esperanzas en la pasiva contención de los muros.
    Contra el enemigo débil podía ser eficiente, pero cuando el agresor era aguerrido, tarde o temprano caían las murallas –o a veces los refugiados perecían de hambre o pestes pero teniendo bien firme el paredón de separación-.

    Pero, tenía su utilidad sin dudas.
    No para lo que ellos habían imaginado, como ya dijimos; pero sí para atacantes de menor peso, como pudieran ser coyotes, o chacales, o algún bandido y su pandillita.

    También era una manera de mantener cierto orden civil, dotar de un poder externo al gobernante.
    Y de algo así nos está hablando el proverbista.

    El hombre débil precisa de alguna muralla, una que lo mantenga refrenado por imposición.
    Para que de esa manera la persona ande por el camino moral a causa de restricciones y advertencias de castigos, por lo que se le obliga a cumplir con las leyes decretadas por otros.
    Es para la persona que no encuentra el camino ético/espiritual, o conociéndolo no anda por él.
    Entonces, requiere de la muralla que lo retenga y no le permita actuar desde el EGO y causar daños a otros o a sí mismo.

    Esa muralla de la moral, de las leyes y costumbres sociales, también sirven como una posible defensa ante agresiones de otros, los cuales también actúan a instancias del EGO.

    Para personas y sociedades éticamente/espiritualmente débiles, a merced del EGO, por supuesto que se hacen imprescindibles murallas, restricciones, frenos, leyes severas, promesas de castigos y amenazas de infiernos. Porque librados a sí mismos, se autodestruyen y arrasan con su entorno.

    ¡Qué bueno sería educar individuos y colectivos de constructores de SHALOM!
    Gente que sabe ser fuerte, verdaderamente poderosos en las cinco dimensiones humanas.
    Personas que actúan con bondad y justicia en todo momento, para dentro y para fuera, en sus pensamientos, palabras y acciones.

    Porque, esta gente es poderosa y si caen las murallas de la moral, igualmente se mantienen intachables, erguidos, firmes, seguros.
    Son poderosos, no precisando de la vara del miedo para actuar correctamente.

    ¿Llegaremos a vivir por fin en sociedad así, o sigue siendo solamente una utopía para idealistas del camino espiritual?

  • Tú lo pediste…

    «Él les dio lo que pidieron, pero envió a sus almas debilidad.»
    (Tehilim/Salmos 106:15)

    Hay que aprender a pedir, porque a veces aquello que se nos da –en respuesta a nuestro deseo- no es precisamente lo más beneficioso, saludable, positivo.
    ¡Cuántos terminaron en abandono y miseria luego de ganarse unos buenos millones a la lotería!
    Y sí, otros ante similar premio supieron aprovecharlo para ampliar el bienestar.
    Por lo cual, no podemos saber con precisión qué es lo más adecuado para nosotros, solamente al final de la historia –personal, en el caso del individuo- tendremos alguna idea aproximada.

    Para evitar contratiempos seguramente que lo más recomendable es llevar una vida de prudente disfrute de lo permitido, aquí y ahora, sin por ello arriesgarnos a despreciar lo que puede quedar reservado -o en desarrollo- para el futuro.
    Agradecer lo que nos fortalece el alma, es decir, la vida terrenal.
    Guardar, compartir, hacer fructificar, pero sin aferrarnos a lo que –en definitiva- siempre termina siendo perecedero, se marchita, desaparece, nos lo arrancan, se esfuma, muere, se termina.

    Aprendamos a pedir, para lo cual es necesario aprender otras cosas antes.
    Mientras tanto, hagamos nuestra parte como socios del Creador.

  • Si supieras

    La vida es demasiado breve para amargarse por…

  • Cara feliz, cara seria

    Hay gente con un carácter que es jocoso, apegado a bromas y el chiste fácil, que no se enfoca en progresar seriamente sino que anda saltando de entretenimiento a distracción.
    Para los que se apoyan en esta base se ha dicho:

    «Bienaventurado todo aquel que teme al Eterno y anda en Sus caminos»
    (Tehilim/Salmos 128:1)

    Pero también están las personas apáticas, que tiñen de opaco su entorno, difícilmente entonan cantos de alegría y se deslizan en brazos del sano placer. Su atención está puesta en lo tremendo, en lo gris. Para ellos se dijo:

    «En Tu nombre se alegrarán todo el día, y en Tu justicia serán enaltecidos.»
    (Tehilim/Salmos 89:17)

    ¿Qué significa todo esto?
    Pues, que el justo camino del medio es el mejor, el saludable, el de la bienaventuranza.
    El consejo de andar siempre alegre no aplica para el de tono básico feliz, ¡para él se debe concentrar en reverenciar al Eterno y ser cuidadoso en andar por Sus caminos!
    En tanto que el ser extremadamente circunspectos y con permanente reverencia no corresponde a los que ya de por sí rehúyen, de la dicha y el gozo, ¡ellos deben hacer caso a los que publicitan el estar feliz en todo momento!

    Conocerse y darse cuenta de lo que es bueno para cada uno, en cada lugar y situación.
    Ahí hay una demostración de inteligencia, coherencia, respeto y dignidad.

     

  • PURIM educativo

    Por un día al año se pide suspender parcialmente (y no por completo) la facultad racional del hombre.
    Ese día es Purim.
    Es cuando hay un tiempo para agasajos, para algunos excesos (obviamente que dentro de lo permitido y sin aproximarse al abismo de lo prohibido), para compartir sin darle vueltas demasiado intelectuales a los asuntos.
    Simplemente, disfrutar junto a otros de la alegría de estar vivos y en unión.

    El resto de los días la intención es otra, pero no en Purim.
    Es bueno saberlo y no dejarse llevar ni por el exceso de intelectualidad ni por la carencia de facultad racional, ni en esta fiesta ni en cualquier otro momento del ciclo.

    Tristemente hay multitudes, e individuos, que se ahogan en EGO y por tanto repelen el racionalismo.
    O, éste ha sido capturado por el EGO y es empleado en justificar lo inapropiado, para de cierta forma salvaguardar las formas.
    O, la persona ha sido criada y entrenada en sujetarse al sentimentalismo, a la racionalización, al ritualismo, al pensamiento mágico o cualquier otra manera de describir y explicar la realidad que se abstiene del racionalismo saludable.

    Sepamos esto y hagamos lo que es acertado hacer.
    Guiarnos por la NESHAMÁ, el espíritu.
    El cual nos introduce la línea ética de pensamiento, palabra y conducta.
    Que se ha plasmado en los mandamientos del Eterno para las personas; sean los Siete Mandamientos para cada hijo/a de las naciones, como los 613 de la Familia Judía.
    Con este código de ética/espiritual, orientémonos para navegar por los océanos de la realidad.
    Para lograrlo con destreza es indispensable, completamente necesario, desarrollar nuestra capacidad intelectual y tratar de mantenerla al máximo libre del secuestro que intenta hacerle el EGO.
    Al gobernar el intelecto saludable, estaremos integrando sociedades sanas y beneficiosas, las cuales aportan nutrientes buenos y ricos para nuestras emociones así como un sostén noble para el cuerpo y sus necesidades.

    Pero, si el caos trastorna el orden y por tanto perdemos conciencia y práctica de la guía de la NESHAMÁ; y nuestra mente está enturbiada por el EGO, aunque piense de manera brillante; necesitaremos ponernos en el camino de la TESHUVÁ –el retorno-.

    Todo esto, y mucho más, nos enseña el día de Purim, con sus excesos y alentar a suspender la facultad racional.
    Qué podamos construir SHALOM y ser felices.

  • Homenaje cabalístico a la mujer

    Cuando Hadasá se convirtió en la reina Esther de Persia,
    hace unos 2500 años ya,
    el mundo estaba hundido completamente en idolatría y lejanía del espíritu.

    La NESHAMÁ de toda persona estaba en conexión con el Creador,
    obviamente y sin dudarlo,
    pero la conciencia de este hecho se mantenía en oscuro exilio.

    El EGO era aquel que prevalecía, en pensamientos, palabras y acciones concretas,
    el EGO, con todo lo que ello conlleva,
    aunque quizás y tal vez, en los rituales y creencias idolátricos se escondía una chispa de ansia por el Eterno.

    El remolino tormentoso también arrastraba hacia las profundidades a los hijos de la nación judía,
    quienes se encontraban desperdigados entre las naciones,
    humillados y echados de su hogar, pero con el anhelo de Sión a más no poder ardiendo en alguna parte de su ser.

    En ese paisaje lúgubre, despoblado de la Presencia,
    solo los judíos mantenían la sagrada llama encendida, como podían, como les permitían,
    con una luz que provenía de la LUZ para provecho de todo el que quisiera el destello infinito en la noche.

    Esther, aquel Yo Vivido que escondía al Yo Auténtico de Hadasá,
    el cual ocultaba al Yo Esencial de aquella bella NESHAMÁ,
    una heroína que hizo sacrificios que la mayoría del público ignoró y desconoce, pero que nos dieron la vida y el sendero correcto.

    Son tantas y tan profundas las enseñanzas en estas pocas y lerdas frases,
    que no me atrevo a continuar quebrando el silencio con ellas.
    Aquel que quiere y puede, sabrá deleitarse.

  • Esther y David

    Estamos a poquitos días de celebrar otro Purim.
    Pongámonos un poco en contexto.
    Hace unos 2500 años un tipo estaba saturado de odio hacia los judíos, por el mero hecho de ser judíos (y por tanto nexo del mundo con Dios).
    Esos judíos podían ser hombres o mujeres, jóvenes o viejos, ricos o pobres, enfermos o sanos, bellos o no tanto, lejanos o cercanos, buena gente o lo contrario, sionistas o cosmopolitas, tradicionalistas o ajenos, etcéteras infinitos… igualmente eran pasibles de su odio más asqueroso.
    ¡Eran judíos!

    Ese tipo, Hamán el descendiente de Amalek, alcanzó una posición de poder y se transformó en un peligro cierto para toda la Familia Judía.
    Ahora podía llevar a cabo sus planes más nefarios, explayar su malicia, concretar cualquier solución al problema judío que imaginara.
    Todo judío sería exterminado, sin piedad ni demora.
    Todos los judíos serían borrados, así como su recuerdo.
    El judaísmo, acompañaría a otras culturas en la bruma del no ser, tal como todas esas miles que ignoramos actualmente.

    Y no había poder que se le opusiera al malvado prototipo de Hitler.
    Ni el rey, ni dignatarios.
    Ni rezos, ni ángeles.
    Ni tramas políticas, ni súplicas.
    Nada estaba en posición de impedir el plan macabro.
    Se concretaría, todo estaba diseñado y los engranajes girando para lograrlo.

    Y no apareció ni nubes ni tornados enviados por el Cielo.
    Ni plagas o terribles profetas con sus ominosas voces sacudiendo los cimientos del mundo.
    Tampoco el Ejército de Defensa de Israel, o el Mossad.
    Ni siquiera las Brigadas Judías.
    Nada había de luz para los condenados, en espera en la fila a los campos de exterminio.

    El fin sería en su momento y luego el olvido.
    Y la gloria para el déspota conjurado para rebelarse contra Dios y el prójimo.
    No había esperanza, eso está claro.

    Entonces una mujer, una que ocultaba su identidad y no mencionaba su origen.
    Una que le costó ponerse en marcha para cumplir “su destino”.
    Esther, la reina de Persia según el relato del Tanaj, tal es la heroína que rescató a toda la nación judía y nos liberó del opresor.

    No se menciona el nombre del Eterno directamente en ninguna parte del texto que nos cuenta eso en el Tanaj.
    Con precisión se obvio Su Presencia y se omitieron todas las referencias a milagros o hechos sobrenaturales.
    Fue una mujer la que nos rescató.
    Una a la cual todos los judíos le debemos la existencia.

    ¿Quizás por eso sea hoy el Día de la Mujer y se sigue trabajando para que todos seamos iguales ante la ley humana y la sociedad?
    No, en verdad no lo es.
    La Wikipedia te dirá el motivo que hay detrás de este día internacional.
    Pero lo importante, lo que trasciende la limitación humana, es darnos cuenta del rol brillante, de socia del Creador que aquella mujer misteriosa desarrolló.

    Y hoy, 8 de marzo de 2017 en la cuenta cristiana, estamos en el primer aniversario de que un hijo de Amalek asesinara al querido amigo David Fremd y atacara a uno de sus hijos.
    Por ser judíos, y no más que por ello.
    Con ese acto aberrante segó una vida esplendida, pero también mutiló a una familia, una comunidad, una nación.

    Hamán murió pero los intrépidos terroristas y asesinos que lo adoran siguen entre nosotros.
    Eso, por desgracia, no ha cambiado mucho en 25 siglos.

    En cada generación tendremos héroes y heroínas, milagros humanos o divinos.
    Pero también esclavos del mal, consumidos por el EGO, opuestos a la NESHAMÁ, negadores del Creador que sembrarán la maldad con sus actos.

    Pero, el querido amigo David sigue brillando y dando sentido a muchos de nosotros.
    Para que hagamos cada uno nuestra parte para que la LUZ sea la que crezca y con ello la sombra se vaya corriendo hacia la nada.

    Depende de nosotros la posición que tomemos.
    Que tan comprometidos con la construcción de SHALOM seamos.
    Cuánto de acciones (pensamiento/palabra/acto) de bondad y justicia estaremos dispuestos a realizar para borrar la presencia de Amalek.
    No con odio, no con masacres, sino por la simple lógica de que allí en donde la LUZ brilla con pleno esplendor, no hay resquicio para la oscuridad.

    Encendamos una llama por David Fremd.
    Hagamos que su luz se funda con la luz de Esther, y así tengamos dos puntales sosteniéndonos en nuestra andar.

  • ¿Día de la mujer?

    Hoy, 8 de marzo, en algunas partes celebran el “Día internacional de la mujer”.
    En el judaísmo, creo entender, lo celebramos a diario.
    De hecho, si no fuera por las mujeres difícilmente habría judíos ni judaísmo.
    ¡Y no es un chiste!
    Porque es obvio que precisamos mujeres para venir al mundo, al menos hasta que la tecnología o alguna mutación genética no determine otra cosa.

    Haré una muy breve reseña y no pretendo cubrir la totalidad, sepan disculpar.

    Tenemos a las matriarcas hebreas, de las cuales provenimos los judíos. Tanto los que son descendientes biológicos como espirituales, de estos últimos como aquellos que se convierten y pasan a ser hijos de Israel, idénticos a los otros.
    Sin esas madres de la nación, no estaríamos aquí.

    Están las parteras hebreas, de las hebreas, en Egipto.
    Esas heroínas que se opusieron al gobernante terrestre más poderoso y temible.

    Las hebreas, quienes lograron convencer a sus maridos de seguir conviviendo y trayendo hijos al mundo.
    En una época en la cual los varones, apesadumbrados e impotentes a causa de la esclavitud y el maltrato sin esperanza, preferían la soltería estéril a intentar formar familias vitales.

    Las hebreas, quienes no formaron parte de los que adoraron al becerro dorado.

    La profetisa Miriam, mujer valiente y noble, entregada a la misión de rescatar a su familia, a su pueblo y mantenerlo unido y en crecimiento.

    Jana, la madre del gran profeta Shemuel, mujer valiente e inteligente que inventó lo que hoy es el núcleo principal del rezo, que es la plegaria silenciosa (Amidá).

    Esther, la reina que se entregó a todo tipo de sacrificios personales para lograr salvar a su pueblo de la completa aniquilación a manos de los perversos.

    Y la lista sigue, tanto para atrás como para adelante en la historia.

    Es un desmerecimiento tener un solo día que celebre a la mujer, debiéndoles tanto a tantas.
    Igualmente, es bueno que el mundo haya tomado conciencia de las injusticias y precariedades con las que se trata a la mujer, así como a otros en nuestras sociedades.
    Es bueno que se vaya abriendo la mente y el corazón al cambio necesario para convertir este mundo en un verdadero paraíso terrenal.

    Para lograrlo realmente es imprescindible que vivamos de acuerdo al plan sagrado, que se puede resumir como “construir SHALOM”, por medio de acciones (pensamiento/palabra/acto) de bondad y justicia.
    Si lográramos ese nivel de sintonizar el Yo Vivido al Yo Esencial, nuestra personalidad a nuestra NESHAMÁ, la tarea sería cumplida con eficacia y prontamente.

    Mientras tanto, sigamos construyendo SHALOM, aprendiendo, enseñando, difundiendo.

  • Resp. 6088-Luces de Shabat para el gentil

    Buenas tardes: Buscando respuestas a como los gentiles podríamos respetar el shabat, me encontré con su página.
    He leído y comprendo cómo respetar el shabat sin ser irreverentes con el Eterno ni con su pueblo elegido.
    Una duda: tampoco está permitido encender las velas a modo de recordación?
    Sin hacer de este acto un mandamiento u obligación, pues es exclusivo del pueblo elegido.
    Agradecida por su respuesta
    Marialidia
    Paraguay

    (más…)

  • Un mundo de “derechistas”

    Muchos de nosotros vivimos en sociedades que han sido entrenadas para reclamar sus derechos pero a ser remisos en compromisos y obligaciones.
    Tanto grupos como individuos, mirando para otro lado a la hora de ponerse a trabajar, a dar respuestas proactivas, a realizar solidariamente; pero alzados como jauría desenfrenada para exigir dádivas, obtener beneficios, eludir tareas que les competen, etc.
    Tengo mis propias ideas de los motivos, que en buena medida tienen relación con el sistema político corrupto que nos atormenta por doquier.
    Y por supuesto, en la base de las bases, el EGO.
    Pero no es de éste del cual hablaré ahora, ya explique bastantito y el interesado tiene miles de textos gratuitos disponibles en serjudio.com.

    Este fenómeno lo podemos reconocer y padecer en multitud de lugares y circunstancias.
    Quien está detrás del mostrador que se queda haciendo sus cosas en vez de atender al usuario.
    El del call center que da la respuesta automática y displicente, para sacarse de encima al consultante.
    El compañero de trabajo que llega tarde, se va temprano, inventa excusas para no asistir, elude sus tareas y entonces recae en otros.
    Los sindicalistas que usan el gremio o sindicato como plataforma ideológica que poco o nada mejora las condiciones de vida de sus compañeros.
    Los hijos que son incapaces de mover un dedo con las actividades hogareñas, pero demandan y acusan.
    Los alumnos que no estudian, no se compenetran con sus responsabilidades, agreden a sus maestros, etc. con la complicidad de la casa.
    Los políticos que roban a manos llenas, hacen negociados con sus amigotes, y el pueblo sigue aplaudiendo y votándolos.
    El pueblo foca que por un plan asistencial, una ventaja material aunque fuera nimia, el sentirse parte del bando victorioso sigue amparando criminales en el poder.
    Y los ejemplos se multiplican hasta el infinito. Si tuvieras tiempo y ganas podrías dejar tus experiencias aquí debajo, en la zona de comentarios que tenemos en este post en serjudio.com.

    El sistema está podrido y no va mejorando, sino que se deteriora con “el uso”.
    No sucede solo en mi calle, barrio, ciudad o país.
    Las noticias, también digitadas y partidistas, muestran que es una epidemia mundial.
    ¿O acaso la complicidad de los progres con el imperialismo árabe-musulmán no es una muestra más de esto que te estoy comentando ahora?

    Tal vez tú eres de aquellos “derechistas” que solo saben de sus derechos pero ignoran o rechazan el esfuerzo, el ser constructor y no un bebe receptor.
    O por ahí tú te haces cargo de tu parte, pero también corres a tapar los fuegos que incendian por todas partes, al hacerte cargo de lo que le compete a los otros. Y al hacer esto, te haces socio del mal hacer; eres también parte del problema y no su solución. Porque tu correr a tapar agujeros, tu trabajo como bombero apagando fuegos, es lo que deja a los desidiosos seguir en su pereza y quejas.
    El día que dices basta y no te haces más cargo de lo que es responsabilidad de otros, el fuego se extiende, porque no hay quien esté para sofocarlo.
    Esto aumenta el caos y la inestabilidad del sistema.
    Pero, oh sorpresa, es lo que permite que haya un cambio para mejorar.
    O porque el sistema termina por destruirse y por tanto habrá que elaborar otro.
    O porque los derechistas (y no por ser de “derechas”) no tendrán más remedio que ser también aportantes con sus obligaciones.

    Dime que opinas.

  • La LUZ que atraviesa el caos/orden

    Este Mundo necesariamente incluye el caos así como el esfuerzo para proceder al orden.
    Sin la dedicación correcta, el caos se extiende y toma mayor presencia.
    Es parte del existir en esta realidad.

    No es algo bueno o malo, simplemente es.

    Es el ser humano, el único que puede comprender esto y hacer algo al respecto voluntariamente.
    Puede elegir dejar que las cosas sigan su curso “natural”, y por lo tanto el desorden aumentará.
    O puede hacerse socio de la confusión, trabajando para corromper en lugar de crear.
    O puede hace aquello que está a su alcance, lo que realmente le corresponde y entra dentro de su dominio, entonces será socio de la creación del Eterno.

    Cuando nos dejamos llevar por el EGO, con sus llantos, gritos, golpes, mentiras, excusas, culpas, miedos, violencia… cuando pudiera haber otra respuesta, una más armoniosa, comunicativa, responsable, creativa, solidaria, noble, generosa, justa, constructora de SHALOM, etc. ¿cuál crees que es el rol que estamos ocupando?

    En Este Mundo estamos en la marea del caos y el orden, pero nuestra NESHAMÁ está por fuera de todo ello.
    Siempre irradiando su LUZ, la del Creador.
    Motivando a elaborar una existencia que sea digna del paraíso terrenal.

    Tenlo en cuenta cuando te veas zozobrar, caer en las tinieblas, desesperar, olvidar tu identidad sagrada.