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  • Matot–Masei 5776

    מַּטּוֹת-מַסְעֵי

    Este Shabat corresponde que se lean en la Diáspora las dos últimas parashot del sefer Bemidbar, llamado Números en la traducción al español. Algunos de sus temas son:

    · Se hace hincapié en la importancia de guardar con responsabilidad los votos y juramentos que uno exprese, al tiempo que se habilitan mecanismos para desligarse de los mismos de manera aceptable.

    · Dios le anuncia a Moshé que próximamente fallecerá, luego de que se ejecute la guerra contra el pueblo de Midián, que agredió recientemente a Israel, provocando un gran número de bajas.

    · En la exitosa batalla vencen los judíos, mueren los cinco reyes midiantias así como el brujo Bileam ben Beor; no habiendo ninguna baja dentro de las filas hebreas.

    · El botín de guerra fue repartido equitativamente entre las personas. Recordemos que aquel pueblo de Israel no hacía guerras de conquista ni para obtención de riquezas, solamente defensivas y para tomar posesión de su tierra propia, aquella que le correspondía por derecho. Algo similar al moderno Estado de Israel, que no actúa movido por afán expansionista ni colonialista, y trata de conducirse con el mayor nivel ético incluso en las ocasiones más complejas.

    · Las tribus de Gad y Reuven, propietarios de numeroso ganado, piden a Moshé para no cruzar el río Jordán, y no ingresar a la Tierra Prometida. Argumentan que esta tierra en la que se encuentran es sumamente provechoso para la crianza de sus animales, y que se beneficiarían mucho permaneciendo de este lado del río.
    Moshé, en un principio, considera este pedido tan desalentador como el mensaje dado, cuarenta años antes, por los ‘exploradores’, por cuya causa los israelitas no entraron a Israel inmediatamente; por lo cual, se niega y con enojó denigra a los que hicieron el pedido.
    Sin embargo, ellos respondieron que serían los primeros en ayudar a sus hermanos de Israel y que estarían presentes en la primera línea en la guerra de conquista de la Tierra, con el fin de que todos puedan obtener su parte en la Tierra Prometida.
    Moshé acepta el pedido de los hijos de Gad, Reuvén y media tribu de Menashé, pero, a condición de que cumplan con el trato por ellos ofrecido.

    · La Torá hace una recapitulación de los cuarenta y dos campamentos que hicieron los israelitas durante su travesía de cuarenta años por el desierto.

    · El Eterno ordena que los canaaneos, quienes ocuparon ilegalmente la tierra propiedad de Israel, sean expulsados de allí. También se hace énfasis en no dejar elementos de la cultura canaanea que pudieran conducir a los judíos a estilos de vida inmorales, que contradijeran el nivel ético esperado del pueblo de Dios.

    · Se reparte según sorteo los territorios para ser ocupados por las tribus.

    · Se delimitan las fronteras de la Tierra de Israel.

    · Se establece que las tribus cedan para los leviim cuarenta y ocho ciudades, ya que ellos no tienen posesión territorial. Seis de estas ciudades servirán también como refugio para el homicida no intencionado, para que pueda huir a buscar asilo y protección en ellas. Empero, se establece la pena capital para el homicidio intencionado, alevoso y planificado, tras un juicio exhaustivo y justo.

    · Para preservar el patrimonio territorial tribal, las hijas de Tzelofjad (así como cualquier hija de Israel que no tuviera hermanos varones), deben contraer matrimonio con miembros de su misma tribu; ya que no se puede heredar tierra perteneciente a la tribu a otra de las tribus de Israel.

    Te deseo Shabbat Shalom umevoraj y todo lo bueno para ti y tu familia.

  • Por Él

    El Eterno no precisa absolutamente nada.
    Nada de nada.
    Ni nuestros rezos, ni elogios, ni alabanzas, ni rituales, ni que cumplamos para Él nuestros mandamientos, ni que estudiemos Su Camino, ni que existamos, ni que le agradezcamos, ni sacrificios en el Templo, ni donaciones al templo, ni… nada de nada.
    Él no está en exilio, para que lo devolvamos a ninguna parte; aunque Su Presencia acompaña a Israel en sus diásporas.
    Él no está anhelando nuestros aromas gratos para ser elevados en los altares.
    Él no está roto, que debamos recoger sus pedazos y rearmarlo.
    Él no se hizo hombre, para que lo enterremos y resucite comprando así nuestra fe.
    No, tampoco fe precisa de nuestra parte.
    Él es, infinitamente infinito, y por tanto totalmente incomprensible para nosotros.
    Él es.

    Y sin embargo, sí hay algo que podemos hacer por Él, aunque Él no lo precise ni le complete en modo alguno.
    ¿Qué es eso que está en nuestra limitada existencia hacer por Él?

    Construir SHALOM, por medio de acciones (pensamientos/palabras/actos) de bondad Y justicia, para de esa manera beneficiar a Sus criaturas.
    ¿Entiendes el motivo?

  • Grados de receptividad en las Sefirot

    En un reciente post te presenté los grados de receptividad de las bondades (LUZ) del Eterno: http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/grados-de-receptividad-del-bien, te aconsejo lo leas, estudies, compartas.

    Ahora quisiera rápidamente mostrarte como esos grados mencionados, así como otros no señalados allí, se corresponden con las sefirot del tradicional Árbol de Vidas de la Cabalá.
    Comenzaré por la base.

    MALJUT: la existencia misma del universo creado por la Voluntad del Eterno.

    IESOD: las criaturas gozan de lo que el Eterno les da, cumpliendo así su sentido básico de existencia.

    HOD: el Hombre disfruta de lo que recibe, es consciente emocionalmente de las mercedes recibidas y las agradece.

    NETZAJ: el Hombre es emocionalmente capaz de resignar el disfrute con la intención de obtener así otro tipo de placer.

    TIFERET: el Hombre actúa según la Divina Voluntad generando así el placer que proviene del mérito y no solamente el que se recibe como dádiva.

    DIN: el Hombre escoge entre el bien y el mal, recibiendo en consecuencia el deleite extra por sobreponerse al escollo de la impotencia (lo malo), además del obtenido por justa recompensa.

    JESED: de lo que el Hombre recibe da generosamente, obtiene placer por el bienestar ajeno.

    BINA: el Hombre actúa de acuerdo a la Divina Voluntad sin estar motivado por el deseo de obtener algún beneficio, sino solamente por estar consciente del Eterno y Su Ley para vivir de acuerdo a ella.

    JOJMA: el Hombre comparte solidariamente, generosamente, sin esperar nada a cambio, comprende que es parte de un sistema total, entonces emula en su máxima posibilidad al Eterno, al ser un canal de dar y no un mero receptor de la bondad de Arriba.

    KETER: unidad Cosmos y Creador.

    ¿Cuál es tu grado más frecuente de receptividad?

  • Grados de receptividad del Bien

    Algunas ideas cabalísticas que puede nos sea de provecho conocer.

    El Eterno es el infinito Bien, entre otras infinitas cualidades.
    Para que ese bien supremo tenga sentido el Eterno dispuso que existiesen receptores de Su bondad.
    Creó el universo y dotó a ciertos seres de vida, dentro de estos hizo al ser humano quien se destaca del resto por ser también NESHAMÁ, espíritu, una chispa de la Divinidad.

    Cada criatura que disfruta de lo que Él le da, está cumpliendo la misión para la cual fue creada. ¡Es su manera de alabar al Eterno!
    El ser humano, al igual que el resto de las criaturas, puede y debe gozar de lo permitido de aquello que de manera constante y con inacabable bondad alcanza a su limitada existencia.

    Pero,  como NESHAMÁ encarnada en este mundo, puede disfrutar de Su Merced desde otra perspectiva: siendo consciente de ser receptor de una gracia inmerecida, una dádiva generada por la Voluntad de dar del Creador y no por algún mérito propio particular.
    El manifestar esa conciencia de la bondad divina a través del agradecimiento es un escalón más elevado en nuestra existencia.

    La cual se puede superar al provocar la obtención de bienestar como consecuencia de actuar de acuerdo a la Voluntad Divina.
    Cuando generamos méritos con nuestras acciones, el bien obtenido no es por dádiva sino por justicia.
    Con esto ya el hombre se eleva aun más por sobre la pasiva recepción del animal.

    E incluso puede subir un peldaño más, cuando escoge entre lo bueno y lo malo, cuando haciendo uso de su libre albedrío opta por el camino del Eterno.
    En consecuencia se hace meritorio a la recompensa, es decir, la consecuencia lógica y automática de su acción constructora de SHALOM.

    Y todavía tiene un piso más para ascender, cuando su elección por actuar en sintonía con la Divina Voluntad no está motivada por el deseo de obtener algún beneficio, sino solamente por estar consciente del Eterno y Su Ley para vivir de acuerdo a ella.

    Y si además lo que obtiene lo comparte solidariamente, generosamente, sin esperar nada a cambio, (pero sin provocarse daños innecesarios), entonces emula en su máxima posibilidad al Eterno, al ser un canal de dar y no un mero receptor de la bondad de Arriba.

  • Criaturas separadas en unidad

    En el curso de Cabalá que comenzó hace unos días surgió una interesante pregunta de una de las atentas participantes: “¿Cuál es el motivo por el cual el Creador nos separó de la unidad básica llamada IEJIDÁ, si estando en unidad podríamos estar en perfección y sin sufrimientos?”.
    Como estábamos al final del encuentro quedé en responder, Dios mediante, en la siguiente clase.
    Como faltan unos días y mi memoria está fallando a veces, preferí escribir rápidamente una respuesta y publicarla; así queda memorizada la interesante pregunta y también alguna respuesta.

    Comencemos con una cita del Baal haSulam, Rav Yehuda Leib haLevi Ashlag:

    “Toda la finalidad del Creador para Sus criaturas es la de darles placer, recibir todo el bienestar y deleite que Él prepara para ellos.
    A través de lo cual se conocerá Su verdad y grandeza.”
    Baal HaSulam, introducción al Sefer haZohar.

    El Eterno da, nada recibe.
    Constantemente fluye Su bondad para con la Creación entera, la cual es permanente receptora sin poder devolverle absolutamente nada a Él.
    En el Sidur los Sabios lo dejaron plasmado en la frase:

    Hamejadesh betuvó bejol iom tamid maasé vereshit – en Su bondad renueva cada día, permanentemente, la obra de Creación”

    Nuestra tarea, como criaturas, consiste en recibir, como el resto de la creación completa; pero, nuestra misión como seres humanos es hacernos merecedores de dicha recepción (cabalá).
    Él nos creó para escoger, para decidir entre el bien y el mal, y por tanto a la hora de recibir no solamente hacerlo por merced sino también por justicia.
    De esta manera somos los que podemos disfrutar de lo recibido sin humillación, pues no estamos sometidos a una total dependencia, que nos obliga a permanecer en estado de impotencia; sino que sembramos y cosechamos de nuestra labor. Por lo cual, el pan que nos nutre no viene dado como una dádiva al menesteroso, sino como el fruto merecido que se recoge con dicha, se disfruta con deleite, porque se esforzó a la hora de elaborarlo.
    En palabras del salmista:

    “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán”
    (Tehilim / Salmos 126:5)

    Tiene un sabor mucho más agradable el fruto de nuestro esfuerzo que el abundante pan de la humillación recibido en impotencia.
    En todas las cosas, no solamente en las que respectan a las consecuencias de nuestros actos en la Justicia Divina.
    Porque el hombre no nació para ser totalmente impotente, aunque esté sumamente limitado por su estructura material/temporal; al mismo tiempo es NESHAMÁ (espíritu), lo que lo une a la eternidad, al Todopoderoso.

    Cuando ejercemos el verdadero poder, no el aparente, el resultado es satisfacción aunque tal vez no se obtenga un éxito material/temporal.
    Probablemente no sea éste un concepto asequible por personas que no hayan estudiado enseñanzas de Cabalá; pero al hacerlo descubrimos que el éxito real no depende de los resultados prácticos solamente, e indudablemente no se asocia al ejercicio del poder aparente.

    Así al estar experimentando este mundo, con su larguísima serie de limitaciones, tenemos la oportunidad para desplegar el verdadero poder, aquel que proviene de la NESHAMÁ; lo cual redunda en satisfacción eterna.
    De no haber sido separados de la IEJIDÁ, de haber permanecido indistintamente unificados en el Ein Sof, nunca hubiésemos adquirido la ocasión para obtener placer, por tanto siempre estaríamos recibiendo el pan de la humillación.
    ¿Se comprende la idea?

    Por otra parte, en la realidad absoluta espiritual no hay registro de experiencia mundana, aunque se tenga completo conocimiento teórico de todos los asuntos.
    Solamente cuando nos desperdigamos en la creación, nos separamos de esta unidad esencial que seguimos siendo en todo momento, y pasamos a vivir en la realidad sensorial, es que adquirimos experiencia, sumamos a la teoría la sensación, la emoción, el plus que no se tiene siendo exclusivamente espirituales.
    Por lo cual, es una enorme bondad que el Creador ha hecho con nosotros al permitirnos aprender del mundo a través de nuestras experiencias, pues así sumamos al conocimiento al placer sensorial.

    De esta manera, recibimos del Eterno por merced pero también por derecho, lo cual nos aumenta el disfrute. A lo cual se añade que el deleite no es solamente teórico, sino también un rastro recordado de lo que se ha experimentado en este mundo.
    Por ello los Sabios dijeron que no nos creamos más santos al negarnos un placer mundanal que nos es apto y tenemos a disposición, ¡por el contrario, estamos pecando si lo rechazamos! Ahí está esa experiencia placentera dispuesta para que la disfrutemos y llenemos así con su registro la memoria que será preservada para la eternidad.

    Aprendemos, con lo expuesto, que la separatividad con Dios en este mundo es necesaria, es buena; pero está en nosotros acortar la brecha por medio de nuestras acciones que construyan SHALOM.
    Con cada ocasión que actuamos con bondad Y justicia, en acciones/palabras/pensamientos, estamos sembrando el bien aquí y en la eternidad.
    Al crecer en conciencia, vamos estrechando la brecha con el Eterno; brecha que es aparente, porque en la esencia (NESHAMÁ) no nos hemos apartado de Él ni un milímetro.
    Cada momento que el EGO nos trampea, es el adecuado para doblegarlo y seguir la senda de la NESHAMÁ, porque así nos fortalecemos y crecemos. Recordemos que el EGO no es un enemigo, sino que puede resultar ser nuestro mejor aliado, siempre y cuando cumpla su función específica y que además nosotros tomemos conciencia y actuemos como corresponde y no como “sale”. Cada vez que construimos SHALOM, a pesar del EGO, obtuvimos conciencia de nuestro poder y nos aproximamos a ser quien realmente somos (NESHAMÁ).
    Ahí, precisamente, está una de las claves de la felicidad.
    Lograr armonizar nuestro Yo Vivido al ritmo del Yo Esencial, hacer que nuestra vida aquí y ahora sean orientadas por la NESHAMÁ y no por el EGO.

    Armonizar nuestra conducta en las necesidades básicas, las absolutamente corporales. Luego también en las emociones. Luego en lo que respecta a los valores morales, aquellos que provienen de la vida en sociedad. Luego corregir el pensamiento. Por último, estar en equilibrio multidimensional, nutrido, satisfecho, saludable, alumbrado por la LUZ, viviendo en AMOR.
    Ahí tenemos el paraíso terrenal, absolutamente alcanzable por cada ser humano y por la humanidad.
    El deseo de recibir educado y transformado en recibir para dar. Un dar generoso, sin esperar NADA a cambio, a imagen y semejanza del Creador.
    Un trazo luminoso que vivifica los mundos de Atzilut, Briá, Ietzirá y Asiá formando el Adam haKadmón pleno.

    No sé si los conceptos se comprenden, son complejos y no siempre se expresan con claridad ni se entienden con precisión.
    A través de las enseñanzas de la Cabalá podemos ir incorporando un método para reconocer al Eterno, vincularnos desde lo profundo con Él, así como tomar conciencia de Su creación, de las criaturas en este mundo aquí y ahora.
    Así construimos SHALOM y cosechamos deleite y felicidad.

    Los invito a participar del curso ya iniciado, así como de próximos seminarios que iremos anunciando en diversas ciudad de Latinoamérica, con la ayuda del Eterno.

  • Amor que no es AMOR

    Si fuera hecho realmente desde el AMOR, con verdadero desinterés, NO se estaría esperando absolutamente NADA a cambio.
    Ni del supuesto beneficiado por nuestras obras, ni de algún ente metafísico mágico, ni de Dios.
    Si es AMOR, proviene de la NESHAMÁ (espíritu) y solamente busca beneficiar a otro, sin esperar NADA a cambio.

    Pero, el amor, en minúscula, suele ser un cartel que levanta el EGO para escabullirse y hacerse pasar por lo que no es.
    Se habla en nombre del amor, como en el nombre de Dios, o de la paz, o de los derechos humanos, cuando en verdad se está trabajando para el EGO, para someter a la gente a la impotencia, para negar el crecimiento, para obstaculizar el alumbramiento desde la LUZ de la NESHAMÁ.

    Me parece, es solo mi opinión, que la seuda frasecita espiritual que acompaña este post es una ilustración de ese amor que NO ES AMOR.
    Mira bien, atiende y sé consciente.

    En apariencia dice ser hecho con sinceridad y desinterés, como si fuera el AMOR.
    Pero luego, como quien no quiere la cosa, introduce su rostro de EGO cuando promete recompensa por esa acción.
    Habla como si fuera amor, parece atacar al EGO, supone portar una llama de espiritualidad, pero no hace otra cosa que engordar el deseo de recibir para beneficio propio, de ser egoísta.

    Dice que hagas cosas y que te mandes la parte como si fueras desinteresado, pero que no dejes de esperar recompensa porque algo, alguien, vaya uno a saber, te dará tu premio por la acción que has hecho.

    En verdad, seguramente que toda acción genera su propia recompensa, sea para bien o no.
    Cada acto de AMOR, sin dudas siembra placer y bienestar espiritual que se obtiene aquí y/o en la eternidad.
    Pero, no debemos tener nuestra mirada puesta en la recompensa, ni mucho menos nuestro corazón en ello, si es que estamos trabajando desde el AMOR.

    No está mal hacer las cosas para recibir beneficios, es uno de los motivos aceptables para hacerlo. ¡Por supuesto!
    Pero, no nos creamos estar en el grado espiritual elevado del AMOR si nuestro motivo es la recompensa que nos pagarán.
    ¿Se entiende?
    Compártelo con AMOR.

  • El poder del conocimiento

    «Balac hijo de Zipor había visto todo lo que Israel había hecho a los amorreos.
    Moab tuvo mucho temor del pueblo, porque era numeroso, y se aterrorizó Moab ante los Hijos de Israel.»
    (Bemidbar / Números 22:2-3)

    El miedo es la anticipación imaginaria de una impotencia futura.
    No tiene firme asidero en la realidad, a diferencia de la precaución (evitar un probable riesgo futuro) o el susto (reaccionar automáticamente a una impotencia actual).
    El miedo dispara los mecanismos del EGO, tanto sean los básicos instintivos así como los aprendidos y convertidos en hábitos.
    Naturalmente las reacciones activas del EGO son: llanto, grito y pataleo. De estos se derivan multitud de conductas adquiridas.
    La reacción natural pasiva es el desconectarse de la realidad que genera el sentimiento de impotencia. Esto toma muchas formas tales como el desmayo, inconsciencia, huida, delirio, negación, represión, mentira, engaño, fabulación, evitación, entre otros posibles.

    Cuando el miedo persiste más allá de la reacción inmediata, sea natural o adquirida, pueden emplearse mecanismos más sofisticados de manipulación, pero siempre sustentados en el EGO y por tanto difícilmente dirigidos a resolver positivamente el motivo del sentimiento de impotencia.

    Por otra parte, el estado persistente de impotencia suele derivar en el estrés, con sus incontables perjuicios para la persona.

    Cuando analizamos con este conocimiento el pequeño pasaje que citamos al comienzo, podemos comprender mucho más claramente el suceso relatado.
    El pueblo judío venía de vencer a los dos poderosos reinos vecinos –Bashán y Emor-, dos reyes sumamente fuertes y reconocidos por su fiereza cayeron ante Israel. Nada pudieron hacer Sijón y Og en contra de la nación del Eterno.
    Ahora los judíos estaban en las cercanías y objetivamente nada debía conducir a la angustia de Balac y su pueblo, pues Israel no había dado muestras de interesarse en esa tierra, ni enviaron mensajeros solicitando pasar por allí, ni se encontraban señales que anunciase un inminente ataque. Sin embargo, el miedo no pidió permiso ni el razonamiento puso las cosas en su lugar. Por el contrario, el miedo creció hasta hacerse terror generalizado.
    El sentimiento de impotencia hizo presa al rey Balac así como a sus dirigidos.
    No reaccionaron atacando directamente a Israel, ni ofreciendo engañosos tratados. Prefirieron hacer una guerra secreta, empleando el falso poder de la brujería, lo cual nada afectó al pueblo de Dios. Luego contrataron a un profeta gentil, de gran poder, el cual también ejercía como astuto brujo: Bileam ben Beor.
    Este brujo no tuvo el señorío como para maldecir a la nación santa, sino que por el contrario se vio obligado a bendecirla por orden del Todopoderoso.
    Lo cual aumentó el sentimiento de impotencia de Balac y los moabitas.
    Pero, el brujo mañoso tenía un arma a mano: el consejo perverso con el cual condujo a una trampa moral/ética a algunos hebreos, 24.000, quienes murieron, lo cual llevó a conflictos y debilidad dentro del campamento del Señor.

    ¿Cómo podría haber sido diferente –para mejor- la historia si Balac hubiese aprendido algo de CabalaTerapia, tal como enseñamos nosotros en este hogar (serjudio.com)?
    Espero tus respuestas para crecer juntos.

  • Paz para Colombia, una visión espiritual

    Recibí un mensaje privado de un apreciado amigo, ahora lo comparto.

    Buenos días Moré.
    Quisiera plantearle lo siguiente:
    Se acerca el plebiscito en Colombia donde serán los connacionales los que decidan si están de acuerdo o en desacuerdo con la Paz con el grupo terrorista de las FARC.

    Por qué los Colombianos deberían votar por el Sí o por el No en el plebiscito por la paz con un grupo guerrillero que por más de 50 años reclutó niños para la guerra, ocasionó daños irreparables en el medio ambiente,  secuestró, asesinó, extorsionó y un largo etcétera.

    Además de no mostrar ni una gota de arrepentimiento, no pagarán por crimen alguno y desean participar en política.

    Moré, este tema me parece demasiado importante, habemos muchos en confusión acerca de si debemos votar por el sí o por el no (impunidad).

    Por favor, regáleme un post de esos que usted sabe hacer.
    ¿Cómo ve este paso que debe dar Colombia?

    Que sepamos construir Shalom.
    Muchas gracias.

    No tengo conocimiento cabal del asunto que propone mi buen amigo noájida.
    Por lo cual, me disculpo desde ya que mi presentación será general, reflexiva más que pretendiendo conclusiones.

    Algunas preguntas.
    ¿Cuánto de verdadera bondad hay en la propuesta de no juzgar a los criminales a cambio de su promesa de no más guerra?
    ¿Puede existir SHALOM (paz, completitud, armonía) sin justicia?
    ¿Cuánto hay que estar dispuesto a pagar para vivir en SHALOM?
    ¿Acaso el SHALOM es solamente deponer las armas, dejar de hacer la guerra?
    ¿El SHALOM se establece solamente con el enemigo?
    ¿Podría haber una solución que ofrezca alternativa para la pacificación que incluya tanto la bondad como la justicia?
    ¿Cómo alivianar las consecuencias injustas que ocurran a causa de este convenio?
    ¿Cuáles son los reclamos de las FARC?
    ¿Cuáles los del gobierno electo democráticamente?
    ¿Tienen similar importancia y peso? ¿Son equivalentes?
    ¿Qué quiere el pueblo?
    ¿Se probaron ya otras maneras de resolver el conflicto?
    ¿Qué tanto están convencidos y comprometidos con la construcción del SHALOM los participantes de este evento?

    ¿Qué hacer ante esta cuestión trascendental que está en manos de nuestros hermanos colombianos por estos días?

    Hemos enseñado en reiteradas oportunidades que el Eterno, por intermedio de Sus profetas verdaderos, insiste con Su reclamo de que la gente viva construyendo SHALOM por medio de acciones de bondad y justicia.
    No solamente bondad, como tampoco solamente justicia; sino una composición fina y compensada de ambas.
    En ocasiones se precisa más de la misericordia, en otras debe prevalecer la exigencia justiciera; pero la regla general es encontrar el punto del equilibrio, en donde ambas se complementan para formar un estado de SHALOM.

    Un mundo de solo bondad termina imponiendo injusticias. En palabras de los Sabios: “Todo el que hace piedad con los crueles, finalmente hace crueldades con los piadosos” (Midrash Tanjuma, Parashat Metzorá).
    Enseñan que no se debe ser misericordioso con el perverso, si éste no se ha arrepentido sinceramente, si persevera en su maldad, pues con ello se termina siendo cruel, injusto, incapaz de alcanzar SHALOM y por tanto afectando a inocentes, a gente buena que no se merece el maltrato.
    ¿Por qué?
    Como bien aleccionó el sabio inspirado Salomón: “la piedad de los impíos es crueldad” (Mishlei/Proverbios 12:10).
    ¿Qué significa?
    Que los actos de supuesta bondad que provienen del malvado, realmente dañan y no construyen bienestar.
    Al permitir que los perversos obtengan beneficios y no paguen por sus maldades, se está restando a la fortuna del colectivo e incentivando las conductas negativas. ¿Por qué vivir de acuerdo al bien si haciendo lo malo se obtiene rédito y no se pagan las consecuencias? Así, el tejido social se descompone, corroído por el egoísmo, llevado por la lisonja, saborizado por la corrupción.
    Por si fuera poco, hay menos bienestar para repartir entre los justos y buenos, ya que es consumido ilícitamente por los viles.

    En un mundo de solo bondad, además, no hay incentivo para el perfeccionamiento ya que todo se obtiene de dádiva, sin esfuerzo, sin merecimiento.
    Aquel que labora como el que parasita, reciben bondadosamente una parte del bien colectivo.
    Todo se mezcla, nada importa, da lo mismo.
    De tanta misericordia el hombre niega su esencia y es un ser dependiente, pasivo, atormentado por su impotencia aunque con la panza llena.
    Por ello la bondad sin mesura ni ley, termina por dañar a los inocentes.

    Siendo así, parece que se impone una visión que rechace la impunidad para los criminales, aunque con ello se corte probablemente la promesa de una paz anhelada.

    Pero, ¿qué hacer cuando el perverso sinceramente se compromete a abandonar sus caminos torcidos? ¿Habría que negarle también la compasión?

    Entendamos que un mundo de estricta exigencia, sin lugar para la piedad sería insufrible.
    ¿Por qué?
    Porque el hombre es limitado, tropieza a menudo y por diversos motivos.
    Si se sometiera cada acto al feroz veredicto de la justicia estricta, no habría uno que resistiera un instante.
    Es por ello que el Eterno ha creado la TESHUVÁ, lo que se traduce habitualmente como arrepentimiento.
    Es decir, hay formas de volver al camino correcto, de reparar lo dañado (dentro de lo humanamente posible), de compensar el mal causado, de comprometerse con el bien.
    Por lo cual, es imprescindible la justicia, pero no solamente ella.

    Ciertamente, gran sabiduría aplicó el Creador al establecer que la bondad estuviera limitada por la justicia, así como la justicia endulzada por la bondad.

    ¿Entonces?
    Tal vez la cuestión esté en conocer, en la medida de lo posible, la sinceridad de la TESHUVÁ de los criminales.
    ¿Están dispuestos a dejar de hacer el mal?
    ¿Harán esfuerzo para corregir lo dañado, dentro de lo humanamente posible?
    Aunque no se aplique sobre ellos la ley humana y escapen al justo castigo por sus delitos, igualmente no podrán huir de la justicia divina. Por lo cual, siendo prácticos, ¿se podrá contar con esta gente para construir SHALOM o es solamente un circo político para que los ventajeros sigan disfrutando de su impunidad?

    ¡Qué difícil tarea la de construir SHALOM en todo momento!
    Es necesario ser firme y entrenarse asiduamente para que todas nuestras acciones, palabras, pensamientos sean de bondad y justicia.
    Para ello cuentan con el noajismo, que es la senda espiritual primera y  constante para la humanidad.

    Quiera el Eterno ayudarles especialmente en esta oportunidad a escoger el mejor camino para ustedes.
    Él ya nos regaló Su perspectiva y dio a conocer Su Voluntad. Depende de nosotros realizarla.

    SHALOM y bendición.

  • Israel espiritual

    En una carta que recibí decía: “Como enseña la Israel Espiritual…”.

    “Israel espiritual”.
    Debemos saber que esa denominación, ese concepto es un invento de la torcida teología antijudía del cristianismo. Fue tramado como parte del mecanismo para suplantar a la nación santa con un pueblo que no es pueblo. Para imponer una religión, en el lugar de la espiritualidad. Para llevar a la adoración del EGO, en remplazo de servir al Eterno con amor y veneración. Para doblegar las almas y esclavizarlas a la conveniencia de los amos de turno, en vez de potenciar a cada uno y elevarlo hacia el máximo de sus posibilidades.
    En los hechos, existe Israel, como sinónimo del pueblo judío.
    Existe Israel, como un Estado moderno.
    Existe Israel, como la tierra de promisión, terruño santificado por el Eterno para ser hogar del pueblo judío.
    Existe Israel como una entidad histórica, milenaria, eterna según promesa de Dios.
    Existe Israel como un modelo, de los que siguen al Eterno por medio del cumplimiento de Sus preceptos.
    Israel, en todas sus dimensiones.
    No pudiéndose separar la faceta espiritual del resto.

    Así pues, no permitir que las doctrinas erróneas confundan y lleven a visiones distorsionadas.
    Es algo difícil, pues los servidores del EGO abundan, sus enseñanzas pululan, sus disfraces y excusas son hábilmente empleados. Se infiltran las oscuridades y se hacen pasar por luz. Con ello se va perdiendo la idea clara, remplazándola con conceptos ajenos y que no nos benefician.
    Nuestro buen amigo es un fiel noájida, consciente y muy activo, desde hace años. Seguramente sin saberlo ha usado el lenguaje de la religión, creyendo estar empleando un idioma del espíritu.
    ¿Es para condenarle?
    ¡Absolutamente no!
    ¿Para reprocharle o reprenderle?
    ¡No!
    ¿Para que aprenda y junto a él aprendamos nosotros alguna cuestión importante?
    ¡Ciertamente que así es!
    Aprendemos acerca de la indivisibilidad de Israel, pues el físico necesariamente es el espiritual.
    Aprendemos del cuidado que debemos tener para desaprender, corregirnos y expulsar las ideas y creencias que son ajenas y no nos benefician.
    Aprendemos que es necesario revisar los conceptos, no tomar nada por sabido, sino que estudiar, repasar, analizar, con humildad, con deseo de crecer y mejorar.

    Esta pequeña, pero fundamental, observación nos sirve para pensar otras importantes cuestiones, ¿no te parece?

  • Meditación más que trascendental

    Hay diversos métodos de meditación, los cuales parecen beneficiar al practicante reduciendo el estrés, calmando sus emociones, brindando mayor potencial energético, entre otros.
    Hay, al menos, un hecho que tienen en común todos ellos (los que tengo conocidos): el relajar la pretensión de controlar el universo para dominar solamente un punto específico (a veces con la propuesta de dejar por completo todo dominio).
    Con ello se desarma, por un rato, al EGO.

    A veces ocurre lo contrario, es toda una tramoya egoica para hundir a la persona en ilusión de súper poder y mantenerla esclavizada y en oscuridad.
    Esto es algo muy frecuente, especialmente en las meditaciones religiosas, supuestamente “espirituales”.

    ¿Meditas?
    ¿Cuál es tu método?
    ¿Cómo te beneficias?
    ¿Encuentras algo negativo en ello?
    ¿Qué quieres compartir con nosotros?

  • Bendigamos a los benditos, aunque pequen

    Si hubo alguna persona poderosa, ese fue Bileam ben Beor; Balaam según su nombre es traducido. Aquel sabio profeta gentil, corrupto a más no poder según las enseñanzas de los Maestros; que sin embargo en el relato de la Torá no es pintado tan negativamente.
    De hecho, en la parashá Balac vemos que manifiesta su lealtad al Eterno en varias ocasiones.
    Rechaza honores y riquezas con tal de seguir las órdenes de Él; aunque se las rebusca para igualmente hacer los mandados a su EGO.
    Entablaba comunicación con Dios como ningún otro hombre pudo hacer, al nivel quizás de Moshé, o tal vez ¿un poquito más alto?
    En el perfil que brinda la Torá comprobamos que tenía algunas cosas oscuras, igualmente su poder era impresionante, su visión profética, su conocimiento de los mundos, su comprensión, entre otras cosas. Sí, también era un necio cuando de enfrentar las trampas de su EGO se trataba, pero bueno… era un hombre no un ángel.

    Ese hombre había sido contratado por el rey de Moab, Balac, para maldecir a Israel.
    En lugar de ello, contradiciendo abiertamente al monarca bendijo al pueblo escogido, no una vez, sino varias. Y siempre se justificaba de la misma manera: él realizaba lo que Dios le encomendaba.
    Lo interesante del asunto es que venimos de relatos en donde Israel tropieza incesantemente por el EGO, son tercos, obcecados, quejosos, lastimeros, pedigüeños, malagradecidos, rebeldes, perezosos, mentecatos, pecadores. E inmediatamente de la sección en donde se nos cuenta el asunto del brujo Bileam, nuevamente encontramos una narración de pecados de Israel.
    Sin embargo, el profeta gentil no maldice al pueblo judío, ni a su posteridad. Él lo bendice, en repetidas oportunidades.
    También descorre un poco los velos del futuro y percibe lo que vendrá, hasta el inicio de la Era Mesiánica, lo cual lo refuerza en bendecir al pueblo judío y no maldecirlo.
    Bileam sabía de las flaquezas numerosas de Israel, podía señalar los errores y rebeliones una tras otra, podía acusar ante el Trono del Juez al pueblo para destruirlo; sin embargo lo bendijo.
    Tal vez porque eso es lo que debía hacer.
    Ya que él comprendía que Israel es algo más importante y trascendente que unas historias mundanales o unos cuantos contratiempos en ser responsables con el Eterno.
    Él bendijo a Israel cuando tal vez el ojo inculto hubiera maldecido.
    Así nos enseña a evaluar meritoriamente, porque no sabemos en realidad más que un poquito, la superficie.
    Solamente el Eterno conoce los fundamentos y revela a quien Él desea porciones de Verdad.
    Bendigamos a Israel.

  • Mirada nueva

    «Entonces Balaam dijo al enviado del Eterno: -He pecado. Es que yo no sabía que te habías puesto en el camino, contra mí.»
    (Bemidbar / Números 22:34)

    Desde bebes somos máquinas de interpretación, absorbemos lo que recibimos a través de los sentidos (internos y externos) y lo vamos insertando en cajoncitos, lo etiquetamos, lo relacionamos con estructuras previas, algunas percepciones se borran, todas se desdibujan.

    Por supuesto que el sistema interpretativo del bebe es rudimentario, se está formando. Cosa que hace incesantemente.
    Así, vamos ensamblando nuestro sistema de creencias, el cual a su vez nos ensambla a nosotros.
    Los adultos que nos atienden suelen ingerir en este proceso, a sabiendas o no. Por ejemplo, la beba está comenzando a andar por sus propios medios, se tropieza y cae estrepitosamente. Si la abuelita grita desesperada y la aupa con angustia, preguntándole si se lastimó, ¿qué le está enseñando? ¿Será lo mismo a si la buena señora revisa que esté bien la niña, al darse cuenta de que fue una caída habitual simplemente sonríe y dice algo como “arriba”? ¿Y qué pasaría si la abuela ni siquiera lanzara una miradita ante los quejidos y llantos de impotencia de la nena? ¿Y si la castigara por ser torpe y debilucha? ¿Y si…? ¡Cuántas conductas posibles que sin saberlo vamos aprendiendo e incorporando a nuestro sistema de creencias!
    ¿Te habías dado cuenta?

    Nos habituamos a un modo de interpretar lo que sucede. A través de ese cristal vemos el mundo, el interno y el externo, por lo cual siempre nos llega una imagen distorsionada de las cosas y no las cosas como son en sí mismas.
    No escuchamos la sinfonía cósmica, sino tan solo la precaria reproducción que en nuestra mente se ejecuta.

    El sistema de creencias está allí, acurrucado, imponiendo su parecer.
    Muchas veces ni siquiera es “nuestro” punto de vista, sino aquello que se ha estereotipado en nuestro inconsciente.

    Por ello, suponemos, creemos, valoramos, juzgamos, imaginamos, e incluso miramos o dejamos de ver.
    Estamos controlados por nuestro sistema de creencias, hasta en las cuestiones que requieren mayor razonamiento, imparcialidad, objetividad (en la medida de lo posible).

    Por supuesto, y no podía faltar, el EGO está operando aquí; jugando con los sentimientos de impotencia y control.
    El sistema de creencias nos da una ilusión de poder, porque nos permite comprender el mundo, lo que sucede.
    Al mismo tiempo, nos deja indefensos, cuando nos hace sentir incapacitados, apocados, temerosos.

    Es otra de las manifestaciones de nuestra zona de confort, allí en donde estamos a gusto incluso cuando no lo estamos.
    Si el hecho se explica con nuestro sistema de creencias, estamos sosegados, no encontramos dificultades especiales.

    Pero, cuando los hechos no encajan en los supuestos del sistema de creencias, se produce malestar, el cual puede ser respondido de diversas maneras: negarlo, explicarlo de modo insatisfactorio, denunciarlo, destruirlo, tergiversar los datos.
    A veces se produce una incorporación de lo novedoso, sin provocar por ello rupturas o revoluciones.
    Se amplió un poco la zonita de confort, extendiéndola hasta donde no produce angustia.
    Se solidifica así el sistema de creencias, porque cambia apenas para no cambiar.

    Cuando el sistema no puede responder, ni encuentra cómo integrar el hecho “ofensivo” o paradójico, ni las evasiones alcanzan, y la debilidad del sistema se impone; podría suceder un cambio de paradigma. Probablemente no con el primer problema, ni con el segundo, sino cuando la crisis ponga en evidencia la incapacidad del sistema.
    Nace una nueva mirada, que le debe a la anterior alguna cosa, sea ésta manifiesta o no, porque del choque y desintegración de los elementos antiguos se construyó esta nueva síntesis.
    Tal vez quedan resabios del viejo sistema, agazapados, confabulando para el retorno del pasado.
    O tal vez sea una mirada perdida e incompatible con la realidad como se presenta ahora.

    La nueva mirada se transforma, de inmediato o eventualmente, en el nuevo sistema de creencias.
    A través del cual filtramos el mundo y lo armamos, a nuestra imagen y semejanza; en tanto nos vamos armando a nosotros con él.

    Que sea nueva no implica que sea mejor o más acertada, es otra correa para nuestra expansión espiritual.

    Esto acontece en la vida personal, en la comunitaria, en la global; entre intelectuales, estudiosos, científicos, artistas, deportistas, empresarios, trabajadores, etc.

    Ahora, pongamos este conocimiento en la práctica a través de un ejemplo.
    Sientes que el mundo es injusto y la gente mala; todo te sale al revés de lo que deseas; te traicionan a cada rato; vives desconfiando de todo y por todo.
    No te animas a disfrutar, siempre encuentras algo que te arruina el placer del momento. Si no lo encuentras, fácilmente lo inventas.
    Echas la culpa a tus padres, por supuesto, quienes te arruinaron la vida por x-y-z.
    Echas la culpa al destino, a Dios, a los dioses, porque el mundo es injusto, ¿recuerdas?
    Cada tropiezo es una evidencia de que tú estás en lo cierto; cada éxito es malogrado o explicado precariamente para ser sentido como un fracaso.
    La amargura es constante, el sentimiento de impotencia también, las reacciones agresivas son diarias. Todo esto lleva a aumentar las dificultades de relación con los demás, a ser rechazado, poco querido, etc. Que resultan en confirmaciones del sistema de creencias, lo cual lo refuerza.
    ¿Te das cuenta del sistema de creencias que está operando aquí?
    Si es así, ¿qué propondrías para modificarlo?
    Luego de responder a esta cuestión, tal vez sea hora de revisar tu propio sistema de creencias, ¿no te parece?