15 de Av

El 15 de Av

 

“Dijo Rabán Shimón ben Gamliel: no ha habido días tan felices para Israel como el 15 de Av y Iom Hakipurim, que en ellos las hijas de Israel… salen y danzan en los viñedos”

(Mishna Taanit 4:8)

 

Los sabios equipararon el día 15 de Av con Iom Kipur, no menos. Podemos notar de esto, que debe haber cierto valor de trascendencia en este día. Pero ¿qué significa éste día, el 15 de av?

 La Guemará nos explica: Iom Kipur (el día de la expiación) se entiende por sí mismo porque es un día festivo, ya que es un día en el cual Hakadosh Baruj Hu nos otorga el perdón y nos diculpa por nuestros malos actos, también fueron dados las segundas 2 tablas. En Iom Kipur el Eterno perdonó a Am Israel por el incidente del becerro de oro, y Moshé Rabenu descendió del monte Sinaí con las tablas en su mano (1). Pero… ¿el 15 de Av que pasó?

 

La Guemará (Tratado de Babá Batrá 121a) nos da 6 respuestas a la pregunta:

1)      “Fue el día en el cual se permitió que las tribus se casen unas con otras”

En un principio, en las primeras generaciones de Am Israel, la mujer que recibía una herencia (2) estaba obligada a casarse únicamente con alguien de su propia tribu, (por ejemplo si ella pertenecía a la tribu de Shimón únicamente se tendría que casar con alguien de la tribu de Shimón, y si pertenecía a la tribu de Naftalí se debía casar únicamente con un sujeto de la tribu de Naftalí) para que la herencia (la porción de tierra) no pase a manos de otra tribu. Como se entiende esta limitación también repercutía en el plano social y emocional. Ya que no tener libre elección de la persona con quien uno debe contraer matrimonio, cuando las leyes lo permiten teóricamente es un tanto no grato.

 Y fue en este día (15 de Av) donde los sabios permitieron a una mujer que recibía herencia poder casarse con quien ella deseaba, sin hacer diferenciación de su tribu o familia. Contrariamente a esto, es lamentable que en nuestros días si se encuentra estas diferenciaciones por pertenencia a ciertas familias o descendencia, y hay personas que ven como una tragedia la unión entre dos líneas de descendencia (judías obviamente) diferentes.

2)      “Se le permitió a la tribu de Biniamín a unirse a la congregación”

Fue a causa de un incidente en la ciudad Guibá que comenzó una brutal guerra entre hermanos, en la cual se exterminó a casi toda la tribu de Biniamín, exceptuando 600 jóvenes que lograron escapar. Fue en la ciudad de Mitzpá donde juró todo el pueblo de Israel no entregar sus hijas a los hijos de la tribu de Biniamín (ver todo el incidente en Shofetim/Jueces capítulo 20-21). A pesar de esto, con el tiempo y la reflexión Am Israel se dió cuenta de lo que hizo, que por poco extermina toda una tribu de Israel, lo que causó gran aflicción y arrepentimiento. Así es que comenzaron a buscar la forma de poder anular el juramento, para que aquellos jóvenes de la tribu de Biniamín pudieran casarse y que sobreviva la tribu.

Los sabios lograron permitir las uniones de la siguiente forma: el juramento fue que las demás tribus no les den sus hijas, pero no se prohibió que ellos (tribu de Biniamín) tomen por ellos mismos a las hijas. Y así fue que se les hizo saber a los jóvenes de Biniamín donde se encontraban las jóvenes para que fuesen y elijan su pareja. Por supuesto esto se realizo con la aprobación de las muchachas, ya que es sabido que la ley judía establece que no se considera casamiento sino únicamente con el aval y consentimiento de la mujer.

 

3)      “Terminaron las muertes en el desierto”

A causa del pecado de los Meraguelim (espías) fue decretado sobre Am Israel la muerte de toda la generación que salió de Egipto, quienes despreciaron la sagrada Tierra de Israel. Todos los años de su estadía en el desierto, cada año, el 9 del mes de Av Moshé Rabenu les ordenaba que debieran cavar tumbas y dormir esa noche en ella. Al otro día al amanecer se escuchaba la orden “que se separen los muertos de los vivos” y así sucedía que cada vez se encontraba que morían 15000 hombres aproximadamente. En el año 40 se hizo tal cual se acostumbraba pero se encontraron para su sorpresa que todos vivieron y no hubo ningún fallecido. En un primer momento pensaron que quizás erraron en el cálculo de la fecha, así es que volvieron a repetir la “ceremonia” otra vez el día 10 de Av, pero con los mismos resultados. Nuevamente pensaron que se debía a algún error de cálculo, y lo repitieron al otro día y al otro y al otro hasta que por fín en el día 15 de Av entendieron que HaKadosh Baruj Hu anuló el decreto de muerte, e instituyeron aquel día como un día festivo (Ierushalmi 4:6). Su error se debía a que ellos contaron 40 años desde el pecado de los espías, pero en realidad la cuenta comenzó desde la salida de Mitzraim.

Y así mismo todos éstos años Moshé Rabenu no pudo entablar directamente una conversación con el Eterno (Taanit 30b), sino que se realizaba a través del Urim VeTumim, que sería algo así como sustituir una relación vía diálogo con una relación a través de cartas. Y fue el día 15 de Av que dejaron de morir y retorno el “dialogo divino” con Moshé Rabenu.

 

4)      “Se anularon las guardias que no permitían subir a Ierushalaim en las festividades”

Ierobam ben Nebat, el primer rey del reinado de Israel (2964-2985), sospechó que si Ierushalaim que se ubicaba en el reinado de Iehudá, seguía sirviendo como centro espiritual para el pueblo de Israel esto debilitaría al reinado de Israel y quizás con el correr del tiempo terminaría con su propio reinado (ver Melajim I/Reyes I capítulo 12). Es por eso que ordenó establecer guardias en los caminos que no permitiesen al pueblo dirigirse a Ierushalaim en las festividades (Pesaj-Shavuot-Sucot). Se levantó Oshea ben Elá y anulo estas guardias y permitió nuevamente el contacto entre Israel y el Bet-Hamikdash y la relación entre Israel y Iehudá. Ésta restauración de los caminos ocurrió el 15 de Av.

Oshea ben Elá no era precisamente un gran justo (Rashí Taanit 31 a), pero este acto le otorgó un gran mérito. Ya que las mitzvot y los pecados no se miden en medida aritmética y matemática, hay quizás una mitzvá que equivale unas cuantas Averot (pecados), y lo mismo al contrario, como lo explica Maimonides. (ver Hiljot Teshubá 3:2)

 

5)      “Se les dio sepultura a los asesinados en Beitar”

En el final de la rebelión de Bar-Kojbá conquistaron los romanos la ciudad de Beitar, por supuesto con sus correspondientes masacres y ultrajes. Los cuerpos mutilados de los asesinados eran abandonados a la intemperie sin siquiera una sepultura, y con ésto querían debilitar el espíritu nacional de Israel e imponer terror en el pueblo para que no se atreviesen a levantarse nuevamente como lo hicieron en el pasado, y no permitieron darles digna sepultura  a los difuntos. (Ver Guitín 57-58, Taanit 31 a). Como se entiende no puede haber algo más quebrantador para los soldados que ver a sus compañeros caídos, yaciendo sin sepultura y en tales condiciones (tal como ocurrió en la guerra de Iom Kipur). A pesar de esto aconteció un milagro, los cadáveres de los caídos de Beitar no se descompusieron, ya que sino la depresión sería aun mayor.

Fue el día 15 de Av que se les pudo otorgar a los caídos una digna y honrosa sepultura, también por este mismo motivo instituyeron los sabios la cuarta bendición del Birkat-Hamazón, la berajá de “Hatov umetiv”. “Hatov” (el bondadoso)- que los cuerpos no se descompusieron “hametiv” (que hace bondad)-que se les pudo dar sepultura. (Ver Berajot 48 b). Ésta bendición es en honor a los luchadores de la rebelión de Bar-Kojbá. En cada oportunidad que nosotros comemos pan, pronunciamos ésta bendición y recordamos que a pesar que la rebelión falló y provocó varios sufrimientos en el pueblo, honramos a quienes la emprendieron por su valentía al luchar por Am Israel con un firme ideal.

Sin embargo cabría preguntar, ¿Por qué se instituyo ésta bendición en el Birkat Hamazón? ¿Qué relación tiene éste asunto con la ingesta alimenticia?

Pero según ésta línea también habría lugar a preguntar lo mismo a las demás bendiciones del Birkat Hamazón. La primer bendición “Hazán et hakol” “…que alimenta a todos…” estaría aparentemente en su lugar. Pero ya le segunda que menciona la Tierra, la Torá, el brit-Milá: “Te agradecemos ho Eterno por haber dado en herencia a nuestros padres, una tierra codiciable, buena y amplia, por el pacto y la Torá… y el signo de la alianza que sellaste en nuestro cuerpo…”. ¿Qué relación tiene todo esto con el Birkat Hamazón? Y los mismo a la tercera bendición: “…Ten compasión, oh Eterno Dios nuestro de nosotros….de Ierushalaim tu ciudad…de tu morada… de tu gran y sagrada casa que llevaba tu nombre…” y lo mismo en la última bendición de “Hatov Humetiv” por los muertos de Beitar! Todos estos asuntos son muy trascendentales y de suma importancia, pero ¿qué relación los une con el agradecimiento por el alimento?

Explica Rabí Mehir Simja MiDevinsk: (3) “nosotros debemos recordar la finalidad del comer. Nuestra ingesta nos ayuda a proveernos de fuerza para actuar y accionar por el pueblo, por Am Israel. Cuando nosotros bendecimos el Birkat Hamazón, consagramos nuestra ingesta,  nos mentalizamos elevar esas energías y fuerzas con un ideal. Cuando recordamos la Tierra, la Torá, Ierushalaim y su reinado nosotros pedimos que las fuerzas que tomamos de la ingesta sean en pro y construcción de Ierushalaim y la Tierra de Israel. Es por eso que las eminencias de nuestra nación fijaron las bendiciones. Moshé Rabenu quien los alimento durante 40 años en el desierto (tanto espiritual como materialmente) fijo “hazan et hakol” “que alimenta a todos”, Ioshua bin Nun quien nos hizo entrar en la Tierra de Israel  estableció la bendición por la Tierra. David y Shlomó fijaron “Boné Ierushalaim” “…que reconstruye Ierushalaim”. Escalón tras escalón: alimento-la Tierra-Ierushalaim.

La cuarta y última berajá que fijaron nuestros sabios por los asesinados de Beitar es el último eslabón, la bendición por el sostén de la nación, que a pesar de la caída siguió sobreviviendo, y la Providencia Divina nos siguió acompañando aún en los días de sufrimiento y dolor, como vimos con los muertos de Beitar, que a causa de un milagro no se descompusieron los cuerpos. La rebelión de Bar-Kojbá es el eslabón siguiente en la construcción de la Tierra de Israel y Ierushalaim, la lucha por nuestro propio reinado. A pesar de que en aquel momento falló, llegará su momento y triunfará. Tal como escribe el Rab Kuk a los seguidores del movimiento “Bnei-Akiva”: “Rabí Akivá estaba lleno de entusiasmo y fuerza, entregado en cuerpo completo por ver la salvación de nuestra nación, ver revivir a Israel en su Tierra, apoyó la rebelión de Bar-Kojbá e incluso se relaciono con el como “posible Mashiaj” (Hiljot Melajim 11:3) y sólo por que el emprendimiento falló en aquel momento, y con él cayó el pueblo desde el punto de vista de libertad nacional, estamos seguros nosotros que la Verdad de la Torá de su santa boca (de Rabí Akivá) tendrá su turno, llegará su momento, y no se levantará nuevamente la aflicción y no en vano luchamos en la última generación (incluida la nuestra)….” (Maamrei Hareeiá, carta a  Bné Akiva, página 203) “… y ese turno va llegando…” el proceso de la Gueulá y el revivir de Am Israel en nuestros días es aquella rebelión de Bar-Kojbá, ese despertar del espíritu nacional, y esta vez tiene y tendrá aún más éxito con ayuda de Dios.

 

6)      “Se interrumpió el hachadpo de leña”:

En el Mizbeaj (altar) del Bet Hamikdash se utilizaban leños secos para encender los sacrificios, ya que si están húmedos hay sospecha de que quizás haya presencia de algún gusano y no serán aptos para su uso. Del 15 de Av en adelante (que empieza la época invernal en Israel) el calor solar comienza a menguar y se interrumpe el hachado de leña, y éste día se consideraba un día festivo (ver Taanit 31 a y Rashí en el lugar).

E incluo éste suceso está relacionado con Eretz Israel: la  Guemará por ejemplo nos cuenta que ocurrió una vez que un reinado malvado que dominó en aquel momento decretó sobre el pueblo de Israel la prohibición de traer leña para la utilización del Mizbeaj, y con este fin se establecieron guardianes en los caminos para imposibilitar este fin, tal como hiciese Ierobam ben Nebat como se contó anteriormente. ¿Qué hicieron los temeroso de Dios de aquella generación? Hicieron traer hachadores y construir escaleras. Las cargaron sobre los hombros y cuando se encontraban con los guardianes y éstos preguntaban que pretendían hacer, respondía que la finalidad era bajar unos pichones de cierto nido más adelante en el camino. Una vez que pasaban los guardias, desarmaban las escaleras y utilizaban la madera para el altar. Y sobre ellos y gente como ellos es que se dice: zejer tzadik librajá “el recuerdo del justo es para bendición“ (Taanit 28 a)

Vemos como también en los momentos de sufrimiento y crueles decretos cuidamos con entrega nuestra unión con el Bet Hamikdash.

 

 

Días de unión

Entre el pueblo y Dios, entre todas las partes del pueblo, y el pueblo con su Tierra.

Estos seis sucesos que comentamos antes que ocurrieron en el día 15 de Av, son en sí una misma cosa.

Éste es un día de unión entre todas las partes diferentes del pueblo de Israel:

-Fue el día en cl cual se permitió que las tribus se casen unas con otras, sin diferenciar tribus, sin diferencia de costumbres.

-Se le permitió a la tribu de Biniamín unirse a la congregación, y no se permitió la separación y exterminación de una tribu de Israel. Se entendió que también ésta tribu que pecó, también forma parte en Israel  (1)(nota ori sherki)

-Éste también fue el día en el cual se unió el pueblo con su Tierra y el Bet-Hamikdash.

-Éste fue el día en el cual se perdonó el pecado de la blasfemia de Eretz Israel.

-Se anularon las guardias que no permitían subir a Ierushalaim y se volvió a forjar el lazo entre el reino de Israel y el reino de Iehudá, entre Am Israel y el Bet-Hamikdash.

-Se les dio sepultura a los caídos en Beitar, y se honró la memoria de la gente que luchó con ideales por el bien y libertad de su pueblo y su Tierra.

-Se dejó de cortar leña para el Mizbeaj, que también a través de esto vemos la entrega que el pueblo de Israel tiene por el cumplimiento de la Avodá del Mizbeaj, incluso bajo decretos y situaciones críticas.

En realidad la unión de Israel entre sus partes y la unión de Israel con su Tierra, son un mismo asunto. Ya que Eretz Israel es la que une y fortifica a Am Israel, tal como dice el versículo:

“¿Y quién como Tu pueblo, como Israel, nación única en la Tierra?” (Shemuel/Samuel II 7:23)

Y Cabe recalcar de lo que dice el versículo, solo  “…en la Tierra” son una nación única (ver Zohar Perashat Vaikrá 83:2).

Eretz Israel es el sostén central de nuestro pueblo. (5)

El 15 de Av es lo contrario al 9 de Av. Al contrario del odio gratuito que trajo la destrucción de la nación, el Mikdash y la Tierra (Iomá 9b), el 15 de Av tiene un contenido de amor, hermandad, unión de todas las partes del pueblo, los lazos del pueblo con su Tierra.

 

Si el 15 de Av es un día de unión en Am Isarel, Iom Hakipurim simboliza el día de disculpas y reconciliación con Nuestro Padre: “…en el día de sus nupcias y en el día de la alegría de su corazón” (Shir Hashirim 3:11) esto es la entrega de la Torá (Taanit 26b), las nupcias entre nosotros y nuestro Creador. Comenzamos una nueva página, una nueva hoja de vida.

Se cuenta acerca de un hombre sencillo al cual el Baal Shem Tov envió sus alumnos a que observasen como se debe volver en Teshubá. Fueron los alumnos y lo vieron parado con 2 apeletas en sus manos, y dijo: Padre! Tengo en una mano la lista de las malas acciones que hice contra tpi, y en esta otra la lista de los sufrimientos que me enviaste. Yo te perdonaré por los sufrimientos que me enviaste y Tú perdóname por mis malas acciones, y arrojó las listas al fuego.

Así debe actuar la persona con su compañero, hermano, esposa. Debemos aprender a arrojar al fuego nuestra lista, saber perdonar, comenzar una nueva página en el libro de nuestra vidas.

 

Notas:

(1)Rashí en el lugar explica el orden de los acontecimientos:

-El 6 de Siván subió Moshé al Monte de Sinaí a recibir las primeras tablas.

-Bajó el 17 de Tamuz al final de los 40 días de su subida, y encontró al pueblo adorando al becerro de oro.

-Subió nuevamente el mismo 17 de Tamuz a pedir misericordia por el pueblo 40 días y 40 noches. En ese momento Hakadosh Baruj Hu ordenó a Moshé: “esculpe dos tablas de piedra como las primeras”.

-Bajó el 28 de Av y esculpió las segundas tablas.

-Nuevamente subió el 29 de Av y estuvo 40 días con sus noches. (del 30 de Av al 10 de Tishré, Iom Kipur)

-El 10 de Tishré (Iom Kipur) se “concilió” el Eterno con el pueblo de Israel, y en ese día bajó Moshé con las segundas tablas. (Taanit 28b)

(2) La mujer no recibe herencia, sólo cuando no hay otros hijos recibe herencia. Si bien se vería un tanto “machista” recordemos que cuando los demás hermanos reciben herencia, están obligados a cubrir de sus herencias todos los gastos de mantención de sus hermanas hasta el día de su casamiento (de la muchacha obviamente), estamos hablando de unas sumas importantes. Y si es que la suma de la herencia no alcanza para cubrir ambos requerimientos (cubrir los gatos de las hijas y que los hijos reciban parte en la herencia) ante todo las hijas reciben y los hijos deben salir a pedir limosna, o trabajar. Encontramos entonces que en la mayoría de las familias de clase media y baja, que no queda gran parte de la fortuna en manos de los hijos, sino que al contrario son las hijas quienes reciben mayor privilegio, y solo en pequeños casos de familias ricas las hijas salen “menos” favorecidas que los hombres. Pero sepamos que en la mayoría de los casos las hijas “ricas” también se casan con muchachos adinnerados, así es que también recibe una buena herencia de su suegro. Solo en remotos casos de muchachas ricas que se casen con muchachos pobres las mujeres saldrían “menos” favorecidas que los hijos. ¿Hay alguien que tildaría esto de machismo?

(3) “Meshej Jojmá” sobre Devarim/Deuteronomio 8:10, y ver también al interesado Olat Reeiá 1, página 361-363)

(4) Tal como cita la Guemará en el Tratado de Sanhedrín 44 a “Israel que peca, sigue siendo Israel” es decir que a pesar de sus errores el individuo no deja de ser parte del pueblo de Israel. Cabría citar las palabras dichas por el Rav Uri Sherki: “también Israel que no pecó forma parte de Israel”. El entendido entenderá.

(5) El Netziv, Kobetz Shibat Tzion tomo 2, página 5. Ver también “Em habanim semejá” página 321.

 

 

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