15 de Av-Día de nupcias

 

Días de nupcias:

 

Iom Hakipurim y el 15 de Av son días de nupcias, casamiento, unión: entre nosotros y nuestro Creador, nosotros con nuestros hermanos, nosotros con nuestra Tierra. Es por eso que concuerda la unión espiritual entre las partes de Israel con casamientos entre las personas, entre los jóvenes y las muchachas. Y es por eso que:

“No ha habido días tan felices en Israel como Iom Kipur y el 15 de Av, en el cual las jóvenes salían y danzaban en los viñedos diciendo: muchacho alza tus ojos y elige para ti” (Taanit 26b)

Sin embargo hay quienes preguntan, ¿pero acaso Iom Kipur es un día de regocijo, un día de baile y danzas? Es por eso que explican que las danzas solo fueron el 15 de Av (1)

 

La pareja, es un tema un tanto complejo.

Le preguntó una vez una mujer a Rabí Iosi bar Jalaftá: ¿qué hace Hakadosh Baruj Hu desde el momento que terminó de crear el mundo? Le contestó: Dios une a las parejas. A lo que ella alegó: pero yo también podría hacer lo mismo. Tomó 1000 esclavos y 1000 esclavas y los unió como parejas. Al otro día se presentaron los esclavos con moretones y chichones. Uno decía yo no la quiero a ella, otra decía yo no lo quiero a él. Dijo la mujer: rabino, su Torá es verdad. (Bereshit Rabá 68:4)

El Maharal de Praga (Beher Hagolá, Beher cuarto, página 93-94) explica el relato de la siguiente forma: toda la existencia está formada por diferentes partes y retazos que se repelen unos con otros. El cuerpo (material) con el alma (espiritual) luz y oscuridad, lo individual y lo plural, etc. Todo está fragmentado en pequeñas partes. Nosotros no esforzamos en este mundo para transformar las dos partes en un uno, coser y unir los dos retazos, construir un mundo unificado a pesar de las diferencias. Toda esta construcción y unificación nosotros lo empezamos con un pequeño paso, tomar un joven y juntarlo con una joven en un pacto de unión. Luego de que ésta relación de unión es exitosa, esta “energía” se extiende al prójimo, al grupo, a la familia, vecindad, pueblo, y así sucesivamente pueblo y pueblo hasta colmar el mundo de común unión. (2)

Esta unión entre el hombre y la mujer, devuelve al hombre la unificación de su ser, y devendrá la unificación de forma grupal. La unión en la familia traerá consigo la unificación de su entorno. La unión expande y contagia eso mismo hacia el exterior, hacia el mundo, al principio en pequeña escala y mas tarde en escalas superiores.

 

A causa de esta necesidad de unión mutua salían las jóvenes de Israel a danzar en los viñedos para que los jóvenes las conozcan, y casarse unos con otros.

La verdad es que ya los Rishonim (rabinos de la época medieval) hacen notar que a pesar de todo es un tanto “diferente” a la forma de conocerse con una pareja. Normalmente las dos partes se conocen por medio de la familia, amigos, casamenteros y no por medio de bailes en un viñedo. Explicaron nuestros grandes rabinos que este era el camino especificado para aquellas jóvenes que no habían logrado tener éxito en su encuentro de pareja. “una buena costumbre para aquellas jóvenes que a causa de motivos paternos o cualquier otro no habían logrado encontrar a su pareja, y quizás no logren jamás encontrar su pareja…. Y por medio de esto salían a la luz a estos jóvenes que elegían le shem shamaim” (en nombre del cielo, es decir con intenciones puras). Este era la salvación para aquellos casos extremos. (3)

Asi es que el día de la hermandad “nacional” nos debe llevar a una preocupación en cada caso y caso. Esa hermanadad como pueblo se debe revelar y expresar entre cada persona y persona, individuo e individuo, no como aquel “cura” que dice amar a todo el mundo y en verdad no ama a nadie.

También cuando nosotros nos preocupamos por temas que nos tocan a nivel grupal como nación no debemos dejar de lado el preocuparnos por individuos particulares. Podemos citar como ejemplo el siguiente caso: Hakadosh Baruj hu envía a Moshé Rabenu a sacar a Bnei-Israel de Mitzraim, pero antes de ir a su misión se dirige Moshé hacia su suegro Itró y le pide permiso: “Por favor (déjame) ir y volveré a mis hermanos que están en Mitzraim” y el permiso le es dado tal como su suegro le contestó “Vé en paz” (Shemot/éxodo 4:18 ver Rashí en el lugar).

A primera vista la situación es un tanto sorprendente. Am Israel está desfalleciendo bajo un pesado y asfixiante yugo, niños recién nacidos son arrojados al mar, sufren penurias indescriptibles y ¿Moshé se ocupa de asuntos “burocráticos”? ¿Pide permiso? ¿Qué ocurriría si Itró no le otorga el permiso? ¿Qué será de Israel?

De cualquier forma algún otro irá. Hakadosh Baruj Hu encontrará algún otro. Ante todo se debe actuar con Derej Eretz, educación con el suegro, el hombre que lo ayudo, le dio techo y comida y le entregó su hija como esposa. Él (Moshé) no le faltará el respeto, ni denigrará a su suegro incluso para salvar el mundo.

Así mismo en nuestro asunto, el gran asunto, el pluralismo el pensar en el pueblo, la hermandad de la nación y la Tierra deben expresarse también en las pequeñas cosas, en resolver de forma no tan ortodoxa el problema de las pobres jóvenes que por poseer un padre no adinerado quizás no se casasen. Estos encuentros se llevaban a cabo con recato y simpleza, “las hijas de Israel salían con prendas blancas y prestadas, para no avergonzar a quien no tenía” (Taanit 26b). “…prendas blancas…” prendas de simpleza “…prestadas…” para que no se reconozca la falta y la pobreza. Anular las posiciones. No hay una posición alta o baja, todas eran iguales.

 

Nuestros sabios se preocuparon en instituir decretos que no permitan los gastos desmesurados y exagerados en una mitzvá, que provoquen una diferencia entre el rico y el pobre, y provoquen una tensión al no pudiente. Como por ejemplo: en un principio enterraban a los muertos con ropas costosas, y fue por eso que los cercanos al difunto “escapaban” de ocuparse de los asuntos del entierro por los cuantiosos gastos. Hasta que Rabán Shimón ben Gamliel (nasí de Israel) ordenó que se lo entierre con simpleza, con mortajas de poco valor, hechas de lino (ver Ketubot 8b). y desde entonces acostumbran en Israel a enterra con mortajas de bajo costo.

Otro ejemplo: cuando los vendedores de pescado subieron extremadamente los costos y era muy difícil adquirir pescado para el Shabat, los sabios establecieron que era prohibido comer pescado en Shabat, cuando los vendedores vinieron a quejarse delante del Gaón de Vilna este les contestó: también a ustedes les está prohibido comer pescado. Como se entiende a causa de esta imposición bajó el precio. (4)

 

Alegrías varias, en especial casamientos son en nuestros días fuente de preocupaciones por la parte financiera, y actualmente recae en los hombros de los progenitores de los novios.

Se acostumbra a hacer grandes fiestas, mega-eventos, cuantiosas y absurdas sumas son gastadas en preparativos, decoraciones y demás. Gran cantidad de invitaciones. Muchos padres contraen pesadas y asfixiantes deudas a causa de estas “fiestas” por sus hijos.

Ya en las generaciones pasadas ha habido decretos de parte de las autoridades rabínicas restringiendo y limitando, ya sea la cantidad de invitados como los costos finales, e incluso precios de las ropas de los novios, etc.  (5)

En nuestros días es conocido el decreto de parte del Admur del Jasidut Gur acerca del tema.

También cabría recordar la costumbre en Teimán donde en los casamientos cada invitado llevaba su propia comida, ya que ¿Por qué habría de pagar el novio y la novia por la comida?

Eran días donde se priorizaba el contenido y no lo exterior, lo principal era la esencia y el contenido y no la ostentación del poder adquisitivo. Eran fiestas de alegría y no de competencia y causas de futuras habladurías.

 

En Resumen, sería apropiado volver al recato (en el amplio sentido de la palabra) y la sencillez que nos caracterizaron tal como lo vemos en los Shidujim de los viñedos del 15 de Av.

 

 

Notas:

(1) Ver Rab Ai Gaón. Ver TAMBIÉN Tifereth Israel sobre la Mishná Taanit 4:8, inciso 63.

Sin embargo hay quienes explicaron que las danzas también se efectuaron en Iom Kipur mismo, y explican que especialmente en un aire de santidad como el que reina en Iom Kipur es la que proteje que las danzas y los encuentros entre los jóvenes se lleve a cabo con pureza y santidad. (Ver Ritbá al final del Tratado de Taanit) Y es por eso que leemos la perashá de “araiot” en Minjá de Iom Kipur para recordar la santidad con la cual nos debemos conducir en estos asuntos. (Tosfot, meguilá 31 a)

(2) Orot, Israel vetejiato, página 42-43

(3)Rabí David bar Leví minirbuna (sefer “Hamijtav al taanit”) ver también “Melejet Shelomó”

(4)Shulján Aruj, Oraj Jaim capítulo 242, inciso 1. Mishná Brurá, inciso 2.

(5) Ver por ejemplo el libro “Al titrahú” del Rav Shalom Fridman.

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