Parashat Pinjás 

Esta semana ya se han sincronizado finalmente las lecturas de Torá entre Israel y la Diáspora, por tanto, en todas las comunidades judías del mundo corresponde que sea leída la parashá Pinjás.
Vamos a dar una rápida ojeada a sus temas, para lo cual seguiremos el orden de aliot laTorá.

Pongámonos en contexto, para comprender el comienzo de esta parashá.
Al final de la parashá anterior nos encontrábamos en una situación bastante problemática. Los pueblos enemigos entre sí de Mohab y Midián prefieren aliarse para derrotarnos, pero no lo harán con la armas, sino con la astucia. Siguiendo el consejo del brujo Bileam, aquel que no pudo maldecirnos y tuvo que bendecirnos a regañadientes, se ofrecían chicas bonitas para tener contacto íntimo con los judíos. Estas mujeres los inducían también a otros pecados, tales como adorar a la horrible idolatría del Baal llamado Peor, comer carne de sacrificios a los ídolos, entre otras conductas que no condicen con la espiritualidad del fiel a Dios. Este repentino desbarajuste en el comportamiento individual y colectivo provocó todo tipo de consecuencias nefastas, entre otras, que muchísimos judíos perecieran a causa de una peste enviada como castigo por Dios.
Por si fuera poco este caos y descontrol, algunos nobles tribales se rebelaron contra la autoridad de Moshé, y por tanto contra las directivas de Dios. Moshé y los ancianos estaban estupefactos, sin saber responder para resolver el estado de las cosas. Entonces, de manera veloz, sin filosofar ni tampoco actuar con mesura diplomática, Pinjas, el nieto de Aarón haCohén, atraviesa con una lanza a un príncipe de la tribu de Shimón y a la princesa midianita con la que estaba manteniendo relaciones íntimas de manera pública. Este acto de fanatismo debía ser juzgado, y lo fue. Dios decretó que había actuado conforme a la Ley y no solamente no debía ser castigado Pinjás, sino recompensado.

1ª aliá: Como recompensa por su acto de celo, Pinjás es nombrado Cohén. Aunque era nieto de Aarón, no había sido incluido en la selección original de Cohanim, que solamente correspondió a los hijos de Aarón y a los que nacieran posteriormente de ellos. Recibió esta espléndida distinción, además del pacto de Dios de Shalom. Eventualmente sería Pinjás el Cohén Gadol.
Ha dado oportunidad esta consagración para el debate: ¿es merecedor de tamaño premio alguien que actuó con violencia extrema, dejándose llevar por su fanatismo?
La bendición de Shalom: ¿era un premio realmente, o una manera de limitar su explosivo carácter?

2ª aliá: Moshé recibe la orden de luchar contra los madianitas en represalia por el incidente en Baal Peor. Debería ser una guerra total, que arrasara a ese pueblo traicionero, que estaba dispuesto a eliminar al pueblo judío sin piedad y por medio de trampas y astucias. Para Moshé esta orden era doblemente pesada, pues no iba con su forma de ser llevar una guerra de aniquilación; además, Midián era el pueblo que lo acogió como segunda patria, cuando tuvo que escapar de Egipto y se refugió allí. De hecho, su esposa era midianita, así como sus hijos habían nacido en aquella tierra.
Luego, Moshé cuenta a los Bnei Israel en preparación para entrar a Eretz Israel. El número total de hombres mayores de 20 años, sin incluir a los Leviim, es de 601.730; recordemos que 40 años antes el número alcanzaba los 603.550.
El cálculo habitual nos dice que si incluímos a los hombres de todas las edades, mujeres y niños, el total es de aproximadamente tres millones de personas.

3ª aliá: Moshé reparte lotes de tierra en Israel para las tribus de Israel. Se hizo una lotería, para que de esa forma nadie pudiera quejarse de injusticias a la hora del reparto.
De alguna forma, cada tribu recibió una porción adecuada para sus necesidades. ¿Fue milagro? ¿Fue casualidad? ¿Fue aceptación de lo otorgado y adecuarse a ello? ¿Alguna otra causa para esta coincidencia entre tribu y tierra recibida?
Los Leviim son censados, pero no recibirán tierra como posesión en Eretz Israel. Su función como servidores de Hashem, dedicados al estudio y enseñanza de Torá y otros trabajos relacionados al Templo y la difusión de la espiritualidad les obstaculiza estar dedicados de lleno a las tareas predominantemente terrenales. Además, cumplían también un rol de vincular a las tribus entre sí, puesto que éstas se encontraban separadas pero debían saberse y sentirse parte de una misma nación. Por ello, la figura del levita presente en todas partes, que no tenía tierra y por tanto vivía junto a todos las otras tribus, era indispensable para fortalecer el vínculo de los judíos entre sí.

4ª aliá: Las hijas de Tzelofljad  reclaman ante Moshé por la heredad de su padre, ya que éste murió sin dejar hijos varones, solamente estas cinco hijas mujeres. En aquella época y cultura no eran las mujeres quienes heredaban las posesiones, estando muy indefensas y dependiendo siempre de la voluntad de sus familiares varones. Por ello consultan si así también ocurrirá en el pueblo judío. La respuesta que reciben de parte de Dios es que ellas serán herederas, tienen derechos a la tierra. Igualmente, se espera que desposen maridos de su misma tribu, para que el lote tribal no se reduzca a favor de otra tribu. Si lo vemos desde la perspectiva de nuestra idiosincrasia, seguramente podríamos esperar mayores derechos para las mujeres; pero, si lo vemos en su contexto histórico, ciertamente es una evolución tremenda y una indicación de la dirección en la cual deberían moverse los leales al Eterno.
Luego le informa Dios a Moshé que se prepare para su muerte, y Yehoshúa/Josué es elegido como su sucesor.

5ª, 6ª y 7ª aliot: Se enumeran los diversos sacrificios públicos ofrecidos durante todo el año: diariamente, Shabat, Musaf, Rosh Jodesh y todas las festividades bíblicas judías. Sería interesante preguntarnos qué motiva esta lista de sacrificios aquí, cuando el libro Bemidbar/Números, no es el indicado para esta temática. Veamos rápidamente las temáticas principales de los cinco libros de la Torá.
Bereshit: el origen del pueblo de Israel.
Shemot: salida de Egipto, entrega de la Torá y muchos de sus mandamientos, construcción del Santuario.
Vaikrá: leyes relativas al santuario y la santidad; entre los que se incluyen los sacrificios y ofrendas.
Bemidbar: la accidentada preparación para ingresar a Eretz Israel, tanto la primera fallida (por el pecado de los exploradores) como la segunda definitiva.
Devarim: la despedida de Moshé, la confirmación de la Torá como el manual principal que guíe la vida del individuo y el colectivo judío.
Entonces: ¿qué tienen que ver ahora, promediando ya el libro de Bemidbar, la lista de los sacrificios diarios?
Una de las respuestas clásicas la brinda el famoso comentarista llamado Malbim (Rabbi Meir Leibush, Ucrania, siglo XIX). Nos hace notar que este pasaje de los sacrificios diarios está a continuación de la designación de Josué como el continuador de Moshé, luego de haberle sido anunciado su próximo deceso al gran maestro. Moshé sabía que el pueblo no era fácil de conducir y que las zozobras serían incluso mayores cuando no estuvieran todos juntos, todos directamente dirigidos por Dios. Es por ello que se hizo necesario recalcar la importancia del servicio divino unificado, de mantenerse unidos como pueblo, de no hacer sectas ni religiones, de no separarse en diversos rituales, de no hacer templos sino permanecer todos alrededor del único Santuario. Es una forma de hacer énfasis en la unidad del pueblo, en la conexión con Dios, y no tanto en los sacrificios por ellos mismos. Como sabemos, realmente hubo tremendas zozobras y hasta naufragios en la historia del pueblo judío, no pudimos mantener la unidad y por ello se aprovecharon los enemigos tantas veces de nuestra debilidad.

¡Shabat Shalom!

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