Mes: diciembre 2017

  • Resp. 6119 – bendición

    Claudia Andrea nos consulta:
    en hebreo que significa bendición
    Claudia, soy psicóloga, chile, punta arenas

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  • Resp. 6118 – como me convierto en judio?

    quisiera saber si existe la posiblidad de convertirme en judio, pertenezco a la religion catolica, pero me siento identificado con la judia, se que mi nombre proviene del hebreo y es judio, y mi apellido es judio sefardita, gracias y espero su respuesta.
    shalom.
    eliseo c.,27,comerciante,acapulco,mexico

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  • El reino de los cielos en la tierra

    Desde el inicio de los tiempos del hombre, y seguramente también de antes, el EGO ya estaba sometiendo a los animales “evolucionados” a su imperio.
    Porque, debemos saber que, las reacciones propias del EGO son absolutamente naturales y las compartimos por tanto con los animales.
    Ante la impotencia se dispara automáticamente el reflejo de escapar de esa realidad y/o de luchar, tal cual en el hombre y que desde bebe se manifiesta en llanto, grito y pataleo.
    Pero el imperio del EGO se acrecienta en el hombre, pues secuestra ese plus que nos distingue por sobre casi todas las otras especies animales, y se apodera de la dimensión mental para que trabaje esclava a sus órdenes.
    Por ello el EGO dominando al hombre es doblemente peligroso, ya que combina la fuerza ciega y automática de su naturaleza con las destrezas que adquiere y acumula usando su inteligencia.

    Entonces, carcomidos por todo tipo de impotencias, reales o sentidas, nos vamos adoctrinando en creernos miserables, descartables, inútiles, fallados, o cualquier otra atribución que nos confirme como seres impotentes; y/o se nos suben los humos a la cabeza y vamos creyendo que reinamos con absolutismo, que todo lo podemos, que somos amos de todo, que somos la referencia de todo y hasta nos inventamos dioses que nos dan esa sensación doble de impotencia y plenipotencia. Esto es triste y lamentable, aunque sea la norma habitual; pero se intensifica el horror al descubrir que hay muchas personas que en su sistema de creencia y de conducta pretenden hacer del Eterno otro títere más para sus pasiones y deseos. Lo hacen un dios más, como el resto de los dioses. Aunque vociferen su lealtad y santidad, creen manejar al Señor de señores con manipulaciones y engaños. Amuletos, fórmulas mágicas, lemas que se repiten, rituales de todo tipo, aberraciones idolátricas que reposan en el EGO; pero está incluso el uso de cuestiones que son verdaderamente sagradas pero transformadas en instrumentos de la “fe”, para seguir encerrado en la idolatría y adoración del EGO, aunque lo llamen Hashem o similar.

    Así andamos, a los tumbos y nos cuesta despertar y seguir despiertos a la conciencia espiritual.
    Permanecemos en nuestras celditas mentales, adoctrinados en nuestros sistemas de creencias, actuando como robots con una inteligencia adormecida y atontada para mantenerse en la lealtad al señor EGO.
    Nos creemos todopoderosos, porque controlamos al Todopoderoso… ¡cuánta sonsera!
    La cual nos mantiene esclavos y pretendiendo ser amos.

    Es cierto, somos limitados.
    Ya desde ser un cuerpo en este mundo, desde estar formado por elementos materiales, necesariamente está impuesta la limitación.
    Luego, el ambiente social y físico, es una constante muralla a nuestra ilimitada esencia.
    Por lo cual, la impotencia es una propiedad de estar vivo en este mundo.
    Lo que hacemos con esa impotencia, cómo aprendemos a responder y no a reaccionar, es lo que determina el logro de nuestra existencia.

    Podemos seguir acalambrados por nuestros sistemas de creencias, manteniendo los patrones de conducta, y reaccionando desde lo que el EGO nos impone.
    O podemos hacer algo diferente, sin por ello perder nuestra limitación.
    Pero, cuán grandes podemos ser si nos apropiamos de la identidad que realmente somos.
    Si dejamos de cosificarnos y ocultar detrás de máscaras a la NESHAMÁ, para hacer algo diferente. Por ejemplo, encontrar nuestra ruta propia que nos pone en sincronía con nuestro Yo Esencial.

    Vamos mejor aprendiendo, en lugar de repitiendo.
    Construyendo SHALOM en lugar de movernos como autómatas comandados por el EGO y por sus ramificaciones, tales como las religiones, doctrinas, ideologías políticas, mandatos sociales, entre otros.
    Vamos a conocernos, a dejar de vivir el programa impuesto y a comenzar a hacer preguntas, pero de las verdaderas.
    Vamos a responder con bondad y justicia, en pensamientos, palabras y acciones.
    Entonces estaremos mitigando el imperio del EGO para que sea hablado el idioma del AMOR.

    Este texto puede no ser leído hasta el final, o no comprendido, o malinterpretado. ¡Qué pena! No supe expresarme correctamente y que atraiga al lector.
    O puede ser tomado como un texto para la teoría más. ¡Qué lástima, porque no me interesa teorizar ni filosofar!
    A construir SHALOM en todo momento…

  • Hacernos dioses

    «וַיִּקָּהֵ֨ל הָעָ֜ם עַֽל־אַהֲרֹ֗ן וַיֹּֽאמְר֤וּ אֵלָיו֙ ק֣וּם ׀ עֲשֵׂה־לָ֣נוּ אֱלֹהִ֗ים אֲשֶׁ֤ר יֵֽלְכוּ֙ לְפָנֵ֔ינוּ כִּי־זֶ֣ה ׀ מֹשֶׁ֣ה הָאִ֗ישׁ אֲשֶׁ֤ר הֶֽעֱלָ֨נוּ֙ מֵאֶ֣רֶץ מִצְרַ֔יִם לֹ֥א יָדַ֖עְנוּ מֶה־הָ֥יָה לֽוֹ :
    Al ver el pueblo que Moshé [Moisés] tardaba en descender del monte, ellos se congregaron ante Aarón y le dijeron: –Levántate, haz para nosotros dioses/dirigentes que vayan delante de nosotros;»
    (Shemot/Éxodo 32:1)

    Éste es un claro ejemplo de la pasión religiosa, la emoción que hace vibrar a la persona desde el EGO y conquista a todo el ser.
    Lo que pobremente se quiere hacer ver como una experiencia espiritual, pero que no deja de ser el estremecimiento brutal de la religión.
    Es decir, lo contrario al espíritu.
    Porque, recordemos la lección muchas veces compartida, toda religión es hija del EGO y no es un producto de la NESHAMÁ, ni es el camino indicado para ninguna persona para reencontrar la LUZ sagrada en su interior y en el interior del prójimo.
    Con un poco de ingenio podemos encontrar también aspectos positivos en las religiones, por ejemplo, mecanismo de control de la conducta de las personas. Cuando es usado de manera apropiada el resultado puede ser una sociedad moral, que recordemos es una convención social y no es la senda ética, pues ésta es el código de conducta que dicta la NESHAMÁ, no dependiendo de ninguna regla colectiva ni de la aprobación de mayorías o de aquellos que detenten el poder.
    Tenemos en tan pocas líneas planteado que la religión no es espíritu, y que moral no es ética.
    Religión es producto socializado del EGO.
    Moral es convención social de normas de conducta.
    Espiritualidad es vivir en sincronía con la NESHAMÁ, por tanto cumpliendo los mandamientos que competen a cada uno (los Siete Universales para los gentiles, lo que corresponde de los 613 para los judíos).
    Ética es el código de conducta pautado por el Creador e inscrito en la NESHAMÁ.

    En el texto que citamos más arriba tenemos a la muchedumbre que salió de Egipto exaltados por su vibración religiosa.
    Están desesperados por experimentar la magia de la religión, es que se sienten impotentes e incapaces de responder racionalmente. Solamente se dejan caer en las redes del EGO, para reaccionar de manera automática, primitiva, brutal, con la intención de manipular la realidad y acomodarla para que satisfaga sus necesidades o deseos. El EGO en su expresión colectiva, representada como sagrada, como religión. En donde sea cual fuera la deidad, y cualquiera fuera el número de deidades, es la adoración al EGO.
    Como hemos explicado con detalles muchas veces, ni judaísmo ni noajismo son religiones, pero hay multitudes que se empeñan en vivirlas como tales. Entonces, las transforman en religiones. Hemos visto montón de compañeros de ruta en estos años de difusión que se han tropezado con las propuestas atractivas de las religiones, monoteístas o no, que se afirman derivadas de la Tora y las que no. Gente que por un rato despertó su conciencia a algo más intenso y verdadero, pero la impotencia los atrapó y devolvió al redil. Retornaron a la celdita mental, la zonita de confort, con otros nombres, diferentes máscaras, pero que no dejan de ser la experiencia religiosa, disfrazada como santidad y espiritualidad… pero no deja de ser disfraz.
    Entonces, se pierde el poder real para quizás obtener la sensación del poder que proviene de las fantasías del EGO.
    En ese caos mental/emocional, carente de sentido espiritual, se confía en frases formulaicas que prometen dar premios y bendiciones a quienes al pronuncian. Hay rituales y amuletos, libros para atragantarse con ellos y repetir sus lemas como plenas verdades, y se encuentra una muchedumbre que les rodea y hace anestesiarse a su celdita, dándoles la impresión de que han encontrado al fin el poder.
    Pero, es tristemente solo un becerro de oro que alguien ha levantado y muchos adoran como deidad.
    Mientras la verdadera respuesta está arriba, en el Sinai, abrazando la ética, proyectando una vida de plenitud en este mundo a través de la conexión con la eternidad. Una existencia de construcción de SHALOM, con pensamientos, palabras y actos de bondad y justicia…. cosa tan aburrida, tan desprovista de la pasión del EGO, sin los sacrificios y ridiculeces que avergüenzan y que paradójicamente esclavizan con mayor tenacidad al esclavo en lugar de pincharlo para que despierte y sea libre.
    Pero no, la construcción de SHALOM no atrae, no “vende”, no tiene el efecto emocional que sí tiene la religión.
    Por eso no es extraño que ni el propio Dios logró libertar a los hebreos de la idolatría, del EGO, por más milagros que les manifestó durante décadas, toda la protección, mensajes que recibieron personalmente y a través de profetas de la Verdad. Ellos presenciaron lo que nosotros ni podemos imaginar y sin embargo ahí estaban, reclamando con anhelo desesperado la religión, la experiencia religiosa, lo que no dan ni profetas ni constructores de SHALOM del llano.

    ¿Se entiende?
    ¿Te cabe?

  • A brillar mi amor

    Cuando tratas de opacar la luz de otro, en verdad solamente opacas la tuya.
    Ambos son LUZ, cubierta por infinidad de máscaras y cáscaras que obstaculiza su percepción.
    Por eso, en vez de trabajar para destruir a otro, ¿qué tal si te propones andar el camino de la TESHUVÁ?
    Esto es, descorrer los velos, permitir que la LUZ atraviese y alcance tu conciencia, para que despiertes.
    Dejar las habladurías, celos, envidias, rencores, manipulaciones, maltratos, injurias, engaños, en fin, el modo EGO para ponerse en serio a construir SHALOM por medio de pensamiento, palabras y actos de bondad y justicia.
    Al permitir que la LUZ inalterable cumpla su función, y que el EGO también lo haga con la que le corresponde, te sentirás feliz, libre, ligero, conectado, pleno, con ganas de vivir y compartir tu claridad con el mundo.

  • Palabra mortal

    «וַיֹּ֤אמֶר יַֽעֲקֹב֙ אֶל־פַּרְעֹ֔ה יְמֵי֙ שְׁנֵ֣י מְגוּרַ֔י שְׁלֹשִׁ֥ים וּמְאַ֖ת שָׁנָ֑ה מְעַ֣ט וְרָעִ֗ים הָיוּ֙ יְמֵי֙ שְׁנֵ֣י חַיַּ֔י וְלֹ֣א הִשִּׂ֗יגוּ אֶת־יְמֵי֙ שְׁנֵי֙ חַיֵּ֣י אֲבֹתַ֔י בִּימֵ֖י מְגֽוּרֵיהֶֽם:
    Y Iaacov [Jacob] respondió al faraón: –Los años de mi peregrinación son 130 años. Pocos y malos son los años de mi vida, y no alcanzan al número de los años de la vida de mis padres en su peregrinación.»
    (Bereshit/Génesis 47:9)

    Nos dicen los Sabios que por esta frase el patriarca Iaacov decretó en las esferas celestiales que su vida se acortará en unas décadas.
    Nosotros, con humildad agregamos lo que es obvio, no solamente por estas palabras sino por el constante pensamiento que encerraba en su mente el patriarca que quedó expresado en la frase trágica que citamos.
    Él se había convencido, aferrado a un sistema de creencias, que su vida era mala y dramática, que el sufrimiento era inseparable compañero de sus días.
    Si bien era cierto que la Torá nos relata muchas desventuras en su transcurso, el patriarca tenía el poder y la LUZ como para interpretar las cosas de manera diferente, con un atisbo de optimismo veraz.
    Pero, se fue dejando vencer, lentamente, golpe a golpe, tormento a tormento, hasta llegar a sentirse una sombra que pasa en dolor y amargura.
    Lo cual expresó al joven faraón cuando este inocentemente le preguntó por su edad, al verlo tan viejo, o quizás mejor diríamos avejentado.

    La enseñanza para nosotros: construyamos SHALOM en todo momento, para dentro y fuera, en pensamiento, palabra y acto.
    Que tus palabras sean positivas, incluso en la oscuridad, porque ya suficientemente malo es padecer alguna desgracia como para acrecentar el malestar con una interpretación terrible.
    Piensa positivo, habla en consonancia y enseña a tus músculos a no dejar de construir SHALOM, con bondad y justicia.
    No quiere decir ir como tonto por la vida, negando la acidez o delirando con fantásticas resoluciones; quiere decir estar comprometido con mejorar tu vida y la de tu entorno, más allá de las posibilidades.
    El resultado final no depende de ti, pero el camino es buena parte tu elección.
    No hay un Dios servicial que te hará los mandados porque te llenas de esperanzas coloridas, ni el universo se orquestará para darte los gustitos, pero tu pensamiento/palabra/acción enfocada en construir SHALOM te dará paz incluso donde no la hay.

    Ulertzen duzu?

  • No puedes dar luz espiritual

    La luz espiritual no se comparte,
    no se entrega,
    no se da,
    no es un don especial,
    no pasa de un maestro a un discípulo,
    no se encuentra en monasterios, altas montañas, academias de Torá,
    no está en templos ni mucho menos en antros de religión,
    no es un regalo,
    ni está en el mercado de la compra/venta,
    no se presta,
    no está perdida y a la espera de que alguien la encuentre.

    La LUZ es parte de lo que eres en esencia,
    eres tú,
    pero no lo sabes,
    no lo entiendes,
    no lo crees,
    no penetras el profundo sentido de esta realidad.

    La LUZ la revelamos,
    cuando quitamos las cortinas que ha puesto nuestro EGO a su alrededor,
    cuando perfeccionamos nuestro Yo Vivido para que resuene en consonancia con el Yo Esencial,
    descubriendo así el hermoso ser que podemos ser porque ya lo somos.

    Construye tu Yo Auténtico
    a través de construir SHALOM en cada instante, dentro y fuera,
    con pensamientos, palabras y actos de bondad y justicia.

  • El consejo diario 673

    El sentir es automático,
    el hacer puede controlarse.
    Cuando eres consciente de tus sentimientos
    y no reaccionas desde la ceguera,
    entonces puedes dar respuestas que elaboras
    desde la visión que poseas en ese determinado aquí y ahora.
    No siempre tus respuestas serán las más brillantes, efectivas, adecuadas,
    porque somos tan limitados, tanto,
    pero igualmente, en entrenarse para responder y no para reaccionar
    nos acerca a nuestro Yo Esencial,
    la NESHAMÁ.

  • Sé un Yo Auténtico

    Un atento lector y amigo me ha consultado varias veces sobre la dificultad que tiene para definir qué es el YO.
    Puesto que comprende que hay un yo sobrenatural, una chispa divina, el espíritu, al que nosotros denominamos Yo Esencial, la clásica NESHAMÁ.
    Y entiende que hay un Yo Vivido, formado por nuestras experiencias, memorias, deseos, creencias, pensamientos, el producto del EGO, instintos, etc. Es decir, lo que se supone es la personalidad.
    Esto en lo básico, sin bucear demasiado.
    Pero para el buen amigo, así como para muchos más supongo, el asunto ya se convierte en chino más o menos. Porque ve los dibujitos, tiene claro que ahí dice algo, pero es incapaz de darse mucha idea de qué va.
    Como sea, el quiere tener bien claro que “yo” es ese “yo” que mencionamos cuando decimos “yo”.
    La primer respuesta, la más obvia es aquel que contiene nuestros recuerdos y podemos acceder a ellos, o que éstos nos afectan desde una zona inaccesible para el razonamiento pero que bien activa es. Ese yo que percibe con los sentidos, que siente, que sufre, que se deleita, que goza, que se derrite de vanidad y odio, que cela, que agradece, que tiembla de frío, que se estremece de miedo, que come, se reproduce, idea, crea, cree, ofende, maltrata, es víctima, duerme y va al baño. Ese es el yo al que comúnmente llamamos yo.
    Ese Yo Vivido que debiera tomar conciencia de que no se acaba en esa realidad finita, limitada, escasa, que es la vida en el aquí y ahora, en pocos años hacia el pasado, un misterio de lo que resta para su futuro.
    Ese Yo Vivido que de despertar intuye o reconoce que es parte de un algo superior, que es más bello y perfecto, pero al mismo tiempo inaccesible e incomprensible. Que forma parte del Yo Esencial, sin serlo.
    Entonces, ya respondimos la pregunta del querido amigo.
    Sin embargo, no olvidemos al Yo Auténtico.
    Expliquemos: cuando el Yo Vivido va desarrollando su potencial en todas las dimensiones, por ejemplo lo positivo que es susceptible de manifestar de la herencia genética a través de la conducta, así como cuando la acción (pensamiento, palabra, acto) está en sincronía con la NESHAMÁ, entonces el Yo Vivido va posibilitando el descubrimiento del Yo Auténtico. Pasamos a ser el Yo Auténtico, que es el máximo nivel de presencia de la NESHAMÁ en este mundo.
    Por supuesto que tanto el potencial genético como la identidad esencial no son cognoscibles por el hombre, al menos con las herramientas y conocimiento actuales.
    Por tanto, la tarea de descubrimiento de la persona no tiene fin, pero si finalidad.
    Para concluir y volver a decir, pues es una lección muchas veces compartida: el idioma de la NESHAMÁ es el AMOR, por tanto la conducta ética. La logramos conociendo los preceptos que nos corresponden, sean los Siete para cada uno de los gentiles, o lo que toque cumplir de los 613 para los judíos. Y con más sencillez, viviendo de tal modo de construir SHALOM en todo momento, interno y externo. Esto se logra con acciones (pensamiento, palabra, acto) de bondad y justicia.

    Te deseo que estés disfrutando de un Yo Vivido saludable, cada día más parecido a tu Yo Auténtico, en la tarea infinita (mientras vivamos) de aprender a ser quien ya somos.
    Para esto tenemos a mano la Inteligencia Espiritual, para ayudarnos a descubrirnos y disfrutar de lo permitido.

  • El Padre, tú y el muchacho

    «כִּי־אֵיךְ֙ אֶֽעֱלֶ֣ה אֶל־אָבִ֔י וְהַנַּ֖עַר אֵינֶנּ֣וּ אִתִּ֑י פֶּ֚ן אֶרְאֶ֣ה בָרָ֔ע אֲשֶׁ֥ר יִמְצָ֖א אֶת־אָבִֽי:
    Porque, ¿cómo volveré yo a mi padre si el muchacho no está conmigo?»
    (Bereshit/Génesis 44:34)

    El texto sagrado contiene distintas capas de comprensión.
    A veces puede aparecer una que sea completamente divergente a las otras, no por ello deja de contener cada una su especial enseñanza adecuada y conforme.
    En el caso del versículo citado, hay una dimensión profunda que te quiero compartir ahora.

    Identifiquemos a los personajes simbolizados aquí.
    Quien habla y se identifica como “yo” es el Yo Vivido, lo que conocemos de la persona, la parte externa, la que se fabrica con las interacciones en este mundo y en gran medida a raíz de las reacciones desde el EGO.
    El padre, es el Padre.
    El muchacho es la NESHAMÁ, el Yo Esencial, la chispa divina que somos sin que dependa en absoluto de ninguna persona o situación, sino solamente de la Divina Voluntad.

    La pregunta que se está planteando entonces es la siguiente: ¿cómo me presentaré ante el Padre, a la hora de la verdad, tras mi muerte, si no viví de tal manera que el Yo Esencial esté presente en mi vida cotidiana?
    ¿Con cuánta vergüenza me mostraré ante el Juez, a la hora de juzgarme por todas las acciones y omisiones cometidas en esta vida?
    ¿Cómo no tuve conciencia, respeto, compromiso y cariño por ese muchacho espléndido que es mi verdadero ser?

    Entonces, al conocer esta interpretación, ¿cómo la usarás para hacer mejor tu vida y la de tu entorno?

  • Agresividad y violencia

    No podemos confundir agresividad con violencia.
    Primero veamos que nos dice el diccionario de ambas:
    «Fuerza, dinamismo o decisión para emprender algo y afrontar sus dificultades».
    Y:
    «Acción de utilizar la fuerza y la intimidación para conseguir algo».
    ¿Identificas cuál es una y cuál la otra?
    Si dijiste que la primera es agresividad, estás en lo correcto.
    Entonces, es la energía aplicada para perseverar ante las dificultades e impulsarse hacia algún objetivo.
    De por sí, el ser agresivo no tiene nada de malo o condenable.
    Aunque la gente suele hacer juicios de valor negativos al respecto, e incluso considerar que alguien agresivo es peligroso por el mero hecho de serlo, en la realidad estamos ante un saludable recurso natural muy necesario para sobrevivir, superarnos, auto preservarnos, mantenernos en la senda del éxito, sobreponernos a los retos de la existencia, etc.
    Sin agresividad, somos como una masa amorfa que puede ser moldeada por los golpes de fuera, sin reacción defensiva siquiera.
    Así pues, allí en donde trabajes, estudies, habites, ejercites, comas, compres, te atiendas, etc., sin agresividad, no es posible conseguir tus metas.
    Pero ojo, cuando la agresividad pasa a convertirse en violencia, es cuando se violentan/usurpan/quiebran los derechos de otros, o se termina lastimando a alguien de manera injustificada.
    Entonces, reveamos para confirmar que nos quedó claro el concepto.
    Agresivo, por ejemplo, es el cirujano que corta a una persona; violento el que escudándose en manifestar por los «derechos humanos» de alguno emplea piedras, palos y cohetería para dañar policías, periodistas, transeúntes.
    Agresiva es la enfermera que mantiene a la familia fuera del cubículo de emergencias médicas; violenta es la nurse que humilla y infravalora la tarea de sus subordinadas.
    Agresivo es usted cuando adelanta a otro auto en la calle, de manera correcta y legal; violento es el que anda a más de lo permitido.
    Agresivo es cuando hace valer su derecho en la cola y no permite que se le cuelen los ventajistas; violento es el ventajero que aprovecha cualquier distracción o excusa para hacerse con un logro que no le corresponde ni pertenece.
    ¿Entiendes qué es agresivo y qué violento?
    Violento es el que usa el cuchillo para maltratar, aunque invente mil justificativos que hasta suenen plausibles; como por ejemplo: me defiendo de los que detentan el poder internacional y controlan los medios de comunicación y producción.
    Violento es aquel que usa el poder (ilusorio, porque el verdadero nunca es violento aunque puede ser agresivo) para molestar, mortificar, amenazar, ridiculizar, hostigar, etc.
    Violento es el que vocifera lemas, se parapeta detrás de creencias (que no son lo mismo que convicciones), que grita «su verdad», pretendiendo imponer el pensamiento (si es que le puede llamar así) único y amoldado.
    Aquel que cruza con la luz roja, sí, aunque no ocurra ningún accidente en particular ni sea evidente el acto violento.
    Entonces. en ambos se está en presencia del EGO.
    Con la agresión está contenido en cumplir sus tareas naturales.
    Con la violencia está por fuera de sus límites, usurpando funciones, secuestrando tareas, haciendo de la persona un monigote entregado a las reacciones y no pudiendo ejercer sus respuestas.
    Ahora, un ejercicio para ver si comprendiste (supongo que sí).
    Tu hijo viene a pedirte permiso para concurrir a una actividad que está permitida para mayores de 15 años cuando el tiene 14 y medio.
    Tú no le autorizas, porque consideras que si de la organización del evento marcaron el límite de 15, no es apto para 14 y medio.
    ¿Estás siendo agresivo o violento?
    ¿Qué otra cosa aprendemos de este texto?
  • El pegamento de la pareja

    וַיֹּ֨אמֶר֙ ה אֱלֹהִ֔ים לֹא־ט֛וֹב הֱי֥וֹת הָֽאָדָ֖ם לְבַדּ֑וֹ אֶֽעֱשֶׂה־לּ֥וֹ עֵ֖זֶר כְּנֶגְדּֽוֹ :
    Dijo además el Eterno Elohim: ‘No es bueno que el humano esté solo; le haré una ayuda idónea.’»
    (Bereshit/Génesis 2:18)

    ¿Qué podemos hallar en la base de las relaciones de pareja, aquello que sirve como elemento de cementación, que los une y hace persistir enlazados, más allá de las diferencias y divergencias?

    Ciertamente no es el poderoso deseo sexual, que existe y ejerce una notable presión y motiva numerosas conductas y entrecruzamientos.
    Ni tampoco los intereses materiales, egoístas, que también tienen su frecuente presencia y ostentan un alto grado de influjo.
    Ni siquiera el poderoso instinto de reproducirse (en un paso más allá del deseo sexual que mencionamos antes) y perpetuarse, mecanismo efectivo para sobrevivir como especie e incluso como individuos puesto que trasladamos nuestra herencia genética y cultural a nuestros descendientes.
    Ni de las miserias emocionales y limitaciones psicológicas, que nos encierran en celditas mentales, en falsas zonas de confort, en las cuales nos quedamos en relaciones tal vez tóxicas pero al menos en relación.
    Ni en las trampas del EGO, que nos mantienen en vínculos fantasmas con gente real.
    Ni el compromiso por mantener y realizar un proyecto compartido que ha sido elaborado y llevado a la práctica en la comunidad conyugal.
    Ni las dificultades económicas y sociales, que apabullan y obligan a someterse a una existencia comunal con personas a las cuales ya no se quiere ni se respeta.

    Todo ello opera y se manifiesta, no tenemos ningún reparo en afirmarlo, en mayor o medida.
    Pero, hay algo mucho más primitivo, añejo y que nos afecta al punto de seguir pegoteados a ciertas personas, aunque no tengamos hijos, ni posibilidad de tenerlos, con ellas; ni siquiera sean cubiertas necesidades básicas; ni se obtengan otros placeres o beneficios directos del mantenimiento de dicha relación.

    Cuando observamos el enunciado del Eterno con respecto al ser humano, en el párrafo de la Torá que citamos al principio, la respuesta surge en todo su esplendor.
    Es nuestra manera para dejar de sentirnos solos.
    Porque ese sentimiento de soledad, es absolutamente no-bueno. Negador de la vida, aniquilador de la existencia en su cualidad humana.
    Y presta atención, digo sentirse solo y no necesariamente estar físicamente solo.
    Porque hay gente rodeada de otros, penetrada por otros, influida por otros y sin embargo el sentimiento sigue siendo de soledad.
    Y hay gente que está sola, más o menos tiempo, y sin embargo están satisfechas sus necesidades de no sentir la soledad.

    Puede ser una observación cruda y salvajemente expuesta, por lo que agradezco tus comentarios reveladores.
    Gracias.