Mes: diciembre 2017

  • Parejas enganchadas

    Esas relaciones de pareja incomprensibles, dolorosas, tormentosas, pueden ser entendidas desde la multidimensionalidad, obviamente.
    En una de sus capas encontraremos que para una o para ambas personas involucradas, el otro está asociado con uno o ambos padres y no precisamente en los aspectos más positivos de él/ella/ellos.
    Así suele ocurrir que en un rincón oscuro del inconsciente la creencia que atruena es: “Si puedo conseguir el amor de X entonces quiere decir que si mi madre/padre/ambos no me querían era problema de ellos, no por algo fallado en mí”.
    ¿Te resulta conocido?

  • Mi hermano, Esav

    Es una regla básica que en la Torá no hay ni espacios en vano, mucho menos palabras. Por tanto, cada uno de los componentes que integran la Torá tienen un sentido. A veces los conocemos, otros los intuimos, otros los percibe nuestra faceta inconsciente, y otros permanecen apartados de nuestro entendimiento. Del nuestro, pero son claros y evidentes para el Autor, así como quizás en alguna ocasión pudieran ser descubiertos, o pensados o revelados. Eventualmente, nosotros no lo podemos saber.

    Ahora veamos un párrafo que leímos hace unas pocas semanas y que está poderosamente vinculado al destino de nuestra Familia, la judía, y tiene una especial relación con la festividad de Janucá que estamos celebrando por estos días:

    «הַצִּילֵ֥נִי נָ֛א מִיַּ֥ד אָחִ֖י מִיַּ֣ד עֵשָׂ֑ו כִּֽי־יָרֵ֤א אָֽנֹכִי֙ אֹת֔וֹ פֶּן־יָב֣וֹא וְהִכַּ֔נִי אֵ֖ם עַל־בָּנִֽים:
    Rescátame, Te lo ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav [Esaú], porque le temo. No sea que venga y me mate, madre junto con hijos.»
    (Bereshit/Génesis 32:12)

    A ver, si dice que lo rescate de su hermano, ¿para que menciona que es Esav? ¿Acaso tenía algún otro hermano? Y si lo hubiera tenido, o quizás la voz hermano significara otra cosa además lo obvio (cosa que realmente es así), ¿no era Esav el único del cual venimos hablando que se acerca acompañado por un malón de bravos hombres y había jurado vengarse de Iaacov?
    Por tanto, es absolutamente redundante, innecesario que se incluya el nombre del señor.
    O, bien podría haber dicho solamente Esav, sin necesidad de indicar su relación de parentesco.
    ¿Se entiende cuál es la dificultad de este breve pasaje?
    Si está comprendida, puedes pensar tus propias respuestas, aunque no asumas que porque sean tuyas sean las correcta… ¿ok? Si deseas, comparte con nosotros tus descubrimientos, o quizás lo que hayas aprendido de algún antecesor tuyo que te explicara al respecto. Gracias.
    Si no entendiste cuál es el problema que nos plantea el párrafo, puedes consultar aquí debajo, usado el espacio dedicado a los comentarios (en el post correspondiente en serjudio.com).

    Nosotros te daremos ahora algunas respuestas, que pueden ser complementarias, es decir, una no necesariamente invalida a la otra.

    1- La Torá no estaría siendo superflua, pues no está expresando el Pensamiento Divino, sino que copiando el texto del rezo que hiciera en su momento de estrés el patriarca Iaacov.
    Al estar en la Torá se convierte en texto sagrado, así lo ha querido el Autor, pero eso no quiere decir que sea Éste quien lo haya pensado.
    Por lo cual, ha sido Iaacov el que usara la doble terminología para referirse a su hermano, a Esav.

    2- Es mi hermano, sí, pero se comporta como un extraño sediento de sangre.
    Que su molécula de hermandad no sirva para encubrir su pasión por el crimen.

    3- Para dejar bien en claro que “hermano” se refiere a Esav, pues en aquella cultura se usaba la voz “hermano” para referirse también a personas allegadas, amigos, familiares, queridos, etc.
    Y usó además Esav para que no queden dudas de a cual Esav se está refiriendo.

    4- ¿Cómo podía temerle si Dios estaba con él?
    Pues, en el uso de “hermano” y “Esav” está la respuesta.
    Le temía porque no era cualquiera, era su hermano, su mellizo, hijo y nieto de los patriarcas de la nación sagrada.
    Si alguien podía causarle un daño (no necesariamente material) a Iaacov o su familia, ese podía ser Esav.

    5- Porque el peligro puede venir de la “mano del hermano”, o puede venir de la “mano de Esav”.
    ¿Cuál crees que es peor?
    Sin dudas, la que viene de parte del hermano, de aquel que se presenta como familiar, como amistoso, cercano.
    Tal como los que nos quieren asimilar, dentro y fuera de nuestra Familia, y con ello nos llevan a la destrucción.
    Unos quieren eliminarnos físicamente, como Amán. A esos los podemos identificar, individualizar y si disponemos de los medios estamos preparados entonces para defendernos y evitar sus propósitos.
    Otros quieren que desaparezca la esencia judía aunque el cuerpo de los judíos no sea violentado, como era el plan de los helenistas que motivó la rebelión macabea. La gente que nos abraza y mima, que nos explica lo errado del judaísmo y cómo podemos brillar y disfrutar en el seno del hogar sin cultura judía. Esos que vienen como hermanos, pero que también son de temer. Pero no nos damos cuenta, porque ¡vienen como hermanos! Su mensaje es de amor, de tolerancia, de entendimiento, de apertura, de demoler los muros de los guetos para vivir todos en una paz sin fronteras. Es un lindo mensaje, de hecho, bastante parecido al ideal mesiánico de un mundo evolucionado. Pero, el gran inconveniente es la anulación del judaísmo para ser sustituido por una masa amorfa, sin identidad.

    Con esta última explicación también queda comprendida la rara alusión del final del versículo “No sea que venga y me mate, madre junto con hijos”; porque el peligro entonces no era que me mate a mí, eso puede pasar, somos mortales. El verdadero temor, el más profundo es que elimine a los hijos a través de las madres. Que la misión sagrada de Israel se desvanezca, atrapada en la tela de araña de los coqueteos con lo que nos hace perder la conexión material con nuestra esencia espiritual.

    Podemos vivir en paz con los “hermanos” y con Esav, sabiendo como manejar con cada uno de ellos las relaciones para que sean de construcción de SHALOM y no de destrucción.


  • Desde el abismo

    Hay gente muy religiosa (que recordemos, es lo absolutamente contrario a espiritual) que con mucha mansedumbre y sinceridad están a la espera piadosa de que sea del Cielo que venga todo lo que precisan, quieren o anhelan.
    ”Dios proveerá”.
    ”Todo viene de Arriba”.
    ”Si Dios quiere, será”.
    ”Todo es bueno, está diseñado de lo Alto”.
    ”Él tiene Sus planes y esto encaja en ellos, aunque no lo comprendamos”.
    Y así por el estilo.
    Supongo que conoces gente que siente y dice de esta manera, o hasta quizás tú lo seas.

    Te pido que recordemos al joven extranjero, hebreo para peor, de corta edad, esclavo, encarcelado, abandonado de la vida, acusado de un tremendo crimen –que no cometió-, el muchacho Iosef.
    Él tenía sueños, los había alimentado durante muchos años.
    Los había propagado, para que todos los conocieran.
    Él sabía, tenía la firme convicción, de que eran mensajes desde el plano sobrenatural, que le estaban mostrando lo que sería su espléndido y glorioso futuro.
    Actuaba acorde a ellos, hasta que de un momento al siguiente todo se cayó de manera espantosa.
    La gloria y el brillo fueron borrados, la esperanza se marchitaba hasta la extinción.
    Nada quedaba que permitiera suponer que los sueños de grandeza algún día darían al menos 1% de sus frutos.
    Quedaba solamente resignarse, aceptar la derrota, guardar en el fondo de los olvidos esos sueños engañosos y hacer lo posible para seguir adelante, llegar a lo que pudiera en su vida, tan lejana e imposible de conquistar la visión del sueño.

    Estaba por completo acomodado a su triste realidad, no precisaba delirar ni fantasear, sino solamente sobrellevar la carga y hacer lo que estuviera a su alcance.
    Poco o mucho, pero con integridad, con la convicción de que si nos toca un plato amargo, esa es nuestra comida del día.
    Quién sabe, tal vez mañana haya un postre… u otra plato de amargura.
    Pero, al día de hoy lo que toca es lo que hay.
    No por ello dejaremos de soñar, ¿o sí?

    El hecho es que con gran dignidad y entereza no se dejó caer, aunque rotos estuvieran sus sueños.
    Tampoco se quedó sentado en un rincón de su tumba, a la espera de la muerte en vida.
    Porque, bien podría haberse echado a dormir y que la morfina de la desesperanza lo consumiera.
    O dedicarse a cualquier actividad estupidizante, que lo anestesiara y le llevará a mundos ficticios que le taparan el sufrimiento.
    Pero no, así no era Iosef.
    A él se lo conoce en la Tradición como “el justo”, no porque haya sido perfecto… ¡lejos él de serlo!
    Sino por su actitud ante la vida, en la cual primaba la rectitud, el balance, que no admitía la derrota aunque estuviese derrotado.
    La batalla no es la guerra.

    Entonces, de su parte dejaba todo en la cancha, jugando el partido que le tocaba cada día.
    No escatimaba esfuerzos, no se excusaba, no hacía pedigüeños reclamos al Creador esperando el milagro, aunque sintiera que era merecedor de uno quizás.
    ¡No!
    Iosef era justo, por tanto era la base de su entorno, un apoyo firme sobre el cual el resto se sustentaba y proliferaba.

    Entonces Iosef hacía su parte, con todo lo que tuviera a disposición.
    Sea en las tareas prácticas de la cárcel, o con la capacidad de gerenciamiento para administrar primero la casa de su amo y luego el presidio que lo alojó, o con sus dotes naturales/adquiridas para conocer a las personas y decirles aquello que era necesario decir. Dotes que recién después de mucho sufrimiento logró afianzar.
    Tenía trabajo para hacer, y lo hacía con esmero, con rigor, con dedicación, aunque hubiese estado destinado a ser un gran príncipe, aunque fuera de los escogidos por el Eterno para liderar la evolución multidimensional de este mundo.

    Llegada la ocasión, el joven Iosef supo que si no abría la boca para interpretar los sueños de los ministros en la cárcel, Iosef se pudría en la cárcel.
    Él tenía una parte para hacer, la hizo.
    La parte de los demás, es de los demás.
    La de Dios, es de Él.
    Uno no ha de hacer la del otro.
    Puede dar una mano, ayudar, cubrir ciertos aspectos por un rato, pero lo que le toca a cada uno, es de cada uno de hacer.

    Cada uno a su propia tarea.
    Y a no esperar el milagro, si no mejor crearlo.

  • Remedio universal

    Los que ven al noajismo como un mero centro de estudios, o una comunidad de “herejes del cristianismo”, o un refugio para los que no encuentran conexiones bíblicas en sus sociedades copadas por la idolatría, o una rama débil del judaísmo, o una filosofía, o una escala hacia la conversión al judaísmo, o como una religión (¡Dios no permita!), o el hermanito carenciado del judío que precisa de los maestros judíos para ser acarreado, entre otros… ¡qué alejados que se encuentran de la visión clara del asunto!

    El noajismo es el estilo de vida adecuado que ha diseñado el Creador para que Sus hijos de las naciones encuentren el camino a Casa.
    Con él pueden perfeccionar su existencia terrenal a través de una plenitud en la multidimensionalidad, orientados con precisión por la brújula espiritual que son SUS mandamientos.
    El noajismo es autosuficiente, es decir, de no existir ni un judío, el noajismo seguiría siendo perfectamente coherente, válido, sagrado, comprensible, dictado por la Voluntad Divina y no por las ideas de los hombres. Siglos antes de cualquier vestigio de judíos o judaísmo, el noajismo tenía el mismo valor insuperable que en la actualidad.

    Claro, es bueno tener un faro en la bruma que permite reconocer los escollos y vislumbrar con mayor facilidad la ruta segura, pero eso no implica que el faro sea indispensable, ni que el barco por sí solo carece de sentido sin el mismo. Gracias a Dios por estos faros, que en la actualidad se han multiplicado y aumentado su alcance bondadoso, pero a no confundir. La función del faro, como fuente de luz que marca límites y propone rumbos, no lo convierte en el capitán de ningún barco, ni en timonel para ninguna chalupa. El faro alumbra porque cumple con SU tarea, la que le corresponde no la que mágicamente se atribuye, sea basada en textos o pretextos.

    Por otra parte, quedarse en la parte ritual/conceptual del aspecto noájico, o verlo simplemente como una herramienta de desarrollo individual en pos del sentido trascendente, también es una visión limitada y asfixiante del poder sacro que radica en el noajismo.
    Porque en realidad el noajismo es la herramienta fundamental para convertir a este mundo en un verdadero paraíso terrenal y devolver así la prístina claridad a todas sus criaturas.
    Esta en el noajismo puro y coherente una de las claves sustanciales para el establecimiento firme y poderoso de la Era Mesiánica, individual y colectiva.
    Sin palabrerías ni santurronerías, sino simplemente a través del desarrollo de los sistemas de ley/justicia que se arraigan con firmeza en los Siete Mandamientos para las Naciones. Un desarrollo social que depende en su casi totalidad en la tarea y esfuerzo de los hijos de las naciones, los cuales deben tomar sobre sí la responsabilidad que el Eterno les ha encomendado. De esa manera logran completar su misión personal y colectiva, asumiendo así su rol como socios en la Creación.

    Ante tanta maldad e injusticia que cunde en el mundo, frente a todos los imperialismos que siguen causando todo tipo de desgracias, es el noajismo en su belleza y pureza el que ha de alzarse para frenar la bola de nieve del mal que viene rodando y fortaleciéndose.
    Porque no está en los patriotismos (nacionalismo mal entendido) la respuesta efectiva en contra del imperio del mal, sino en la unidad sagrada y súper poderosa que deviene exclusivamente del noajismo.
    Con la nación judía en su tierra, liderando con su ejemplo de fidelidad a su propio estilo de vida. Con las naciones del mundo hermanadas detrás del Eterno, pero sin la mentira de ninguna religión, ni la esclavitud al EGO, sino solamente alumbrados por la llama eterna y perpetua de la NESHAMÁ. Para llenar de SHALOM todos los rincones del mundo, con pensamientos, palabras y acciones de bondad y justicia.
    ¿Es un sueño?
    Sí, al día de hoy seguramente que lo es.
    Pero no es “mío”, sino que es del Eterno.
    Él también ha soñado y se lo ha comunicado a Sus profetas, son ellos los que nos han compartido la visión del paraíso terrenal aquí y ahora, sin limitaciones que ofuscan, sino solamente que fortalecen.

    Por tanto, a seguir aprendiendo NOAJISMO (en su pureza y belleza, y no en la mezcolanza con cosas judías y también de idolatría), para vivirlo, enseñarlo, compartirlo, difundirlo, hacerlo llegar a todos aquellos para quien este don ha sido dado por el Creador.

  • La madurez del dirigente

    Si prestamos atención a las conductas del faraón en torno a la historia de Iosef, y somos atentos y sensibles a sus palabras, y notamos sus tonos y emociones, bien pronto nos percatamos de un hecho que podemos dar como cierto: era un muchacho, y bastante joven.
    No me detendré a detallar el asunto ahora, te lo dejo como tarea si es que te resulta de interés.
    Pero por favor, que sea un punto de partida esta propuesta y no uno ya de llegada antes de comenzar.
    Tenlo en cuenta y analízalo, contrástalo con el texto, no uses ni comentaristas ni preconceptos.
    Deja que la verdad surja, o que si es incorrecto sea demostrado.
    Es un buen ejercicio, no exclusivamente para revelar la edad y madurez del gobernante supremo del poderoso Egipto antiguo.
    Luego, tal vez en la historia haya sido un señor de edad avanzada, pero su presentación no evidencia una persona curtida y experimentada, paciente y sabia, sino lo que es esperable de un muchacho.

    Ahora, si fuera correcto el dato de su etapa evolutiva personal, ¿de qué nos sirve saberlo?

  • Nosotros y nuestros asnos

    Un versículo en la parashá con una inclusión muy extraña, o tal vez pintoresca:

    «וַיִּֽירְא֣וּ הָֽאֲנָשִׁ֗ים כִּ֣י הֽוּבְאוּ֮ בֵּ֣ית יוֹסֵף֒ וַיֹּֽאמְר֗וּ עַל־דְּבַ֤ר הַכֶּ֨סֶף֙ הַשָּׁ֤ב בְּאַמְתְּחֹתֵ֨ינוּ֙ בַּתְּחִלָּ֔ה אֲנַ֖חְנוּ מֽוּבָאִ֑ים לְהִתְגֹּלֵ֤ל עָלֵ֨ינוּ֙ וּלְהִתְנַפֵּ֣ל עָלֵ֔ינוּ וְלָקַ֧חַת אֹתָ֛נוּ לַֽעֲבָדִ֖ים וְאֶת־חֲמֹרֵֽינוּ:

    Los hombres tuvieron temor cuando fueron llevados a la casa de Iosef [José], y decían: –Por el dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez nos han traído aquí, para buscar ocasión contra nosotros, para caer sobre nosotros y tomarnos como esclavos, junto con nuestros asnos.»
    (Bereshit/Génesis 43:18)

    ¿Qué necesidad de mencionar a los asnos aquí?
    ¿Acaso era un aspecto tan importante como para traerlo a colación, cuando estaban atemorizados de ser acusados por el fiero amor egipcio y convertidos en esclavos de por vida?
    ¿No tenían algo mejor en lo que estar pensando que en unos asnos?

    Varias pudieran ser las respuestas, algunas de las cuales han sido mencionadas por exégetas y sabios.
    Traigamos algunas a colación, advirtiendo que pueden ser algunas de ellas contradictorias, otras complementarias, y otras totalmente descolgadas del resto.
    Sirve como ejercicio intelectual, emocional y para tratar de aprender el mensaje espiritual que encierra este atípico pasaje:

    1. El hecho de estar siendo llevados a la casa particular del egipcio junto a sus animales era una indicación de que algo malo estaba por suceder, porque si no les hubieran permitido dejar los asnos en el alojamiento –al cual regresarían más tarde-, pero ahora estaban ellos con sus pertenencias a merced del terrible amo… ¿qué cosa espantosa les esperaba en el futuro inmediato?

    2. La única evidencia de algún probable crimen en contra de Egipto, y del amo de allí, se había encontrado en la carga transportada por los asnos. Entonces, llevárselos era una manera de señalar que sus captores bien sabían lo que ellos –presuntamente- habían hecho y que contaban con pruebas de sus delitos para castigarlos con la dura crueldad egipcia.

    3. Tal vez los iban a “hacer desaparecer”, eliminando todo rastro de su presencia en Egipto, ni tan siquiera sus animales de carga estarían visibles. Como si nunca hubiesen estado allí, olvidados en la oscuridad y las sombras. Perdidos para siempre. Digamos, como una retribución taliónica de lo que ellos habían provocado –según creían- a su hermano Iosef.
      Esta posible respuesta así como las dos anteriores coloca la mención a los asnos no en directa relación a quedar los hombres esclavos, sino a cuando dice que serán llevados a casa del amo egipcio: ellos con sus animales.

    4. Estaban tan cegados por la situación que no llegaban a coordinar correctamente. De hecho, es lo que suele pasar cuando el EGO toma el control en situaciones de impotencia, en donde la parte pensante del hombre queda temporalmente anulada para dar predominio a la amígdala y de esa manera reaccionar automáticamente ante lo que se percibe como amenaza. Diferentes sistemas del organismo pierden el foco para que la energía sea distribuida a aquellos sistemas que permiten la respuesta de huida-ataque. La zona evolucionado del cerebro no es la que tiene preferencia. Es normal… ¿Es eso lo que estaba ocurriendo aquí? Es una opción entre otras.

    5. Sabían que si caían esclavos en Egipto serían como sus burros, tratados como animales, sin derechos. Serían quizás alimentados y cuidados, pero solamente mientras dieran de sí para beneficiar a sus dueños, perdiendo toda decencia y dignidad de hombres. Entonces, se identificaban con el destino de sus bestias, previendo que tal sería el suyo propio.

    6. Si se quedaban sus captores con los asnos, ¿cómo llegaría la comida indispensable a su familia que la esperaba en la Tierra de Promisión? Porque si ellos quedaban presos en Egipto, igualmente podían manejar las cosas para que de alguna forma la mercancía llegara a su casa. Pero, si ellos estaban encarcelados y sus burros con sus cargas confiscados, ya no había cómo auxiliar a los pobres familiares que morirían de inanición en la lejana Canaan.

    7. Hay una mención del estilo en Shemot/Éxodo 17:3, que nos parece señalar que para estas personas sus animales eran de vital importancia y que tenían un gran respeto por el bienestar de ellos. Casi como si contemplaran desde una comprensión ecológica, o en el peor de los casos utilitaria; considerando el cuidado y responsabilidad por los seres vivos a su cargo.

    ¿Bien, tienes otras ideas?
    ¿Has recibido otras interpretaciones de parte de tus maestros?
    ¿Puedes encontrar en cada una de estas siete que presentamos hoy enseñanzas que mejoran tu vida cotidiana y la acercan más a ser un reflejo de tu NESHAMÁ?

    ————

    Consultados los exégetas:

    Rashi, Rabbeinu Bajie, Shadal, Mizraji, Siftei Jajamim, Minjat Shai, Malbim, Haamek Davar, HaKtav VeHaKabalah, Jizkuni, Bejor Shor, Abarbanel, Ramban, Ibn Ezra




  • No en el monasterio

    El camino del Eterno,
    es decir, la senda espiritual,
    no se encuentra, ni manifiesta, ni despliega en un monasterio
    o algún apartado retiro del mundo material.

    Más bien,
    ¡todo lo contrario!

    Se realiza cuando logramos desarrollar estrategias que nos conducen a la paz interior
    incluso en medio del caos del mundo “normal”,
    o especialmente en esas circunstancias.

    A veces precisaremos un momento de soledad,
    un tiempo y lugar para retirarnos del ajetreo,
    pero esa no es la meta
    y ni siquiera la regla cotidiana,
    más bien la excepción,
    pues hay un tiempo para el bullicio y otro para el silencio.

    La cosa es vivir cada instante,
    en cada situación,
    allí en donde estemos,
    sin rehuir de este mundo,
    pues no estamos aquí y ahora para ser probados si caemos en “tentación pecaminosa por lo terrenal”,
    sino como gimnasio en el cual entrenarnos,
    como antesala en la cual prepararnos,
    como escuela en la cual aprender,
    si dejamos pasar las lecciones,
    las lecciones no nos dejarán pasar a nosotros.

    Al afrontar la impotencia que nos aprisiona a casi cada instante
    con respuestas de construcción de SHALOM,
    edificando un mundo de verdad y honestidad,
    en donde se comparte la bondad y la justicia,
    en pensamiento, palabra y acto.

    Los sentimientos y emociones no desaparecen,
    ni se evitan,
    tampoco se enmascaran o reniega de ellas,
    sino que se las advierte,
    reconoce, clasifica, entiende y no se reacciona a su paso,
    sino tan solo es tomado como material para fortalecernos cada vez más.

  • ¿El espíritu santo manifestándose?

    Por Facebook me están llegando por estos días muchos videos en los cuales se ve a comunidades de religiosos actuando todo tipo de conductas alteradas y enfermizas.
    No me refiero a lo de esos fanáticos asesinos que en nombre de su dios cometen deleznables actos de terrorismo y otras formas de violencia, de los cuales el ejemplo más visible y actual es el de los seguidores del dios del alfanje.
    Ni la de esos supuestos paladines de la justicia y la liberación de su presunta tierra, los así llamados palestinos, que escondiendo su real motivo –el del canibalismo religioso- provocan sufrimientos y miserias sin fin a multitud de inocentes, entre los suyos y entre los judíos y otros.

    No, estoy hablando de gente más “moderada”, pero que están actuando de modos absolutamente apartados de las líneas de la coherencia y sanidad.
    Les daré una breve lista de los últimos videos compartidos:

    • gente que se pone a gritar y pegan saltos, se lanzan al piso y giran, se golpean sin pausa mientras el resto aplaude y vitorea estas conductas
    • los que siguen en cuatro patas a su pastor que pasea por el antro, y los fieles como si fueran perros detrás
    • los que exaltados corren desde el templo al prado delante y como bestias comen pasto, se revuelvan en él y luego se incorporan y caminan en dirección al templo como si de una película clase B de zombis se tratara
    • los que empiezan a gesticular como primates y luego lanzan chillidos propios de gorilas, mandriles, chimpancés, orangutanes, bailando “pogo” cual mala película de genios locos mezclando especies para crear los hombre-bestia
    • los que son abofeteados sin pausa por su pastor quien reclama el diezmo y cachetea hasta el dolor de solo verlo, mientras el golpeado (la en este caso) sigue pasiva, ni siquiera lagrimeando
    • los que son insultados y amedrentados desde el púlpito por la pastora, quien exige y demanda que se le entregue el dinero que ella quiere, sin importar el hambre y sufrimiento que el dador tendrá que soportar… y la gente va y llena la canasta de la recaudación
    • los que están “endemoniados” y hacen cualquier cosa, pero cualquier cosa realmente, en tanto para “curarlos” se procede a cualquier cosa, realmente cualquier cosa…
    • traer un cadáver de un familiar, con casi tres semanas de pudrición encima, para que sea usado como fetiche por el pastor y sus seguidores
    • el “padre” que afirma que si las niñas son abusadas es por culpa de ellas, por no guardar las maneras de vestir impuestas por la iglesia
    • el “sacerdote” que vuela los dientes de un niño en la ceremonia de la comunión –creo- porque éste se permitió saludar con la manito a la cámara de sus padres… sus padres siguen filmando como si nada…
    • cosas que no puedo describir, asquerosas, bizarras, criminales, enfermas

    Los adoctrinados en estas confesiones dirán que esto es evidencia de algo que llaman “espíritu santo”, o de la gracias de su dios que se le revela de esta manera.
    Tendrán en pedestales a los que son “agraciados” para actuar así.
    Y defenderán con ahínco y desespero la verdad y bondad de su camino.

    Por supuesto que allí donde la ley lo permite, la persona tiene derecho a pertenecer a la religión que le caiga en gracia.
    Puede realizar los ritos y actos que mejor le avengan.
    Así como creer en lo que se le cante.

    Pero, desde el punto de vista del espíritu, ¿qué manifiestan todas estas conductas?
    Pues, en un rápido análisis lo único que hay es el dominio del imperio del EGO.
    Lejos está la NESHAMÁ de todo esto.
    Muy, muy apartados de la senda de bondad y justicia que ha mostrado el Eterno es la indicada para Sus hijos, los hombres (entre las que están también las mujeres, por si no queda claro).

    Cuando es la sincronía con la NESHAMÁ la que se destaca, una persona puede tener desequilibrios mentales/emocionales, por supuesto, pero estará mejor contenido, protegido, resguardado. Para que no se haga daño, así como tampoco a otros. Obtendrá ayuda de sus hermanos y no recibirá tratos indignos ni inhumanos. Dentro de lo posible se le acompañará en un real camino de sanación, hasta donde sea posible. Y los milagros podrían ocurrir, sin estar siendo asegurados, ni siquiera esperados. Y por supuesto, no quedan condicionados ni asociados a conductas idiotas y a veces cuasi criminales como las que brevemente describí más arriba.

    En todos esos videos NO hay Dios, pero sí hay mucho de dioses.
    No hay espíritu, pero sí religión.
    No hay vida y salud, pero sí esclavitud y maldición.

    Igualmente, estaremos enseñando años enteros, explicando, mostrando, corrigiendo con afecto; pero las multitudes no vendrán corriendo a este oasis.
    Porque esas multitudes están adoctrinadas para adorar al EGO, en la forma de sus dioses y enviados.
    Viven atrapados en sus celditas mentales, en caóticos sistemas de creencias que les mantienen alejados del camino del constructor de SHALOM. No lo hacen por maldad ni rebeldía, en la mayoría de los casos, sino por impotencia y abandono en los brazos del EGO.

    Entonces, la masa de creyentes seguirá estable o creciendo.
    Las conductas agresivas y agobiantes seguirán estando a la orden del día.
    El dinero mal habido por los pastores seguirá llenando sus arcas, repletas y para ser usadas en continuar esclavizando a la gente y dando placeres inmorales a los amos.
    Internet mantendrá millones de publicaciones elogiando la idolatría, defendiéndola, apoyando la mentira y el crimen; acusan con perversidad al inocente.

    Así seguirán las cosas, porque estamos dormidos e inconscientes.
    La consciencia está dopada, narcotizada, abollada por tantas creencias y hábitos que la rodean.
    Cuando la persona lográ abrir un instante los ojos y reconocer su estado calamitoso, lo habitual es que siga en el desmayo al poco rato.
    O, quizás peor, se llene de una nueva manera de hacer idolatría, pero llamándose judío o noájida. O siguiendo a tal o cual rabino, o predicando tal o cual grupo jasideo o cabalistero.
    Todo más de lo mismo, el EGO haciendo que su hija la religión siga sosteniendo el imperio del mal.

    Y los que más o menos despiertan y se mantienen atentos, están rodeados, por dentro y por fuera.
    Por cercanos y lejanos.
    Y tampoco son inmunes a los vahos invasivos del EGO.

    ¿Estamos condenados a no vivir jamás la Era Mesiánica, personal y colectiva?
    Sabemos que hoy puede ser el día que marque la diferencia, pero no la esperemos a través de milagros sino de acciones concretas, en pensamientos, palabras y actos materiales.
    Construyamos SHALOM, con acciones de bondad y justicia, que con ello nos estamos asegurando un día más cerca a la redención.

  • La otra

    «Ella (la matriarca Lea) respondió (a su hermana la matriarca Rajel): –¿Te parece poco que hayas tomado a mi marido (el patriarca Iaacov, esposo de ambas) para que te quieras tomar también las mandrágoras de mi hijo?
    Y Raquel [Rajel] dijo: –Entonces que duerma contigo esta noche a cambio de las mandrágoras de tu hijo.
    Cuando Iaacov [Jacob] volvía del campo al atardecer, Lea salió a su encuentro y le dijo: –¡Haz de unirte a mí, porque ciertamente yo te he alquilado a cambio de las mandrágoras de mi hijo!
    Él durmió con ella aquella noche.»

    (Bereshit/Génesis 30:15-16)

    Una narración chocante, al menos para nuestra sensibilidad actual.
    Como si fuera en una órbita ajena, por completo separada de la realidad de la Torá y lo que debe ser la vida matrimonial de judíos y/o noájidas.
    Sin dudas, hay que hacer un esfuerzo para penetrar en esta historia y luego para obtener moralejas que nos permitan una vida más saludable y afín a la espiritualidad.

    Para una grandísima parte del pueblo judío ya no es admisible la poligamia, es decir, estar casado legalmente con más de una mujer al mismo tiempo.
    Sin embargo, en tiempos del TANAJ y hasta bastante más tarde seguía siendo una opción totalmente válida, aunque no muy recurrida.
    De hecho, actualmente hay comunidades judías en las cuales no hay inconvenientes, ni halájico ni moral, para mantener está práctica que a nosotros quizás nos parezca fuera de foco.
    Pero, más allá de lo ético y legal, existe un espacio sombrío, en el cual tanto hombres como mujeres mantienen relaciones en paralelo a sus vínculos oficiales. Tal vez no sea publicitado, pero existen parejas judías swinger, así como otras en las cuales uno y/o el otro son infieles a su cónyuge. A veces es un hecho conocido (y hasta aceptado o tolerado) por el otro, a veces es sospechado, otras pasa sin que sea consciente.
    Es una realidad, no lo que consideramos ideal y adecuada, pero no podemos dejar de reconocerlo.

    Decía el personaje de Juan Antonio en la película “Vicky Cristina Barcelona”: Sólo el amor no satisfecho puede ser romántico”, veamos qué podemos explicar al respecto de las posturas de las mujeres que son “la otra”, la amante del hombre casado. Quizás en otros estudios podamos ver a los otros involucrados y otras de las manifestaciones de estos lazos infieles.

    Hemos encontrado tres reacciones más o menos frecuentes en el caso de mujeres solteras que está siendo amantes de hombres casados.

    1- La sufrida.
    Es aquella dama que está profundamente obsesionada con este varón, al cual ha intentado sacar varias veces de su vida, pero sin conseguirlo.
    Vuelve una vez, como si fuera el único existente.
    Y ella padece, sufre, lo sabe, pero sigue dando vueltas alrededor de este hombre y la relación poco saludable con él.
    Él le ha prometido, probablemente, que dejaría a la esposa para formar una pareja estable y hasta quizás una familia. Pero no ahora, que precisaba tiempo, o un determinado evento que estaría a punto de ocurrir. O también que se le complica por la tenencia de los hijos, o un asunto económico cualquiera que fuera. Pero que él no dejaba de tenerla en cuenta, que estaba presente para pronto modificar su estatus civil y poder conformar un nexo más firme y público con la dama.
    Ella sabe, o al menos siente, que esto es irreal, que no deja de ser un mundo ideal fabricado en su mente para convencerse de lo que hace meses, e incluso años, viene siendo una promisoria promesa falsa.
    Ella está angustiada y obsesionada, pero no se siente capaz de cortar.
    Piensa en su amante de forma idílica, lo disculpa al mismo tiempo que le enrostra su poca hombría para confrontar con aquella esposa a la que, por lo visto, ya no ama, ni desea.
    Tal vez niega la realidad, encubriéndola en un relato en el que suprime las imágenes negativas que le confirman en un rol secundario, clandestino, de fracaso.
    Puede que su estado emocional le lleve a cometer errores o abandonos en otras áreas de su existencia, como en el estudio, el trabajo, relaciones saludables con otras personas. Es que el estrés por ese hombre se va apoderando de su pensamiento y consumiendo sus energías.
    Tiene fe, esperanza, en que de alguna forma podrá sobreponerse a su situación de secundaria, de mantenida en las sombras. Y es en esa fe que sufre, cobrando el sufrimiento una importancia mayúscula en su existencia. Pero todo vale para amortiguar el impacto de la soledad, que la está carcomiendo, Pues, podrá ella estar casada incluso, pero se siente sola y en esta relación de contrabando el sentimiento se mitiga y pareciera ser algo para alguien significativo. Entonces, en el “mejor malo conocido que bueno por conocer”, se mantiene en agonía continua.
    Ser la tercera excluida en los papeles pero la primera en los hechos le da cierto gusto a victoria, a ser la importante para ese hombre; aunque no tenga el valor para jugársela para quedarse en relación formal con ella.
    ¿Cuál es la culpa que se está disfrazando en esta relación?
    ¿Qué heridas del pasado se tratan de curar, de manera indirecta y con efectos mágicos, actuando así?
    ¿Cuál es el beneficio secundario de tanta degradación, cansancio, angustia?
    ¿Cómo anda de autoestima la mujer que permite ser mantenida en el anonimato pero con promesas de estrellato?

    2- La superada.
    Aquella que está bien así.
    No busca una relación formal encasillada socialmente, no pretende un título, sino solamente el placer y la compañía esporádica.
    No compite, al menos no que se dé cuenta, ni está anhelante de retener al hombre a su lado, con que esté ahí ya le basta.
    ¿Quiere más?
    No le cambia ser novia, esposa, amante o pareja, le basta con lo que esté teniendo mientras no le compliquen la vida.
    Ha podido separar la sexualidad del afecto, por ello disfruta del momento sin complicarse ni complicar a su amante.
    Así también está libre de compromisos y zozobras de todo tipo. No tiene que hacerse cargo de nadie, ni prometer nada, solo pasar bien el rato.
    Es una figura más acorde a estos tiempos, cuando vemos que la formalidad y al apego han ido dejando paso a la lujuria y la descontractura, en una época donde ya no se tiene la fidelidad y el compromiso como metas ni estilos de vida. Sino que es la cultura del zapping, hoy estoy, mañana no lo sé ni tampoco me importa proyectar demasiado.
    ¿Cómo se posiciona frente a la esposa?
    ¿Cómo hace para no involucrarse y pretender ocupar un lugar central?
    ¿Está demostrando lo que realmente pasa en su interior, o es solo un personaje muy bien actuado que la protege del sufrimiento?
    ¿Qué espera a futuro?

    3- La competitiva.
    Esta mujer no acepta ser la segunda y no admite un papel relegado.
    Está en franca competencia con “la oficial”, aunque nunca se haya cruzado en su vida con ella.
    Manipulará al hombre, instigará la ruptura, amenazará, confabulará, porque el varón en este caso es un trofeo, un objeto para sentirse superior a aquella que lo ha conquistado en primer término.
    Su misión es la conquista, el vencer a la otra, a la que ha formado un hogar con “su hombre”. Si ella logra vencer, no tiene muy en claro qué pasará luego y si la relación continuará. Porque acá lo que está en juego no es el amor, el respeto, el cariño, los proyectos en común, sino solamente prevalecer y sentir el poder de haber vencido a una mujer “poderosa”.
    ¿Cuánto de su pasado la tiene esclavizada?
    ¿Qué tanto amor propio siente, aunque parece ser la reina de la autoestima?
    ¿Cómo hacer para mantener un lazo afectivo y que sea armonioso?

    En los tres casos es posible descubrir los manejos del EGO, manteniendo las celditas mentales en forma, para retener el potencial de las personas y no habilitarles su plenitud y felicidad.
    En cada una de ellas, por más alegre que sea la relación infiel, es necesario realizar enmiendas, encaminar las cuestiones.
    Para algunas será una cuestión de cirugía profunda en el mundo de sus creencias y hábitos mentales. Para otras habrá de ser una interpelación a permitir brotar

  • Resp. 6117 – ¿Qué ocurre con el robo para \»bien\»?Ej:enfermedad

    Si alguien roba o hurta [violentamente o no] ¿cual es su nivel de transgresión? no es que existan niveles (no lo sé), pero por ejemplo para pagar un tratamiento para el cual no se tienen los medios ni el gobierno del país los otorga.
    Hoy escuché una historia que me hizo pensar en esto.
    No comprendo bien si luego de esta vida será tan terrible su proceso por llevar una vida así. Luego podríamos justificar el asesinar a cambio de beneficios o no sé. Qué miedo.
    Un abrazo.
    Daniel López A. (29), Santiago, Chile

     

    (más…)

  • Celdita mental y zona de confort

    A algo similar a lo que en general se llama “zona de confort”, nosotros denominamos “celdita mental”.
    Consideramos que esta última metáfora es mucho más precisa y apropiada que el errático concepto de “zona de confort”.
    Entre otros motivos por la discordancia que proviene de usar el vocablo “confort”, ya que éste hace alusión a las condiciones que proporcionan bienestar o comodidad, y sabemos que si hay algo que no provee la zona de confort es precisamente bienestar.
    Puesto que es una falsa sensación de estar bien, ya que la persona está atrapada en una trampa formada por creencias, prejuicios, mandatos sociales, adoctrinamiento, miedos, impotencia y se limita a quedarse en esa situación insalubre y que es displacentera. Sin  embargo, como es un “malo conocido”, o eso se cree, entonces se tiene la fantasía de poseer cierto control, y por tanto no ser tan impotente.
    Ya que, se sabe, se experimenta, se intuye, se adivina el dolor y el sufrimiento que acarrea mantenerse en esa zona, dentro de esas murallas angustiantes. No hay sorpresas negativas, no se está en una aventura que puede provocar mayor miseria (aunque pudiera dar exactamente todo lo contrario). Entonces surge esa sensación de control, de dominio, de presciencia, de tener un tantito así de poder aunque se esté ahogado a más no poder en la impotencia.
    Esa es precisamente la zona de confort, una cárcel mortal que se adorna para que aparezca menos truculenta.
    Mientras tanto, se pierden chances de crecimiento, se arruinan oportunidades para avanzar aunque sea unas pasitos hacia un estado de mayor conciencia y plenitud.

    Cuando nosotros preferimos usar el concepto de “celdita mental”, no estamos dando margen para la ilusión de poder.
    Estamos declarando con seguridad que es un sitio encerrado, amargo, tenebroso y que está ejerciendo su opresión en el espacio mental. Por tanto, puede –y lo hace- ramificarse a las otras secciones del ser que están bajo la directiva de la mente.
    Lo peor de todo es que la celdita tiene una puerta sin pestillo, sin cerrojo.
    Es el prisionero el que escoge permanecer aprisionado y en impotencia.

    A todo esto, podemos darnos cuenta de que el preso elige mantenerse en su celdita mental, acurrucado en su zonita de confort, porque siente esa minúscula sensación de seguridad que no le brinda el aventurarse un pasito fuera. Porque a un milímetro del borde “protector” de la celdita, se encuentra el vacío, el no saber, la posibilidad de mayor terror. Por tanto, la elección inconsciente, automática, emocionalmente robótica es encadenarse al malo conocido, que al menos brinda esa brisa de poder ilusorio.

  • Yo

    Somos Yo Esencial, también llamado NESHAMÁ o espíritu.
    Recubriéndolo se encuentra el Yo Auténtico, que es lo que hemos adquirido por herencia genética de nuestros padres más las expresiones materiales que reflejan con la mayor fidelidad posible nuestra esencia.
    Una capa extra es la que se suma con las reacciones automáticas propias de las funciones corporales, las cuales van marcando también sus huellas en la memoria (consciente o inconsciente).
    Encima de esto está el Yo Vivido, armado a través de las reacciones naturales e instintivas primarias a las que se suman las estructuras que se van formando con la repetición de conductas, es decir los hábitos. Entrelazados a este Yo se encuentran los aspectos que nos son introducidos vía mandatos sociales, órdenes culturales, coerciones sociales y por si fuera poco, se agregan además los productos derivados de la actividad inconsciente individual.
    Todavía más externamente los antifaces y conductas evasivas/agresivas que adrede incorporamos para intentar encubrirnos y protegernos.
    Y aún más exteriormente, las conductas que actuamos para conformar los valores del colectivo, haciendo voluntariamente aquello que es esperado por los demás.
    Pero no está organizado ni estructurado metódicamente, es decir, no se parece a una cebolla a la cual podemos ir descubriendo capa tras capa. Más bien podemos representarlo como una masa de torta, con los ingredientes mezclados y que resultan difícil de separar para su individualización y análisis.
    Sí que la tenemos difícil si queremos identificar con precisión y claridad a eso que señalamos cuando decimos “yo”.