Nosotros y nuestros asnos

Un versículo en la parashá con una inclusión muy extraña, o tal vez pintoresca:

«וַיִּֽירְא֣וּ הָֽאֲנָשִׁ֗ים כִּ֣י הֽוּבְאוּ֮ בֵּ֣ית יוֹסֵף֒ וַיֹּֽאמְר֗וּ עַל־דְּבַ֤ר הַכֶּ֨סֶף֙ הַשָּׁ֤ב בְּאַמְתְּחֹתֵ֨ינוּ֙ בַּתְּחִלָּ֔ה אֲנַ֖חְנוּ מֽוּבָאִ֑ים לְהִתְגֹּלֵ֤ל עָלֵ֨ינוּ֙ וּלְהִתְנַפֵּ֣ל עָלֵ֔ינוּ וְלָקַ֧חַת אֹתָ֛נוּ לַֽעֲבָדִ֖ים וְאֶת־חֲמֹרֵֽינוּ:

Los hombres tuvieron temor cuando fueron llevados a la casa de Iosef [José], y decían: –Por el dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez nos han traído aquí, para buscar ocasión contra nosotros, para caer sobre nosotros y tomarnos como esclavos, junto con nuestros asnos.»
(Bereshit/Génesis 43:18)

¿Qué necesidad de mencionar a los asnos aquí?
¿Acaso era un aspecto tan importante como para traerlo a colación, cuando estaban atemorizados de ser acusados por el fiero amor egipcio y convertidos en esclavos de por vida?
¿No tenían algo mejor en lo que estar pensando que en unos asnos?

Varias pudieran ser las respuestas, algunas de las cuales han sido mencionadas por exégetas y sabios.
Traigamos algunas a colación, advirtiendo que pueden ser algunas de ellas contradictorias, otras complementarias, y otras totalmente descolgadas del resto.
Sirve como ejercicio intelectual, emocional y para tratar de aprender el mensaje espiritual que encierra este atípico pasaje:

  1. El hecho de estar siendo llevados a la casa particular del egipcio junto a sus animales era una indicación de que algo malo estaba por suceder, porque si no les hubieran permitido dejar los asnos en el alojamiento –al cual regresarían más tarde-, pero ahora estaban ellos con sus pertenencias a merced del terrible amo… ¿qué cosa espantosa les esperaba en el futuro inmediato?

  2. La única evidencia de algún probable crimen en contra de Egipto, y del amo de allí, se había encontrado en la carga transportada por los asnos. Entonces, llevárselos era una manera de señalar que sus captores bien sabían lo que ellos –presuntamente- habían hecho y que contaban con pruebas de sus delitos para castigarlos con la dura crueldad egipcia.

  3. Tal vez los iban a “hacer desaparecer”, eliminando todo rastro de su presencia en Egipto, ni tan siquiera sus animales de carga estarían visibles. Como si nunca hubiesen estado allí, olvidados en la oscuridad y las sombras. Perdidos para siempre. Digamos, como una retribución taliónica de lo que ellos habían provocado –según creían- a su hermano Iosef.
    Esta posible respuesta así como las dos anteriores coloca la mención a los asnos no en directa relación a quedar los hombres esclavos, sino a cuando dice que serán llevados a casa del amo egipcio: ellos con sus animales.

  4. Estaban tan cegados por la situación que no llegaban a coordinar correctamente. De hecho, es lo que suele pasar cuando el EGO toma el control en situaciones de impotencia, en donde la parte pensante del hombre queda temporalmente anulada para dar predominio a la amígdala y de esa manera reaccionar automáticamente ante lo que se percibe como amenaza. Diferentes sistemas del organismo pierden el foco para que la energía sea distribuida a aquellos sistemas que permiten la respuesta de huida-ataque. La zona evolucionado del cerebro no es la que tiene preferencia. Es normal… ¿Es eso lo que estaba ocurriendo aquí? Es una opción entre otras.

  5. Sabían que si caían esclavos en Egipto serían como sus burros, tratados como animales, sin derechos. Serían quizás alimentados y cuidados, pero solamente mientras dieran de sí para beneficiar a sus dueños, perdiendo toda decencia y dignidad de hombres. Entonces, se identificaban con el destino de sus bestias, previendo que tal sería el suyo propio.

  6. Si se quedaban sus captores con los asnos, ¿cómo llegaría la comida indispensable a su familia que la esperaba en la Tierra de Promisión? Porque si ellos quedaban presos en Egipto, igualmente podían manejar las cosas para que de alguna forma la mercancía llegara a su casa. Pero, si ellos estaban encarcelados y sus burros con sus cargas confiscados, ya no había cómo auxiliar a los pobres familiares que morirían de inanición en la lejana Canaan.

  7. Hay una mención del estilo en Shemot/Éxodo 17:3, que nos parece señalar que para estas personas sus animales eran de vital importancia y que tenían un gran respeto por el bienestar de ellos. Casi como si contemplaran desde una comprensión ecológica, o en el peor de los casos utilitaria; considerando el cuidado y responsabilidad por los seres vivos a su cargo.

¿Bien, tienes otras ideas?
¿Has recibido otras interpretaciones de parte de tus maestros?
¿Puedes encontrar en cada una de estas siete que presentamos hoy enseñanzas que mejoran tu vida cotidiana y la acercan más a ser un reflejo de tu NESHAMÁ?

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Consultados los exégetas:

Rashi, Rabbeinu Bajie, Shadal, Mizraji, Siftei Jajamim, Minjat Shai, Malbim, Haamek Davar, HaKtav VeHaKabalah, Jizkuni, Bejor Shor, Abarbanel, Ramban, Ibn Ezra




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