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  • Preg. 5944-¿Todos estamos bajo el divino juicio del Eterno?

    En lo que respecta la Biblia, es un si.
    Michelle Lorca, 25, op mineras, Chile

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  • Resp. 5943–¿Diezmo al pastor o caminar junto a Dios?

    Se puede decir ahora de Los que sirven en las iglesias Como musicos o coristas o pastores que son levitas De ahora y as i darles el dizmo a ellos ?
    Horacio Cisneros

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  • Retorno a Sión en parashat Pinjás

    «Entonces se acercaron las hijas de Zelofejad hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Menashé [Manasés], de los clanes de Menashé [Manasés] hijo de Iosef [José]. Los nombres de ellas eran Majla, Noa, Hogla, Milca y Tirsa.
    Ellas se pusieron de pie a la entrada del tabernáculo de reunión ante Moshé [Moisés], el sacerdote Eleazar y los dirigentes de toda la congregación, y dijeron:
    -Nuestro padre murió en el desierto, aunque él no participó con los del grupo de Koraj [Coré] que se juntaron contra el Eterno, sino que murió por su propio pecado; y no tuvo hijos.
    ¿Por qué ha de ser quitado el nombre de nuestro padre de su clan, por no haber tenido un hijo varón? Danos heredad entre los hermanos de nuestro padre.»
    (Bemidbar / Números 27:4)

    No, ellas no estaban reclamando nada para ellas directamente.
    Su pancarta no era en pro del “mujerismo” o del “feminismo” o del “hembrismo”, aunque muchas veces se las pueda tomar en un rol parecido.

    Miremos bien lo que está escrito: ellas estaba reivindicando el derecho a que el nombre del padre no se perdiera de la memoria comunitaria. Traducción: el nombre de una persona, judía y de aquella época, se asociaba directamente con la tierra en la que viviera y en la cual vivirían sus hijos.
    Es decir, el pedido de las sabias mujeres no era para ser consideradas con los mismos derechos que los varones, o para ocupar sus lugares, (ellas tenían sus derechos completos y sus lugares apropiados), sino que la porción de tierra en Israel que perteneciera al padre mantuviera su “identidad” familiar, que no se borrará del recuerdo.
    ¿Cómo preservar el nombre del padre si no hay varones que hereden el “apellido” (que no existía en aquella época)?
    ¡Obteniendo una parcela en la tierra de Israel a nombre del padre!

    Hay un vínculo profundo entre la tierra de Israel y sus moradores judíos.
    Es como un lazo matrimonial, en el cual ambos se escogen, se acomodan a convivir, se necesitan, crece uno si crece el otro, se apoyan mutuamente, se extrañan si no están, se hacen uno junto al otro.
    Si “enviuda” la tierra, estará melancólica por su pareja, querrá que se mantenga la conexión con los descendientes del fallecido. Así el nombre de la familia se mantiene.

    Si la persona no sabe comportarse en su terreno, se encontrará con problemas para morar allí, como vemos: «Guardad, pues, todos Mis estatutos y todos Mis decretos, y ponedlos por obra. Así no os vomitará la tierra a la cual Yo os llevo para que habitéis en ella.» (Vaikrá / Levítico 20:22).

    El retorno de Israel a su tierra no es meramente un hecho nacionalista, ni un derecho histórico indiscutible e innegable, ni una cuestión sentimental, sino que lo anterior y también un tema espiritual y que toca las fibras más profundas e íntimas de la identidad judía y de la tierra judía.

    El retorno a Sión es poner las cosas en su lugar, que la pareja vuelva a unirse para convivir en paz.

  • Héroes de Entebbe

    Hace pocos días, a principios de julio, recordamos otro aniversario de aquel hecho heroico y milagroso, el rescate en Entebbe.
    A fines de junio de 1976, terroristas musulmanes, de los apodados palestinos, junto a otros camaradas del horror, habían secuestrado un vuelo comercial, lo desviaron al aeropuerto cercano a la capital de Uganda.
    En instalaciones del aeropuerto retuvieron a los más de cien rehenes y demandaban la liberación de asesinos terroristas presos.
    Un comando de la Saieret Matkal fue la encargada de realizar la “Operación Trueno”, en un vertiginoso trabajo profesional y cuidadoso lograron rescatar a las víctimas y herir al feroz enemigo, no solamente en su orgullo.

    Una de las películas inspiradas en este incidente, “Raid on Entebbe” (1977) cierra con un emotivo reencuentro de los secuestrados y de los heroicos combatientes, de fondo suena una versión de la famosa “Hine ma tov umanahim” – “Cuan bueno y cuan agradable es el encuentro entre los hermanos”, palabras del inspirado salmista (Tehilim/Salmos 133:1), quien también supiera ser un valiente soldado y defensor de los débiles, el rey David.
    También suena antes en la película, cuando el avión los está llevando rumbo a la operación, como un llamado de atención, de despertar la conciencia.
    No estaban destinados para matar, ni para destruir, ni para hacer daño; aunque tuvieran la preparación y el entrenamiento.
    Por el contrario, su misión era de rescate, de vida, de libertad.
    Su tarea era permitir al inocente retornar al hogar, que la paz se estableciera en la tierra como en los cielos.
    Porque se entrenan muy duramente para alcanzar la paz, y por ello tienen el poder para controlarse y no usar sus armas de destrucción perfectamente adiestradas y practicadas. El uso de las armas, de la fuerza destructiva, es un paso posterior, cuando no queda otra alternativa posible. En eso consiste el entrenamiento intenso de los maestros en las artes marciales, en las ciencias de la guerra. En usar el poder para encontrar el autocontrol, el propio dominio, vencer a las bajas pasiones sin dejarse arrastrar por soluciones facilistas. Sí, también son expertos en instrumentos de daño y muerte, pero no es para hacer uso de ellas que se ejercitan con tanta paciencia y esfuerzo.

    Los héroes de la Saieret Matkal debían hacer su parte para equilibrar lo que el malvado estaba trastornando.
    Y, si por desgracia para lograrlo debían matar, destruir o dañar al corrupto y culpable, pues lo harían.
    Porque es el diálogo, la Comunicación Auténtica, la mejor manera de negociar, de compartir, de componer los asuntos. Sin embargo, hay personas que no están dispuestas, que solamente pretenden arrasar con los demás, sin tener consideración alguna a nada. Solamente quieren tener la razón, ser los que dominen, los que quedan al final del cuento. Gente que no está dispuesta a comunicarse ni a pactar sinceramente. Entonces, como mecanismo necesario de defensa, el entrenamiento en batallas de los combatientes de la paz entra en funcionamiento es su modo agresivo.

    Algo así ocurrió hace milenios con otro héroe de la nación judía, con Pinjás el Cohén.
    Debió realizar un acto violento, el cual habitualmente rechazaría, pero que fue necesario para poner las cosas en su lugar.
    Lo movía el amor a Israel y a Dios, no el odio, resentimiento, egoísmo o alguna maldad.
    Su deseo era que hubiera SHALOM y al no poder obtenerla por medios pacíficos, tuvo que recurrir a lo que tuvo para lograrlo.
    Para asegurar que esa infracción de la conducta habitual no se hiciera típica, para que no se repitiera sin motivo el acto violento, es que Dios selló con él un BRIT SHALOM, una alianza de paz.
    Que sus motivos sean el SHALOM y sus modos también lo sean.
    Que solamente recurra a la parte agresiva de su entrenamiento cuando no tiene otra alternativa.

    Así todos nosotros, si queremos ser constructores de SHALOM, actuar con bondad y justicia en todo momento.
    A veces el balance se debe correr hacia el lado de la bondad, a veces del rigor; siempre manteniendo la meta del SHALOM.

  • Turistas en el muro

    Te hablaré de una de las habituales presencias en el Muro Occidental, también conocido como “de los Lamentos”. El famoso “KOTEL”. Es un trozo pequeño de la muralla que rodeaba al complejo del santo Templo del Eterno en Ierushalaim. Ni los enemigos de Dios e Israel, ni los elementos naturales, lograron derribarlo, allí permanece erguido, como monumento a la Presencia y a la presencia milenaria de los dueños de esa tierra: los judíos.

    Los curiosos turistas, nunca faltan por allí, ¡y que siempre estén!
    Es probable que solamente deseen checar en su lista este sitio de interés. Se encuentra en los itinerarios publicados online o impresos, es parte de los tours que están organizados, ningún guía dejará de pasar por él. ¿Será como la torre Eiffel en París, como el Empire State en Nueva York, como las Pirámides en Guiza, o el Partenón en Atenas?
    Sí, comparte con estas referencias turísticas esa condición de atracción para el inquieto excursionista.

    Te apuesto a que se tomarán la infaltable selfie, o algún vecino parará a tomarles la fotito obligatoria; es esa junto al mástil con la bandera del Estado de Israel, con la pared de piedra milenaria al fondo. Habrá otra más tocando las piedras. Otra abrazando al muro, o como desfalleciendo ante él. Y sí, estará también la panorámica desde la explanada tomando el conjunto de la estructura. Alguno que otro también sacará la foto desde el mirador que está justo en frente, o en las escalinatas rumbo a él. Quizás quien vaya o venga por el “shuk” tenga un panorama no tan habitual, como de aquellos que vienen por el lado del barrio judío, y sonría al toparse de pronto con la imagen del sitio santificado y tome allí la foto para publicar en su red social favorita.

    Ya está el paseo, al cual se le pudo sumar el entrar a la parte techada y por ahí quizás se hizo el tiempo para pasear por los túneles que ponen de manifiesto su gran presencia bajo tierra.

    Tal vez agregarán algunas de las habituales actividades de los visitantes del lugar, sea que éstas tengan algún sentido trascendente o no. ¿Qué le importa eso al turista?
    Meterá a presión el papelito con los pedidos a Dios, como si fuera una especie de Papá Noel celestial a la espera de cartitas de sus hijitos para saber qué desean y concederles milagrosamente las peticiones.
    Otros, por ahí, tienen un sentimiento encontrado con esta práctica. Por una parte saben que Dios no precisa de estas cuestiones, Él sabe mejor que uno mismo lo que pasa por nuestro interior; por ello, es superficial y excesivo poner una notita dirigida al “Kotel” para comunicarnos con el Padre Celestial. Pero, por otra parte, quieren ordenar sus pensamientos/emociones, para ello las plasma por escrito, en ese trocito de papel que luego será introducido en las rendijas del querido muro. Es como un mecanismo para priorizar ideas, para aclarar puntos en su vida, y una manifestación de confianza en que uno hará con responsabilidad su parte en tanto sabe que Dios siempre hace la que a Él corresponde.

    Luego, quizás se apile junto a una muchedumbre bailoteadora para dar giros alrededor de algún niño que celebra su bar mitzvá, o algún otro evento festivo.
    Tendrá en mente reflexionar con la frente pegada a las rocas, dándose así un tiempo para sustraerse a las cosas exteriores. O será solo una pose, algo que los demás hacen y hay que hacer.

    Por ahí se le ocurre que es buena idea rezar, sea el rezo obligatorio y fijado por los Sabios, o una espontánea manifestación religiosa y/o espiritual.

    Hasta tal vez se coloque tefilín, si es judío. No faltará el amable señor que los ofrecerá para que el interesado (o no) cumpla con este precepto para los judíos.

    No olvidar que también hay gente que está solicitando caridad, algunos para instituciones, otros para asuntos personales. Estos pedigüeños profesionales no se abalanzarán en tropel sobre el visitante, sino que estarán a un lado, esperando la consideración de quien quiera aportarles algo. Algunos colectan diariamente billetes en fajos de buen tamaño, otros tal vez no saquen ni para un pan viejo y un poco de sal. Como sea que fuera, el turista también puede ser solidario, aquí ante el Muro, o en otra oportunidad, siempre ofreciendo de su dinero para el beneficio del prójimo, sin esperar nada a cambio.

    Si el turista está escoltado por algún guía, sea certificado o no (es importante estar BIEN acompañado), probablemente tenga la ocasión de aprender algunas cosas interesantes, sobre el pasado lejano, el más reciente y la actualidad. ¡Anímese a aprender, es algo bueno, querido turista en este mundo!

    Como es turista, encuentro dudoso que se declare a su mujer amada allí y le proponga matrimonio ante la Presencia del Eterno. Pero no puedo saberlo, quizás sabe de esta moda y le parezca pintoresca y oportuna para realizar.

    Pero, en verdad no sabemos que hay en la mente de cada uno. Por ahí sus ideas son mucho más intensas que la actitud manifestada.
    Tal vez sus emociones sean profundas, insospechadas, con una conexión con aspectos que ni siquiera advierte en su vida cotidiana.
    Quizás su NESHAMÁ encuentre un canal para hacer llegar la LUZ a rincones que hasta ese momento habían permanecido en oscuridad, o penumbras.
    ¿Cómo saberlo?

    En ese un punto de encuentro con la historia de la espiritualidad, tantas cosas suceden a cada instante.
    ¿Qué pasará contigo cuando lo visites la próxima vez?

    En febrero 2016, si Dios quiere, nos encontraremos allí para un evento noájico.
    Tendremos ocasión de ser curiosos turistas o algo más.
    Pero solo lo podrás saber, o experimentar, si estás allí. Podrá ser dentro de este encuentro único o en otra ocasión, como sea que fuera, que sea para construir SHALOM.

  • Resp. 5942-De pecados y perdones

    1- tengo una duda bastante importante de judaismo,
    2a- imaginemos que un hombre quees ignorante y no sabe bien la Tanakh, y no se sabe bien los mandamientos de Moshé
    2b- ni las leyes de Noaj,
    3- y un dia, una sola vez en su vida, la única blasfemia que le hace al creador es él diciendo «te lo juro por d**s que no miento»( pero si miente)
    4- pero tiempo más tarde aprende bien la Tanakh,
    5- y ama a al creador sobre todas las cosas,
    6-  y después recuerda ese pecado que hizo y se arrepiente demasiado y quiere ser perdonado( por su puesto no lo volverá a hacer)
    7- ¿en este caso el Creador puede perdonar a este hombre ignorante si se arrepiente mucho de corazón
    8- y dejarlo entrar al paraíso?
    9- gracias,
    10 – yo sé que ustedes siempre tiene respuestas correctas. :)
    Moshé Rafael

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  • Encuentro de noájidas en Israel 2016

    Si Dios permite, en febrero próximo (2016), estaremos haciendo un encuentro cordial con noájidas en la Tierra de Santidad, en el Estado de Israel.
    Serán unos días para conocernos, reencontrarnos, visitar sitios históricos y sagrados juntos, aprender, rezar, cantar, compartir.
    La idea es reunirnos allí, mi hermano el rabino Aarón, yo, y todos aquellos quienes deseen, puedan y se animen a participar y disfrutar juntos.
    Tenemos una propuesta muy amplia, porque recién estamos planificando los encuentros, paseos, actividades. Será divertido, profundo, emotivo, trascendente y una oportunidad única.
    Te animo a que comiences ya a prepararte, porque tal vez no tengamos otro encuentro como este.
    Te propongo por ahora, como primerísimo paso, que muestres tu interés firme en participar y que vayas viendo precios de pasajes y acomodación en Ierushalaim, capital eterna e indivisible de la nación judía y corazón para toda la humanidad.
    Si quieres puedes compartir tus ideas, sugerencias, comentarios para de esa forma armar un evento que contemple la mayor parte de las expectativas posibles.
    Iremos informando, a medida que tengamos planificado y preparado más.
    ¡Vamos a Israel!

  • Resp. 5941-Jesús y el camino sagrado

    1- soy un peruano,
    2- cristiano
    3- y quisiera entender mejor sobre la biblia hebrea,
    4- para no tener una información confusa sobre nuestro Dios,
    5- y saber quien es verdaderamente JESÚS,
    6- es el hijo de Dios
    7- o solo era un profeta?
    Dios los bendiga.
    José Antonio R.C.

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  • Plan para ser feliz

    Algo te molesta.
    Estás disconforme.
    Sientes como que algo no encaja.
    Te das cuenta que estás perturbado por alguna cuestión, pero no puedes identificarla. Quizás señales varios factores, e incluso crees que estás absolutamente en lo cierto, pero si analizas no lo tienes tan claro.
    En resumen, es un algo difuso, confuso, desdibujado y que sin embargo tiene un poder sobre ti, como para dejarte en un estado de impotencia.

    ¿Cómo podemos mejorar?
    Atiende estas ideas.

    Situación.
    Toma conciencia del instante en el cual te sientes fastidiado.
    No lo dejes pasar.
    Apunta qué estabas haciendo momentos antes, qué te decían, qué pensaste, que estaba sucediendo alrededor.
    Trata de ser preciso en los detalles, porque muchas veces en ellos están las pistas para las respuestas.
    Luego, como estarás llevando un registro por escrito, podrás reconocer si hay algún patrón que se esté repitiendo y que pudiera explicar la aparición de tu sensación desagradable. Tal vez no lo haya, podría ser un evento único o primerizo, lo sabremos al tener una memoria anotada para estudiarla.

    Reacción.
    ¿Cómo respondes?
    ¿Cuáles son tus reacciones?
    ¿Es efectivo lo que haces?
    ¿Tienes un patrón habitual?
    ¿Puedes darte cuenta qué pretendes con tales conductas?
    ¿Remedia o mitiga tu malestar?
    ¿Tienes un repertorio de respuestas alternativas?
    ¿Intentaste otra cosa?
    ¿Empeora tu desagrado?
    ¿Qué efectos tiene en la gente que te rodea?
    ¿Son reacciones emocionales, físicas, mentales?
    ¿Cuáles resultan ser más efectivas?
    ¿Alguna de ellas es temprana, es decir, que impide una mayor potencia en el malestar antes de que suceda?
    Necesitarás también llevar anotaciones sobre esto, vinculadas a las situaciones que apuntaste anteriormente.

    Deseo.
    Al haber analizado cuidadosamente los apuntes de las dos anteriores, seguramente tendrás una mayor claridad y entendimiento de lo que está sucediendo, aunque tal vez no puedas especificar cual es el gatillo que dispara tu malestar.
    Es hora de desear una experiencia mejor, más placentera, que te refuerce.
    ¿Cuál preferirías que fuera tu conducta en lugar de la frecuente?
    ¿Qué podrías hacer para alcanzar lo que deseas?
    ¿Puedes visualizarte en esa situación diferente a la habitual?
    ¿Puedes sentir lo que sentirías viviendo tu deseo?
    ¿Cómo lo podrías describir con detalles?
    ¿Cómo sería la foto de ese momento?
    Escríbelo también. Se cuidadoso en los pormenores.

    Prepara.
    Llega el momento en el cual debes elegir una opción más provechosa para ti, que te mueva para alcanzar tu deseo y superar así las situaciones de malestar.
    ¿Qué paso estás dispuesto a dar y lo darás?
    ¿Cuál es el paso alternativo, si éste parece no funcionar?
    ¿Cómo seguirás adelante, luego de encontrarte en una nueva situación?
    ¿Cuáles podrían ser los elementos que te favorezcan a estar más relajado, confiado, calmado, seguro?
    ¿Estás aprovisionado de lo que precisas para tu aventura?
    ¿Tomaste en cuenta los consejos y lecciones de los que estuvieron antes en situaciones similares, o tienen conocimientos al respecto?
    ¿Quitaste peso a las excusas para enfocar tu mente en alcanzar tu meta?
    ¿Incluiste el rezo en tu plan, pero no para hacerlo la única herramienta a la espera de algún milagro, sino como un aporte más en tu colección de instrumentos?
    ¿Estás dispuesto a arriesgar, con precaución, para salir de tu zona de confort que termina siendo tan fastidiosa?
    ¿Adviertes los probables bloqueos y retrasos que pudieran amargar tu avance? ¿Tienes un plan para eludirlos, o mejor aún, para convertir los obstáculos en trampolines y alcanzar mayores logros?
    Sí, también es buena idea que escribas la lista de elementos que te ayudarán a actuar, y que repases si estás listo.
    Pero, no te quedes en evaluaciones y propuestas, tómate un tiempo limitado para luego obligatoriamente pasar a la acción novedosa. El dejar para luego es una excusa tan corriente que hasta da pena que la sigas usando. Si esperas a que todo esté orquestado como supones debe estar para actuar, seguramente te quedarás en tu celdita o pasarás a una peor.

    Acción.
    No permitas que las excusas y justificaciones te mantengan encerrado en tu celdita mental.
    Haz lo que tengas que hacer, sin dedicarte a juzgarte severamente, pero tampoco te exoneres con facilidad.
    Que tus obras sean de construcción de SHALOM, es decir, basadas en la bondad y la justicia.
    Seguramente habrá errores, fracasos, logros a medias, retrasos, retrocesos, es decir cualquier cosa que te pone en estado de impotencia, o sentirte así. Lo sabes y por ello no te hundirás en auto reproches, ni en huidas a la celdita que tanto conoces. Tampoco estarás presuroso a señalar culpables ni a abandonar tu tarea. Tomarás los contratiempos como algo obvio, natural, parte de nuestra condición humana y no por ello justificarás vivir en derrota y pereza. Es decir, te caerás de la bici para volver a subirte y seguir pedaleando por la vida. Si te quedes desparramado en el piso, avergonzado por la mirada de otros, por lo que supones que ellos piensan de ti, apenado por tu debilidad, seguirás siendo impotente, inepto, sufridor compulsivo. Ríete, quiérete, respétate, vuelve a reír de ti, levántate y pedalea.

    Evaluación.
    ¿Cómo te sientes con tu nueva estrategia y puesta en práctica?
    ¿Qué obtienes?
    ¿Qué evitas?
    ¿Es lo que imaginaste?
    ¿Quieres algo diferente también a esto?
    ¿Estás mejor?
    ¿Qué harás a continuación?
    ¿Cómo lo harás?
    ¿Qué cambiarás de tu planificación?
    ¿Sientes el poder que dispones?
    ¿Ya puedes identificar aquello que te mantenía preso en tus estados de malestar?
    ¿Puedes ayudar a otros, para de esa manera ayudarte poderosamente a ti mismo?
    Escribe y analiza.

    Comparte y agradece.

  • Vacío existencial

    Sentirse vacío, es algo tan frecuente.
    Una de las razones, si no es LA razón, es la desconexión que sentimos con nuestro Yo Esencial, que es nuestra identidad, la cual podemos denominar NESHAMÁ.

    Mucha atención, a no confundirse.
    Somos perpetuamente esa NESHAMÁ, y por tanto es imposible estar desconectados de ella; pero, al haber barreras que nos interrumpen advertirla, reconocerla, ser consiente de ella, entonces es como si no hubiera desconexión.

    Dicho de otra forma, la LUZ de la NESHAMÁ no se apaga, no se reduce, no se afecta en lo más mínimo por nuestra conducta; pero, si no abrimos los ojos, o ponemos cortinas que impidan su paso, entonces no la percibiremos, sentiremos como que no está, y hasta llegaremos a creer que ni siquiera existe.

    Es extraño, ¿no?
    Aquello que “más” somos, suele ser lo que más velado y oculto permanece.

    Nos aferramos a máscaras, a retazos de información, a construcciones sociales, a derivados del EGO, a los fragmentos que arman ese puzle que llamamos Yo Vivido.
    Sí, por supuesto que también somos Yo Vivido, pero no es todo lo que somos. De hecho, es lo más superficial y pasajero de nuestra identidad.
    Y sin embargo, es lo que tomamos como valioso, lo que defendemos como si fuera irremplazable; cuando en verdad, suele ser una distorsión de la real personalidad, un pálido reflejo, un personaje que recubre a la persona.
    Pero bueno, eso es lo que estamos siendo en esta vida, eso es lo que conocemos de nosotros mismos.
    Porque, no llegamos a conocer, ni a entender, ni a ser conscientes de ese Yo mucho más intenso, trascendente, unificado, saludable,  integrador, perpetuo, que nos conecta con el prójimo, con todo lo creado y con el Eterno.

    Entonces, de alguna manera sentimos que estamos vacíos, que algo nos está faltando aunque tal vez tengamos todo lo material e incluso por demás.
    Pero, percibimos la falta, la incompletud, el estar siendo alguien que probablemente no somos.
    Lo sospechamos con algún órgano intelectual que no alcanza a poner en evidencia nuestra desconexión sentida con el Yo Esencial.

    Así, caemos en consumismo, materialismo, dependencias, adicciones, religión, superstición, manipulación, angustia, relaciones tóxicas todo lo que de alguna forma brinde algún tipo de respuesta o de anestesia a ese preguntar constante: ¿quién soy, qué soy, para qué soy, adónde pertenezco, cómo hacer para estar en paz?

    Buscamos con desespero, conscientemente o no, sentido, pertenencia, reposo, seguridad, amor, ser alguien para alguien.
    Y la respuesta no está afuera.
    Tampoco adentro.
    Está en un lugar sin espacio, en un tiempo sin medida, en una realidad sin comprensión, esto es la NESHAMÁ. En esa supra racionalidad, en ese estado de existencia del cual provenimos, somos y seguiremos formando.

    Pero, la gente no entiende, no entendemos.
    Es más fácil el dolor de lo conocido, de lo que está a nuestro alcance aunque nunca lo lleguemos a alcanzar.
    Entonces, nos conformamos con pan y circo. A veces más circo que pan.
    Circo religioso, político, cultural, ritual, intelectualoide, sentimental, deportivo, el circo que sea, mientras entre-tenga, mientras haga olvidar por un rato nuestra sensación de soledad, de vacío, de falta de propósito, de impotencia.

    Esto encamina a la sociedad al derrumbe.
    Pareciera que la reflexión es imposible, y aunque se intelectualizara y pobláramos de lemas filosofales las mentes, tampoco es esa la respuesta.

    El camino es el AMOR, la vida unificada de nuestras dimensiones, el orientarnos con la guía ética que proviene de la NESHAMÁ, y solo de ella. Lo que nos lleva, necesariamente, a la construcción del SHALOM a cada instante, con obras concretas de bondad y justicia.
    Así habrá sentido, bienestar, armonía, felicidad, prosperidad.

    (Gracias Luis Diego por inspirar este texto).

  • Irhat Hashem–temor/reverencia del Eterno

    Tienes a un hombre destacado como el rey David, con muchísima experiencia de vida, con estudios acumulados en varias áreas, con inspiración divina fluyendo por él, que te dice:

    «Venid, oh hijos, escuchadme; la reverencia al Eterno os enseñaré
    (Tehilim / Salmos 34:12)

    ¿Cuál te imaginas que será su enseñanza?

    Te propongo que hagas ahora una pequeña lista con lo que tú supones, escríbela, por favor.
    No vale buscar el salmo y copiarlo, ni leer unas líneas más abajo este post, ni recurrir a la memoria si es que te lo sabes.
    Vamos, ahora haz por favor el ejercicio que te propuse.
    Gracias.

    Antes de continuar con la respuesta, veamos brevemente que podemos entender por “irhat Hashem”, la reverencia/temor al Eterno.
    Con tu permiso, cito un viejo texto de mi autoría:

    “…irhat Shamaim no significa paralizarse por el miedo, ni vivir petrificado sin disfrutar de lo bueno que la vida provee.
    Todo lo contrario, el que es verdaderamente un irhe Shamaim (temeroso de Dios), goza de cada ocasión para el gozo, y aprovecha la vida hasta su última gota, en tanto se aparta de todo lo erróneo, perverso, extraviado y falso.
    Para resumir, irhat Shamaim sería mejor traducido como «reverencia a Dios», que significa ser fieles a Dios, y estar conscientes de que cada acto (público o privado) tiene consecuencias. “
    http://serjudio.com/rap1501_1550/rap1515.htm

    Creo que con este párrafo ya vamos encaminados a saber cual podría haber sido la continuación de la lección que ofreció el rey David unos renglones más arriba. ¿No?
    ¿Te vas haciendo una idea?
    ¿Se parece a lo que anotaste unos minutos atrás?
    Quizás una lección del rey Salomón, hijo de David, te oriente aún más:

    «La conclusión de todo el discurso oído es ésta: Teme a Elokim y guarda Sus mandamientos, pues esto es el todo del hombre.
    Porque Elokim traerá a juicio toda acción junto con todo lo escondido, sea bueno o sea malo.
    »
    (Kohelet / Predicador 12:13-14).

    Leyendo y captando la esencia de las frases de Salomón, encuentro que es algo que se vincula con el cumplir Sus mandamientos, aquellos que te corresponde cumplir.
    Es algo que te hace persona, que te distingue del resto de los seres vivos.

    Pero, todavía quizás no está del todo definido, por lo cual leeremos las palabras del salmista:

    «¿Quién es el hombre que desea vida? ¿Quién anhela años para ver el bien?
    Guarda tu lengua del mal y tus labios de hablar engaño.
    Apártate del mal y haz el bien; busca la paz y síguela.»

    (Tehilim / Salmos 34:13-15)

    Por lo visto no está mencionando ningún ritual, ningún rezo, ninguna ideología, nada de frases de rabinos para compartir por Facebook, ninguna impostura religiosa, ni celebración congregacional.
    Ni indica tampoco observancia de preceptos dirigidos a adorar al Eterno, ni cosas vinculadas al Templo. Menos aún algo así como “fe”.
    Es extraño, pero está expresado con definitiva claridad.
    La irhat Hashem se compone de cuidar el habla, para no murmurar, ni calumniar, ni agredir, ni engañar, ni ventilar lo que debiera ser oculto. Es decir, el rey David está indirectamente diciendo que la Comunicación Auténtica es un elemento clave para todo aquel que desea ser reverente del Eterno.
    Y además, la irhat Hashem se sustenta en la construcción de SHALOM, con acciones concretas de bondad y justicia. Apartarse del mal para hacer el bien. Construir SHALOM. Buscarla en donde se encuentra, fabricarla cuando falta.

    Pero, además nos dice cual es el resultado de vivir de esta manera: una buena vida, prolongada, agradable.

    ¿Será casualidad que con estos principios trabaja sustancialmente la CABALATERAPIA, esa que con tanta insistencia venimos elaborando y enseñando desde hace unos cuantos años?
    Ten presente al Eterno, vive de acuerdo a Su Voluntad, expresa tu identidad espiritual por medio del camino que Él ha diseñado para ella.
    Toma conciencia de tu presencia en el mundo, del valor de tus acciones y de tus omisiones.
    Guárdate de romper tu pacto, el noájico para los gentiles y el judaico para los judíos.
    Admite tu limitación en tanto te haces una idea superficial de lo insospechado que es el infinito poder del Eterno.
    Entonces, vivirás de verdad.

  • Elegir como asna o como gran profeta, ¿qué escoges tú?

    «Y el asna vio al enviado del Eterno, quien estaba de pie en el camino con su espada desenvainada en la mano.
    (A) El asna se apartó del camino y se fue por un campo.
    Y Balaam azotó al asna para hacerla volver al camino.
    Entonces el enviado del Eterno se puso de pie en un sendero entre las viñas, el cual tenía una cerca a un lado y otra cerca al otro lado.
    (B) El asna vio al enviado del Eterno y se pegó contra la cerca, presionando la pierna de Balaam contra la cerca.
    Y éste volvió a azotarla.
    El enviado del Eterno pasó más adelante, y se puso de pie en un lugar angosto, donde no había espacio para apartarse a la derecha ni a la izquierda.
    (C) El asna, al ver al enviado del Eterno, se recostó debajo de Balaam.
    Y éste se enojó y azotó al asna con un palo.»
    (Bemidbar / Números 22:23-27)

    Te indique con letras mayúsculas entre paréntesis las reacciones de la asna para salvar la vida de su amo ante el peligro del enviado del Eterno delante de él con su espada lista para ensartarlo.
    (A) Se fue hacia un campo abierto.
    (B) Al estar en un camino estrecho, pero que permitía el transito en los dos sentidos, se fue a uno de los lados chocando así con una de las vallas y lastimando a su amo.
    (C) No tenía por donde esquivar al ángel, ni podía volver sobre sus pasos, por tanto se desplomó allí mismo.

    Las reacciones del hombre fueron una y otra vez la misma, azotar al pobre animal.

    Ir hacia el campo abierto, según nos dicen algunos sabios, es metafórico de Abraham Abinu, pues él es el máximo exponente del JESED, que es la bondad ilimitada. Tal como el campo abierto, disponible para todos, sin limitaciones impuestas.
    El camino cercado por ambos lados representa a Itzjac Abinu, quien es el mayor ejemplo en el TANAJ de la cualidad de DIN, juicio, severidad, limitación. Él era un hombre estricto, que se manejaba de acuerdo al código, sin apelar a algo diferente.
    En tanto que la senda única, sumamente estrecha, simboliza a Iaacov Abinu, el hombre del EMET, la verdad, que es una de las resultantes de combinar armoniosamente el JESED con el DIN. La verdad es única. No existe algo así como mi verdad o tu verdad, es sencillamente la verdad o no lo es. Por supuesto que el amo de la Verdad es el Eterno, de hecho, Él ES la Verdad. Por ello, a nosotros, meros mortales, solo nos corresponde un atisbo de la Verdad. Sin embargo, debemos ser cuidadosos para no arruinar esa chispa con insolencia, presunción, falsedad, ignorancia, etc.

    La asna estaría indicando, seguramente sin saberlo y sin conciencia, que Bileam estaba enfrentándose a la familia de esos tres grandes hombres, los patriarcas de la familia judía.
    Y la única reacción del más grande profeta de los gentiles, ¿cuál fue?
    Enojarse, azotar, enceguecerse, atontarse, aferrarse a su odio y desprecio, huir de la realidad, ahogarse en su propia maldad.
    Tenía la oportunidad de corregirse, de ser él quien volviera a la senda correcta, y no pretender corregir al asna en su andar mucho más “espiritual” que el del profeta.
    Pero, no.
    No tuvo la capacidad, la voluntad, el deseo, Bileam para ser mejor que su animal de carga.

    Esto nos deja una enseñanza práctica.
    Al principio tenemos muchas opciones para elegir, como si tuviéramos todo el campo abierto ante nosotros.
    Al optar por una senda, las opciones se van reduciendo.
    Es de sabio y prudente evaluar, analizar, tener una visión crítica de nuestro pasaje. Para ver si es necesario modificar el rumbo, hacer una pequeña corrección, o seguir con decisión firme por allí. Pero no como un necio, no encerrado en celdita mental, sino con la libertad que está a nuestra disposición.
    Luego, las opciones se reducen aún más, hasta que solo tenemos la actual. Incluso allí es imprescindible tener la conciencia y claridad para evaluar y analizar, con racionalidad y honestidad, para entender si es necesario hacer un alto, o retornar o seguir por el mismo camino.

    No actuar como Bileam, terco, necio, embrutecido, corrompido por sus malos deseos.
    Sino ser, un poco, como la asna; quien tuvo la suficiente sagacidad para percibir el peligro y tomar las acciones necesarias para prevenirlo. Quien elegía por lo que fuera perjudicial, hasta cuando ya parecía que no había nada más para elegir.

    Elegir como asna o como gran profeta, ¿qué escoges tú?