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  • El consejo diario 572

    Muchas parejas continúan unidas solamente por recuerdos de un (quizás fantaseado) mejor pasado,
    o por las semipermanentes rencillas actuales,
    o por la excusa de los hijos en común
    y las deudas compartidas e imposibles de sobrellevar cada uno por su cuenta.

    Es un constante sufrimiento, pero que se enmascara como supuesta cercanía,
    compromiso, amor, lealtad, responsabilidad o vaya uno a saber qué otro disfraz que tapa la realidad.

    Lo mejor podría ser cortar los lazos negativos;
    o, transformar lo que es negativo en positivo.

    http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/sefirat-haomer-39

  • Sefirat Haomer 39

    Día 39 del Omer, correspondiente a 5 semanas y 4 días del Omer (24 Iyar).
    Trabajamos sobre Netzaj en Iesod.

    Netzaj, es la cualidad emocional de la perseverancia, de la consistencia y de la constancia.
    Iesod, es de la unidad y el entrelazamiento.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la perseverancia que refleja la unidad.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Mantienes tus lazos conocidos por obsecuente terquedad, o porque reconoces que es una unión positiva para todos los involucrados?
    ¿Tienes el suficiente ánimo como para meditar críticamente sobre tu conducta con el prójimo, o actúas sin reflexionar?
    ¿Por terquedad temes siquiera pensar en la posibilidad de la ruptura de lazos afectivos que son tóxicos para ti o para el otro?
    ¿Te ciegas a reconocer tus errores y por consiguiente supones que todo está perfecto en tus relaciones, o en tu vida intrapsíquica?
    Cuando llega el momento de las despedidas (temporales o quizás permanentes), ¿te aferras a la imagen del otro, o lo dejas ir (te dejas ir) para permitir que ambos crezcan por carriles diferentes?

    El que realmente está en busca de la unidad es perseverante, pero no terco.
    Reconoce las diferencias entre una y otra forma de apegarse a una idea, persona o hábito. Porque la constancia que es acompañada por reflexión y saludable crítica, permite corregir los errores, mejorar las imperfecciones, y cortar lo que es dañino. Pero, la terquedad es ceguera, y como tal, genera o estimula toda clase de inconvenientes.
    La unidad solventada en la terquedad, es una parodia.
    Es un constante sufrimiento, enmascarado como supuesta cercanía.
    Lo mejor, es cortar los lazos negativos; o, transformar lo que es negativo en positivo. Pero, de ningún modo es aceptable mantener lo que lastima por no ser llevado a la conciencia, y a la actividad que enmienda y repara.

    Durante este día, examina cómo te relaciones con el prójimo, si encuentras que para encontrar su proximidad te ciegas a lo que es perjudicial para ambos (o para alguno de ustedes); entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer039.htm)

  • El complejo EGO

    El EGO es inicialmente una minúscula área de nuestro cerebro, con una función fundamental y necesaria, provocarnos para llamar la atención para obtener la satisfacción de las primeras necesidades básicas, sin las cuales moriríamos (o desconectarnos de la realidad, para preservar energía a la espera de obtener auxilio externo).

    Luego mantiene ese mismo rol, reaccionar automáticamente a situaciones reales de impotencia, cuando precisamos una rápida respuesta que se dispare sin mediar el pensamiento y cualquier tipo de evaluación que pudiera poner en peligro la integridad o la vida.

    Pero, pronto va adquiriendo otro rostro, mucho más oscuro y tenebroso, usurpando otras funciones y llevando a la persona a estados de enfermedad.
    Esto ocurre por el entrenamiento en ciclos de sentir la impotencia real –> reaccionar automáticamente con el empleo de alguno de sus instrumentos –> cierta resolución de la impotencia real –> sentimiento de cierto poder por el uso de esas herramientas –> pero se vuelve a sentir la impotencia real, y así se continúa.
    Este ejercicio constante, la repetición de acciones y sus consiguientes reacciones, va estableciendo un patrón de conducta definido, un hábito.
    A lo natural se le va sumando una segunda naturaleza, la de la rutina automatizada, inconsciente, muchas veces involuntaria.

    Este patrón de conducta habitual no logra resolver nada, puesto que el sentimiento de impotencia no se soluciona con los instrumentos del EGO; por el contario, aumenta el estrés, la insatisfacción, la ira, el sentimiento de vulnerabilidad, el empecinamiento por obtener poder a través de las herramientas del EGO.

    Sumemos a esto el influjo y la instrucción que obtenemos por el ejercicio del supuesto poder por parte de nuestros cuidadores y criadores, los mayores que se hacen cargo de nuestra “educación”, quienes sometidos a sus propios EGOs nos inundan de impotencia, de sensaciones de falso poder, de miedos, creencias absurdas y todo el resto de lo que nos exila de nuestra LUZ de la NESHAMÁ para dejarnos a oscuras, perdidos, abandonados, como sin fuerzas. Solamente contando con el “salvador” mágico, el EGO, revestido en cualquiera de sus disfraces: autoritarismo, superstición, religión, manipulación, bravuconería, melancolía, ataques de pánico, entre otros.

    Llegados a un punto se podría decir que somos adictos al EGO, justificamos sus descalabros, anhelamos sus intromisiones, alentamos su secuestro de nuestro intelecto, colaboramos para seguir prisioneros de él y que otros caigan bajo su aparente poder.
    Por su presencia hemos ido formando las máscaras que constituyen nuestro Yo Vivido, es actor principal y gran responsable de nuestra personalidad.
    Resulta impensable, al día de la fecha, imaginar una humanidad desprovista de EGO, puesto que es un elemento primordial de nuestra existencia terrena.
    Es lo que nos hace humanos, y no ángeles. Por ello, aunque no pecáramos estaríamos igualmente necesitados de TESHUVÁ, de retornar a nuestra esencia.

    El EGO llega a formarse y nutrirse de cuatro de nuestros cinco planos de existencia, todos menos el espiritual –obviamente-.
    No depende de uno solo, por lo cual resulta complejo su conocimiento, comprensión cabal y estrategias para ubicarlo en su rol saludable y necesario.

    En brindar elementos para esfumarlo, domesticarlo, aprovecharlo estamos nosotros abocados. Es una forma de contribuir a establecer la Era Mesiánica.
    Puedes alinear tus dimensiones detrás de la dimensión espiritual, que sea la ética divina/natural, la que determine el curso de tus decisiones. Entonces, la potencia del BIEN, la LUZ del espíritu llenaría todos tus rincones, educaría al EGO.
    O, podrías mesurar tus acciones y palabras para que sean apegadas al razonamiento y el conocimiento, aunque te falle la percepción de la orientación espiritual. En este caso, el riesgo de secuestro del pensamiento por parte del EGO no deja de estar presente.
    Como sea, es necesario aprender, desaprender, embarcarse en la tarea de crecer construyendo SHALOM.

  • El consejo diario 571

    El otro siempre será un otro,
    por más fantasías, creencias, ideas, buena voluntad que uno ponga.
    Aunque le amemos realmente o estemos sinceramente enamorados,
    el otro seguirá siendo otro, aunque nos duela y nos cueste admitirlo.
    Por más besos y abrazos, palabras cariñosas y regalitos tiernos,
    aunque estemos al borde de la desesperación,
    el abismo seguirá abierto entre nosotros.
    Pero, hay un punto en el cual somos uno,
    en el espíritu, donde no hay separatividad, sino solamente unidad.
    En el Amor, en la construcción de SHALOM.

    http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/sefirat-haomer-38

  • Sefirat Haomer 38

    Día 38 del Omer, correspondiente a 5 semanas y 3 días del Omer (23 Iyar).
    Trabajamos sobre Tiferet en Iesod.

    Tiferet, es la cualidad emocional de la armonía, del equilibrio, de la belleza y de la misericordia.
    Iesod, es de la unidad y el entrelazamiento.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen el equilibrio que refleja la unidad.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Tienes la convicción de que los lazos que creas con otra persona están sustentados en el equilibrio?
    ¿Tu compañero siente tu presencia como una constante, o te adecuas para darle espacios y tiempos de privacidad e intimidad?
    ¿Sabes diferenciar entre estar unido a otro, o ambos se conjugan en una especie de masa-simbiótica indiferenciada?
    ¿Tus uniones son armoniosas o tienen picos y honduras fuertemente emocionales?
    Cuando llega el momento de las despedidas (temporales o quizás permanentes), ¿es una crisis de la que parece imposible resurgir, o se siente la tristeza natural acompañada por la esperanza de un nuevo amanecer?

    El que realmente está en busca de la unidad por medio de la armonía, no teme reconocer la individualidad e independencia del otro. ¡Ni la suya propia!
    La unidad entre las personas no se construye esquivando o borrando las diferencias, sino en la sumatoria de lo que cada uno brinda desde su particular vivencia. Por el contrario, el que apela a apocarse para mantener el cariño o el respeto ajeno, en verdad se está conduciendo a un barranco profundo y de difícil salida.
    En el equilibrio, en el término medio, se halla la belleza, y la verdadera unidad con un otro, que siempre será «un otro». De no asumir esta realidad, los desequilibrios emocionales serán el cuerpo habitual en las relaciones, y la ruptura será su rostro.

    Durante este día, examina cómo te relaciones con el prójimo, si encuentras que para encontrar unión te desesperas por la unanimidad; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer038.htm)

  • Lo que enferma y lo que sana

    Hay una muy pequeña glándula en el corazón de nuestro cerebro denominada hipotálamo que regula nuestro cuerpo, para que tienda a la homeostasis, es decir el equilibrio dinámico.
    Segrega hormonas, sustancias químicas, que provocan diferentes reacciones en nuestro organismo y controla funciones tales como: temperatura corporal, hambre, estados de ánimo, liberación de hormonas de otras glándulas -especialmente la hipófisis-, presión sanguínea, función muscular, sistema inmunitario, comportamiento sexual, sueño, sed, frecuencia cardíaca.
    ¡Imagínate su importancia!

    El hipotálamo también reacciona a las percepciones sensoriales, sin capacidad para diferenciar si son reales, imaginarias, estimuladas por una película, etc.
    Como busca el equilibrio, al recibir información que pudiera afectarlo se pone a trabajar para conseguirlo, cambiando y reajustando las funciones del organismo para lograrlo.
    ¿Qué pasaría si nos llenamos de pensamientos negativos, de impotencia, de fracaso, de amargura, de malestar, de conflicto?
    ¿Cómo crees que sería su reacción, nuestra reacción?

    Habrá cambios químicos que percibiremos como emociones, sentimientos, intuiciones, sensaciones, que podemos considerar como alertas que sirven para llamarnos la atención y modificar aquello que nos está incomodando para restablecer así el control, el equilibrio perdido.
    Si nos hacemos caso de tales anuncios, o los desciframos erróneamente, o no podemos/queremos modificar la situación que los provoca, el cuerpo creará síntomas, como manera de protegernos de cierta forma de aquello que nos afecta al tiempo que señala lo que lo provoca.
    Si entonces nos hacemos cargo de la situación y la resolvemos, encontraremos que los síntomas se mitigan o desaparecen, reposamos de la invasión de llamados de atención internos que nos aturdían.

    Por supuesto que si las percepciones sensoriales son agradables, el hipotálamo segregará sustancias químicas que nos complacerán, para mantenernos en ese estado plácido, equilibrado.
    ¿A qué no sabes con qué asociamos en este hogar al hipotálamo?
    Sí, EGO o IETZER HARÁ.

    ¿Entiendes la importancia de construir SHALOM interna y externamente en todo momento?
    Ya no solamente como un llamado sagrado o ético, ni como una misión basada en razonamientos lógicos, sino como una necesidad biológica de cada ser humano.
    Si nos llenamos de pensamientos tóxicos, de palabras negativas, de acciones contrarias al SHALOM, estamos provocando que nuestro organismo reacciona de manera forzada, llevándonos a estados de malestar, sufrimiento, conflicto, vulnerabilidad, ira acumulada, agotamiento físico/mental, frustración, etc. Entonces, tendremos miedo, angustia, ataques de pánico, infartos, úlceras gastrointestinales, hipertensión arterial, algún tipo de diabetes, alergias, conflictos interpersonales, debilitamiento del sistema inmunitario, lesiones musculares, intentos de autoeliminación, adicciones, entre otros efectos directos de nuestra falta de control y no aceptación de la misma, de nuestra lucha a como dé lugar por ser poderosos donde no lo somos, de nuestra desconexión de la realidad en lugar de modificarla en la medida de lo posible o admitirla y fluir con ella.

    En principio, ¡no hay nada mágico en pensar positivamente para ayudar a tener una vida más feliz!
    Pero claro, cuando el pensar positivo se transforma en un lema religioso, en un mandato obligatorio y si no se cumple se merece la condena divina, entonces ya no se está realmente en presencia de una enseñanza saludable, sino en un disfraz de felicidad usado como instrumento por el EGO para mantenernos en impotencia. O cuando el llamado pensamiento positivo se usa para encubrir la impotencia, negarla sin hacer nada realmente eficaz para obtener poder, también resulta ser una herramienta del EGO para someternos.
    El pensamiento positivo lleva a construir SHALOM, por medio de acciones de bondad Y justicia; si no, es solamente una fantasía o un manejo del EGO.

    Los consejos para una mejor vida son:

    • Admitir nuestra impotencia.
    • Controlar aquello que está en nuestro dominio.
    • Emplear la Comunicación Auténtica.
    • Disfrutar de lo permitido en tanto nos apartamos de lo prohibido.
    • Realizar acciones concretas de bondad Y justicia.
    • Evitar en lo posible el llanto, grito, pataleo y desconexión de la realidad (y los derivados de estas cuatro); que son solamente útiles en verdaderas situaciones límites de falta de control y con peligro de vida o integridad.
    • No estigmatizar la tristeza, sino darnos cuenta que existe y es parte de nuestro ser humano; pero tampoco acurrucarnos en ella de manera continua.
    • No obligarnos a sentir una felicidad que no sentimos, ni tenemos cómo sentirnos felices en tanto no demos los pasos necesarios.
    • Conocer nuestro funcionamiento para comprender lo que acontece y apartarnos de negación, superstición, magia, religión o cualquier otro sistema enfermizo de esclavitud mental.
    • Pensar positivamente, en serio, con conocimiento y optimismo reales.
    • Conversar con el Padre Celestial, no para ordenarle que haga según nuestro deseo, ni para demandar beneficios, sino para unificar nuestro ser con Su Ser.
    • Caminar el sendero de la TESHUVÁ.
    • Tomar sesiones de CABALATERAPIA.
  • La dificultad de comunicarse

    En muchas ocasiones hemos estudiado acerca de la Comunicación Auténtica, vimos su importancia fundamental, la necesidad de conocerla y emplearla.
    Trataré no repetir en este breve artículo lo ya trabajado, sino que prefiero aportar algunos nuevos datos que podrían serte de utilidad. Creo que sería oportuno y necesario que buscaras en este hogar y leyeras los textos al respecto.

    Cuando estamos intentando comunicar cualquier idea para convertirla en mensaje debe sortear numerosos filtros, por lo que suele ir cobrando otro sentido, en ocasiones se va diluyendo hasta transformarse en otra cosa e incluso en lo contrario.
    Suele recorrer las instancias que forman nuestra pentadimensionalidad y modificarse para estar en consonancia y tener “permiso” de seguir avanzando.

    Veamos.
    Nos surge una idea, o pensamiento, o intuición, u opinión, o invención; para sintetizar las llamaremos simplemente “idea”.
    Ésta debe obtener la suficiente definición y forma como para que pueda ser aprehensible por nosotros mismos; porque de no serlo, pasará como una nebulosa ráfaga, un rayo que cruza nuestra conciencia y que incluso podría pasar por completo desapercibida de tan veloz y falta de delimitación. Por día nos surcan miles, sino millones de estas ideas. Con algunas nos enroscamos, quedamos pegados, les damos vueltas, las rumiamos y por lo general no suelen ser las que nos permiten crecer y ser más felices y complacidos, sino aquellas que nos dejan en estado/sentimiento de impotencia, que nos desgastan, que consumen energía que pudiera ser dedicada a la construcción de una realidad mejor.
    Como te decía, la idea debe adquirir una forma accesible y comprensible por nuestra conciencia, dejar el caos amorfo para ser una idea concreta, aunque quizás no del todo establecida en cada uno de sus detalles.
    Cuanta mayor claridad de pensamiento, mayor conocimiento, más sabiduría, mejor entrenamiento en el arte/ciencia del pensamiento, y menos secuestro de la mente por parte del EGO soportemos, entonces estaremos capacitados para desarrollar ideas estupendas, de acuerdo a nuestras capacidades y potenciales. Pero, las ideas no solo nacen o surgen de la dimensión mental, en ocasiones son concebidas en otras de nuestras dimensiones, no como ideas sino como mociones de energía que se convierten en una idea.

    La idea no siempre adquiere sonido, estructura lingüística, pero si queremos que siga su curso por lo general deberá pasar el filtro social.
    Así, no solamente será encajonadas dentro de una determinada lengua y uso de la misma, sino que probablemente deberá amoldarse para ser aceptable dentro del grupo de referencia y/o pertenencia.
    Porque, no toda idea puede ser expresada, ni es admitida explícitamente por el grupo.
    Así, la idea se maquillará, se disfrazará, cambiará para no ser rechazada, por lo cual es evaluada previamente, sopesada, comparada, juzgada y declara culpable en lo que pudiera resultar molesto. A no ser que se pretenda incordiar, la idea suele ser transformada. Y en ocasiones es cambiada precisamente para ser dañina.
    Además, estudios de lenguajes han demostrado que la lengua puede determinar las percepciones, estructurar nuestra forma de percibir el mundo. Así como nos enseñan a nombrar las cosas, o a no hacerlo, pasamos a darnos cuenta de la existencia. Sea en las cosas que nos pasan en el mundo compartido, así como en nuestro mundo interno, de los afectos y sensaciones.

    La idea ya se ha acomodado a un idioma y a ser aceptable para compartir con el grupo, pero debe pasar por otro filtro, el emocional.
    Aquí los factores que operan por lo general se quedan en las sombras, provocando reacciones sin aparecer a la vista o en escena.
    Si la mente no ha estado secuestrada por el EGO, igualmente al atravesar la dimensión emocional será zarandeada por infinidad de cuestiones del pasado, escondidas, acechando, que no se nombran, que incluso hasta pueden no ser sentidas conscientemente. Así, por ejemplo, unas palabras de felicitación son dichas con un tono de reprobación, o de evidente envidia.
    En otras, las emociones están a flor de piel y toman el control abiertamente, o de manera poco disimulada. Entonces, cuando una idea viene aprobada por lo social, de pronto se convierte en una afrenta, en un motivo de enojo.

    La dimensión espiritual orienta hacia el Bien, aspira a que toda nuestra existencia esté en armonía interna y externa.
    Nos alumbra, en tanto no hayamos bloqueado a su alrededor su LUZ. Con su influjo se disiparían las amarguras, conflictos, rencillas, malestares, acciones incorrectas, es decir, todo lo que aparta del Bien. Pero, las manchas a causa de nuestras acciones incorrectas perturban el pasaje de su LUZ, dejándonos en semi penumbras, en capacidad para desplegar nuestro libre albedrío (capacidad para elegir libremente entre lo que es bueno y lo que no lo es).

    El cuerpo se expresa, sea hablando, o con gestos, o con sonidos, o con textos, o con posturas, o con silencios, o con afecciones somáticas, o con movimientos. Cuando la idea es manifestada, probablemente está a una enorme distancia de lo que fue en su origen.
    Sí, el cuerpo tiene también sus propios mecanismos de expresión, algunos de los cuales pueden estar al servicio de las otras dimensiones, otros son autónomos de nuestra voluntad, o sentimientos o mandatos.

    Esto que venimos señalando como instancias consecutivas, como separadas y claramente distinguibles unas de otras, en los hechos se dan simultáneamente, en una milésima de segundo cada una de las dimensiones establece sus pautas, modifica, ordena, desorganiza, cancela, habilita, prohíbe, veta, admite, etc.
    La imagen que acompaña este texto es una representación de la Torre de Babel, ¿te das cuenta por qué la escogí?

    Es un tema muy importante, pero al mismo tiempo muy complejo.
    Sería muy bueno si tú pudieras pensar ejemplos concretos y ver cómo se van dando estos filtros para comprobar su existencia, al mismo tiempo de ir adquiriendo conciencia y quizás aprendiendo a que predomine lo que construye SHALOM y no lo que lo interrumpe. Te agradezco si quieres compartir tus ejemplos, ideas, comentarios, dudas, al respecto aquí mismo.

  • El consejo diario 570

    De tanto manifestar afecto algunos terminan apabullando al otro.
    Apabullar es sinónimo de: desconcertar, confundir, aplastar y aturdir.
    No parece algo apetecible, ¿no?
    Pero, con la excusa de buscar la unidad,
    de “amar”,
    se está vejando y y vejándose.
    ¡Hasta para el dar generosamente existe un sabio y sano límite!

    http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/sefirat-haomer-37

  • Sefirat Haomer 37

    Día 37 del Omer, correspondiente a 5 semanas y 2 días del Omer (22 Iyar).
    Trabajamos sobre Guevurá en Iesod.

    Guevurá, es la cualidad emocional de la limitación, de la disciplina, del estricto rigor.
    Iesod, es de la unidad y el entrelazamiento.

    Analiza los aspectos en tu conducta total (pensamientos, palabras, sentimientos, deseos, actos) que reflejen la auto-restricción que repercute en la unificación.

    Respóndete, si quieres y puedes: ¿Tienes dificultades para respetar la intimidad y privacidad de aquellos que te son cercanos?
    ¿Te has percatado que el otro quizás quiera gozar de su tiempo para sí, sin compartirlo con nadie, ni siquiera contigo?
    ¿Te sientes sediento de amor/aprobación por parte de ajenos, por lo que no tienes miramientos de con quién o cómo te allegas a ellos?
    ¿Te desesperas por conseguir la unanimidad en todo, y si no la alcanzas te sientes en falta o frustrado?
    ¿Te sientes en dependencia emocional de aquellos con los cuales te sientes ligado?

    El que realmente es sabio en su entrega, sabe dar de sí mismo, abrirse con generosidad, pero sin perder los límites que separan lo mío de lo no-mío.
    Son amplios, pero se restringen en su amor, pues saben que pueden saturar las relaciones, y en lugar de concretar mayor unidad, propician mayores brechas.
    Reconocen que el otro es una entidad separada, que requiere de su tiempo y espacio propios y personales, y que eso no está mal, ni es una muestra de falta de cariño o de enojo; sino simplemente de humanidad. Pues, no es bueno que la persona esté sola, pero sí es bueno que sepa gozar de sus momentos de soledad.
    Apabullar al otro con afecto, en busca de la unidad, también es una forma de vejarlo y vejarse.

    Durante este día, examina cómo te relaciones con el prójimo, si encuentras que buscas la unión  y unanimidad quebrantando todos los límites razonables, e imponiendo tu cariño al prójimo que no lo necesita; entonces debes saber que hay aquí un aspecto tuyo que debes trabajar con ahínco.

    (http://serjudio.com/cabalaterapia/omer037.htm)

  • Resp. 5939 – el rollo de jesus o el camino de la vida?

    estamos estudiando el antiguo testamento y la pregunta es ¿el nombre del rollo que Jesus leia en la Sinagoga?
    Noemi Petrone

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  • Resp. 5938 – padre de los gentiles?

    sabias que antes de que Avrahan fuera padre de los judíos, fue padre de los gentiles?
    Mauricio Zuniga Jimenez

    (más…)

  • El consejo diario 569

    Cinco son nuestras dimensiones: física, emocional, social, mental y espiritual.
    Negar cualquiera de ellas,
    o saturarla de atenciones,
    siempre es un desequilibrio del sistema completo,
    por tanto enfermedad.
    Vivamos plenamente cada una de nuestras dimensiones, en su justa medida,
    armonizando entre ellas,
    descubriendo cada uno de nuestro potenciales,
    superando cada una de nuestras limitaciones.

    http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/sefirat-haomer-36