Lej Lejá 12:1 – 17:27
Un estudio acerca de la Parashá
A veces, en la pregunta está la respuesta
Está escrito en la parashá: "Levántate, anda a lo largo y a lo ancho de la tierra (Prometida), porque a ti (Avraham) te la daré." (Bereshit / Génesis 13:17)
Era hacia el fin del año lectivo, y como siempre por esas fechas, el instituto buscaba nuevos ayudantes de asignatura. Razón por la cual, el maestro en ciencias, propuso el siguiente problema:
‘Como parte de la carrera para investigador policial, uno de los cursos requiere aprender a reconocer los gestos, señales, indicios, modos para advertir al que miente. El instructor sienta al estudiante en una habitación de interrogatorios junto a tres ayudantes, que hacen las veces de sospechosos. La consigna es simple: Hay uno sólo de ellos que miente, ¿cuál es?
Entonces pasa a oÃr las declaraciones
A: – Ellos dos (B y C) siempre mienten.
B: – Ellos dos (A y C) siempre mienten.
C: – Yo siempre digo la verdad.
Ahora bien, ¿qué responderÃan ustedes? Tienen un par de horas para responder. Luego oiré las respuestas, y la decisión será inmediata, el que conteste correctamente tendrá un grado en la cátedra el año entrante, con la posibilidad de avanzar enormemente en su carrera.’
Y sus discÃpulos, cada uno por su lado, se pusieron a especular.
Pensaron, razonaron, calcularon. Hicieron croquis, representaban roles para sà mismos, y escondÃan sus magros resultados de sus compañeros.
El tiempo pasaba imperturbable a la congoja de los jóvenes… ¿acaso detendrÃa su fluir por lo que aconteciera en la vida de ellos?
Y las horas pasaron.
Y las respuestas, todas ellas dejaron una sensación de derrota en el pecho de los presentes.
Con amabilidad, lamentó el maestro la oportunidad desperdiciada. Los alentó a continuar sus estudios sin perder la esperanza, pues un pequeño contratiempo no debe ser óbice para abandonar la carrera. Y tras unas nuevas palabras de estÃmulo, abandonó el instituto y abordó su vehÃculo. Lentamente se puso en marcha. Cuando uno de los jóvenes estudiantes salió como disparado del edificio, persiguió el coche de su maestro para pedirle: ‘No me interesa la promesa de una recompensa, le pido por favor, que me diga cómo hago para hallar la respuesta apropiada.’
Y le dijo el maestro: ‘Tu tenaz búsqueda de la verdad es en sà misma la respuesta que precisas… será un gran placer para mà recibirte el año entrante en tu nuevo trabajo de ayudante de cátedra’.
Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco
Destellos de la parashá
Sidrá 3ª de la Torá y 3ª del sefer Bereshit / Génesis.
Entre los versÃculos 12:1 y 17:27.
Se lee la haftará en el sefer Ieshaiá / IsaÃas 40:27 – 41:16.
En esta parashá -sección semanal de la lectura de la Torá-, nuestro primer patriarca (Avraham) reconoce que Dios es el origen de todo lo que existe. Por lo cual lo acepta como su Dios, como el único Dios.
Esta frase que parece contar algo corriente, en realidad implicó una revolución social. Durante largos siglos la humanidad habÃa olvidado la existencia de Dios. Sin embargo, el alma humana vive sedienta por la cercanÃa a Dios, el deseo de hallarLo reside por siempre en nuestra alma. Entonces, sin reconocer otra solución, ellos inventaron dioses. Y llamaron dios a los astros, a elementos de la naturaleza, a lo que les parecÃa poderoso, a personas, a ideas… a cosas… cosas que no son Dios.
En medio de esa cultura. Sumergido en la total idolatrÃa. Rodeado del desconocimiento de Dios. Perseguido y aislado, a pesar de todos los pesares… Avraham halló el camino hacia Dios, hacia el crecimiento, la paz y la armonÃa.
Avraham, nuestro patriarca, nuestro modelo.
De la Parashá
http://serjudio.com/bereshit/lejleja62.htm