Parashat Miketz 5765

Misericordia de corazón

En nuestra parashá, Miketz, Iaacov bendijo a sus hijos, diciéndoles:

"Que el Elokim Todopoderoso os conceda hallar misericordia delante de aquel hombre…"
(Bereshit / Génesis 43:14)

Nuestros Sabios (TB Shabbat 151a) nos enseñan que: "Aquel que se compadece por su prójimo, por las criaturas, hallará que el Cielo se compadece de él".

A la luz de este preclaro pensamiento de nuestra Tradición,
podemos inferir que el sentido de lo que Iaacov estaba diciendo a sus hijos
es el siguiente:
"Quiera el Todopoderoso
que ustedes sepan a tiempo
descubrir
la fuente de misericordia
que anida perpetuamente en vuestros corazones,
para que de esa manera ustedes sean misericordiosos con otras personas.
Así actuarán con integridad y compasión delante del ‘hombre’,
y delante del Todopoderoso.
En consecuencia,
las puertas de la Misericordia divina se abrirán
y extenderá un manto de misericordia en vuestras relaciones,
y de esa manera
aquel ‘hombre’ les retribuirá con clemencia
".

Este deseo del antiguo padre hacia sus hijos,
es una señal para nosotros.
Cada vez que endurecemos nuestro corazón,
que cerramos nuestra mente
para no favorecer a aquel que es inocente,
y digno de conmiseración,
estamos causando un daño doble:
pues desfavorecemos al que podríamos beneficiar,
y estamos generando una corriente negativa desde lo Alto hacia nosotros.
En lugar de atraer paz y armonía,
acarreamos discordia, malestar, inseguridad.

Esto nos lleva a que echemos un vistazo
a la brecha entre
saber
y
sentir.

Los maestros del Mussar, nos enseñan que la mayor distancia en el cuerpo humano no es la que hay entre la coronilla y el dedo del pie, sino la que media entre el cerebro y el corazón.
Esto se manifiesta cotidianamente en nuestras vidas,
y se manifiesta cuando intelectualmente podemos captar ciertos acontecimiento e ideas,
pero no alcanzamos a sentirlos en el plano profundo de lo emocional.
Es como cuando nos anestesian para hacernos un tratamiento odontológico,
la anestesia nos deja insensibles a determinadas sensaciones y emociones,
aunque mantengamos la conciencia activa, y las aprehendamos correctamente.
Sabemos que se está desarrollando un proceso doloroso,
racionalmente nos damos cuenta de que debiéramos estar gritando y quejándonos por el sufrimiento,
no obstante,
permanecemos impávido, indiferentes… adormilados.

Sin dudas que el uso de la anestesia es necesario, beneficioso, provechoso,
cuando se emplea en la justa medida,
en las ocasiones y eventos
en los cuales su uso no se transforma en un abuso,
o en una pérdida de su benéfica meta.
Pero, cuando se administra irracionalmente,
en dosis irresponsables, con fines negativos, erróneamente, etc.,
entonces,
lo que originalmente era para bendición,
se transforma en su contrario.

El Todopoderoso nos ha brindado la medida de la firmeza
para que la usemos con justicia, no como excusa para el abuso.
Una cosa es la "misericordia del corazón"
y otra bien distinta la "misericordia como coraza",
para refugiarnos en un vaho de sentimentalismo banal y pernicioso,
y de ese modo no actuar de acuerdo a lo que es legal y justo.
Por lo cual,
la misericordia encuadrada por restricciones firmes y saludables,
es la fórmula para la justicia y la armonía.

También el Todopoderoso nos dotó de capacidad para ser indiferentes, insensibles,
nos dio cierta dosis de anestesia,
para que actuemos como corresponde, incluso en aquellas ocasiones que nuestro corazón se debilita y prefiere rehuir nuestra responsabilidad.
Por ejemplo,
cuando uno es padre y su bebe llora de madrugada,
la medida de la insensibilidad saludable
es aquella que
mueve al padre a proteger a su hijo,
a pesar del propio cansancio, del duro trabajo de la mañana, del esfuerzo,
y así actuar con cierta medida de insensibilidad a sus propias necesidades de sueño, reparo, etc.,
para alcanzar un nivel más alto de bienestar en el mundo.

Pero,
cercenar nuestra misericordia
hacia quien es merecedor de ella,
es un grave ataque a nuestra humanidad, a la integridad del prójimo, y al orden del universo.
Ser piadosos con quien corresponde,
es nuestro sagrado deber,
aunque sintamos que estamos perdiendo comodidad, ventaja o posición.
Unir la mente con el sentimiento,
de manera apropiada,
dentro de lo que es legal,
es el puente que posibilita a la persona, actuar en un mayor nivel de su potencialidad.

¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

Moré Yehuda Ribco


Notas:

-Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

Relatos, anécdotas y enseñanzas

Rabí Najman decía: “inclusive si alguna vez llegas -Hashem no lo permita- a quedar en bancarrota y estás realmente muy mal, casi desesperado a causa de esto, sin tener la mínima noción de como corregir al mundo, como corregirte a ti y como corregir tu vida, debes saber que todo esto te sucedió justamente por haber pensado que quedaste en bancarrota”.
Continua diciendo Rabí Najman: “solamente una cosa, si piensas que quedaste en bancarrota no se lo digas a nadie, ¿Quién sabe lo que puede suceder de acá a una hora? Un judío jamás queda en bancarrota, lo único que hay que hacer es esperar un poquito más de tiempo; de seguro las cosas habrán de mejorar. Si -Hashem no lo quiera- ya le contaste a otra persona que estás en bancarrota, debes saber que con esto te has alejado de tu propia salvación.

Preguntas y datos para meditar y profundizar:

  • ¿Cómo se relaciona el relato con el comentario a la parashá que hemos brindado?

  • ¿POr qué una persona debe ser misericordiosa también consigo misma?

  • Corregir con amor
    "No rehúses corregir al muchacho; si le castigas con vara, no morirá."
    (Mishlei / Proverbios 23:13)

    • ¿Qué simboliza el "castigo con vara" mencionado por Salomón en este versículo?

    • ¿Cuál es la vara del Eterno?

    • ¿Por qué la apropiada y oportuna corrección por parte del padre, es la que ayuda a evitar un desenlace trágico al hijo?

    • ¿Cómo se entiende que existan padres que temen, o se rehúsan, a corregir o amonestar a sus hijos descarriados?

  • Misericordia justa
    "Dijo Ribí Elazar: ‘Todo el que actúa con misericordia con el violento, finalmente actuará con violencia con los misericordiosos.’"
    (Tanjuma, Metzorá 1).

    • ¿Por qué es improcedente, y perjudicial, ser misericordioso con el malvado?

    • ¿Por qué la justicia debe estar siempre por delante, y rodeando constantemente, a la misericordia?

    • ¿Cómo puede usted actuar con justicia incluso con el malvado?

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