Ovadiá

Ovadiá

El libro de Ovadiá es el cuarto libro de los “profetas menores” se ubica entre Amos y Ioná. Es extremadamente breve, de hecho consta de sólo 1 capítulo, es decir 21 versículos. Es decir si bien el profeta Ovadiá figura en varios lugares del Tanaj y el Talmud su profecía misma es bastante corta. Y es justamente por esta razón que éstos libros de los Profetas menores son tan breves que se decidió juntarlos todo en un solo libro llamado “Tré Asar”, es decir los 12 Profetas menores para que no se pierdan al ser separados y su brevedad.

¿Quién fue el profeta Ovadiá?

Era hijo de Edom (Edom era descendiente de Elifaz, compañero de Iob/Job) y era un judío converso. Fue alumno del Profeta Eliahu, y estudió Torá de su boca. Vivió y profetizó en los días de Ajhab rey de Israel y Ioshafat rey de Iehudá. Fue contemporáneo de los profetas Ioná, Elishá y Mijaiahu.

Era muy temeroso de Dios (ver Melajim/Reyes 1 18:3, y a pesar de que hay quien quiera decir como por ejemplo Ibn Ezra que no es el mismo Ovadiá en mi humilde opinión no me parece obligatoriamente correcto, por lo que prefiero entender como la mayoría de los Rishonim). Los sabios alaban a Ovadiá y lo posicionan con un nivel de “Irhat Shamaim” incluso superior a Habraham Abinu, ya que con respecto a Habraham fue dicho que era temeroso de Dios (Bereshit/Génesis 22:12), pero con respecto a Ovadiá está dicho que era muy temeroso de Dios. (Ver Sanhedribn 39b). Y es justamente este temor de Dios y el valor de sus actos cuidándose que siempre fueran con santidad que lo llevó a alcanzar al estado de Profecía.

Y ya que estamos tocando el tema me gustaría corregir algunas confundidas y equivocadas ideas  de algunas cabezas, el erróneo dibujo de “Irhat Shamaim”, quienes imaginan a una persona “temerosa de Dios” como alguien encorvado, a quien le da miedo hablar en voz alta, temeroso del mundo, débil, frágil y enclenque. Este tipo de Irhat shamaim si bien es cierto que existe no lo niego, pero es un irhat Shamaim-temor del cielo pasul y prohibido. Justamente el irhat shamaim debe de llenar de fortaleza y energía a la persona, lo debe de llenar de fuerza y luz, si es al contrario es un temor impuro y prohibido. Es justamente es en vigor de los hijos de Israel que se ve la gloria y el honor de Dios. Am Israel debe de poseer un cuerpo robusto y vigoroso, sano física y anímicamente. Recordemos que la Torá, y la sabiduría solo nos ayudan a sacar afuera nuestra luz interior, alumbrar con nuestro ser, y la base de todo es la autoconfianza y seguridad en uno mismo. Ahora es verdad que este “temor” es el primer paso en el Irhat Shamaim (pero tampoco debe de ser tan así, sino más bien una etapa de introspección) pero no se puede vivir toda la vida en la primer estación, y menos aspirar a eso.

Y ya que estamos cito un pequeño escrito del Rab Kook al respecto:

המושג של יראת ה הוא מוסיף עוז וגבורה ונפש האדם המבין אותה בטהרתה. הוא עושה את החיים מלאים ענין ושאיפות גדולות, וממלא אותה ברוחניות נשגבה המזככת את כשרונות הנפש באור אש קודש.

אמנם לפתאים היא מתיצבת כסמל של הבהלה, הגורמת ריפיון ויאוש וחסרון אונים. זאת ההשפעה היא רעה מאד, ולכשתתפשט היא גורמת התקוממות על כלל עול מלכות שמים, מהצעירים שטעמו טעם חיים איתנים שמבקשים בצדק חיים בלא בעתה ופלצות, כי אם מלאי אמץ ובטחון גבורה (מדות הראיה יראה ג)

En resumen lo que allí dice como en muchos otros tantos lugares es lo anteriormente dicho, que gran parte de la gente suele asociar la idea de Irhá/temor con ser pasivo, caído, temeroso del mundo, asustadizo. Y es justamente lo contario, el temor del cielo debe de llenar de santidad y pujanza a la persona, vivacidad, ánimo y fortaleza. Confianza en uno mismo, valorarse y saber de la santidad que yace en nuestro interior.

Pero bueno me parece que me fui un poco del tema, volvamos a Ovadiá…

Ovadiá era muy rico y estaba encargado en la casa del rey Ajhab, y a pesar de su cercanía no aprendió de sus malos actos y costumbres. En los tiempos en que hubo decretos por parte del reinado de asesinar a los profetas, Ovadiá actuó con audacia y valor ocultando y protegiendo a 100 profetas, proporcionándoles alimento y refugio.

En la generación de Ovadiá se cuidaban mucho de no hablar “Lashón hará”/habladurías, incluso cuando Ovadiá ocultaba y protegía a los profetas de Dios, en contra del dictamen real, no le fue revelado al rey Ajhab. Y es por este mérito que salían a la guerra y vencían a pesar de adorar idolatría y otros tantos males que solían hacer.

La profecía de Ovadiá trata acerca del pueblo de Edom, descendencia de Esav. Con esto el TodoPoderoso insinuó: vendrá aquel que vivió entre 2 malvados y no aprendió de sus actos y acciones (Ovadiá), y profetizará sobre aquel (Esav) que vivió entre 2 justos y no aprendió de sus actos. El profeta Ovadiá describe el duro castigo que le depara a aquellos malvados del pueblo de Edom que oprimieron al Pueblo de Israel:

“Porque cercano está el día del Eterno para todas las naciones, como tú has hecho así te será hecho a ti. Tu acción recaerá sobre tu propia cabeza” (1:15)

Se narra la mala conducta de Ezav con Iaakov, como será la Ghehulá/redención de Israel, y como se revelará el Eterno en aquellos días.

“Y los cautivos del Eterno los hijos de Israel, los que están entre los knaanim/cananeos hasta Tzarfat (Francia) y los cautivos de Ierushalaim hasta Sefarad (España) poseerán las ciudades del sur

“Y subirán salvadores en el monte de Tzión para juzgar el monte de Esav, y el reino será del Eterno.” (cap. 1: 20-21).

Se podría decir en resumen que la idea de la profecía de Ovadiá al igual que otros tantos profetas es que el reinado del Eterno se levantará con todo su esplendor solo luego de haber exterminado la maldad del mundo. Haber hecho justicia entre los malvados y los justos.

El libro está escrito en forma de canción o poesía. Se repite en varios versículos las mismas palabras o preposiciones.

Al igual que el resto de los profetas, la profecía de Ovadiá está basada en palabras ya escritas en la Torá, veamos en este caso al mismo Bilham que vislumbra de la misma forma el tema:

“Lo veré, pero no ahora, lo miraré, pero no está cerca. Una estrella ha surgido de Iaacov (Jacob) y un portador de cetro ha subido de Israel, y atravesará a los nobles de Moab y los hijos de Set. Edom será una conquista y Seir será la conquista de sus enemigos, e Israel alcanzará el logro. Uno de Iaacov (Jacob) dominará y destruirá los restos de la ciudad” (Bamidvar 24:17-19)

También podemos encontrar que varias partes de la profecía de Ovadiá se parece en demasía en las expresiones lingüísticas a la de Irmiahu/Jeremías. (ver por ejemplo Ovadaia 1:1-9  vs Irmiahu 49) o también a la profecía de Ioel. Sobre esta similitud ya los sabios nos aclararon (ver Sanhedrín 89a) que no hay 2 profetas que profeticen exactamente lo mismo, pero puede ocurrir que los estilos en los que recibieron la profecía sea muy similar y esto se vuelca y se hace palpable en la escritura, y se nota en la similitud de las palabras y expresiones. (Ver También Rabí Itzjak Habrabanel acerca del tema).

 

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Yehuda Ribco

Notable. Mil gracias por este post y los anteriores de enorme valor y calidad. Es un lujo disfrutárlos estando de vacaciones

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