Categoría: Creencias

  • El séptimo día universal

    Hace unos días escribí y publiqué el texto llamado: “Del caos al orden”, el cual contiene el siguiente pasaje:

    “Observemos que el día séptimo, Shabbat del Eterno, es el período que estamos transitando actualmente.
    La Era Mesiánica implica el comienzo de una nueva “semana”, un nuevo orden de la realidad, más perfeccionada.”

    Recién un querido amigo me preguntó: “Según el párrafo, ¿toda la historia de la humanidad esta dentro de un período de tiempo que se entienda como un «gran día sétimo»?”.

    La respuesta es un claro y rotunda SÍ.
    Cada uno de los seis “días” anteriores, que como dijimos son períodos indeterminados de tiempo extensamente largo, finaliza con una misma fórmula: “baiehi erev baiehi boker”, que se traduce habitualmente como “fue el anochecer y fue la mañana”, pero que nosotros aprendimos que es más correcto comprenderlo como “fue el caos y fue el discernimiento”.
    Pero, del día séptimo no encontramos tal fórmula.
    Por tanto, estamos en el proceso que va del caos al orden que corresponden a este tramo de la evolución de la creación.
    Aún no hemos finalizado este día séptimo.
    Cuando lo hagamos, el nuevo tiempo será la Era Mesiánica.

    Esto que te estoy comentando ahora no es una mera opinión personal, sino que el propio texto santo de la Torá lo expresa negro sobre blanco:

    «Así fueron terminados los cielos y la tierra y todos sus ocupantes.
    Finalizó Elohim en el séptimo día la obra que había estado haciendo, y cesó en el séptimo día de toda la obra que había hecho.
    Y Elohim bendijo y santificó el séptimo día, porque en él cesó de toda Su obra, que Elokim creó para hacerse.»
    (Bereshit / Génesis 2:1-3)

    El Eterno cesó de crear, pero dejó la obra creada para hacerse.
    Es decir, tenemos nosotros que tomar la posta y continuar el proceso de creación.
    Hay todo un mundo por desarrollar a partir de lo que Él nos ha otorgado.
    Porque Él, está “descansando”, es decir, se abstiene de realizar obra creativa.
    Nos dejó a cargo, tal como los gentiles pueden realizar “melajá” en Shabat (día séptimo, de no labor creativa por parte de los judíos), pero los judíos deben abstenerse de realizarla.
    Nosotros estamos encomendados por Él para continuar la tarea, completarla, llevar al mundo –en aquello que está a nuestro alcance- desde el caos al orden, en la faceta que corresponde a este período de la creación.

    Cuando el día séptimo finalice, cuando el “sol caiga” y esté comenzado la noche del día siguiente, estaremos listos para comprobar si hemos hecho nuestra tarea, o si entraremos a la nueva semana en falta.
    El Socio evaluará y entonces veremos si comenzamos la Era Mesiánica de modo apacible, por haber hecho nuestra parte en la Obra; o seremos zarandeados por las circunstancias, que deberán acomodar la realidad a la nueva Realidad.

    Si somos atentos, estamos ya en el ocaso del séptimo día, la semana está finalizando.
    El retorno de los hijos de Israel a su patria es una gran señal, así como un Estado fuerte e independiente augura el comienzo de la nueva etapa.
    Los que están trastornados por sus EGOs, los que creen poder oponerse a Dios (que también es su Dios), harán lo posible para mantener el caos, para que el nuevo día no comience.
    Pero, es imposible detener el proceso.
    Podemos ser parte constructora de SHALOM, o entorpecerlo, sea como sea, habrá SHALOM.

    Aprovechemos el séptimo día universal que está finalizando, para completar humildemente nuestra tarea: construir SHALOM con acciones concretas de bondad Y justicia.

  • Resp. 5947-El secreto de la prosperidad divina

    Estimado profesor Ribco:

    Este es un comentario, seguido por la solicitud de su opinión, por lo que no estoy seguro de si éste es el canal apropiado para presentarlo, en todo caso aquí va:

    Recientemente, una conclusión asombrosa y al mismo tiempo simple, me sorprendió al reflexionar sobre los sacrificios y las fechas del calendario judío.

    Cada sacrificio requería un animal sin defectos. Durante algunas fechas, en cada día podían darse unos 30 sacrificios de novillos, macho cabríos y corderos, todos cuidadosamente seleccionados. Esto hace unos 210 animales propicios en una semana.

    Me pregunté cómo hacían para obtener tanto ganado en condiciones físicas apropiadas, y la respuesta lógica es: tenían que tener un sistema agroalimentario regido por altísimos estándares de calidad, tanto para los animales como para los vegetales utilizados para la alimentación de éstos.

    Entonces, por lógica, tenían una ganadería y unos cultivos de calidad que constituían la prosperidad del pueblo.

    Conclusión sorprendente!: Con el objetivo de mantener el estándar requerido para las ofrendas a D-s, el pueblo se comprometía con un sistema de trabajo que necesariamente generaba riqueza y prosperidad. Así, sin magia ni milagros, el servicio honesto y comprometido a D-s, obliga a un trabajo cuidadoso que eleva la calidad de vida de las personas. Lo interesante es que se invierte el paradigma al cual uno está acostumbrado: las religiones con su pensamiento mágico: llevan a esperar el milagro que genere el bienestar con la prosperidad incluída… mientras que el pueblo Judío, usaba la vía contraria, creaba prosperidad y un éxito diferenciado de los otros pueblos, casi «accidentalmente» al tratar de mantener los estándares en el camino hacia el servicio a D-s.

    ¿Es correcta esta apreciación?

    Muchas gracias por su opinión.

    Un saludo cordial.

    Gerardo Lacouture.

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  • Resp. 5946-¿Prosperidad de origen divino?

    Fuí evángelica, ya no lo soy, ellos
    hacen que las personas pacten a D_os Dinero para recibir milagros económicos, mi pregunta es por que lo he visto
    Si ellos pactan y dicen que dios, les contesta es el mismo D-Os de Israel que le contesta ó es algún demonio que les contesta.las peticiones, por que conozco, a varias personas de la tal iglesia evangelio de la prosperidad , a la que pertenecí , gracias a D_os ya no lo soy , que en verdad han conseguido según ellos después que pactan, carro casa. etc, a veces cuando veo esto me confundo
    Graciela Ford (en FULVIDA.com)

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  • Preg. 5944-¿Todos estamos bajo el divino juicio del Eterno?

    En lo que respecta la Biblia, es un si.
    Michelle Lorca, 25, op mineras, Chile

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  • Resp. 5943–¿Diezmo al pastor o caminar junto a Dios?

    Se puede decir ahora de Los que sirven en las iglesias Como musicos o coristas o pastores que son levitas De ahora y as i darles el dizmo a ellos ?
    Horacio Cisneros

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  • Turistas en el muro

    Te hablaré de una de las habituales presencias en el Muro Occidental, también conocido como “de los Lamentos”. El famoso “KOTEL”. Es un trozo pequeño de la muralla que rodeaba al complejo del santo Templo del Eterno en Ierushalaim. Ni los enemigos de Dios e Israel, ni los elementos naturales, lograron derribarlo, allí permanece erguido, como monumento a la Presencia y a la presencia milenaria de los dueños de esa tierra: los judíos.

    Los curiosos turistas, nunca faltan por allí, ¡y que siempre estén!
    Es probable que solamente deseen checar en su lista este sitio de interés. Se encuentra en los itinerarios publicados online o impresos, es parte de los tours que están organizados, ningún guía dejará de pasar por él. ¿Será como la torre Eiffel en París, como el Empire State en Nueva York, como las Pirámides en Guiza, o el Partenón en Atenas?
    Sí, comparte con estas referencias turísticas esa condición de atracción para el inquieto excursionista.

    Te apuesto a que se tomarán la infaltable selfie, o algún vecino parará a tomarles la fotito obligatoria; es esa junto al mástil con la bandera del Estado de Israel, con la pared de piedra milenaria al fondo. Habrá otra más tocando las piedras. Otra abrazando al muro, o como desfalleciendo ante él. Y sí, estará también la panorámica desde la explanada tomando el conjunto de la estructura. Alguno que otro también sacará la foto desde el mirador que está justo en frente, o en las escalinatas rumbo a él. Quizás quien vaya o venga por el “shuk” tenga un panorama no tan habitual, como de aquellos que vienen por el lado del barrio judío, y sonría al toparse de pronto con la imagen del sitio santificado y tome allí la foto para publicar en su red social favorita.

    Ya está el paseo, al cual se le pudo sumar el entrar a la parte techada y por ahí quizás se hizo el tiempo para pasear por los túneles que ponen de manifiesto su gran presencia bajo tierra.

    Tal vez agregarán algunas de las habituales actividades de los visitantes del lugar, sea que éstas tengan algún sentido trascendente o no. ¿Qué le importa eso al turista?
    Meterá a presión el papelito con los pedidos a Dios, como si fuera una especie de Papá Noel celestial a la espera de cartitas de sus hijitos para saber qué desean y concederles milagrosamente las peticiones.
    Otros, por ahí, tienen un sentimiento encontrado con esta práctica. Por una parte saben que Dios no precisa de estas cuestiones, Él sabe mejor que uno mismo lo que pasa por nuestro interior; por ello, es superficial y excesivo poner una notita dirigida al “Kotel” para comunicarnos con el Padre Celestial. Pero, por otra parte, quieren ordenar sus pensamientos/emociones, para ello las plasma por escrito, en ese trocito de papel que luego será introducido en las rendijas del querido muro. Es como un mecanismo para priorizar ideas, para aclarar puntos en su vida, y una manifestación de confianza en que uno hará con responsabilidad su parte en tanto sabe que Dios siempre hace la que a Él corresponde.

    Luego, quizás se apile junto a una muchedumbre bailoteadora para dar giros alrededor de algún niño que celebra su bar mitzvá, o algún otro evento festivo.
    Tendrá en mente reflexionar con la frente pegada a las rocas, dándose así un tiempo para sustraerse a las cosas exteriores. O será solo una pose, algo que los demás hacen y hay que hacer.

    Por ahí se le ocurre que es buena idea rezar, sea el rezo obligatorio y fijado por los Sabios, o una espontánea manifestación religiosa y/o espiritual.

    Hasta tal vez se coloque tefilín, si es judío. No faltará el amable señor que los ofrecerá para que el interesado (o no) cumpla con este precepto para los judíos.

    No olvidar que también hay gente que está solicitando caridad, algunos para instituciones, otros para asuntos personales. Estos pedigüeños profesionales no se abalanzarán en tropel sobre el visitante, sino que estarán a un lado, esperando la consideración de quien quiera aportarles algo. Algunos colectan diariamente billetes en fajos de buen tamaño, otros tal vez no saquen ni para un pan viejo y un poco de sal. Como sea que fuera, el turista también puede ser solidario, aquí ante el Muro, o en otra oportunidad, siempre ofreciendo de su dinero para el beneficio del prójimo, sin esperar nada a cambio.

    Si el turista está escoltado por algún guía, sea certificado o no (es importante estar BIEN acompañado), probablemente tenga la ocasión de aprender algunas cosas interesantes, sobre el pasado lejano, el más reciente y la actualidad. ¡Anímese a aprender, es algo bueno, querido turista en este mundo!

    Como es turista, encuentro dudoso que se declare a su mujer amada allí y le proponga matrimonio ante la Presencia del Eterno. Pero no puedo saberlo, quizás sabe de esta moda y le parezca pintoresca y oportuna para realizar.

    Pero, en verdad no sabemos que hay en la mente de cada uno. Por ahí sus ideas son mucho más intensas que la actitud manifestada.
    Tal vez sus emociones sean profundas, insospechadas, con una conexión con aspectos que ni siquiera advierte en su vida cotidiana.
    Quizás su NESHAMÁ encuentre un canal para hacer llegar la LUZ a rincones que hasta ese momento habían permanecido en oscuridad, o penumbras.
    ¿Cómo saberlo?

    En ese un punto de encuentro con la historia de la espiritualidad, tantas cosas suceden a cada instante.
    ¿Qué pasará contigo cuando lo visites la próxima vez?

    En febrero 2016, si Dios quiere, nos encontraremos allí para un evento noájico.
    Tendremos ocasión de ser curiosos turistas o algo más.
    Pero solo lo podrás saber, o experimentar, si estás allí. Podrá ser dentro de este encuentro único o en otra ocasión, como sea que fuera, que sea para construir SHALOM.

  • Irhat Hashem–temor/reverencia del Eterno

    Tienes a un hombre destacado como el rey David, con muchísima experiencia de vida, con estudios acumulados en varias áreas, con inspiración divina fluyendo por él, que te dice:

    «Venid, oh hijos, escuchadme; la reverencia al Eterno os enseñaré
    (Tehilim / Salmos 34:12)

    ¿Cuál te imaginas que será su enseñanza?

    Te propongo que hagas ahora una pequeña lista con lo que tú supones, escríbela, por favor.
    No vale buscar el salmo y copiarlo, ni leer unas líneas más abajo este post, ni recurrir a la memoria si es que te lo sabes.
    Vamos, ahora haz por favor el ejercicio que te propuse.
    Gracias.

    Antes de continuar con la respuesta, veamos brevemente que podemos entender por “irhat Hashem”, la reverencia/temor al Eterno.
    Con tu permiso, cito un viejo texto de mi autoría:

    “…irhat Shamaim no significa paralizarse por el miedo, ni vivir petrificado sin disfrutar de lo bueno que la vida provee.
    Todo lo contrario, el que es verdaderamente un irhe Shamaim (temeroso de Dios), goza de cada ocasión para el gozo, y aprovecha la vida hasta su última gota, en tanto se aparta de todo lo erróneo, perverso, extraviado y falso.
    Para resumir, irhat Shamaim sería mejor traducido como «reverencia a Dios», que significa ser fieles a Dios, y estar conscientes de que cada acto (público o privado) tiene consecuencias. “
    http://serjudio.com/rap1501_1550/rap1515.htm

    Creo que con este párrafo ya vamos encaminados a saber cual podría haber sido la continuación de la lección que ofreció el rey David unos renglones más arriba. ¿No?
    ¿Te vas haciendo una idea?
    ¿Se parece a lo que anotaste unos minutos atrás?
    Quizás una lección del rey Salomón, hijo de David, te oriente aún más:

    «La conclusión de todo el discurso oído es ésta: Teme a Elokim y guarda Sus mandamientos, pues esto es el todo del hombre.
    Porque Elokim traerá a juicio toda acción junto con todo lo escondido, sea bueno o sea malo.
    »
    (Kohelet / Predicador 12:13-14).

    Leyendo y captando la esencia de las frases de Salomón, encuentro que es algo que se vincula con el cumplir Sus mandamientos, aquellos que te corresponde cumplir.
    Es algo que te hace persona, que te distingue del resto de los seres vivos.

    Pero, todavía quizás no está del todo definido, por lo cual leeremos las palabras del salmista:

    «¿Quién es el hombre que desea vida? ¿Quién anhela años para ver el bien?
    Guarda tu lengua del mal y tus labios de hablar engaño.
    Apártate del mal y haz el bien; busca la paz y síguela.»

    (Tehilim / Salmos 34:13-15)

    Por lo visto no está mencionando ningún ritual, ningún rezo, ninguna ideología, nada de frases de rabinos para compartir por Facebook, ninguna impostura religiosa, ni celebración congregacional.
    Ni indica tampoco observancia de preceptos dirigidos a adorar al Eterno, ni cosas vinculadas al Templo. Menos aún algo así como “fe”.
    Es extraño, pero está expresado con definitiva claridad.
    La irhat Hashem se compone de cuidar el habla, para no murmurar, ni calumniar, ni agredir, ni engañar, ni ventilar lo que debiera ser oculto. Es decir, el rey David está indirectamente diciendo que la Comunicación Auténtica es un elemento clave para todo aquel que desea ser reverente del Eterno.
    Y además, la irhat Hashem se sustenta en la construcción de SHALOM, con acciones concretas de bondad y justicia. Apartarse del mal para hacer el bien. Construir SHALOM. Buscarla en donde se encuentra, fabricarla cuando falta.

    Pero, además nos dice cual es el resultado de vivir de esta manera: una buena vida, prolongada, agradable.

    ¿Será casualidad que con estos principios trabaja sustancialmente la CABALATERAPIA, esa que con tanta insistencia venimos elaborando y enseñando desde hace unos cuantos años?
    Ten presente al Eterno, vive de acuerdo a Su Voluntad, expresa tu identidad espiritual por medio del camino que Él ha diseñado para ella.
    Toma conciencia de tu presencia en el mundo, del valor de tus acciones y de tus omisiones.
    Guárdate de romper tu pacto, el noájico para los gentiles y el judaico para los judíos.
    Admite tu limitación en tanto te haces una idea superficial de lo insospechado que es el infinito poder del Eterno.
    Entonces, vivirás de verdad.

  • ¿Qué es el hombre para que le recuerdes?

    Tu cuerpo es limitado, apenas si algunos centímetros para allí, otros para allá, con una fuerza y resistencia minúsculos.
    ¿Sabes cuánto tiempo vivirías si te faltaran los nutrientes esenciales que posibilitan el trabajo de las funciones vitales?
    Hasta un pequeño elemento faltante o sobrante, tiene un poder enorme, por ejemplo un gen o un virus, comparado con nuestra supuesta supremacía como humanos.
    Entonces, tenlo presente, estás enormemente limitado por ser cuerpo y depende de lo material.

    Tus emociones, que tienen arraigo en el cuerpo vale recordar, te limitan de manera abrumadora.
    Un momento rebosas de alegría, al punto de no distinguir  amigo de estorbo, para pasar al instante siguiente a un amargura oscura que todo equipara hacia abajo.
    ¿Dónde está tu grandeza, oh humano que te ves más que un ángel, a la hora del derrumbe emocional?
    Hasta una brisa tiene la capacidad de hacer variar tu humor, ¡cuánto más las palabras que te atraviesan como alfileres!
    Entonces, no te olvides de lo limitado que eres, dependiendo de unas hormonas y neurotransmisores, del trabajo ordenado y prolijo de tu organismo, de tus hábitos correctamente educados.

    Tus lazos sociales pueden ser herramientas muy eficientes y provechosas, pero al mismo tiempo la sociedad que formas y eres te limitan abismalmente.
    Lo que te brindan de esperanza, te lo quitan de un golpe.
    Cuando vas de un lado a otro sin reconocimiento, sin aprecio, sin aprobación, sin ser parte; entonces sufres cruelmente el no poder cambiar tu situación. Aunque tengas el estómago lleno, aunque de alguna forma engañes a tus emociones, al estar solo, como una sombra anónima que pasa sin ser percibida, te das cuenta de que poco vale y cuanto vale.
    Al reflexionar en tu situación, pueden recorrerte escalofríos si te das cuenta lo precaria que es nuestra existencia, como parecemos arañitas pendiendo de un hilito invisible que nos sostiene agarrados vaya uno a saber dónde.

    Tu mente es un poderoso instrumento de superación, de avance, de logros. Mundos y universos pueden ser accedidos y creados con la potencia de la mente. Pero, es tan sensible, tan impredecible. Al menor contratiempo puede trastornarse, marearse, confundirse, ser atrapada por las maquinaciones emocionales, dejarse subyugar por los licores sociales, arrodillarse exánime ante los requerimientos del cuerpo. Y secuestrada, la mente se puede convertir en un enemigo terrible, pues dedica tus energías a mantenerte atorado, encerrado en celditas mentales.
    Tan impotente somos, que parece mentira que tengamos tantos avances en tantas áreas; éxitos y triunfos imposibles para el resto de nuestros hermanos creados en el mundo. Y sin embargo, seguimos siendo delicadamente débiles, incluso incapaces de asegurar al 100% si ahora estamos despiertos y conscientes de la realidad, o si solo somos espejismos de algún sueño o partícipes en un delirio esquizofrénico.

    Ilimitado es el espíritu, conectado con todo, en todo lugar, en todo tiempo.
    De un poder increíble.
    Lo que digamos de él no deja de ser mera especulación y metáfora, tan diferente a lo que el resto de nuestras dimensiones conoce, entiende y experimenta.
    Allí está nuestra esencia, nuestra identidad más fiel y auténtica; y al mismo tiempo la más ignorada e imposible de descifrar. Tenemos la capacidad de disfrutar y estar en shalom, pero no lo hacemos mientras estamos en este mundo. Nos limitamos y vivimos limitados, en impotencia, reaccionando, atemorizados, rehuyendo a vernos en el espejo real.
    Si tan solo pudiéramos dar un vistazo a nuestro ser y al del prójimo, encontraríamos la forma para hacer de nuestra existencia un sorbo de felicidad y construir SHALOM de manera veraz, con acciones de bondad y justicia.

    Pero no, seguimos en la celdita mental, siendo religiosos, fanatizados, automatizados, víctimas y victimarios de nuestras impotencias, en lugar de victoriosos a causa de nuestra esencia.

  • Amar a Dios

    Dijo Hilel el sabio, en su lección del mandamiento judío en la Torá “ama a tu prójimo como a ti mismo, yo soy el Eterno”: “Lo que te resulte odioso a ti, no se lo hagas a tu prójimo”.
    Y añadió que esa era la médula de la Torá, su esencia, que el resto es un comentario, el cual el judío debe estudiar y cuando sea adecuado realizar.

    Humildemente yo me planteo: Quizás la mejor manera para expresar nuestro amor pasional por Dios sea amar al prójimo plenamente, lo que significa construir shalom con acciones concretas de bondad Y justicia, en lugar de preocuparse por cuestiones teológicas o de inferencias e imaginaciones “bíblicas”.

    Amar a Dios al amar a Sus criaturas, cuidándolas, ayudándolas a alcanzar su máximo nivel.
    AmarLo por ser leal a Su Voluntad, conociendo y cumpliendo con lo que Él quiere de cada uno.
    Amar a Dios, más allá de los balbuceos egoístas de cualquier religión, carente de pretensiones y exigencias, simplemente amarLo tal como Él exactamente ha dicho que lo hiciéramos.

  • Si le pegas a tu asna

    «Entonces el Eterno abrió los ojos a Balaam, y él vio al enviado del Eterno de pie en el camino, con su espada desenvainada en su mano.
    Balaam se inclinó y se postró sobre su rostro.
    El enviado del Eterno le dijo: -¿Por qué has azotado a tu asna estas tres veces? He aquí, yo he salido como adversario, porque tu camino es perverso delante de mí. El asna me ha visto y se ha apartado de mi presencia estas tres veces. Si no se hubiera apartado de mí, yo te habría matado a ti, y a ella habría dejado viva.
    Entonces Balaam dijo al enviado del Eterno: -He pecado. Es que yo no sabía que te habías puesto en el camino, contra mí. Pero ahora, si esto te parece mal, yo me volveré.»
    (Bemidbar / Números 22:31-34)

    Te recomiendo leer los versículos previos para tener una idea de lo que está aconteciendo aquí, en su versión hebrea original o en una traducción fidedigna judía y leal a la tradición.

    Me llama la atención muchas cosas de todo el relato, pero de este breve pasaje en particular hay algo que destella con fuerza en su extrañeza: ¿acaso no tiene el emisario celestial nada mejor para decir que “¿Por qué has azotado a tu asna estas tres veces?”?
    Se supone que el ángel estaba en una misión especial, para enderezar la conducta de este gran profeta gentil, que tenía mucha fe en Dios, y sin embargo era pecador.
    Se supone que si el enviado estaba en el camino insistentemente, debería haber mencionado algo de lo que Balaam haría pronto, cuando cumpliera su mercenario contrato para maldecir a Israel.
    Pero no, en el texto de la Torá vemos que no habla ni una letra de ello (aunque el midrash dice que sí), sino que resulta ser un ángel de la protectora de animales, puesto que es del maltrato animal que lo escuchamos decir algo.
    Y sin embargo, él estaba en la senda del profeta antes de que éste castigara injustamente al leal animal. Entonces, ¿dónde quedó el gran mensaje espiritual que seguramente tenía para pronunciar el ángel? ¿Adónde fue la lección acerca de la moral, y la ética, y el amor al pueblo de Dios, y el no desear el mal al inocente, y el andar por la vida construyendo SHALOM? ¿Dónde quedó una tremenda enseñanza acerca de no odiar al santo pueblo de Israel ni provocarle a daños?
    ¡Todo eso se perdió, si es que alguna vez estuvo, para ser reemplazado por la pregunta: “¿Por qué has azotado a tu asna estas tres veces?”!

    Aún más confusión añade el dato que aporta el midrash, cuando cuenta que el ángel se encargó de que la asna falleciera ahí mismo, para que no la convirtieran los tontos en una deidad y para que se disminuyera la vergüenza que sufriría Balaam.
    Así pues, no era de la protectora de animales, ¿o sí?

    Es todo tan raro, y me sigue atormentando la duda: ¿no tenía algo mejor para decir el ángel al revelarse a ojos del gran sabio gentil?

    Con placer y ansioso espero tus ideas al respecto.

  • Enfocarse y elegir

    El cerebro funciona como filtro, porque no todo lo que ingresa por nuestros órganos sensoriales es finalmente percibido y llevado a la conciencia.
    De no ser así, estaríamos saturados de información, imposibilitándonos la existencia. Imagínate la cantidad impresionante de datos que te están atravesando en este mismo instante, que si tú no contarás con la capacidad de filtrarlos, estarías saltando de uno a otro de manera ininterrumpida.

    Lo mismo ocurre con aquellos pequeños fragmentos de información que provienen de nuestra NESHAMÁ, en nuestro cerebro se encuentra el receptor de la LUZ de la NESHAMÁ, pero también su bloqueo.
    Igualmente, la información que recibimos por la vía espiritual ya está sumamente limitada por bloqueos impuestos desde Arriba.
    Apenas si algunas inspiraciones, ínfimas intuiciones, retazos de claridad arropados en sueños; por ahora no mucho más, hasta que se abra nuevamente el canal profético, cerrado ya hace unos 2500 años.
    ¿Cómo sobrevivir a la saturación de información (¿casi?) infinita sin el debido entrenamiento, fortaleza, pureza, conciencia, etc.? Por ello, el cerebro primero es un gran deflector, para luego sí permitir cierto grado de receptividad.

    El cerebro también opera en un modo economizador de energía.
    Se enfoca en aquello que le llama la atención, no desperdicia habitualmente energía en analizar o decodificar información accesoria o redundante.
    Toma apenas algunos datos y con ello completa paisajes mentales complejos. En base a la experiencia puede diseñar paisajes que coincidan más plenamente con la realidad externa. Pero, obviamente no hay una certeza absoluta.

    Así vamos construyendo nuestro mundo interno y comprendiendo o dando sentido al mundo externo.
    Dejando de lado infinidad de cosas, para dejarnos atrapar por unas poquitas que se transforman en el centro de nuestra atención, y que codifican nuestras creencias, y nos hacen percibirnos de determinada forma y actuar en consecuencia.
    Es como si las oportunidades para elegir se esfumaran, se redujeran, para quedar unas poquitas, aquellas que pasan el filtro en forma de embudo de nuestro cerebro.

    Aquello que nos atrae está programado en nuestra naturaleza primitiva, la genética y la espiritual.
    También vamos aprendiendo de otras personas a orientar la atención. Son fundamentales los primeros años de vida para la formación de esas tendencias, creencias, hábitos que se adquieren y complementan (a veces contradicen) la naturaleza innata.
    La gran tarea que tenemos por delante es tomar esto que se nos ha dado y transformarlo en un espejo de nuestro Yo Auténtico.
    Así, cuando nuestro Yo Vivido representa a nuestro Yo Auténtico, hemos logrado establecer la armonía interna, y probablemente la externa.

    Cualquiera puede vivir dejándose llevar por sus instintos o tendencias, o seguir como necio los mandatos que se nos han introducido de fuera.
    No tiene mucha grandeza el seguir como autómata los hábitos, el echar culpas a los adultos que nos criaron, o excusarse en que es a causa de la sociedad, o un destino perverso, o lo que fuera.
    La belleza del ser está en lograr enfocarse, encontrar lo que es relevante, y decidir para optar por lo que da vida, que es lo que construye SHALOM.
    Ampliar la conciencia, encontrar otras opciones, darse cuenta de lo que es permitido y evaluarlo, en tanto se aparta de aquello que ha sido prohibido.

    Cada instante es una clase, y cada lugar una aula de estudios. Cada persona con la que nos cruzamos un maestro.
    De lo simple, de lo corriente, de lo rutinario, también tenemos lecciones para aprender.
    Todo sirve como oportunidad y desafío, por lo que deberíamos estar consientes, enfocados, atentos y escoger lo que construye SHALOM.

    Al tener claro esto, no estaremos más a la espera del aplauso de otros para sentirnos a gusto con nosotros mismos.

  • Respirar y ser

    Por ahí oíste como en el Oriente Lejano se suelen usar técnicas de respiración para meditar, fortalecerse, calmarse, enfocarse, etc. ¡Si hasta conectamos el arte del respirar con la India o por ahí! Como si fueran ellos los dueños e inventores del asunto.

    También entre los muchachos New Age se encuentran rituales o recomendaciones que atienden al uso de la respiración como mecanismo de armonía emocional e incluso mental. No es extraño esta ocurrencia, pues mucho de lo New Age tiene raíces orientales, aunque no todo.

    Aunque ellos consideren que son instrumentos espirituales, realmente no lo son.
    Recordemos que espiritual no es algo agradable a los sentidos, que te hace sentir emocionado positivamente, ni que te llena el alma de alegría. Menos que menos lo espiritual es algo religioso, puesto que religión es la corrupción, la distorsión, la burla de lo espiritual.
    Espiritual es cumplir con los mandamientos que te corresponden específicamente a ti cumplir, de acuerdo a tu identidad espiritual (7 si eres gentil, los que te toquen de los 613 de la Torá si eres judío) y a tu lugar en el mundo.

    Al venir de esos lares podríamos suponer que es mejor evitar estas ideas del uso de la respiración como instrumento provechoso, pues seguramente están contaminadas con influencias idolátricas o supersticiosas, que nos pueden desviar del buen camino espiritual.
    ¡Cuántos queriendo hacer bien las cosas, pero solamente usando la buena voluntad pero no el conocimiento, terminan empantanados y lejos del hogar!

    En realidad, el origen del uso de la respiración como mecanismo positivo se encuentra en el propio nacimiento del hombre, del ser humano.
    Al respecto podemos usar el sagrado texto de la Torá para comprobarlo:  «formó el Eterno Elohim al humano, polvo de la tierra. Y sopló en sus narices aliento de vida, y el humano llegó a ser un ser viviente.» (Bereshit / Génesis 2:7).

    Ya sabemos que somos pentadimensionales, y este texto habla de varias de nuestras dimensiones.
    Lo material, cuando nos informa que somos un cuerpo terrenal, que por tanto compartimos con el resto de lo terrestre nuestro humilde origen. No somos de una sustancia diferente, más noble, única. No señor, somos idénticos a los animales en lo que a físico se refiere.
    Y somos seres vivos, como una bacteria, un hongo, una planta. Tampoco en eso misterioso llamado vida nos diferenciamos notablemente de nuestros hermanos vivos.
    Sin embargo, cuando la Torá relata nuestra creación como especie, hace especial énfasis en que el Eterno Elohim sopló en nuestro cuerpo el aliento de vida, al que denomina NISHMAT JAIM, para que de esa manera fuéramos NEFESH JAIA.
    NEFESH, que traducimos como alma, es la energía vital, lo que nos permite estar con vida. Es lo mismo que poseen todos los otros seres vivos.
    Pero la NESHAMÁ, el espíritu, es algo único de la especie humana, lo que realmente nos distingue del resto de las criaturas terrestres. Porque, si pusiéramos un Homo Sapiens y un Ben Adam uno junto al otro, no notaríamos diferencias. Si los viéramos interactuar, veríamos las mismas cosas. Si se aparearan, habría descendientes. Hasta incluso el Homo Sapiens tenga “religión”, tal como muchos Ben Adam la tienen. Y sin embargo, hay algo que los diferencia y es una brecha que no se puede cerrar, el Homo Sapiens carece de NESHAMÁ, en tanto que el Ben Adam ES NESHAMÁ encarnada que forma junto a las otras cuatro dimensiones a cada ser humano en este mundo.
    ¿Entiendes el asunto?
    ¿Te complica mucho en tus esquemas acerca de la creación, la evolución, el origen de las especies, la distinción del hombre de las otras criaturas, etc.?

    El relato de la Torá nos informa que al introducir su hálito de vida el hombre fue hombre, antes era un ser terrenal solamente.
    Entonces, podemos aprender técnicas de respiración que se abstengan de toda creencia o alusión idolátrica y/o supersticiosa, pero que nos ayuden a manejar armoniosamente los flujos aéreos para calmarnos, fortalecernos, enfocarnos, aflojar tensiones, ser receptivos, e incluso también prepararnos para actuar espiritualmente (con mayor decisión y fidelidad cumplir los mandamientos que nos corresponden).

    Vamos a ver un ejercicio que podrías practicar al menos una vez al día.

    Toma aire, siguiendo la técnica que desees y sea practicada por gente que sepa del asunto, para así ayudarte reconocer que estás haciéndolo para despojarte de barreras, quitar obstáculos, y así permitir que la LUZ del Eterno que brilla constantemente en tu NESHAMÁ te alumbre y conduzca por la senda del bien.
    Y al expirar imaginar como se desprenden pedazos de las manchas que obstaculizan la LUZ y se van de tu vida, dando espacio a que la LUZ alcance cada rincón. Entonces estarás anímicamente más pacífico, más dispuesto a realizar la TESHUVÁ necesaria, para de esa forma vivir espiritualmente y ya no más en penumbras.
    Te vivificas físicamente, emocionalmente, mentalmente, lo que repercutirá socialmente y espiritualmente.
    Recuerda, el respirar en sí no es una tarea espiritual, sirve solamente como ayuda para actuar espiritualmente.

    Inhalas, se expande tu abdomen, tu tórax, te cargas con energía vital.
    Exhalas y te contraes, te relajas, te rindes del deseo de controlar todo y todo el tiempo. Aceptas con humildad, re relajas y fluyes. Admites tus limitaciones, sabes tus fuerzas, y entonces ya no malgastas energía, tiempo, vida en cosas inútiles o perjudiciales, sino que las guardas para lo que realmente es provechoso y bendito.

    Relajas tu cuerpo, aflojas tus emociones, descargas tus pensamientos. Liberas la tensión del cuerpo, dejas las mochilas pesadas que no tienes porque estar cargando. No estás a la defensiva, ni preparado para el ataque, ni huyendo. Estás cómodo, te sientes confortable, respiras en paz.
    Estás, nada más que eso.
    No controlas tus pensamientos, los dejas ir y venir.
    No te pegas a nada, no peleas, no quieres controlar, solamente ser estando.
    Pero te concentras en respirar como aprendiste a hacerlo para obtener buenos resultados. Y si no te sale, tampoco te perturba, fluyes, haces lo que mejor puedes. Respiras, te llenas de poder por no pretender ser un dios que todo lo puede.

    No precisas demostrar nada a nadie, ni hacer nada que aplaudan y te califiquen.
    Solo respira, déjate estar, déjate ser.
    Tú eres NESHAMÁ en viaje por este mundo, siendo pentadimensional, con sus defectos y ventajas.
    Respira y atiende a todo, sin dejarte atrapar por nada.
    Date cuenta de lo que te está perturbando, lo que no te deja ser tú, lo que te hace usar disfraces que te alejan de tu Yo Esencial.
    Identifica lo que puedes mejorar de tu vida cotidiana, así como aquello que debe ser reparado por medio de la TESHUVÁ. Pero no te quedes atrapado por ello, simplemente apúntalo en tu memoria y sigue sin controlar nada, sin detenerte, simplemente respirando y siendo.

    Percibe, disfruta, viaja mientras respiras y llenas tu organismo de buen aire mientras exhalas lo que no te sirve, que arrastra consigo las imágenes de las manchas que han estado bloqueando la LUZ de tu NESHAMÁ.
    Acéptate, pero no transes con lo que está mal o es injusto. Eso lo corregirás, porque te comprometes a hacerlo. Pero no en este momento, ahora solo estás siendo, en paz, calmadamente, respirando.

    Entrénate en estas habilidades, así podrás entrar en un estado de atención flotante de manera instantánea, cuando lo precises, para que no te derrumbes ante la impotencia, para que no reacciones de manera automáticamente negativa.
    Estás trabajando para ser mejor, eso es espiritual.