Enseñó Abraham Joshua Heschel:
La fe no es el aferrarse a un santuario, sino un peregrinaje sin fin del corazón.
Tengamos en cuenta que el autor NO uso la palabra fe, pues no escribió en español.
Por tanto, no tenemos que considerar que está haciendo referencia a la fe como aquella condición por la cual uno cree en absurdos y detiene todo razonamiento y se abstiene de razonamiento.
Por el contrario, la EMUNÁ, que erróneamente la gente traduce como «fe», es todo lo contrario, tal como la frase que citamos está precisamente indicando.
La EMUNÁ, es la convicción, la firme creencia sustentada en el razonamiento y comprobación, el entrenamiento para alcanzar la sabiduría, el paso siguiente más allá de todo el esfuerzo mental que hemos realizado.
La EMUNÁ NO es atarse a una loca fantasía ni ser esclavo de dogmas e ideas absurdas. No es estar aislado y asilado en un refugio, temeroso del mundo, huyendo de la duda, negando el asombro del aprender.
Sino que la EMUNÁ es avanzar, caminar, cuestionar, preguntar, estudiar, analizar, desaprender, aprender, volver a aprender, desarmar, rearmar, renovar, en un peregrinaje que no tiene fin.
Tengamos esto en cuenta y no nos dejemos cautivar por los piratas de la fe, aquellos que usan erróneamente el sagrado concepto de EMUNÁ para convertirlo en mera fe, en unas cadenas para tener prisioneros a los que adoctrinan en los dogmas de su secta, sea cual sea ésta.
Ciertamente que la duda es un motor del conocimiento, pues aquel que cree saber y no pregunta ni se pregunta, difícilmente pueda avanzar en la senda del aprendizaje. Es por ello un ingrediente indispensable en la receta de todo investigador, de todo aquel que quiera demoler sus creencias para levantar pensamientos o reafirmar sus creencias desde la certeza.
No hay empresa más importante que realizar una vida trascendente, en donde la espiritualidad sea la brújula y nos permita percibir la conexión constante que tenemos con el Creador y Su creación.
Perder es parte de la vida.
Vamos a ponerlo en perspectiva espiritual.
A pocas horas de que termine otro año de la cuenta gregoriana, que nos tiene sometido a su imperialismo cultural (por ahora), no estaría mal reflexionar cómo aprovechamos este año solar que ha pasado nuestro tiempo y qué pensamos hacer con él para tener una mejor vida en el ciclo que está por comenzar.
¿Entiendes la idea?
Si te rodeas de gente destructiva, con conductas EGO, entonces te vas inyectando toxinas que potencian tu EGO para llevarte por su camino de sufrimiento e impotencia.
Es una gran verdad, que igualmente me gustaría matizar un poco, con todo respeto y admiración por los sabios.
El verdadero tú, es secreto, está guardado de la vista, no se ve, ni se escucha.
De lo mucho que podemos aprender de esta frase, te dejo la siguiente enseñanza.
Entendamos un poco esta enseñanza.