Categoría: 01 Bereshit

Las primeras palabras que describen la Creación refieren a luz, en lugar de hacer énfasis en el vacío, la oscuridad y la nada.
¿Por qué?
Uno de los motivos,
para que aprendamos a aplicarnos en construir…

  • Resp. 5960-génesis 1:28?

    Una pregunta sobre Barak o bendecir.
    Muy estimado Yehuda Ribco.
    Mi nombre es Yvan Figueroa.
    He visto sobre su página Web respuesta muy sabias en cuanto a interrogantes de la biblia.
    Tengo una pregunta sobre la palabra bendición de Génesis 1:28. Y los bendijo Dios.
    1- En este caso a Adán. Que quiso decir Dios en esta palabra?
    2- Cual es el significado y como se entiende la palabra BENDICIÓN O BENDIJO?
    3- Hasta donde se entiendo es que Dios trajo un regalo a Adán para que trabaje en toda la tierra.
    4- Si es así… ¿Cuál es este regalo?
    5- Después de esto Dios le dijo a Adán una vez ya creado que fructifique, se multiplique señoree, sojuzgue y llene la tierra. Cómo se entiende esto?
    Por favor ayudame a entender esto.
    6- Escuche a una persona que dijo que bendecir es poder que Dios le dio a Adán. ¿Es cierto esto?
    7- Si es cierto las cinco cosas que Dios le dijo a Adán ¿es autoridad para gobernar toda la tierra?
    Le agradezco su ayuda y su pronta respuesta. Atentamente, Yvan.

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  • El séptimo día universal

    Hace unos días escribí y publiqué el texto llamado: “Del caos al orden”, el cual contiene el siguiente pasaje:

    “Observemos que el día séptimo, Shabbat del Eterno, es el período que estamos transitando actualmente.
    La Era Mesiánica implica el comienzo de una nueva “semana”, un nuevo orden de la realidad, más perfeccionada.”

    Recién un querido amigo me preguntó: “Según el párrafo, ¿toda la historia de la humanidad esta dentro de un período de tiempo que se entienda como un «gran día sétimo»?”.

    La respuesta es un claro y rotunda SÍ.
    Cada uno de los seis “días” anteriores, que como dijimos son períodos indeterminados de tiempo extensamente largo, finaliza con una misma fórmula: “baiehi erev baiehi boker”, que se traduce habitualmente como “fue el anochecer y fue la mañana”, pero que nosotros aprendimos que es más correcto comprenderlo como “fue el caos y fue el discernimiento”.
    Pero, del día séptimo no encontramos tal fórmula.
    Por tanto, estamos en el proceso que va del caos al orden que corresponden a este tramo de la evolución de la creación.
    Aún no hemos finalizado este día séptimo.
    Cuando lo hagamos, el nuevo tiempo será la Era Mesiánica.

    Esto que te estoy comentando ahora no es una mera opinión personal, sino que el propio texto santo de la Torá lo expresa negro sobre blanco:

    «Así fueron terminados los cielos y la tierra y todos sus ocupantes.
    Finalizó Elohim en el séptimo día la obra que había estado haciendo, y cesó en el séptimo día de toda la obra que había hecho.
    Y Elohim bendijo y santificó el séptimo día, porque en él cesó de toda Su obra, que Elokim creó para hacerse.»
    (Bereshit / Génesis 2:1-3)

    El Eterno cesó de crear, pero dejó la obra creada para hacerse.
    Es decir, tenemos nosotros que tomar la posta y continuar el proceso de creación.
    Hay todo un mundo por desarrollar a partir de lo que Él nos ha otorgado.
    Porque Él, está “descansando”, es decir, se abstiene de realizar obra creativa.
    Nos dejó a cargo, tal como los gentiles pueden realizar “melajá” en Shabat (día séptimo, de no labor creativa por parte de los judíos), pero los judíos deben abstenerse de realizarla.
    Nosotros estamos encomendados por Él para continuar la tarea, completarla, llevar al mundo –en aquello que está a nuestro alcance- desde el caos al orden, en la faceta que corresponde a este período de la creación.

    Cuando el día séptimo finalice, cuando el “sol caiga” y esté comenzado la noche del día siguiente, estaremos listos para comprobar si hemos hecho nuestra tarea, o si entraremos a la nueva semana en falta.
    El Socio evaluará y entonces veremos si comenzamos la Era Mesiánica de modo apacible, por haber hecho nuestra parte en la Obra; o seremos zarandeados por las circunstancias, que deberán acomodar la realidad a la nueva Realidad.

    Si somos atentos, estamos ya en el ocaso del séptimo día, la semana está finalizando.
    El retorno de los hijos de Israel a su patria es una gran señal, así como un Estado fuerte e independiente augura el comienzo de la nueva etapa.
    Los que están trastornados por sus EGOs, los que creen poder oponerse a Dios (que también es su Dios), harán lo posible para mantener el caos, para que el nuevo día no comience.
    Pero, es imposible detener el proceso.
    Podemos ser parte constructora de SHALOM, o entorpecerlo, sea como sea, habrá SHALOM.

    Aprovechemos el séptimo día universal que está finalizando, para completar humildemente nuestra tarea: construir SHALOM con acciones concretas de bondad Y justicia.

  • Del caos al orden

    Un par de interesantes enseñanzas a partir de este versículo:

    «Los días que reinó Shelomó [Salomón] en Ierushalaim [Jerusalén] sobre todo Israel fue de 40 años.»
    (1 Melajim / I Reyes 11:42)

    ¿Días o período?
    Al principio del verso nos encontramos que en el hebreo original dice HAIAMIM, que literalmente se traduce por “los días”.
    Leyendo y comprendiendo correctamente podemos advertir que en el hebreo del TANAJ días no significa necesariamente un período de tiempo entre dos noches, una jornada, algo así como 24 horas; sino también un “lapso de tiempo” de cualquier extensión.

    Queda en claro que el uso que hace la Torá de “IOM” – “día”, cuando relata la Creación, no está necesariamente indicando una jornada concreta, días de la semana, el hecho astronómico diario; más bien, señala al pasaje de tiempo que fue entre determinada situación caótica, confusa, poco organizada hasta la aparición del orden correspondiente, organización, claridad.
    De allí el uso de los términos que emplea la Torá para enmarcar este lapso: “EREV” y “BOKER”, los cuales regularmente traducimos como “anochecer” y “mañana”; pero que están directamente asociados con “mezcolanza y caos” y con “claridad y discernimiento”.

    Cada uno de los “siete días” de la Creación es por tanto posiblemente un tiempo milenario, de miles de millones de años. No tenemos como saber con precisión cuando un “día” dio paso al siguiente. Pero sí entendemos que con cada “día” se comenzó un nuevo desarrollo, que partía de un estado caótico y se iba perfeccionando según el Plan Divino hasta llegar a la concreción de ese plan.

    Observemos que el día séptimo, Shabbat del Eterno, es el período que estamos transitando actualmente.
    La Era Mesiánica implica el comienzo de una nueva “semana”, un nuevo orden de la realidad, más perfeccionada.

    Sobre todo
    ¿Era necesario que el verso mencionara que el rey Shelomó gobernó sobre todo Israel?
    ¿No es esto evidente?
    El rey gobierno sobre su país, entonces, ¿para que detallar que fue rey sobre TODO Israel?
    Cuando el TANAJ menciona idénticos datos acerca de su padre, dice:

    «El tiempo que David reinó sobre Israel fue de 40 años. En Hebrón reinó 7 años, y en Ierushalaim [Jerusalén] reinó 33 años.»
    (1 Melajim / I Reyes 2:11)

    Acá no hay mención alguna al TODO Israel, como debe ser lógico.

    Podemos dar tres posibles respuestas:

    a- Sirve para indicarnos que Shelomó fue el último rey del país completo, pues luego de su fallecimiento ocurrió la división del reino.

    b- Alude, sin decirlo directamente, al descontento de gran parte del pueblo con su mandato; quienes se mantenían sometidos a su gobierno pero ansiando que otro lo remplazara. Esto efectivamente ocurrió tras su muerte.

    c- Nos aclara que su reino fue sobre todo Israel, a diferencia de su padre que gobernó siete años sobre la tribu de Yehudá y recién el resto de los 33 años sobre todas las tribus.

    ¿Qué aprendemos de esto?
    1- Que en el detalle suele estar la clave.
    2- Que un mismo dato puede ser interpretado de modos diversos.
    3- Que es necesario contar con la guía directa y precisa de un maestro judío conocedor del TANAJ para no tropezar con interpretaciones alocadas y que desvían de la senda del conocimiento. Pero, incluso así es imprescindible mantener una posición crítica, luminosa, aplicada para no aferrarse a ideas que no prosperan.
    4- Que incluso en pasajes “anodinos y sin gracia” podemos encontrar tesoros de sabiduría y provechosos para mejorar en nuestra vida cotidiana.
    5- Que estamos en el camino que lleva del caos al orden, podemos caminarlo, podemos fluir, podemos tratar de oponernos y ser conspiradores en nuestra infelicidad.

  • Luz y tinieblas

    «Dijo Elohim: ‘Sea luz’ y fue luz.
    Vio Elohim la luz que es buena y separó Elohim entre la luz y entre las tinieblas.»
    (Bereshit / Génesis 1:3-4)

    Tanto se puede estudiar y aprender, ¡tanto!
    Y no me refiero a cuestiones metafísicas, o que intentan descorrer el velo de lo acontecido en un tiempo sin nombre ni memoria; estoy pensando en aquellas cosas que pueden servirnos para vivir mejor aquí y ahora, con plenitud, bondad, shalom. Una vida con sentido, trascendente, y que por lo tanto nos abre un existencia en el más allá con mayor deleite y bienestar.

    Por ejemplo: si Elohim declara que la luz es buena, ¿por qué separarla de la oscuridad?
    ¿No hubiera sido mejor si en lugar de dar cabida a las tinieblas se hubiera permitido que la luz colmara todo el espacio, llenando así de lo que es bueno completamente la realidad?

    Se pueden intentar varias respuestas a estas interesantes cuestiones, pero me limitaré a pocas ideas, que como dije, sirvan de manera práctica en nuestra vida cotidiana.

    1- Si solamente existiera luz, sin siquiera un lugarcito para las sombras, entonces no habría posibilidad de ninguna otra cosa. Todo sería luz. Por tanto, no habría forma posible para todo el resto de lo creado, incluyéndonos nosotros.
    Moraleja: agradezcamos tanto por la luz como por la oscuridad, pues ambas son necesarias.

    2- El declarar la luz como buena no implica necesariamente que las tinieblas sean malas, o que no sean buenas.
    No está declarado nada aquí acerca de la calidad de la oscuridad.
    ¿Quizás sea buena también?
    ¿Quizás su bondad sea tan evidente que por ello fue innecesario que el Eterno lo declarara?
    ¿Quizás no sea buena, pero tampoco mala?
    ¿Quizás es mala, pero su presencia indispensable, y por tanto de cierta forma buena?
    Yo no sé si esto es cierto o no, pero vale la pregunta para no quedarnos pegados con el preconcepto de que si la luz es buena, necesariamente la tiniebla no lo es.
    Enseñanza: no prejuzgues, pregunta y busca la comprensión aunque no llegues a la verdad.

    3- De no haber contrastes, contradicciones, polos, sería imposible destacar la virtud de la carencia.
    Moraleja: para disfrutar es necesario conocer la falta.

    4- El Eterno es quien juzga lo que es bueno de aquello que no lo es.
    Enseñanza: debemos tener en cuenta lo que Él nos reveló a través de sus profetas fieles. La moral depende de las modas humanas; pero la ética tiene una base espiritual, proviene de Dios. Cuando entran en contradicción la moral con la ética, debemos atender a ésta última.

    5- El Eterno es el creador de todo, de las tinieblas así como de la luz, de lo bueno como de la falta de bien; y sin embargo no quiere que se mezclen y se conviertan en un caos, en algo sin distinción ni provecho. Para cada cosa hay un tiempo y lugar.
    Moraleja: cuando se debe sembrar, no es tiempo de cosechar. Cuando estamos recolectando, no es momento de repartir las ganancias que todavía no llegaron.

    6- Si la luz fuera símbolo de lo espiritual y la oscuridad de lo que no lo es, la conclusión podría ser que ambas son necesarias.
    Enseñanza: si bien la luz es la declarada buena, y por tanto la que debe “alumbrar” nuestros pasos para andar por un bello camino; también la oscuridad tiene su valor, siempre y cuando quede al servicio de la luz.

    Bien, hasta aquí unas poquitas y simples ideas, ¿se te ocurran algunas otras que quisieras compartir con nosotros?

  • Resp. 5921 – Que es morir de muerte según Bereshit 2:17

    En esta porción de Bereshit 2:17 dice en español: ciertamente has de morir; sin embargo, en hebreo dice ממנו מות תמות. Es decir que repite dos veces la palabra muerte, lo que me hace pensar es que ahí dice «de muerte moriréis».
    Dígame si es correcto lo que veo o es incorrecto. Y a que se refiere esto.
    Agradezco su explicación.
    Anali García México diseñadora

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  • Comunicación Auténtica desde el principio

    En el comienzo de la historia del Hombre, relatada en Bereshit, encontramos al Eterno hablando con Adam y éste con Él. Y cuando Adam le habló, fue con reproche, falta de agradecimiento, escamoteo de la verdad.
    Al Najash con Eva y ésta con él.
    El Eterno con Eva y con el Najash.
    Al Eterno con Cain y a éste con Él.
    A Cain haciendo el intento de hablar con Hebel, pero sin alcanzar a hacerlo, según leemos: «Caín habló con su hermano Abel. Y sucedió que estando juntos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató.» (Bereshit / Génesis 4:8).

    Pasan las personas, las generaciones, los sucesos, la gente sabe hablar pero no se comunica.
    Porque, no es lo mismo hablar que comunicarse.
    ¿Sabías?
    Ni tampoco es igual un monólogo de a dos que un diálogo.
    Por lo general, nos enfrascamos en monólogos de a dos, compartimos un espacio y hacemos la mímica de estar conversando y comunicándonos, pero es solo eso, una mímica.
    La Comunicación Auténtica es escasa, lo era ya en el comienzo de la humanidad y lo sigue siendo ahora.

    Mira un ejemplo desastroso, el que es registrado en la Torá como la primera conversación entre dos o más personas:

    «Entonces Lemej/Lamec dijo a sus mujeres: ‘Ada y Zila, oíd mi voz. Oh mujeres de Lemej, escuchad mi dicho: Yo maté a un hombre, porque me hirió; maté a un muchacho, porque me golpeó.  Si Caín ha de ser vengado siete veces, Lemej lo será setenta y siete veces.’»
    (Bereshit / Génesis 4:23-24)

    Eso fue.
    Un lamentable llamado de atención, las piruetas de un saltimbanqui para atraer un poco de interés sobre él.
    ¿Es eso comunicación, y Comunicación Auténtica?

    Ten presente esas historias que enumeramos recién, donde el diálogo no existían, donde la palabra no se usaba para comunicar, donde el lenguaje era empleado como distracción o para someter a otros a manipulaciones varias. ¿Cuál fue el resultado de la falta de Comunicación Auténtica?
    Errores, pecados, mentiras, engaños, violencia, sufrimiento, padecimiento, angustia, dolor,  miseria, soledad, exilio… Pudiendo comunicar no lo hicieron, entonces lo no dicho estalló en algunas de las facetas lamentables que provoca el EGO (alias Ietzer haRá).

    Las historias de la Torá, especialmente las de su comienzo, no están para que aprendamos historia, antropología, paleontología, física o cuestiones similares, ni siquiera para aprender halajot (normativa judía) sino que son más bien un manual de vida para llevarnos por sendas de Vida en nuestra conducta. Como un GPS espiritual, que permite regular nuestra existencia terrenal en un ámbito que antecede y rodea a la estricta aplicación de la Ley.

    Entre otras enseñanzas podemos distinguir ésta del empleo de la Comunicación Auténtica, de la cual hemos escrito en variadas oportunidades por lo que solamente te listaré sus pautas esenciales:

    • Ser honesto, sin por ello excederse en decir todo cuando ello no es generador de Shalom.
    • Respeto al otro y a uno mismo.
    • Claridad, sencillez, ser concreto.
    • No suponer, preguntar.

    Si tenemos estas simples herramientas a mano, en el momento de interactuar, es mucho más fácil que colaboremos en la construcción de Shalom.
    Un Shalom interno y que repercute positivamente en lo externo.

  • Shminí Atzeret 5775 y Bereshit

    Continúa la festividad de SUCOT hasta este miércoles a la noche, cuando comienza SHEMINÍ ATZERET (22 de Tishrei). Ésta es una festividad en sí misma, independiente de Sucot, aunque se la suele confundir como su día final. Sin embargo, cuenta con sus propias reglas, oraciones (petición de lluvia, Izcor, menciones específicas) y motivo de existencia. (En la Diáspora hay gente que  suele comer en la Sucá, aunque sin los rezos y otras costumbres  propios de los días anteriores).

    En el versículo de la Torá que ordena su conmemoración (Vaikrá/Levítico 23:36), RASHI recuerda: “Dios dijo a Israel: ‘Los retengo para que permanezcan conmigo’. Como un rey que invita a sus hijos a festejar con él por un número determinado de días, y cuando llega el momento de separarse, él les dice: ‘Hijos míos, por favor, quédense conmigo solo un día más; me es difícil separarme de ustedes’.“

    Es un día extra de regocijo, para abstenerse de labores y preocupaciones cotidianas, para celebrar en familia y con amigos, sintiendo la Presencia de Hashem en nuestras vidas.
    Pero, ¿cuál es la esencia profunda para este júbilo?  Según nuestra Tradición, el séptimo y último día de Sucot, llamado HOSHANA RABÁ, es especialmente importante y grave. Te explico: ELUL es tiempo para prepararnos  para el juicio anual que Hashem hace sobre cada persona en ROSH HASHANÁ, en  IOM KIPUR se da el veredicto, tenemos SUCOT para apelar hasta su último día cuando se nos entrega el dictamen final. Estuvimos más de cincuenta días trabajando para hacer TESHUVÁ y comprometernos para mejorar en todos los aspectos, entonces, ¿cómo no habremos de festejar al día siguiente?

    Con el correr del tiempo, se hizo costumbre que en este día se termine y de inmediato reinicie el ciclo de lectura pública de Torá, por lo cual festejamos SIMJAT TORÁ. En Israel ambas fiestas son en el mismo día, en tanto que en la Diáspora en dos días consecutivos. Es la ocasión festiva en la cual se lee la última parashá de la Torá, VEZOT HABERAJÁ, para luego dar comienzo al nuevo ciclo al leer los párrafos iniciales de BERESHIT. Como demostrando que es un ciclo sin rupturas, una fuerte cadena que se continúa y preserva fielmente. No basta con que existan las fechas marcadas en el calendario, es indispensable que nosotros aprendamos acerca de ellas para poder vivirlas a pleno, instruirse y enseñar, con palabras y con el ejemplo. De esa manera nosotros cuidamos nuestra cultura, al mismo tiempo que ésta cuida de nuestra identidad. Al estilo de lo dicho por Ajad haAm, quien sin ser esmerado en cumplir los preceptos, igualmente no tuvo conflicto alguno para afirmar: “Más de lo que Israel cuidó al Shabat, el Shabat cuidó al pueblo de Israel”.

    Encontramos en la SIDRÁ BERESHIT, lectura para este Shabbat, que hay un Creador de TODO, quien además está presente y atento a su creación. Creó, ordenó, evaluó, estableció leyes y permanece involucrado activamente con su obra. Es el mismo que nos rescató de Egipto y nos entregó la Torá, formando así la médula de nuestra identidad. En la medida de nuestras capacidades y posibilidades debemos proceder como Él y las festividades judías son especiales ocasiones para no olvidarlo y añadir luz a nuestra existencia.

  • Última obra

    ¿Te preguntaron, o preguntaste, qué fue la última cosa creada por el Eterno, de acuerdo al relato de la Torá?
    Si nunca pensaste en ello, ni lo estudiaste, te doy un momentito para que lo pienses o recuerdes.
    Cuando tengas una idea, ¿lo escribes como comentario, por favor, aquí debajo? Gracias.
    Recuerda, lo último que la Torá manifiesta como obra creadora/hacedora del Eterno en el proceso creativo del Bereshit/Génesis.
    Ahora pondré unos puntos suspensivos para brindarte la respuesta:

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    No, todavía no pongo la respuesta, solo hago espacio para que no salte a la vista.
    Sigue los puntos:

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    "Luego el Eterno Elokim hizo vestidos de piel para Adán y para su mujer, y los vistió."
    (Bereshit / Génesis 3:21)

    ¿Te resulta interesante, sorprendente?
    ¿Qué tienes para opinar al respecto?
    Medita bien cuál podría ser la enseñanza.

  • Preg. 5645 – Señal Impuesta a Cain

    Muy gentiles por su aceptación a esta Página :

    ¿Cuál fue la señal que Dios puso sobre Caín para que no lo Matase Hombre sino Dios?

    Espero su valiosa respuesta

    Shalom
    Farid Vargas, 22 Años, Ingeniero de Sistemas , Colombia

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  • El mismo fraude

    Desde que el mundo es humano, hay avivados que se aprovechan de la necesidad de poder, de confianza, de creer de los otros.
    Con un par de repetidos trucos y un poco de ingenio, se amañan para vender fantasías, comerciar con humo, cambiar oro por espejitos de colores.
    Podría parecer extraño, pero no paran de aparecer incautos que están ansiosos por vender “su alma al diablo” (es lenguaje poético, no confundir por favor) siempre y cuando reciban promesas de éxito, ventajas, riquezas, amor, PODER.
    Solo precisan eso: promesas de poder. Aunque las evidencias demuestren la falsedad, aunque haya testimonios que certifican el engaño, aunque existan leyes que lo prohíban, aunque todo juegue en contra, el ansioso de sentirse poderoso seguirá como ciego, nulo, irracional el dictado de su deseo y adquirirá el falaz producto que le hará sentir poderoso, salvo, amado, sano, bendito. Pura fantasía, cara fantasía, peligrosa fantasía, que no para de producirse y venderse a cada rato.
    El artista de la estafa no deja pasar la oportunidad, con un producto, con otro, pero siempre en el fondo es el mismo aburrido cuento: alguien desesperado para no padecer más la sensación de impotencia que se sumerge en delirios de grandeza, en promesas de poder, por lo cual pagará hasta lo que no tiene y perderá hasta lo que posee.
    ¿Qué venden y cómo se enriquecen a más no poder las religiones, los cabalisteros, los gurúes, los sanadores milagrosos, los fabricantes-vendedores de objetos mágicos, los astrólogos, los seudo científicos con improbables herramientas alquimistas, los mano santas, los “rabinos” milagreros, los fraguadores de pirámides multinivel, cualquiera de los clérigos mesiánicos, líderes y jefes de sectas, los traficantes de la fe en cualquiera de sus versiones?
    Todos hacen su negocito, con más o menos habilidad para el engaño, con mayor o menor conciencia de la estafa que representan. Ellos creen obtener algún poder sobre sus víctimas (y a veces lo consiguen materialmente), así como éstas creen obtener algún tipo de poder místico-cósmico que resolverá tales o cuales angustias y sentimientos de culpa. Todos sin excepción, víctimas y victimarios forman parte de un engranaje de esclavitud, de miseria, de falsedad, de EGO. Aunque algunos se enriquezcan (y muchas veces en cientos de millones de dólares) y otros tengan dominio sobre vidas, no dejan de ser todas almas que padecen en la celdita mental de sus propios EGOs.

    Desde el punto de vista del embaucador, hay que prometer poder, al mismo tiempo amenazar con toda clase de inconvenientes, sufrimientos, impotencias para aquel que rechace el ofrecimiento.
    Hay que engrandecer los mágicos beneficios que se obtendrán, hacerlos maravillosos, increíbles, imposibles de alcanzar de otra manera, porque aunque con razonamiento mesurado toda la fantasía se caiga, es más fuerte el sentimentalismo, el ansia, la codicia, el deseo de poder.
    Hay que regodearse en la impotencia actual de la víctima, en lo que falta, en el fracaso, en el miedo, en el éxito de otros, en la vergüenza de ser miserable, en la humillación de quedar fuera de la nave de los salvos, agrandar la imagen de dolor y pesadillas que se tienen y se temen.
    Hay que hundir en sentimiento de impotencia al comprador, dando la única esperanza a través del producto/servicio que se está ofertando a precio carísimo.
    Hay que prometer y prometer, mucha promesa, cuanto más irreal e imposible de comprobar mejor.
    Hay que someter a escarnio, a humillación, a dudas, a desear lo inalcanzable. Hay que hacer sentir el miedo, recordar el espanto de la soledad, los engaños sufridos, la sombra permanente de la impotencia, hay que llevar al borde de la desesperación para ofrecer luego pan y agua junto a promesas maravillosas de salvación ideal.
    Hay que presentarse de manera prolija, simpática, risueña, expeliendo aroma de triunfo y seguridad. Hay que conducir el más vistoso carro, vestir los más refinados trajes, lucir la más suculenta compañera, llenarse de brillos y reflejos; o, dar la imagen del serio y reservado hombre piadoso, señor de los misterios, en ropas de religioso pundonoroso. Hay que demostrar que uno está por arriba de los demás, pero es capaz de bajar al llano, donde se encuentra el comprador, para ofrecerle esa mano milagrosa. Hay que desarmar a los otros con la presencia de gloria, con amenazas a los contrarios, con la palmada dulce y falsamente amistosa. Hay que usar el disfraz necesario, el título rimbombante, el figurín que atraiga como un imán a los sedientos de poder. Hay que admirarse como hombre del dios, elegido por el destino, iluminado con la clave del poder universal y rodearse de acólitos, tontos y mercenarios para amurallarse detrás de sus adulterados elogios.
    Hay que prometer poder, uno increíble, cuanto más fantástico será más fácil de vender.
    Hay que ofrecer aquello que no es posible demostrar, y si se quiere demostrar que sea con testimonios trucados, experiencias fingidas, publicidad engañosa, pretendidos expertos en la materia que solamente aspiran a obtener su porcioncita de poder o dinerillo.
    Sí, hay que desligarse de toda lógica y razonamiento y poner las satisfacciones prometidas en un tiempo remoto, en un estado absolutamente diferente, en un mundo por venir, en un próximo negocio que saldrá.
    Hay que permitir que la ilusión del EGO, nuestro primer salvador, siga su curso, y forme al rebaño detrás del que se ofrece como líder.
    Si el premio no se obtiene, en algo fracasó la víctima, no el sistema o el vendedor. No tuvo suficiente fe, no pagó lo necesario, dudó, se apuró, otra persona hizo “un trabajo” para que tropezara, hay una fuerte lucha “espiritual”, todavía no era el tiempo de la cosecha, mala suerte, torpeza del comprador, etc.
    Siempre el estafador encontrará la manera de que recaiga sobre la víctima el fracaso, de ese modo lo asegura en una situación de impotencia lo que le requerirá mayor inversión para alcanzar la prometida esperanza. El perdedor cooperará para tapar el asunto, para encontrar justificativos, para hacer que otros caigan junto a él, pero en lo posible dejar en alto el honor de su victimario… es que, en el fondo sigue creyendo en esas promesas de poder que tan bien le supo engalanar el vendedor de ilusiones.
    Y, repito, cuanto más fantástica e improbable (imposible de probar) sea la promesa, más ingenuos corren a comprarla.
    Así, el mejor cómplice del defraudador es su víctima.

    Siempre el mismo patrón, sea en los engaños religiosos, en volteretas seudo espirituales, en eventos místicos, cultos “cabalísticos”, negocios en fraudulentas pirámides multinivel, en esquemas Ponzi, venta de objetos curativos, dólares falsos, tiempos compartidos desastrosos, cintas rojas contra el mal de ojo, bendiciones de sabios para curar maldiciones, peregrinaciones a tumbas de santos, reliquias de mártires, charlatanería seudo científica, medicina criminal, compras de votos, clientelismo político, supuestas reencarnaciones, pagar para poner papelitos en el Muro de los Lamentos, falsos profetas de todas las épocas, lideres religiosos camaleónicos (D. Hernández, al ejemplo), pago por recitación de salmos, amuletos y otras supersticiones (aunque las ofrezcan “rabinos”), prelados vendiendo indulgencias, conversiones al judaísmo online, recuerdos de otras vidas, sanaciones espirituales, cultos varios, negocios fáciles y rápidos donde con poca inversión se obtienen inmensos beneficios, fraudes y más estafas, siempre el mismo patrón, siempre el deseo de poder de la víctima cegando el camino al entendimiento y discernimiento.
    Y, no es cuestión de inteligencia, ni de conocimiento académico memorizado, ni de aptitud para el ingenio, puesto que hasta los más notables y calculadores son esclavos también de sus EGOs. Recuerda, el EGO toca resortes que son más profundos que la zona del cerebro propiamente humana, nos hace reaccionar de manera primitiva, animal, allí donde la grandeza humana queda reducida a unas neuronas juguetonas y a unas hormonas traviesas.
    Así, el genio junto al escuálido se juntan a adorar las mismas patrañas, el rico con el hambriento, el opulento con el lumpen, quien habla hebreo con el extranjero, todos por igual sirviendo a su sed de poder, a su añoranza de librarse de la impotencia.

    El sagrado texto nos presenta el primer caso registrado de una de estas estafas de “venta de poder”, acompáñame a releerlo.

    "Y el serpiente, que era el más astuto de todos los animales del campo que el Eterno Elokim había hecho, dijo a la mujer: -¿De veras Elokim os ha dicho: ‘No comáis de ningún árbol del jardín’?
    La mujer respondió al serpiente: -Podemos comer del fruto de los árboles del jardín.
    Pero del fruto del árbol que está dentro del jardín ha dicho Elokim: ‘No comáis de él, ni lo toquéis, no sea que muráis.’
    Y el serpiente dijo a la mujer: –Ciertamente no moriréis.
    Es que Elokim sabe que el día que comáis de él, vuestros ojos serán abiertos, y seréis como Elokim, conocedores del bien y mal.
    Entonces la mujer vio que el árbol era bueno para comer, que era atractivo a la vista y que era árbol codiciable para alcanzar sabiduría. Tomó, pues, de su fruto y comió. Y también dio a su marido que estaba con ella, y él comió."
    (Bereshit / Génesis 3 1:6)

    El mismo esquema, se repite y cambian solo algunas circunstancias y eventualidades.
    Mira como actuó Jushai/Husai en 2 Shemuel / II Samuel capítulo 17, vendiendo espejitos de colores y a Abshalom comprándolos (el motivo del consejero y la justicia del hecho no la estamos evaluando, sino el método así como el resultado).
    Mira 1 Melajim / I Reyes capítulo 22, para encontrar cómo operaban los falsos profetas y contrastarlos con el profeta de la verdad, para otro ejemplo.
    Mira Iejezkel / Ezequiel capítulo 13, y verás una descripción bastante ajustada a la actualidad, con toda su manga de mercachifles y estafadores cabalisteros que van uniformados como lo que se supone “ortodoxo” y lideres de generación.

    Estudia el pasaje de Bereshit, usa el conocimiento que compartí contigo, observa como actúa el vendedor de humo y cómo opera el EGO de la víctima.
    Luego, si tienes suficiente fortaleza multidimensional, trata de ver en qué puntos eres tú una víctima o un victimario.
    Si te encuentras identificado, tal vez sería hora de comenzar un proceso de corrección.

    Un gran paso en rectificarse se encuentra en estas simples pero sagradas palabras: “tamim tihie im Hashem Elokeja” – “Íntegro serás con el Eterno tu Dios” (Devarim / Deuteronomio 18:13).
    No estamos en el camino del Eterno cuando nos complicamos con cosas innecesarias, cuando dejamos de ser simples para aparentar santidad, ni cuando pretendemos alcanzar un poder que no tenemos ni nos corresponde.
    Seamos simples, seamos claros, seamos íntegros.
    No vaguemos sedientos de poder detrás de espejismos.
    No desperdiciemos la vida, la única que sabemos que tenemos. Sino mejo vivamos con entereza, disfrutando a pleno de lo que tenemos permitido.
    En las inspiradas y sabias palabras del salmista:

    "[Canto de ascenso gradual] Bienaventurado todo aquel que reverencia al Eterno y anda en sus caminos:
    Cuando comas del trabajo de tus manos, serás feliz, y te irá bien.
    Tu mujer será como una vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos serán como brotes de olivo alrededor de tu mesa.
    Así será bendecido el hombre que reverencia al Eterno.
    ¡El Eterno te bendiga desde Tzión [Sion]! Que veas el bien de Ierushalaim [Jerusalén] todos los días de tu vida.
    Que veas a los hijos de tus hijos. ¡La paz sea sobre Israel!"
    (Tehilim / Salmos 128)

    Sin disfraces, sin laberintos de imposiciones rigurosas, sin patrañas, sin superstición, sin magia, sin promesas improbables, sino una vida plena, feliz, de satisfacción, aquí y ahora, de compromiso, de trabajo, de esfuerzo, de dedicación, completa, real, espiritual porque se asocia a lo material.
    Atiende el consejo para que vivas.

  • Preg. 5576 – Significado de conocer para Tanaj

    Rosario nos consulta:

    Felicidades por la riqueza de su página que de alguna manera permite percibir la fecundidad y profundidad del judaísmo.
    Con el objetivo de hablar con propiedad respecto al contenido de la palabra \»conocer\» para la Tanaj, me permito solicitarles tengan a bien iluminarme a este respecto.
    Mi pregunta está relacionada con el árbol del conocimiento del Edén.
    Agradecida, envío saludos y me pongo a su disposición.
    Atentamente
    Rosario Rocha
    Rosario Rocha. 43 años, abogada. La Paz, Bolivia

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  • Preg. 5569 – Conocían Adan y Eva la Torá?

    Shalom soy noajida y tengo una duda Adán y Eva y sus hijos conocían Tora claro por de los sacrificios ofrecidos por Caín y Abel. Perdón por mi ignorancia pero no entiendo en que plano están con el Eterno
    Teresa Miranda

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