Categoría: Torá

  • Cinco claves para mejorar tu realidad

    En la parashá de esta semana, Vaierá, nos encontramos con el mayordomo de la casa de Avraham yendo a cumplir una misión fundamental para el destino del pueblo judío.
    Iba a buscar una novia para el hijo del patrón, quien fuera nuestro segundo patriarca Itzjac.
    Muchas dudas surgen de este hecho, sería interesante estudiarlo y profundizar en ello, pero quisiera mencionar un aspecto solamente, que me parece relevante para nuestra vida cotidiana.
    El mayordomo estuvo muchas décadas cercano al patriarca, a su lado en las buenas y en las malas, por lo cual, algo podemos aprender de nuestro patriarca a través del relato de la conducta del siervo.
    Veamos 5 aspectos, que te repito, me parecen muy útiles para mejorar nuestra vida diaria, pues nos permiten impactar la realidad y transformarla para nuestro bien y el de quien nos rodea.

    1. Hablaba con Dios y de esa forma ponía en orden sus ideas y sentimientos, para poder realizar conductas mucho más eficientes.
      Su rezo no se quedaba en una experiencia religiosa, en el cumplimiento de algún ritual de estilo mágico, ni era un mecanismo sobrenatural para intentar controlar los acontecimientos. Muy por el contrario, era un tiempo de reflexión, de auto percepción, de auto conocimiento, de tomar conciencia de su entorno, de descubrir potencialidades y conflictos.
    2. Empleaba un lenguaje corporal que le empoderaba y servía para influir en su relación con el entorno. Si bien la palabra es importante, lo que la acompaña es aún mucho más. Por tanto, había aprendido posturas, gestos, movimientos que le daban sensación de control, de equilibrio, de paz interior y por tanto conseguía transmitir a los demás desde una posición de superioridad no ofensiva.
      Cuando se tenía que prosternar agradeciendo a Dios, lo hacía. Cuando tenía que estar parado firme, para demostrar que era un emisario de un señor poderoso, lo hacía. Cuando tenía que abrazar, lo hacía.
    3. No reaccionaba a los acontecimientos, sino que respondía desde la creatividad. Se daba su tiempo para concebir pensamientos, desarrollar alternativas, evaluar a su interlocutor, impregnarse del aquí y ahora, formarse una idea sólida y así promover sus planes, dar cumplimiento a sus iniciativas. Por tanto, tomaba decisiones y no meramente se dejaba llevar por los acontecimientos.
      Así, por ejemplo, pudo darse cuenta de los valores de la familia de Rivcá, que era gente consumida por la avidez, codiciosos, poco dados a los actos de generosidad, hipócritas y al saber esto pudo comunicarse en un idioma que ellos pudieran entender y aceptar.
    4. Era humilde, que significa conocer su poder y su limitación, tener noción de sus posibles debilidades así como de sus fortalezas y por tanto no asumirse ni como más ni como menos poderoso. Por ello podía estimular a los demás, promoviendo valores de respeto y confianza mutua en sus relaciones humanas. Así conseguía sacar lo mejor de sí y probablemente del otro. No se dejaba engañar por el EGO, cayendo en imposturas de ser menos o de ser más de lo que era. Cuando tuvo que alimentar personalmente a sus camellos, lo hizo; cuando tuvo que decir que era un siervo y no el amo, lo hizo; cuando tuvo que representar los intereses de su patrón con firmeza, como si fueran los suyos propios, lo hizo.
    5. Agradecimiento, porque reconocía aquello que había recibido y lo agradecía con sinceridad. Alguien que no es agradecido, suele ser una persona amarga, desconforme con la vida, insatisfecha y sin miras de encontrar el verdadero placer.

    Espero que estas claves te ayuden a encontrar una mejor forma de construir tu realidad.
    Le sirvieron a Eliezer, tal como a su maestro y patrón, nuestro patriarca Avraham.

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  • Parashat Jaié Sará, paso a paso

    Veamos el contenido de la parashá Jaié Sará de acuerdo a sus aliot laTorá:

    Primera Aliá: La matriarca Sará fallece a la edad de 127 años.
    De acuerdo a la Tradición su muerte se debió a la angustia porque se enteró de que su marido había sacrificado a su hijo en el monte Moriá. Sea cierto o no el motivo, la enseñanza es muy poderosa: ¡mucho cuidado con los chismes!
    Avraham negocia con Efrón el hitita para comprar la Cueva de Majpelá como lugar de entierro de Sara. Nótese que es la primera compra documentada de un «judío» de territorio en la tierra de Eber, la que conocemos actualmente como Israel.
    La Tradición dice que este es también el lugar de enterramiento de Adam y Javá.

    Segunda Aliá: Avraham envía a Eliezer, su servidor de confianza, a Aram Naharaim, (entre el Tigris y el Éufrates) para encontrar una novia digna de Itzjac. La consigna era conseguir una mujer de buenos valores, que fuera compatible con la promesa dada por Dios a Avraham de ser raíz de una numerosa familia que traería bendición a todas las naciones de la tierra. Por ello, las mujeres de Canaan eran incompatibles, criadas en una cultura llena de corrupción moral.

    Tercera Aliá: Al frente de una caravana cargada de riquezas, Eliezer llega a Najor. Mientras descansa junto al pozo, reza y plantea una prueba para determinar el mérito de una pareja potencial para Itzjac, la chica debería ser bondadosa hasta con los camellos de su caravana.
    En eso, aparece Rivká quien cumple con todos los criterios, se muestra sumamente amable y atenta por lo cual el siervo entiende que Dios le ha traído a la elegida, entonces le obsequia unas valiosas joyas y pide para conocer a su familia. Cuál no será su sorpresa al enterarse de que son de la familia directa de Avraham.

    Cuarta Aliá: Eliezer es invitado a la casa de Betuel, el padre de Rivká, donde relata la historia completa de su misión y su encuentro con la joven, pero omite decir que ella se comportó de manera generosa, pues percibió que para esa familia lo importante no iba por ese lado, sino por hacer dinero y obtener poder material.
    Darse cuenta de esto hizo aumentar el aprecio del emisario de Avraham por la joven, pues era una versión femenina de su patrón, capaz de brillar en medio de la oscuridad de su familia y entorno social y ser destacada en actos de bondad desinteresada hacia conocidos y extraños.
    Eliezer pide autorización para el matrimonio, tanto Betuel como Lavan, hermano de Rivká, están de acuerdo, pero dicen que harán lo que ella quiera.

    Quinta Aliá: Rivká expresa su deseo de partir inmediatamente. Su familia la bendice y Eliezer la lleva a Canaán. Allí se conoce a su prometido, con el cual se casa. Luego surge el amor.

    6ª y 7ª Aliot: Avraham se casa con Ketura, algunos dicen que era Agar, la que fuera anteriormente su concubina, con la que tiene 6 hijos más. Estos primos de los judíos fueron enviados por su padre al Lejano Oriente a enseñar espiritualidad verdadera, lo cual parece que hicieron, pero sus descendientes fueron mezclando el puro mensaje espiritual con supersticiones e idolatría derivando en diferentes doctrinas que estuvieron y están muy extendidas por aquellas zonas.
    Avraham muere en 1636 a.E.C., a la edad de 175 años.
    Sus dos hijos Itzjac e Ishmael lo entierran en la Cueva de Majpelá, junto a su esposa Sará.
    Luego son enumerados los 12 hijos de Ishmael, quien fallece a los 137 años de edad.

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  • La bondad que se extiende y supera todo infierno

    Esta historia es parcialmente real, pero lo que importa es su mensaje.
    Es la leyenda acerca del Dr. Howard Kelly, uno de los fundadores del famoso hospital Johns Hopkins, en EUA.

    Allá, hacia fines del siglo XIX y principios del XX, él era un niño pobre que estaba vendiendo productos de puerta en puerta para pagar la escuela, la cual estaba con ganas de dejar, porque le era muy difícil continuar con sus estudios y trabajar para sostenerse con tantas penurias.
    Una tarde solo le quedaba una pequeña moneda de diez centavos y tenía hambre, ese día aún no había probado bocado. Decidió que pediría comida en la casa de al lado.
    Abrió la puerta una hermosa joven, y a él le dio mucha vergüenza, por ello pidió un vasito de agua. Ella lo vio hambriento y comprendió que sentía humillación de pedir, así que le trajo un gran vaso de leche y galletas. Ella le dijo que en su casa no se tomaba agua, sino leche, y con ella siempre se come unas galletas.
    Él estaba confundido pero se lo bebió muy despacio y luego preguntó: ¿Cuánto te debo?

    No me debes nada, -respondió- mi madre nos ha enseñado a no aceptar nunca un pago por una buena acción.

    Él dijo: Entonces te agradezco de todo corazón.
    Se alejó de allí sintiendo que estaba más fuerte físicamente, pero especialmente agradecido a Dios y con más confianza en que el ser humano puede ser bueno. Por ello estaba dispuesto a no darse por vencido ni a renunciar a sus estudios.

    Muchos años después, esa joven, ya madura enfermó de gravedad. Los médicos locales estaban desconcertados. Finalmente la enviaron a la gran ciudad, donde llamaron a especialistas para estudiar su rara enfermedad.

    El Dr. Howard Kelly fue llamado para la consulta. Cuando escuchó el nombre del pueblo de donde venía, una luz extraña llenó sus ojos.
    Inmediatamente se levantó y fue por el pasillo del hospital a su habitación.
    Vestido con su bata de médico, entró a verla. Los años habían pasado para todos, y la enfermedad había marcado ese bello rostro, pero él tenía bien grabada esa cara en su memoria y la reconoció de inmediato.
    Se hizo cargo del caso y después de una larga batalla, ella logró recuperarse.

    El Dr. Kelly solicitó a la oficina comercial que le pasara la factura final para su aprobación. Él lo miró, luego escribió algo en el borde y la factura fue enviada a su habitación.
    Ella temía abrirlo, porque estaba segura de que le llevaría el resto de su vida pagarlo todo. Finalmente miró y algo llamó su atención en el costado del billete. Ella leyó estas palabras: ‘Pagado en su totalidad con un vaso de leche y unas galletas’.

    (Firmado) Dr. Howard Kelly.

    Lágrimas de alegría inundaron sus ojos mientras su corazón feliz oraba: ‘Gracias, Dios, que tu amor se ha extendido por los corazones y las manos de los humanos’.

    No sabemos hasta dónde alcanza cualquiera de nuestras acciones, por tanto, la tarea es tratar de elegir siempre realizar buenas obras.
    En nuestra parashá lo demuestra Abraham Avinu.
    Estaba ardiendo de fiebre, porque era el tercer día desde que él mismo se circuncidó, siguiendo la orden de Dios.
    Ya tenía 99 años de edad y para colmo el calor era insoportable.
    Nadie se atrevía a andar por esa zona, cercana a lo que es el Mar Muerto, porque fue el día más caluroso de la historia.
    Sin embargo, ahí estaba nuestro patriarca, a la puerta de su carpa a la espera de algún viajero para recibirlo y convidarlo con agua y comida, sombra y descanso, y lo mejor con la presencia, alguien con quien conversar y ser escuchado.
    Porque para nuestro patriarca eso era mucho más importante que quedarse en la cama sufriendo y quejándose, encontrando excusas y no haciendo lo poco o mucho que podía hacer.
    Para él recibir huéspedes, atenderlos como si fueran príncipes y acompañarlos un rato tanto en la casa como por el camino para despedirlos, era maravilloso. Porque con ello hacía su parte para mejorar al mundo.
    Y realmente, hizo la gran diferencia para bien.

    Es un excelente modelo para todos nosotros.
    Como enseñó Maimónides: «Debemos considerarnos que el mundo está equilibrado entre el bien y el mal, será nuestra próxima acción la que determinará hacia que lado se moverá la balanza».

  • El modelo a seguir para ser bendito y de bendición

    Nuestra Tradición nos cuenta que Abraham atravesó por diez terribles pruebas.
    Se las enumero según las enseñanzas de Maimónides, quien toma en cuenta los relatos de la Torá, y no los de los midrashim como hacen otros grandes maestros:

    1. Dios le dice que deje su hogar y comodidad para ser un extraño en la tierra de Canaan, siendo ya de 75 años de edad.
    2. Inmediatamente después de su llegada a la Tierra Prometida, se encuentra con una hambruna que lo obliga a emigrar.
    3. Los egipcios secuestran a su amada esposa, Sara, y se la llevan al faraón.
    4.  Enfrenta dificultades increíbles en la batalla para rescatar a su sobrino Lot, que había sido tomado como cautivo de guerra.
    5. Se casa con Agar después de no poder tener hijos con Sara.
    6. Dios le dice que se circuncide cuando ya tenía 99 años de edad.
    7. El rey de Gerar captura a Sara, con la intención de desposarla.
    8. Dios le dice que despida a Agar después de tener un hijo con ella.
    9. Su hijo, Ishmael, se distancia.
    10. Dios le dice que sacrifique a su amado hijo Isaac sobre un altar.

    Cada una de estas pruebas servía para que él aprendiera cosas, que hasta entonces no sabía de sí mismo.
    También nos sirven a nosotros como enseñanzas, en varios aspectos de la vida.
    Lo cual me hace recordar que el Rab Simcha Zissel Brodie contaba lo siguiente: «Alguien vio llorar a Napoleón una vez y le preguntó por qué lloraba. Napoleón dijo: ‘Yo tomaba a Alejandro Magno como mi modelo a seguir. Ahora la gente me considerará un modelo a seguir. Dado que no soy tan bueno como Alejandro Magno, habrá una disminución de los estándares de lo que un gobernante puede lograr’».

    Como padres, educadores, amigos, o en el rol que estemos cumpliendo, probablemente haya gente que nos esté tomando como guías en sus vidas. Que aprenden de cómo afrontamos las adversidades que atravesamos, que nos ven cómo reaccionamos ante los éxitos, y así en un montón de situaciones de las que ni siquiera nos damos cuenta que estamos sirviendo como modelos para otros.
    Por ello tenemos que tener presente de no bajar el listón de los estándares de lo que se puede lograr en la vida.

    Tendremos cada uno nuestras pruebas, nuestros tropiezos, los momentos amargos, y por ello es necesario tomar conciencia de los buenos modelos y tratar de seguirlos, mientras estamos siendo los ejemplos para aquellos que nos rodean.

    Esa es una de las formas de interpretar el mensaje bíblico que llama a los judíos a ser «or lagoim», es decir, «luz para las naciones». Cuando las naciones del mundo ven al pueblo judío, y a los judíos como individuos, y pueden descubrir el mensaje espiritual que es necesario rescatar para dar un sentido trascendente a nuestras vidas.

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  • Vaierá: paso a paso

    Vamos a compartir los temas de la parashá que es leída esta semana:

    1ª Aliá: Tres viajeros, que en realidad eran ángeles, se le aparecen a Avraham al tercer día de que él se hubiera circuncidado. A pesar de estar convaleciente y ser de edad avanzada, se apresura a recibirlos y a servirles como si fueran importantes huéspedes. No es que Avraham conociera la identidad de sus visitantes, sino que era su conducta habitual, estar al servicio del prójimo.
    En este caso, grande fue la sorpresa cuando de pronto se restableció del dolor y malestar causados por la operación; también al recibir la noticia de que dentro de nueve mes sería el nacimiento de su hijo Itzjak, el cual tendría con su esposa Sará. Ella, al escuchar esta noticia, se ríe de manera discreta, pues no cree que siendo una señora ya muy grande pueda tener hijos.

    2ª Aliá: Los ángeles parten para destruir Sodoma y Gomorra, en tanto ​​Hashem le cuenta a Avraham acerca de Sus planes para esas ciudades perversas. Avraham se planta ante Hashem exigiendo que haya justicia, pues a él no le parece una decisión acertada que mueran personas buenas a la par que los pecadores. Entonces negocia con Dios, regatea para salvar esas ciudades, pero sin éxito, pues ni siquiera diez personas justas hay en ellas.

    3ª Aliá: Dos de los tres visitantes de Avraham fueron hacia Sodoma, uno con la misión de salvar a Lot y familia, el otro encargado de la destrucción masiva. Lot muestra su bondad hacia los dos visitantes, lo cual genera una reacción muy violenta de los sodomitas. Esa fue una noche particularmente difícil para todos ellos, hasta que los ángeles emiten unos rayos que dejan fuera de combate a los excitados sodomitas. Entonces, ellos recompensan la generosidad de Lot, por lo cual él, su esposa y dos de sus hijas tienen la oportunidad de salvarse de la devastación. Las otras hijas y yernos fueron advertidos, pero creyeron que nada pasaría, por tanto se quedaron. Tras lo cual, fue la destrucción de Sodoma, Gomorra, Admá y Tzeboim.

    4ª Aliá: La esposa de Lot gira para ver la destrucción de Sedom, cosa que los ángeles habían dicho que no hicieran pues arriesgaban con ello sus vidas, y efectivamente ella muere, convertida en un pilar de sal. Mientas Lot y sus dos hijas escapan a las montañas. Las hijas de Lot creen que la catástrofe ha sido completa y por tanto conspiran entre ellas para reconstruir la humanidad, por lo cual, aprovechando unos jarrones de vino que eran depositados en la cueva que se refugiaron, ella embriagaron a su padre para mantener contacto íntimo. Ambas quedaron embarazadas, posteriormente nacen Ammón y Moav. Notemos que con esta oscura relación es que nace la semilla de la que será la estirpe del Mesías de Israel,  pues muchos siglos más adelante de Moav nacerá una princesa, Ruth la moabita, que se convertirá al judaísmo y de ella nacerá el rey David.
    Avraham se encuentra con Abimelej, el rey de la zona de Gaza, tras lo cual Sara da a luz a Itzjak en el año 2048 (desde Adam).

    5ª Aliá: Ishmael y Hagar son obligados a salir de la casa de Avraham, pues tienen conductas tóxicas que perjudican en gran manera la crianza de Itzjac, de cuya descendencia se cumplirían las promesas de Dios a Avraham.
    Madre e hijo, toscos y atrevidos se pierden en el desierto por no hacer caso a las indicaciones de Avraham, por lo que están a punto de fallecer en el desierto, por culpa de su propia rebeldía y torpeza de carácter, pero un ángel los rescata y tranquiliza a Hagar sobre el futuro de Ishmael.

    6ª Aliá: El rey Abimelej y su general Fijol resuelven su conflicto con Avraham sobre los derechos del agua y firman un pacto de paz.
    Es el primer tratado de paz en la historia de la nación judía y sobre aspectos de la tierra judía.

    7ª Aliá: En el año 2085, cuando Abraham tenía 137 años e Itzjak 37, Dios le ordena a Abraham que eleve a su hijo Itzjak. Según entendió Avraham, debía sacrificarlo. Sin protestar, sin negociar, sin rechazar, sin cuestionar, emprende el camino casi de inmediato para cumplir tan extraño y cruel pedido. Finalmente el hijo es elevado pero no sacrificado, pues no era el derramamiento de sangre lo que quería Dios, sino que tanto Avraham como Itzjac aprendieran una importante lección. ¿Cuál habrá sido ésta?
    Finalmente la parashá nos informa del nacimiento de quien sería nuestra segunda matriarca, Rivcá.

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  • Aprender por las buenas: método práctico

    Hay una conocida frase de los sabios: «maasé abot simán labanim» – «el comportamiento de nuestros antepasados ​​son los signos del futuro para sus descendientes».

    Entendamos bien, no quiere decir que estamos en una especie de ciclo perverso en el cual el destino está marcado y siempre estaremos viviendo algo que será una repetición de lo que sucedió en el pasado.
    El verdadero sentido es que, mientras no aprendas la lección, ésta seguirá apareciendo en tu vida.

    Entonces, por ejemplo, si en la parashá Abraham y su familia tuvieron que emigrar por causa del hambre que asolaba a su país, eso no significa que en cada generación estamos condenados a padecer una hambruna que nos obligará a emigrar buscando sobrevivir. Ciertamente, sabemos que la miseria ha llevado a individuos y colectivos a encontrar otros hogares en tierras lejanas, pero no es una penalidad que tendrá que vivir cada una de las generaciones, gracias a Dios.
    Pero la lección está ahí, siempre presente para que tengamos en cuenta la enseñanza y la apliquemos.
    En este caso en particular podría ser, por ejemplo, aprender a no estar apegados a lo material y mantener una actitud positiva hasta en los momentos oscuros que nos tocará experimentar a lo largo de nuestras vidas.

    En este mundo el Maestro nos da a elegir cómo queremos aprender: si por las buenas o por las malas.
    Sea cual fuera nuestra elección, la lección está para ser aprendida e incorporada a nuestra vida.
    Por tanto, es de sabio escoger hacerlo por las buenas.

    Por tanto, cuando conocemos y profundizamos en las historias de los antepasados del pueblo judío, especialmente las historias que nos cuenta la Torá y los comentaristas de los patriarcas y matriarcas, entonces estaremos en el camino del buen aprender.
    Pero que quede claro, siempre y cuando esas historias nos hagan despertar porciones de nuestra conciencia y con ello hagamos las mejoras necesarias en nuestra conducta cotidiana.

    Son muchísimas las historias en todo el libro Bereshit, tenemos cientos y hasta miles de detalles que buscan perfeccionar nuestra personalidad y ayudarnos a despertar la conciencia espiritual.
    Esto se hace mucho más poderoso cuando nos enfrascamos en las narraciones de nuestros patriarcas y matriarcas, por tanto la invitación es a conocer, estudiar, permitir que nuestra mente y corazón salgan de la caja que nos condiciona las ideas y sentimientos para así poder aprovechar el estupendo mensaje que nos ofrece la Torá cada día.

    Ahora te propongo un método para ir saliendo del ciclo negativo del no aprendizaje, o de las lecciones por las malas.
    El primer paso es darse cuenta de que estamos repitiendo conductas, reeditando historias nuestras o de otros, como si estuviéramos en un disco rayado, que se repite, que se repite, que se repite…
    Darse cuenta, esperemos que lo hagamos antes de que nos duela.

    Luego está reconocer los elementos que están en juego, para lo cual no es suficiente con quedarnos solamente en la queja, en echar culpas, en contar una y otra vez lo mal que la pasamos, en reclamar a Dios que haga algo.
    Sino que precisamos encontrar aquello que está operando para que las cosas sucedan como lo hacen, por ejemplo, lo que nos da miedo, lo que rechazamos admitir, lo que no nos animamos a confrontar, etc.
    Es indispensable que al primer paso de darse cuenta le sumemos éste, de encontrar lo que motiva el ciclo que nos lastima. Tomar conciencia de lo qué sucede y porque sucede.

    Entonces deberá venir el paso de cambiar de respuesta, porque lo que veníamos haciendo evidentemente no era aquello que precisábamos hacer. Ha llegado el momento de pensar en alternativas, de aprender otras formas de enfrentar los sucesos.
    Si bien es cierto que como ya dimos los dos pasos anteriores, de cierta forma comenzamos a cambiar… esperemos que para bien.

    Sin embargo, habrá momento de vacilación, de recaída, de querer dejar las cosas como están, de volver al refugio de la zona del falso confort.
    Es imprescindible saber que el verdadero cambio requiere de trabajo, de mantener despierta la conciencia, tendremos que  ser pacientes, constantes y perdonar los errores sin por ello caer en la displicencia.

    Más tarde, con todo lo anterior se irá consolidando la nueva forma de ver y hacer las cosas, es decir, iremos formando una nueva zona de falso confort y entrando en nuevos ciclos de repeticiones. Es normal que esto ocurra, así está diseñado el ser humano.
    Por tanto, tendremos que ser humildes y aceptarnos en nuestras limitaciones, pero no encerrarnos en una armadura y olvidarnos que el camino se va haciendo todos los días, en cada ocasión con su nuevo reto.

    Así formamos también una nueva mirada de nosotros mismos, de nuestra realidad y seguimos desarrollándonos hasta el máximo de nuestras potencialidades.

    Entonces, realmente habremos tomado las lecciones antiguas como buenas enseñanzas para darnos un mejor presente.

    En palabras del gran maestro de Torá sefaradí, don Abraham ibn Ezra: «Si no soportas el esfuerzo del estudio, mucho más pesado es el peso de la ignorancia» (Shirat Israel 113).

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  • Lej Lejá: paso a paso

    1ª aliá: Avram recibe instrucciones de parte de Dios para que deje Jarán y viaje casi mil kilómetros hacia la tierra que había sido usurpada por los invasores cananeos, la antigua región que correspondía a los hebreos, que es la actual Israel.
    Él ya había iniciado ese viaje de regreso mucho tiempo antes, cuando marchó junto a su padre, quien los dirigió hacia la tierra de Ever; pero, por diversos contratiempos habían quedado varados en Jarán.
    Ahora era cuando se reiniciaba el viaje para el reencuentro del hebreo con la tierra de los hebreos; tal como miles de años más tarde, sus descendientes los judíos retornarían en masa a la tierra de la que fueron echados vilmente por los romanos. Es como si el espíritu del sionismo estuviera vivo desde el mismo comienzo de la nación de Israel, incluso antes del primer patriarca. Porque el sionismo es algo más que un movimiento político del siglo XIX, o una idea nacionalista: el sionismo es el vínculo indestructible entre la nación judía y su tierra.
    Pero, en la historia de la parashá el asentamiento sionista del patriarca Avram se ve obstaculizado por causas adversas, ya que al llegar se ven obligados a dejar Canaán, debido a una hambruna local terrible. Marcharon a Egipto en busca de comida, demostrando que una cosa es ser idealista y realizador, y otra cosa es ser idealista que vive fantaseando sin conectarse con la realidad.

    2ª aliá: Avram se da cuenta de que la moralidad egipcia es diferente a la de su lugar de origen, e incluso peor que la habitual en Canaan. Por tanto, tienen que idear alguna estrategia para preservar su vida y libertad, pues los egipcios no tardarían en dañarlo para quitarle a su esposa Sarai y abusar de ella.
    La intervención de Dios permite que ambos se salven del desenfreno del faraón, para finalmente regresar a Canaan con muchas experiencias y riquezas que proveyó el faraón, a modo de disculpa por su conducta anterior.

    3ª aliá: Ocurre una grave disputa entre los peones de Avram y los de su sobrino / cuñado Lot, quienes viajaban juntos hacía mucho tiempo. Resulta que los peones de Lot no eran cuidadosos de la propiedad ajena, en tanto que los de Avram lo eran y no aceptaban que se estuviera perjudicando a su patrón con conductas negativas. Para evitar una escalada del conflicto, Avram le propone a su sobrino que se separen en buenos términos permitiéndole que escoja en qué parte de la tierra prometida por Dios quiere residir. Lot elige la que, en aquella época, era la más rica y productiva, en lo que actualmente conocemos como árida zona del valle del Mar Muerto.
    Hashem le asegura a Avram que tendrá hijos, tantos ‘como el polvo de la tierra’, que heredarán la tierra de Israel y continuarán con su trabajo de difusión de las enseñanzas espirituales.

    4ª aliá: Hubo una feroz batalla entre 5 reyes contra 4, la causa es que los agresores vinieron de muy lejos para mantener su poder imperial y llevarse riquezas y esclavos. Entre los tomados cautivos se encontraba Lot.
    Al enterarse Avram del infortunio de su sobrino y de la gente de la localidad cercana, decide salir al rescate de las víctimas, interviniendo así en un conflicto entre poderosos, mostrando su lugar entre los príncipes de la región. Porque Avram ya era algo más que un filósofo, comerciante, maestro espiritual, buen vecino y estanciero, era también una personalidad con poder y autoridad y se encargaba de dejarlo bien en claro. Cuando logra vencer a los enemigos y llevar a Cannan al equilibrio, fue reconocido por los otros líderes políticos por su fuerza militar y autoridad moral. Paso a paso estaba abriendo el camino a la realización de las promesas de Dios para él y su familia, pero era una tarea que llevaría mucho tiempo, más que lo que él viviría.
    Se relata en esta sección su encuentro con Malki Tzedek, el rey de Shalem. Pero, ¿quién es este personaje del cual no tenemos más noticias de él en la Torá?
    Resulta que era Shem, el hijo de Noaj, quien regía en esa zona y mantenía allí un sacerdocio dedicado al Dios Altísimo (El Elión), que era su manera de denominar a Hashem. A pesar de ser monoteísta tenía miedo de declararse como tal y de negar públicamente la realidad de los dioses, pues el poderoso emperador Nimrod, el impulsor del primer gobierno mundial y de la primera religión organizada (que era usada como instrumento político), podría castigarlo severamente por ello. Por tanto, de manera reservada adoraba al Altísimo, cuidándose mucho de no enfadar a Nimrod.
    Shem era monoteísta como lo fue su padre, y muchísimos anteriormente a ellos. Avram en modo alguno fue el primer monoteísta, pero sí fue el primero en llegar a darse cuenta por sus propios medios de la futilidad de la idolatría y de que hay un solo Dios. Más tarde sus ideas de la deidad única le fueron confirmadas personalmente, tanto por Shem (que era un antecesor suyo), como por Noaj. Además de que, obviamente, el propio Dios se lo dijo cuando Avram tenía 75 años y experimentó su primer comunicación profética.
    Volviendo a Malki Tzedek, no por casualidad en esa zona de Shalem siglos más tarde estará la ciudad de Ierushalaim, designando en ella el rey David el lugar para el Templo de Hashem. Ya se conocía su energía especial, su vínculo con la espiritualidad, y es por ello que Malki Tzedek había puesto su sitio de adoración allí.

    5ª aliá: Avram demuestra nuevamente su grandeza al no querer tomar nada de lo capturado en batalla, aunque tenía todo el derecho. Pero sí permite que aquellos que le acompañaron lo hagan.
    Los años pasan y Sarai sigue sin quedar embarazada de Avram. Entonces, Hashem vuelve a tranquilizar a Avram diciéndole que tendrá hijos (no solo estudiantes) que ‘serán tan numerosos como las estrellas en el cielo’.

    6ª aliá: Ocurre el trascendental «Brit Bein haBetarim» (‘Pacto entre las mitades’), durante el cual se revela proféticamente a Avram los próximos 430 años de su familia, se le anuncia el destierro y esclavitud de sus descendientes, sus tomentos y posterior liberación y retorno a la tierra prometida cargando grandes riquezas.
    Luego se nos cuenta que Sarai le pide a Avram que tenga un hijo con Agar, la joven esclava egipcia que habían traído de Egipto. Ella era la hija del faraón y ahora se convertiría en la madre del primer hijo de Avram. La intención de Sarai era que al nacer el niño ella lo criaría, ya que sentía que biológicamente no tendría un hijo con su marido. Pero, Agar bien pronto entró en conflicto con su patrona Sarai, a la que menospreciaba y maltrataba, olvidando su verdadero lugar dentro de la familia de Avram. Finalmente la sierva huye, está en riesgo de vida, pero se encuentra con un ángel que la rescata y le dice que vuelva a casa de Sarai y acepte su autoridad, porque ella sigue siendo la esposa de Avram y la que será la madre de la descendencia elegida por Dios para ser maestros de la espiritualidad para todas las naciones. El ángel también le da noticias de cómo será el futuro de su hijo, a quien deberá llamar Ishmael.
    Después del nacimiento, Dios ordena que el nombre de Avram se cambie por Avraham (Abraham, en su grafía castellana).

    7ª aliá: Avraham recibe la mitzvá de la Circuncisión, para él y todos los varones de su casa, siendo a partir de ese momento regla que se circuncide a los varones al octavo día del nacimiento.
    El nombre de Sarai se cambia a Sará, y Hashem le asegura a Abraham que él y Sará tendrán un hijo llamado Itzjak. Es el año 2047 y Avraham se circuncida a sí mismo, a Ishmael de 13 años y a todo varón de su casa.

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  • La conexión sagrada en la parashá Lej Lejá

    Esta semana leeremos la parashá Lejá, la famosa sección que nos presenta el despertar de la conciencia espiritual de Abraham y la posterior peregrinación hacia la tierra de sus patriarcas, la tierra de Ever, que nosotros conocemos como Israel.
    La travesía, iniciada desde muy temprana edad, no solamente la realizó transportándose desde Ur de los Caldeos (en una zona entre las actuales Turquía y Siria), sino también reconstruyendo muchísimo de lo que creía, conocía, sentía, sus vínculos sociales, etc.
    Para este viaje de autoconocimiento y de mejor comprensión de la realidad, no llevaba un mapa que le mostrara la ruta, ni siquiera tenía una brújula para orientarse, sino tan solo intuiciones y convicciones de que el mundo no podía ser realmente tal como el Sistema de Creencias de su sociedad lo presentaba. Por ello confrontó desde pequeño la ideología imperante, aquella que adoraba ídolos y permitía que el emperador, Nimrod, gobernara con puño de fierro y discurso seductor por sobre regiones y personas.

    Su determinación y valentía para cumplir sus sueños, para perseguir sus convicciones formadas a través de filosóficas corazonadas, finalmente fueron coronadas cuando al comienzo de la parashá recibe el mensaje de Dios que le confirmaba buena parte de sus descubrimientos anteriores: el mundo no era como lo pintaba la ideología dominante; los dioses son irrelevantes; hay un Dios que es por completo diferente a todo lo conocido; Dios está interesado en Sus criaturas; para Abraham y su familia es necesario reconectarse con la tierra original de sus ancestros; entre otras cosas que le fueron confirmadas o reveladas cuando Dios se comunicó con él proféticamente.

    Este es solamente un vistazo de una de las temáticas de la parashá, por lo cual, te invito a conocer el resto buscando en nuestro sitio https://serjudio.com y en los videos que tenemos publicados en https://youtube.com/yehudaribco.

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  • Lecciones mesiánicas en la construcción de la Torre de Babel

    «Dijo el Eterno: `He aquí que este pueblo está unido y para todos un mismo idioma. Esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada les impedirá realizar lo que se proponen.»
    (Bereshit/Génesis 11:6)

    No bastó el terrible Diluvio para que el humano asentará su mente y usara la brújula espiritual para hacer su vida.
    ¡No señor!
    Seguían esclavizados al EGO, tal cual lo estaban antes del Diluvio.
    Quizás con otras mañas y renovados pecados, pero en el fondo la misma sumisión a la oscuridad, el anhelo a poder porque se siente la feroz impotencia.
    Ahí estaban, organizándose para hacer el mal, en lugar de construir SHALOM entre todos.
    ¡Qué paradoja!
    Fueron grandes constructores, inventores de métodos y materiales de construcción, pero en vez de usarlo para construir lo que es realmente trascendente, el SHALOM, escogieron reventar nuevamente sus existencias para adorar al EGO, sometidos al Sistema de Creencias viciado por el miedo, la envidia, la violencia, la impotencia y toda una lista de cosas negativas.

    ¡Qué paradoja!
    Su gran ventaja, el poder comunicarse y entablar puentes de entendimiento, no la usaron para edificar un mundo de prosperidad y bendición, sino una empresa monopólica de odio, rebelión, conflicto, negación de la Divina Autoridad y con ello menosprecio por el ser humano y su eterno valor espiritual.

    Allí se encontraba el líder, Nimrod, el gran primer emperador del mundo, el verdadero desarrollador de la religión, aquel que siguiendo los pasos del inventor de la misma (Caín) uso esta herramienta oscura para el mal, para oponerse a la LUZ.
    Él supo aprovechar que el lenguaje era compartido y el Sistema de Creencias estaba programado para ser reproducido entre todos los habitantes, para de esa manera confirmarse en el estrado del emperador.
    Sometía a todos con sus malabarismos lingüísticos, siendo un experto en predicar, confundir con lemas, hacer hervir la sangre con pasión, helar con amenazas, señalar a los disidentes, prometer amores mágicos, castigar con ferocidad, mostrarse tierno con quienes le era leales y otras cosas que sus esbirros de todas las épocas tratan de copiar (pastores religiosos de todas las religiones).

    Allí estaban, empeñados en levantar la torre que era el portal a las estrellas y de esa forma llevar la batalla al terreno de Dios, según ellos creían. Proponían librarse del yugo del Divino y de esa forma escapar de cualquier castigo que Él les tuviera reservado por sus pecados.
    Algo bueno había en toda esa perversión: al menos estaban unidos.

    Esa horrenda unidad les dotaba de enorme fuerza, tal como pasó durante algunos años bajo el liderazgo del maldito Adolfo, quien logró unificar el espíritu de sus seguidores con dogmas infernales de muerte y promesas de paraísos. Esa fuerza de la unidad del Tercer Reich parecía imparable, tal como lo parecía el primer Reich de la historia, con Nimrod a la cabeza.

    Imaginemos cuan poderosos podríamos ser los leales al Eterno, los constructores de SHALOM, si lográramos vivir en unidad, comunicándonos auténticamente, doblegando al EGO para estar en armonía andando según la instrucción espiritual.

    Llegará el día en que eso sucede, entonces nos daremos cuenta que ya estamos en la Era Mesiánica, cuando la unidad de la diversidad nos permita avanzar por sobre contratiempos torpes que se presentan actualmente.

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  • Resp. 6170 – Hodú laHashem ki tob – del salmo 118

    El salmo 118, si dios ayudo al autor, debería empezar diciendo “DOY gracias a dios porque es bueno…”; y no “DAD gracias a dios porque es bueno…”. El verbo debería ser en primera persona porque dios lo ayudo

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  • Temas de la parashat Noaj

    Te invito a conocer los temas de la parashat Noaj siguiendo el orden de aliot laTorá, a lo que iremos sazonando comentarios con leyendas, relatos y fuentes variadas de nuestra Tradición.

    1ª aliá: Noaj/Noé, es descrito como un hombre justo en su época, lo cual está en disonancia con aquella generación que ‘ha pervertido sus caminos’. No debe ser fácil criarse y continuar andando como una persona justa rodeada de tanta mediocridad, corrupción, malicia. Por ello es notable Noaj y digno de elogio.
    Al mismo tiempo, algunos dicen que rodeado de tanta fealdad, hasta un poco de belleza destaca de manera notable, y por tanto no es tan meritorio Noaj.
    Como sea, Hashem le da instrucciones para construir y equipar el arca que le servirá de salvación a él, su familia y a las especies animales.
    Según cuenta nuestra Tradición, estuvo 120 años construyendo esa enorme embarcación. Los vecinos lo miraban sin entender y se burlaban de la construcción de un buque en mitad de un lugar bastante desértico. Noaj con paciencia les advertía que eventualmente vendía una catástrofe en forma de enorme inundación, que aprovecharan ahora para salvarse que todavía podían. Pero la gente cuanto más el tiempo pasaba más se mofaban, hasta que finalmente ni le prestaban atención a la conducta aparentemente desquiciada de Noaj.

    2ª aliá: Dios ordenó a Noaj que entre al arca junto con el resto de los que serían salvados. El 17 de Jeshvan comenzó el diluvio. Al principio fue una lluvia tenue, para que las personas vieran que realmente se aproximaba un cataclismo y se arrepintieran, pero ignoraron ésta y todas las otras advertencias, lo cual precipitó finalmente la devastación.

    3ª aliá: Durante 40 días y noches las aguas aumentaron, cayendo de las pesadas nubes y saliendo de las profundidades de la tierra, en tanto que bolas de fuego caían descontroladas desde el espacio, siendo destruidos todos los seres vivos que no estaban bajo la protección de Dios, especialmente aquellos dentro del arca. El agua rugió sobre la superficie de la tierra durante 150 días, y luego disminuyó durante los siguientes 150. El 17 de Nissan, el arca reposó finalmente sobre el monte Ararat. Noé envía un cuervo y luego una paloma, y tras exactamente un año solar, la tierra estaba seca y terriblemente desolada. No quedaban rastros visibles de la devastación porque las entrañas de la tierra fueron removidas, mezclándose lo superficial con lo profundo, dejando por tanto un aspecto diferente y sin evidencias palpables de la vida que anteriormente poblaba ese antiguo mundo.

    4ª aliá: Noaj y su familia salen del arca y se encuentran con un mundo nuevo, el antiguo ha muerto y éste está por florecer y desarrollarse.
    Aunque parezca extraño, de las primeras cosas que hace Noaj al descender es ofrecer sacrificios al Eterno. Por una parte, podemos entender que quiera agradecer de alguna forma que se han salvado y la nueva oportunidad que han recibido para reiniciar la humanidad en este nuevo mundo; por otra parte, nos parece extraño, quizás hasta chocante, que modo que encontró sea cortando con la vida de animales inocentes. Como si la terrible mortandad anterior no hubiera bastado, ahora hay que sumar unas cabezas más a la espantosa glotonería de la muerte.
    ¡Cuánto tiene que sufrir el ser humano para cambiar su naturaleza oscura!
    Como medida correctiva, tanto para Noaj como para el resto de la humanidad, Dios establece un pacto eterno con todos los humanos, que está simbolizado por el arcoíris. Cada uno de sus colores simboliza una de las siete 7 mitzvot que conforman este pacto inquebrantable: el pacto noájico.

    5ª aliá: Hashem promete nunca más destruir este mundo por medio de una inundación  y designa el arco iris como el símbolo de ese pacto.
    La alianza eterna del Creador con el humano consta de siete mandamientos, a los que se los conoce como Sheva Mitzvot deBenei Noaj, los siete preceptos de los hijos de Noé, que se les puede llamar como noájidas.
    Estos siete mandamientos para todas las naciones fueron dados originalmente por Dios a Adam, desde el mismo inicio de la humanidad, si bien hasta la época de Noaj uno de esos mandamientos era irrelevante, pues implica el consumo de carne de animal y hasta después del Diluvio la gente aún era totalmente vegetariana. Esos siete mandamientos fueron reiterados por Dios a Noaj, confirmando que éste sería el pacto perpetuo de Él con toda la humanidad, debiendo cada ser humano conocer estos preceptos y cumplir cada uno de ellos. Esa es la espiritualidad, de acuerdo Voluntad de Dios para Sus hijos gentiles (gentiles = pueblos, que es la manera clásica de denominar a las personas que no son judías).
    Estos mismos mandamientos se los repitió Dios a Moshé en el monte Sinaí, aparte de entregarle la Torá para el pueblo judío. Dios comprometió a Moshé, y por su intermedia a la nación judía, a ser custodios del recuerdo de este pacto entre Él y las naciones y a mantener vivo el legado de los gentiles, por si ellos llegaban a olvidar su compromiso, los judíos lo preservarían para que eventualmente los gentiles lo recordaran y retornaran a su cumplimiento. Todo esto lo encontramos detallado en palabras de los Jajamim (Talmud Babli Sanhedrín 56) y posteriormente por Maimónides (en Mishné Torá, Hiljot Melajim capítulos 9 y 10).
    Los Siete Mandamientos para las Naciones son:

    1. No adorar/servir dioses que no son Dios.
    2. No blasfemar: no maldecir a Dios.
    3. No asesinar.
    4. No mantener relaciones sexuales con el esposo o esposa de otra persona.
    5. No robar.
    6. No comer parte de un animal que aún esté con vida, o que la parte fue quitada estando el animal con vida.
    7. Establecer socialmente sistemas de justicia.

    Por supuesto que estos siete mandamientos son obligatorios, a ojos de Dios, y que son la base sobre la que se construyen sociedades justas y bondadosas, que llevan una vida de lealtad a Hashem.

    6ª aliá: Se relata la historia de Noaj, la viña que plantó y los tristes sucesos que acontecieron como consecuencia de su embriaguez.
    Dice la leyenda que Noaj al plantar la viña fue tentado por el ángel Samael a realizar actos que lo alejaran de la senda espiritual. Por ello realizó el sacrificio de cuatro animales y con su sangre regó la plantación: un mono, un león, un cordero y un cerdo.
    A consecuencia de esa acción extraña, el ánimo de cada una de esas especies quedó impregnado en el vino y toma el control del que se embriaga con él:
    -al principio se pone hacer gestos y travesuras como los monos,
    -luego se pone envalentona, y está exaltado y brutal, como un león,
    -más tarde se queda mansito y atontado como un cordero,
    -para finalmente  volverse desagradable como un cerdo.
    Ciertamente la leyenda es solo eso, pero contiene un mensaje muy interesante que entre otras cosas nos previene ya desde hace milenios de los peligros que implica para nuestra vida, y la de quienes nos rodea, el alcohol.
    En el relato de la parashá se deja constancia que a causa de su ebriedad se produjeron algunos hechos muy desagradables lo que terminó en enojos familiares y posteriormente bendiciones y maldiciones que Noaj pronunció sobre sus familiares y el futuro de ellos.
    Luego en la parashá se enumeran los descendientes de Jam, Iefet y Canaan.

    7ª aliá: Se cuenta la historia de la Torre de Babel y el dominio mundial de Nimrod. Se enumeran las 10 generaciones de los descendientes Shem, que culminaron con la el nacimiento de Avram y su esposa Sarai. Es el año 2023, según la cuenta clásica, desde el surgimiento de la humanidad.
    Avram tenía 48 años cuando se llevó a cabo la Torre de Babel y tenía 56 años cuando murió Noaj.
    Según la Tradición Avram conoció personalmente a su tatarabuelo Noaj, así como a Shem, ambos mantenían su monoteísmo intacto; pero lo debían ocultar de la mirada pública, pues el emperador de la humanidad, Nimrod, los podría castigar duramente si mostraban algún signo de rebeldía contra la nueva ideología imperante: el politeísmo, que tenía como dios e hijo de dios al mismísimo rey Nimrod.
    Avram había llegado por su propia reflexión a rechazar el politeísmo, décadas más tarde tuvo la posibilidad de que sus antepasados, en secreto, le confirmaran sus teorías: el mundo tiene un Rey, que es uno y único.

    ¡Shabat Shalom!

  • Enseñanzas fundamentales en la parashat Noaj

    Esta semana leeremos la parashá Noaj, aquella famosa sección que nos trae dos crisis globales tremendas:

    • el Diluvio, como consecuencia de la terrible degradación de la conducta humana que llevó a una catástrofe generalizada; y
    • la dispersión de la humanidad y sus separaciones ideológicas a partir de la torre de Babel.

    Notemos que las dos crisis tienen orígenes diferentes:

    • la falta de respeto del hombre hacia el prójimo y hacia el entorno; y
    • la falta de respeto del hombre hacia Dios.

    En la primera, Dios espera que las personas se arrepientan, que anden el camino de la Teshuvá. Él puede castigar por la mala conducta contra el prójimo, pero solamente el prójimo afectado es quien puede perdonar a aquel que se da cuenta de que ha actuado mal y pide perdón.
    Por eso Él espera, les da montón de tiempo y señales de que las cosas no están bien del modo que están siendo llevadas. Los induce a la Teshuvá, pero finalmente la gente rechaza ese ofrecimiento, entonces, luego de décadas y décadas, sobreviene la catástrofe que pondrá nuevamente el equilibrio.

    En la segunda crisis, el atentado del humano es ideológico, contra Dios. Si la persona no se arrepiente, pidiendo perdón a Dios, entonces Él castigará. A Dios le «molesta» muchísimo más el pecado contra el prójimo que contra Él.
    ¿Cómo nos damos cuenta de ello atendiendo al relato que nos presenta la Torá esta semana?

    La parashá también nos informa de dos evoluciones de la humanidad:

    • la posterior al Diluvio, con el nacimiento de las setenta naciones que son la base de la humanidad; y
    • el nacimiento de la familia de Ever, es decir, los hebreos, que dio como un fruto precioso a quien fuera el primer patriarca del pueblo judío: Abraham, y la primera matriarca: Sará.

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    Así mismo es la parashá en que se relata el pacto perpetuo de Dios con toda la humanidad, en lo que conocemos actualmente como Siete Leyes paras las Naciones y que da formación al Noajismo, que desde hace miles de años es representado por el arcoíris. Este pacto de Dios con el humano no se interrumpe, no se cambia, no se reinventa en otros pactos nuevos; sino que permanece vigente y actual desde aquella época y hasta el fin de los tiempos. Según nos enseña la Torá, esos siete mandamientos son la expresión de las leyes espirituales que están insertas en la NESHAMÁ (espíritu, chispa Divina) de todas las personas gentiles (que no son judías). Por tanto, resultan fundamentales de conocer y aplicar por cada persona del mundo, lo cual permite convertir este mundo en un verdadero paraíso terrenal y le asegura a la persona gentil una eternidad placentera en el Olam haBá (Mundo Venidero).
    Según encontramos en la Torá, siglos más adelante el Creador entregó la Torá al pueblo judío, y en ella contenida los 613 mandamientos para este pueblo, que le permite a la nación de Israel trabajar como maestros para el resto de las naciones en el camino de la espiritualidad.

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