Categoría: Profetas y profecías

  • Dios desechó a los judíos…

    Es demasiado frecuente  que perversos misioneros, inocentes que están extraviados, o simplemente imbéciles, que envíen mensajes insultantes entre los que incluyen la hueca repetición (falsa y necia) que Dios ha dejado a los judíos de lado a causa de que éstos han pecado y ahora son otros los que están bajo la “elección” de Dios. Ellos dicen, en su ciega irracionalidad, que los nuevos elegidos son los que siguen al siniestro y patético personaje de la cruz.

    Pero… ¿es eso lo que enseña Dios en Su Sagrada Palabra?

    Veamos:

    "Y Shemuel [Samuel] respondió al pueblo: -No temáis. Vosotros habéis cometido todo este mal;
    pero con todo, no os apartéis de en pos del Eterno, sino servid al Eterno con todo vuestro corazón.
    No os apartéis tras las insignificancias que no sirven ni libran, ya que son insignificancias.
    Pues el Eterno no desamparará a su pueblo, por causa de Su gran nombre; porque Él ha querido haceros pueblo suyo.
    En cuanto a mí, ¡lejos esté de mí pecar contra el Eterno dejando de rogar por vosotros! Al contrario, os instruiré en el camino bueno y justo.
    Solamente prestad suma atención al Eterno y servidLe con fidelidad y con todo vuestro corazón, considerando cuán grandes cosas Él ha hecho por vosotros.
    Pero si perseveráis en hacer el mal, vosotros y vuestro rey pereceréis."

    (1 Shemuel / I Samuel 12:20-25)

    La cosa está clara en la economía Divina.
    Vamos por partes.

    Y Shemuel [Samuel] respondió al pueblo: -No temáis. Vosotros habéis cometido todo este mal;
    pero con todo, no os apartéis de en pos del Eterno, sino servid al Eterno con todo vuestro corazón.

    Samuel fue uno de los profetas y jueces más grandes de todos los tiempos.
    Su obra es inapelable a ojos de Dios y de los hombres.
    Él, en su rol de mensajero de Dios, expresa que es cierto, los judíos –al igual que cualquier persona- también caen ante los errores o extravíos.
    ¿Quién está libre del mal actuar? ¡Nadie!

    Pero él indica claramente que el haber pecado no implica que Dios se haya apartado de la persona,
    ni que la persona deba seguir empecinada en vivir en error.
    Por el contrario, el profeta de la Verdad enseña con firmeza y reiteradamente: “no os apartéis”.
    Si bien has pecado, eso no significa que debas seguir apartado.
    ¡Todo lo contrario!
    Dios, el verdadero y no ese monigote de pacotilla que inventan los “teólogos” del sujeto colgado,
    Dios ama el arrepentimiento y aguarda con paciencia y amor hasta el último instante para que la persona se dé cuenta de que ha hecho mal,
    se arrepienta y retorne a la buena senda que Él marca.
    Él no desprecia a la persona por haber pecado, Él no echa eternamente a nadie al olvido porque se equivocó.
    Eso describe más bien al fantasioso dios que es creación de los idólatras, tal como los seguidores del sujeto de la cruz. Ese falso dios es el que desprecia al pecador, envía al “infierno” al que peca, tiene “demonios” para carcomer la vida y el alma del errado, existe un “anti dios” que se regocija con hacer arder al que es malvado… en fin, una incoherencia e irracional teología que es instrumento del EGO para dominar a los que se someten a ella.

    El profeta de la Verdad dice que el que hayamos pecado no es excusa para sentirnos sin la Presencia de Dios.
    Por el contrario, debemos darnos cuenta de lo que hemos hecho, arrepentirnos, aferrarnos a Dios por medio de servirLo cumpliendo con Sus mandamientos.
    Un servicio de TODO corazón, sin hacer pactitos, ni negociados, ni comerciar con Él.
    No obedecer a Dios, cumpliendo Sus mandamientos, para que Él te dé algún beneficio aquí o en el más allá.
    Tampoco para que lo halagues a cambio de que Él te pague.
    ServirLo de TODO corazón, tal es la senda del que es leal a Dios y no del que se inventa excusas para seguir siendo adorador del EGO al que endiosa.

    No os apartéis tras las insignificancias que no sirven ni libran, ya que son insignificancias.

    El deber es servir a Dios, aunque no seamos perfectos, porque nadie nos demanda que lo seamos.
    Servir a Dios, actuar movidos por el deseo de perfeccionarnos pero sin imponernos metas imposibles de cumplir.
    No dejarnos boicotear por el EGO, con sus astutas pero simplonas estrategias.
    Tampoco inventarnos justificaciones para hacer lo que nos complace, en lugar de enderezar nuestra voluntad según la Divina Voluntad.
    Adorar dioses de pacotilla, tal como el monigote de la cruz, es hacer cosas que NO libran, NO salvan, puesto que son insignificancias, el EGO exteriorizado en la payasada de la religión.

    El haber pecado o errado en el pasado no es excusa para seguir pecando, para seguir andando en el desvío en lugar de por el sendero.
    No tenemos que creernos pecadores eternos por haber hecho el mal.
    Muy por el contrario, es nuestro deber hallar sentido a nuestra vida.
    Un sentido trascendente, un sentido de vida pleno, y no las cosas insignificantes con las que llenamos nuestras horas.
    Nos poblamos de imágenes, de ídolos, de palabrejas, de sectarismos, de mentiras, de plegarias, de cancioncitas idotizantes, de rituales, de subterfugios, de religiones, de jasideísmos, de cabalisterías, de supersticiones, de tantas cosas irrelevantes a las que izamos a lo alto como si fueran realmente importantes.
    Dios nos reclama que hagamos otra cosa.
    Que seamos leales a Él, que andemos por Su camino, que seamos íntegros (Devarim / Deuteronomio 18:13)., que seamos justos y buenos…
    Esto es de Dios y no andar viendo quién es “elegido”, quién es “salvo”, quién tiene algún “don”…
    Dios no verá quien es “elegido” y quien no lo es, pues eso es un detalle. Dios verá quien anda según Sus mandamientos y quien no lo hace.
    Quien Le es fiel, a pesar de los altibajos, de los contratiempos, de los errores; y quien se inventa dioses para dejar a Dios.

    Pues el Eterno no desamparará a su pueblo, por causa de Su gran nombre; porque Él ha querido haceros pueblo suyo.

    Dios no dejará jamás de lado a la nación judía, a la que Él escogió como Su nación santa y de sacerdotes.
    Él quiso hacer del pueblo judío Su pueblo especial y nunca dejará de cumplir esta promesa.
    Él no dejará de amparar a los judíos, aunque los iracundos asesinos quieran contradecirLo, aunque los fanáticos sectarios se inventen nuevas elecciones, aunque los religiosos escupan maldiciones y juren que Dios cambió de parecer.

    Puede parecer injusto, poco bonito, pero tal es la realidad según la decretó el Uno y Único.
    Él no se arrepiente.
    Por tanto, esos pelafustanes que dicen que Dios desechó a los judíos por no aceptar al postrado pecador de la cruz, son unos mentirosos, unos blasfemos, unos asesinos de almas, gente que odia a Dios, lo que los lleva a odiar a los judíos y a toda la especie humana.

    En cuanto a mí, ¡lejos esté de mí pecar contra el Eterno dejando de rogar por vosotros! Al contrario, os instruiré en el camino bueno y justo.

    El verdadero fiel a Dios no deja de trabajar por el bienestar colectivo y no solo de él o de los de su secta.
    El fiel a Dios construye Shalom, pues enseña acerca del bien y la justicia.
    Es el fanático, el misionero, el religioso, el mentiroso, el ladrón de dinero y almas el que maldice al que no cree sus tonterías.
    Es el idólatra, el creyente en falsos dioses, el seguidor del tal Jesús/Yeshuah/nombre-que-le-quieran-inventar, el que vive pecando y haciendo pecar, lo que constituye una corrupción tremenda que lleva al mundo al estado actual de caos e inmoralidad general.
    El leal a Dios ora y vive en armonía con los Siete mandamientos, si es gentil, o con los 613 mandamientos si es judío.

    Nada de maldiciones, nada de reprobaciones, nada de presiones o amenazas… el fiel y líder del pueblo de Dios no anda por la vida manipulando para alcanzar sus vanidosos objetivos.
    Tampoco se aprovecha de la debilidad o pobreza para presentarse como “benefactor”, pero al mismo tiempo corromper hasta el hueso a la persona.

    Solamente prestad suma atención al Eterno y servidLe con fidelidad y con todo vuestro corazón, considerando cuán grandes cosas Él ha hecho por vosotros.

    Queda claro, lo repite el profeta, no somos abandonados por Dios aunque hayamos hecho algo malo en el pasado.
    Probablemente habremos de padecer las consecuencias, pero no por castigo de Dios, ni porque hemos perdido el pacto con Él, sino porque cada acción es seguida por su necesaria consecuencia.

    Dios nos ama, nosotros debemos amarLe.
    ¿Cómo?
    Atendiendo a lo que Él nos pide: servirle con fidelidad al servir de todo corazón por medio del cumplimiento de los mandamientos que nos corresponden.

    Cada persona tiene una lucha interna con su EGO, los idólatras creen ser superiores, perfectos, amados por sus inexistentes dioses, cuando en realidad son siervos estériles de sus EGOS.

    El que batalla contra el EGO sin someterse a él, actúa con generosidad, con agradecimiento, recuerda el bien recibido y procura vivir con bien y justicia.
    Eso es lo que Dios pretende de ti, no que seas perfecto a tu entender o según evalúa tu seca secta.

    Pero si perseveráis en hacer el mal, vosotros y vuestro rey pereceréis

    El que se aferra al mal, a su EGO, logra obtener mal e incluso que “su rey”, el EGO perezca junto a él.

    No es sirviendo al EGO en sus multitud de disfraces como alcanzamos la plenitud en esta vida y en la eternidad, sino controlando su dominio, liberándonos de su patronazgo para ser leales a Dios por medio del cumplimiento de los mandamientos que Dios nos ha dado para que cumplamos.

    Así pues, Dios en Su Palabra NO dice que Israel haya sido desechado, ni que exista otro Israel alternativo.
    No hay fe en ningún colgado que tenga alguna significancia.
    No es el camino de la religión lo que permite ser salvo.

    Tú que estás a la Luz del Eterno lo comprendes.
    Tú que estás despertando de la esclavitud del EGO lo alcanzas a comprender.
    Pero tú, que sigues repitiendo los lemas malditos de la idolatría, que eres un esclavo del EGO, te negarás a entender nada que pueda ayudarte a ser feliz, libre, pleno, santo.

  • Parashat Behaaloteja: vistazo

    Ubicación:
    Behaalotejá
    ("Cuando asciendas") es la tercera parashá del cuarto tomo de la Torá, el sefer Bemidbar, conocido en español como "Números".

    Temáticas:
    Podemos señalar los siguientes temas en nuestra parashá:

    1. La importancia de mantener encendida la Menorá del Mishkán -Santuario- primero, y luego en el Mikdash -Templo-. Ésta era una de las obligaciones propias de los cohanim -sacerdotes-, que eran descendientes todos ellos de Aarón.

    2. El Eterno escogió a los levitas para que remplacen a los primogénitos en la avodá –los servicios consagrados- en el Santuario.

    3. Al segundo año de la salida de Egipto, ordena Dios que cada año se ofrende el korbán Pesaj -sacrificio pascual-. La orden anterior de sacrificar un cordero en la víspera de Pesaj, era exclusivamente referida a la situación de esclavitud en Egipto. La actual orden, es Pesaj ledorot -para las generaciones-.

    4. El uso de shofarot -cuernos de carnero- y jatzotzrot -trompetas- en diversas situaciones.

    5. Se narran algunas rebeldías y contrariedades que surgen en el seno del pueblo de Israel, instigados por la chusma de advenedizos que los acompañaban.
      Se cuenta también acerca de las diversas calamidades que las rebeliones atrajeron.

    6. Queda conformado el primer Concejo de Sabios, posteriormente denominado Gran Sanhedrín, que contaba con 70 miembros de sabios designados y un presidente.
      Eran diversas las funciones de este Senado de la Nación Judía, entre otras cosas eran los encargados de decidir nuevas leyes que fueran necesarias y no estuvieran estipuladas directamente en la Torá, las elaboraban a partir de los debates racionales en los cuales se exponían sus conocimientos que especialmente estaban fundamentados en las mitzvot -mandamientos de la Torá-.

    7. Dios declara la preeminencia profética de Moshé por sobre todo profeta anterior, contemporáneo o posterior.
      También se destaca su modestia, generosidad y nobleza.

    Para destacar:

    1. Moshé, el príncipe de los profetas
      El judaísmo carece de dogmas de fe, sin embargo, a lo largo de los siglos algunos sabios se han preocupado por indicar las justas creencias que mantienen a la persona judía dentro del marco del judaísmo.
      Uno de estos sabios preocupados por el bienestar integral de sus congéneres fue Maimónides, quien a partir de los datos elementales del judaísmo estableció los conocidos como Shelosha Asar Ikarim -Los Trece Fundamentos-. Uno de estos Fundamentos, el sexto nos enseña que:

      "Tengo plena convicción de que los escritos de los Profetas [en el Tanaj] son verdaderos"

      El séptimo Fundamento dice:

      "Tengo plena convicción que la profecía de Moshé nuestro maestro, con él sea la paz, fue verdadera, y que él es el principal de los profetas, tanto entre los que le precedieron como entre los que le sucedieron".

      Esto, indudablemente se apoya sustancialmente en:

      "Nunca se levantó otro profeta como Moshé, a quien el Eterno conociera cara a cara."
      (Devarim / Deuteronomio 34:10)

    2. Moshé y la humildad
      Ni el orgullo vacío, ni la ofuscación de la propia grandeza, ni el humor hundido son el estado de ánimo preferidos por la Torá.
      El Eterno valora sobremanera la humildad, que es el reconocimiento de las propias limitaciones y propias virtudes.
      De Moshé está declarado en esta parashá:

      "Y el hombre Moshé [Moisés] era muy humilde, más que cualquiera de los hombres sobre la faz de la tierra."
      (Bemidbar / Números 12:3)

      Tan valiosa es la armonía matrimonial, que en el Talmud (Shabbat 116a) hallamos la siguiente manifestación por parte de Dios (que está directamente vinculada con el ritual de sotá que está en nuestra parashá) :

      "Rabí Jiá bar Aba deseaba ausentarse de Eretz Israel en un viaje de negocios. Pidió a Rabí Lazar que le consiguiera una carta de recomendación del patriarca.
      Decía la carta: El portador de la presente es un gran hombre. Su grandeza radica en que no se avergüenza de decir: ‘esto no lo sé’".
      (Talmud Ierushalmi Jaguigá 1:5)

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. El profeta ha denunciado con claridad:

      "Así ha dicho el Señor Elokim: ¡Ay de los profetas insensatos que andan tras su propio espíritu, y que nada han visto!

      Ellos ven vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: ‘Así dice el Eterno’, pero el Eterno no los ha enviado. ¡Con todo, esperan que Él confirme las palabras de ellos!
      "
      (Iejezkel / Ezequiel 13:3-6)

      1. ¿Por qué en todas las épocas y lugares surgen falsos profetas?

      2. ¿Puede algún profeta contradecir lo profetizado por Moshé en la Torá?

      3. ¿Por qué algunos falsos profetas dicen hablar en nombre del Eterno? ¿No es suficiente que se presenten como enviados por parte de alguna deidad.?

    2. El inspirado y sabio proverbista aleccionó:

      "Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y de la reverencia al Eterno"
      (Mishlei / Proverbios 22:4).

      1. ¿Qué otra recompensa obtiene el que es humilde?

      2. ¿Cómo se conoce a una persona que es verdaderamente humilde?

      3. ¿Acaso la falta de alguna de las recompensas arriba mencionadas es sinónimo de falsa modestia?

  • Dioses en tu interior

    "Entonces Shemuel [Samuel] habló a toda la casa de Israel, diciendo: -Si de todo vuestro corazón os volvéis al Eterno, quitad de vuestro interior a los dioses extraños y las Astartes, y preparad vuestro corazón para el Eterno. Servidle sólo a Él, y Él os librará de mano de los filisteos."
    (1 Shemuel / I Samuel 7:3)

    Veamos la sección que expresa: “quitad de vuestro interior a los dioses extraños”, que también es posible hallarla traducida como “quitad de en medio de vosotros los dioses extraños”.
    ¿Cuál sería la pregunta obvia que se desprende de estas palabras sagradas?
    Podría ser: ¿qué dioses extraños habitan en el interior de cada persona que deben ser desalojados para permitir un corazón en armonía con Dios, un servicio genuino hacia Él, la libertad de los  opresores?
    Pensemos, ¿que dioses extraños nos dominan desde dentro?

    Muchas quizás podrían ser las respuestas válidas, pero te quiero señalar una que es evidente a poco que comenzamos a estudiar la naturaleza humana y cómo vivimos.
    Sí, en esta sagrada casa ya lo hemos denunciado a ese gran enemigo interno, que en un momento fue un amigo pero luego se pervirtió: el EGO.
    No te lo describiré nuevamente, te ruego que sigas los enlaces que están aquí y leas, comprendas y crezcas en conocimiento al respecto de este tema fundamental. Sé que lo harás, aunque te tome tiempo y esfuerzo, por ello te agradezco.

    El EGO es ese “dios extraño” que está en nosotros, que nos domina, que no nos da libertad, que no nos deja ser leales a Dios, que nos lleva a la sumisión más penosa, que nos hace vivir de fantasías e irrealidades, que perturba nuestro corazón y nubla nuestra mente.
    Sí amigo mío, es el EGO el “demonio” que se aloja en nuestro interior y que obstaculiza nuestro desarrollo integral, nuestro crecimiento armónico multidimensional.
    Es el EGO el culpable del dominio que nos lleva a poblar de cáscaras que recubren nuestra luz espiritual pura.
    Es el EGO el que nos viste de disfraces y esconde nuestro rostro detrás de torpes máscaras a las que llamamos: “yo”.
    Lee esto, y este también, y no olvides este otro.

    En palabras del Sagrado Libro de los judíos:

    "Dijo el Eterno en Su corazón: ‘No volveré jamás a maldecir la tierra por causa del hombre, porque el instinto del corazón del hombre es malo desde su juventud.’"
    (Bereshit / Génesis 8:21)

    Que se puede interpretar como: desde su nacimiento el humano carga en su interior, en su corazón, una tendencia hacia el mal, egoísta, que paradójicamente niega la vida para seguir con vida. Un mecanismo natural, que no es una maldición ni una posesión diabólica, sino un elemento que forma parte de la naturaleza humana, pero que sin embargo se desborda, quiebra sus límites, pervierte su finalidad y se transforma en pesada carga que mortifica a la persona.
    Tal es el EGO, mi amigo.

    El EGO es un “dios”, al cual adoras, pero no lo denominas como tal.
    Le pones diferentes, lo vistes de religión, incluso tienes el atrevimiento de llamarlo “Dios”, “Padre”, “Aba”, “Dios de Israel”, etc., pero no deja de ser tu oscuro EGO.
    El EGO te somete, te rebaja, te humilla, te hace creer fantasías, deliras a causa del EGO, pero infantilmente inventas justificativos y excusas para aferrarte a él.
    Gritarás, insultarás, te harás la víctima, reclamarás, te quejarás, te ofenderás, ofenderás, porque trabajas 24 horas al día para satisfacer a tu EGO, lo que te deja vacío y sin sentido a ti.

    Quita el dios de piedra y madera de tu interior, para que puedas ser tú, para que puedas servir a Dios en verdad.

    Tristemente para la mayor parte de los lectores de estas líneas el resultado no será liberador, no encaminarán sus vidas hacia la Luz, sino que movidos por el EGO (como muñecos de trapo) encontrarán la manera de atarse aún más fuerte a su “dios” interior, el EGO, y a sus dioses externos (sea Jesús –con el nombre que quieran darle-, Buda, algún Sai oriental, un dios de la Nueva Era, el dinero, la fama, la droga, el poder, etc.).
    Es que, desde el comienzo de la humanidad es el EGO quien tiene el dominio, el que aparta al hombre de Dios, el que aliena al hombre de sí mismo.

    Para terminar el encuentro del día de hoy con una nota positiva, es posible librarse del EGO, al menos de la esclavitud a él de su modo más grosero.

    • Comienza  por tomar conciencia de tu estado lamentable.
    • Aprende a darte cuenta de las trampas y herramientas del EGO.
    • Cumple con los mandamientos que te corresponde, los noájidas para gentiles los 613 para los judíos.
    • Deja de buscar la aprobación ajena.
    • No pretendas controlar lo que no puedes controlar.
    • Recurre al Padre Eterno con simpleza, sin negocitos o arreglitos.

    Estas son buenas maneras para ir quitando al “dios” interior y encontrar el lazo con el DIOS infinito.

  • El rezo “cabalístico”

    Presta atención al siguiente texto, quizás lo conoces, quizás alguna vez lo leíste, quizás creíste comprenderlo:

    "En aquellos días Jizkiá [Ezequías] cayó enfermo de muerte. Entonces el profeta Isaías hijo de Amoz fue a él y le dijo: -Así ha dicho el Eterno: ‘Pon en orden tu casa, porque vas a morir y no vivirás.’
    Entonces él volvió su cara hacia la pared y oró al Eterno diciendo:
    -Oh Eterno, acuérdate, por favor, de que he andado delante de Ti en verdad y con corazón íntegro, y que he hecho lo bueno ante Tus ojos. Jizkiá [Ezequías] lloró con gran llanto.
    Y sucedió que antes que Isaías saliese del patio central, le vino la palabra del Eterno, diciendo:
    ’-Vuelve y di a Jizkiá [Ezequías], el soberano de Mi pueblo: ‘Así ha dicho el Eterno, Elokim de tu padre David: ‘He oído tu oración y he visto tus lágrimas. He aquí, te voy a sanar; al tercer día subirás a la casa del Eterno…’"

    (2 Melajim / II Reyes 20:1-5)

    Como siempre, hay tanto para aprender… concentrémonos en una breve enseñanza, pequeña pero te aseguro que profunda y llena de eternidad y bendición.

    Algo había hecho el gran rey Ezequías, o había dejado de hacer, al punto que era merecedor a una muerta prematura, pues solo tenía 39 años de edad.
    Para empeorar aún más, se le estaba anunciando que tampoco tendría porción de dicha en el mundo de la posteridad, puesto que “moriría Y no viviría “, lo que es explicado por nuestros Sabios como una clara identificación a la terminación de sus días en este mundo y también una desconexión en el más allá.

    Es terrible, para cualquiera, pero mucho más si consideramos que de este rey fue dicho con inspiración divina que:

    "Él hizo lo recto ante los ojos del Eterno, conforme a todas las cosas que había hecho su padre David.
    Quitó los lugares altos, rompió las piedras rituales, cortó los árboles rituales de Asera e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moshé [Moisés], porque hasta aquel entonces los Hijos de Israel le quemaban incienso. Y la llamó Nejustán.
    Jizkiá [Ezequías] puso su esperanza en el Eterno Elokim de Israel. Ni antes ni después de él hubo otro como él entre todos los reyes de Yehudá [Judá], porque fue fiel al Eterno y no se apartó de Él, sino que guardó los mandamientos que el Eterno había mandado a Moshé [Moisés].
    El Eterno estaba con él, y tuvo éxito en todas las cosas que emprendió. Se rebeló contra el rey de Asiria y dejó de servirle.
    Derrotó a los filisteos hasta Gaza y sus territorios, desde las torres de los centinelas hasta la ciudad fortificada…"
    (2 Melajim / II Reyes 18:3-8)

    Tenemos a un hombre íntegro, bueno, justo, cumplidor de los preceptos, luchador de las guerras de Dios, celoso para defender la verdad, un héroe en el bando de los nobles.
    Es lo que el propio Dios atestigua, entonces… ¿cómo entender que no tuviera parte en el mundo venidero?

    Un hombre que era tan “perfecto”, que había llegado a realizar cosas para honrar a Dios y Su Torá y Sus preceptos, al punto que ninguno otro se había atrevido antes, que vivía para el servicio de Dios… ¿cómo entender que moriría joven y sin futuro en el paraíso?

    Un rey majestuoso, que tenía a Dios como aliado y era exitoso… ¿qué había hecho, o dejado de hacer, como para que de repente se le anunciara tan amargo final?

    Da como para pensar, ¿no te parece?
    ¿Será que el cumplimiento de los mandamientos de todo corazón y con todas las energías en realidad no son un salvoconducto para obtener el éxito y la eternidad?
    ¿Acaso es una demostración de que cuando cumplimos con nuestra parte, lo que Dios nos ha ordenado, NO estamos negociando con Dios algún arreglito para acomodarnos, sino que solamente estamos haciendo nuestra labor como siervos, que no deben estar pendientes de la retribución, sino solamente de servir al Amo?
    ¿No es posible que esto demuestra a las claras que no compramos el paraíso con nuestra fe, pero tampoco con nuestras acciones, sino que es necesario un plus, un algo “extra”, que está esbozado en la primer cita que te trajimos a estudio hoy?

    Contempla con cuidado las palabras y acciones en el primer pasaje.
    El rey ora y le recuerda a Dios lo bueno que él, Ezequías, ha sido; trae a la memoria de Dios cómo él, Ezequías, ha dedicado su vida al servicio de Dios.
    El rey eleva su sentida plegaria para que Dios tome conciencia de sus obras, de su grandeza, de su entereza, de su humilde actuar.
    Es lo que dice el párrafo que leímos, ¿no es así?

    Entonces, ¿no encuentras nada extraño en esto?
    Dime, ¿te parece que Dios anda precisando un ayuda memorias?
    ¿Ya está viejito y medio olvidadizo que la persona tiene que hacer un repaso de sus propias acciones meritorias para que Dios no deje pasar el dato y entonces se comporte de manera justa?
    ¿Es que Dios está desmemoriado, o es un ingrato e injusto, que tenemos la necesidad de pasarle las cuentas en limpio para que nos pague como creemos que nos merecemos?
    ¿Es eso lo que está haciendo Ezequías y lo que nos quiere enseñar el Santo Libro?

    Porque si es esto, pues… ¡qué pobre imagen de nuestro Dios nos está dando!

    ¿No será más bien que es este recordatorio “para Dios” de parte de Ezequías es solamente un vehículo para que Ezequías haga algo que no había logrado hacer hasta entonces como debía?
    Atendamos nuevamente al texto, ¿qué más nos está diciendo?
    Leamos una línea antes… “Ezequías volvió su rostro a la pared y oró al Eterno”… bien, aquí tenemos un punto sumamente jugoso que se complementa con “y Ezequías lloró con gran llanto”.

    Volvió su rostro, para no estar atento al mundo externo, para dejar de prestar atención a las banalidades, para no ser esclavo de su EGO a través de las múltiples máscaras que éste usa.
    Dejó de lado por un momento lo que el creía de sí mismo, dejó de ver la opulencia de su palacio, sus ricas ropas, sus títulos, a los serviles que le eran genuflexos, a los logros académicos y militares, dejó por un rato de concentrarse en lo grandioso que era en este mundo de apariencias para conectarse con esa vocecita interna, con su Yo Esencial, con su espíritu puro.
    Por una vez en la vida, ante el hecho de que se le terminaba y no había luego nada más, por una vez en la vida se buscó a sí mismo, y al hacerlo encontró en verdad a Dios.
    Por supuesto que él era fiel al Eterno, sin dudas que lo era. Él era un experto en Torá, un gran estudioso y maestro, un promotor de que la Torá se extendiera y fuera valorada.
    Es claro que dedicaba su vida al cumplimiento de los mandamientos, con amor y dedicación sinceros.
    Sin embargo, aún no había despertado su Yo Esencial, seguía apabullado detrás de las cáscaras y máscaras del EGO.
    Sí, aunque parezca imposible, así era.
    Un hombre íntegro, bueno, justo, leal a Dios, atento al servicio divino, dispuesto al riesgo para eliminar la idolatría y la perversión, pero que sin embargo aún no era libre por completo de su EGO, puesto que éste seguía entorpeciendo que estuviera en armonía multidimensional, el EGO todavía le impedía que fuera su Yo Esencial quien dictará las pautas de su vida.
    Parece mentira… pero es lo que está en claro en el texto sagrado.
    Y Ezequías, con su inmensa grandeza, hizo lo que la mayoría no estamos dispuestos a hacer: eludir al EGO para llegar a la propia esencia, y desde allí fundirse en abrazo poderoso con Dios.
    Este encuentro consigo mismo, y con Dios, fue de un impacto tal que le hizo largar el llanto, el gran llanto.
    El que no es producto de la impotencia o la sensiblería torpe, sino el llanto de la liberación, del romper un viejo bloqueo para salir a la libertad.
    Fue un instante “milagroso”, como nunca había experimentado el rey.
    Fue como un nuevo nacimiento, puesto que por primera vez Ezequías encontró a Ezequías, al verdadero, al despojado de caretas, al que está ligado a la eternidad.

    Sí amigo mío, Ezequías iba a morir y no iba a disfrutar de la vida postrera como se “merecía”, en buena medida (aunque no solamente) porque todo lo que había conseguido era bueno, pero teñido aún por el EGO.
    Su entrega y dedicación a Dios aún tenían oscuras salpicaduras del EGO y fue necesario esta ocasión para que Ezequías alcanzará un nivel de plenitud impresionante.

    Su cuerpo (que sin dudas estaba enfermo) sanó, en gran medida porque su nexo espiritual se rectificó.
    Fue preciso que Ezequías orara como nunca antes, llorara como nunca antes, se librara de su EGO para que ascendiera finalmente a un estado espiritual que podemos denominar “Casa del Eterno”.
    Alzarse hasta la “Casa del Eterno”, al "Santuario del Señor”, tal como anheló Jonás el profeta en su propio encuentro consigo mismo, dentro del gran pez, quien también padeció el sofocó de una muerte prematura, de una posteridad trunca, hasta que logró desplomar las murallas del EGO y armonizar su ser interior con el exterior (Ioná/Jonás cap. 3).

    Ojo, ten cuidado, mira que las enfermedades no siempre son causadas por el EGO, aunque no lo podemos descartar.
    Si te sientes enfermo es bueno que reflexiones, te encuentres, medites, reces, pero NO DEJES DE ACUDIR AL MÉDICO al EXPERTO.
    Por ejemplo, si te sientes triste, con ideas de muerte, casi no comes o te engullas todo lo dulce que encuentras, si duermes poco y/o mal, pide cita con el psiquiatra, sigue su tratamiento médico como si la palabra de Dios fuera, porque es necesario hacer así para tener bajo control una probable depresión, o algún otro trastorno biológico-funcional.
    Te sientes mal, estás débil, la materia fecal no es normal, te duele al orinar, te persiste algún dolor, tienes mareos habituales, etc.: consulta al médico, no busques brujos, pastores, rabinos, cabalisteros, charlatanes o santos. Busca al médico, y por supuesto, encuentra tu nexo sagrado con Dios, evapora al EGO, fortalece tus otras dimensiones, pero no descuides de hacer lo que tienes que hacer para estabilizar o mejorar el plano físico.
    No te pienses que rezos complejos son la solución a los problemas y enfermedades en tu vida.
    No culpes al EGO de todo, ni quieras solucionar todo rectificando el mando que el EGO tiene sobre ti.
    Es muy importante que lo tengas en cuenta.

    No te confundas con el asunto de la plegaria u oración que se te está señalando en este texto.
    No estamos haciendo referencia a una mímica repetitiva, ni a aullidos en una comunidad de clamorosos, ni a una murmuración de párrafos prescritos que te corresponden o estás usurpando, ni a paladear salmos como si fueran embrujos mágicos, ni a negociar con Dios, ni siquiera a pedirle con honestidad y legalmente a Dios.
    Nos estamos refiriendo a un viaje hacia el interior de ti mismo, allí en donde te encuentras tú, esa luz pura conectada a Dios, ese ser de luz que no se mancha a causa de ninguna acción o pensamiento.
    Es un viaje de auto-conocimiento, de desvestirse de máscaras, de sortear los obstáculos de las cáscaras emocionales y mentales; es una travesía que solo unos pocos se atreven a hacer y alcanzan a lograr.
    Es hallar a Dios cuando te hallas a ti mismo.
    Es silencio.
    Es soledad.
    Es despojarse de pretensiones y deseos.
    Es olvidarse de problemas y esperanzas.
    Es surfear hacia donde lleva la ola que va a tu Yo Esencial.
    Es dejar de lado palabras y lemas repetidos.
    Es no poseer.
    Es un abrazo intenso, verdadero, significativo con el Uno y Único a través de abrazar tu verdadera esencia, a la que desconoces y habitualmente rechazas.
    Es dejar este mundo sin apartar los pies de él.
    Es dejar de aspirar al mundo venidero sin quebrar tu nexo con él.
    Es intimidad, es silencio, es paz…

    Quien lo alcanza, lo siente, lo reconoce, llora con tranquilidad, encuentra lo que nunca había visto y tampoco nunca había perdido.
    Se recupera a sí mismo.
    Pero, claro… al rato se vuelve a perder en el barullo del mundo cotidiano, en las trampas del EGO, en palabras, en pensamientos, en deseos, en sentimiento, en sensaciones, en afanes, en culpas, en miedos. Al poco rato vuelve a las máscaras, y es normal que así sea.
    Sin embargo, ese fugaz destello de realidad esencial, es inolvidable, aunque de a poco se esfuma entre las sombras que proyecta el EGO.
    Se ha entrado al palacio del Rey, al Santuario, para luego salir transformado de él, pero de vuelta al mundo, a la vida, a los altibajos, a lo común, a lo sagrado dentro de lo mundano.
    Vuelves a tu obligación ante Dios y tu espíritu de cumplir con los mandamientos que te corresponde, de esforzarte por actuar con bondad y justicia, de ser un constructor de Shalom aunque tu infatigable EGO no quiera dejarte hacerlo.
    Vuelves a tus necesidades y a tus deberes, a tus derechos y quejas, a tus luces y sombras.
    Y está bien, así es el ser humano.
    Vuelves a los rezos aburridos, a la repetición de lemas, al farfullo de salmos, a hacer negocitos con Dios, a pedir y pedir y quizás agradecer alguna cosilla.
    Y así somos…

  • La sabia modestia

    Moshé,
    el sabio, sagaz, humilde, noble, justo, amigo del Eterno, el profeta del cual todos los profetas son epígono,
    Moshé,
    monta en cólera contra sus sobrinos,
    los dos hijos de Aarón,
    Elazar e Ithamar (Vaikrá / Levítico 10:4).

    El enojo se debió a una cuestión halájica,
    de normativa legal,
    de cumplimiento fidedigno de los designios de Dios para las personas,
    en el suceso que nos interesa,
    la cuestión era relativa a ciertos procedimientos de los sacrificios.

    Al parecer,
    podría calificársela como una ira justificada,
    del maestro hacia sus indolentes discípulos.
    Sin embargo,
    no lo fue.

    Ya que, como enseñan nuestros venerables Sabios (TB Pesajim 66b):

    "Un estudioso de Torá que demuestra enfado o arrogancia, pierde momentáneamente su sabiduría; y un profeta su don de profecía".

    Y en la misma página talmúdica, otra sentencia de los Sabios nos instruye que:

    "Aunque en los Cielos le reservaron grandeza, el encolerizado se fabrica insignificancia".

    La razón estaba del lado de los dos sacerdotes, injustamente acusados por el buen Moshé,
    quien por un instante de enojo,
    olvidó la halajá -norma- que le enseñará al respecto Dios.
    Su hermano Aarón se la tuvo que explicar,
    y siendo Moshé como era,
    un hombre bueno y humilde,
    pudo contener el enojo, abrir sus oídos y mente, para comprender aquello que le estaban queriendo explicar, y
    finalmente se apaciguó y comprendió que había estado en un error.
    (¡He ahí, precisamente, la mayor grandeza de Moshé! Pues, no es virtuoso el que dice que nunca ha pecado, sino el que dice que pecó y que reconoce el error y por eso trata de no volver a cometerlo).

    Nosotros,
    individuos que en general estamos muy lejos de la altura espiritual y sabiduría de Moshé,
    ¿no deberíamos ser excesivamente modestos y cuidadosos en nuestra conducta, para apartarnos de malos sentimientos y por tanto de pérdidas (muchas veces) irreparables?

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Por medio de la Cabalaterapia, la persona se entrena en la modestia y el buen manejo de las energías, evitando así el sufrimiento que provoca la ira, el orgullo y la desesperanza.

    Relato

    Ya de muy niña Isabel se había dado cuenta de un hecho curioso: cuando su gallo cacareaba, el sol salía sobre el horizonte.
    Al ir creciendo, descubrió que era un hecho científico: ¡el sol salía si su gallo cantaba!

    Una tarde el viejo gallo tuvo la extraña idea de morir.
    Por esta traición la consternada Isabel corrió a conseguirse un gallo joven, antes siquiera de que la sangre se enfriara en el viejo.
    Con ansia y angustia aguantó la respiración hasta el amanecer siguiente, cuando aliviada reconoció que el nuevo gallo mantenía, como el anterior, a punto la salida del sol.

    Orgullosa y feliz anunciaba siempre a sus conocidos y vecinos la enorme responsabilidad que pesaba sobre sus espaldas y sobre las plumas de su gallo, la de hacer que el Cosmos estuviera ordenado y la luz y calidez inundara la Tierra.

    Los conocidos y vecinos sonreían y la felicitaban, mientras con burlona tristeza comentaban a sus espaldas lo desquiciada que estaba.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • En su vida, ¿cuál es SU gallo que tiene el poder de ordenar el Universo?

    • En los salmos leemos: "Aunque el Eterno es sublime, mira al humilde; pero al altivo lo reconoce de lejos." (Tehilim / Salmos 138:6).

      • ¿Por qué Dios prefiere al humilde, y tiene alejado al orgulloso?

      • ¿Es Dios realmente el que aleja al vanidoso, o es éste el que se aleja de Dios?

      • Dios es el más Alto entre los altos, el Señor de señores, y sin embargo Él presta especial atención al modesto… ¿cuál debiera ser la moraleja para nosotros, finitos humanos que nuestra importancia no alcanza ni una fracción de una fracción de la grandeza de Dios?

    • El inspirado David cantó a Dios: "Salvas al pueblo humilde; pero Tus ojos humillan a los altivos." (2 Shemuel / II Samuel 22:28).

      • ¿Señalar las similitudes entre este versículo y la enseñanza dada en nuestro comentario?

      • ¿Por qué el resultado del orgullo es que a ojos de Dios sea humillado el vanidoso?

  • ¿Qué te dice el profeta Isaías, hermano noájida?

    Hay noájidas que prefieren desoír la ley del Eterno, con muy buenas intenciones por cierto, y se ponen a estudiar Torá, a disertar sobre profetas, a balbucear acerca de pasajes del Zohar, o referirse al Talmud como si fuera su libro de cabecera.
    Cuando, sin lugar a un milímetro de duda, la ley del Eterno es muy clara: la Torá (Escrita y Oral, escritos proféticos, escritos sacros, escritos rabínicos, etc.) son del pueblo judío y para el pueblo judío y el gentil que se apropia de ellos está incurriendo en delito grave. Terrible es el perjuicio espiritual para el gentil que se dedica al estudio de la Torá, tal como queda certificado por la norma sagrada:

    Un gentil que se dedica al estudio de la Torá, se hace merecedor de la pena de muerte (judicialmente). Solamente debe dedicarse el gentil a estudiar de la Torá aquello que refiere a los Siete Preceptos Universales.
    Así mismo, un gentil que hace shabbat incluso en cualquier otro día de la semana, si lo propone como Shabbat se hace merecedor de la pena de muerte (judicialmente).

    Ni que decir si ha hecho para sí una festividad de guardar.En general no tienen derecho a inventar una nueva religión ni ejecutar los preceptos de los judíos (que están en la Torá) según su voluntad.Si quiere cumplir con los preceptos de los judíos, que se convierta legalmente al judaísmo y tome sobre sí la responsabilidad de cumplir con los preceptos; si no se convierte, que solamente se dedique a sus mandamientos universales, que no añada a ellos ni les quite.

    Si se dedicó al estudio de la Torá (usó tefilín, vistió talit, puso mezuzá, se circuncidó “religiosamente”), o al Shabbat, o inventó mandamientos o festividades religiosas, debe ser castigado; y se le informa que se ha hecho legalmente merecedor a la pena de muerte, pero que su pena no se lleva a ejecución”.

    (Maimónides, Mishné Torá, Hiljot Melajim 10:9)

    No hay excusas, no hay justificaciones, no hay argumentos, no hay reclamos que valgan, puesto que la ley es muy específica y no deja lugar a pretender otra cosa.
    El gentil que hace algo diferente, por más buena voluntad que ponga, está violando la ley de Dios.
    El gentil que sabiendo esto se deja arrear como oveja a supuestas clases de Torá -que no corresponden a los límites noájicos- está también violando seriamente la ley de Dios.
    El judío que sabiendo esto corrompe el camino del noájida, está pecando seriamente y peor aún, haciendo pecar a otros, cosa que es detestable en gran manera por el Eterno.

    Así pues, si desde el púlpito, desde la internet, desde tu grupo de amigos, desde el antro en donde se reunen algunos a rumiar sobre el Tania o jasidut o Cabalá, etc., desde donde sea, cuando no se está respetando este mandato, se está yendo directamente en contra de Dios.

    Ahora bien, hay gente que sabiéndolo igualmente inventan pretextos para eludir el texto de la ley, y se ponen a inventar con que el profeta Isaías si es permitido leer y estudiar por parte del gentil.
    ¿Qué excusa elaboran para hacer convincente esto?
    Realmente, no se me ocurre ninguna, porque, leyendo y releyendo cada uno de los párrafos del profeta, solamente veo temas referidos directamente al pueblo judío, a su presente (de hace 2700 años) de ellos, a su futuro, a sus problemas, a su sociedad, a su relación con Dios, a sus despistes, a su gobierno -presente y futuro-, a promesas de una Era Mesiánica que dará al fin armonía y paz a la nación judía, etc.
    Circunstancialmente, escasamente, en pocas veces se menciona a los gentiles, la más de las veces para condenar a aquellos de entre las naciones por sus abusos , sus agresiones, su maldad hacia los judíos. Y en algunas oportunidades, contadas con los dedos de una mano quizás, se refiere a los gentiles de forma positiva.
    Y esto no es a causa de racismo espiritual por parte del profeta, no es porque Dios no se acuerda de sus hijos de las naciones, no es porque se desprecia a los gentiles, sino lisa y llanamente porque el profeta trabajaba para, entre y por sus hermanos: los judíos.
    Al igual que el resto del Tanaj, se trata de asuntos judíos, para judíos, por judíos.
    No es una obra dedicada a la humanidad, sino directamente a los judíos y sus circunstancias.
    Claro, como los judíos están en el mundo, y el mundo es obra de Dios, y parte de la tarea judía es de ser guías para sus hermanos gentiles, a veces también se toca al pasar la relación con las naciones.
    Pero, y que quede claro, el mensaje del Tanaj va dirigido a los judíos, trata de temas de interés para judíos y no se pretendía en su origen (ni en su historia, ni en su destino) que se convirtiera en el best-seller de las naciones del mundo.
    Por supuesto que aquello que es apropiado para los noájidas, enseñado por quien corresponde y como corresponde, resulta de enorme bendición para todos.
    Pero, esto no da carta libre para que cualquier predicador o ayudante de pastor evangélico se crea capacitado para hacer del Tanaj SU libro, ni dar clases referentes a él, ni tampoco un mesiánico, ni un noájida leal, ni un noájida confundido, ni un budista, ni…. ni ningún otro gentil.
    Reitero, para que nadie se sienta ofendido, no es por una cuestión de discriminación negativa hacia los gentiles, sino sencillamente porque los temas no son dirigidos a los hijos de las naciones. Tal como ningún boliviano se puede sentir ofendido o discriminado su la constitución y códigos legales de Indonesia no dice ni una letra acerca de Bolivia y los bolivianos, o si las leyes no se aplican en suelo boliviano y a ciudadanos bolivianos. ¿Se comprende?
    Espero que sí, porque teniendo la mente limpia y clara, no castigada por los eslóganes enfermizos de la idolatría y del EGO, es muy sencillo de entender, admitir y compartir.

    Ahora, ya que hablamos del profeta Isaías, quiero comentar brevemente un pasaje del mismo:

    Los ajenos estarán presentes y apacentarán vuestras ovejas, y los hijos de los extraños serán vuestros labradores y vuestros viñadores.
    Y vosotros seréis llamados sacerdotes del Eterno; servidores de nuestro Elokim os llamarán.

    (Ieshaiá / Isaías 61:5-6)

    Perstemos atención a lo que es una VERDADERA profecía mesiánica, y no esa payasadas que los seguidores del patético colgado quieren hacer creer.
    En esta profecía, de la que extrajimos solamente un parrafito, se menciona a los gentiles en la Era Mesiánica, y se menciona a los judíos.
    Los gentiles, llamados aquí “ajenos” e “hijos de los extraños”, ¿a qué se dedican en la Era Mesiánica?
    Veamos… sí, a cuidar del ganado, a trabajar en las cuestiones de la tierra.
    Y los judíos, ¿a qué se dedican, según profetiza Isaías?
    Veamos… sí, a ser ministros del Eterno, a ser Sus “representantes” en la tierra.

    Dime tú querido noájida que te crees valiente como para arremeter con el libro de Isaías, sabiendo que no debes hacerlo; dime, ¿que te enseña este pasaje?
    ¿Acaso no te enseña que te dejes de hacer religión y te dediques a las cuestiones productivas de este mundo?
    ¿No te dice, sin dudas, que tu rol sagrado, realmente mesiánico, como gentil es cuidar de que este mundo esté en orden?
    ¿No está profetizado que debes trabajar la tierra, desarrollarla, hacer que la construcción de shalom sea una realidad en este mundo?
    ¿No ves que te indica claramente que dejes de usurpar identidades, que dejes de pretender lo que Dios no te ha dado y que no te vengas a mandar la parte de que eres un ministro o líder religioso, cuando eso está absolutamente por fuera de tu competencia  y destino sagrado?

    Así pues, zapatero a tus zapatos.
    Dios, en su infinita bondad y sabiduría te ha dado un rol excelente: construir shalom en este mundo, a través del cumplimiento de los Siete Mandamientos y sus derivados.
    Si haces eso, que los “religiosos” desprecian por considerarlo “poco espiritual”, si vives construyendo Shalom, estás siendo 100% espiritual, estás viviendo como Dios te manda, estás ganando tu porción enorme de placer en la eternidad.
    Debes dejar que la Torá, la parashá, el shabat, las festividades judías, los símbolos judíos, el idioma de los judíos, la modalidad espiritual de los judíos, sean de los judíos, porque es es lo que Dios ha mandado que hagas.
    Pero, si te pones terco en seguir con las mañas del evangélico-mesiánico, que pretende ser mejor judío que el judío, que pretende que todos somos Israel en espíritu, que pretende y pretende lo que no es ni le pertenece… te estarás apartando de la sagrada senda que Dios te ha dado.

    Puedes mirar para otro lado, tapar tus oídos, inventar maledicencias acerca de este humilde maestro, burlarte de la sagrada obra de FULVIDA, creerte superior porque te sabes un par de versos del Talmud, amigarte con un rabino mediático, puedes hacer lo que te plazca, pero no es a mí ante quien rendirás cuentas, sino ante Dios.

    Ese Dios al que dices servir, al que dices desear adorar, y creo que sinceramente es lo que deseas hacer, pero estás fallando por dejarte llevar por tu ambición, por tu torpeza espiritual, por tu vanidad, por tus sentimientos infantiles, aunque tengas edad para ser mi padre…

    Resumiendo, en la sociedad con Dios puedes hacer tu parte, o inventarte otra.
    Si haces tu parte, eres realmente un socio de Dios.
    Si inventas, pasas a ser una piedra en el camino, un estorbo, o peor aún, un pozo abierto delante del ingenuo que te sigue por el camino de falsedad que con total buenas intenciones has abierto.

    Tienes tu porción sagrada, que se llama Siete Mandamientos.
    Tienes las noble y sagrada tarea de construir Shalom, de dedicarte a pleno a este mundo, para vivir bien aquí y en la eternidad.
    Deja a los judíos con sus cosas, que ellos ya tienen suficiente con sus propios asuntos como para tener que estar ocupándose de los tuyos.

    Adelante, a crecer, a construir Shalom.
    Si eres gentil y anhelas ser leal al Eterno, ve a tu hogar espiritual: FULVIDA.com, allí te espero.

  • Resp. 4479 – Alguna promesa de Di-s ??

    Elias43 nos consulta:

    1- Hay alguna promesa de Di-s de restaurar las 10 tribus de Israel o las 12,
    2- he leido que Di-s promete recogerlos de los 4 extremos donde fueron dispersados
    3- aca se refiere eso?
    4- En realidad hoy dia pocos saben a que tribu pertenece, creo solo los Levi,
    5- como esto se resuelve con Mashiaj?
    6- Pues el tiene que traernos a todos de vuelta a Israel,
    7- que yo sepa esto no se ha logrado todavia,
    8- aunque algunos traidos de Etiopia dicen pertenecer a tribu perdida,tambien lei algo parecido en China.
    Toda,Jag sameaj
    Elias Salomon, 43 anos, Negociante, Miami, USA

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  • Resp. 4470 – ¿HUBO MAS PROFETAS ULTIMAMENTE?

    macalava nos consulta:

    Que el Señor nuestro Dios los bendiga siempre.
    La verdad esta es la primera vez que tengo contacto con judíos para dialogar cordialmente sobre cosas de Dios y confió en que perdonen con bondad el muy poco conocimiento respecto al tema de mi pregunta.
    Para el pueblo Judío ¿Hubo algún profeta reconocido o algún personaje bendecido especialmente por Dios en los últimos (+/-)2000 años, con gran relevancia?
    Ya que he nacido y crecido sin el conocimiento del desarrollo judío después del nacimien
    Javier Roa, 27 años, comerciante, Bogotá, Colombia, Cristiano Ortodoxo

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  • Resp. 4421 – DEUTER18: 22 DIOS PROMETE UN PROFETA COMO MOISES

    martiuska25 nos consulta:

    Estimado ser yehuda ¿ Cuando se cumplirà esta profecìa? Podria darme mas explicaciones sobre esta promesa del Eterno Todopoderoso?
    Marta Guerra , Panamà..

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  • Resp. 4386 – Sobre profecía

    Rab Yehuda Ribco:
    Estoy haciendo un escrito en castellano para publicar en una revista ortodoxa sobre nuestros nebiim y tengo algunas (muchas) dudas. Si bien he recolectado algunos datos de diferentes rabanim de mi entorno, me gustaría hacerle algunas preguntas. A saber:
    1-¿cual es la diferencia entre Nebiut (profecías) que se cortaron en el 450 A.E.C.(antes de la Era Común) y las videncias que tuvieron diferentes jajamim y mekubalim tanto en el pasado como en el presente? (por ejemplo se dice que el Rab Kaduri ZZ’L pronosticó un terremoto en Eilat y el Tsunami de Tailandia?
    2-¿Porque Hashem le confirió el poder de Nebiut a un hechicero como Bilam, siendo que éste no estaba a la altura ética de tal Don?
    3¿Que podemos reflexionar acerca del Don de la profecía en las mujeres (por ejemplo Deborah)?
    4¿cual es el concepto profundo del porqué el judaísmo rechaza cualquier tipo de mancia?
    4a- ¿Tiene algo que ver esto con el Sitrei Hajará?
    4b- ¿y que es el Sitrei Hajará desde el punto de vista -que se pueda conocer- de los Mekubalim?
    5¿porqué la hechicería -más allá del engaño y las patrañas que significan- daña tanto el alma humana?
    6¿es la parasicología una forma degradada de lo que fue alguna vez la nebiut, y cual es la posición del judaísmo respecto de las investigaciones que llevan algunos científicos respecto a esto (telekinesis, telepatía, o el efecto Kirlian)?
    Desde ya le agradezco el tiempo que me pueda dispensar y me disculpo por la cantidad de preguntas que me permití remitirle. De todos modos -y por precaución- quisiera aclarar que la falta de respuesta a esta misiva la he de tomar como una falta de tiempo de su parte y de ningún modo como una descortesía.
    Shabat Shalom y gracias por su atención.
    Eliahu

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  • Resp. 4302 – Profecías: ¿Ya sucedieron?

    xgerman nos consulta:

    Se trata de saber si la profecia de restauración del pueblo de Israel de Ezequiel 37 (graficada mediante los huesos secos que resucitan) ya sucedió o es para los ultimos tiempos. Y tengo una duda similar con la de Jeremias 31:31.
    También me interesaría saber si estaba profetizada la destrucción de la Casa del Eterno en el año 70 EC y si en alguna parte del Tanaj se profetiza el lamentable exterminio de judíos acontecido en el siglo XX.
    Muchas gracias.Germán Yossen, 25, comerciante, Argentina

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  • Resp. 4288 – echó sobre él su manto

    branny05 nos consulta:

    que significado espiritual o cultural encierra esta frase :
    19 Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. \»\» Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto.\»\»
    branny05, sanchez, abogado, santo domingo

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