Categoría: 07 Teruma

El Arca de la Alianza no estaba hecho completamente de oro, para que fuera lo suficientemente liviano como para ser portado por los Levitas, que eran los que debían transportarlo.
Esto nos recuerda que está…

  • Tu presencia vale más que el oro: Una lección de Terumá.

    Tu presencia vale más que el oro: Una lección de Terumá.

    ¿Sientes que el ruido del mundo no te deja conectar con lo importante? En la Parashá de esta semana, Terumá, descubrimos que el verdadero Santuario no se construye solo con materiales preciosos, sino con la presencia y el corazón de cada uno.

    En este video breve, exploramos cómo aplicar este concepto milenario a nuestra realidad actual: la necesidad de «desconectar para conectar». Aprenderás por qué tu tiempo y tu atención son la ofrenda más valiosa que puedes dar hoy.

    En este video hablamos sobre:

    • El significado de Terumá (Ofrenda).

    • Cómo construir espacios de paz en la era digital.

    • La diferencia entre estar presente y solo «estar».

    • Un reto práctico para mejorar tus relaciones esta semana.

    ¡No olvides suscribirte para más reflexiones semanales y comparte este mensaje con alguien que necesite un momento de paz! 🕯️

    #Parasha #Teruma #Espiritualidad #Mindfulness #ReflexionSemanal #CrecimientoPersonal #ShabatShalom #DesconexionDigital #Sabiduria #Torah #VidaConProposito

    Comparte este mensaje con tus allegados y anímalos a reflexionar sobre estos importantes temas. Involúcrate en iniciativas que promuevan la construcción de Shalom.

    Sigue participan de este sitio sagrado, serjudio.com, y de nuestro canal https://www.youtube.com/@YehudaRibco.

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

  • El Dios que te habita: parashá Terumá

    El Dios que te habita: parashá Terumá

    Terumá: El Secreto de Construir un Hogar para lo Divino en tu Interior

    En la Parashá de esta semana, Terumá, descubrimos que el Tabernáculo no era solo una estructura de oro y madera, sino un reflejo del corazón humano.

    Dios no pide una ofrenda por obligación, sino una Terumá: una elevación que nace de la voluntad genuina. En este video, exploramos los puntos clave de la construcción del Mishkán y compartimos una reflexión emotiva sobre cómo convertirnos, cada uno de nosotros, en un santuario vivo de paz y luz.

    Acompáñanos a descubrir por qué lo más valioso que puedes dar no es lo que tienes, sino el amor con el que lo entregas. ¡Una enseñanza poderosa para comenzar tu semana con propósito y conexión espiritual!

    #ParashaTeruma #SabiduriaJudia #Torah #Espiritualidad #Mishkan #ReflexionSemanal #CrecimientoPersonal #PazInterior #AmorYEntrega #ShavuaTov #LuzInterior #TradicionJudía

    Comparte este mensaje con tus allegados y anímalos a reflexionar sobre estos importantes temas. Involúcrate en iniciativas que promuevan la construcción de Shalom.

    Sigue participan de este sitio sagrado, serjudio.com, y de nuestro canal https://www.youtube.com/@YehudaRibco.

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

  • Reseña de la Parashá Terumá

    Reseña de la Parashá Terumá

    La parashá Terumá, que se encuentra en el libro de Éxodo (Shemot), abarca los capítulos 25 al 27 y se centra en las instrucciones que Dios da a Moisés sobre la construcción del Tabernáculo (Mishkán) y los elementos que lo componen. Esta sección de la Torá es fundamental, ya que establece el lugar donde la presencia divina habitará entre el pueblo de Israel durante su travesía por el desierto.

    Contenido de la Parashá

    La parashá comienza con un llamado a los israelitas para que ofrezcan una «terumá», que se traduce como «ofrenda» o «donación». Dios instruye a Moisés sobre qué materiales se necesitan para la construcción del Tabernáculo, incluyendo oro, plata, bronce, telas de púrpura, lino fino, y madera de acacia. Cada uno de estos materiales tiene un significado simbólico y práctico en la creación de un espacio sagrado.

    El Tabernáculo y sus Componentes

    El Tabernáculo es descrito como un lugar de encuentro entre Dios y el pueblo. Se detalla la construcción del Arca de la Alianza, que contendrá las tablas de la Ley, y se menciona la importancia de los querubines que lo custodian. Además, se especifican otros elementos como la mesa para los panes de la proposición, el candelabro (menorá) y el altar de incienso, cada uno con su propia función y simbolismo.

    La parashá también incluye instrucciones sobre el diseño del atrio del Tabernáculo, que servirá como un espacio sagrado donde se llevarán a cabo los sacrificios y rituales. La estructura del Tabernáculo no solo es un reflejo de la relación entre Dios y el pueblo, sino que también establece un modelo para el culto y la adoración en la tradición judía.

    Reflexión Final

    La parashá Terumá nos invita a reflexionar sobre la importancia de la generosidad y la dedicación en nuestra relación con lo sagrado. La ofrenda que se pide no es solo material, sino que simboliza un compromiso del pueblo hacia su identidad espiritual y su comunidad. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de contribuir a la construcción de espacios sagrados en nuestras vidas, ya sea a través de actos de bondad, servicio a los demás o el fortalecimiento de nuestras conexiones espirituales.

    Además, el Tabernáculo representa la idea de que lo divino puede habitar en lo cotidiano. Nos recuerda que, al igual que el pueblo de Israel, tenemos la responsabilidad de crear un entorno donde la presencia de lo sagrado sea palpable. En un mundo a menudo marcado por la división y el conflicto, la parashá Terumá nos llama a ser constructores de paz y unidad, ofreciendo nuestras «terumot» no solo en forma de bienes materiales, sino también a través de amor, respeto y comprensión hacia los demás.

    Comparte este mensaje con tus allegados y anímalos a reflexionar sobre estos importantes temas. Involúcrate en iniciativas que promuevan la construcción de Shalom.

    Sigue participan de este sitio sagrado, serjudio.com, y de nuestro canal https://www.youtube.com/@YehudaRibco.

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

  • ¿Qué Recibimos Cuando Damos?

    En la Parashá Terumá, Dios instruye a los israelitas, no sobre qué recibir, sino qué ofrecer: su contribución a la construcción del Mishkán, un santuario portátil. ¡Esto, es un cambio profundo en la naturaleza egoísta humana!

    Si bien habían sido receptores de la gracia de Dios, desde la liberación hasta la provisión, permanecían dependientes y pasivos. Quejarse se convirtió en su mecanismo de afrontamiento, reforzando su sentido de derecho.

    Sin embargo, el llamado a dar no se trataba de necesidades materiales; se trataba de crecimiento psicológico, moral y espiritual. Como un niño que desea desesperadamente expresar gratitud pero que no tiene los medios, a los israelitas se les ofreció la dignidad de ser contribuyentes.

    Este principio se extiende a la ley, aparentemente paradójica: incluso aquellos que dependen de la caridad están obligados a dar. Recibir pasivamente y sin acción, es inherentemente humillante.
    La Tzedaká, por consiguiente, debe ser no solo en un apoyo material, sino una herramienta para restaurar la dignidad. La forma más elevada, según Maimónides, no es simplemente dar limosnas, sino empoderar a alguien para que sea autosuficiente.

    El Mishkán, aparentemente insignificante en comparación con la grandeza del universo, se convierte en una metáfora de esta generosidad divina. Al aceptar nuestras ofrendas, por pequeñas que sean, Dios reconoce nuestro valor inherente. No somos receptores pasivos de la gracia; somos socios, capaces de dar.

    La palabra «Terumá», traducida como ofrenda, literalmente significa «algo que levantamos».
    Esa precisamente es la idea que hay detrás del arte de dar.
    Aquel que da, generosamente, sin ánimo de recibir absolutamente nada a cambio, se está levantando y ayuda a elevar a otros.
    La verdadera elevación en la vida no proviene de lo que recibimos, sino de lo que damos. Cuanto más contribuimos, más se enriquecen nuestras propias vidas.

    Aplicación Moderna:

    • Reflexiona sobre tu vida. ¿Estás más centrado en adquirir o contribuir? ¿Cómo puedes cambiar tu enfoque para experimentar una mayor satisfacción?
    • Considera las oportunidades para empoderar a otros: voluntariado, tutoría o incluso pequeños actos de amabilidad.
    • Recuerda que dar no siempre es material. Compartir tu tiempo, tus habilidades o simplemente un oído atento puede marcar una gran diferencia.

    ¡Shabat Shalom!

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

     

  • De pantallas a presencia: Construyendo santuarios del corazón

    En un mundo repleto de pantallas y tecnología, ¿estamos realmente viviendo o solo documentando la vida? Esta es la pregunta que emerge del relato de un abuelo que presencia un recital escolar donde padres filman a sus hijos en lugar de disfrutar el espectáculo.

    Su experiencia se convierte en una poderosa analogía de nuestra época: vivimos obsesionados con capturar recuerdos que olvidamos experimentar el presente.
    Nos convertimos en espectadores pasivos, filtrando la realidad a través de lentes tecnológicos.

    La Torá nos ofrece una alternativa. En la Parashá Terumá, Dios llama al pueblo de Israel a construir un Mishkán, un santuario portátil. Pero no busca ofrendas materiales, sino ofrendas del corazón: generosidad, devoción y autenticidad.
    El verdadero Mishkán, la verdadera morada de Dios, es el interior de cada ser humano.

    Del mismo modo, la construcción de una vida plena requiere cultivar nuestro interior.
    Necesitamos cultivar corazones compasivos, llenos de amor y una humanidad genuina. Las apariencias externas importan poco; lo que verdaderamente importa es la riqueza de nuestros pensamientos y emociones.

    Esta semana te invito a reflexionar:

    • ¿Cuántas veces captaste momentos en lugar de vivirlos?
    •  ¿Te permites la quietud y la presencia en tu vida diaria?
    • ¿Qué acciones puedes tomar para cultivar tu «santuario interior»?

    Te invito a que seamos protagonistas de nuestra historia, no meros espectadores. Dejemos las pantallas a un lado y abracemos la riqueza de la experiencia presente.

    Y a los padres del frente con sus dispositivos, por favor, siéntense y disfruten el espectáculo. Dejen que todos podamos hacerlo. Un fotógrafo profesional capturará los recuerdos al final.

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

  • Sembrando semillas para el futuro judío: Reflexiones sobre la Parashá Teruma

    En esta semana de Parashá Terumá, me emociona compartir con ustedes un poderoso mensaje que nos invita a reflexionar sobre nuestro rol en la construcción de la vida judía, tanto a nivel personal como comunitario.

    La parashá nos cuenta sobre la construcción del Mishkán, el Tabernáculo portátil que albergó la presencia divina durante el éxodo del pueblo de Israel de Egipto. La lista de materiales necesarios es larga y diversa, desde oro y plata hasta telas y maderas. Pero, ¿qué hay detrás de estas ofrendas?

    Un Midrash citado por Rashi relata la historia de Iaacob, quien al llegar a Egipto, plantó árboles de acacia con la visión de que sus descendientes, generaciones más tarde, los utilizarían para construir el Mishkán. Efectivamente, la Torá nos dice que la madera de acacia fue la elegida para construir las paredes del Tabernáculo (Éxodo 26:15), cumpliendo la previsión de Iaacob.

    Esta historia nos enseña una lección valiosa: nuestro presente tiene el poder de impactar el futuro. Las semillas que plantamos hoy, ya sean acciones concretas o valores transmitidos, darán frutos en la vida de las generaciones venideras.

    ¿Cómo podemos aplicar esta enseñanza a nuestra realidad?

    • Seamos sembradores de semillas en nuestra comunidad:
      Participemos en actividades que fortalezcan los lazos comunitarios, apoyemos a las instituciones judías y hagamos espacio para la educación y la transmisión de valores.
    • Inspiremos a los jóvenes a preguntarse y buscar respuestas:
      No pretendamos darles respuestas predefinidas, sinolo que  fomente el diálogo, el pensamiento crítico y la exploración de su propia identidad judía.
    • Plantemos semillas en nuestra propia vida judía:
      Sea a través del estudio, la práctica de rituales, la participación en actividades culturales o el simple hecho de compartir con otros nuestra herencia, construimos un futuro judío más fuerte y significativo.

    Tal como los árboles de acacia plantados por nuestro patriarca, nuestras acciones e intenciones de hoy tienen el potencial de florecer y brindar refugio espiritual a las generaciones venideras. Seamos conscientes de nuestro rol y contribuyamos a construir un futuro judío vibrante, diverso y lleno de sentido.

    ¡Shabat shalom! Espero seguir aprendiendo con ustedes.

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

  • Juntos hacemos comunidad

    En la parashá Terumá, vemos cómo la comunidad de los hijos de Israel se une en un esfuerzo colectivo para construir el Mishkán, el santuario portátil. Cada persona aporta sus donaciones y habilidades, y juntos crean un lugar sagrado donde la presencia divina puede habitar.
    Pero, explicita la Torá que, la Presencia no estaría en el santuario, sino resplandeciendo en el interior de cada uno de los integrantes de esa activa y unida comunidad.

    Esta historia nos enseña la importancia del trabajo comunitario y la colaboración. En nuestras propias vidas, también podemos lograr grandes cosas cuando nos unimos como comunidad. Cuando trabajamos juntos, nuestras fortalezas se multiplican y nuestras debilidades se compensan.

    El trabajo comunitario nos brinda la oportunidad de generar un impacto positivo en nuestras vidas y en las vidas de quienes nos rodean. Al unir fuerzas, podemos superar desafíos, construir cosas hermosas y promover el bienestar general.

    Cada uno de nosotros tiene algo valioso para ofrecer, ya sea tiempo, habilidades, conocimientos o recursos. Cuando nos comprometemos con el trabajo comunitario, nos conectamos con algo más grande que nosotros mismos y encontramos un propósito significativo.

    Así que, hoy te animo a buscar oportunidades para involucrarte en el trabajo comunitario. Puedes unirte a proyectos locales, participar en eventos de voluntariado o simplemente ofrecer una mano amiga a alguien que lo necesite. Recuerda que tu contribución, por pequeña que parezca, puede marcar una gran diferencia en la vida de los demás.
    Te invito a conocer la Comunidad Israelita Sefaradí del Uruguay, integrarla y hacer juntos que la divina presencia resplandezca en nuestras vidas.

    Cuando nos unimos como comunidad, desplegamos un poderoso espíritu de solidaridad y generosidad. Juntos, podemos construir un mundo mejor y crear un impacto duradero. ¡Inspírate en la parashá Terumá y sé parte activa del trabajo comunitario hoy!

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

  • Parashá Terumá resumida

    La parashá Terumá se encuentra en el libro del Éxodo (Shemot) capítulos 25 al 27. Esta parashá presenta instrucciones detalladas sobre la construcción del Mishkán, el santuario portátil que los hijos de Israel debían erigir en el desierto durante su travesía hacia la Tierra Prometida.

    En Terumá, Dios le ordena a Moisés que recoja ofrendas voluntarias de la comunidad para construir el Mishkán. Estas ofrendas debían ser de corazón generoso y podían incluir materiales como oro, plata, bronce, telas preciosas, pieles de animales, madera, aceite, especias y piedras preciosas. Todos los que deseaban participar tenían la libertad de hacerlo, pero no se les obligaba a hacerlo.

    El Mishkán debía ser construido con gran detalle y precisión. Se describe la construcción del Arca del Pacto, una caja de madera de acacia cubierta de oro, que contenía las Tablas de la Ley. También se mencionan el candelabro de oro, la mesa de los panes de la proposición y el altar de incienso.

    Además, se detallan las instrucciones para la construcción del Tabernáculo, una tienda que albergaría el Arca y otros objetos sagrados. Se mencionan los materiales, las dimensiones y los accesorios necesarios para su construcción, así como la forma en que los objetos sagrados debían ser colocados y transportados.

    Terumá enfatiza la importancia de la belleza y la precisión en la construcción del Mishkán, ya que este sería el lugar donde la presencia divina residiría entre los hijos de Israel durante su travesía en el desierto. También destaca la importancia de la participación voluntaria de la comunidad en el proceso de construcción y la generosidad de corazón al ofrecer sus donaciones.

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

  • Hacer la diferencia

    Los jefes tribales de Israel trajeron sus ofrendas para la inauguración del Templo en el desierto, esto en la lectura de la parashá por estos días.
    A raíz de esto, a mí me gustaría compartir con ustedes un pasaje de la Torá, de otra parashá, que siempre me ha parecido fascinante.

    En el libro de Shemot/Éxodo, cuando Dios le da a Moisés las instrucciones para construir el Tabernáculo, le dice que recoja los materiales necesarios de las personas y que «toda persona cuyo corazón lo impulse, ofrezca una ofrenda para Dios» (Shemot/Éxodo 25:2).

    Este versículo siempre me ha parecido significativo porque nos recuerda que la construcción del Tabernáculo fue verdaderamente un esfuerzo comunitario. No se trataba solo de los líderes o los ricos que ofrecían ofrendas, sino que cualquier persona que sintiera que su corazón latía por la construcción del Templo podía contribuir. Cada persona, sin importar el estatus social o económico, tenía algo valioso que ofrecer.

    Creo que este mensaje es relevante hoy en día, cualquier día que leas esto, porque todos tenemos algo considerable que ofrecer, sin importar quiénes somos o de dónde venimos. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de hacer una diferencia y contribuir a nuestra comunidad y al mundo en general.

    ¿Qué estás haciendo para marcar la diferencia?

    Mi mensaje de inspiración para el lector es que no subestime el valor de su propia contribución. Ya sea que se trate de ofrecer una palabra amable, hacer un pequeño acto de bondad, o simplemente escuchar a alguien que lo necesite, cada acción que tomamos puede marcar una diferencia en la vida de otros. Como comunidad, podemos trabajar juntos para crear un mundo más amoroso, justo y sostenible. Si cada uno de nosotros hace su parte, podemos lograr grandes cosas.

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

  • Algo más grande que nuestra vida

    ¡Hola a todos!

    Hoy quiero compartir con ustedes un mensaje de inspiración basado en la Parashat Teruá. Esta porción semanal de la Torá nos habla sobre la construcción del Mishkan, el santuario portátil que los israelitas construyeron en el desierto para que sirviera para guardar las Tablas del Pacto y los elementos sagrados que Dios ordenó fabricar y que les acompañaría durante sus travesías.
    Aunque puede parecer un tema antiguo y alejado de nuestra vida cotidiana, en realidad podemos extraer valiosas lecciones de esta historia para mejorar nuestra vida y nuestra relación con el mundo que nos rodea.

    En la Parashat Terumá, se nos muestra cómo los israelitas contribuyeron generosamente con los materiales y habilidades necesarias para construir el Mishkan. Esta actitud de dar y compartir es fundamental para tener una vida plena y satisfactoria. Cuando damos a los demás, nos sentimos más conectados con el mundo y con un propósito más grande que nosotros mismos.

    Además, el Mishkan fue construido con una gran atención al detalle y precisión. Este enfoque meticuloso nos enseña que es importante dedicar tiempo y esfuerzo a las cosas que son importantes para nosotros. Si queremos tener éxito en cualquier área de nuestra vida, debemos trabajar duro y ser diligentes en nuestra labor.

    Por último, la idea central de la Parashat Terumá es que el Mishkan era el lugar donde la presencia de Dios podía ser sentida por los israelitas. Del mismo modo, cuando nos esforzamos por construir cosas importantes en nuestras propias vidas, podemos experimentar una sensación similar de presencia y propósito divinos. Si buscamos crear algo significativo y auténtico en nuestras vidas, podemos sentirnos conectados con algo que trasciende lo mundano y nos hace sentir más vivos.

    Así que los invito a reflexionar sobre estas enseñanzas de la Parashat Terumá y considerar cómo pueden aplicarlas en sus propias vidas. Al dar de manera generosa, trabajar duro y buscar algo más grande que nosotros mismos, podemos encontrar una vida más plena y satisfactoria.

    ¡Que tengan un día maravilloso y lleno de bendiciones!

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

  • Parashat Terumá 5783

    Parashat Terumá es la decimonovena porción semanal de la Torá en el ciclo anual de lectura judía. He aquí un resumen de sus puntos principales:

    Dios instruye a Moisés para que recolecte ofrendas de los israelitas para la construcción del Mishkán, el santuario portátil que albergará el Arca del Pacto y servirá como lugar de encuentro con el infinito durante sus viajes por el desierto.
    Los materiales para el Mishkán incluyen oro, plata y cobre; lana teñida de azul, púrpura y rojo; lino fino; pelo de cabra; pieles de carnero teñidas de rojo y pieles de tajash; madera de acacia; aceite; especias; y piedras preciosas.

    Dios da instrucciones detalladas para la construcción del Mishkán y su mobiliario, incluyendo el Arca, la Mesa, la Menorá, el Altar y el Patio. La construcción debe llevarse a cabo con gran precisión y cuidado.

    Los israelitas contribuyen generosamente a la construcción del Mishkán y se nombran artesanos expertos para supervisar el trabajo.

    Dios le dice a Moisés que Él le hablará de entre los querubines en la cubierta del Arca, y que el Mishkán será un símbolo de la presencia de Dios entre los israelitas.

    En general, Parashat Terumá destaca la importancia de construir un espacio físico para el culto y enfatiza el cuidado y la atención que se debe dar a la creación de dicho espacio. También subraya la idea de que la presencia de Dios se puede sentir de manera tangible, como a través del Arca y el Mishkán.

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo y difúndelo, y no olvides de colaborar con nosotros económicamente, que mucho se agradece:


    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco

  • El niño Kane

    Supongo que han oído hablar de la película “Ciudadano Kane”, catalogada como una de las mejores películas, sino la mejor, de toda la historia del cine.
    Co-escrita, dirigida, producida y protagonizada por Orson Wells, aquel que se hiciera famoso por la transmisión radial de la guerra de los mundos.
    La película de 1941, es una especie de biografía post mortem de un hombre rico y exitoso, del Citizen Kane.
    Después de dar una visión general de la magnitud de su inmenso patrimonio y el alcance de su tremendo poder, la cámara se acerca a los últimos momentos de su vida. Allí yacía respirando por última vez y cuando expira pronuncia, ‘Rosebud’ y luego una bola de cristal lleno de copos de nieve cae de su mano y se rompe.

    La siguiente parte comienza con algunos reporteros curiosos que están decididos a descubrir quién fue esta misteriosa mujer en su vida llamada Rosebud. Luego, la película muestra retrospectivamente a un niño y su madre que viven en una pequeña choza, en un barrio pobre, donde es feroz la lucha de esta madre soltera para proveer lo básico para su hijo.

    En una escena crítica, el niño está feliz, en su ingenuidad, en su simpleza, en su belleza sin preconceptos, en su trineo disfrutando de la espesa nieve, cuando aparecen dos hombres y le explican algo a la madre en voz baja. Ella les concede permiso a regañadientes para algo.

    Entonces los dos hombres se acercan al niño y en la lucha por el control toman su trineo y lo arrojan con fuerza al suelo. Aparentemente, su tío rico había muerto dejándolo como el único heredero y dueño de una gran industria. La madre no pudo resistir la tentación de enviarlo, aun en contra de su voluntad, para que tuviera la oportunidad de una “vida mejor”.

    La narrativa lo sigue a través de las vicisitudes de su vida empresarial y personal. A medida que pasa el tiempo, su éxito financiero y su influencia se expanden más allá de la imaginación, mientras que su vida privada es una serie de relaciones rotas y fracasos. Al final, muere como un hombre solitario con una bola de cristal nevada agarrada con fuerza en la mano y ‘Rosebud’ en los labios. En la escena final, estos dos reporteros fatigados parados allí en la mansión, después de haber revisado a fondo toda su vida, expresan su frustración y desesperación por saber algo de Rosebud.

    La cámara ahora enfoca a un grupo de trabajadores que están ocupados arrojando artículos de poco valor de la finca a una gran hoguera. Como el reportero acababa de decir: “Bueno, ¡supongo que nunca sabremos quién era realmente esa mujer, Rosebud!”. La cámara enfoca cuando es arrojado un trineo al infierno y allí, pintadas en letras rojas brillantes, está la palabra ‘Rosebud’. ¡Mientras el trineo arde, las letras se cuajan y los créditos ruedan!

    El mensaje ha sido desoladoramente claro, el hombre poderoso reconoce al momento de su muerte que en realidad era un pobre niño temeroso, angustiado y añorando aquella vida de sencillez y estrechez material, pero enorme alegría y satisfacción.

    Pero, ¿qué relación guarda esta historia y su moraleja con la parashá?
    Veámoslo.

    En la parashá se menciona la construcción de la tapa de oro que iba a cubrir el arca del pacto, allí en donde se guardaban celosamente las tablas de la alianza.
    Por encima de la tapa estaban esculpidas dos figuras, la de dos querubines, que son unos ángeles.
    De acuerdo a nuestra tradición, las caras de estos seres corresponden a la de un niño y una niña.

    Es realmente bastante sorprendente e incluso alarmante en algún nivel. Dentro del Kodesh Kodashim, el Lugar Santísimo, el Corazón del Corazón del Mishkán, se encontraban dos figuras de querubines dorados, como niños. ¡A través de ellos se transmitiría la profecía! ¡¿De qué va todo eso?!

    Propongo que nos enfoquemos en los rostros de estos dos niños.
    ¿Por qué eligió Dios que sean niños y en número de dos para cubrir el objeto más sagrado?

    Debemos hacer una gran distinción entre ser ‘infantil’ en el sentido de ingenuo, fresco, inquieto, vivaz, e ‘infantil’, en el sentido de inmaduro, pueril, inconsciente.
    A menudo ser niño, es sinónimo de bondad sin esperar nada a cambio, de pureza e inocencia.
    Para los niños es natural ser felices sin complicarse mucho, como cuando se les da un caro regalo y se quedan jugando con la caja o el moño que lo envuelve, en lugar de concentrarse en el caro objeto que el adulto compró.
    Los niños son infinitamente curiosos, llenos de asombro y refrescantemente transparentes.
    Ésta es la faceta maravillosa de ser infantil, de dejarse cautivar por lo nuevo, de atreverse a avanzar sin preconceptos, a no prejuzgar.
    Por supuesto que la instrucción que van recibiendo de parte del mundo que los rodea va poniendo todo tipo de condicionamientos y trabas a esa pureza que no conoce de barreras mentales.

    Las limitaciones se las pone la realidad y las más de las veces, los mayores con sus mentes programadas y encerradas dentro de panfletos que quieren que sus niños aprendan y reproduzcan.

    Pero, está la otra cara de la palabra “infantil”, que es la que trata de la persona adulta, pero que no ha madurado. La palabra correcta es: pueril.
    Recordemos que alguien dijo una vez que si un niño no rompe los platos cuando es pequeño, lo hará cuando sea mayor. Si esta crisis de identidad no se cura finalmente, dará lugar a una adolescencia prolongada y, después de eso, puede transformarse en un caso de crisis de la mediana edad. La puerilidad nace de la búsqueda de un niño interior que lleva a la persona a una búsqueda interminable y sedienta de validación y atención externas. Es un niño que no pudo ser feliz, y que por ello no ha madurado, sigue anidado en el interior de la persona grande, pero que no adulta.

    El ciudadano Kane se comportaba como una persona pueril e insatisfecha, luchando contra fantasmas de su pasado y sin poder establecer un presento pleno.
    Su puerilidad invalidaba cualquier intento por cosechar con satisfacción de las muchas riquezas de su presente.
    Es que, había sido arrancado de crío de su mundo de ingenuidad y arrastrado a un mundo voraz y cruel, en donde su niño interior tuvo que esconderse y ahogarse para salir a respirar como pudiera a lo largo de su vida.
    El ciudadano Kane se dio cuenta de que nada de su inmenso imperio valía tanto como esa libertad simple y pura de estar montado sobre su trineo humilde y disfrutar de las cosas sencillas de este mundo.

    El mensaje de la parashá entonces sería que: podemos acercarnos a la Torá desde una perspectiva pura, ingenua, agradecida, de interés por conocer, de descubrimiento; o podemos convertirnos en seres amargos, adormecidos, que hacen del legalismo una prisión que asfixia la espiritualidad.
    Depende cómo elijamos experimentar nuestra conexión con la Torá, con el mensaje de Dios en nuestras vidas.



    https://serjudio.com/apoyo

    VISITA nuestro canal en YouTube

    https://youtube.com/yehudaribco