Cada uno habrá de lidiar con sus propias impotencias.
Aprende a pedir ayuda y/o aceptarla agradecidamente,
con ello estarás triunfando sobre algunas debilidades,
siempre y cuando no estés creando otras.
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El consejo diario 641
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El consejo diario 640
El que no sabe,
es como el que no ve.Amplía tu conciencia.
Estudia, analiza, vive. -
Vete de tu zona de confort
Avram ya era un hombre grande, en múltiples sentidos.
En edad, en prosperidad, en seguidores, en influencia, en cultura, en espiritualidad noájica y sin embargo se vio dedicado a la tarea sagrada de salir de su zona de confort.
Ésta, en principio, marca un estado de tranquilidad, donde hemos adquirido un sistema de vida –o al menos algunos procedimientos de la misma- que nos resulta conocido, agradable, satisfactorio.
No precisamos estar más en lucha contra el desconocimiento, pues ya somos conocedores del terreno, hemos recorrido sus pequeños límites, nos sentimos amos de esta realidad en concreto.
Pero luego, más temprano que tarde, la zona de confort se convierte en un verdadera cárcel, llena de displacer, pero que toleramos o al menos excusamos por respeto al pasado que fue mejor, o porque nos sigue brindando ciertas seguridades, aunque sean solamente aparentes.
A nuestro alrededor las circunstancias cambiaron, en nuestro ser también, pero nos aferramos a nuestra zonita de confort, transformada ya en celdita mental. Somos esclavos del hábito, nos conducimos como autómatas, tememos al cambio porque no aceptamos que ya todo es diferente y lo que hasta hace un rato tenía sentido y era útil, ahora es solamente una reliquia supersticiosamente atesorada y aferrada. No creemos que podremos seguir en esa burbuja de ilusoria seguridad, manejándonos con los patrones de conducta que ya son inadecuados.
Así, la vieja zonita de confort ya no es más confortable, ni segura, ni beneficiosa; pero pretendemos que lo sigue siendo; o elaboramos teorías y cuentos para no avanzar hacia el terreno cercano e inexplorado, por miedo, por torpeza.
Por ahí tenemos “suerte”, y la crisis nos pasa por encima. Nos obliga a salir del escondite, arremangarnos y elaborar nuestras estrategias de vida, o perecer en la inacción.Y Avram, estaba cómodo y sin tribulaciones en su gran zona de confort, probablemente no la pasaba tan mal allí, refugiado en su honor, en sus allegados, en sus fueros políticos.
Pero, un día decidió que la cosa debía ser diferente.
Fue cuando escuchó en su interior la voz suavecita pero poderosa que le decía “lej lejá”:«Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.»
(Bereshit / Génesis 12:1)Todo lo que era su resguardo debía quedar atrás, para comenzar una nueva etapa, de aventuras y no tan claro final.
Debía salir de lo conocido, para ingresar al viaje de crecimiento en pos de “la tierra que le sería mostrada”.
Así hizo.Salir de la zona de confort, cuando ésta ya no es confortable, implica arriesgarse y sufrir.
Para Avram no fue diferente, de hecho, se registra que a cada paso mencionado una nueva tragedia, contratiempo, dificultad, perturbación, batalla, le asaltaba.
Atendamos:- La tierra estaba habitada por los pueblos canaaneos, por tanto, no llegaba a un lugar solitario que lo estaba aguardando.
- Hambruna.
- Exilio hacia Egipto.
- Faraón captura a su esposa Saraí y se la lleva a palacio.
- Es echado de Egipto.
- Las disputas por las pasturas entre sus vaqueros y los de su sobrino Lot.
- Separarse de su querido sobrino.
- Vivir en cercanías de los tremendamente corruptos habitantes de Sodoma y Gomorra.
- La guerra contra los poderosos reyes para rescatar a su sobrino.
- Penar por no tener hijos.
- Saber que sus descendientes serían esclavos en tierra extranjera por largos años.
- Terribles disputas familiares entre su esposa y la que sería la madre de su hijo Ishamel.
- Ya no poseer ninguna esperanza de tener un hijo con su esposa.
- Circuncidar su prepucio a edad muy avanzada.
Estas son las historias a grandes rasgos que surgen de la parashá de esta semana, Lej Lejá, pero sabemos que hay mucho más.
Como si no tuviera un rato de paz, sino que fuera una cadena de amargos sucesos, uno detrás del anterior.
Siendo presionado por “el destino”, para no acomodarse más a ninguna zona de confort.
Llevando su tienda de un lado al otro, erigiendo un nuevo altar en honor al Eterno, sembrando con sus acciones el mensaje de una vida que une los cielos con la tierra.Avram tenía momentos de angustia, a veces manifestaba su impotencia.
Sin embargo, no cesaba de trabajar para dar bienestar a su prójimo.
Quizás porque sabía que el secreto de la felicidad se encuentra en vivir con AMOR, es decir, haciendo cosas generosamente para el beneficio del prójimo.
Tal vez por ello su hijo, su heredero, aquel que tomó la posta en la familia divina, fuera llamado Itzjac, el que produce risa, el risueño.
No la risotada de la burla, ni la mueca amarga de la ironía, ni siquiera la pálida sonrisa de la impotencia, sino la verdadera alegría. Aquella que aflora incluso en los momentos oscuros, o precisamente a causa de atravesarlos y superarlos.Como sea, Avram y luego Avraham es el ejemplo del que no se detiene a petrificarse por el miedo, que no se esconde de la marejada de la realidad en su zona de confort, que no se angustia por salir de su celdita mental.
Es un buen ejemplo. -
AMOR no correspondido
Enseñamos repetidas veces que el AMOR es hacer generosamente por otro,
para beneficiarlo,
sin esperar nada a cambio,
y atendiendo a que esta acción no nos cause daños innecesariamente.Es bueno tener en cuenta que debemos respetar a ese prójimo al cual pretendemos beneficiar,
es decir,
no obligarlo a recibir lo que pudiera resultarle humillante, displacentero, fuera de tiempo/lugar;
porque a veces, con toda la buena intención del mundo,
en nuestro afán de ser útiles, provechosos, magnánimos, solidarios,
podríamos estar provocando justamente lo contrario.Por ejemplo,
en ocasiones para el otro es mejor esforzarse para obtener su resultado,
aquel que es mérito propio,
que estar dependiendo de la benevolencia y oportunismo del benefactor.Otro ejemplo,
si el otro no nos pide consejo,
por más que ardamos en deseos de decirle la genial solución a sus dolores,
cerremos la boca con honor,
presentemos nuestra solícita presencia,
estemos a mano,
hagamos saber que estamos para colaborar,
pero guardémonos el consejito que nadie pidió y es molesto.Otro ejemplo,
nuestro amigo nos cuenta sus dramas,
y probablemente un oído abierto,
una mirada comprensiva,
un corazón amable es todo lo que precisa para mitigar sus penas o aclarar sus ideas,
por ahí nuestra sabia intención –fuera de lugar- de correr a solucionarle las cosas,
u ofrecer herramientas y estrategias no solicitadas,
sean justamente lo que el otro no precisa.Por ello,
el AMOR es dar con benevolencia, pero también con justicia;
por lo cual, precisamos atención, conciencia, apertura, flexibilidad, consideración,
y no simplemente un accionar pleno de buenas intenciones
pero carente de sentido y propósito.Sí, también en esto de ofrecer nuestro AMOR
debemos comportarnos como constructores de SHALOM.Como en todo momento y ocasión.
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¿Castigo de Dios en Babel?
«Y dijeron: ‘Venid, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue al cielo. Hagámonos un nombre, no sea que nos dispersemos sobre la faz de toda la tierra.’»
(Bereshit / Génesis 11:4)
SHEM en hebreo es nombre, pero también es sentido, finalidad.
Eso era lo que querían hacer aquellas personas, ganarse un nombre, o más bien, conseguir un sentido para sus vidas.
Tengamos en cuenta que eran los descendientes que cargaban el tremendo traumo del Diluvio. Estaban aterrorizados de seguir la misma suerte que sus ancestros.
Un día todo, al siguiente borrados de la faz de la tierra, sus recuerdos carcomidos por el olvido.
Pasar del reino a la podredumbre más sórdida.
Entonces, dedicaron sus empeños para evitar tal destino espantoso.
Con sus nuevos recursos técnicos y tecnológicos se concentraron en evitar la desaparición, material y del recuerdo.
Para lo cual levantaron una torre, que era algo más que un complejo arquitectónico majestuoso, era todo el sentido de sus vidas.
Esa torre era sus vidas.
En principio no tiene nada de malo, por el contrario, una tarea que los une, un trabajo que los hermana, una construcción que los pule también internamente.
Sin embargo, algo no estaba bien en esto.
¿Qué?
El correr del mal, escapar de él, vivir por y para el miedo; en vez de dedicar sus energías y recursos para crear con ánimo de vida.
Cuanto más nos esforzamos en correr del miedo, más quedamos atrapados por él.
Al emplearnos en elevar torres que nos salven de las desgracias, dejamos de lado levantar nuestras almas para la felicidad.
Pero además, se obsesionaron en esa tarea.
Pronto todo el resto de las cosas perdieron significado, para valer solamente lo que tenía relación con el engrandecimiento de la torre.
Ciertamente, el miedo se los terminó comiendo, tal cual suele ser lo habitual.
Ellos ni se habían dado cuenta, pero ahora ya estaban arruinados, quizás no al grado de sus ancestros de la era del Diluvio; pero estaban realmente arruinados.
Por lo cual, cuando leemos este pasaje:«Entonces dijo el Eterno: ‘He aquí que este pueblo está unido, y todos hablan el mismo idioma. Esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada les impedirá hacer lo que se proponen.
Vamos, pues, descendamos y confundamos allí su lenguaje, para que nadie entienda lo que dice su compañero.’»
(Bereshit / Génesis 11:6-7)no debemos tomarlo como un extraño castigo Divino, ni los caprichos de un dios aburrido o temeroso,
sino como un inmejorable regalo que Dios les estaba haciendo.
Él estaba diluyendo aquello que los mantenía esclavizados,
los estaba ayudando a evaporar su miedo,
les daba la oportunidad de comenzar una nueva vida,
en mejores condiciones.
Ya no serían adoradores del EGO en forma del miedo diluviano,
ni estarían a las exclusivas órdenes del rey Nimrod,
ahora podrían extenderse por el mundo,
crear culturas diversas,
dedicarse a infinitud de actividades,
ya no más presos de la torre,
símbolo del miedo elevado a la infinita potencia.Si has comprendido el mensaje de este texto,
¿querrías compartir con nosotros tus ideas de cómo se puede aplicar a tu vida cotidiana?
No te pido disquisiciones filosóficas ni maravillas “teológicas”,
ni siquiera saber si estás de acuerdo o no con las ideas que expreso en este escrito,
sino que nos cuentes, si quieres, cómo aplicar este conocimiento revelado aquí para mejorar tu vida y ser más feliz.
Gracias. -
Iom HAShishí
En el relato de la Torá de los seis períodos de la Creación, cuando finaliza cada uno de los días se emplea la fórmula:
“vaiei erev vaiei boker” – “fue la noche –confusión- fue la mañana –determinación-“,
y luego se menciona el ordinal del día:
ejad, shení, shelishí, revií, jamishí;
pero al llegar al sexto hay una variación, pues se establece que es
HAshishí,
es decir,
“EL sexto”.¿Por qué emplea la Torá el artículo para este período en particular y no así para los anteriores?
Tal vez porque nos quiere indicar que todo el cometido de la creación apunta a este sexto día,
todo el resto cobra su sentido trascendente y esencial a causa de este período.
Si lo vemos con la mirada antropocéntrica, entonces fácilmente nos percatamos que es el tiempo en el cual ADAM, la humanidad, hizo su aparición.
Por tanto, en las eras previas se fue preparando el terreno, dotándolo de bienes, organizándolo, lubricando el funcionamiento del complejo ecosistema para que finalmente hiciera aparición aquel que le dota de una presencia física y a la vez sobrenatural, como lo hace el ser humano.
Así pues, es EL día para el cual los otros días han colaborado,
ya que es el que les unifica bajo su cobertura del sentido.
Tomemos en consideración que el hombre está en búsqueda y construcción de sentido,
de manera habitual se pregunta por los motivos y razones,
así como pretende lidiar con las incertidumbres y concretar sus esperanzas en realidades.
Pero, sin un Dios no existe tal sentido,
ya que la naturaleza es indiferente por completo a él.
Si estamos librados a un mundo ausente de un Dios, DEL Dios,
entonces, lo único que tenemos es ilusión de sentido,
pasajero y resguardador sentimiento de que algo vale más que la misma nada.
Por ello resulta tan fundamental el día sexto,
con la aparición de nuestra especie,
portadora de la antorcha sagrada denominada NESHAMÁ (espíritu).
Para que todo el infinito cosmos sea valioso para alguien,
para este humilde observador y comprendedor,
el cual le brinda un sentido finito, limitado, el de nuestra capacidad terrenal,
pero también el sentido trascendente, vinculado a la santidad, de nuestra esencia eterna.Por otra parte, el iom HAshishí también puede estar diciendo que todo tiene significación a causa de ESE día sexto del mes que cambió para siempre la realidad,
el 6 de siván,
cuando el Eterno reveló Su Torá al pueblo de Israel en el monte Sinaí.
Cuestión que recordamos y celebramos cada 6 de siván, en la festividad de SHAVUOT.
Es con la Torá que un pueblo en la tierra encuentra claves para iluminar a sus hermanos, los otros pueblos del mundo,
y así no solamente obtener la claridad desde la NESHAMÁ,
sino también desde la instrucción revelada por Dios y resguardada por la santa nación de Israel.
Siendo así, podemos considerar la revelación en Sinaí como el punto hacia el cual se dirigían todas las acciones anteriores,
como si fuera la cúspide de la historia humana.Ahora, estamos viviendo aún el día séptimo,
que finalizará al iniciarse finalmente la nueva semana celestial,
con el comienzo de la Era Mesiánica.
Estamos entre ambos días,
el sol de la primer semana ya está apagándose, hemos entrado ya en la oscuridad que permite ver las primeras estrellas del primer día mesiánico. -
De Adán a Babel
El hombre había subido a las montañas más elevadas para aproximarse a lo que creía eran dioses,
y el más divino de ellos.
Pero no bastó.Entonces, construyó altas plataformas, se alzó sobre ellas,
y el divino no respondió.Entonces clamó y vociferó,
pero su voz se perdió en el camino hacia las esferas,
dejándolo mudo y en silencio.Entonces, por encima de la plataforma, convertida ya en templo,
edificó un altar de piedras, apiló leños, encendió las llamas y dejó que el humo de los vegetales
ahumara el ambiente, con la esperanza de que tuviera alas y tocará los pies de los tronos celestiales.
Pero no bastó.Entonces sacrificó un animalito, segando una tierna vida inocente,
y con los despojos cruentos preparó un aromático asado que colmara la sed y el apetito del divino patrón,
cuando volaran las ráfagas de vapor hasta las puertas del reino.
Y sin embargo, solamente el silenció atronó su inquietud.Con desespero, ya sin saber cómo llegar al corazón de sus dioses, y de aquel dios por encima de todos ellos,
lleno de piedad y amor, con la pasión del creyente, con la unción del religioso,
tomó a su hijito tierno, su primogénito, su querido, al que amaba más que su propia vida,
el regalo de los dioses, el que continuaría su vida tras su muerte,
y subió con él al monte,
trepó a la cima de su templo,
lo encaramó al tope de su altar,
lo alzó alto, muy alto,
y apañó el fuego,
afiló la daga,
y untó el conjunto con sus lágrimas,
el agua corría de sus entrañas sin cesar como un tremendo diluvio que cubría al mundo,
y entonces asesinó a su vástago,
el cual, en forma de lengüetas de humareda llegaría al seno del Señor por encima de los señores.
Pero tampoco bastó.Y vino el hombre,
y descreyó de rocas y maderos,
no quiso saber nada de montañas ni templos,
rechazó lo natural para convertirse en constructor de su destino.
Tomó del barro y formó ladrillos.
Y con la brea remplazó al mortero.
Con empecinada dedicación, piso tras piso, generación tras otra, se fue irguiendo la inmensa torre.
En realidad no una, sino cuatro, para cubrir todos los puntos del mundo.
Crecía la torre, poniendo valor y poder en quien la construía.
Aquel que no precisaba de dioses, ni la sencillez de la naturaleza.
Hasta que un día, la tecnología reemplazó la vida,
la terquedad se comió al sentido.Entonces, la obra fue abandonada,
el hombre se perdió en sus doctrinas,
pero tampoco le bastó.Y de entre las ruinas un rebelde se puso de pie,
uno que se atrevió a pensar en lugar de creer.
Aquel que confió y realizó. -
Lo que no hizo Noaj
Leyendo este párrafo hay algo que no me cierra:
«Elohim miró la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.
Entonces Elohim dijo a Noaj [Noé]: ‘He decidido el final de toda carne, porque la tierra está llena de violencia por culpa de ellos. He aquí que los destruiré junto con la tierra.
Hazte un arca de árbol de Gofer. Haz compartimentos al arca, y cúbrela con brea por dentro y por fuera.
…
Porque he aquí, Yo voy a traer un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en la cual hay aliento de vida debajo del cielo. Todo lo que hay en la tierra morirá.
Pero Yo estableceré mi pacto contigo. Entraréis en el arca tú, tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo.
De todo ser viviente, de toda carne, meterás en el arca dos de cada especie, para que sobrevivan contigo. Serán macho y hembra: del ave según su especie; del animal doméstico [bestia] según su especie; de todo animal que se arrastra en la tierra, según su especie. Dos de cada especie vendrán a ti para sobrevivir.
Toma contigo toda clase de alimentos para comer, y almacénalos para que te sirvan de comida a ti y a ellos.’
Y Noaj [Noé] hizo conforme a todo lo que Elohim le mandó; así lo hizo.»
(Bereshit / Génesis 6:12-22)
¿Dónde está el reclamo de Noaj?
¿Dónde su ruego de misericordia por la humanidad, las otras especies, el mundo que no había intervenido en los desmanes del malvado hombre?
¿Por qué no oímos ni una palabra demandando “justicia” por parte del Juez?
¿Ni siquiera tuvo un intento de proteger a los demás, fueran inocentes o incluso culpables?Solamente hizo lo que Dios le mandó, eso es lo que hizo.
Escuchó y en silencio cumplió.Triste papel para Noaj, el hombre justo (Bereshit / Génesis 7:1).
Es por ello que ser tzadik, una persona justa, no alcanza.
Está bien, por supuesto, ya que es un grado en la senda de la perfección; pero, notablemente por debajo del constructor de SHALOM.Éste no se inclina únicamente hacia el lado del juicio, sino que se equilibra también con la bondad.
Con ambas se maneja, procurando que reine el SHALOM.Tal vez, no lo sabremos nunca, si Noaj hubiese estado movido también por una dosis de bondad, se hubiera manifestado con AMOR.
Entonces la Torá nos narraría un intercambio entre Elohim y Noaj, en donde éste presentaría méritos para salvar a su generación, al menos encontraría personas que merecieran ser “salvos por gracia” si no por obras.Pero, ese no era Noaj.
Porque de él está testimoniado que:«Noaj [Noé] hizo conforme a todo lo que el Eterno le mandó.»
(Bereshit / Génesis 7:5)Solamente eso.
Sí, con gran dedicación y fidelidad hacia Él; pero con tan poca rebeldía sana que apagaba la llama que podría haber brillado con esplendor.Porque de él se escribió:
«Noaj [Noé] caminaba con Elohim.»
(Bereshit / Génesis 6:9)Y no se atrevía a cuestionar, ni a elevar sanos reclamos –desde el punto de vista del hombre-.
Sino que, como buen “religioso”, seguía el camino que le habían marcado.Y aquí podríamos compararlo con el jasid Abraham, el extremadamente bondadoso.
Pero tampoco hallaríamos la completitud en nuestro querido primer patriarca.
Porque él era extremo en la realización del JESED, fallándole la pata del DIN.
Igualmente, el tema que hemos tratado fue el de Noaj,
como modelo de los justos que se aferran a Dios y por ello dejan de atender la intención de Él.No podemos ni debemos ser severos con él,
simplemente comprenderlo,
aprender,
emular lo positivo,
tomar nota de lo negativo,
pertrecharnos de conocimiento y entendimiento,
que nos nutre y fortifica en la tarea de construir SHALOM. -
Un camino de redención CABALAterapéutico
El EGO domina,
quizás ya te aburro con el tema,
por eso no te diré ahora más de esto;
si quieres puedes entretenerte leyendo/estudiando los cientos de textos al respecto que tenemos publicados en serjudio.com,
específicamente en la sección CABALAterapia.El AMOR tiene el poder para desarticularlo.
Pero ojo,
AMOR que no es lo mismo que amor.AMOR es hacer por el otro sin esperar NADA a cambio,
de manera desinteresada,
genuina, noble,
procurando el real bienestar del otro,
sin por ello menoscabar nuestro propio bienestar.En ocasiones éste se puede manifestar pidiendo un pago o alguna compensación,
aunque pueda parecerte contradictorio con aquello de “no esperar nada a cambio”.
¿No lo entiendes?
Muy bien, te toca analizarlo y encontrar cómo se resuelve esta aparente incoherencia.El mejor camino para lograr el acto de AMOR es la construcción de SHALOM,
que es obrar (pensamiento, palabra, acción) con bondad y justicia;
porque tal equilibrio dinámico es el milagroso idioma del AMOR.Lenguaje de la NESHAMÁ, tu espíritu, el Yo Esencial que eres aquí y en la eternidad,
y que sin embargo queda recubierto por las corazas, máscaras, cáscaras, pantallas del Yo Vivido,
el cual nos nubla la conciencia, lleva a la amnesia de nuestra verdadera identidad.En ello vamos andando nuestra vida,
eludiendo quien somos, para creernos el personaje que estamos siendo.Hasta que topamos con enseñanzas como ésta, de LUZ,
que muchas veces nos tumban y nos duelen,
como si chocáramos con una muralla dura,
¡y es cierto!,
chocamos, pero no contra la LUZ,
sino contra el EGO que ésta ha revelado.Entonces habrá que limpiar nuestro interior de creencias,
quitar las telarañas del pensamiento,
despojarnos de rostros y antifaces,
olvidar trampas y tretas que hemos aprendido y adoptado,
descartar agendas siniestras y romper con las limitaciones incongruentes,
liberarnos para ser libres.Sí, construir SHALOM no es solamente un lindo lema,
es un modo de vida,
para toda la vida,
para cada instante.Al final, encontraremos la armonía del Yo Vivido con el Yo Esencial,
estará el EGO en su apropiado lugar,
la felicidades será el pan cotidiano,
incluso en las noches amargas.Estaremos confiados en la Presencia del Eterno,
no por hueca fe,
ni mintiéndonos al solitario,
sino en plenitud,
en el real sentido del término EMUNÁ. -
Socios en la Creación
Muchas gente religiosa,
y por tanto no orientados por su dimensión espiritual sino por el EGO,
manifiesta aversión por “leyes de hombres”,
o “enseñanzas de hombres”;
y sostienen que “lo de Dios” es lo único que vale.En realidad, el propio Dios dice que valoremos las enseñanzas del hombre,
busquemos a los que saben para que nos instruyan,
pidamos a los idóneos para que legislen,
sigamos a nuestros líderes en sus órdenes justas,
sembremos y recojamos según nuestro esfuerzo,
construyamos y disfrutemos de acuerdo a nuestras posibilidades,
en fin,
que tengamos en cuenta al hombre
sin por ello suplantar a Dios.Dios hace su parte,
nosotros la nuestra.Somos socios en la obra de la Creación.
Algunas muestras “bíblicas”:
«‘Cuando te sea difícil decidir en un juicio en tus tribunales, ya sea en asuntos de homicidio o de derechos o de ofensas físicas o en otros casos legales, entonces te levantarás y subirás al lugar que el Eterno tu Elohim haya escogido.
Irás a los sacerdotes levitas y al juez que haya en aquellos días y consultarás. Ellos te indicarán la sentencia del juicio.
‘Harás según la sentencia que te indiquen en aquel lugar que el Eterno haya escogido, y tendrás cuidado de hacer según todo lo que te declaren.
Harás según la Torá [la instrucción] con que ellos te instruyan y según el juicio que pronuncien. No te apartarás de la sentencia que te indiquen, ni a la derecha ni a la izquierda.
Quien proceda con soberbia y no obedezca al sacerdote que esté allí para servir delante del Eterno tu Elohim, ni al juez, esa persona morirá. Así eliminarás el mal de Israel.»
(Devarim / Deuteronomio 17:8-12)«Tomó, pues, el Eterno Elohim al humano y lo puso en el jardín de Edén, para que lo trabajase y lo guardase.»
(Bereshit / Génesis 2:15)«Tú eres santo. ¡Habitas las alabanzas de Israel!»
(Tehilim / Salmos 22:4)«Moshé [Moisés] escuchó el consejo de su suegro e hizo todo lo que él dijo.»
(Shemot / Éxodo 18:24)Y en la Torá más amplia y diversa, se encuentra sinnúmero de ejemplos.
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Aprender desaprender
Des-aprender
es una tarea
inmensa
pero absolutamente necesaria.Aprender
es ir sumando,
pero también modificando lo anterior.Desaprender
es ir extirpando lo que agobia,
lleva al encubrimiento de la LUZ,
trastorna la dicha y el entendimiento.Cuando se aprende,
a veces también se desaprende;
sin embargo,
allí donde la rama ha crecido torcida,
no hay tutor que la endereche.Por lo cual,
la sierra es necesaria,
el hacha oportuna,
la labor dura y hasta dolorosa,
de cercenar lo que hasta ahora se creía sagrado, puro y verdadero;
agitar hasta el fondo las raíces,
porque no podemos seguir esclavos de los conceptos falsos
endiosados y defendidos.Pero, es tan difícil,
¿cómo llegar a estremecer el alma
para que baile la melodía del espíritu?¿Cómo admitir las mentiras que forman parte de nuestro Yo Vivido,
y no apegarnos a esos restos que no nos fortalecen,
sino que nos mantienen postrados y apartados de nuestra real identidad?Es necesario aprender a desaprender,
es imprescindible desaprender para aprender. -
Antídoto
Un gran antídoto para egoísmo,
enojo,
tristeza,
agresividad,
desesperación,
sentirse de abandono,
impotencia,
manipulación,
engaño,
y varios etcéteras más
es
saberse que se es NESHAMÁ,
sin importar qué pase o deje de pasar.
Y al saberlo
sentirlo
con todo el alma,
que es el ser.
Y al sentirlo,
vivirlo,
con todas nuestras potencias,
sean pocas o muchas.
Y al vivirlo,
dejar que esta conciencia activa
fluya y se replique
se multiplique y llene el mundo.
¡Construye SHALOM, por medio de obras (pensamiento, palabra, acción) de bondad y justicia!