Categoría: Creencias

  • Eres un fracasado

    El EGO toma el control, es tu amo.
    Haces y deshaces según sus deseos.
    Usas el ingenio para inventar excusas y justificativos, en vez de apoderarte de tu vida y hacerla resplandecer a pleno

    El EGO se aferra al poder, para lo cual tiene que hacerte sentir impotente, fracasado, enfermo, débil, pecador, falto de salvación, inútil, tonto, sin amor, culpable.
    Sus ataques se agudizan cuando intentas prosperar, sobresalir, sentirte en control.

    Por ello ocurre una de dos cosas:

    1. Te boicoteas, te haces la guerra a ti mismo y terminas fracasando aún antes de haber comenzado.
    2. Tomas riesgos indebidos, te aventuras más allá de lo necesario, para terminar fracasando.

    En la primera, te bloqueas, te paralizas, piensas en mil maneras en que las cosas saldrán mal para ni siquiera intentar progresar.
    Es la típica forma del perezoso, también del cobarde, del que duda todo el tiempo, del que se queda en lo que conoce por miedo a lo que desconoce.
    De tanto pensar en controlar lo que puede llegar a pasar, se enmaraña y no encuentra soluciones, pero sí constantes inconvenientes y dolores.

    En la segunda, se te sube a la cabeza el éxito (real o fantaseado) anterior. Te crees imbatible, insuperable, el amo de todas las circunstancias, el dueño de todas las respuestas, como protegido por un (inexistente) ángel de la guarda.
    Es la típica forma del engreído, del que se cree más allá de los fracasos, del que se lleva el mundo por delante- hasta que el mundo se lo lleva por delante a él.
    De tanto pensar que controla lo que pasa, se enceguece y no se da cuenta de que puede ser muy hábil en tal o cual aspecto, pero en el resto es mediocre o ineficiente.

    Una y otra son maneras de proceder a partir de estar esclavo del EGO.

    No le sigas dando el poder al EGO para esclavizarte.
    Conócelo, conócete, cambia.

  • El EGO según Salomón el rey

    Dijo el sabio predicador:

    "Mejor es un muchacho pobre y sabio que un rey viejo e insensato que ya no sabe ser precavido;
    aunque aquél para reinar haya salido de la cárcel, o aunque en su reino haya nacido pobre."
    (Kohelet / Predicador 4:13-14)

    Rashi, el exégeta clásico, a partir del Midrash (Tehilim, mizmor 9) nos instruye de la siguiente manera:

    "Mejor es a un niño pobre y sabio: Esto es la tendencia al bien. ¿Por qué es llamado un niño? Porque no viene a la persona hasta sus 13 años.
    pobre: porque los miembros del cuerpo no obedecen a la tendencia al bien mientras que son subyugados por la tendencia al mal.
    sabio: pues da a la persona inteligencia para actuar de buena manera.
    que un viejo y absurdo rey: es la tendencia al mal que gobierna sobre todos los miembros.
    viejo: se impone desde que el niño nace.
    insensato: porque lo engaña para hacer mal.
    que ya no sabe ser precavido: porque la tendencia al mal ha llegado a ser viejo y no acepta el reproche correctivo”

    La tendencia al mal, Ietzer HaRá, es posible identificarlo casi exactamente con lo que nosotros denominamos EGO.

    El EGO acompaña a la persona desde el nacimiento.

    El EGO no actúa racionalmente, sino que hace de la persona un insensato, movido por miedos y deseos. Usa el poder del pensamiento para justificarse, para engañar, para hundirse en mentiras y tramoyas, para perfeccionar sus habilidades detestables.

    El EGO es ese faraón interno, que controla y domina. Tiene bases fisiológicas que le permiten operar sobre el cuerpo, inducir sensaciones, producir fantasías. Es un rey perverso en nuestro interior. Sin poder real, sino el que nosotros le conferimos y le seguimos admitiendo.

    El EGO no trabaja para beneficiar a la persona, sino que la deja a la deriva.

    El EGO nos hace creer impotentes, aprovecha cada oportunidad para manipularnos con sensaciones de impotencia, ya sean reales o ficticias. Se nos alienta a la pasividad y la debilidad, a la impotencia concretada. O se nos impulsa a la búsqueda afanosa del poder, en una competencia constante por no ser sumiso pero sí ser “más que vencedor”. Eso es EGO.

    Estamos en una interminable guerra por el poder, por los recursos, por la energía, por el dominio, cuando en verdad en la solidaridad, el altruismo, el trabajo en comunidad se alcanzan mejores y mayores logros y beneficios.

    Mantener al EGO al mando, es seguir enroscados en los miedos, en la manipulación, en la enfermedad.

    Tenemos la capacidad para derrotar al EGO, para hacer que el buen niño sabio sea el que lleve las riendas de nuestra vida.
    Pero tenemos que querer salir de la celdita mental a la cual nos afiliamos y adherimos como si de ellos dependiera nuestra vida.
    Tenemos que encontrar el camino para armonizar nuestro Yo Auténtico con nuestro Yo Vivido, de modo tal de romper los lazos viciosos y esclavizantes.
    Aunque creíamos ser miserables, débiles, inoperantes, inútiles, pecadores, esclavos o pobres… aunque haya sido cierto, todo ello no es más que excusas del EGO para someternos a la impotencia.
    Podemos ser los reyes, realmente nosotros y no esa parte tosca y adulterada de nuestro interior, el EGO.
    Podemos gobernar, aunque parezca que no tenemos opción.
    Podemos hacer algo mejor que decir “no puedo”, “es difícil”, “duele”, “nunca probé”, etc.
    El reto está allí para ser vencido y podemos hacerlo.

    Para el EGO es fácil.
    Ya nos conoce y lo conocemos.
    Es nuestro “amigo” más antiguo.
    Nos acompaña desde que salimos al mundo.
    Nos ha visto crecer.
    Sabe cuáles son nuestros puntos débiles y los usa para dominarnos.
    El EGO está cómodo sentado en el trono de nuestra alma.
    Controla sistemas fisiológicos, domina al pensamiento, se burla de nosotros despiertos y en sueños.
    Es un rey que desde dentro nos controla.
    Y nosotros lo asumimos como “salvador”, como “redentor”, como “dios”.
    Lo adoramos en religiones, en ejércitos, en agrupaciones, en modas, en cultura… está por todos lados demostrando su –falso- poder.
    Nos admitimos impotentes, aunque odiamos reconocerlo.
    Para el EGO es tan sencillo…

    Pero podemos romper las cadenas.
    Podemos ser libres y luego encontrar qué hacer con nuestra libertad.

  • Ser uno

    I

    ¿Dudas que lo que ingresa a tu organismo te afecta?

    Cuando pensamos en lo que llevamos a la boca, alimentos, parece fácil dar una respuesta cierta.
    No se precisa ni mucha teoría, ni demasiada ciencia, ni profundos estudios para reconocer que el veneno ingerido no resulta muy favorable… ¿no?
    Gracias a los constantes avances en el conocimiento fuimos comprendiendo que efectivamente lo que ingerimos nos afecta, para bien o no.
    Los nutrientes nos proveen de energía y materia, indispensables para sostener la vida, realizar funciones vitales, mantener los procesos biológicos, etc.
    Visita este link, si deseas saber más. http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/foodandnutrition.html

    Claro que algún confundido expresó como si fuera verdad sagrada algo completamente diferente, y muy perjudicial si se lo admite literalmente: “no es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.” (Cuento de Mateo, cap. 15, verso 11).

    ¡Por supuesto que el hombre se contamina, se daña y hasta puede morir a causa de lo entra por su boca!
    La ciencia solamente confirma lo que el sentido común y dos dedos de frente demostraron hace milenios.
    Pero bueno, no es el tema que nos convoca en este artículo.

    Como sistema abiertos que somos, tanto lo que entra como lo que sale  de nuestro organismo provoca modificaciones.

    Si te pones a pensar un momentito más, verás que no es solamente en lo que a alimentos o palabras se refiere.
    También lo que respiramos, lo que tocamos, lo que oímos, lo que vemos.
    Así también con sus contrapartes activas: lo que emitimos a la atmósfera, lo que dejamos en el camino, lo que hablamos, lo que producimos, lo que destruimos, lo que desordenamos, etc.
    Todo tiene sus efectos.
    Todo, aunque no seas consciente, ni sea voluntario, ni te des cuenta, ni lo quieras, por el mero hecho de estar vivo ya estás modificando en cierta forma a tu ser y al entorno, y lo que proviene de fuera de ti también te modifica, a nivel molecular, a nivel mental, a nivel social, multidimensionalmente.
    Somos seres ecológicos.

    Sería bueno que te tomarás un rato para meditar en esto, si es que aún no lo habías considerado.

    II

    Luego del momento que te hiciste para reflexionar sobre lo que mostramos recién, continuamos.

    Cuando leemos algo, vemos una película, escuchamos una prédica, miramos un blog, somos abrazados, nos instruyen, nos adoctrinan, etc., en toda ocasión vamos recibiendo modificadores, que nos van armando y desarmando por dentro. Cuanto más nos rodeamos de información estrafalaria, nos sumergimos en creencias grotescas, repetimos lemas incoherentes, creemos en fantasías locas, más nos vamos alejando de la salud, de llevar una vida por la senda de la plenitud.
    Esto se agrava cuando emitimos mensajes negativos, tales como que no valemos, somos pecadores, somos malos, somos tontos, somos impotentes, cargamos con culpas ancestrales que solo se borran con infantiles rituales, maldecimos, somos agresivos, etc.
    A cada instante, aunque no nos demos cuenta, estamos siendo re-creados, creados nuevamente.
    Incluso a nivel biológico, también en el resto de las dimensiones que nos conforman.
    La única dimensión invariable es la espiritual, pero ya se ha encargado el hombre de confundir el concepto y hacer creer que espiritual quiere decir “emocional”, “ético”, “estético”, “religioso”, “ritualista”, “fe” y cualquier otra máscara que impide ver el real rosto de aquella esencia perfecta que no se cambia, ni se perjudica, ni se contamina con nada de lo que hagamos, nos hagan, o dejemos de hacer.

    Esa médula invariable, a la que llamamos Yo Esencial, es nuestra puerta de conexión con Dios, con el prójimo, con el cosmos, con la intemporalidad.
    Es nuestro ser que perdura más allá del tiempo de vida en la tierra.

    No se contamina, no crece, no se achica, no mejora, no empeora, nada lo modifica, por lo cual en realidad no precisa de ningún nutriente.
    Sin embargo, desde el inicio de nuestra vida se van formando costras, cáscaras, recubrimientos que impiden que tengamos acceso directo y claro a esta dimensión que nos conforma.
    Por tanto, tenemos el verdadero alimento espiritual, que no modifica al Yo Esencial, pero sí sirve para corregir lo que nos impide encontrarnos y poner en sintonía nuestro Yo Vivido con nuestro Yo Esencial.

    El alimento espiritual, el único que sabemos existe, son los mandamientos que Dios ha dado para cada identidad espiritual.
    Los Siete Mandamientos Fundamentales para las naciones, para todos los gentiles, y en paralelo el sistema de los 613 mandamientos para el pueblo judío.

    Estos mandamientos, cada sistema para cada identidad espiritual, sirven para sintonizar las diferentes dimensiones del ser, para llevarnos a la armonía multidimensional, para encontrar la consonancia entre nuestro Yo Vivido con el Yo Esencial.

    El gentil al seguir el código espiritual llamado NOAJISMO, nutre su espíritu, actúa como constructor de Shalom, primero consigo mismo, luego con el cosmos.
    De manera idéntica, el judío que sigue su propio código espiritual, el JUDAÍSMO.

    Vamos siendo modificados y modificamos, podemos encaminarlo para el lado de la salud multidimensional, o dejarnos arrastrar por las corrientes que fluctúan.
    ¿Qué decides tú?

    III

    El primer impacto que recibe el humano cuando nace es una catastrófica avalancha de sensaciones dolorosas, una inmersión total en la más completa impotencia.
    El terrible padecimiento se mitiga por la inmadurez del sistema nervioso, sin embargo el registro de esa pesadilla vivida queda grabada imborrablemente en su memoria corporal.
    Desde lo más profundo de nuestro ser el trauma de la impotencia se manifiesta a cada instante, es como una presencia oscura constante. No está guardada como palabras, ni como imágenes concretas, ni como sonidos definidos, ni como nada que podamos señalar precisamente. Es una presencia, oscura, borrosa, difusa, tremenda, insoportable, inexplicable pues no entra dentro de ninguno de los registros que empleamos para comunicarnos, para comprender al mundo. Está por fuera, del tiempo y del espacio, de la razón, pero se las arreglas para manipular el pensamiento para generar dudas, ideas extrañas, creencias nocivas, excusas y justificaciones para conductas negativas.

    Venimos equipados con un mecanismo natural de supervivencia, nosotros le llamamos EGO, pero puede ser nombrado de varias maneras.
    El EGO es un sistema rudimentario, primitivo, efectivo en la necesidad de supervivencia extrema. Está íntimamente ligado a las funciones vitales y a las emotivas.
    En breve, tiene a su alcance el control de nuestro ser, si bien con el desarrollo la zona cerebral “humana” es la que comandaría, igualmente en las profundidades permanece el EGO con su ligaduras cerebrales ejerciendo el control.
    Pero, sus herramientas para vencer a la impotencia, para llamar la atención de algún protector y nutricio que permita al recién nacido sobrevivir, son toscas y limitadas: llorar, gritar, patalear y si estas no surten efecto, desconectar a la persona de la realidad.

    Vamos siendo modificados, estas herramientas del EGO también se modifican, aunque en su raíz se mantienen idénticas.
    El llorar se mantiene o se convierte en tristeza, agresividad pasiva, quejas, etc.
    El gritar se mantiene o se convierte en insultos, agresiones verbales, mentiras, burlas, hostigamiento, amenazas, etc.
    El patalear se mantiene o se convierte en toda forma de agresión física, roturas, lesiones, destrucción, gestos atemorizadores, etc.
    El desconectarse de la realidad gira para ser drogas, alcohol, enfermedades, fantasías, dormir excesivo, etc.
    (Todo esto es un resumen, ya lo hemos ido trabajando en otras oportunidades, sería bueno buscar, encontrar y estudiar lo ya publicado.)

    Cada vez que nos sentimos (sea realidad o fantasía) impotentes, el recurso automático son las herramientas del EGO.
    Si perdimos un examen, ¿qué hacemos? Lloramos, gritamos, golpeamos, echamos culpas, buscamos culpables, nos enojamos, rompemos algo, fumamos, cualquier otra reacción de las que son propias del EGO.
    Si alguien nos contradice, ¿qué hacemos?
    Si nos enteramos de alguna mala noticia, si nos equivocamos, si nos maltratan, si no podemos corregir a un hijo, si… enseguida se dispara la respuesta del EGO.
    Luego de un rato, con suerte, uno se justifica, trata de explicar la conducta errática y poco constructiva. Pero, eso es con suerte, pues generalmente uno se niega a retroceder, pues sería corroborar la impotencia, por lo que se agrava el estado de desconexión de la realidad al imponer cáscaras y máscaras, negaciones y trampas.

    IV

    El EGO nos controla, es un Faraón en nuestro interior.
    Si bien en su origen es un benefactor, al perdurar en un sitial que no le pertenece, se constituye en un tirano que nos esclaviza y emplea nuestros recursos para mantener el sometimiento.

    El EGO nos introduce en situaciones en las que sentimos impotencia, de modo tal de tener miedo, agobiarnos, desesperarnos por encontrar un salvador, que pronto se manifiesta como el EGO con sus herramientas.

    El EGO proyecta sus mecanismos hacia el exterior, como religión, dictaduras, estados policiacos, modas, “cultura”, relaciones tóxicas, publicidad, demagogia, afán por trofeos, conquistas militares, hostigamiento, presiones sociales, etc.

    Por su naturaleza el EGO es rígido, desprovisto de empatía, territorial, agresivo, reclama satisfacción inmediata, pretensión de controlar todo, carente de razón, esclavizador, jerárquico, autoritario, demandante, ritualista, infantil, paranoico, se presenta como el “salvador”, el único camino hacia la vida.

    El EGO se interpone en el equilibrio indispensable entre el Yo Vivido y el Yo Auténtico, pues la armonía le quita completamente el poder.

    V

    Introducir información positiva, especialmente en los niños, es una forma de orientar las energías y modificar nuestro ser hacia la liberación de la celditas del EGO.

    Los niños que están rodeados de información saludable y positiva de las personas y del mundo que los rodea, se nutren saludablemente –en su aspecto emocional- y por tanto se aporta a ser más tranquilos y calmados, porque fortalecen su autoestima, construyen shalom interna y con el exterior al formar una imagen más segura de sí mismos y de la vida.

    Por supuesto que desde los aparatos del EGO no se incentiva esto. La exposición a imágenes groseras, violentas, degradantes, de inestabilidad, provocativas, abunda en los medios masivos de in-comunicación, lo que necesariamente afecta la autoimagen de las personas –particularmente los niños- y por tanto de la manera de interactuar con el mundo.
    Si vemos en la TV, en el arte, en las revistas, en la calle que se reacciona al modo EGO, con gritos, golpes, agresiones, adicciones, ¿cómo pretender que el niño se forma una modelo saludable y aprenda modos de comunicación auténtica? Lo mismo aplica para los adultos, sometidos también al EGO, que siguen siendo niños encerrados en sus celditas emocionales del pensamiento.

    Así como es bueno que los padres provean de una alimentación saludable, balanceada, rica, a sus hijos, ¿por qué no hacer lo mismo en los otros nutrientes, no solo los que sirven a la dimensión biológica del ser?

    Claro, no es una tarea simple.
    Uno tiene que aprender a lidiar con su propio EGO.
    Luego, vérselas con el tremendo EGO que se distribuye masivamente en los aparatos sociales.
    Sería como nadar contra la corriente, pero si damos la excusa antes de hacerlo, si decimos no puedo… ¿en qué dejamos de ser esclavos del EGO?
    Hagamos o no hagamos, estamos modificando al mundo.
    Mejor hacer el esfuerzo por que sea una modificación consciente, voluntaria, racional, positiva.

    Encontraremos inconvenientes, no será fácil, habrá oposición, inventaremos mil justificaciones para dejarnos llevar…

    Hemos dado un gran paso si llegamos con la lectura hasta aquí.
    Otro paso será si no solo leímos, sino comprendimos.
    Luego si compartimos.
    Más si lo aplicamos.

    Analicemos nuestra situación, veamos cómo estamos bajo el dominio del EGO, descubramos cómo este artículo nos describe, nos desnuda y si nos reconocemos y no nos agrada, hagamos algo para construir shalom.

  • Para aquí y para allá

    El EGO actúa de manera paradójica o tal vez contradictoria.

    Quiere que te sientas impotente, y te hace sentir así, a través de miedos, creencias, preconceptos, hábitos perjudiciales, decisiones tomadas en falso, fantasías, dudas, obsesiones, etc.

    Quiere que te sientas súper poderoso, y te hace sentir así, por ejemplo con la ilusión de poder, sobreprotección, ejercicio desmedido del control, decisiones arbitrarias, sordera a causa del engreimiento, etc.

    En ambos casos el resultado es similar, el EGO mantiene el dominio sobre ti. Lo adoptas como a un amo, te esclavizas, te anulas, resultas sumergido en situaciones amargas, te paralizas, no cambias favorablemente, etc.

    Veamos un par de ejemplos.

    El joven que teniendo todo para llevar una vida saludable, se empantana en un trabajo pobrísimo, sin estímulos. Solitario, sin novia ni amigos. Sin mucha vida social. A un examen de recibirse de su profesión, examen que nunca ha dado ni dará. Llevando su mochila de culpas propias y echadas a otros, sus rencillas tontas que derivan en rompimientos severos, sus cuestionamientos metafísicos bizarros que no conducen a nada, sus ideales nobles pero desprovistos de vida. Allí, como una nave maltrecha, anclado entre sargazos, sin avanzar, sin retroceder, solamente atrapado, esperando que el tiempo pase, que la vida se escurra. Quizás hasta ayuda a apurar la muerte, por no sentirse valiente como para vivir su vida.

    Dicen que el perverso Hitler se empecinó en vencer a Rusia, a pesar de lo ilógico de su capricho, de todos los argumentos racionables en contra, solamente para triunfar allí en donde Napoleón había fracasado.
    Será cierto o no, no lo sabemos.
    El hecho es que se fue metiendo cada vez más adentro de la trampa hasta que al final no pudo salir de ella, gracias a Dios.
    El miserable que se creía un elegido, un ser superior, un líder todopoderoso fracaso porque su EGO lo arrastró.
    Ejemplos no faltan, ni faltarán: el Faraón del Éxodo, Amán, Antíoco Epifanes, entre tantos otros.

    Reconoce cómo el EGO te manipula, es uno de los primeros pasos para ser libre, sano, feliz.

  • Me siento triste…

    Tenemos derecho a sentirnos mal, a sentirnos tristes, a ver las cosas de color oscuro, a creer que no hay salida al pozo.
    Somos personas, no ángeles, ni dioses, ni máquinas, ni entes insensibles de solo espíritu o solo mente.
    Somos humanos, multidimensionales, una amalgama de aspectos muy diferenciados, que incluye las emociones, las variaciones químicas y físicas que son percibidas como tristeza, malestar, abandono de esperanzas, etc.
    Está en nuestro ser el miedo, la duda, el conflicto, las falsas creencias, el abandono, la debilidad, la impotencia.
    Es normal el sentirse abatido, a veces.
    No tiene nada de demoníaco, satánico, perverso, enfermo, pecaminoso, amoral, desenfrenado, sentir angustia, sentir que la vida es insufrible.

    Pero,
    no tenemos el derecho,
    no podemos quedarnos en el fondo, ni usar el sentirse mal como excusa para no hacer el bien.

    Ya sabemos, son momentos pasajeros, el EGO haciendo de las suyas, sea por mecanismos aprendidos o sea por mecanismos orgánicos,
    sea por lo que llevamos en nuestros genes, o sea por lo que hemos adquirido como hábitos,
    es el EGO haciendo trampas para seguir en el poder.
    Se nutre de nuestra sensación de impotencia,
    nos inunda de miedos,
    nos hace creer impedidos para cambiar,
    nos esclaviza
    y nosotros agachamos la cabeza y nos sometemos,
    le damos nuestra energía,
    lo cuidamos,
    lo alabamos,
    lo adoramos,
    lo excusamos,
    lo defendemos,
    para seguir en el estado de impotencia que da soberanía al EGO.

    Cuando el malestar es severo, recurrente, permanente,
    es obligado consultar con especialistas en salud mental.
    No hay que buscar pecados, ni reencarnaciones, ni vidas pasadas, ni demonios, de posesiones diabólicas, ni maldiciones, ni trabajos de religiones, ni inventar excusas, pues todo esto no es más que fantasías de la mente al servicio del EGO.
    Busquemos ayuda de especialistas certificados en salud mental.
    Sigamos sus recomendaciones técnicas apropiadas.
    Tengamos soporte de maestros espirituales, no de farsantes religiosos o supersticiosos, sino de aquellos que complementan con sus saludables palabras las orientaciones profesionales de los especialistas en salud.
    Encontremos ejercicios que vitalicen el cuerpo físico, fortalezcamos nuestras sanas relaciones sociales, quitemos supercherías y boberías de nuestros pensamientos, limpiemos nuestras creencias de mitología y religiosidad.
    Hagamos lo bueno y necesario para encontrar el equilibrio multidimensional.
    Seamos fuertes, tanto como podamos.
    Controlemos aquello que está en nuestro ejercicio controlar. Pero, no pretendamos controlar lo que está fuera de nuestra alcance.
    Aceptar nuestra impotencia y conseguir desarrollar nuestro potencial, nos dará la fuerza real que contamos.

    Definamos correctamente nuestro problema.
    Demarquemos con exactitud aquello que nos está provocando el malestar.
    Al final, y al principio, siempre será el EGO, pero veamos lo que está más cercano a nuestra conciencia, aquello que resulta ser lo llamativo que nos lleva a la situación angustiosa.
    Recemos, pero no dependamos de milagros.
    Hagamos, pero no nos creamos todopoderosos, porque tras el idealizar viene el doloroso golpe de la caída.
    Cambiemos.
    Seamos responsables.
    Actuemos.
    Dejemos de echar culpas, acusar, esperar que la vida se encargue por nosotros de lo que debemos hacer nosotros.

    Dobleguemos al EGO, es nuestro servidor pero no nuestro amo.

    Si estamos tristes, sepamos que es normal, pero no nos quedemos en el pozo.
    No es excusa que algo sea normal para que se convierta en un hábito enfermizo.

    Aprendamos a  usar los problemas como trampolines,
    las piedras para levantar paredes de casas,
    las burlas como si no existieran,
    la tristeza para valorar lo bello de la vida.

    Ni bien se pueda hacer.
    ¡Ánimo!

  • Religiones: EGO y falta de libertad

    Hemos mostrado en otras ocasiones que la religión, cualquiera de ellas, es una expresión del EGO.
    Ese falso dios interno, ese falso salvador, ese falso poder dentro nuestro, ese falso todopoderoso, ese falso amo, llamado EGO se proyecta hacia fuera del sí mismo y se constituye en creencias, dogmas, fe, fantasías, ritos, invocaciones, deidades, pecados, infiernos, todo lo que hace a la religión.
    Por ser un producto del EGO, la función de la religión es esclavizar, mantener al hombre en la impotencia, someterlo a lo que se cree que tiene el poder –cuando es solo una apariencia-.

    En una zona diferente se encuentre lo espiritual, cuya función es conectar, liberar, fortalecer, proveer de energía y sentido a la vida.
    Una de las trampas habituales, y más productivos, del EGO en el ámbito religioso es hacer creer que religión es similar a espiritual, o que religión es camino espiritual, o que religión sustituye a lo espiritual.
    Es idéntico a que un tirano afirmara que bajo su “protección” sus oprimidos viven con mayor seguridad que siendo libres.
    De hecho, en muchas dictaduras (y tras ellas) se ha escuchado el argumento de que se vivía con mayor seguridad en ellas que en democracia. Puede que en ciertos aspectos sea cierto, que los crímenes sean menores, que la delincuencia esté contenido, pero al costo de la libertad de todos, incluso de los inocentes y justos.
    Algo así como sentenciaba Vladimir Lenin: “La libertad es un bien tan valioso que hay que racionarlo… Libertad ¿para qué?”. No, no es un chiste, porque con esta idea es que se produjeron tremendos males, los custodios del bien valioso que lo niegan según sus egocéntricos criterios, lo habitual en cualquier dictadura (echen un vistazo a Cuba, la Venezuela de Chávez, Irán o cualquier país árabe-musulmán, el fascismo seudo progresista de lo que se hace denominar “Autoridad Palestina”, entre otros patentes ejemplos de esta realidad espantosa).
    Voltaire sí lo dijo en tono gracioso, retrató con calidad a los esbirros del EGO: “Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.”.

    Por su parte, Francis Bacon, argumentaba: “Es un extraño propósito perseguir el poder y perder la libertad”, pero es así, tal cual, en el deseo de ser poderosos, de soñar con sobreponerse a la impotencia original, la persona termina siendo sometida a la esclavitud del EGO.

    Las religiones son herramientas de imperios para conquistar naciones y pueblos, porque en definitiva el imperialismo y las religiones buscan lo mismo: que el EGO domine.
    Donde reina el EGO se actúa un mal drama, se es esclavo de ilusiones.
    La religión impone sus fantasías, domina por medio de presión y manipulación, adora al EGO con cualquier nombre de divinidad que se ofrezca al pueblo.

    Recordemos, no está demás hacerlo, que el noajismo y el judaísmo NO entran dentro de lo que son religiones, aunque para muchas personas sea difícil distinguir la diferencia y reconocer lo que es espiritual de lo que es religión.
    Ni judaísmo no noajismo en su esencia y finalidad son religiones, puesto que no se sustentan en el EGO, ni pretenden la domesticación del individuo y las masas.
    Sino que son estilos de vida que contemplan la multidimensionalidad, que se arraigan en la espiritualidad, que pretenden armonizar todos los planos del ser, y no meramente hacer malabarismos teológicos, implantar dogmas, decretar conductas, encarcelar mentes, atemorizar corazones, reproducir ovejas que siguen ciegamente a sus pastores.
    Cuando judaísmo o noajismo se convierten en mecanismos de seducción, esclavitud, religiosidad, dejan de ser lo que son para transformarse en apariencias, en trampas del EGO.

    Un nuevo amigo, muy curioso, inteligente y sabio, nos ha dejado una interesante idea recientemente, que cito ahora.

    Sobre esto de las religiones, a veces siento que es como si nos llegara una carta, muchos se arrodillan ante el cartero y les hacen estatuas, otros toman la carta y la colocan en un altar y le rinden culto, otro grupo extrae las letras y las transforman en figuras doradas, las adoran y las convierten en amuletos , otros más intelectuales estudian la gramática comprometida y le dan un sentido trascendente, el problema parece ser que a nadie le interesa la simple idea de comunicación que nos plantea el escritor.

    Otra persona inteligente, aunque no muy espiritual (en su verdadero sentido), Benjamín Franklin tuvo un atisbo de luz cuando expresó: “No cambies la salud por la riqueza, ni la libertad por el poder.”.
    Humildemente añado: no cambies el espíritu por la religión, la libertad por la fantasía de poder.

    En similar sentido, Mahatma Gandhi dijo: “No se nos otorgará la libertad externa más que en la medida exacta en que hayamos sabido, en un momento determinado, desarrollar nuestra libertad interna.”.
    Modestamente agrego: no gozaremos de nuestra libertad hasta que no consigamos romper los barrotes de nuestras celditas mentales.

  • Receta “mágica”

    Agradecer.
    Un tema fundamental, pero que no atrae las miradas ni los corazones, mucho menos las acciones.

    Agradecer, pilar de la existencia humana, pero que del que se escapa.

    Pareciera como si la mera palabra “gracias” produjera urticaria o alguna otra rara enfermedad, pues se la evita a más no poder.

    Agradecer, todo, lo bueno y lo que no consideramos que lo es.
    Agradecer es una gran virtud.

    No se precisa de monumentos, ni edificios, ni libros, ni estelas, ni ritos, ni plegarias, ni congregaciones, ni púlpitos, ni cualquier otra ceremonia o cotillón, tan solo decir “gracias”… sí, solamente decir “gracias”, aunque quizá hasta ni se sienta uno agradecido.

    Agradecer, si no es una de tus costumbres, podrías comenzar a aprovechar esta oportunidad e incluirla en tu dieta diaria.
    Por ejemplo, no dejar que pase un día sin agradecer al menos cien veces.
    Sea a Dios, a tus padres, cónyuge, hijos, compañeros, colegas, enemigos, ayudantes, empleados, patrones, gente del servicio, amigos…

    Vamos, esto no es difícil.
    Ni siquiera te pido que lo sientas, solo que lo expreses con voz clara, amigable, confiada, sincera.
    Vamos, repite después de mí: “Gracias, muchas gracias, es usted muy amable”.
    Y si quieres, le agregas una pequeña sonrisa, pero que sea genuina.
    Y de paso, si te atreves, hasta llegas a admitir que sí, que te sientes agradecido realmente… ¡no te hará daño, tampoco al otro!

    Vamos, repite conmigo: “Gracias, muchas gracias, es usted muy amable”.
    ¿Cuántas veces ya lo dijiste hoy?
    (Ojo, tampoco es que te pongas obsesivo con ir contando y batiendo algún record, solamente que te des cuenta que tienes numerosas chances por día para agradecer, y probablemente no lo haces, o no tomabas conciencia).

    Está muy bien comenzar el día agradeciendo estar vivo, con una oportunidad de hacer la diferencia para ti y los tuyos.
    Yo le agradezco a Dios, al Uno y Único, puedes tú también hacerlo si te parece. (Solamente NO le agradezcas a los falsos dioses, falsos redentores, falsos salvadores… por favor, eso no.)

    Y mucho mejor que simplemente decir “gracias”, es agradecer con buenas obras.
    Ahhhh… cosa tan difícil de hallar…
    Gente que comparte, es generosa, entrega de lo suyo sin esperar NADA a cambio, y no por ello se desmerece, se siente usada, se sacrifica, se ofusca.

    ¡Cuánto mejor sería el mundo si cada uno se encargara de agradecer y de agradecer por medio de buenas obras!
    Si das un poco de lo tuyo a quien lo precisa y también a quien te da a ti, por ejemplo FULVIDA o SERJUDIO.com, ¿acaso serás más pobre?
    ¡Todo lo contrario!
    ¡Serás infinitamente más rico y feliz!

    Vamos, dilo y hazlo: “Gracias, muchas gracias, es usted muy amable. Me gustaría poder compartir con usted esto, si no lo toma a mal”.

    (Ojo, no lo tomes como un negociado, pactitos con dioses o cosa similar. Si agradeces y agradeces con buenas obras, NO ES para recibir recompensa alguna, sino simplemente porque eres buena gente, porque te gusta ser buena gente, porque quieres ser feliz y hacer feliz a otros).

    Se encuentra mucha palabrería en hebreo, rituales, disfraces, aleluyas, estudios de Torah, cabalistería, jesuses y etcéteras variados.
    Abunda la religión pero tan poco de lo que es verdaderamente espiritual…

    Hasta aquí por hoy.
    Gracias por haber compartido conmigo unos pocos minutos de lectura.
    Hasta luego.

  • EGO y Yo en la parashá Toldot

    Estudiaremos un párrafo interesante de la parashá de esta semana.
    Las lecturas pueden ser diversas, desde diferentes puntos de vista y con objetivos alternativos.
    Yo quiero concentrarme en uno solo, una perspectiva cuya finalidad sea reconocer el EGO, su dominio, sus trampas y alguna estrategia de cómo desarmarlo.
    No abordaré otras connotaciones, ni en el post ni en los comentarios que se sucedan luego.

    La historia previa.
    Al patriarca hebreo Itzjac y a su esposa Rivcá le nacen gemelos: Esav y Iaacov.
    El primero es llamado así por su densa mata de cabellos, que lo recubren completamente.
    El segundo es llamado así, en parte por haber estado asido al talón (akev) de su hermano al momento de nacer, en parte porque su personalidad es consistente (ikiv).
    Esav, siguiendo el patrón de su nombre, es superficial, burdo, rudo, trivial, pasajero, activamente difuso.
    Iaacov, es intenso, constante, no dice una cosa pero hace otra, se interioriza, le hinca el diente a los asuntos hasta compenetrarse en sus sentidos.
    El primero es preferido por el padre, el segundo por la madre.

    Llega el momento en el cual Itzjac quiere bendecir con los dones de la primogenitura a su primogénito.
    Legalmente esos derechos son de Iaacov, quien en una transacción comercial absolutamente lícita los adquiere de su hermano.
    Pero Itzjac no lo sabe.
    Pero Esav no quiere respetar el contrato que él juró cumplir.
    Por tanto, Iaacov tiene que actuar de manera controversial, en apariencia, para no ser perjudicado en su propiedad.
    Esav sale a cazar un animal para prepararlo y dárselo a su padre, para que esté esté a gusto y le bendiga con los dones del primogénito.
    En vez de declarar ante su padre su incompetencia como primogénito, Esav se calla y lo engaña.
    Se consumará un robo, porque Itzjac es ignorante de la situación, porque nadie expresa lo que debe ser dicho.
    ¿Qué hacer?
    Quizás lo mejor es entrar ante el padre y explicarle que Esav vendió sus derechos, los cambió por un plato de comida y ahora no hay lugar a quejas.
    Quizás brindarle argumentos, evidencias, para hacerle entender a Itzjac que no cometa un error y permita a Esav robar lo que ya no le pertenece.
    Pero nadie habla…
    A instancias del consejo materno, se hará pasar por su hermano, se disfrazará de Esav. Poblará su lampiña superficie con rústico vello, se impregnará de olores campestres, se comportará de manera ruda para que su ciego padre crea que está en presencia de su otro hijo y le bendiga.
    Sí, el consejo de la madre es engañar al padre…

    El controvertido pasaje es:

    "Y él (Iaacov/Jacobo) fue a su padre (Itzjac/Isaac) y le dijo: -Padre mío.
    Él respondió: -Heme aquí. ¿Quién eres, hijo mío?
    Iaacov respondió a su padre: -Soy yo; Esav [Esaú] [es] tu primogénito. He hecho lo que me dijiste. Por favor, levántate, siéntate y come de mi caza, para que tú me bendigas.
    Entonces Itzjac preguntó a su hijo: -¿Cómo es que pudiste hallarla tan pronto, hijo mío?
    Él respondió: -Porque el Eterno tu Elokim hizo que se encontrase delante de mí.
    E Itzjac dijo a Iaacov: -Por favor, acércate y te palparé, hijo mío, a ver si tú eres mi hijo Esav, o no.
    Iaacov se acercó a su padre Itzjac, quien le palpó y dijo: -La voz es la voz de Iaacov, pero las manos son las manos de Esav.
    No lo pudo reconocer, porque sus manos parecían tan velludas como las manos de su hermano Esav, y lo bendijo.
    Le preguntó: -¿Eres tú mi hijo Esav?
    Él respondió: -Soy yo."
    (Bereshit / Génesis 27:18-24)

    Primero debes leerlo, entender lo que está sucediendo.
    Reléelo las veces que consideres necesario, hasta que esté claro lo que se está relatando aquí.
    Quien dice que cosa, que se está haciendo, que se esconde, que se dice, que se palpa, que se siente, etc.
    Hazlo, por favor.

    Vayamos a lo que queremos enseñar en esta oportunidad, y recuerda, no me desviaré para responder a otros importantes asuntos que surjan de la comprensión del texto sagrado.
    Gracias.

    Iaacov es símbolo del Yo Auténtico, es la sustancia, lo original, en sí mismo no trasciende pero es lo que conecta con lo real y trascendente.
    Esav personifica al Yo Vivido, lo superficial, las máscaras, el adaptarse para sobrevivir, el producto del EGO ejerciendo su dominio sobre el ser.

    Esav es quien pretende ser bendecido con los derechos del ser. Para ello argumenta que es lo que todos conocen, es lo que se manifiesta, es lo que uno es a partir de los mandatos y construcciones sociales/personales.
    Esav, con sus groserías, con su rusticidad, con su inmadurez, con sus pataletas, con sus agresiones, con su torpeza, con su audacia, con su cobardía, con su urgencia para satisfacer sus apetencias, con sus “éxitos” sociales, con sus piezas cazadas, con sus artimañas, con sus religiones… ese Esav es el que se impone como el ser.
    Pero, es un colcha armada de retazos, que recubre al auténtico ser.
    Si bien no deja de ser verdadero, es él, en el fondo no es auténtico, porque no es la esencia incorruptible, porque no es lo que permanece del ser, porque no es lo que opera de acuerdo a patrones éticos y de construcción de Shalom.
    Esav aparenta ser fuerte, porque agrede, porque es chabacano, porque es mal hablado, porque se rodea de amigotes, porque se aprovecha de los que considera débiles, porque es indócil; pero en la realidad es impotente, fláccido, miedoso, le aterroriza la vida y por ello usa sus máscaras de virtud e impiedad, para ocultarse, para ser otro, para aparentar fortaleza y destreza. Se vende como exitoso, pero es un fracaso.
    Si Esav encontrará la armonía con Iaacov, si el Yo Vivido estuviera en sintonía con el Auténtico, ciertamente que la persona estaría en paz, dichosa, satisfecha, gozando del verdadero éxito y no de triunfos mordaces.
    Pero Esav no está en paz con Iaacov, sino en pie de guerra.
    Obviamente que tiene a mano justificativos, porque Esav es maestro en excusas. Por ello nunca es realmente feliz, ni vive, sino que pasa por la vida, en huida, en actuaciones como si el mundo fuera un gran teatro y el prójimo un público al cual fascinar para luego aprovecharse de él.
    Esa es la vida miserable de Esav, del Yo Vivido que no encuentra el modo de desprenderse de la tiranía del EGO para pasar a convivir en equilibrio con su Yo Auténtico.

    Iaacov, el Yo Auténtico, tiene que dejar de serlo cuando está en riesgo. Se disfraza de Yo Vivido, actúa como él. Se hace pasar por él.
    Pero su voz, su interioridad, su esencia, es la misma.
    Es su exterior el que cambia, el que se recubre de piel de animal, el que hiede a muerte.
    Su esencia permanece pura.
    ¿No es doloroso que el Yo Auténtico deba sufrir ese exilio de su cualidad para no perecer a causa de la malicia del EGO?
    Como dicen los Sabios, cuando la voz de Iaacov desfallece, es que las manos de Esav actúan.
    Por tanto, es menester adentrarnos, conocernos, llegar a dejar de lado las astucias de Esav para encontrar nuestro Iaacov interior. Fortalecernos, comunicarnos auténticamente, ser buenos, ser justos, ser leales, dejar de lado las tretas de Esav, pero no para destruirlo, sino para encausarlo, dirigirlo, canalizar sus acciones para la construcción de Shalom.

    Pero, si somos débiles, si permitimos serlo, entonces Iaacov se esconde, se disfraza de Esav, se pierde la chance de ser auténtico.
    Si rechazamos conocer nuestro Yo Auténtico, entonces terminamos siendo solamente Yo Vivido.

    Iaacov debe hablar con su padre, plantearle las cosas, sin camuflajes.
    Usar la Comunicación Auténtica y no los modos propios del EGO.
    Tal es la tarea que debemos aprender.
    No es fácil, en ningún lado se prepara a la gente para buscarse y encontrarse. No hay escuelas, aún, que enseñen a valorar el Yo Auténtico, entrenar el Yo Vivido, andar por los caminos de Luz del Eterno.
    Por esto, andamos en exilio.
    La humanidad está en una diáspora oscura, porque andamos como dormidos, entre ilusiones, llenándonos de vanidades, adorando ídolos, corrompiendo el mundo.
    Es la falta de armonía entre nuestras instancias yoicas que se materializa en lo que acontece en el mundo.

    Es hora de dejar de ser Esav, de presentarse como él, de hacerse pasar por él.
    Es hora de saber nuestra médula, amarnos, conocernos, cuidarnos, ser Iaacov, en paz y trabajo en conjunto con Esav.

  • Pureza de corazón

    Hace un tiempo atrás les había hablado del valor fundamental de la gratitud, y por consiguiente, el tremendo escollo que supone la ingratitud para el desarrollo personal y colectivo. (Te sugiero que antes de continuar con este post, te tomes unos instantes para releer aquel otro, comprenderlo, comentarlo, encontrar los puntos de tu atención).

    Quiero mencionarlos brevemente hoy otro de las piedras de tropiezo en el camino del crecimiento y la plenitud: el rencor.

    La contracara del rencor es la capacidad de perdonar sinceramente y su complemento es el arrepentimiento auténtico.

    Debes tener muy en cuenta que uno de los 613 mandamientos para los judíos es “no guardar rencor en el corazón”.
    Otro es “no vengarse”.
    Ambos mandamientos son reglas de vida provechosos y accesibles para todas las personas, no solamente asumidos como mandamientos para los judíos.
    Es decir, cada noájida que así lo desee puede tomarlos para sí, vivir con ellos, porque son conductas éticas, beneficiosas para la persona, para la sociedad, para el entorno.
    Aunque no son mandamientos noájicos fácilmente pueden enlazarse con el fundamento de “no asesinar”, también con el de no “no robar”, puesto que el rencor y la venganza suelen llevar a tragedias, a veces incluso con la costo de vidas humanas, pérdidas materiales, entre otros dolores derivados.

    Antes de avanzar, delimitemos qué entendemos por guardar rencor, y qué por venganza.
    Ejemplo de rencor:

    • Juan le pide a Pedro un utensilio.
    • Pedro se lo niega.
    • Al otro día Pedro es quien pide a Juan un utensilio.
    • Juan se lo da pero agrega un comentario del estilo: “Para que veas que yo no soy como tú, yo sí presto”, o algo parecido.

    Ejemplo de venganza:

    • Juan le pide a Pedro un utensilio.
    • Pedro se lo niega.
    • Al otro día Pedro es quien pide a Juan un utensilio.
    • Juan NO se lo da y quizás agrega un comentario del estilo: “Tú no me diste, ¿cómo tienes el coraje de venir a pedírmelo ahora?”, o algo parecido.

    Con lo que fuimos aprendiendo del EGO, rápidamente podemos reconocerlo detrás de estas oscuras actuaciones.
    Te lo explicaré bien brevemente, pues no es el punto central de nuestro post actual.
    Pedro hizo sentir impotente a Juan, le negó algo que él solicitaba. Le puso un límite que probablemente no esperaba. Lo frustró en su deseo. Le hizo ver que no tenía el poder sobre Pedro ni sobre la propiedad de Pedro. En resumen, Juan estaba enfrentando una situación de impotencia real y magnificada por su EGO.
    No sabemos la historia previa, pero podemos suponer que Pedro no estaba negando el servicio de manera maliciosa, sino por sus propios intereses válidos.
    Entonces, Juan, el que experimentó impotencia a causa de Pedro, cuando al otro día se siente en situación de poder, lo quiere ejercer, pero no desde la postura de construir Shalom (ser realmente espiritual), sino desde el EGO.
    Su corazón se nubla con el deseo de tomarse la represalia, de hacer sentir mal al otro, de darle una cucharada de amarga impotencia. Guarda rencor, porque es el EGO el que susurra desde sus entrañas y domina su corazón.
    Es su EGO el que lo lleva a la acción negativa, a la venganza.
    Si no fuera EGO el que estuviera manipulando, las respuestas hubieran sido otras, pacíficas, armoniosas, conciliadoras, de verdadero ejercicio de poder, con autoridad y no con autoritarismo que es propio del EGO.

    Así pues, romper el yugo del EGO, al no guardar rencor y al no vengarse, es sin dudas un excelente consejo de vida, que alcanzaría una importancia esencial en sí mismo, más allá de ser prescrito por el Eterno como mandamiento para los judíos.

    La persona que atesora los malos sentimientos, que los acumula como si fueran monedas de oro, que no los libera correctamente, se afecta a sí misma en primer lugar. Se llena de malestar, de pensamientos nefastos, de dificultades para relacionarse con el prójimo, de fatigosas tareas que no conducen a ningún beneficio.

    La manera de erradicar el rencor del ser, es por medio del sincero perdón; es decir, de equilibrar las cosas, de liberar las cadenas, de fomentar el bien, de buscar el imperio de la justicia.
    Y no existe perdón sin auténtico arrepentimiento, sin reconocimiento del error, sin la decisión de luchar en contra de los hábitos perjudiciales, sin la determinación de restituir el orden que se ha quebrado con las acciones negativas.

    Despoja al EGO de sus trucos, quítale sus juguetes de distracción, no te dejes convencer por las excusas que fácilmente inventa el pensamiento esclavizado al EGO.
    Cuando justifiques una mala acción, date cuenta de que es mala, de que es producto del EGO, que en definitiva lleva a la destrucción, al dolor.
    No solo de otro, sino de ti mismo.
    Acuérdate que el EGO se presenta como un salvador, como un dios bondadoso, como un dios dispuesto a morir por tus pecados, pero en verdad es un tirano perverso, un ídolo sin poder pero con gran astucia para confundir, sembrar caos, mentir, perturbar, dañar porque se le da permiso de hacerlo.

    Si guardas rencor, si tu vida se ha petrificado por hechos reales o ilusorios del pasado, si no ves la luz pues tienes oculta tu visión por los humos del mal sentimiento, si no encuentras la clave para la felicidad por rumiar el estiércol agrio de la venganza; ¿no crees que estás desperdiciando los irremplazables instantes de tu valiosa vida?
    Estás en tu celdita mental, tus barrotes los has puesto tú mismo, y tú eres quien puedes romperlos y salir.
    Si es que te animas.
    Pero… no lo harás… es más cómodo seguir en la cárcel, justificarte, intelectualizar, armar teorías, echar culpas, manipular, hacerte el tonto, ser religioso, confiar en diositos redentores, todo es más fácil, hasta odiar, con tal de no hacerte cargo de tu vida.

    Si el rencor es lo que te posee, tú no eres el amo de tu vida, sino que permites ser manipulado como marioneta en un tonto juego sin sentido, que siempre termina en soledad, desamparo, dolor, muerte.
    Sí amigo, así es.
    El rencor, la venganza, el juego de tramar historias perversas, siempre termina mal.
    Porque es el EGO el que comanda.

    Tenlo presente, y mientras aprendes a agradecer, aprende a perdonar sinceramente.
    Es un consejo de amigo, de maestro.

    (Elaborado a partir de un viejo texto de mi autoría en: http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/sin-rencor)

  • Salir de la timidez

    El EGO está detrás de la timidez extrema.
    Ésta se constituye en un verdadero obstáculo que puede dificultar nuestro progreso multidimensional.
    Su función es asilarte del mundo, empequeñecerte, hacerte desaparecer, que te vueltas invisible, que seas nadie.
    No debe confundirse con la modestia, también conocida como humildad, que es el saber el lugar propio en el mundo, con los defectos y virtudes personales, y actuar en consonancia.
    A diferencia de la modestia, la timidez es negarse, desconocerse, rechazar el contacto, sumergirse en pensamientos y creencias oscuros e irreales, que te separan de la realidad, de los otros y de ti mismo.
    Por supuesto que hay grados, pero todos comparten la misma meta, el mismo origen, similares procedimientos, con mayor o menor énfasis o gravedad.

    Como te he dicho, es el EGO quien manipula desde las sombras, desde lo más profundo de tu cerebro, para que vivas de esa manera.
    Es su estrategia para dejarte estancado por sentirte impotente, que no te conozcas en tus reales dimensiones, para que de esa forma sigas dependiente de su falso abrazo salvador, de su mentirosa proclama de salvación.
    Porque cuento más hundido en el sentimiento de impotencia, más fácilmente el EGO toma el control de tu vida.
    Si tú sientes que no caes bien, si no te animas a esbozar la menor crítica, si no sabes lo qué decir, si no puedes pedir ayuda, si juzgas que si te equivocas –aunque en una cuestión mínima- eres un fracasado o se reirán de ti, si dices a cada rato “no sé” o “no puedo” y ni siquiera haces un poquito de esfuerzo para saber o poder, si te escondes, si te encierras, si te quedas en soledad, si pasan a tu lado como si no existieras, si sufres por todo esto o ya te has acostumbrado a esta tortura, estás evidentemente sumergido en el océano de la impotencia, bajo el mando del EGO.

    Por ahí a veces se te ocurre alguna excusa, te justificas de tal o cual manera, encuentras que como nadie te comprende mejor no hablas, como nadie te lleva el apunte mejor ni te apareces, como ya sufriste de que te rechazaran mejor te autoexcluyes, y así vas inventando una tras otra excusas, o das siempre la misma, o hasta ya te cansaste y ni siquiera precisas decir más que “soy tímido”.

    Aunque te parezca imposible, o innecesario, o ridículo, o lo que fuera, debes tener presente la necesidad de pedir ayuda para salir de esta situación. En realidad, no solo pedirla, sino también aceptarla y hacerte cargo de tu parte para salir de esta prisión que desde tu interior te has impuesto.
    La gran mayoría de los psicólogos no manejan el concepto de EGO (todavía) como nosotros lo hacemos, pero igualmente tienen a disposición herramientas y técnicas para ayudarte. No sigas perdiendo el tiempo, pues estás malgastando tu tesoro más precioso, que es tu vida.
    En vez de dar excusas huecas, es hora de ponerte en marcha para salir de esa prisión que te has construido, quizás con ladrillos y barrotes que otros te han dado, pero que tú te has construido con tu timidez.

    Por supuesto que puede haber personas que son menos activas, menos sociables, menos comunicativas, y que no padecen de timidez patológica, sino que su estilo de ser es más bien reservado, lacónico, etc. Esto es aceptable, por supuesto. No todos somos iguales ni debemos actuar de forma idéntica.
    Pero, la timidez extrema, la que paraliza, obtura, inmoviliza, impide el crecimiento, esa es necesario reconocerla y desactivarla, pues detrás de ella siempre está el EGO ejerciendo sus influencias nocivas.
    Piensa esto, si tu eres callado, no vas a reuniones, no conversas, etc., porque en el fondo –o no tanto- te das cuenta que tienes miedo a: el fracaso social, al rechazo, a la soledad, a equivocarte, a parecer tonto, a que te crean loco, a decir algo desubicado, a no parecer exitoso, a quedar en desventaja por tus ideas, a la vergüenza, entonces, allí está el EGO operando para someterte.

    Te daré ahora unos pequeños consejos para ir saliendo de la prisión de la timidez (pero recuerda solicitar ayuda especializada, dado el caso).

    • Conoce y aplica la comunicación auténtica en toda ocasión. Aunque tengas excusas para no hacerlo, hazlo. Las excusas se inspiran en el EGO y es a éste a quien no queremos más como tirano en tu vida.
    • Uno de los principios de la comunicación auténtica es no prejuzgar. En este sentido, debes saber que es imposible que interpretes correctamente y sin errores el pensamiento del otro a partir de sus gestos, de alguna palabra, de su expresión facial, etc. Podrías suponer, sacar conclusiones y estar por completo fuera de foco.
      Al tener conciencia de lo limitado de tu capacidad de apreciar sin errores, lo indicado es que preguntes, con tacto, con respeto, con amabilidad, pero no que te quedes con la idea de que tienes el conocimiento y te manejes a partir de ese prejuicio.
      Muchos tímidos optan por guardar silencio, por esconderse, por huir, porque presuponen intenciones, ideas, creencias, etc. en el otro, cuando quizás todo fuera absolutamente diferente de lo que está prejuzgando.
      Lo mejor, aunque cueste, es preguntar.
    • Como vimos, entre la timidez y el EGO están los miedos, muchos de los cuales se resumen al de fracasar, al de cometer errores.
      Aceptar que somos falibles, que podemos fallar, que no nos hace peores el ser imperfectos, es esencial para dejar de lado el mecanismo de la timidez.
      Por supuesto que tampoco sirva de excusa para ser perezoso, descuidado, irresponsable, si igual todos nos equivocamos… ¡no! Tú haz tu parte, plenamente, cabalmente, con todo, para que el éxito sea posible, pero ten presente que el resultado final no depende solamente de ti.
    • Tienes derecho a disentir, a contradecir, a no estar de acuerdo, a pensar diferente, a no gustarte algo, a tener ideas propias, a cambiar de parecer, a no decir “amén” a todo. Tienes derechos, aunque el EGO y otros que te quieren manipular te los nieguen.
      Claro que el que se escuda en la timidez propondrá mil excusas que parecen inteligentes para no decir, es más, para ni siquiera pensar algo que pudiera ponerlo en contrario a otros. Entonces, deja de luchar contigo mismo, no te esfuerces en hacer algo que te duela, pero tampoco dejes de hacerlo.
    • Hablar en voz alta, casi gritando, con seguridad, proyectando el aire las palabras, con gestos fuertes, pero sin agresiones, sin faltar el respeto, sin quebrar límites, eso dará seguridad. En principio externa, como sentida forzada, pero que se irá convirtiendo en parte de la manera habitual de comunicarse.
    • Así como tú eres imperfecto, tienes dificultades, dudas, temes, te escondes, también los otros.
      Reconoce el Yo Auténtico detrás de las máscaras.
      Reconoce las máscaras y aprécialas en su rol. Las máscaras ocultan, pero también revelan.
      Encuentra la sintonía para ti y para estar con el prójimo.
    • No juzgues (no en el sentido falsamente espiritual, de los religiosos), no te dejes llevar por el EGO.
      Deja de pretender controlar aquello que no puedes controlar.

    Quisiera oírte a ti.

  • Lot hoy, tú hoy

    Voy a copiar y pegar un texto que tiene ya casi una década.
    Es acorde a la parashá que corresponde ser leída esta semana.
    Con el paso del tiempo, con el sumar de vivencias y conocimientos, quizás podamos comprender de un modo diferente aquel texto, modificarlo, mejorarlo, corregirlo, aprobarlo, etc..
    ¿Quién sabe?
    Lo dejo a tu criterio.
    Me encantaría saber tu opinión.
    Hasta luego:

    Hola,
    Creo que mas que un cuestionamiento, es un consejo lo que le pido:
    Yo soy gentil, pero desde hace mucho he tenido un interes grande en todo lo relativo a Dios y quise intentar estudiar lo mas posible todo lo relacionado a Dios.
    Como consecuencia perdi -si alguna vez lo tuve- cualquier rastro de cristiano y me fui acercando al judaismo, etc.
    No quisiera extenderme mucho, pero le resumire -como una vez se lo conte mas detalladamente- que esto me significo feroces persecucciones de toda indole…
    Como le he comentado, yo no siento la mas minima identidad cristiana pero no se bien como manejar esto con los extraños e incluso con los familiares, pues aunque no soy una persona que ande por la calle comentando mis ideas religiosas, a veces es poco menos que dificil explicarles que no me interesa participar de ritos cristianos… hay mucha presion social.
    No quiero decir que tenga tentacion de participar, en lo mas minimo !!!
    Pero como la gente ASUME indebidamente que soy cristiano por el solo hecho de ser latinoamericano, se extrañan mucho si notan mi nula cristiandad. Incluso la situacion es mucho mas compleja con familiares de mi mujer, que se indignan por ello.
    Pero, por otro lado, no creo que la solucion fuese darles una amplia explicacion, porque casi necesitaria converncerlos -lo cual en el fondo no me interesa- para obtener, ya no digamos comprension, sino al menos tolerancia.
    No se si he logrado ser claro:
    No es que me preocupe la opinion de ‘la gente’, sino que descubro cada dia con horror que poca tolerancia hay en nuestros paises. Es muy dificil explicarle a una tia buela -por poner un ejemplo- de mi mujer que nosotros NO queremos bautizar a nuestra bebe, pues se enojan, se indignan, comienzan a murmurar… a partir de ahi todo son sospechas de su parte… han llegado a intentar escuchar nuestras conversaciones a escondidas…
    Una vez mi mujer menciono la palabra ‘judaismo’ a su abuela… esta corrio a preguntarle al cura… este barbaro le hablo de cabezas de cerdo y sangre (que ya averigue y si fue ese curita el que dijo eso)… en fin.
    Otra vez mi mujer hablo con su mama… ingenuamente le intento explicar… mi suegra salio serena de nuestra casa, al llegar a la suya rompio en llanto y hablo con toda su familia diciendoles que habia perdido a su hija…
    Pero esto no para ahi, hasta el viejo que me alquila la casa interoga a mi sirvienta, etc.
    Y no se vaya a creer que hacemos nada TAN raro para llamar la atencion, simplemente no vamos a misa los domingos y cosillas asi y eso basta para que nos vean como bichos raros.
    Esta situacion es muy peculiar, me parece, pues como todos SUPONEN que somos cristianos, o sabian -los familiares de mi mujer- que eramos cristianos, nos pone en el punto de no saber si sera mejor mudarnos a donde nadie nos conozca… aunque yo me temo que cuando la niña vaya a la escuela va a comenzar el mismo problema de nuevo…
    ¿Porque la gente siempre tiene que poner cara de sorprendida/horrorizada si uno no es como ellos quisieran que fuera?
    ¿Porque decimos que vivimos en sociedades modernas, justas y democraticas cuando en el fondo -y me consta bastante- como sociedad no hemos pasado del nivel mas BARBARO, SALVAJE y CRUEL????
    Mi pregunta es:
    Que sera mejor: ¿enfrentarlos? ¿explicarles? ¿ignorarlos?
    Disculpe si me extendi mas de lo aconsejado, pero es dificil para mi explicar en pocas lineas el asunto
    Con aprecio

    En reserva
    Argentina

    Shalom.
    Gracias por hacernos parte de su inquietud tan personal, y no se preocupe por el máximo de 50 palabras, su carta amerita excederse ese límite.

    Lo que me pregunta es un planteo de difícil cuestionamiento.
    ¿Sabe porqué?
    Los judíos, fuimos tantas veces perseguidos, acusados falsamente, mancillados, excluidos, echados, convertidos a la fuerza, asesinados, etc. que lo que usted cuenta tiene sabor a conocido… ¡sabemos lo que es el amor y tolerancia de algunos que se creen más nobles y benditos!

    Y, si echamos un vistazo a los innovadores, o a los que intentaron vivir de acuerdo a parámetros diferentes (pero correctos) de vida, la turba y los dirigentes no siempre los miraron con buenos ojos.

    Le pido que recuerde a Lot, el sobrino de Avraham, él y su familia nos servirá para alumbrarnos en su situación actual.

    Lot fue criado por Avraham, por lo que aprendió los preceptos básicos (los 7 de Noaj), así como modos de comportarse que dignifican a la persona (por ejemplo: hospitalidad, generosidad, justicia)
    Por motivos que no vienen a colación, fue a vivir a una ciudad distinguida por su pereza, porfía, necedad, depravación, maldad y violencia, fue a vivir a Sodoma.
    Los hábitos y modos destructivos, llevaron a esa ciudad al borde de la decadencia y extinción.
    Lot, por sus acciones sería salvado, pues así lo quería Dios.
    Y entonces, cuando las cosas estaban en su clímax, y los vecinos del mal querían apresurar la devastación, veamos las sucesivas reacciones y posiciones de Lot:

    1. Quiere hallar un camino de solución, de conciliación, muestra que es diferente y mejor a ellos; pero al mismo tiempo, su pensamiento ya ha sido teñido por la ideología imperante. (Bereshit / Génesis 19:7)

    2. Trata de dialogar con sus vecinos maliciosos, de llegar a un acuerdo, de explicar, de armonizar. Pero éstos sólo saben de burlas, inquina, de romper y destruir. (Bereshit / Génesis 19:8)

    3. Como los perversos no comprenden, ni quieren hacerlo; comienzan a forcejear, amenazan, buscan destruir los que les resulta extraño (e inconscientemente reconocen como mejor), especialmente la familia de Lot (Bereshit / Génesis 19:9)

    4. Como el diálogo es estéril, o peor, perjudicial, es metido a su casa, es decir, busca en la intimidad la paz que no halla fuera. (Bereshit / Génesis 19:10) Mientras los que quedaron fuera, quedan ciegos, inermes, nada pueden hacer si la familia permanece unida y armónica. (Bereshit / Génesis 19:11)

    5. Sin embargo, si la propia familia se ha contaminado de los modos erróneos, si en las entrañas familiares la maldad comienza a florecer y extenderse, la incomprensión y los trastornos aparecerán con todo su legado de fatalidad. (Bereshit / Génesis 19:14)

    6. Cuando se hace evidente que de continuar en compañía de los que buscan la muerte, sólo se hallará muerte… aunque resulte doloroso, es menester salir de allí, acompañado por los seres queridos y acordes. (Bereshit / Génesis 19:15)

    7. Para prevalecer sobre la situación angustiosa, es necesario contar con el apoyo de fuerzas del Bien, que son personas, instituciones, entidades, Dios, etc., que posibilitan desprenderse de lo que está perjudicando y asfixiando, pues solos se hace una tarea titánica, y la desesperación sea la peor de las aliadas. (Bereshit / Génesis 19:16-21)

    8. Si la semilla del Mal ha sido plantada y abonada, quizás personas del seno íntimo prefieran escindirse de la familia, y petrificarse en las relaciones negativas. Causando su perdición, y la tragedia en la familia. (Bereshit / Génesis 19:26)

    9. Lamentablemente, de las relaciones con los perversos, siempre quedan secuelas, a veces muy profundas, por lo que es menester trabajar arduamente para limpiarse, y retomar el camino del crecimiento, junto a la familia (que quizás fue la más perjudicada) (Bereshit / Génesis 19:31-38)

    Es un panorama estremecedor, sin dudas.
    Pero, a cada paso hay posibilidades de hallar una alternativa.
    Y, cuanto antes se reconozcan las situaciones negativas, y se implementen medidas correctivas, ¡mucho mejor!

    Hay un detalle que no quiero dejar de lado.
    A Lot sus malos vecinos le dijeron: "Solitario vino aquí para residir como forastero, ¿y ahora habrá de erigirse como juez? Ahora te haremos a ti más daño que a ellos." (Bereshit / Génesis 19:9)
    "Solitario"- tal parece que la vida de la persona de bien, que no se ha avecinado junto a personas similares, es la del solitario, la del estigmatizado… ¡por su altura moral!

    Creo que he contestado, pero quizás no queda claro, pues use la alegoría en lugar del consejo fácil. Prefiero que reflexione, y halle su camino.
    Pero, le ruego que me consulte nuevamente si precisa que sigamos estudiando la situación juntos un poco más.

    Espero los comentarios de todo lector, y recuerden que quedo a las órdenes.
    I
    ebarejejá H’ – Dios te bendiga, y que sepamos construir Shalom

    Yehuda Ribco

  • Si quieres cambiar al otro…

    En nuestras relaciones con otras personas podemos actuar de un modo EGO y de un modo espiritual.

    En modo EGO se ponen en contacto nuestro Yo Vivido con el Yo Vivido del otro. Nuestras máscaras son las que transan, negocian, dependen, imponen, manipulan, presionan, etc.
    En este modo nuestra intención es obtener beneficio egoísta, sin considerar al otro en su esencia, puesto que tampoco tomamos en cuenta nuestra esencia e identidad real.
    Por tanto, haremos y dejaremos de hacer según valoremos alcanzar alguna ventaja, sea consciente o inconscientemente.
    Entre sus actitudes típicas podemos mencionar: pretender cambiar al otro, quejarse, demandar, exigir, agredir, esperar que el otro dé respuesta a nuestros deseos, depender del otro, rehuir la responsabilidad, echar culpas, ofenderse, ofender, llorar, todo lo que sea oportuno para recibir aquello que pretendemos.
    Por supuesto que como detrás está el EGO, la insatisfacción está siempre asegurada, puesto que el EGO es egoísta pero al mismo tiempo sádico.
    Te sume en el sentimiento de impotencia, aunque te haga actuar con aires de omnipotente o de prepotente. La mente, muchísimas veces es peón del EGO para elaborar excusas y maniobras para reducir a la persona a la esclavitud, para generar o amplificar conflictos, para empantanar a la persona en sus miedos e inseguridades. 
    Visto lo cual, el modo EGO sería mejor evitarlo, cuando se toma conciencia de su presencia y accionar. Sin embargo, es el modo casi permanente de las relaciones entre las personas.

    El modo espiritual se podría decir que es la antípoda del anterior. Se crean vínculos y no solamente relaciones o contactos. Las máscaras están, pues forman parte de nuestra identidad total, pero es el Yo Auténtico a través de ellas que se conecta con el Yo Auténtico del prójimo.
    La finalidad no será egoísta, sino altruista, en donde se intenta que todos obtengan ganancia minimizando los perjuicios.
    Todo tipo de manipulación queda de lado, se reduce al mínimo posible las fricciones y malos entendidos puesto que se emplea la Comunicación Auténtica, en la medida de lo posible.
    No se trata de cambiar al otro, sino de perfeccionarse a uno mismo. El cambio del propio ser resulta en un cambio de la percepción del entorno y también en un cambio real de los demás. Pero esa modificación de la conducta ajena no es la meta deseada, ni se hace el trabajo de cambiar uno para cambiar al otro, simplemente es un fenómeno que se da por sí mismo.
    Tampoco hay quejas, ni dependencia enfermiza, ni esperanzas de obtener algo del otro, sino que hay compromiso, trabajo, responsabilidad, aceptación, perdón, respeto. Por supuesto que las opiniones pueden y serán diferentes, que los pensamientos no convergerán, que habrá discusiones, pero no serán con el propósito de vencer al otro, de derrotarlo, sino para alcanzar lo mejor posible la Verdad.
    Somos humanos, por tanto limitados en nuestras capacidades, falibles, a merced del EGO incluso aunque estemos en el camino de la superación constante. Por ejemplo, si hay una interferencia en la comunicación, si la comprensión de un postulado se afectó por algún ruido de fondo o alguna deficiencia de los sentidos, estaremos en un lapso de no comunicación. Se da esto por causas que no son responsabilidad de ninguno, pero lo que hacemos con nuestras deficiencias o limitaciones sí es de nuestra incumbencia.

    La intención de vincularnos desde el modo espiritual es que las persona trascienda las imágenes de la mente, las creencias, los preconceptos, las suposiciones, los prejuicios, los engaños multifacéticos del EGO, las apariencias, los deseos, para convivir en una realidad superior, que abarca todas las dimensiones.
    Un mundo en el cual, a través de la Comunicación Auténtica (consigo mismo, con el prójimo, con el extraño, con Dios), el Yo Auténtico dirige la propia existencia y construye Shalom, de dentro hacia fuera. De dentro hacia fuera.
    Se pone al mando al Yo Auténtico, tal y como debe ser. Pues, es el lazo eterno con Dios, la esencia espiritual del hombre, que le lleva a contemplarse y al entorno con ojos espirituales.
    Entonces ya no se enfoca en el Yo Vivido, ni propio ni de otro, sino que se pone el centro en la perfección del Yo Esencial, que es Luz-Vida de Dios, vida eterna, perfecta, indestructible, inmortal, infinita, pura, inmaculada y exenta de pecado. Esencia espiritual de Luz-Vida que jamás peca, se equivoca, sufre, enferma u odia.
    Es nuestro nexo constante con Dios, que jamás se quema en el fuego, ni se ahoga en el agua y que jamás es atacada por el EGO. Es la conexión que cubre todo el Universo, pues es la conexión con el Dios, Uno y Único.

    Con el modo espiritual se actúa con bondad y justicia. Se ejerce el derecho, se reconoce el mal causado por el EGO, se lo trata de corregir, pues ahí está el gran trabajo de construir Shalom.
    Pues, construir Shalom es lo contrario a ser pasivo, a aceptar el mal en el mundo, a sonreír ante la injusticia, a aplaudir la corrupción, a decir que se debe respetar todas las ideas por igual, etc.
    Construir Shalom es conectarse con la esencia infinita y para ello a veces (muchas veces) es necesario limpiar las costras, las cáscaras, las suciedades, las máscaras, que el EGO ha ido poniendo alrededor de la Luz Espiritual, como si ésta hubiera sido cercada por nuestros “pecados” y errores.
    Será necesario detener a los agresores, denunciar a los estafadores, enviar a juicio a los criminales, decir “no” a los mercaderes de la fe, corregir a los hijos, aceptar las correcciones oportunas que nos hagan nuestros mayores, alejarnos a veces de ciertas personas, tal vez divorciarnos… el actuar de modo espiritual NO es magia, ni vivir en un mundo de falsa armonía. Pero es ver más allá de las máscaras para reconocer que en todos está esa chispa divina anhelante de ser liberada del cerco que le impuso el EGO a su alrededor.
    Rompamos nuestro propio cerco y seamos pacientes a que el otro haga lo propio.
    Aprendamos a vivir en libertad, a no estar bajo la bota del EGO, y seamos pacientes a que el otro haga lo propio.
    Mientras tanto, no dejemos que el mal prospere, hagamos el bien, disfrutemos de lo permitido, construyamos de verdad Shalom y no meramente como palabras de un hueco lema.

    En la práctica, no es fácil actuar desde el modo espiritual, sin dudas que no. Pero esa debe ser nuestra intención pura, nuestro ejercicio cotidiano, nuestra voluntad.
    Está más que claro que actuaremos de modo EGO infinidad de veces, pero estamos aquí para ir aprendiendo, cada día siendo mejores, creciendo, construyendo Shalom, de dentro hacia fuera.

    Es con el modo espiritual que debiéramos actuar, contactarnos, con nosotros mismos, con el prójimo, con el extraño y también con nuestro Padre Celestial.
    A la hora de conversar con un amigo, de tratar con un extraño, de evaluarnos y de rezar, podemos ser el clásico EGO, o podemos aprovechar la alternativa maravillosa que está implantada en nuestro código genético espiritual.
    El resultado: ser feliz, ser pleno, vivir en Shalom (paz, armonía, integridad).

    Vale el esfuerzo.
    Porque si quieres cambiar al otro, deberás empezar por cambiar al “otro” que anida en tu interior, al EGO, a tu ilusión de “yo”.
    Vale el esfuerzo.