Categoría: Ética

  • Parashá Terumá 5770: el socio de Dios en la construcción de Shalom

    ¿Qué enseñanza, de las miles posibles, podríamos aprender de la parashá Terumá?
    Prestemos atención al inicio mismo:

    El Eterno habló a Moshé [Moisés] diciendo: ‘Di a los Hijos de Israel que tomen para Mí una ofrenda; de todo hombre cuyo corazón le mueva a hacerlo tomaréis Mi ofrenda.
    (Shemot / Éxodo 25:1-2).

    Esta ofrenda voluntaria, absolutamente voluntaria, sería usada para la construcción y sostén del Templo del Eterno.

    ¿Ves tú algo llamativo en este pedido hecho por Dios al hombre?

    Un aspecto notable es que Dios, (el creador, el sostén, el amo indisputable, quien nada de nada precisa, el omnipotente), está pidiendo que sea el hombre, (esa minúscula mota de polvo cósmico), el encargado de proveer de ofrendas para Él.

    Entonces, ante esta curiosa “incongruencia” te planteo algunas preguntas, que tú puedes responder junto conmigo:
    1- ¿Acaso Dios precisa Templo?
    2- ¿Acaso Dios precisa de las dádivas de la gente?
    3- ¿Acaso Dios no podía, si quería, construir Su Templo de forma milagrosa, que apareciera de la nada?
    4- ¿Acaso Dios no podía demandar, exigir, obligar, a que la gente diera su tributo, su impuesto para el Templo?
    5- ¿Acaso Dios no podía hacer que la gente quisiera voluntariamente dar sus ofrendas, manipulándolos, haciendo de ellos títeres, para que de esa forma todos dieran generosamente su parte?
    6- Finalmente, ¿qué sucedió en la historia del pueblo judío ante este ofrecimiento de Dios para asociarse con Él en la construcción del Templo, en la construcción de Shalom?

    Te brindo las respuestas, cotejadas todas ellas con las sagradas fuentes de la Tradición y no meramente en la especulación personal.

    1- No, Dios no precisa un templo.
    Es el hombre quien lo precisa.
    Desde el Templo se irradiaba la Luz del Eterno, para fortalecer, ennoblecer, engrandecer a todo aquel que de él participara.

    2- No, Dios no precisa de las dádivas de la gente.
    Es el hombre quien se beneficia siendo generoso y entregando de lo que cree suyo para obras de bien.

    3- Por supuesto que Dios podía hacer eso, pero no quiso hacerlo.
    Escogió que el hombre se hiciera voluntaria y activamente socio de Él.

    4- Claro que podía imponer Su Voluntad, pero no quiso hacerlo.
    Escogió que del corazón noble naciera el deseo bondadoso y luego se materializara.
    ¿Quién obtiene mayor mérito, aquel que es forzado a hacer algo o aquel que elige hacerlo?

    5- Sí, Dios podía anular la voluntad del hombre, actuar como “misionero”, borrando la conciencia, jugando con los sentimientos, manipulando la débil voluntad, pero Él no actúa de tal manera ni le agrada quien así opera.

    6- El pueblo entero se brindó generosamente en las ofrendas, haciendo rebosar las arcas de dinero, joyas, regalos destinados al Templo.
    Fue un acto inmenso, de grandeza suprema, quebrar el Ego para brindarse al Eterno… aunque finalmente el beneficio sería para ellos, pues es cada uno quien se bendice con sus actos de bondad y ofrenda.

    Ahora, te dejo dos preguntas, que serás tú quien responderá, y espero te sirvan como un pequeño espejo espiritual.
    Son preguntas para ti, que tú deberás responder. No me envíes las respuestas, sino que comprométete con el cambio positivo que pueda surgir a partir de ellas. Gracias.

    A- ¿Estás haciendo ágilmente tu parte en la construcción de Shalom, tal como Dios espera que tú voluntaria y bondadosamente hagas?
    B- ¿Estás colaborando económicamente con SERJUDIO.com y con FULVIDA (el hogar espiritual noájico), o con ieshivot (verdaderas, y no meros centros de adoctrinamiento, muchas veces ni siquiera de espiritualidad kosher) y centros de enseñanza legítima de Torá para posibilitar que la Luz del Eterno se difunda entre las naciones? Si no lo estás haciendo, ¿qué excusas tienes preparada?

    Quedo de ti, a la espera de seguir juntos construyendo Shalom.

  • A su tiempo…

    Hay un conocido pasaje de Ieshaiau/Isaías, referido a la revelación de la Era Mesiánica, pero que podemos emplear para aprender una actitud y un comportamiento importantes para nuestra vida diaria.
    Dice el profeta de la Verdad:

    «El más pequeño equivaldrá a mil; y el menor, a una nación poderosa. Yo, el Eterno, a su tiempo la apresuraré.‘»
    (Ieshaiá / Isaías 60:22)

    Al respecto de las últimas palabras, en el Talmud encontramos el siguiente mensaje:

    «Dijo Rabí Alexandri: dijo Rabí Iehoshua ben Levi: está escrito «en su tiempo» y está escrito «la apresuraré». Si son meritorios, entonces «la apresuraré»; si no son meritorios, entonces «a su tiempo«.
    (TB Sanhedrin 88a)

    Esta misma explicación repite el famoso intérprete Rashi para alumbrar el verso del profeta.

    Sin embargo, el exégeta Radak in situ nos amplía:

    «… hay que explicar esto como que cuando sea su debido tiempo, la apresuraré«

    Entonces, podemos aprender dos cosas, como te dije que son útiles para la vida diaria.

    Hay ocasiones en las cuales los méritos personales y/o colectivos, el actuar con bondad y justicia acorde a los preceptos del Eterno, permiten eludir obstáculos que de otra forma se interpondrían en el camino.
    Así pues, de seguir un cauce normal se tardaría más, pero usando el «acortador de caminos» a veces se consiguen logros más rápidamente.
    Por tanto, aquello que parece un atajo, como hacer trampas, mentir, robar, engañar, faltar a los preceptos de la Torá, en realidad no acercan la meta verdadera, sino que empantanan el camino y obstruyen el paso.
    Pero, aquello que parece más complicado, actuar con bondad, ser justo, acatar los mandamientos, etc., ciertamente sirve para desanudar problemas y aplanar montes de inconvenientes.

    La segunda enseñanza es: tener paciencia, hay un tiempo para todo y cuando éste llegue, entonces los procesos resultarán en lo acordado.
    Por más que uno se intranquilice, grite, insulte, presione, de vueltas alrededor, la plantita alcanzará su tamaño de acuerdo a su ritmo y las condiciones del medio.
    Por más que uno anhele que la gestación sea de una semana en lugar de 40, bendito si el alumbramiento es a su tiempo y no antes.
    Por tanto, por más que quieras el cambio positivo en alguien, aquel que quieres mucho, no depende de ti cuando será el tiempo del cambio, sino que depende de los procesos internos de la persona, de sus circunstancias, de variables que tú no controlas.
    Si te comportas neciamente, aunque tu finalidad sea positiva, si presionas, manipulas, demandas, amenazas, exiges, fuerzas, impones, te enojas, insistes sin respetar al otro, quiebras los limites de la tolerancia del prójimo, no alcanzarás el mérito de apurar aquello que tanto esperas y es positivo.
    Aprende a tener paciencia, como dijera el más sabio de los hombres, «hay un tiempo para cada cosa» (Kohelet / Predicador 3) y ningún provecho obtiene aquel que se afana pretendiendo quebrar los límites.

    Así pues, cuando ves a tu padre, madre, hermano, amigo, etc., que no apela a la teshuvá, que sigue obstinado por su camino, tú puedes tenderle la mano, pero no arrancarlo a la fuerza.
    Tú puedes mostrarle amablemente el camino, pero no verlo por él.
    Tú puedes hacer tu parte, y esperar con paciencia y sumo respeto a que él haga la suya.
    Tenlo presente, aunque te exasperes, aunque te impacientes, aunque creas que la insistencia terca obtiene su rédito, debes saber que respetar los tiempos del otro vale oro.

    Llegará el tiempo, o no, de que el otro camine con paso más firme por la senda del Eterno.
    Pero obligarlo de malos modos no te servirá de mucho, y quizás te convierta en alguien detestable a sus ojos y de quien no admitir consejo (aunque éste sea bueno).

    Claramente que si el otro está por pisar el vacío de un pozo, es tiempo de que saltes a rescatarlo, sin esperar a que él quiera o no.
    Pero, cuando de conductas de vida se trata, no hay magia, ni la buena voluntad que haga mover montañas.

    Está en ti ser persistente, amable, respetuoso, paciente y hacer tu parte.
    Y, cuando las señales sean evidentes de que es llegado el tiempo, no lo desaproveches, no lo dejes pasar, acéptalo cuando llegue.

    A su tiempo, todo a su tiempo.


  • Parashat Bó 5765

    Acciones y riquezas

    En la parashá, el Todopoderoso comanda a Moshé:

    "Habla, pues, al pueblo para que cada hombre pida a su vecino, y cada mujer a su vecina, objetos de plata y de oro."
    (Shemot / Éxodo 11:2)

    ¿Por qué el Eterno mandó a que pidieran los hebreos objetos valiosos de los egipcios?

    Una de las razones, es para que los egipcios compensaran en parte a los hebreos por los siglos de esclavitud, humillación, angustia y muerte que les provocaron injustamente.
    Así, el juicio del Todopoderoso sería más benigno sobre los egipcios y Egipto, al momento que debieran rendir cuentas en el Juzgado del Más Allá.
    Entonces, fue la divina compasión la que llevó a este mandato. Compasión hacia los egipcios, y voluntad de justicia hacia los hebreos.

    Pero, hay al menos otro motivo.
    Al salir de Egipto recién estaba naciendo la nación de Israel.
    Hasta ese momento era individuos, y familias disgregadas.
    Por lo cual, como nación eran inexpertos para poder apreciar el tesoro que recibirían siete semanas más adelante, no estarían capacitados para valorar la Torá.
    Aquí operó entonces nuevamente la divina compasión.
    Ya que por eso el Todopoderoso quiso que salieron de la esclavitud con abundancia material, para que tuvieran regocijo en el corazón y el estómago, y de ese modo prevenir que no tuvieran el ánimo abatido, y por consiguiente apartado de la Revelación.
    Ya que, como es sabido, el espíritu apenado no es capaz de percibir la profecía.

    En posesión de riquezas materiales, y por tanto, con el ánimo dispuesto para la Revelación, se estaba en camino de que los israelitas recibieran el mayor de los tesoros.

    Sin embargo, solamente cuando la nación de Israel maduró en sabiduría y comprensión, fueron capaces de apreciar la vasta riqueza que es la Torá.
    Y a partir de ese momento, los de espíritu más refinado, no han apartado su pie ni un tramo de la senda pacífica de la Torá.
    Una senda que puede ser con riquezas materiales o no, pero en cualquier estado, el ánimo siempre está jubiloso, pleno de luz espiritual.

    Esto nos lleva a distinguir que en buena medida somos capaces de crear nuestros sentimientos y pensamientos.

    ¿Cómo es que podemos hacerlo?

    El Jinuj explica que nosotros influimos en nuestro sentir y en nuestro pensar a través de nuestras acciones, es por esto que la Torá nos da una enorme lista de mandamientos que sirven para recordar el Éxodo. Cuanto más hagamos, porque así se nos demanda, estaremos más compenetrados con cuerpo, mente y corazón en torno a una idea.

    Incluso cuando una persona no está en condiciones de cumplir con cierto mandamiento positivo con un inicial pensamiento elevado, el mismo hecho de realizar la acción terminará por revelar en la persona la característica que desea integrar a su ser.

    Luego de un tiempo de persistencia en el accionar, tanto el acto como el pensamiento se tornan consistentes.

    ¿Cómo podemos aplicar estos conocimientos a nuestra vida cotidiana?

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    El Maguid de Dubno solía contar la siguiente parábola:
    Un joven fue contratado por un rico comerciante, y como pago le prometió una bolsa llena de monedas de plata.
    Al término del contrato, y como demostración de su aprecio y agradecimiento, el comerciante le extendió un cheque que triplicaba el valor de la bolsa de monedas de plata prometidas.
    Con el rostro sonriente el rico hombre esperaba el gesto de sorpresa y agradecimiento en el joven, pero, para su decepción, solamente escuchó un ingrato: "¿Y para qué quiero yo un pedazo de papel? ¿Es esto una broma, o me está queriendo estafar?"
    A pesar de estas palabras hirientes e impropias, el comerciante envía al joven a su casa, y le pide que si mañana quiere cambiar el "papelito" por la bolsa de monedas, él sin demoras así haría.
    A regañadientes el joven fue a su casa, y con pesada voz le cuenta a su padre lo acontecido, mientras hace revolotear el cheque por el aire.
    El padre, hombre comprensivo y sagaz, se comunicó con el comerciante, y con aprecio y estima le informó: "Dado que mi hijo es inexperto, atolondrado y terco, ¿qué le parece si usted le facilita parte del valor del cheque en relucientes y materiales monedas de plata? Estaríamos muy agradecidos por eso".

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se relaciona el relato con el comentario a la parashá que hemos brindado?

    • ¿Cuántas veces usted despreció un valioso cheque a cambio de unas relucientes moneditas?

    • La virtud preciada
      "Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su valor sobrepasa a las perlas."
      (Mishlei / Proverbios 31:10)

      • ¿Por qué una mujer virtuosa es un tesoro incalculable?

      • ¿Qué hace virtuosa a una persona?

    • Para conocerte mejor
      "La Torá te garantiza una vida de significado y propósito."
      (Rav E. Feldman; On Judaism).

      • ¿Qué implican las palabras de este sabio?

      • ¿Conoce usted el significado y propósito de su vida?

  • Parashat Bó 5764

    Cuatro hijos y un padre

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada("Ve" – de ir) que es la tercera del segundo tomo de la Torá, el sefer Shemot, conocido en español como "Éxodo").

    La semana pasada explicamos brevemente acerca de los cinco niveles de existencia humana, en los cuales hay que trabajar para crecer y ser libres, y así no caer víctimas de los Faraones que intentan someternos y esclavizarnos.
    Como recordarán, los cinco estratos en un orden descendente son:

    Espiritual,
    Intelectual,
    Desiderativo o Social,
    Emocional,
    Acción,
    (E-IDEA por sus siglas).

    Esta semana podemos ampliar un poco más la perspectiva sobre este asunto, a partir de tres secciones de nuestra parashá, y una de otro sitio.
    Estas frases son popularmente conocidas gracias a la Hagadá de Pesaj, pues son empleadas en el apartado que lleva por título "Los cuatro hijos" (la idea original usada por ésta se halla en TI Pesajim 10:4).
    Cada una de estas frases se corresponde con uno de los cuatro hijos mencionados por la Hagadá (cada hijo simboliza un tipo básico de personalidad).
    En su orden son:

    1. Para el Sabio:
      "En el futuro, cuando tu hijo te pregunte diciendo: ‘¿Qué significan los testimonios, las leyes y los decretos que el Eterno nuestro Elokim os mandó?’.
      Entonces responderás a tu hijo: ‘Nosotros éramos esclavos del faraón en Egipto, pero el Eterno nos sacó de Egipto con mano poderosa.
      El Eterno hizo en Egipto señales y grandes prodigios contra el faraón y contra toda su familia, ante nuestros propios ojos.
      Él nos sacó de allá para traernos y darnos la tierra que juró a nuestros padres.
      Y el Eterno nos mandó que pusiéramos por obra todas estas leyes y que temiésemos al Eterno nuestro Elokim, para que nos fuera bien todos los días y para conservarnos la vida, como en el día de hoy.
      "
      (Devarim / Deuteronomio 6:20-24)

    2. Para el Perverso:
      "Y cuando os digan vuestros hijos: ‘¿Qué significa este rito para vosotros?’
      Vosotros les responderéis: ‘Éste es el sacrificio de Pesaj del Eterno…’
      "
      (Shemot / Éxodo 12:26, 27)

    3. Para el Ingenuo o torpe:
      "Y cuando mañana te pregunte tu hijo diciendo: ‘¿Qué es esto?’.
      Le dirás: ‘Con mano poderosa el Eterno nos sacó de Egipto, de la casa de esclavitud…’
      "
      (Shemot / Éxodo 13:14)

    4. Para el Perplejo, o el que no sabe preguntar:
      "Aquel día se lo contarás a tu hijo diciendo: ‘Esto se hace con motivo de lo que el Eterno hizo conmigo cuando salí de Egipto…’"
      (Shemot / Éxodo 13:8)

    Es fácil reconocer que cada uno de estos tipos de personalidad, con sus frases correspondientes, apunta a un nivel E-IDEA.
    En su orden:

    1. Intelectual <=> Sabio;

    2. Desiderativo <=> Perverso;

    3. Emocional <=> Torpe;

    4. Acción <=> Perplejo.

    Los cuatro hijos, en su condición de tales, están representando a la persona inmadura espiritualmente, que aún no se ha desarrollado, que aún está sometida a las influencias atrapantes de uno u otro nivel.

    El hijo menos desarrollado (pero no por eso en peor estado espiritual, ya que este dudoso mérito recae sobre el Perverso) es el Perplejo, que está tan sumido en las cosas materiales (concretas y/o instintivas), en los actos por sí mismos, que ni siquiera sabe (o tiene ganas/tiempo/ocasión/motivo/etc. para) preguntar.
    Su vida es un pasar indiferente en búsqueda constante de goce.
    Lo valioso para él es aquello que le llama la atención en ese momento, y así pierde de vista lo que es realmente importante y trascendente.
    Para liberarlo, es preciso hablar en su idioma: el del hacer, sin mucha teoría, pero con una clara conducción que lo lleve hacia metas no egoístas.
    Cuando está liberado, sus actos son edificantes.

    El que le sigue en la cadena evolutiva de los sometidos es el Torpe.
    Este hijo tiene enorme miedo a sus afectos, a las sensaciones, a las opiniones, a las impresiones, por lo que queda aprisionado de una estructurada red de complejas reglas y mandamientos que lo mantienen en un ambiente de seguridad.
    Su vida es un vaivén de atracciones y repulsiones que están petrificadas detrás de mandatos que ha interiorizado y lo convierten en una especie de autómata, de seguidor férreo de la voluntad ajena.
    Para liberarlo, hay que conducirlo con firmeza, y proveerlo de acciones y alicientes afectivos que lo mantengan en el buen sendero y le den fuerza para aceptar que él tiene capacidad de decisión y es libre de optar y de errar o triunfar.
    Cuando logra zafar, es una persona de afectividad centrada y constructiva.

    El habitante esclavizado en el siguiente plano es el Perverso.
    Esta persona puede estar completamente desquiciada, viviendo en su propio mundo de informes ideas, emociones y bajezas muy humanas.
    Pero es más habitual encontrar que este tipo de persona suele gobernar con crudeza sus sentimientos y no cae fácilmente presa de los instintos pasajeros. Esto lo convierte en un personaje capaz de cualquier atrocidad sin el menor dejo de conmiseración.
    Sin embargo, es inepto para dominar su deseo, y por tanto preso de él.
    Y ya sabemos (Bereshit / Génesis 8:21) que por naturaleza, el inculto deseo de la persona tiende hacia lo negativo. Es solamente mediante Torá y preceptos que el deseo se cultiva para que sintonice y colabore en armonía con su esencia espiritual.
    La vida de un esclavo de este plano es un llamado de atención permanente, un reclamo perpetuo para recibir más y más para sí, una exigencia para que lo adulen y alaben, un intento por atraer a otros a su centro de gravedad sin beneficiarlos directamente en nada. (Los dos exponentes más famosos de esclavitud en el plano desiderativo son Jesús el pecador, y Pablo el rebelde. Tal como el árbol sus frutos, y así vemos como es habitual entre los misioneros encontrar personas corrompidas en este plano, y por lo tanto, esclavizadas a él.).
    Para liberarlo, primero hay que callarlo.
    Negarle cualquier oportunidad a su deseo negativo para expresarse.
    Esto en lugar de ser una falta de consideración hacia la persona, es el mecanismo para limpiarlo de la adicción a creerse el centro del universo. Cuanto más charla se le dé, cuanto más espacio para emitir sus opiniones, menos resultado dará el intento por libertarlo.
    Luego, o al mismo tiempo que se le impone el mutismo, hay que ponerlo a trabajar en lo que es realmente trascendente y generoso… lo desee o no.
    Cuando se quita las cadenas, es una persona que desea beneficiar al prójimo.

    Por último, el que queda sumergido en el nivel intelectivo, está empantanado en pensamientos inútiles, en dudas asfixiantes, en ignorancia militante, en erigir excusas en lugar de enfrentar los hechos desnudos.
    Sus reflexiones (absurdas muchas veces, aunque teñidas de una pátina de alta filosofía) no están en principio movidas por un deseo negativo, a diferencia de los motivos que dirigen al Perverso en sus argumentos (el perverso afirma, nunca indaga… aunque use signos de pregunta en sus frases).
    Su vida es un pensar, sin hacer lo máximo que está a su alcance.
    Para liberarlo, hay que brindarle argumentos claros y concisos. Razones perfectamente delimitadas, explicaciones que sean razonables.
    Y hay que acicatearlo con fineza y constancia para que demuestre su valía a través de las acciones nobles y necesarias.
    Al romper el yugo de la hiper-reflexión estéril, emplea su potencia intelectual para promover el bienestar.

    Hasta aquí un resumido bosquejo de los cuatro hijos y los cuatro modos de la esclavitud.

    El lector atento ya habrá advertido que nos hemos quedado sin mencionar al quinto hijo.
    Es que, este hijo no existe.
    La Torá nos habló de cuatro hijos, no de tres ni de cinco.
    Esto significa que no hay un quinto hijo.
    Es decir, no hay inmadurez para el que llega a habitar en el plano Espiritual (del cumplimiento cabal de los preceptos).
    No es hijo, sino padre.
    Un padre que ha trabajado, y lo continúa haciendo cada día de su vida, para no ser aprisionado en alguno de los otro cuatro planos de su existencia.
    Es un padre que educa con paciente esmero a los cuatro hijos que lleva dentro.
    Es el padre que responde, y se responde.
    Es el padre libre y que libera.
    (Un ejemplo muy simple y cotidiano:
    Moishe es una persona que ha madurado con tal calidad que ha llegado a ser morador del plano Espiritual. Pero Moishe vive en Este Mundo, con sus conflictos, anhelos, tentaciones, desencantos, etc. Un día, en un agasajo de ciertos conocidos, le presentan a Moishe un plato de comida no kosher. ¿Qué es lo que puede ser que acontezca en una fracción de segundo dentro de Moishe?
    Su plano corporal lo pincha: ‘Tengo hambre y no puedo esperar más, ¡come ya!’.
    Su plano afectivo le implora: ‘¿Qué pensará de ti esta gente que le rechazas su gentil ofrecimiento de comida? Come ahora para no avergonzarlos y avergonzarte.’
    Su plano desiderativo le exige: ‘¡No me vengas con tus tonteras de judío! ¿Qué te va a hacer un platito de esto? ¡Come ahora que la vida es corta!’.
    Su plano intelectual razona: ‘Ciertamente yo sé que no debo, pero es un mandamiento tan antiguo… quizás no tiene ya fundamentos en la actualidad. Los estudios de los médicos señalan que… blablablablablablablabla… por lo tanto, estaría en condiciones de comer de este plato y después en todo caso me arrepiento y blablablabla…’.
    Pero, el padre, plano Espiritual recuerda: ‘El Eterno me ha ordenado que no lo coma, y eso es lo que debo hacer’).

    Todos llevamos dentro nuestro estos cinco planos, y todos tenemos la capacidad de ser hijos o padre. Es cuestión de querer liberarse y trabajar por ser libre.
    Las herramientas nos han sido dadas, así como la fuerza para lograrlo.

    Nunca es tarde para comenzar a ser libre… ¿por qué no prueba con Cabalaterapia online?
    Con la Cabalaterapia se procura educar a nuestros hijos internos, para dar dicha y tranquilidad a nuestra vida, y especialmente un sentido por el cual vivir realmente con fidelidad a la Verdad.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relato

    A la puerta de una rica joyería llegó un vagabundo a pedir su limosna.
    Salto de su asiento el acaudalado joyero al verlo allí, frente a su preciosa vitrina rubicunda.
    A los gritos llamó a una de sus empleadas, una de las encargadas del establecimiento millonario.
    A grito pelado le dijo: ‘¿Ve a ese miserable parado a la puerta? ¿Nota usted su ropa andrajosa que apenas lo cubre de este frío congelante? ¿Se dio cuenta de que sus dedos se escapan de entre los flecos de sus botas? ¿Vio esos ojos angustiados, marcados por la miseria y el hambre de días? ¿No es su imagen el vivo retrato de la pobreza más desoladora? ¡Realmente, se me parte el alma al verlo! ¡Es injusto todo esto! Así pues… mande a los de seguridad que lo echen ya mismo de mi vista…’

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Es muy alejado de la realidad este cuento?

    • El inspirado predicador enseñó: "Si se embota el hacha y no es afilada, hay que añadir más esfuerzo. Pero es más ventajoso aplicar la sabiduría." (Kohelet / Predicador 10:10).
      ¿Cómo puede la sabiduría mejorar el rendimiento del hacha?
      ¿Cómo se aplica a los cinco niveles que hemos enseñado más arriba?

    • El salmista afirma que: "Porque no quieres sacrificio; y si doy holocausto, no lo aceptas. Los sacrificios de Elokim son el espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado no desprecias Tú, oh Elokim." (Tehilim / Salmos 51:18-19).
      ¿Es el sacrificio sangriento o el cumplir los mandamientos lo que lleva luz verdadera al espíritu de la persona?
      ¿Cómo se logra un real corazón contrito y humillado?

  • Parashat Bó 5759

    "Y Hashem dijo a Moshé: Entra a Faraón; porque yo he agravado su corazón, y el corazón de sus siervos, para dar entre ellos estas mis señales;

    Y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Mitzraim, y mis señales que dí entre ellos; y para que sepáis que yo soy Hashem" (Shemot 10:1,2)

    Varias preguntas:

    1. ¿Por qué H’ contraría el básico postulado (por Él) del "Libre albedrío" imponiendo Su voluntad a la de Faraón?
    2. ¿Por qué Faró fue castigado tan severamente?
    3. ¿Por qué dice "Ve a Paró", pero no dice qué debería Moshé decirle?
    4. Si H’ ya anuncia que agravará el corazón del Faraón, ¿para qué mandar a Moshé a una misión estéril?
    5. ¿Para qué presionar hasta el extremo a Moshé, quien reiteradamente quería "zafar" de presentarse frente a Faraón?

    Respuestas:

    "Entra a Faraón…" – Existe Moshé y existe Faraón, y es imprescindible que ambos se enfrenten para poder distinguir uno y otro.

    Está Moshé que era uno de los niños que Paró había sentenciado a morir ahogados en el Nilo, en el momento que comprendió la angustia de los hijos de su nación, fue capaz de entregar su comodidad, su buena posición social en aras de aquellos afligidos esclavos que nada podían devolverle; personas que si podían estarían en su contra.

    Y está Paró, quien era servido por esclavos y no por súbditos, quien no titubeaba en decretar feroces tormentos, castigos indiscriminados, sin contemplar si sus inocentes víctimas eran adultos, bebes, mujeres, enfermos. Un ser arrogante y desafiante que no precisaba que H’ le agravará su corazón para incurrir en sus maldades, pero que H’, por "mérito" de este rey, le permitió a su corazón albergar toda la opresión que había él destinado a sus esclavos.

    Entonces, está claro.

    El encuentro entre estas dos personalidades, es el desafío entre el Bien y el Mal, corazón contra corazón. Paró, el falto de corazón enfrentado a Moshé, quien era todo corazón.

    Resumiendo y contestando pregunta por pregunta.

    1. Paró libremente eligió llenar su corazón de odio y maldad, H’ permitió que traspasara el límite del cual y ano podría retornar a la bondad. H’, que todo lo puede, pudo dejar que Paró no tuviera perdón, a eso se hizo acreedor.
    2. "Midá kenegued midá" – algo así como el bíblico "ojo por ojo", o el popular "a quién hierro mata…". Paró que no conocía misericordia, no podía obtener piedad, ¿acaso entendería de qué estaba siendo recipiente (sin ser merecedor)?
    3. Las palabras sobraban en este momento. La sola presencia de Moshé sería suficiente para resaltar las características de uno y otro, de un mundo y otro.
    4. La misión es estéril en cuanto a Paró, pero el mensaje debe ser instruido a los hebreos de aquella época y a todas las generaciones. Sin importar el déspota, sin interesar la tortura, siempre existe un prototipo de Moshé, un ideal, que podemos alcanzar, con mucho esfuerzo.
    5. En definitiva, el libre albedrío de Moshé estaba en juego también, y pudo imponerse a sus propias debilidades, a sus temores, a su falta de confianza (o a su conocimiento de con quién se enfrentaba), pero, con la ayuda de H’.

    ¿De qué lado de la balanza nos ubicamos?

  • Parashat Bó: un aroma del paraíso

    "para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que Yo hice en Egipto"
    (Shemot / Éxodo 10:2)

    El rav E. Dines enseña: "Las personas reaccionamos como si las circunstancias externas hicieran que las cosas pasen solas. Como si nosotros fuéramos espectadores y no protagonistas de nuestra vida."

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

  • Parashat Bó: un vistazo

    Ubicación:
    ("Ve" – de ir) es la tercera parashá del segundo tomo de la Torá, el sefer Shemot, conocido en español como "Éxodo".

    Temáticas:

    1. Octava y novena plagas
      Caen sobre Egipto las plagas de langostas y densa oscuridad.
      Al finalizar la caótica novena plaga, Moshé anuncia al Faraón que la siguiente plaga será devastadora, y el sufrimiento cundirá por todo Egipto.

    2. La ofrenda de Pesaj y el día consagrado
      El Eterno anuncia a Moshé la proximidad de la redención, y pone a Nisán como el comienzo del año para los hebreos. Asimismo ordena que los hebreos guarden el comienzo de cada mes y santifiquen la Luna Nueva.
      Ordena que el día décimo de Nissán cada jefe de familia aparte para su familia un corderito sin tachas ni lastimaduras. El animal quedaría atado a la pata de la cama, hasta que en la noche del día catorce sería sacrificado, y parte de su sangre usada para pintar la jamba de la puerta de la casa, como señal de que allí moraban hebreos.
      Esa noche la carne del cordero debía ser comida asada, acompañada por panes ázimos y hierbas amargas. Cualquier resto debía ser incinerado a la mañana.
      La cena especial debía ser comida con apresuramiento, a la espera de la liberación.

    3. Décima plaga
      A la medianoche, el Eterno castiga a los primogénitos allí en donde el marco de la puerta no estaba marcado con la sangre del cordero de Pesaj. En todas las casas se levantan gritos de espanto y dolor al comprobar su terrible pérdida. Con apuro los egipcios ordenan a los israelitas que abandonen Egipto.

    4. Salida de Egipto
      Con tal premura salen los israelitas que la masa de su pan no tuvo tiempo de leudar.
      600.000 varones adultos, acompañados por sus mujeres, los niños y veteranos dejan Egipto, y cargan con los objetos de plata y oro que los egipcios les dieron para apresurarlos en su salida.
      Le fue ordenado a los judíos ofrecer un sacrificio de Pesaj cada año el día catorce de Nisán; también que sus varones primogénitos sean redimidos en las futuras generaciones; y el Eterno también les ordenó que usen Tefilín, en parte como señal de que fueron liberados del yugo de Egipto.

    Para destacar:

    1. Verdadera riqueza
      En "Kol Dodi acerca de la Torá", del Rav David Feinstein, aprendemos:

      "Este mes os será el principio de los meses"
      (Shemot / Éxodo 12:2)
      Astronómicamente, el mes de Nissán es representado por la constelación "Telle" (oveja); los egipcios adoraban la oveja, como símbolo de riqueza. El mes de Nissán también es el comienzo de la primavera, el tiempo para la nueva vida, cuando la tierra rejuvenece luego del sopor invernal.
      Esta es la temporada cuando la gente sueña con la riqueza que espera tener de su grano y ganado; por esto, es sumamente importante en primavera denunciar el concepto de que la riqueza es el primer objetivo de la vida. En cambio, los judíos fueron llamados a liberarse de adorar a la oveja, el símbolo de la riqueza idolatrada.

      No le amargues el gozo a tu vecino
      En "Creciendo por medio de la Torá", del Rav Zelig Pliskin, nos enseña:

      "entre todos los Hijos de Israel, ni un perro les ladrará"
      (Shemot / Éxodo 11:7)
      Debemos ser cuidados en no disminuir la sana alegría de nadie con comentarios pesimistas o que provoquen desánimo.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. "Pero ahora se ríen de mí los que son en edad más jóvenes que yo, aquellos a cuyos padres yo habría desdeñado poner junto con los perros de mi rebaño."
      (Iyov / Job 30:1)

      1. ¿Por qué el desdén atrae desdén?

      2. ¿Qué ha de hacer aquel que busca distinción y reconocimiento ajenos?

    2. "Cualquiera puede encontrar faltas en otros. La verdadera grandeza consiste en ver lo bueno en otros"
      (Rav Z. Pliskin)

      1. ¿Qué esconde la persona que suele estar señalando constantemente los errores de los demás

      2. ¿Dónde estriba la diferencia entre "crítica" y "desprecio"?

  • Parashat Vaerá 5764

    Cinco niveles de libertad

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada Vaerá ("Me aparecí") que es la segunda del segundo tomo de la Torá, el sefer Shemot, conocido en español como "Éxodo").

    El Eterno prometió (y Él no es hombre para arrepentirse, ver Bemidbar / Números 23:19):

    "Di a los Hijos de Israel:
    ‘Yo soy el Eterno.
    Yo os libraré de las cargas de Egipto y
    os libertaré de su esclavitud.
    Os redimiré con brazo extendido y con grandes actos justicieros.
    Os tomaré como pueblo Mío, y Yo seré vuestro Elokim.
    Vosotros sabréis que Yo soy el Eterno vuestro Elokim,
    que os libra de las cargas de Egipto.
    "
    (Shemot / Éxodo 6:6-7)

    Cuatro son los verbos empleados por el Rey de reyes para describir el proceso que lleva a una certera e integral liberación.
    Cada uno de estos cuatro verbos apuntan a un aspecto diferente que es preciso que esté funcionando correctamente y en armonía, para que la persona realmente lleve una vida sin asfixiantes cadenas ni anclas enfermizas.
    Y hay un quinto verbo (1), que manifiesta el resultado positivo de haber transitado con éxito dicho proceso de liberación.

    Veamos brevemente qué podemos aprender de cada uno de estos verbos de libertad:

    1. Libraré – La esclavitud más evidente, que no está sujeta a la subjetividad, es la física.
      Pues es aquella que implica acciones o inacciones concretas, materiales.
      Cuando el cuerpo recibe golpes, heridas, cargas insoportables, privación de movimiento, exigencias anormales, limitaciones de todo tipo, escasez de alimento, sustancias adictivas dañinas, y cualquier otra circunstancia que perjudique el cuerpo de la persona.
      La primera etapa para una verdadera libertad empieza por descargar de su opresión a lo corporal, por liberar al cuerpo de sus cadenas concretas.
      (Ejemplo: para los hebreos no pasaba un día sin recibir azotes, obligaciones de trabajar forzadamente, reducidos alimentos, etc.).

    2. Libertaré – La segunda etapa ya deja de ser objetiva, aunque permanece dentro de la dimensión física.
      Apunta a redimir a la persona de sus ligaduras y tendencias emocionales nocivas o perjudiciales.
      Cuando los afectos no encuentran una canalización saludable, sino que son sometidos a confinamientos anormales, o a restricciones abusivas (no coherentes con la espiritual naturaleza humana),
      o por el contrario están fugados de limites benéficos;
      o cuando se depositan dentro de sí más y más sentimientos sin posibilidad de expresarlos correctamente;
      estamos ante una persona esclava de (o a causa de) sus pasiones e instintos.
      La segunda etapa en una carrera de liberación se halla en reconocer los afectos, en canalizar positivamente los sentimientos y en no doblegarse ante los mandatos de los instintos.
      (Ejemplo: para los hebreos no pasaba un día sin recibir insultos que no podían responder, matanzas de seres queridos que no podían llorar, quejas dolorosas que debían ser tragadas sin hacerse oír, etc.).

    3. Redimiré – La persona está capacitada naturalmente para desear.
      El desear, en un contexto tradicional, significa la posición en la cual la persona se pone respecto al dar y al recibir.
      La dimensión desiderativa humana está penosamente esclavizada en dos circunstancias:

      1. Cuando solamente se busca recibir para sí, egoístamente, sin permitir dar a los demás nada.

      2. Cuando se cancela totalmente el apetito de recibir para sí.

      La persona también se encuentra esclavizada en este plano, si no va construyendo una vida de sentido trascendente (2).
      Es aún mayor su esclavitud si ni siquiera tiene capacidad consciente para desear, o teme aproximarse sinceramente a su deseo.
      Es libre en este plano la persona que busca recibir, para beneficiarse y beneficiar altruistamente al prójimo.
      Y que a lo largo de su existencia va formándose por medio de su búsqueda por alcanzar una meta acorde con su esencia espiritual.
      (Ejemplo: los hebreos pasaron más de dos siglos imposibilitados de acceder a su deseo, ya que si deseaban, recibirían ellos y sus allegados castigos brutales. No tenían esperanzas, ni a la vista caminos alternos al de continuar su pesada vida de esclavos de Egipto, y morir sin posteridad).

    4. Toma – Está intelectualmente esclavizada la persona cuyos pensamientos son para racionalizar aspectos negativos de su vida, y hallarles excusas para que se perpetúen.
      Esto ocurre mientras la mente no se entrene para escoger con libertad la senda que seguirá, y por tanto se divague sin hallar completitud para la vida.
      También acontece cuando los pensamientos son empleados al servicio de lo que espiritualmente (en la moralidad supra-objetiva) está signado como negativo, como sustracción a lo que es bueno.
      Así pues,
      son esclavos tanto
      el ignorante,
      como el que se ciega al uso de la razón,
      como el que es sabio en asuntos vanos,
      como el intelectual que emplea su capacidad para dedicarla a lo malo.
      La libertad en este plano se encuentra en cultivar el intelecto y dirigirlo a lo que es bueno.
      (Ejemplo: los hechiceros de Faraón eran sabios aplicados al conocimiento de las ciencias físicas de su época (llamadas magia y brujería), pero no por ellos eran libres intelectualmente, ya que sus pensamientos estaban dedicados a la tenebrosa empresa  de someter a las personas al autoritarismo de su patrón).

    5. Sabréis – Libre en este quinto plano es aquel que está en armonía con el Eterno (3), y por tanto vive una vida equilibrada en los cuatro niveles antecedentes.

    Ahora que conocemos someramente estas cinco dimensiones para nuestra libertad,
    es cuestión de tener coraje y capacidad como para cuestionarnos y respondernos con sinceridad: ¿Estoy viviendo con libertad? ¿Soy libre en todos y cada uno de estos planos de mi vida?

    Por estudios y experiencia profesional, sabemos que buena parte de la gente no está desplegando todo su potencial para ser libres, y así viven existencias opacadas y muchas veces sentidas como vacías.
    Es decir, son esclavos de sus Faraones, en algún u otro punto, y no encuentran al Eterno que los libere, ni al Moisés que los ayude en el camino.
    Algunos creen que solos pueden quitarse las cargas que los oprimen, pero realmente no pueden.
    Otros ponen su fe en ídolos que para nada bueno sirven.
    Y otros prueban con promesas de soluciones que son parciales, y por tanto, nada solucionan.
    Y así mantienen las cadenas y dolores de Egipto en sus vidas, y en la de sus allegados.

    Gracias al Eterno hay maneras de andar por el sendero de la Luz, y así desatarse de los Faraones y sus capataces sanguinarios.
    El sistema que con honestidad consideramos más útil (por el momento) para cualquier persona (más allá de su filiación religiosa o compromiso con el servicio a Dios), es el de nuestra Cabalaterapia (que es el sistema que amalgama lo tradicional con lo científico, con el objetivo de conocer y ayudar a crecer armoniosamente a la persona).
    En Cabalaterapia no perdemos de vista la necesidad de desarrollar a la persona por medio de liberarse en estos cinco planos de su vida.

    Nunca es tarde para comenzar a ser libre… ¿por qué no prueba con Cabalaterapia online?

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    1- Algunos ven el quinto verbo en Shemot / Éxodo 6:8, en relación a la venida y toma en posesión de la Tierra Prometida. No contradice el uso de este verbo, en lugar del que nosotros empleamos, las enseñanzas que se extraen en el presente estudio. Por el contrario, las refuerzan.

    2- Realmente, la construcción del sentido trascendente es dificultoso si el deseo de la persona no es coherente con su esencia espiritual. Pongamos un ejemplo para clarificar el concepto. Si una persona es ambiciosa, y su vista e interés están puestos en someter a los demás, enriquecerse y obtener poder, ¿puede compatibilizar este deseo y metas en la vida, con un sentido trascendente?

    3- Solamente podemos estar en armonía con nosotros mismos,
    si prestamos atención a la Palabra del Eterno, estudiando profundamente Torá,
    y cumpliendo con cabalidad con sus preceptos.
    Ya que la Torá es heredad eterna de la nación judía,
    patrimonio exclusivo y no compartible,
    los gentiles pueden aprender acerca de la Voluntad del Eterno NO por medio de indagar ilegalmente en la Torá,
    sino sorbiendo con diligencia las enseñanzas que les imparten los maestros judíos de la Verdad.

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relato

    Cuentan (a modo de elogio del filósofo griego) que Diógenes estaba un día en la esquina de la calle riendo como loco.
    Se acercó un transeúnte que le preguntó el motivo de tanta algarabía.
    A lo que el intelectualoide respondió: "Me río de la naturaleza humana. Desde que llegado esta mañana he visto como diez personas tropezaban con esa piedra en la calle, y ninguno se tomó la molestia de retirarla para que no tropezaran otros".

    Lo que no cuentan es que el transeúnte era un judío, que mientras se tomaba la fatigosa tarea de apartar la piedra del camino preguntaba al gran genio del pensamiento griego: "Y por qué en lugar de burlarte y juzgar a tu prójimo, ¿tú no moviste la piedra de lugar?".

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • Entre el transeúnte y el filósofo, ¿quién resultó ser más sabio y más espiritual?

    • El inspirado proverbista declaró: "Hijo mío, si tu corazón es sabio, también a mí se me alegrará el corazón." (Mishlei / Proverbios 23:15).
      ¿Cómo puede la sabiduría del hijo alegrar el corazón del padre?
      ¿Por qué el padre dice "también a mí se me alegrará el corazón", si del hijo se dice que su "corazón es sabio" y no que esté alegre?
      A partir de lo que estudiamos en nuestro comentario a la parashá, ¿cual es el real vínculo entre la sabiduría buena y la alegría verdadera?

    • El salmista enseña que: "El hacer Tu voluntad, oh Elokim mío, me ha agradado; y Tu Torá está en medio de mi corazón.‘" (Tehilim / Salmos 40:9).
      ¿Es la fe vacía o el cumplir los mandamientos lo que lleva placer verdadero al espíritu de la persona?
      ¿Qué es lo que debe estar en medio del corazón, y por qué?

  • Parashat Vaerá 5762

    Cuestión de costumbre

    Está escrito en la parashá: "De esta manera habló Moshé [Moisés] a los Hijos de Israel, pero ellos no escucharon a Moshé [Moisés], a causa de la angustia de ánimo y del duro trabajo."
    (Shemot / Éxodo 6:9)

    Para hacer frente a los grandes gastos en los Iamim Noraim (Altas Fiestas), la sinagoga de la ciudad puso en venta entradas para ocupar los asientos dentro del templo. Era una cuestión necesaria aunque no agradable, pues durante el resto del año los remisos dineros que entraban a la sinagoga provenían de las donaciones voluntarias de los congregados.
    Por esta situación, llegados los días reverenciales, los shamashim (conserjes) impedían el paso a todo aquel que no hubiera adquirido su correspondiente entrada.

    Era la primera tarde de Rosh HaShaná cuando un joven nervioso se presenta en la puerta del Bet HaKneset y solicita ingresar. Los shamashim no le autorizan, pues no cuenta con su sitio. Entonces el joven ruega:
    – Por favor señor, es una cuestión urgente, tengo, necesito, debo hablar con mi padre que está dentro…
    -No y no. La orden es: sin boleto no hay entrada.
    – Pero señor, no es más que entrar y salir. Es imprescindible que le diga a mi padre algo urgente… por favor…
    – Está bien, está bien. Me has enternecido… debe ser por las fechas en que estamos. Puedes pasar, pero, ¡pobre de ti si entro y te encuentro rezando!

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

    Destellos de la parashá

    Sidrá 14ª de la Torá; 2ª del sefer Shemot / Éxodo.
    Entre versículos 6:2 y 9:35.
    Haftará está en Iejezkel / Ezequiel 28:25 – 29:21.

    El sufrimiento de los Hijos de Israel es tan grande que deja de ser absorbido por el inconsciente de lo cotidiano y se transforma en figura resaltante. Es decir, finalmente los Hijos de Israel reconocen su miserable situación.
    La persona humana es tan plástica, posee la facultad para acomodarse de tal manera que parecería poder sobrevivir hasta lo improbable. Y cuando la acomodación se ha producido, lo que molesta tiende a desaparecer de la conciencia, va camino al olvido, a pesar de estar presente.
    Pero, tras siglos de acostumbramiento a la tormentosa esclavitud, a la vejación total, los israelitas renacen al re-conocimiento, re-viven a sentirse ultrajados, y recuerdan que existe la promesa para ser mejores.
    Y cuando eso acontece, es que la Torá menciona que "Dios, cuando los escucha, los recuerda merced al pacto entablado con sus antepasados" (6:5)… sin embargo, los Hijos de Israel ya están nuevamente esclavizados por la normalidad
    Luego se suceden las maravillas y portentos en pos de la liberación.
    Primero son milagros minúsculos, incluso que entran dentro del alcance de las ciencias de aquella alta cultura egipcia.
    Pero luego, los sucesos van marcando la presencia de lo sobre-natural operando en la naturaleza.
    Y es el corazón acobardado y endurecido de Faraón y los suyos, los que los ciegan a constatar la realidad.
    Es su ceguera lo que los lleva hacia el fracaso.

  • Perashat Vaerá – La importancia de reconocer el bien

    Perashat Vaerá – La importancia de reconocer el bien.

    ¿POR QUÉ AHARÓN Y NO MOSHÉ?

    Preguntan los comentaristas, ¿por qué Aharón fue quien generó la plaga de la sangre, y la plaga de las ranas golpeando el rio Nilo, y no Moshé? Y contestan, porque Moshé ”le debía un favor” al río, por cuanto que lo condujo en el cesto salvando su vida. Aquí vemos, que la filosofía de reconocer el bien, llega en la perspectiva de la Torá incluso al nivel de entes inertes como el Nilo. El agradecer y reconocer el bien, forman parte de la identidad de un yehudi, pues yehudi y lehodot, (reconocer el bien o agradecer), vienen de la misma raíz etimológica.

    SUCESOS DE ESTA SEMANA:

    Este Shabat, BeEzrat Hashem, es “Shabat Mebarjín” (se bendice por el entrante mes de Shebat). (No dejen de asistir al knis).

    Se lee la Haftará “Ko amar Hashem.”

    Yemé Petirá de Jajamim (días en que fallecieron sabios en esta semana)

    El 25 de Tebet  (martes por la noche y miércoles 9 de enero) es Yom Petirató del prominente Rabino Sefaradita Rav Shelomó Mazuz Zatza”l.

    El 27 de Tebet (viernes), de Rav Shimshon Refael Hisch de Frankfurt.

    Que sus méritos nos protejan, amén.

    Tuvia Krawchik (Kraviahu).
    Petaj Tikva
    Israel

  • Parashat Vaerá 5759

    En el segundo pasuk de la parashá (Shemot 6:3), leemos lo siguiente: "Y aparecí a Avraham, a Itzjac y a Iaacov bajo el nombre de Dios Omnipotente…", a lo cual el excelso RaSH"I comenta: "A los (tres) patriarcas". Es obvio que cuestionemos: ¿cómo el sabio comentarista se limita a decir esto? ¿Acaso es necesario que se nos recuerda quienes son estos tres personajes mencionados por el Eterno? ¿No sabemos nosotros que ellos tres son los patriarcas?

    Si seguimos al Jatam Sofer podemos encontrar en el escueto comentario del sabio medieval una gran enseñanza.

    La palabra "patriarcas" en hebreo generalmente se dice "Abot", y podemos encontrar en esta voz una asociación etimológica con el concepto: "querer" o "desear".

    Por lo que podemos concluir que H’ sólo se aparece, se manifiesta, ante los que "quieren" presenciarlo.

    Es claro que presenciar a H’ es una forma de decir sentirLo, apreciar Su existencia, someternos a Su Deseo.

    Es decir, el deseo de H’ nos permite aproximarnos al Deseo de H’.

    Nuestros patriarcas tuvieron el mérito de ser los inciadores en el camino que lleva a la adhesión con el Eterno, supieron de altibajos, dudas, hesitaciones, pero en definitiva marcaron la senda correcta, que en esta parashá Moshé comienza a recorrer a su vez, intentando llevar al redil Sacro a los Hijos de Israel.

    Moshé, aparentemente, también manifiesta sus dudas, hasta el punto de interpelar a H’ diciéndoLe:

    "Y respondió Moshé delante de Hashem, diciendo: He aquí, los hijos de Israel no me escuchan: ¿cómo pues me escuchará Faraón, mayormente siendo yo incircunciso de labios?" (Shemot 6:12).

    Si apreciamos que en Sanhedrin 98 se nos advierte que el hijo de David (Mashiaj) no vendrá hasta que todo el Pueblo sean justos o todos perversos, podemos decir que Moshé tuvo que demostrarse como "poco justo" frente a H’ para poder atraer la Salvación de aquellos tiempos, por lo cual se opone a los Deseos del Eterno, da excusas, no quiere actuar de acuerdo a las órdenes de H’. Todo para atraer la pronta salvación para todos.

    Moshé en más de una oportunidad tuvo que sacrificar su propia voluntad, su deseo en aras del quisquilloso Pueblo, aun resistiéndose a los designios de H’. Sin embargo, Moshé podía hacer eso, por sus propias cualidades, por sus grandes méritos, por su estatura moral, y porque el mismísimo H’ le dio esa prerrogativa, o acaso ¿no se manifestó frente al profeta "frente a frente"?

    Si H’ sólo se "aparece" frente a quien se lo merece, ¿podemos calcular el grado de merecimiento de Moshé?

    Seguramente no.

    Un último detalle, en el pasuk en el que H’ frente a Moshé Se denomina "Heihe asher heihe" ("Soy el que Soy, o Seré el que Seré") (Shemot 3:14), el RaMBa"M explica: "Seré (estaré) con aquellos que quieren (desean) que esté con ellos…"

    Ahora, cuando tan frecuentemente se nos pregunta: ¿Por qué Dios no se aparece ahora como en épocas pasadas? Ya podríamos ir respondiendo, ¿Acaso estamos deseos realmente de sentir Su Presencia?

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco


    Resumen de la parashá

    Por causa de personas inescrupulosas, el que desee el resumen de la parashá contáctese con nosotros via mail, que se lo enviaremos a la brevedad.

    Preguntas:

    1. ¿Qué plagas son mencionadas en esta sidrá?
    2. ¿Cuándo los brujos egipcios reconocieron su impotencia y el poder de H’?
    3. ¿Quién no sufre de las plagas?
    4. ¿Quién tenía su corazón endurecido? ¿Por qué es así?
    5. ¿Dónde vivían los israelitas?
    6. ¿Por qué los israelitas no escucharon a Moshé con sus promesas de Libertad?
    7. ¿Por qué no lo escuchó el Faraón?
    8. ¿Quién era el encargado de "Relaciones Públicas" de Moshé?
    9. ¿Qué pedía Moshé siempre?
    10. ¿Cómo vemos la bondad de H’ a pesar de las plagas que envía?
  • Parashat Vaerá: aroma del paraíso

    "Asimismo, Yo he escuchado el gemido de los Hijos de Israel, a quienes los egipcios esclavizan, y Me he acordado de Mi pacto."
    (Shemot / Éxodo 6:5)

    El rav Moshé Sofer explica que el significado del "asimismo" es que no solamente el Eterno atendió a los gemidos del Pueblo, sino que cada uno de los israelitas escuchaba y prestaba atención al sufrimiento de su prójimo. Cuando uno atiende al prójimo desamparado, incluso en medio del propio desamparo, es un momento oportuno para que el Eterno actúe de modo prodigioso.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco