Los jefes tribales de Israel trajeron sus ofrendas para la inauguración del Templo en el desierto, esto en la lectura de la parashá por estos días.
A raíz de esto, a mí me gustaría compartir con ustedes un pasaje de la Torá, de otra parashá, que siempre me ha parecido fascinante.
En el libro de Shemot/Éxodo, cuando Dios le da a Moisés las instrucciones para construir el Tabernáculo, le dice que recoja los materiales necesarios de las personas y que «toda persona cuyo corazón lo impulse, ofrezca una ofrenda para Dios» (Shemot/Éxodo 25:2).
Este versículo siempre me ha parecido significativo porque nos recuerda que la construcción del Tabernáculo fue verdaderamente un esfuerzo comunitario. No se trataba solo de los líderes o los ricos que ofrecían ofrendas, sino que cualquier persona que sintiera que su corazón latía por la construcción del Templo podía contribuir. Cada persona, sin importar el estatus social o económico, tenía algo valioso que ofrecer.
Creo que este mensaje es relevante hoy en día, cualquier día que leas esto, porque todos tenemos algo considerable que ofrecer, sin importar quiénes somos o de dónde venimos. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de hacer una diferencia y contribuir a nuestra comunidad y al mundo en general.
¿Qué estás haciendo para marcar la diferencia?
Mi mensaje de inspiración para el lector es que no subestime el valor de su propia contribución. Ya sea que se trate de ofrecer una palabra amable, hacer un pequeño acto de bondad, o simplemente escuchar a alguien que lo necesite, cada acción que tomamos puede marcar una diferencia en la vida de otros. Como comunidad, podemos trabajar juntos para crear un mundo más amoroso, justo y sostenible. Si cada uno de nosotros hace su parte, podemos lograr grandes cosas.

La parashá Nasó, que se lee esta semana en las sinagogas de la Diáspora (pero fue leída el shabat pasado en Israel), contiene una variedad de temas, de los más relevantes incluyen la ley de los naziritas, la bendición sacerdotal, la dedicación del Tabernáculo y las ofrendas de los líderes tribales.
La parashá Bemidbar es la primera porción semanal del libro de Números (Bemidbar, en hebreo), y abarca los capítulos 1:1-4:20. En esta sección, se describe cómo Dios ordena a Moshé/Moisés contar a todos los hombres aptos para el servicio militar entre los hijos de Israel, y cómo se organiza el campamento de cada tribu alrededor del mishcán/tabernáculo. También se detallan las funciones y responsabilidades de los levitas en el servicio del santuario.
Las parshiot Ajarei Mot y Kedoshim son dos de las porciones de la Torá que se leen juntas de acuerdo a necesidades del calendario judío. Ajarei Mot comienza con la descripción detallada del servicio del sumo sacerdote en Iom Kipur (el Día de la Expiación), mientras que Kedoshim se centra en las leyes de santidad y justicia social.
¡Hola! ¿Listo para explorar la Parashá Sheminí con un toque de filosofía moderna y un poco de humor? ¡Vamos allá!
Parashá Tzav: Temas principales
La parashá Vaikrá es la primera del libro que lleva el mismo nombre, conocido como Levítico en español, que es el tercero de la Torá.
Esta semana culminamos la lectura del sefer Shemot/Éxodo, leyendo sus dos últimas parshiot juntas, además sacamos un segundo libro de Torá para leer del mismo la sección llamada “haJodesh”, anunciando el próximo comienzo del mes de la libertad, jodesh Nisán.
La parashá Ki tisá es la porción semanal de la Torá que se lee en el libro de Shemot/Éxodo (30:11-34:35). Su nombre significa «cuando hagas un censo» y se refiere al mandamiento de que cada israelita varón mayor de veinte años debía pagar medio shekel de plata para el Santuario.
¡Hola a todos!
Parashat Terumá es la decimonovena porción semanal de la Torá en el ciclo anual de lectura judía. He aquí un resumen de sus puntos principales: