Categoría: Varios

  • Ideas abstractas y acciones concretas

    No es el hombre quien pregunta si la vida tiene sentido, es la vida quien constantemente pasa interrogando al hombre sobre el sentido de su vida.

    Este postulado de La Logoteoria incita al hombre a salir de esa demanda  egocéntrica de sentido cuando  atraviesa impotencias reales que se le presentan.

    Ya sea un accidente, un despido, una muerte de un allegado, una enfermedad repentina, o cualquier otra circunstancia que ponga de manifiesto la falta de control humano.

    Es el hombre quien tiene la libertad (y el poder) de decidir qué actitud tomar ante la eventualidad; la que puede transformar en un verdadero logro humano si decide responder ante el evento sin el veneno del nihilismo ni el sabor del sinsentido.

    Si está convencido de que la aventura de vivir como un ser con conciencia, inteligencia, raciocinio y voluntad es un regalo divino y exclusivo para el hombre, que le abre su existencia para que viva cualquier cosa.

    Cuando con la propia vida nos decidimos a responder la eventualidad presentada, tomando acciones o decisiones con el fin de hacer parir el sentido.

    Y a la postre, eternizando nuestras acciones gracias a los valores que se ejecutaron cuando se decidió por el sentido, por la vida.

    Y esas abstracciones no son solo ideas que el que escribe a copiado de los maestros, son acciones concretas que guardo atesoradas en mi currículo vitae, en mi propia historia.

     

  • Ki Tisá 5778

    En esta ocasión corresponde la porción llamada KI TISÁ, veamos su síntesis:

    • Moshé censa a los israelitas a través de colectar un medio shekel por cada persona. Con este procedimiento se llega al número exacto de individuos y además a obtener una interesante cantidad de metal precioso que será empleado en beneficiar al propio pueblo (30:11-16).

    • Dios le dice a Moisés que construya una cuenca de agua y prepare el aceite de la unción y el incienso para la ordenación de los cohanim. Bezalel y Oholiab, hábiles artesanos, están asignados para hacer objetos para el uso de los sacerdotes y el
      Tabernáculo (30:17-31:1).

    • A los israelitas se les ordena guardar el Shabat como signo de su pacto eterno con el Eterno. Moshé recibe las dos tabletas de la Alianza (31:12-18).

    • Los que salieron junto a los israelitas exigen de Aarón que les fabrique un elohim, algo que manifieste poder, porque sienten que Moshé ya no regresará y se encuentran angustiados. Del asunto sale el becerro de oro, el cual es adorado. Ante el furor de Dios, Moshé Le implora que no destruya a la gente y luego rompe las tablas del Pacto. Dios envía una plaga que hace estragos en el pueblo (32:1-35).

    • Moshé sube la montaña con tablas de piedra en blanco, estará allí otros 40 días para que Dios vuelva a inscribir los Aseret haDiberot.
      Otras leyes, incluyendo el edicto para observar la peregrinación en las fiestas también son revelados (34:1-28).

    • Moshé desciende de la montaña con un rostro radiante debido al gran cambio que se dio en él, que le permitió despojarse en buena medida de los rigores del cuerpo para estar más enfocado en la espiritualidad (34:29-35).

  • Bendiciones para Luis Diego y su hijo (mamá y familia)

    ¡Un afectuoso y cálido saludo para el amigo y socio en serjudio y fulvida, don Luis Diego Perez Chacon por ser padre de un bello niño!
    Que sus vidas estén llena de luz, bendición, bondad, alegría, sentido, dedicación, responsabilidad, compromiso, amor, humor, compañía, dinero y claro que salud.
    Que nosotros podamos seguir compartiendo muchos buenos momentos con Uds. y con todos nuestros socios y amigos virtuales y reales.
    ¡A construir SHALOM!
    A ayudar a despertar la conciencia espiritual, del noajismo y el judaísmo.
    Que cada día seamos más los leales al Eterno y podamos fortalecer nuestra identidad.
    Que sean bienvenidos los hijos que llegan a nuestras vidas así como los amigos que reencuentran su identidad espiritual.

  • El Idioma de la Religion

    El idioma de la religión es el que entendemos los no-judios, pues lo hemos desarrollado paralelamente con nuestra lengua materna. Ha sido ese idioma el transmitido de generación en generación hasta llegar a nosotros.

    Gracias a ello, y al hecho de no estar conscientes de esa realidad, entendemos terriblemente mal algunos principios que se estudian en la CBterapia, dando como resultado un gentil creyente, seguro y satisfecho; y no uno con ese tipo de crisis que sirve para evaluar creencias y conceptos [1]

    El no advertir que nuestro idioma es el de la religión y que nuestros paradigmas mentales han sido solidificados de generación en generación, hace inentendibles algunas enseñanzas básicas de vida, aunque afirmemos lo contrario.

    Pero también produce un serio problema no solo en la comprensión de las enseñanzas, sino que en la interpretación de la realidad.

    Por ejemplo, me paso hace poco que una persona me manifiesta que es feminista. Pensé que luchaba por derechos para la mujer que no habían sido advertidos por la sociedad; pero al sondear su vida, me di cuenta que hace referencia al feminismo por sus logros alcanzados sin necesidad de ayuda masculina. También me pasó cuando alguien me confesó que era nacionalista, y pensé que esa persona estaba en contra de las políticas publicas migratorias, o protestaba para la no liberación de los mercados y para un desarrollo de la producción nacional. Pero su nacionalismo era porque se iba a poner la camiseta de la selección nacional de futbol los días que esta jugara en el mundial.

    Pero, ¿Por qué partimos del propio sistema de creencias para evaluar la realidad y las enseñanzas?

    Porque nuestros padres nos las enseñaron con sentimentalismos, y así las recibieron ellos; para luego, con esa información sentimentalizada empezamos a intelectualizar la realidad.

    Los estudiosos de lo humano, demostraron que evolutivamente la dimensión mental del hombre está dividida en una mente sentimental, y otra mente intelectiva. Es decir, el hombre percibe primeramente el mundo por medio de su sentimiento, y por ese medio empieza a construir su visión de la realidad, para luego intelectualizarla[2]

    Para el caso en concreto, la mayoría fuimos educados con ideas sentimentales sobre la espiritualidad (“dios es amor, el cielo para los buenos y el infierno para los malos, el hombre ocupa que jesus lo perdone, cuando el hombre muere se desprende su espíritu, el hombre tiene espíritu, el mesías nos salvara y hay que rezarle a él también, las profecías dicen que el fin del mundo se acerca, el mundo se acabará o tiene fin”, entre otros postulados que nacen de las creencias emotivas, tabúes, y que carecen de bases realistas, científicas o racionales).

    Al no analizar que con ese sistema de creencias (que lo recibimos de nuestros padres y lo incorporamos primeramente por medio del sentimiento) estamos intelectualizando y aprendiendo las enseñanzas, estamos distorsionando nuestra propia comprensión de la realidad, y en lugar de aprender a razonar para crecer, estamos restándole potencia a la capacidad humana de raciocinio

    El escudriño del sistema de creencias para una mejor comprensión, no ha sido una llamada de atención exclusiva de la disciplina CB Terapéutica, sino que de otras ciencias así también han advertido cuando lo que se quiere es una interpretación veraz, y no una visión equivocada de la realidad.

    El historiador Irving Gatell, en una explicación de conceptos como respuesta a los argumentos que expuso una persona religiosa, señaló:

    …El argumento es una explicación que apela a diversos factores, pero que REQUIERE UNA BASE PRE-EXISTENTE para determinar de qué manera se interpretan esos diversos factores. Esa base pre-existente es el paradigma. Por ejemplo: puede existir un texto que diga “el Mesías vendrá a redimirnos”. Un cristiano y un judío lo van a interpretar de diferente manera, porque tienen diferentes paradigmas. El paradigma cristiano establece que el hombre necesita un salvador. Por lo tanto, la idea de una redención lograda por el Mesías estará directamente relacionada con la idea de la salvación: el Mesías es nuestro salvador, y por él obtenemos perdón de pecados. El paradigma judío rechaza completamente que el ser humano necesite un salvador, y por eso un judío entenderá que la labor de redención del Mesías no tiene nada que ver ni con el pecado ni con el destino eterno del alma. Desde hace cuatro notas, expuse los dos paradigmas antagónicos –el judío y el cristiano– y expuse mis razones para demostrar que el paradigma judío está correctamente fundamentado en la Biblia Hebrea, y que el paradigma cristiano no.…

    De un brevísimo ejemplo, el historiador Gatell hace notar la dificultad que se presenta a la hora de interpretar un mensaje, o una enseñanza en el caso de la CBterapia, a una persona cuyo paradigma mental – o sistema de creencias –  no ha sido analizado o escudriñado para determinar si el mismo tiene bases que ayuden a una comprensión clara de la realidad.

    Y ese mismo defecto humano es apuntado por las ciencias psicoanalíticas modernas, cuando explican el fenómeno psíquico de la transferencia. Erich Fromm señaló: “…la transferencia quizá sea la causa más importante de los errores y conflictos humanos que ocurren en la evaluación de la realidad. En la transferencia vemos el mundo a través de la lente de nuestros deseos y angustias y confundimos la ilusión con la realidad…”

    Ahora bien, ¿qué podemos hacer para evaluar el propio sistema de creencias si el mismo está incorporado en nuestra psiquis con bases sentimentales y no intelectuales?

    Una posible solución es compartiendo lo que creemos con otro, y que el objetivo de ambos sea encontrar una verdad y no solo tener la razón. Porque la verdad es lo que supera los tiempos, los hombres, y las creencias.

    Si estamos conduciendo nuestro auto por una autopista, y otro conductor nos advierte que llevamos una puerta abierta, nos sentiríamos agradecidos por la información, pues nos está salvando de una fatalidad. Pero si en una conversación se nos dice que la creencia que tenemos no tiene bases ni razones, sino que es sentimentalizada, nos enojaríamos con esa persona y presentaríamos resistencias ante el ataque. ¿No debería aplicarse el mismo principio del auto?

    Espero que esta reflexión sea de ayuda para el lector.

     

    [1] « ..Siendo tan terrible, igualmente son circunstancias que pueden servir de mucho provecho y bendición.
    Son los momentos indispensables que nos quitan de la zonita de confort, nos obligan a mirar fuera de la celdita mental, y por tanto son ocasiones previstas para el crecimiento …” https://serjudio.com/exclusivo/cterapia/de-crisis-existenciales

    [2] Véase: La Inteligencia Emocional del Dr. Daniel Goleman.

  • Inteligencia Espiritual explicada

    Un lector de mis humildes posts, de los dedicados a la Inteligencia Espiritual (o CABALÁTerapia) me preguntó si «se entiende que la personalidad esencial del hombre es algo que él decide voluntariamente. Si se entiende que algo más que descubrir, es algo que se fabrica«.

    Tomo por un hecho que lo que él menciona como «personalidad esencial» es su manera de indicar lo que nosotros enseñamos como «Yo Esencial», que es otra denominación para la NESHAMÁ, es decir, lo que comúnmente se traduce como espíritu.

    Y la verdad es que el postulado del buen señor es absolutamente el contrario a lo que nosotros enseñamos, y hemos recibido de parte de nuestros maestros, los cuales a su vez obtuvieron originalmente el conocimiento a este respecto directamente de los profetas.
    Es decir, no estamos ante un postulado científico, y supongo que por el momento está fuera de toda comprobación científica u objetiva.
    Pero nosotros confiamos en nuestra Tradición, es decir, la cadena ininterrumpida de transmisión-vivencia-recepción del conocimiento.

    En la Tradición cabalística sabemos que la «personalidad esencial», mejor llamda NESHAMÁ, es absolutamente otorgada por el Creador.
    No tiene ninguna criatura, entidad o elemento natural participación en su creación, obtención, existencia, etc.
    A diferencia de nuestro Yo Auténtico, el cual en buena medida depende de los genes que recibimos de nuestros ancestros, en el caso del Yo Esencial el único que tiene parte es el Eterno, nada ni nadie más.
    Es una obra directa de Su Mano, una chispa de Su Luz.

    Tampoco mientras estamos vivos en este mundo podemos afectar en modo alguno a nuestro Yo Esencial.
    Ni pecados, ni buenas obras, quitan o añaden un ápice a la entidad espiritual que somos a perpetuidad.
    Es una esencia pura, dada por el Eterno, sostenida por Él, preservada solamente por Su Amor.

    Como esta identidad sobrenatural sobrepasa cualquier instrumento de medición, órgano de percepción, e incluso cuesta ponerlo en palabras o imaginarlo, solamente nos resta confiar en la Tradición, que como dijimos se obtuvo originalmente de parte de los profetas, quienes a su vez la recibieron como mensaje del Eterno.

    En este punto la Inteligencia Espiritual no puede declararse como ciencia, sino como un conocimiento basado en la confianza.
    Y así permanecerá, no tenemos herramientas para modificar esta realidad.

    Pero, el resto de los postulados de la Inteligencia Espiritual pueden ser observados, cotejados, comparados, confirmados hoy día, o eventualmente a posterioridad, pues no requieren de ninguna revelación sobrenatural ni apoyarse en las convicciones.
    Igualmente, aquello que es parte del mundo espiritual y no tiene verificación, puede saberse como verídico, pues cuadra con el resto de las experiencias y conocimientos que se van acumulando a lo largo de los milenios.
    Es decir, el fundamento sobrenatural de la Inteligencia Espiritual es incognoscible, pero sus manifestaciones y las enseñanzas que se ramifrican son comprobables y medibles.

    Así pues, un ateo o alguien que no comulga con las enseñanzas del judaísmo puede obviar este fundamento, pero sin embargo seguirá firme y verificabale el resto de las propuestas y lecciones que provee la Inteligencia Espiritual.

    Retornando a la consulta/afirmación del amigo lector, tenemos pues que el Yo Esencial no es fabricado, ni se elabora con decisiones, ni voluntarias o involuntarias.
    Por el contrario, es una realidad acabada y brindada desde fuera (o tal vez lo más correcto es decir, de dentro, de lo más profundamente intenso y verdadero que somos y que nos conecta sin interrupciones con el Hacedor de Todo).

    Lo que sí vamos construyendo, desde el mismo momento del nacimiento, es el Yo Vivido.
    Este se va armando con aspectos inconscientes y otros que no lo son.
    Con los elementos derivados de la participación del EGO y cómo nos conducimos de acuerdo a ello.
    Con las elecciones racionales que tomamos, con los mandatos sociales que nos imponen, con los deseos y sueños, con todo lo que es ser humano.
    Lo animal y lo celestial en pugna y que como resultado da este Yo Vivido, la personalidad que vamos siendo.

    Pero, la personalidad más idónea es esa que está oculta, y que no tenemos como descubrirla. Carecemos de los instrumentos para obtener su imagen y procesarla y derivar de ello un conocimiento racional.
    Sin embargo, es la identidad más preciosa, permanente, verdadera que somos.
    Esa NESHAMÁ oculta y que se va descubriendo indirectamente, cuando vivimos a pleno en la construcción de SHALOM por medio de pensamientos, palabras y actos de bondad Y justicia.
    Con ello vamos delinenado una personalidad sintonizada con Aquella Personalidad.
    Finalmente, si el trabajo metódico de construcción de SHALOM, interna y externa, se produce, obtenemos como resultado un Yo Vivido que es reflejo del Yo Esencial, y de esa forma podemos llegar a tener un atisbo de esa personalidad sagrada que somos pero no somos conscientes.

    Cuanto más nos dejamos decantar por acciones del EGO, menos NESHAMÁ es dibujada en nuestra personalidad.
    No dejamos de ser esa NESHAMÁ, pero está su rostro oculto, nos quedamos con la máscara que nos fueron poniendo y fuimos armando; alejándonos de nuestra esencia, sumidos en oscuridad cuando en el corazón más profundo somos seres de pura LUZ.

    En resumen, el buen señor entendió al revés.
    Es bueno haberlo sabido porque así pude escribir este texto, que espero sirva para aclarar mejor las cosas y ayudar a más personas a salir de su celdita mental y vivir de manera espiritual, siendo Inteligentes Espirituales.

  • Personalidad espiritual

    El Yo Esencial, también llamado espíritu o NESHAMÁ,
    es la version sagrada de cada uno,
    la mejor imagen de lo que somos en el diseño y creación de Dios.
    Es obra de Dios,
    no de hombres, ni de elementos de la naturaleza;
    no depende de deseos o voluntades,
    ni se modifica de acuerdo al parecer o la acción de personas.
    Esa personalidad propia, perpetua,
    lo más propio que tenemos y que paradójicamente es misteriosa y oculta,
    es la que debemos plasmar, como podamos, nosotros con nuestra vida en este mundo.
    Pareciera ilógico de parte del Creador,
    ponernos en este mundo para descubrir quien realmente somos,
    sin siquiera dejarnos verlo antes.
    Como en aquellos puzzles, llenos de multitud de piezas,
    las cuales debemos ir poniendo en su debido lugar,
    para así formar la correcta imagen que el diseñador escogió.
    No siempre se nos dan las pautas previas, ni una breve visión de lo que se está esperando que armemos,
    pero con dedicación, paciencia, trabajo, humildad finalmente tarde o temprano se consigue construir la imagen preciosa.
    Así también con nuestra personalidad,
    estamos aquí y vamos construyendo nuestro Yo Vivido,
    el cual debiera quedar armado para ser el mejor reflejo de nuestro Yo Esencial.
    Sin embargo, llevados por el EGO actuamos de maneras inconexas,
    desajustadas, irreales, llevándonos a actuar personajes ficticios, a los que creemos que somos «yo»
    y que nos perturban la claridad mental y emocional
    y nos mantienen en el exilio del alma.
    Y no, no es retirarse a un monasterio la manera de sincronizar el Yo Vivido con el Esencial,
    ¡absolutamente lo contrario!
    El monasterio, budista, cristiano, el que sea,
    es la antçitesis de la Voluntad de Dios para nosotros.
    Él quiere que desarrollemos nuestra identidad mundanal a plenitud
    y que con ello seamos reflejo de nuestra identidad esencial.
    Cuando nos apartamos del mundo
    entonces estamos negando a Dios y faltando a nuestra misión.
    A veces, de manera temporaria y circunstancial, es necesario apartarse, un momento para el ostracismo,
    encerrarnos y preservanos del contacto con otros,
    mantenernos en un estado de pupa.
    Pero si eso se convierte en un estilo de vida, en la norma, estamos desaprovechando el maravilloso regalo de la vida
    y las oportunidades geniales que se nos dan para ser socios de Dios,
    haciendo la mejor versión de nosotros mismos a traves de nuestros pensamientos, palabras y actos.
    Recuerda que el camino superior y perfecto es el de la construcción de SHALOM,
    con su constante interrelación de bondad y justicia.

     

  • De la creencia a la convicción

    La creencia no se basa en la razón, ni en la lógica, no se ha masticado, sino que se ha tragado.
    No ha pasado por el tamiz ni por el filtro, ni se ha decantado en un duro trabajo de creación.
    Tampoco ha sido delineada por la fina precisión del entendimiento.
    Simplemente surgió, fue implantada,porque viene de fuera en la mayoría de las ocasiones.
    O tal vez nació de una colisión, impensada, no querida, cuando las sensaciones y la impotencia se tropezaron con fantasías y rastros de datos desperdigados por ahí.

    Las creencias, con el sistema que forman posteriormente, se elaboran desde la zona de la emoción y no de la razón.
    En todo caso, sus raíces están profundamente agarradas a las emociones más oscuras, aquellas que no tienen siquiera manera de ser descritas o puestas en palabras. Luego crecen y sus ramajes pueden alcanzar la zona racional, pero para hacer uso de ella, para convertirla en una esclava al servicio y con ello usarla para crear excusas y justificaciones.

    Estamos diciendo que estamos encadenados a nuestro sistema de creencias.
    Forman las paredes y barras de la celdita mental que nos retiene.
    Lo que a veces se llama «zona de confort», es otra manera de ver un aspecto de lo que estamos tratando.

    Creemos en esto y aquello y no paramos siquiera a analizar el origen de esa creencia, de ver cómo nos manipula, de encontrar el valor de su presencia.
    Por estar atrapados y en oscuridad, somos doblemente esclavos.
    Incapaces de realizar ninguna acción que nos libere y lleve a pensar en verdad, y no solamente repetir patrones de conducta y programas de códigos introducidos por el condicionamiento externo, por los lemas que se repiten, por los mandatos familiares y sociales.
    Nos llenamos de similes a pensamientos, y los sostenemos como si nos fuera la vida en ello… y es que realmente eso sentimos. Porque están en la base de nuestro Yo Vivido, por tanto, forman parte de nuestra identidad.

    Así vamos por la vida, prejuzgando, adoctrinando, confundidos y confundiendo.
    Pero nos apoyamos en nuestras creencias y las dotamos de aire sagrado, las protegemos, las inscribimos como «derechos humanos», cuando en la verdad son un mecanismo perverso para estar en conflicto y en exilio de nosotros mismos.

    Son estas creencias las que nos marcan las pautas de vida, todas o casi, depende si nos hemos tomado el trabajo serio y sincero de analizar las creencias, cuestionarlas, transformarlas en conocimiento para revelar hasta cuanto nos sirven y cuanto no.

    Y llegados a este punto me parece necesario recordar que no estamos hablando de creencias en el sentido de las religiosas, porque éstas son un subconjunto más de lo que son las creencias.
    Creencia es cuando «sabemos» que la vida es injusta, que la gente es mala, que tenemos mala suerte, que solo un dios nos salva, que es mi dios el que nos salva, que la gente de color es esto, que los judíos son aquello, que los latinoamericanos son eso otro, que Iphone es éxtasis, que los gays son enfermos, que el infierno es para los infieles, que ser infiel sin que se entere la esposa está bueno, que la plata no hace la felicidad, que…
    Cosas muy personales y cosas tan alejadas de mi vida que no sé porqué se encuentra inserto en mi sistema de creencias.
    Como le pasa a montón de antisemitas, odian a los judíos, repiten frases acerca de ellos, tienen una fe absoluta de lo que dicen de los judíos es cierto pero en su vida jamás se toparon con un judío, no estudiaron del tema, ni siquiera tienen mucha noción de qué es un judío… pero los odian de todo corazón.

    No confundamos creencias con convicciones.
    Cuando surge un pensamiento, puede provenir de la zona oscura o de una zona más luminosa, pero pasa por un proceso racional de evaluación, se lo  considera, se lo sopesa, se lo critica, se lo confronta con evidencias, se es algo muy firme pero pensado, es una convicción, no una creencia.
    Aquí sí se ha masticado, una y otra vez, para convertir el alimento en nutriente y desechar aquello que no sirve.
    Entonces el pensamiento se fortalece, de hecho, realmente se ha pensado y no solamente repetido lemas como supuestos pensamientos.

    ¿Recuerdas como hemos enseñado varias veces que es necesario des-aprender para poder aprender?
    Bueno, aquí tienes un dato más acerca de aquello que es necesario des-aprender, si es que se pudiera decir que las creencias las hemos aprendido, o en realidad estamos subyugados por ellas.

    ¿Es posible que una convicción coincida con una creencia?
    Podría serlo, pero dado el origen tan dispar de una y otra, quizás las probabilidades sean muy pequeñas.
    Las creencias son esa parte oscura de nuestro ser, nacidas del EGO y por el EGO y para EGO.
    Desde la impotencia para someternos y mantenernos en impotencia, aunque quizás con apariencia de ser más que vencedores.

    ¿Existen las creencias que pudieran ser luminosas?
    Podría haberlas, pero sinceramente no se me presenta ninguna ahora a la memoria o a la imaginación como para presentártela.
    De haberla, recordemos que también se gesta en la oscuridad y no en el entendimiento.

    Ahora te propongo que pienses tres de tus creencias más arraigadas, hecha un haz de luz sobre ellas.
    Ese puede ser el comienzo de un hermoso proceso de redención mesiánica personal.
    Un Pesaj en tu vida.
    Y si quieres, comparte conmigo aquí debajo, en la sección de comentarios, lo que estás aprendiendo y descubriendo.

  • Resp. 6098-El hombre ecológico


    Shalom


    Estoy siguiendo las enseñanzas,en la medida que puedo,y estoy convencida que es el camino,pero disculpe si me desubico,solo necesito orientación en cuanto a esta situación que está acaeciendo en mi país,con el gobierno actual se ha acrecentado la deforestación de bosques y matanza de animales silvestres en mi pais y creame,me duele mucho y es como si pudiera tumbar mi alma,por favor,podria darme alguna enseñanza sobre esto o manera de contenerla?


    Deforestación amenaza fauna en zona de Chaco paraguayo.


    Shalom, buen día y gracias por su pregunta.


    Es una excelente pregunta, para la cual me temo no tener una respuesta que sea sencilla y efectiva.
    El hecho cierto es que el Creador nos ubicó en este mundo no como dueños sino como inquilinos, por lo que tenemos derecho de usar a nuestro gusto de todos los bienes materiales y ser los que dominan por sobre el resto de las especies.
    Sin embargo, ese mismo lugar de privilegio también nos pone en uno de especial cuidado y responsabilidad, ante el Señor dueño del lugar, ante los que están dependiendo de nosotros, y ante nosotros mismos.
    No es banal que el Creador le haya ordenado a Adam ni bien lo ubicó en el huerto del Edén que estaba allí para para cuidarlo y trabajarlo, enseñando así desde el minuto cero la importancia de tener conciencia ecológica y vivir de acuerdo a ella.
    Por lo cual, cada ser humano, y en particular aquellos en posición de gobierno, tenemos el deber de someternos a la Voluntad del Eterno y hacer todo lo necesario para que nuestro usufructo de los bienes materiales no se transforme en abuso, ni en corrupción y mucho menos en una destrucción solamente excusada por el EGO y sus malabarismos intelectuales reprobables.
    Tenemos la obligación sagrada de aprender a convivir en armonía con el entorno, a cuidarlo, a desarrollarlo en tanto lo aprovechamos para proveernos de bienestar y satisfacción.


    Esta conciencia no la lograremos de un día para el otro, ni creo que tampoco imponiendo o actuando con violencia.
    Sino de a poco, educando, aprendiendo, compartiendo, construyendo SHALOM (pensamiento, palabra, acto de bondad Y justicia).


    En la práctica, es hora de organizarse y formar partidos políticos que tengan en cuenta no solamente ideologías particulares, sino una real conciencia ecológica motivada desde lo espiritual.
    Siempre teniendo presente lo espiritual, que como sabemos es la antítesis de lo religioso.
    Por tanto, en grupos que se organicen para fomentar la construcción de SHALOM multidimensional, lo que provee bienestar en lo personal, familiar, social, colectivo, ecológico.
    Habrá muchísimo trabajo por delante, porque no solamente se deberá despertar la conciencia de los asuntos ecológicos, sino especialmente en los espirituales, rompiendo así las cadenas de odio, miedo, opresión, maldad y todos los otros que se elaboran desde el EGO y encuentran clara vocación en lo religioso.
    A su vez también quebrar con el yugo de las ideologías políticas, también producidas por el EGO, y que mantienen a las personas y sociedades en impotencia, fantaseando con un poder que nunca llegará a manifestarse. Son tanto de izquierda como de derecha.
    Habrá que soportar el enojo y opresión de los «poderosos» que se negarán a dejar de lucrar con la destrucción de nuestro hogar, y por tanto se sentirán amenazados y realizarán lo que tengan en gana para mantener esa apariencia de poder que ostentan.


    Tiene tanto para hacer, aprender, desaprender, compartir, pero finalmente el resultado será bueno.
    Quizás no en nuestra generación, pero alguien lo tiene que hacer.

    Shalom.

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  • Una opinion noajida sobre el existencialismo

    Después de descartar problemas físicos-químicos en sus pacientes, el Dr. Frankl había descubierto que el ser humano adolece de una especie de problema existencial que denominó neurosis noogena.

    No la consideró como una enfermedad en sí misma, pues observó que se trataba del cuestionamiento más sincero que se hace el hombre a sí mismo: el sentido de la propia vida;  las razones por las que trabaja, se existe, se vive; el dudar del lugar que ocupa, no en la sociedad, sino que la existencia misma. Partiendo de su duda de sentido, expande la duda hacia la divinidad y la realidad.

    Por su parte, paralelamente a los estudios de la logoterapia pero sin relación alguna con ella, el Dr. Fromm encontró el mismo problema en personas tratadas y en sus estudios sociales.

    Encontró en las personas una profunda separación entre su propio “yo”(o su propio ser) con el mundo natural y social; una incapacidad de relacionarse con la realidad natural en razón de que el hombre ha construido su propia realidad (una paralela a la natural, pero realidad al fin); ha intentado pertenecer a su obra, pero sigue sin encajar en ella y sentirse satisfecho, en su lugar o en su hogar, o bien, al lugar donde pertenece.

    Ponía de ejemplo, entre muchos, a aquella mujer que llega al consultorio del psiquiatra pidiendo ayuda porque “tenía un matrimonio infeliz, tenía hijos que no quería, tenía un trabajo que no le gustaba, etc”; es decir, con la utilización del verbo “tener” se mostraba el mecanismo inconsciente que hace el hombre moderno: intenta incorporar a su ser elementos de afuera que le completen, que le den razones de vida, que le hagan sentir lleno, satisfecho, acabado.

    Otro ejemplo de esa escisión del hombre, fue publicada hace pocos días el filósofo Daniel Karpuj en una de sus redes sociales con la siguiente reflexion:

    Eres joven, increíble, potente y vital.

    Sientes que te llevas el mundo por delante.

    Estás muy satisfecho contigo.

    Pero un día te conoces con una persona, te enamoras, y te casas.

    ¡Felicidades!

    Ahora pasas a ser un hombre mucho más responsable.

    Eres un hombre casado.

    Te ocupas de terminar tus estudios.

    Te dedicas más horas a tu trabajo.

    Inviertes muchas horas en la educación de tus hijos.

    Y llegas a la cama absolutamente agotado.

    Pasan los años…

    Y un día, sin darte cuenta, te has transformado en un excelente profesional, un gran trabajador y un gran padre.

    Admirable, sin duda alguna.

    Pero ahora ya eres menos joven, menos increíble, menos potente, y menos vital.

    Ya hace años que no estudias y te percibes desecado.

    Y hasta te cuesta creer que alguna vez pensabas en llevarte el mundo por delante.

    Por tu pareja, sientes respeto, valoración…

    Pero ya no estás enamorado.

    Y ya no sabes si continúas satisfecho contigo mismo, porque apenas te reconoces.

    Te has exiliado en tu propia persona.

    Tu identidad se ha mezclado y entremezclado con la identidad de tu pareja, y la de tus hijos, y no alcanzas a distinguir muy bien entre tu vida y tu trabajo.

    Y recuerdas, nostálgico, al que alguna vez fuiste.

    Y que sigue estando en ti.

    Si sólo pudieses volver a descubrirlo.

    A descubrirte.

     

    La totalidad de las personas sufren con la crisis de existencia; con el aburrimiento, la angustia, el sinsentido de tener mucho pero ser casi nada.

    Para los estudiosos, esa crisis de no saber qué es exactamente lo que somos y en donde pertenecemos nos hace rarezas de la naturaleza, y a la vez, la crisis existencial es la propia esencia humana. La insatisfacción es el motivo que hace que el hombre busque, construya su hogar, se acomode, se aburra, se incomode, vuelva a buscar, a construir, a aburrirse a incomodarse, ad infinitum.

    Ponen de ejemplo el hombre que, primeramente se refugia en las cavernas naturales, hace clanes, luego modelos sociales; de seguido somete a la naturaleza tomando sus elementos para procurarse alimento, vestido y techo, así se introduce en ese modelo creado y fabrica creencias, mitos, tótem que le representan como ser natural; construye ciudades, reinos, conquista otras tierras y amplía sus dominios. Su obra imparable se complejiza y forma mega ciudades, altos edificios, impresionantes ciudades, modelos económicos-políticos-sociales; majestuosas urbes en donde se introduce para vivir y existir en ellas. Atrás quedaron las sus antiguas estructuras-creencias-mitos-tótem, ahora tiene otras mejores, menos naturales y más artificiales que le representan como un ser perteneciente a su creación.

    Pero una vez introducido en la realidad civilizada creada, crea otra mejor y se introduce en ella. Descubre que su mundo material no es toda su realidad, ahora ha creado una realidad diferente y mejor: un mundo virtual.

    Tiene internet, teléfonos inteligentes, facebook, y otras redes sociales en las que existe y experimenta su “yo”. Se introduce en ese mundo virtual para existir como persona individual y social; ahora la realidad material por él creada poco a poco deja de ser “su realidad”, para que la realidad virtual sea su nuevo lugar para ser.

    Voy a ejemplificar todo este marco teórico para su mejor comprensión con estas experiencias:

    En mis años de niño los juguetes y los juegos eran físicos, no virtuales pues no existían. El sistema educativo era presencial y con pizarras de tiza o marcadores, pues no existía clases virtuales ni tablets.

    Recuerdo que empezando mi vida de trabajador, los tramites en oficinas públicas eran en papel, pues no existía la posibilidad de realizarlos mediante firma digital desde la comodidad del lugar de trabajo. Era indispensable las maquinas de escribir, los sellos, las estampillas.

    Recuerdo que los cursos de computación y de los paquetes office pululaban por doquier pues se auguraba toda la era actual; lo que para la generación actual es natural, para la mía fue todo un reto que había que asumir.

    En esta realidad creada, y en todas las realidades creadas y pasadas por los ancestros, nos hemos sentirnos en el lugar donde pertenecemos y de donde somos; pero pronto dejamos esa ilusión para caer a la única realidad: la duda de saber quiénes somos, de dónde venimos, para donde vamos, que queremos, quien es dios, que se busca con la propia vida, qué sentido tiene todo, para que o para quien se trabaja tanto, se perderá el sentido de ser (el “yo”) al morir, la vida después de la muerte, etc.

    Pocos se detienen a cavilar sobre su propia crisis de existencia y ver el dramatismo que esto implica. Parto del supuesto de que sus responsabilidades no les da tiempo para la reflexión: trabajos rutinarios, crianzas de hijos, respuestas prefabricadas que les alivian, las vacaciones de rigor, el auto nuevo, la casa recién construida, los amores que representan hombres y mujeres atractivos, y el sin numero de cosas que nos desvían del propio ser.

    Tal vez otros tengamos un tiempo ocioso que permite reflexionar sobre las crisis de existencia y observarla en uno mismo y en todas las personas con las que hay interrelación. Tal vez resulta posible observar que la mayoría reprime esa crisis, y cuando se presenta, rápidamente la olvidan gracias a la magia de internet, tv, Smartphone, Smart tv o neflix, o las creencias.

    A todo el resumen anterior, me pregunto si había alguna ventaja en no reprimir más esa crisis, y de manera sincera, hablar de ella.

    En mi opinión la hay. Podríamos tener una relación más hermanable con el prójimo si sinceramente dejásemos de responder con cualquier distractor las crisis existenciales, y trabajásemos unidos en potenciarnos como esos seres únicos que construimos realidades pero que no encajamos en ellas.

    ¿Implica ello que el judío abandone su judaísmo y el noajida su noajismo?

    No.

    Afrontar la crisis existencial, las dudas del ser y todas las dudas del hombre implica un avance en la consciencia, un abandono del automatismo, un mejor equilibrio psíquico y espiritual, un avance hacia la meta del hombre: su humanidad.

    Implica que un ser humano judío o noajida consciente tanto de su vida, del dramatismo y del fatalismo, está mejor preparado para una existencia digna; digna de un humano.

  • A los que son socios de esta casa

    No son muchas las personas que apoyan económicamente nuestro trabajo de construir SHALOM, pero a esos pocos socios en esta sagrada tarea no dejamos de agradecer cada vez que nos hacen llegar sus aportes.
    Igualmente, aprovecho ahora para agradecerles y desearles plenitud y bendición.
    Que tengan ocasión de seguir beneficiando a buenas causas y de esta manera ser parte de los que colaboran con el Plan del Eterno para hacer de este mundo un verdadero Paraíso terrenal.
    Que sean benditos y de bendición es mi sincero deseo.
    En particular le hago llegar estas palabras al Sr. Eduardo T., quien en su nombre y de un amable grupo de personas me hace llegar su apoyo de manera habitual. No tengo idea el motivo pero los emails que le envío me rebotan, por lo que uso ahora este espacio para agradecer y dejar constancia de que estamos aquí y seguimos trabajando, para liberar más personas, traer armonía, construir SHALOM.
    Gracias a todos, los que pudiendo dar lo hicieron, a aquellos que queriendo no tuvieron la chance, y a los que lo harán en el futuro.
    No trabajamos por el dinero, pero bien viene para solventar y ayudar con otros.
    Shalom y bendición

  • Liberacion de la Consciencia Etica

    Por allá de inicios del siglo pasado, el Dr. Freud había descubierto que el hombre reprimía el impulso sexual contenido en su psiquis. De esa forma descubrió la enfermedad de la neurosis que afectaba al hombre en su vida individual y social.

    Pero ¿Por qué el hombre no podía liberar esa fuerza que lo enfermaba?

    Bueno, pues resultó que basándose en sus estudios sobre la formación psíquica del hombre, y en sus conocimientos sobre mitos populares, concluyó que la “voz de la autoridad paterna” es la autoridad que impedía tal liberación.

    Es decir, que lo que el hombre llama “consciencia” no son más que las reglas y los límites que su padre impuso en las primeras fases de formación.

    Luego, esa “consciencia” se agravaba por otras autoridades, entre ellas, las religiosas. De esa manera, lo que el hombre llamaba “dios” no es más que la voz de autoridad moralista de su padre y de otras autoridades.

    Por su parte, y décadas más adelante, el Dr. Jung descubrió que no era la represión del impulso sexual lo que estaba enfermando la psiquis de hombre y a la sociedad; existía un impulso religioso ignorado como el responsable del sufrimiento hombre.

    Concentrándose en el estudio de ese impulso, observó que la consciencia religiosa  del hombre no era esa voz internalizada del padre, como suponía Freud, y por lo tanto, la  consciencia del hombre no era la responsable de suprimir el impulso religioso. Según sus observaciones, y basándose en su vasto conocimiento sobre cultura y mitología, concluyó que lo que existía para el hombre era un inconsciente colectivo heredado de generación en generación que el hombre no exterioriza.

    Es decir, el hombre nacía programado con información psíquica de sus antepasados. Y así, como nace programado, nace heredando miedos y enfermedades psíquicas de generaciones pasadas que creaba tensión en el hombre. No solamente se adquiere naturalmente lo biológico, sino que también las psíquicas.

    Por su parte, y años después, el Dr. Frankl hizo descubrimientos impresionantes. Reconoció la existencia de fuerzas ocultas, ignoradas y reprimidas en el hombre (no solamente la sexual), y la represión de tales fuerzas es la responsable no solamente de ciertas enfermedades neuróticas, sino que además de las crisis más sinceras y profundas del hombre.

    Demostró que la represión del impulso sexual humano no es el responsable de las crisis del hombre, pues ese impulso ya había sido liberado; confirmando así, certeramente, que no era la influencia del padre lo que formaba la consciencia religiosa del hombre ni la responsable de sus dolencias psíquicas.

    Y a pesar de reconocerle al Dr. Jung el haber descubierto en el humano un impulso religioso ignorado que le inclinaba hacia la ética o moral, o a lo que los hombres llamamos “dios”, demuestra la imposibilidad de que esa conciencia ética se transmita hereditariamente, es decir, la inexistencia del inconsciente colectivo; por lo que descarta que por vía hereditaria se transmita también las tenciones psíquicas o las crisis humanas.

    La consciencia hacia la Etica en el hombre, no era ni la voz internalizada del padre, ni tampoco era el producto de un inconsciente colectivo heredado de generaciones pasadas; mucho menos se trataba de un impulso hacia un ente divino.

    Se trataba de una fuerza independiente de otros impulsos y fuerzas ocultas del hombre. Una fuerza propia del “yo” individual del humano, que presiona al hombre existir con sentido en cualquier condición que le toque experimentar, descubriendo el bien, lo único correcto y lo bueno.

    Su contemporáneo, el Dr. Fromm, ciertamente avaló los descubrimiento del Dr. Frankl pues sus estudios concluyeron que no era ni el instinto ni la tradición lo que determinaba la conducta moral o ética del hombre, sino su “Yo”, su individualidad; sin embargo la historia humana ha demostrado que el humano ha existido en una constante represión de la consciencia de su “Yo” individual.

    Suponía que al liberar esas fuerzas, el resultado era una trascendencia del hombre, una espontaneidad creativa, un humano humanizado; pero al contrario de Frankl, observó más la gravedad en la represión de ese “yo”, pues está convirtiendo al hombre en algo más que un enfermo, lo está transformando en un necrófilo, en un amante de lo muerto; lo que irremediablemente destinaría al hombre a su extinción.

    Por su parte, y en nuestra era, La CBTerapia, reconoce la existencia en el hombre de un impulso que lo presiona hacia la Etica; impulso que le lleva a descubrir bien, lo único correcto y lo bueno; que no es devenido por la voz de autoridad del padre, ni tampoco heredado psíquicamente, sino que es un impulso independiente de otras fuerzas contenidas en el hombre. Pero al igual que sus descubridores, reconoce que dicho impulso no solamente esta reprimido, sino que además descubre que el hombre lo mal canaliza al intentar liberarlo mediante las religiones.

    Sin embargo, hace un aporte importante: la represión de dicho impulso se debe a una función humana: El Ego; por lo que la liberación de dicho impulso se lograría desenmascarando el funcionamiento del Ego del hombre en su existencia. De esa forma, al minimizar la represión del impulso por el Ego, se liberaría ese impulso ético.

    Y a manera de pregunta final:

    ¿Qué relación tiene lo anterior con el judaísmo y el noajismo?

    Bueno, que tantos unos como otros estamos impulsados hacia lo ético; pero de la misma forma, el Ego nos reprime dicho impulso. Al crear sistemas religiosos estructurados  y someternos a ellos lo que estamos creando son cárceles para nuestro propio impulso.

    Para el caso nuestro, la primera prohibición noajida es el gatillo liberador del impulso humano a la ética; y el canal liberador es la contruccion de shalom.

    Pero el desarrollo de esa idea queda para los comentarios.

  • El Átomo del Filosofo Hebreo

    Hace unos años se publicó un artículo llamado “El Átomo de Amalek”, en donde se explican los motivos por los cuales algunas personas, pensando que están actuando bien, actúan como enemigos declarados del mismo Dios, de los judíos, de la vida, y enemigos del sentido común, la razón y la lógica.

    Me refiero a esas personas que han creído en las sectas ramificadas del cristianismo hebraizado; a aquellas que siguen creyendo en las religiones oficiales, y a las que sin tener religión, buscan religarse a Dios o ha ídolos. Es decir, esas que nunca han dudado de sus propias creencias, al ser construidas por los hábitos a que fueron sometidos; creencias en lo absurdo e irracional.

    Espero que antes de continuar leyendo estas líneas leas el artículo, y reflexiones si el átomo de Amalek descrito te lo transmitieron por medio de la religión a la cual perteneces, saliste, o creíste; y si estas infectado y a qué grado.

    Y si en tus soliloquias reflexiones te convences de que te transmitieron el Átomo de Amalek, (porque pusiste a prueba tus creencias y resultaron ser aceptaciones en lo absurdo e ilógico) no te avergüences ni tengas miedo en castigos divinos ni a malos agüeros o malos futuros. Tampoco te sientas solo; alégrate más bien porque estas siendo contagiado por el Átomo del Filosofo Hebreo.

    El Átomo del Filosofo Hebreo es la duda, el deseo de existir en la realidad, el de vivir la vida un sentido concreto; el de los amigos de Dios y los judíos; porque no descubre nada vivo y real en tantas creencias y religiones, sino que encuentra en ellas el rigor mortis cadavérico del un muerto que cree en absurdos.

    El hombre contagiado con el Átomo del Filosofo Hebreo le importa más la vida y lo vivo que el estar preocupado en creer, porque sabe que solo tiene una vida para poder desarrollar toda su humanidad, por lo que la fe en absurdos y conceptos ilógicos es una pérdida de tiempo que puede aprovechar viviendo, trabajando, viajando, teniendo hijos, conociendo culturas, en fin, disfrutando todo un mundo que está a disposición.

    Ese es el átomo que el filosofo Abraham transmitió a sus hijos, y éstos al resto de la humanidad. Ese filósofo que al filosofar sobre las creencias y religiones, no descubrió a Dios; pero si descubrió la firma de un TodoPoderoso cuando pensó sobre la existencia, la realidad, la vida, los hombres, el mundo

    En palabras de uno de sus hijos:

    …Abraham SÍ FUE/ES:

    el primer agnóstico, pues él supo entender que existía una deidad pero fue incapaz de definirla …[1]

     

    Así pues, no te avergüences por el contagio del Atomo de Amalek, pues todos nos enfermaron con él. Pero reconócelo y no lo aceptes más. Difunde por todo tu ser el Átomo del Filosofo Hebreo.

    [1] https://serjudio.com/tora/patriarcas/abraham-el-patriarca