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  • Resp. 6064 – Otra pregunta sobre la Tora Oral

    Reyes 1 cap 2
    יִּקְרְבוּ יְמֵי-דָוִד, לָמוּת; וַיְצַו אֶת-שְׁלֹמֹה בְנוֹ, לֵאמֹר.
    אָנֹכִי הֹלֵךְ, בְּדֶרֶךְ כָּל-הָאָרֶץ; וְחָזַקְתָּ, וְהָיִיתָ לְאִישׁ.
    וְשָׁמַרְתָּ אֶת-מִשְׁמֶרֶת יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, לָלֶכֶת בִּדְרָכָיו לִשְׁמֹר חֻקֹּתָיו מִצְו‍ֹתָיו וּמִשְׁפָּטָיו וְעֵדְו‍ֹתָיו, כַּכָּתוּב,
    בְּתוֹרַת מֹשֶׁה–לְמַעַן תַּשְׂכִּיל, אֵת כָּל-אֲשֶׁר תַּעֲשֶׂה, וְאֵת כָּל-אֲשֶׁר תִּפְנֶה, שָׁם.

    Por que se refiere solo a la tora escrita
    כַּכָּתוּב בְּתוֹרַת מֹשֶׁה

    David, Mizrahi, 36, Programador, Quebec, Canada

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  • Resp. 6063- Cual es estructura para leer la misha en 1 año

    Queria saber cual es la estructura para leer y estudiar diariamente toda la mishna y talmud en una año.

    Les agradeceria mucho, tengo esa gran duda ya que quiero empezar a hacerlo.

    Gracias a Elokim por esta pagina.

    Shalom.
    jose, 30 añor, honduras

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  • El Deseo, Ego y Razon

    Cuando tenemos un deseo, pocas veces lo reflexionamos o medimos como bueno, justo/malo,injusto.

    Si tenemos un deseo, de manera irreflexiva y con voluntad buscamos su satisfacción; pues como no lo pensamos, lo elevamos al rango de «necesidad».

    Algunos deseos irreflexivos elevados a «necesidad» se logran satisfacer. El resultado de esa satisfacción es el placer, poder y sentido.

    Otros deseos irreflexivos elevados a «necesidad» no se logran satisfacer. El resultado es el displacer, la impotencia, el sinsentido.

    Como los deseos surgen del oscuro inconsciente humano, solo los filtros de la consciencia son capaces de regular dicha fuerzas motoras. Pero como el ego forma parte de los elemento de la consciencia que filtran los deseos, resulta mas evidente que el deseo se justifique a que se limite.

    Otros de los filtros, la razón, no solamente auxilia para descubrir el origen de esas fuerzas, sino que al descubrirlas se podrían manipular hacia actos que dignifiquen la existencia del hombre.

    El arte, la literatura, la música, la cultura son ejemplos de esas sublimación.

    Estudiando el artículo «La Alegria Verdadera» (1) se puede ver varias cosas respecto al deseo, el ego y la razon:

    1. Había más deseo en Moises por saber la verdad para existir en la realidad, que por el liderazgo.
    2. Filtraba su deseo por el filtro del Ego, pero tambien por La Razon (2).
    3. Tenía algo que la mayoría carecemos y que lo ayudaba en ser reflexivo en cuanto a su deseo: otro alguien con quien discutir razonablemente, su hermano Aarón.

    Como conclusiones finales podría decir que es un bienaventurado quien concientiza su deseo, y sin justificarlo lo razona, y así transforma esa fuerza en otra que genere equilibrio y armonía, dicha y felicidad.

    Pero es un hombre aún más bendito el que tiene un alguien con quien razonarlo y cumplir con esa misión humana.

     

     


    (1) http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/alegra-verdadera

    (2) «…él mismo había razonado incorrectamente y su hermano Aarón era el que estaba en lo cierto…él no tenía que poner excusas ni rodeos para reconocer su error y el acierto ajeno..»

  • Líneas generales

    1. Hay un Creador.
    2. Éste es infinito, por tanto ilimitado en sus cualidades.
    3. Creó el universo como un acto de Amor total.
    4. Por tanto, Su Voluntad es que Sus criaturas alcancen la plenitud en todo aquello que les sea posible.
    5. Para que la creación tenga sentido y conciencia, Él creó –al menos- una especie que pudiera comprender, razonar, trascender.
    6. Esos somos nosotros, los seres humanos, sin ninguna distinción étnica, social, ideológica, de creencias, de género.
    7. Todos los humanos tenemos ese puesto especial en la creación.
    8. Saber este hecho y contar con las herramientas adecuadas nos permite desarrollar nuestro potencial al máximo.
    9. Él no nos dejó abandonados, sino que nos dio reglas de cómo lograrlo.
    10. Desde el primer humano contamos con esa sabiduría, pues ha sido Adam el receptor original de la misma.
    11. Al estar en posesión de la sabiduría y entrenarnos para llevarla a la práctica, conseguimos mejorar en nuestra realidad.
    12. Lo que nos permite disfrutar, estar en paz, ser felices, vivir en coherencia y no en conflicto innecesario.
    13. Las reglas son accesibles para todos los humanos, siempre y cuando abran su mente y corazón y no permanezcan atrapados en sus celdas mentales.
    14. Sin embargo, existen algunas dificultades, que deben ser reconocidas y admitidas, para que se transformen así en trampolines para el crecimiento y no en trabas.
    15. El Amor es también el motivo del Creador para poner tales obstáculos en nuestro camino, aunque pudiera parecer lo contrario.
    16. Por tanto, los problemas, las crisis, las contrariedades, las debilidades tienen una carga positiva para ser rescatada y empleada en nuestro bienestar.
    17. Dentro de lo limitado que es el ser humano, tenemos la opción para deleitarnos con la eternidad.
    18. Todo esto encuentra aplicación práctica y concreta en todos los aspectos de nuestra existencia, en lo personal, familiar, de pareja, social,  profesional, laboral, educativo, etc.
    19. No es necesario ningún acto de fe, ni pertenecer a ninguna congregación religiosa.
    20. No se requieren rituales religiosos, ni encerrarse en grupos de condición sectaria.
    21. Por el contrario, la libertad de pensamiento está en la base, así como la franqueza en los sentimientos y opiniones.
    22. Cuando se cuenta con el conocimiento y el entrenamiento en la sabiduría de la Kabbalah, se vive positivamente y se influencia favorablemente al entorno.
    23. Se destraban poderes ocultos en nuestro interior y se afianzan vínculos saludables con el entorno.
    24. Así, se planifica con claridad y firmeza, se adquiere la confianza para tomar decisiones, se disfruta del compromiso y la responsabilidad.
    25. Todo ello es posible, porque es un don que nos corresponde a cada uno de nosotros por derecho natural.
    26. Estamos en este mundo para hacer realidad el paraíso terrenal y gozar de él.

    CabalaTerapia para ti y los tuyos.

  • Desnudando la impotencia

    llegó el turno a la langosta, una nube densa y tremenda de animalitos que destruían todo a su paso, los cuales:

    «Cubrieron la superficie de toda la tierra, de modo que la tierra se oscureció.
    Devoraron toda la hierba de la tierra y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo.
    En toda la tierra de Egipto no quedó nada verde, ni en los árboles, ni en la hierba del campo.»
    (Shemot/Éxodo 10:15)

    Pero, ¿qué era lo que había dejado el granizo?
    Si también fue una masiva destrucción que provenía del cielo.
    Gigantes bolas de hielo, que aplastaban, perforaban, rompían, laceraban. Además acompañadas por bola de fuego, que consumía todo sin piedad.
    ¿Cómo pudo haber quedado algo indemne de tal hecatombe?

    Dicen los Sabios que milagrosamente el Eterno había preservado pequeñas espigas de gramíneas, las cuales salieron ilesas de la vorágine.
    Al comprobar esto, el Faraón, como hábil y astuto político, de inmediato declaró que él –en su calidad de dios gobernante y protector de Egipto-, había realizado la maravilla.
    Sus ingenuos seguidores admitieron esta farsa como veraz, lo cual incrementó el poder del Faraón ante sus ojos.

    Pero, triste papel le tocaba jugar ahora al monigote que lideraba Egipto.
    Porque, con la plaga de la langosta nada de aquello que había quedado incólume se salvó.
    Todo fue arrasado por la estampida voladora que devoraba y quebraba la orgullosa presunción del Faraón y de aquellos que le admiraban.

    Unos animalitos, de pocos centímetros, estaban haciendo tremenda mella en el imperio más poderoso de la tierra.
    Animalitos que sobresalían no por su fuerza, sino por la cantidad de sus hordas.
    Cuando se unían en una meta en conjunto, invadir y arrasar, resultaban imparables.

    Comprobando el desastre multinivel que le estaba aconteciendo, Faraón tuvo que bajar el cogote y humillarse:

    «Pero perdonad, por favor, mi pecado sólo una vez más y rogad al Eterno vuestro Elohim para que Él aparte de mí solamente esta mortandad.»
    (Shemot/Éxodo 10:17)

    Sí, el gran regente tenía que pedir perdón y la salvación del Eterno.
    Porque estaba siendo víctima de su propia muerte.
    Él había provocado todo lo que estaba sucediendo ahora, sea por su empecinamiento, avaricia, malicia, ingenio mal dispuesto, orgullo, etc.

    Su propio pueblo estaba alterado, rumiando una revuelta en su contra.
    Lo que parecía poderoso hasta ayer, hoy manifestaba la impotencia.

    ¡Cuán diferente hubiese sido si Faraón estuviera en la senda del constructor de SHALOM!
    Tanta muerte, dolor, daño, pérdidas, sufrimiento, amargura se podrían haber evitado.
    La vida hubiera seguido floreciendo en Egipto, en paz y armonía.
    Pero, el camino del EGO se contrapone al del SHALOM.
    No hay bondad y justicia allí en donde el EGO comanda.
    Por tanto, el caos es de terror, el orden es de parálisis, la risa es falsa, pueden proclamar “shalom, shalom”, pero no hay SHALOM.

    La enseñanza para tu vida cotidiana es…

  • Fundamentos de la Composición Musical

    Fundamentos de la Composición Musical

    He aquí un par de citas que encontré interesantes para compartir.

    Las citas son del libro Fundamentos de la Composición Musical de Arnord Schoenberg.

    En este capítulo explica el concepto de «forma» aplicado a la composición musical. Ya que es ella la que hace que los elementos funcionen como un «organismo» vivo.

    <<Sin organización la música sería una masa amorfa, tan ininteligible como un ensayo sin signos de puntuación, o tan inconexa como una conversación que salta sin propósito alguno de un tema a otro>> (*)

    <<Los requisitos fundamentales para la creación de una forma inteligible son la «lógica» y la «coherencia». >>(**)

    <<Es más, uno sólo puede entender lo que puede guardar en la mente. Las limitaciones mentales del hombre le impiden aferrarse a cualquier cosa demasiado extensa.>>(***)

    Entre algunas otras ideas. Honestamente quise compartirla por si alguno de los lectores pueda sacar algo para aprendizaje.

    ¿Se puede aprender algo para la vida práctica a partir de estos enunciados?

    Si es así,

    ¿Podría compartir sus ideas o conocimientos  para ampliar o expandir o incluso refutarlos?

    • y **  Pág. 11, El concepto de «Forma».

    (***) Pag. 12, El concepto de «Forma».

    (Artículo originalmente publicado en Fulvida.com y compartido en este hogar para difusión)

  • Una buena fórmula

    El Eterno es fuente constante de todo lo existente.
    Es el DAR sin recibir absolutamente nada, nunca.
    El crea y da, incesante.

    Nosotros, humanos limitados, obviamente necesitamos de recibir, en el momento que dejamos de recibir perecemos.
    Lo importante, lo interesante, lo correcto es que usemos de lo recibido pero no acaparemos ni nos obsesionemos con desespero por acumular.
    Estamos para ser canales por los que fluya lo que recibimos.

    Entonces, al compartir con los demás,
    sin privarnos negativamente de lo necesario,
    estamos siendo socios activos del Creador.

    Cumplimos nuestra parte, imitamos a Él en la medida de lo que humanamente podemos.
    Estamos para compartir, recuérdalo,
    y aunque no sea el motivo, ten presente que así también te haces merecedor de buenos réditos, de bellos beneficios.

  • Oscuridad que tú puedes tocar

    Cayó la oscuridad sobre los egipcios.
    Ellos se lo buscaron y lo consiguieron.
    Qué patético es que la persona pudiendo ser feliz elige no serlo.
    Teniendo a un paso el camino de la LUZ, optamos por ir por otra senda y así ocultarla, obstaculizarla, negarla, rechazarla, cambiarla por aquello que no es luz (por ejemplo, adoctrinándonos en religión en vez de llevar una vida espiritual; sumergiéndonos en el EGO, sin atender nuestra verdadera esencia y poder).
    No solamente me estoy refiriendo a aquellos egipcios, desde el más grande al menor, sino a todos los humanos allí en donde estemos.

    Su oscuridad, así como lo contrapuesto, quedaron plasmados así:

    «No se podían ver unos a otros, ni nadie se movió de su lugar durante tres días.
    Pero todos los Hijos de Israel tenían luz en sus moradas.»
    (Shemot/Éxodo 10:23)

    En un primer momento esa noche palpable que los rodeo y tragó era simplemente eso, una noche.
    Pero, en la noche hay focos de luz, reflejos, algo que brilla.
    Al poco rato, también eso desapareció.
    La espesura era total, como cuando nos internamos en una caverna sin nada que alumbre.
    Yo hice la experiencia varias veces, en particular en Israel –pero no solamente-, y en lo personal me resultó espeluznante.
    Sí, tenía a mano linterna, celular, y a veces hasta un guía de caminos experto, pero esa sensación tremenda de impotencia pesada era inevitable.
    Claro, una cosa es estar a oscuras totales en la habitación de uno, donde se conoce la ubicación de los objetos y se puede tener cierta certeza de seguridad física; algo bien diferente es encontrarse en un ambiente desconocido por completo, ajeno y probablemente con elementos  hostiles.
    La impotencia es aterradora.
    Uno no puede ver al otro, ¡si ni siquiera se puede ver la propia mano!
    Ni la punta de la nariz es visible en esa negrura intensa, que literal o poéticamente se puede tocar.

    Como nos pasa, cuando sumergidos en problemas, egoísmo, deseos, pasiones, pensamientos idiotizantes, religión, y cosas por el estilo dejamos de percibir al prójimo para ver solamente las comiquitas que de ellos tenemos en la mente.
    Estamos a oscuras, hundidos en la ajenidad del EGO.
    Creyendo que el Yo Vivido es el único yo que podemos ser, que fuimos y seremos.
    Tratando con fantasmas del prójimo en lugar de con él.
    A oscuras.
    Amargados, aunque nos rompamos las costillas de las carcajadas.
    Como encerrados en una caverna tortuosa, oscurísima, lejana al mundo.

    Entonces, nos petrificamos en esa celdita mental.
    No nos movemos del lugar.
    Aferrados a la zonita de confort como si fuera un palacete maravilloso, un Edén genial.
    Y es solamente la zonita de confort. Algo que suponemos menos malo que otra cosa que está fuera de allí.
    Inmovilizados, paralizados, anestesiados, alelados, apocados, padeciendo impotencia constante en varios aspectos.

    Cuando esa no tiene porqué ser la realidad que vivamos.
    Ya que otros a nuestro lado, sí, al lado mismo, están con luz en sus moradas.
    Es decir, en sus vidas.
    En lo que están siendo en este mundo.
    Porque es gente que hace el trabajo necesario para destrabar los rayos de la LUZ que proviene de la NESHAMÁ y así dotar de un sentido especial, sagrado, hasta a las cosas más cotidianas y mundanales.
    Gente que apela a la humildad para ser feliz. (Te invito a que leas los links, vale la pena el esfuerzo).

    Podemos cambiar el pensamiento.
    Entrenarnos.
    Empezar a ver las cosas un poquito diferente a como lo hacemos habitualmente, y en general oscuramente.
    Estamos en capacidad de generar alternativas mentales que nos lleven a cambios en la estructura del pensamiento y así hablar diferente, actuar diferente y como consecuencia sentir diferente.
    No de un día para el otro, pues hay hábitos que extirpar mientras se generan otros.
    Hay mucha maleza para desbrozar, pero en tanto se hace, más LUZ va penetrando allí en donde debía haber estado alumbrando.
    Cada conducta favorable va sumando y fortaleciendo lo que es bueno.
    Pero, depende de ti, de nadie más.
    Claro que puedes rezar y pedir colaboración divina, así como ayuda a otros.
    Pero, en definitiva tu libertad interior depende de ti.
    Dios liberó a los israelitas de Egipto, pero pasaron muchísimos años hasta que ellos pudieron romper los esquemas mentales y avanzar por sobre las trampas del EGO y los hábitos adquiridos (personalmente y como colectivo) en la esclavitud.

    Así es gente, podemos estar aturdidos por la oscuridad o llevar LUZ, ser de LUZ (lo que en esencia somos en realidad).

    ¿Qué aprendimos de esta exposición?

  • Tu hijo te pregunte…

    En pocas palabras, muy poquitas, queda retratada una escena maravillosa, llena de luz, de vida, de bendición:

    «Y cuando mañana te pregunte tu hijo diciendo: ‘¿Qué es esto?’, le dirás…»
    (Shemot/Éxodo 13:14)

    El hijo que confía en el padre.
    El hijo que se fía en el conocimiento del padre, el cual le dirá lo que sabe, o confesará su ignorancia sin temor ni vergüenza para entonces ponerse a construir un camino de sabiduría compartida.
    El hijo que se sorprende y maravilla por las acciones del padre y las encuentra interesantes como para consultarle.
    El hijo que con respeto se entrega a una sana curiosidad y la comparte con su padre, al cual involucra en su crecimiento.
    La comunicación que fluye y tonifica.
    La Tradición que impulsa el enriquecimiento personal y de la familia.
    El campo abierto para la interrogación, donde no impera el miedo ni el despotismo.
    La claridad para abrirse a la ignorancia y comprometerse a hacer algo positivo con ella.
    El padre que se toma el tiempo y el esfuerzo de atender al hijo.
    El padre que está ahí, confiable y dispuesto para crecer junto a su familia.
    El padre que ha sido responsable en cumplir su deber y lo ha hecho además haciendo partícipe a los suyos.
    El padre que sabe para responder, y si no, no esconde su torpeza pues a través de ella perfeccionará su conocimiento.
    El padre que habla con el hijo.
    El padre que tiene un compromiso vital con el judaísmo y por ello se ocupa en nutrirse y nutrir a su parentela con el buen alimento que corresponde a cada uno de nuestro planos de existencia.
    El hijo y el padre en ese momento especial de la familia, en la cual los hijos buscan al padre, el padre se enfoca en sus hijos.
    Algún día el hijo será el padre.

    ¡Cuánto hay para aprender y compartir!
    Hazlo, si lo crees oportuno.

  • Tu hijo y tú

    «Y cuando mañana te pregunte tu hijo diciendo: ‘¿Qué es esto?’, le dirás…»
    (Shemot/Éxodo 13:14)

    Y tú, ¿sabrás responder?

  • Bó el paró

    «El Eterno dijo a Moshé [Moisés]: –Ven al faraón, porque Yo he endurecido su corazón y el corazón de sus servidores para manifestar entre ellos estas señales Mías, y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que Yo hice en Egipto, las señales que Yo hice en medio de ellos, para que sepáis que Yo soy el Eterno.»
    (Shemot/Éxodo 10:1-2)

    ¿“Bó el paró”?
    ¿Ven a faraón?
    ¿Cómo es esto?
    Humildemente supongo que sería más lógico que la orden del Eterno fuera: “Lej el paró” – “Ve a faraón”.
    No “veN”, sino “ve”.

    Porque, cuando el Eterno dice “ven” está dando a entender que se encuentra ¿dónde?
    ¿Junto a Moshé, o junto a faraón?
    Pues, junto a faraón.

    ¿No sería más evidente y razonable que Él le confirmara al profeta que estaba con él, y no con el déspota ilustrado?
    Te confieso que no es una pregunta que me surgió de la nada a mí, gente muchísimo más importante y preparada la han formulado.
    Por otra parte, el Zohar nos indica que al escuchar el “bó”, Moshé tuvo miedo, mucho miedo.
    Y nos brinda alguna explicación, que no te comparto ahora, lo siento. Mejor pídele a tu rabino/maestro judío preparado y adecuado que lo haga personalmente, si es de tu interés.

    En nuestro modesto ingenio, ¿qué podemos aportar, que además nos brinde luz para la vida cotidiana?
    Daremos un par de ideas, y con gusto recibiremos las tuyas.. siempre y cuando no sean de idolatría o lleven a ella (o sea, mesiánicos, netzaritas, “efraimitas”, judíos renovados, raíces hebreas y etc. abstenerse de comentar nada; gracias).

    Una, basada en el “Bejor Shor”.
    El Eterno no lo envía, sino que dice que estará con él.
    Le acompañará.
    Será “su sombra”, o tal vez quien le sostiene cuando ya no puede andar…
    Allí estará Él, por tanto, aunque la situación sea estresante, compleja, de pavor, Moshé tiene para descansar sus penurias y angustias, amortiguar el EGO, porque Él está hasta en los hornos de Auschwitz junto a aquellos con los que está.

    Dos.
    Hay que tomar en consideración el resto de la frase que hemos citado.
    Moshé no tenía una única misión, sacar a los israelitas de la esclavitud. Esa era una de las patas de su edificación.
    Otra era que el mundo conociera que Dios, el Uno y Único existe y que además opera a Su modo en este mundo.
    ¿Cómo se vincula esto con el “bó” en lugar del “lej”?
    Podría ser así: Moshé debía hacer algo más que hablar con el faraón para conseguir su objetivo. Ahora tenía que remover las capas y cáscaras y máscaras del faraón, para que también su LUZ de la NEHSAMÁ pudiera colarse y brillar en faraón y a través de él en su pueblo y a través de ellos en el mundo.
    Ven al faraón, para encontrarte con lo que hay de él más allá de su personaje, atravesando las charadas del Yo Vivido para encontrarse con el Yo Esencial.
    El faraón había endurecido su corazón, es decir, había dado piedra libre a su EGO para trabajar.
    Era su cómplice y socio en la tarea de oscurecer el mundo.
    Ahora el Eterno, con Sus maravillas y con la obra de Moshé, le daba a faraón la oportunidad de hacer terapia, ¿cabalaterapia?
    Para así faraón encontrará el camino para su propia liberación.
    ¿La aprovechó el poderoso impotente de Mitzraim?

    Bien, hasta aquí las dos ideas que quise compartir contigo.
    Espero que sea de provecho y bendición para tu vida y la de tus allegados.

  • Esas cosas

    La gente es bastante peculiar,
    pudiendo ser feliz prefiere la amargura.

    Somos gente.

    ¿La solución?