Como quien no quiere la cosa, ya estamos de nuevo en el mes de Elul, que es el que precede a Rosh haShaná.
Según la tradición, al inicio de este mes Moshé subió al monte Sinaí para seguir conversando con Dios acerca del perdón al pecado por el becerro de oro, y para curar las heridas que aquella traición provocó.
Cuarenta días más tarde, en Iom Kippur, bajó de los cielos trayendo el perdón celestial y las nuevas tablas del pacto.
Desde aquel tiempo, estos cuarenta días son de una impresionante importancia para el pueblo judío.
Se han ido sumando numerosas costumbres y conceptos para estas fechas, tales como rajamim, teshuvá, selijot, tzedaká, tefilá, shofar y podríamos continuar; pero no es nuestra intención en este breve post profundizar al respecto.
Simplemente hacer un momento para el recuerdo del tiempo en el cual estamos y contemplar qué podemos hacer para que estemos aquí y ahora en mayor armonía.
Mes: agosto 2021
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El mes de elul
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La magia que se desea
El humano se va inventando dioses y otros poderes extravagantes, porque está naturalmente desesperado por poder.
Hay algunas explicaciones para ello, pero no quiero que nos dediquemos a esta exploración en este momento, sino a concentrarnos en el problema que esto representa.
Pues, no solamente se pierde el foco en la sana relación con el Uno y Único Dios, que no tiene hijos, ni partes, ni reemplazos, ni competidores, ni imágenes; sino en las propias capacidades para sobrellevar situaciones y sobreponerse; o en la ayuda del prójimo.
Pero no, el humano quiere magia, se desespera por ella, busca todo lo tóxico y fantasioso en lugar de apelar a lo verdadero y con poder.
Sería un buen ejercicio que revisaras si estás poniendo tu fe en la magia, aunque parezca que sea santidad. -
El monarca no absoluto
La Torá limita el poder del rey de los judíos.
De las 613 mitzvot hay algunas que son específicas para él, y solamente para él.
De las cuales, hay tres muy llamativas y que son una clara limitante para sus aspiraciones de monarquía absoluta.
No debía tener excesivas esposas, según la ley el máximo eran 18 al mismo tiempo. A nosotros nos puede parecer un número un tanto exagerado, pero para la época en que la ley fue dada, era un harem bastante modesto.
No debía ser groseramente millonario, aunque sí disfrutar de los beneficios de la riqueza y la opulencia propias de un importante jerarca; pero, su corazón no podía estar enfocado en la obtención de propiedades y fortuna.
No debía tener caballos, más allá de los que razonablemente eran indispensables para el transporte seguro y eficiente.La Torá se encarga de dar motivos para el mandamiento de las esposas y los caballos; pero los sabios de todas las épocas encuentran por sobre ellos otras enseñanzas.
Una de las cuales, es la que compartí contigo al comenzar este artículo.
Dios quiere que el rey de los judíos esté bien equilibrado y no se deje corromper por los susurros tercos y viscosos del EGO.¿No te parece una lección muy oportuna para cualquier hijo de vecino, como tú o yo?
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División de poderes y haMashiaj
En un momento no tan lejano, allá en la Europa que pretendía ser más civilizada y avanzada, inventaron la genialidad de la división o separación de los poderes del Estado. Incluso llegaron a verse tan avanzados que pretendieron darle poder al pueblo, con esa maravilla de votar una vez cada bastante tiempo a los líderes y representes, haciendo de cuenta que con ello se conseguiría una sociedad más justa y pacífica. El teórico principal fue un tal Montesquieu, allá por el siglo XVIII, tal vez lo escucharon mencionar en alguna antigua clase de historia.
Viendo lo que era su mundo, probablemente la teoría era espléndida, limitando el poder ilimitado y por lo tanto ilimitadamente pasible de corrupción de los monarcas absolutos, y los reyezuelos no tan absolutos.
Según dicen los que saben, en una frase que la Internet atribuye a W. Churchill: “La democracia es el menos malo de los sistemas” de gestión de la cuestión pública, así como el liberalismo es la propuesta ideal para la prosperidad, el entendimiento y la paz social y fundamento de la personal.
Probablemente sea así, ¡qué sé yo!
Lo que yo sí sé es lo que la parashá Shoftim propone como clave para tener una sociedad en Shalom, con justicia y bondad, además de lealtad al Eterno.
El poder terrenal se reparte entre diferentes agentes, los cuales veremos brevemente a continuación.El rey, que debe estar siempre limitado por la Torá y ejercer su cargo respetando la Ley del Eterno y con la mira puesta en beneficiar con justicia al pueblo. No está en el trono para su beneficio, o el de su familia. No tiene el derecho absoluto. No es el amo, sino el primero de los servidores del Rey de reyes.
Su poder no proviene de las armas, ni de infundir miedo, ni tampoco del voto popular; sino que ha sido seleccionada su familia por Dios y él, como el heredero de la corona, debe hacer honor a esa elección celestial.
Su título puede ser conocido también como el «rey ungido», o haMelej haMashiaj en hebreo. Porque era ungido por el profeta o el sacerdote para indicar su elección Divina. Pero esto no indicaba ninguna superioridad ética, ni le confería poderes mágicos, ni le asignaba la tarea de ser un «salvador», ni cargaba con responsabilidad mística. Simplemente, era la confirmación de que su autoridad política estaba supeditada a la Divina Voluntad.El profeta, el cual viene a aconsejar y cuando sea necesario amonestar al monarca. Como es profeta, es decir, receptor del mensaje que le dirige el Eterno, entonces por su boca habla de Dios. Por supuesto que una de las condiciones para la profecía es la sabiduría, así pues, cuando ejerce como consejero pudiera aportar sus propias ideas, las cuales necesariamente estarían en armonía con la Divina Voluntad, pues por algo fue escogido como profeta.
Su tarea no debiera recibir paga alguna, ni tampoco estar supeditado a las extravagancias del monarca. Es un agente del Señor y no un títere del poder terrenal o de operadores externos.El Senado, compuesto por 71 integrantes. Este parlamento estaba para legislar y para servir como corte superior de justicia. Sus miembros, se supone que por lo general eran todos sabios e instruidos, personas que habían pasado años en academias de estudios de Torá, pero que además se ocupaban de aprender diversas materias para cumplir con eficiencia su noble cargo.
Era a este conjunto de dirigentes a los que el hijo del pueblo podía aspirar a ser parte y a lo cual llegaban de diversas extracciones sociales y linajes, siempre y cuando no hubiera corrupción.Jueces, los cuales estaban encargados de administrar justicia, y que ésta fuera justa (no me equivoqué, es exactamente lo que estipula la Torá). Había cortes de 3 miembros y de más también, variando su número de integrantes dependiendo del asunto a tratar.
El Sumo Sacerdote, el jefe de todos los cohanim y con la importante tarea de que el Templo funcionara correctamente y desde allí se educara al pueblo en la Torá. Por tanto, su cargo era algo más que ritual y ceremonial, pues de él dependían los maestros y escuelas que aseguraban la debida instrucción y acompañamiento al pueblo.
Si todo marchaba bien, si ninguno de los actores se desviaba, entonces se estaba construyendo una sociedad de paz, justicia y solidaridad.
Pero claro, ese es un ideal y no una realidad que haya sucedido a menudo. -
Shoftim 5781
En la parashá Shoftim/Jueces encontramos leyes adicionales que los hijos de Israel reciben de parte Moisés. Seguimos en su discurso de despedida del pueblo, que había comenzado 36 días antes de su deceso. Fue recriminando por conductas pasadas, con la intención de que no volvieran a viejas costumbres perjudiciales. Les iba animando a encontrar el camino del equilibrio, a través de estar en paz con el Eterno y el prójimo, para lo cual es necesario conocer y cumplir con los mandamientos que Él ha dado a los judíos en la Torá. Ahora sigue Moshé instruyendo a su pueblo, especificando nuevas reglas, algunas de las cuales eran innecesarias por completo en la travesía por el desierto, pero que se harán indispensables cuando se asienten en la tierra de Israel. Todos los preceptos son la mejor guía para sus vidas, en especial cuando viven en la tierra de santidad.
Entre las muchas leyes de la parashá, podemos mencionar ahora la obligación de establecer un sistema legal ordenado y las reglas para tal sistema, la imperiosa orden de llevar a cabo un juicio justo y la prohibición de aceptar sobornos. Es que, una nación sin un sistema de justicia que funcione, donde la corrupción es la que manda, difícilmente encuentre el shalom y el desarrollo. Así pues, es requerido el buen ejercicio de la justicia para la seguridad de la sociedad y la del individuo.En la parashá está escrito que cuando los hijos de Israel vengan a la tierra y quieran ser dirigidos por un rey, éste debe ser uno de ellos y no un extraño. También se mencionan las reglas que se aplican a un rey de Israel, como la prohibición de aumentar desmedidamente su propiedad; que no multiplique de forma grosera sus caballos; y que no despose más de 18 mujeres al mismo tiempo (recordemos que en aquellas épocas los reyes solían tener cientos de esposas y concubinas, no solamente por amor o placer, sino también como mecanismo para mantener alianzas y lazos con otras naciones). La idea que nos da la Torá es que el rey no debe creerse más que sus súbditos, no debe hacer abuso de su cargo, pues es un servidor del pueblo, el primero de los empleados, como también es un siervo de Dios y debe ser ejemplo de ello. Por lo cual, deberá cargar con él un rollo de Torá de forma permanente, para nutrirse de él, para ser custodiado por las palabras de Dios.
Continúa la parashá y entre otros temas que presenta, analiza el estado y el papel del profeta; Solo Dios determinará quién es un profeta y pondrá las cosas en su boca. Una persona que no ha sido elegida por Dios y, sin embargo, decide hablar en nombre de Dios, es un pecador y no debe ser escuchado. También hay que tener cuidado de aquella persona que habiendo recibido mensaje de Dios, igualmente tuerce la Palabra y engaña al pueblo, haciendo que se dirijan hacia la idolatría o la vida de pecado.
En la parashá hay una disposición para establecer ciudades de refugio para una persona que mató a otra sin querer. También se mencionan las reglas que se aplican cuando se va a la guerra, como la posibilidad de que algunas personas tengan que regresar a casa y no pelear. Por ejemplo, alguien que ha construido una casa y aún no ha tenido tiempo de inaugurarla. El que plantó una viña y aún no ha tenido tiempo de cosechar el comienzo del fruto de ella. Estas personas están liberadas de participar en la guerra como soldados.
Más adelante, hay una instrucción explícita de ofrecer paz a la ciudad del enemigo antes de que sea atacada, y una instrucción de no cortar un árbol comestible para usarlo como muro de asedio a la ciudad.
También incluye una ceremonia especial, que se lleva a cabo en caso de que se encuentre a una persona muerta pero no se sabe quién lo mató.
Hemos dejado de mencionar varios temas y montón de jugosos detalles que darían para el estudio durante meses, así que los invito a seguir buscando los textos y videos de nuestra autoría para continuar aprendiendo y disfrutando. -
Esa depresión tan terrible
Existe una depresión que se origina en un desbalance de elementos químicos en el cerebro y que puede ser paliada, habitualmente, con el tratamiento farmacológico ofrecido por los médicos siquiatras.Hay otra depresión que es frecuente ante una circunstancia dura que haya afectado la vida, como por ejemplo la muerte de un familiar cercano, un accidente grave, el despido laboral o por el estilo. En este caso las medidas farmacológicas no son la principal necesidad, sino el aprender a procesar el duelo, a recomponer el esquema de creencias y vínculos, además de encontrar nuevamente el balance en la existencia.
Probablemente hay otros tipos, pero no es mi intención extenderme en ello, sino enfocarme muy brevemente en este tipo: la depresión que se apoya en el atroz egocentrismo de aquel que lo padece. Persona que ve el mundo solamente como un instrumento para satisfacerle sus caprichos. Que manipula a quien tiene a mano, conocido o no, para sentir poder en el hecho de la manipulación. Que emplea la victimización, la queja, la amenaza de infligirse daño, el sentimiento de culpa, el reproche y algunas que otras herramientas clásicas del EGO, para alcanzar esa sensación de poder, que de otra forma pareciera no sentir. Está hundida en ideas de destrucción, de negatividad, de insatisfacción y no aplica instrumentos racionales y posibles para sentirse mejor, para llevar una existencia de plenitud; porque si resuelven los conflictos con los que manipulan, entonces sienten que se quedan sin armas para satisfacer sus deseos infantiles, primitivos, irracionales.
Es frecuente que por su comportamiento la gente les evite, o aquellos que siguen en su órbita estén padeciendo y tengan sus propias dificultades emocionales y que por ello acepten seguir en esa relación tóxica.
Estas personas no padecen su depresión, sino que la provocan y pareciera incongruente pero hasta como si la disfrutaran.
Pero, evidentemente no lo declararán ni lo admitirán, lo cual hace que resolver su caótica vivencia sea virtualmente imposible.
Precisan ayuda, pero ellos no la quieren, ya que la perciben más como una amenaza a su (inexistente) poder que como una verdadera salvación.Si tienes un amigo o familiar que padece depresión, lo mejor es que le acompañes en su camino hacia el especialista en salud mental y emocional. Para que sean expertos, y no magos, charlatanes o filósofos de cabaret, quienes le puedan dar una mano, o al menos hacer el diagnóstico apropiado.
Los chistes, la mentalidad positiva tóxica, las plegarias, y el que les pidan que estén felices no dan respuesta a lo que los que padecen de alguna depresión. -
El primer mandamiento y el que no lo es
Cuando se pregunta a la gente cuál sería el primer mandamiento dado por Dios a la humanidad, muy rápidamente muchísimas personas dirán que es cuando Dios prohibió a Adán comer de la manzana.
Evidentemente, eso es muy incorrecto en varios aspectos.
Primero, no prohibió en ningún momento y de ninguna manera comer manzana.
Segundo, tampoco fue prohibido el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Tercero, el primer mandamiento tampoco fue una prohibición.Veamos el texto y no sigamos en confusión:
«Tomó el Eterno Elohim al humano y lo puso en el jardín de Edén, para que lo trabajase y lo guardase.
Y el Eterno Elohim mandó al humano diciendo: ‘Te he dado para que comas de todo árbol del jardín; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás de él, porque desde el día que comas de él serás mortal.’»
(Bereshit/Génesis 2:15-17)El primer mandamiento fue comer de todo árbol que había disponible para el humano en la creación puesta ante él.
Luego se le puso un límite, dentro de ese mandamiento, que era no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal.
No dice no comer del fruto, sino del árbol. Por tanto, imaginarse que era solamente el fruto lo que estaba prohibido, es un error. Suponer que era una manzana, es pura fantasía que nada tiene que ver con el judaísmo y las fuentes. Creer que lo primero fue una prohibición, es apegarse a lo negativo en lugar de disfrutar de este maravilloso universo del cual somos parte gracias al Creador.Por último, realmente hay un mandamiento incluso anterior, pero que no está expresado como tal, al menos, no está escrito como ley.
Ese primer mandamiento es trabajar y guardar del ecosistema, aquel en el cual fue puesto Adam.
Triste que nos olvidemos de todo esto y por ello perdamos de vista muchas cosas valiosas y trascendentes que Dios quiso que tuviéramos en cuenta. -
Getsemaní: el monte de los olivos
Al pie del Monte de los Olivos, en la parte oriental de Jerusalén, hay un gran jardín llamado ‘Gat Shemanim’, que es muy conocido por los cristianos como Getsemaní, acá les dejo el link al mapa de Google: link.
Su nombre lo podemos traducir como «Lagar de los Óleos». Evidentemente, debe de haber habido desde antiguo alguna conexión con la fabricación del aceite de oliva en ese lugar. Probablemente se hacían allí finos óleos del venerable olivo, que luego encendían llamas sagradas y profanas, perfumaban cuerpos y hogares, sazonaban ricos platos de la estupenda cocina mediterránea y medioriental.Algunos dicen que en este jardín hay unos diez de los olivos más antiguos del mundo, ¡esos que tienen más de mil años! Incluso pueden tener cerca de 3.000 años, aunque los botánicos creen que los olivos no pueden existir más allá de los 1.500 años.
Probablemente no llegaremos a saber su edad, y de hecho, no creo que sea un dato relevante para nuestra vida.
Lo fascinante es su presencia, su vetusta y honorable presencia que nos conecta con otros tiempos, otras realidades sociales y materiales.
Estos organismos que sobrevivieron invasiones, hecatombes, terremotos, exilios, regresos, nuevos exilios, el ir y venir de culturas y lenguas, la matanza en nombre de religiones que dicen ser del amor.
Allá están, los olivos contemplando al mundo pasar, al humano transcurrir.La fantasía religiosa inventó historias en sus veredas, haciendo que mágicamente resonaran como cadenas celestiales la esperanza en la agonía y la muerte que la literatura imaginativa religiosa creó.
Allí fueron erigidos templos a dioses y se veneran aún hoy imágenes de deidades paganas.
En ese lugar dicen que caminó un dios humano, un profeta que se profetizaba a sí mismo, un rey sin trono, un salvador que no redime; en fin, la narrativa puede ser portentosa, aunque carente de asidero en lo espiritual y en la realidad material.
Todas estas cosas, no las vieron aquellos ancianos olivos, porque no ocurrieron.
Sin embargo, ellos están allí, imperturbables, viendo al mundo pasar, al humano caer y volver a levantarse.¡Las aceitunas se han utilizado en la Tierra de Israel durante más de diez mil años!
La ciencia lo demuestra, a diferencia de los relatos mágicos de las religiones, esto sí es comprobado y cierto.
Se han estado cultivando prolijamente durante 6.000 años.
Campesinos y artistas de la cocina han aprendido a sacar partido de esas frutas benditas.
De hecho, la aceituna es una de las que fueron mencionadas por Moshe Rabbeinu en Parashat Ekev, como parte de las siete especies con las cuales Dios ha bendecido a la Tierra de Israel.Cada vez que comas una aceituna o que uses aceite de oliva, puedes dirigir tu pensamiento al Creador y a Su ciudad, que es Jerusalén.
Y pedir para que el pecado, la religión, la idolatría, no sigan mandando en el mundo.
Puedes también nutrirte y agradecer. Disfrutar y vincularte.
Desaprender los mitos y creencias que esclavizan y prepararte para aprender lo que te fortalece y empodera. -
La vivencia espiritual
Por la contaminación del pensamiento mágico religioso, la gente ha llegado a creer cosas de la espiritualidad y lo espiritual que son diametralmente opuestas a la realidad.
Es que, como ya hemos enseñado y explicado en numerosas ocasiones, lo religioso está en la antípoda de lo espiritual; lo que no volveremos a explicar ahora.
Simplemente tengamos en cuenta que espiritual no significa algo místico, ni epifanías, ni música «celestial», ni sentirse una manera «especial», ni sentimientos de euforia, ni velas, ni aislaciones metafísicas, ni todo ello que se suele contar como espiritual.
Espiritual es aquello que los humanos somos, NO ES lo que estamos siendo.
Espiritual es eso que cada uno es, la NESHAMÁ, la chispa de la Divinidad.
También es vivir de acuerdo al código de conducta que el Creador ha implantado en cada NESHAMÁ, y que ha hecho explícito en lo que se denominan Siete Mandamientos para las Naciones y los 613 Mandamientos de la Torá para la Nación Judía. Entonces, cuando pensamos, hablamos, hacemos en sintonía con ese manual de vida, creador por Dios, estamos viviendo la espiritualidad a pleno. Con algo tan prosaico y corriente como siendo respetuosos con nuestro prójimo, estamos actuando como reflejo del espíritu que somos. Al dar unas monedas al necesitado, también. Cuando encontramos un objeto perdido y lo devolvemos, eso es espiritual. Si ayudamos a cruzar la calle a una persona con dificultades físicas, estamos poniendo en actos la espiritualidad. Por supuesto que si rezamos, a Dios y solamente a Él, pero no solo con ello basta y alcanza, es simplemente uno más de los muchísimos modos que tenemos de descubrir la espiritualidad en este mundo.
Porque el mundo espiritual no está divorciado del material, como nos quieren hacer creer desde algunas ideologías; por el contrario, ambas realidades están íntimamente vinculadas y se complementan.
Es por ello necesario despertar a la conciencia espiritual, darnos cuenta de lo complejo y a la vez sencillo de nuestro mundo.
Como no tenemos las herramientas para comprenderlo completamente, e incluso ni siquiera en su gran parte; pero con las que tenemos ya alcanza para maravillarnos y descubrirnos como integrantes necesarios e importantes de él.
Somos piezas sagradas en un mecanismo sagrado, que no precisa de religiones, ni imposturas mágicas, ni grandes palabrerías, ni devoción a santos o rabinos y mucho menos a clérigos de religiones. Simplemente precisamos vivir reflejando nuestra NESHAMÁ.
Si no conocemos nuestros mandamientos, aquellos que nos corresponden, con tener en cuenta la meta de construir SHALOM, ya alcanza. Esto es, pensar, comunicar y actuar con bondad y justicia. -
A los buenos que les va bien y a los malos que no
En Parashat Ree, Moshé informa al pueblo de Israel que Dios de manera constante les está ofreciendo la oportunidad de recibir una ‘bendición y una maldición’, la opción la tienen ellos.
Por ello, si caminan en el camino de Dios, es decir su conducta está pautada por los mandamientos del Eterno, actúan movidos por los valores de la espiritualidad, evitan el caer en las trampas del EGO, entonces como consecuencia natural y lógica vivirán la bendición, llevarán una vida de plenitud, incluso en la dificultad.
A esta bendición las mentes primitivas lo verán como una recompensa o premio. Algo así como que Dios premia para festejar las buenas acciones, esa es la manera infantil de contemplar la realidad. En la misma línea de estrechez mental, se hablará de castigo, como si Dios estuviera blandiendo una vara penalizadora para maltratar a los niños que se portan mal. Pero, cuando ampliamos nuestra mirada y contemplamos espiritualmente, lo que reconocemos es que la consecuencia de nuestros actos es vivir sufriendo, lo que puede ser correctamente llamado como maldición.
Aquí serían válidas muchas preguntas, como por ejemplo: «Pero, yo me porto bien. Hago todos los esfuerzos para ser cumplidor de los mandamientos. Evito desviarme detrás de deseos impuros. Entonces, ¿por qué sufro?».
Otra de esas preguntas clásicas y habituales: «Aquella persona tiene actitudes horribles, se la pasa pecando, es ofensivo, se burla de las cosas de Dios y sin embargo le va todo bien en la vida».
Evidentemente ni la propia Torá da una respuesta certera a estas y otras cuestiones muy frecuentes y que llaman la atención. Tanto los profetas, como los sabios y los filósofos han dado sus diferentes versiones de la cuestión. También hay todo tipo de corruptos y piratas de la fe que pautan con sus doctrinas y fantasías modos de explicar la realidad que suelen arrancarnos de la pureza y belleza de la Torá, para llevarnos hacia terrenos muy peligrosos, pero que a simple vista son atractivos.
Como sea, quedarán pendientes las respuestas ciertas y que satisfagan a todos.
El hecho cierto es que Moshé, con toda su sabiduría y autoridad espiritual, nos dice que no dejemos de actuar de acuerdo a los mandamientos del Eterno, que hagamos el bien, porque la consecuencia siempre es la bendición. Lo entendamos o no, lo creamos o no, quede a la vista siempre o no.
Por ello, tener siempre presente que ante nosotros está abierta la puerta de la bendición y la de la maldición, y Dios nos pide que siempre optemos por la de la bendición.
Lo que sí es necesario recalcar que si bien estas palabras de Moshé podrían ser aplicadas a los individuos, en realidad se está refiriendo a la nación judía en su conjunto, por tanto, no aplica a los eventos que ocurren individualmente sino a la nación.La parashá Ree continúa contando que Moshé les avisa que cuando lleguen a la tierra, deberán realizar una convocatoria popular en la que leerán las bendiciones y maldiciones. La convocatoria masiva se llevará a cabo en el área de la ciudad de la actual Nablus, que era la original Shejem o Siquem, frente a las montañas de Guerizim y Eibal.
La lista de bendiciones y maldiciones se puede leer en la parashá Ki-Tavó, donde también se describe el efecto aterrador de la maldición llevada a su punto más dramático, así como el estado de bienestar que se produce como consecuencia de la bendición.Continúa nuestra parashá con una lista de mitzvot, de mandamientos que Dios plantea para la nación judía. Entre otras se encuentra la prohibición del culto idolátrico, el deber de romper los altares de los ídolos, ofrecer sacrificios exclusivamente a Dios a su debido tiempo, el tener un lugar dedicado al culto del Eterno en el lugar que con Él elija. También queda prohibido escuchar a un falso profeta, se detalla la lista de animales kosher para comer y los que tienen prohibido comer. Adicionalmente se menciona: preocupación por los débiles de la sociedad, la obligación de prestarles asistencia y protección, de cuidar de nuestro prójimo para que empobrezca, liberar a los esclavos y se mencionan también las tres fiestas de la peregrinación al templo: Pesaj, Shavuot y Sucot.
Son algunos de los preceptos de la Torá para la nación judía que nos ayudan a los judíos a vivir espiritualmente, a convertir nuestro Yo Vivido en un mejor reflejo de nuestro Yo Esencial (Neshamá, espíritu).