Categoría: Opiniones e ideas

  • Despertando conciencias

    More Yehuda Ribco, quiero relatarle una experiencia, espero dedique unos minutos a este texto.
    Yo queria que sepa sobre mi gratitud, le explico un poco.
    Fui cristiano protestante de los tradicionales mas no de aquellas lineas extrañas que intenta mezclar judaismo y ctistianismo (ahora puedo decirlo asi).
    No llegue a caer en la secta del falso mesianismo por muy poco. De niño creci en un ambiente catolico, inclusive estudie en un colegio de dicha ideologia. Hasta participe de pequeño como acolito en alguna misa. En la adolescencia me volvi protestante al no hallar respuesta en muchas incognitas sobre lo que entendia de fe en aquellos tiempos.
    Luego ya en la adultez conoci a un seudo pastor que se hacia pasar por more, segun él, era entendido en raices hebreas y que habia estudiado con judios en costarica!
    Lo que me llevo a querer indagar, investigar, quien sabe?
    Lo unico que uno quiere es acercarse a su Creador.
    Aquello me llevo hasta su web.
    No le negare que leyendo sus escritos en serjudio.com me hicieron incluso hasta una vez llorar, pero todo aquello era ego, fanatismo, ceguera espiritual, necedad.
    Ahora lo entiendo.
    He revisado mucho de las respuestas que sobre ideologias distintas, admiro su paciencia y dedicacion.
    Gracias more!
    Se que hay muchos como yo, con una experiencia parecida.
    Hoy en dia observo el noajismo junto a mi familia. No le negare que pienso hasta buscar la conversion en un futuro con responsabilidad y orden ya lo entendi bien!
    Sin embargo eso ya es otro tema, lo grandioso es que disfruto del monoteismo genuino, sin inventos, sin fraudes.
    Gracias more nuevamente, no deje de realizar tan gran labor es un merito enormeee!
    Saludos


    Recibí este mensaje, que agradezco enormemente y con permiso comparto.

  • Tus enemigos Hashem

    Últimamente me estoy encontrando con mucho auto proclamado sabio de cosas judías y asuntos divinos.
    Sin vergüenza y con mucha determinación se despacha con interpretaciones “bíblicas”, decreta procedimientos de vida (halajot), impone creencias, marca la agenda de la gente que anhela espiritualidad y cosas por el estilo. Salen a montones, al menos los veo en los tiempos recientes, tal como hongos después de la lluvia en redes sociales, a cada paso me tropiezo con ellos en Facebook, por ejemplo.
    Al rascar la corteza, solo un poquito; al quitar de la vista las tupidas barbas y gorros exóticos, uno encuentra en la mayoría de las ocasiones a gente que no es judía, ni por nacimiento ni por conversión leal y legal.
    Muchos se etiquetan como esos amorales llamados “judíos mesiánicos” (que no son judíos, ni tampoco mesiánicos), o todas las variantes cristianas bizarras que se disfrazan de lo que creen es judío y rechazan admitir su real pertenencia a la religión cristiana, pero que son eso: cristianos disfrazando su fe extraña de lo que ellos creen es algo judío.
    Otros directamente se encasillan como judíos “ortodoxos”, y otros pretenden ser los herederos de vaya uno a saber que mística línea invisible que les da potestad y autoridad para inventar cosas religiosos que quieren hacer creer que es verdadero judaísmo.
    Lamentable es cuando judíos irrumpen con estas atrocidades y consiguen ser admirados y elogiados por las masas que van camino al matadero.

    Son tantos los disparates, errores, tergiversaciones, locuras, delirios, divergencia de pensamiento, EGO abrumador, que no me da para poner aquí ejemplos.
    Solamente me recuerdo, al pasar no más, los que dicen que solo se puede usar el nombre yahuawuaeh para denominar a la deidad. Que es pecado decir el Eterno, Altísimo, Señor, Adonai, Elohim, Hashem, Dios y otras nombres y formas de referirse a la divinidad.
    Lo triste y lamentable es que tienen un gran arrastre, aunque sean atrocidades que se caen al más mínimo análisis, bien pronto están los que dicen “Amén ajim querido, yahuauwehwh te ha echo llegar la berachot del borejolam Amen Amen ajim chalom chabat» tzewahokot”.
    Y no estoy inventando nada.
    Este es solamente un mínimo ejemplo de eso que tanto me está mortificando, por la estafa que representa, por la maldición que está sembrando en la vida de los que aceptan tales atrofias morales.
    Ni que hablar cuando además meten a “yeshuashuaj jamasiach” y toda la sarta de tonterías que se abotonan a ello.

    El otro día, sin ir más lejos, un tipo se me puso a querer disertar acerca de que los culpables de todo lo horrible que le ha sucedido al pueblo judío sin dudas es culpa de los judíos.
    ¿Cómo iba a ser otra manera?
    Pomposo y pesado, me quería enseñar que no hay que ponerse en el lugar de la víctima, porque los judíos no lo son ni fueron, sino algo malo habrán hecho que holocausto, inquisición, expulsiones, pogromos y tantas otras linduras han ocurrido en nuestra historia.
    Ante el evidente tufo antisemita de la aserción, el tipo disparó una sarta de palabras que suenan importantes y cultas, pero son simplemente humo, vacío y pedante. Adobado con mucho de odio visceral a lo judío, aunque se hace pasar por uno o algo así (no entendí ni me intereso)… cosa rara…

    Entre otras cosas decía que Dios no tiene enemigos, porque nadie es oponente para Él.
    Esto lo disparó cuando le quise explicar que muchas de los eventos negativos tienen una base en el rechazo de la gente hacia Dios, por tanto a todo lo que pudiera llevarnos a Él. Por supuesto, el pueblo judío con su cultura basada en la Torá es el máximo exponente de lo que hay que extirpar.
    No es que no existan otras causas, como las económicas y sociales, entre otras.
    Sí, e incluso alguna vez algún judío pudo actuar de forma tal de ganarse el desprecio de sus vecinos gentiles, claro que sí.
    Pero negar la evidencia de que hay enemigos de Dios, el Uno y Único, porque su creencia dice que no existen enemigos de yahuaeweh… es simplemente ignorancia ,o falacia, o delirio, o todo junto.

    Así que Dios no tiene enemigos… entonces:

    «Cuando el arca partía, Moshé [Moisés] decía: ‘¡Levántate, oh Eterno, y sean dispersados Tus enemigos! ¡Huyan de Tu presencia los que te aborrecen!’»
    (Bemidbar/Números 10:35)

    De hecho, el salmista inspirado por Dios ha declarado lo que es el destino de estos chantas, estafadores y difusores de la maldición:

    «Porque he aquí Tus enemigos, oh Eterno; porque he aquí, Tus enemigos perecerán. Serán dispersados todos los engañadores.»
    (Tehilim/Salmos 92:10)

    Todos ellos, enemigos del Eterno serán dispersados.
    Sean los que se arman contra Israel y los judíos, como los que inventan libelos antisemitas, como los que se asocian para destruir la Presencia de Dios a través de Su pueblo, como los que quieren usurpar la tierra de los judíos, como los que quieren usurpar la identidad judía, como todos estos engañadores… todos ellos tienen una suerte echada, y no es de bendición ni de vida.

  • ¿Hay alguien ahí? ¿Me escucha?

    Rezar es un dialogo perfecto. El Creador nos escucha y no solo esto, nos responde por medio de lo que nos acontece, bien sea salud, riqueza, paz, etc. Sus señales están en todos los recorridos de la vida. Incluso cuando no las vemos. Incluso si decidimos no verlas y creer que todo es producto de la lógica o del azar.

    Cada rezo es una audiencia personal y privada con el Creador. Sin mediadores, sin ayudantes, sin gestores ni intermediarios de ningún tipo cualquiera sea su nombre.

    Reza aunque el Creador sepa de antemano todo, aunque sepas que tu rezo no Le aporta ningún beneficio a Él.

    Aunque estés convencido que no es necesario pedirLe, igual puedes hablarLe. Rezar no es necesariamente pedir.

    Siempre nos sobran palabras, muestra de esto, por ejemplo, es todas aquellas que dejamos en las redes sociales o el wassap. ¿No será beneficioso dedicar algunas al Creador? Por ejemplo: «Gracias por este nuevo día», «gracias por el dia que pasó», o «sabes que hoy me pasó esto…»

    Toma en cuenta:

    • Estás ante Quien todo lo bueno y agradable de Este Mundo está en Su poder y todo se conduce según Su voluntad.
    • Puedes presentarte sin previa cita ni esperar turnos.
    • Lo que digas y pidas será cabalmente comprendido incluso si no eres diestro expresándote.

    Sé feliz, sé noajida.

  • decidiendo ser yo

    Hace unos días recibí la visita de un viejo amigo, el cual tengo algunos años de conocerlo, y al ver mi biblioteca improvisada, me pregunta si dentro de mis libros tengo uno que le ayude a cambiar el carácter.

    Le dije que si bien tenía uno que explicaba la diferencia entre carácter y temperamento, yo no lo entendía muy bien; pero que por el conocimiento que tenía de su vida, así como del que he obtenido de mi propia vida por las experiencias, la reflexión y algunas lecturas, creía que ambos vivíamos engañados sobre lo que suponemos es nuestro carácter.

    Desde infantes se nos dijo que heredamos la personalidad de alguno de nuestros padres; que no solamente nos parecíamos físicamente alguno de ellos, sino que también respondíamos a ciertos estímulos de la misma forma que ellos lo hacían.

    Sobre esa base y al ir creciendo, se reforzaba ese credo pues lo reafirmaban familiares, maestros, amigos, conocidos. Teníamos el mismo carácter del papa, mama, abuelo, abuela, pues éramos alegres, enojones, iracundos, risueños, malhumorados, vengativos, pacíficos, etc, tal y como demostraba serlo alguno de los progenitores.

    Convencidos de ello fuimos creciendo, y respondiendo, igual que respondería papa o mama, ante lo que se nos presentaba; dando por cierto que es era nuestro real, sincero y verídico carácter.

    Hoy en edad adulta, y con una sincera crisis existencial, nos preguntamos si realmente somos nosotros, o somos otra persona diferente a quien nunca hemos dejado que exista ni en el cuerpo ni en la psiquis, por el credo que solidificó las vivencias respondidas como si fuera cierto que heredamos el carácter de papa o mama.

    En palabras de un amateur de filosofía, nuestro dilema de existencia es uno del ser. Juzgando nuestro tiempo de vida: ¿hemos sido (y actuado) realmente como somos nosotros, o hemos sido (y actuado) como alguien que no somos nosotros sino otro? ¿Si no me hubieran dicho mis padres que me parecían en carácter alguno de ellos, cual hubiese sido mi carácter? ¿Soy yo realmente yo, o soy otra persona?

    Y no es solamente el que escribe quien cuestiona a la vida sobre mí ser, ni es solamente mi amigo quien en su búsqueda cuestiona si su carácter es de él.

    Ha sido la CBterapia de Ribco la que ha insistido sobradamente que el “Yo Vivido” es el psico-yo más falso de la persona pues lo construye lo más pasajero de la realidad humana; ha sido la Logoteriapia de Frankl quien ha demostrado cómodamente que al hombre las circunstancias no le deciden su carácter para de enfrentarlas; ha sido la filosofía Humanista de Fromm quien abundantemente ha demostrado que el carácter humano no ha llegado a originalizarse pues la historia ha revelado que el hombre ha pasado de un totalitarismo a un conformismo y viceversa, por el miedo humano a enfrentarse a la existencia como un ser único.

    Después de algunos minutos de charla mi amigo y yo nos preguntamos si nos hubieran dejado expresarnos libremente, respondiendo a las circunstancias de manera espontánea, ¿Cuál sería nuestro carácter? ¿Una copia a la del progenitor o uno original e independiente al de cualquier familiar?

    El lector reflexivo puede notar, lo que notamos ambos charlistas: en el aquí, y en el ahora, las condiciones para esas preguntas son las mismas; podemos expresarnos libremente así como responder a los eventos de manera espontanea, pues llegamos a la edad adulta, y en nuestra edad gozamos de independencia parental, por lo que la construcción de la respuesta, y la del ser, podemos iniciarla ya, estudiando, reflexionando, leyendo, observando, actuando.

    Pero muchos la crisis de existencia, del ser o de la identidad, no llega. Pero para los que llega una crisis existencial, no importa la razón por la que llegó, lo que importa es que se presente, pues demuestra la propia disconformidad humana al comodismo, así como el impulso hacia lo vivo y cambiante; y de los miles de artículos a los que puede recurrir, recomiendo este (junto con una bienvenida al nuevo nacimiento):

    https://serjudio.com/rap701_750/rap745.htm

  • Lo que me gusta del fútbol

    Alguien dijo que es más fácil y mejor promover lo que te gusta que atacar aquello que no te gusta. También que es mejor ser pro “algo” que anti “algo”, lo que significa definirse en relación a los valores en los que creemos y no en relación a aquello en lo que no estamos de acuerdo.

    Justo hoy cuando el mundo se “detuvo” para presenciar una final esperada y publicitada por tanto tiempo, en la que vimos a unos llorando de alegría porque “ganamos” (aunque no hayan participado en el juego) y otros llorando de tristeza porque “perdimos” (no sé qué), enumeremos algunas enseñanzas que podemos extraer de lo que es el show equivalente al coliseo romano de antaño:

    Me gusta que para conseguir un objetivo se precisa una estrategia. Las improvisaciones son caras. Así como en la vida.

    Me gusta que entrenar y ensayar las jugadas sea crucial para el juego. Quienes se preparan manejan mayores posibilidades de ganar que aquellos que manejan las circunstancias según se presenten.

    Me gusta que aunque el jugador crea que nadie lo está viendo cuando comete una infracción sucede lo contrario, hay miles de pares de ojos viéndolo. Y según los Sabios de la Luz, así es Este Mundo, hay un ojo que nos Ve todo el tiempo.

    Me gusta ver que es claro que el esfuerzo depende de cada jugador y no así el resultado. Incluso en el último segundo puede cambiar el marcador para bien o para mal.

    Me gusta que incluso cuando se cree que el juego está perdido TODO puede cambiar en el último momento. Tal cual en la vida cuando creemos que una situación está escrita y sellada es posible que al final todo cambie para bien.

    Me gusta que sea un deporte que brinda la oportunidad a personas de escasos recursos para que exhiban sus habilidades y puedan salir de la pobreza en la que nacieron.

    Me gusta que más allá del show haya equipos que crean fundaciones para ayudar a causas nobles y justas.

    Me gusta que cada posición en la cancha sea de gran importancia. De esto aprendemos que cada quien desde su lugar tiene algo para aportar al equipo.

    Me gusta que no todos puedan ser delanteros, ni todos porteros. Cada quien tiene una identidad en la cancha, así como en la vida cada quien tiene una identidad espiritual con la cual puede hacer su parte.

    En fin…

    Hay mucho para aprender de este deporte que nubla la razón.

    Sé feliz, sé noajida.

  • Enseñanzas de Shavuot para la eternidad

    ¿Por qué el Creador decidió que la Torá fuera entregada en un monte y no en otro lugar?
    Porque la gente de aquella época, y en todo lugar, asociaba los montes con el contacto con la divinidad, sea ésta cualquiera que fuera.
    El proceso de cambiar la mentalidad de los israelitas para llevarla a estar en sintonía con la NESHAMÁ requería pasos medidos, cortos, precisos.
    El apuro, el desvío, podía llevar a perder la ruta o retrasar el avance mucho tiempo.
    Por ello, a lo que no era esencial y de urgencia, se lo podía ir corrigiendo cuando hubiera una oportunidad.
    Hace 3329 (en Siván de 2448) todavía no era indispensable romper la creencia (errónea) de que para comunicar con Dios se precisa estar encima de un lugar alto físico.
    Esto nos enseña…

    ¿Por qué el monte Sinaí?
    Más allá de la diversidad de explicaciones midráshicas, todas ellas valiosas y con enseñanzas, podemos brindar otra respuesta.
    Este monte no tenía nada en particular que lo distinguiera.
    Era uno más del montón.
    Otro cúmulo de rocas semi pelado en medio del desierto.
    Si bien tenía una cueva y agua dentro de ella, allí arriba, no por esto ameritaba algún reconocimiento especial.
    Simplemente, era.
    Estaba en la vía hacia la Tierra que había sido prometida, era una parada corriente y sin peculiaridades.
    No era el monte lo relevante, sino lo que sucedió sobre él y a sus pies.
    Podría haber sido ese, o el que estaba dos kilómetros más para allá. Poco cambiaba la cuestión.
    Esto nos enseña…

    ¿Por que en el desierto?
    Porque no había estado o reino que tuviera plantada su bandera en él.
    Para que los judíos entendieran que este regalo de los Cielos no iba a estar solamente vinculado a su tierra patria, Israel; sino que sería parte de su identidad a partir de entonces.
    Allí donde fueran, la Torá sería su compañera, sus mitzvot el estilo de vida requerido.
    Si bien la propia Torá se encarga de especificar que las mitzvot son para ser cumplidas en la tierra de Israel, el hecho de que Dios escogiera el exilio para entregarla nos indica que también en el exilio la Torá nos acompaña.
    El ideal es su realización en la tierra de santidad, pero el entrenamiento se hace allí en donde el judío esté.
    Esto nos enseña…

    ¿Por qué no en Ierushalaim?
    Por lo mismo que lo explicado en el punto anterior.
    Pero además, porque Ierushalaim es para que se revele la Torá interna, aquella que está en nuestra NESHAMÁ, que es el código ético natural, el que es llamado por el profeta como BRIT JADASHÁ (no confundir con el nuevo testamento, al que equívocamente también llaman de esta manera).
    La Torá (escrita y oral) tiene su foco de recepción en el exterior, en el exilio, en la materialidad del desierto. Allí cobra existencia para la conciencia del hombre, aunque ya tuviera existencia desde el tiempo cero.
    Pero la Torá “del Mashiaj”, esa que está inscrita en la NESHAMÁ y no se escribe ni en papel o pergamino, no se esculpe en piedra; esa Torá esencial se descubre en la revelación del Eterno en Ierushalaim.
    En la Era del Mashiaj será cuando cada uno actúe desde la ética y no desde la moral. Cuando la ley sea vivida en su plenitud y no como una imposición o una obligación.
    Esto nos enseña…

  • Lo que no me gusta del fútbol

    Más allá de ser un juego en el que se precisa preparación, destreza, inteligencia, rapidez para tomar decisiones, sentido de equipo, y muchas otras actitudes y aptitudes, hay cosas que no me gustan:

    No me gustan los jugadores que fingen ser golpeados y exageran las caídas, todo para sacar ventaja en una jugada, en lugar de valerse del talento que dicen tener para hacer sus jugadas.

    No me gusta el falso heroísmo que los medios de comunicación se ocupan en proyectar en los jugadores. En realidad no realizan actos de gallardía alguno.

    No me gusta que a espaldas del árbitro golpeen al rival y se salga con la suya, incluso haciendo que el otro jugador sea golpeado.

    No me gusta que el jugador estrella ignore a sus seguidores, les niegue un saludo, una foto, o si lo hace es porque es parte de su contrato y para eso le pagan.

    No me gusta ver como un solo jugador celebra el gol ignorando todo lo que sus compañeros hicieron para ponerle la pelota en sus pies y que solo tuviera que anotar.

    No me gusta ver cómo personas defienden hasta con su vida a jugadores que ni siquiera saben de la existencia de sus seguidores.

    No me gusta ver cómo los jugadores en su vida social cometen crímenes y logran zafarse de la justicia según en aras del deporte.

    No me gusta quienes critican a otros solo porque no apoyan a su selección.

    No me gusta que asuman que soy del Barcelona o del Madrid, que voy por Messi o Cristiano.

    No me gusta ver cómo los grandes equipos son grandes solo porque detrás de ellos hay grandes inversores pagando millones de millones para comprar jugadores estrella. Mientras los equipos chicos tienen un gasto limitado y es muy poco probable que algún día puedan ganar un título.

    No me gusta que el mundo gire en torno a un deporte que hoy en día promueve antivalores, viveza, picardía, malicia, violencia física y verbal agazapadas.

    No me gusta que los fanáticos del futbol conozcan todo lo anterior y aun así lo apoyen porque a la final es un deporte y qué más da.

    No me gusta que lo llamen profesión, ya que no es algo para lo que se estudia pero se gana millones, en cambio aquellos que estudiaron y ejercen una profesión probablemente nunca en su vida podrán ganar lo que un jugador “profesional”.

    No me gusta que la habilidad para meter una cosa redonda entre dos palos, sea considerada como una hazaña, que cataloga de héroes a los que lo consiguen, no solo me parece desproporcionado, sino ridículo.

     

    No me gusta que a niños recién nacidos les pongan nombres de jugadores estrella creyendo que de ese modo el niño crecerá y se convertirá en uno. Eso no pasará.

    Y que nadie se engañe, que yo no odio este deporte, de vez en cuando hasta veo algún mundial, simplemente no me atrae la idea de ver a personas como supuestos héroes.

    En fin, no me gusta el paroxismo creado en torno a los jugadores.

     

  • Media naranja noajida

    Uno de los grandes retos que afronta la persona que es consciente de su identidad noajida es la búsqueda de pareja. Dicho paso tiene el potencial de reafirmar la identidad o diluirla.

    El dilema del noajida soltero está en enamorarse de alguien que no tiene consciencia de su identidad espiritual. A este respecto en la medida en que van pasando los años se va tornando una decisión más compleja, puesto que cuando se quiere formar una familia el hecho que la otra persona se sepa noajida o no, se vuelve decisivo.

    El haber pasado tantos años en relaciones con noajidas que no son conscientes de su identidad espiritual y haberse formado en un marco  mayormente secular hace que ciertas personas no se cuestionen si quieren tener una pareja noajida; espontáneamente se juntan con gente conocida y si cumple más o menos el perfil deseado entonces se da el gran paso de la vida en pareja.

    Otros factores como la influencia familiar, la religión en la que fue criado, la opinión del grupo, ver a los amigos formando hogares, etc, hacen que se genere mayor presión en tan importante paso.

    A veces, en la elección de la pareja se es más calculador, se piensa en la crianza de los hijos, en qué o cuáles valores se les transmitirán.

    Por lo visto el y la noajida solteros tienen un gran reto: Dejarse llevar por la razón o por los sentimientos. Negociar parte de su identidad espiritual a cambio de la compañía de otro ser humano.

    «Estoy enamorado de fulanito/a pero en su casa son santeros, católicos, evangélicos, mesiánicos, etc, y me ha dicho que si nos casamos y tenemos hijos tendremos que bautizarlos porque para la mamá (futura suegra) es una ofensa que no se bauticen los niños».

    Es muy probable que el noajida decida ceder lo que en otrora consideró importante. Casos hemos visto de personas que participaron aquí en años anteriores y a causa de la pareja decidieron abandonar su consciencia espiritual.

    Esta reflexión podría ir acompañada de algunas pautas para conseguir pareja con consciencia espiritual noajica, pero para eso primero habría que expandir el conocimiento de las leyes dadas a Noaj y que millones de personas puedan interactuar y de allí se formen familias cuyo fundamento sea los Siete Mandamientos.

    Para no sentir que quedo en deuda brindo algunos consejos que no son verdades absolutas:

    • Conozca a la persona (un café, una charla, situaciones cotidianas que permitan ver algo del otro, cómo piensa, habla y actúa.
    • Conozca a la familia de la persona. Para muchos hacer esto implica darle carácter serio a la relación y prefieren no hacerlo, pero la verdad es que cuando te casas con una persona te casas con la familia de esa persona.
    • No de por sentado que las cosas se resolverán en el camino o que el otro tendrá la voluntad de dejar a un lado todo lo que recibió en casa. La gente no cambia y si lo hace es para peor.
    • Hablen de temas importantes para ambos: Creencias, valores, actitudes politicas, espiritualidad, familia, etc.
    • No se deje llevar por lo que el otro comparte en redes sociales. El Fakebook por ejemplo muestra una persona muy distinta a quien en realidad se es.

    Estoy seguro que los amables lectores podrán brindar otras pautas basados en su experiencia.

    Sé feliz, sé noajida.

  • El Placer de Aprender

    Luego de escuchar un programa de radio, en el que hablan de la importancia de la educación me pregunté:
    ¿Se está educando a la nueva generación, o se le está entrenando para ser esclavo?
    Porque el énfasis primario que se le da a la educación es poder ser competitivo para los retos sociales actuales, tener trabajo, o recursos.

    Otros énfasis secundarios que se les da a los estudiantes (pero “camuflados”) es el poder tener status social, ser alguien importante o de respeto, o bien, tener poder, dinero, prestigio, cosas.

    Y por culpa de la premisa de estudiar para competir- poseer-tener,  nadie estudia por el placer espiritual que da el aprender algo nuevo que no se sabía. Porque ese placer no se puede cuantificar en billetes.

    La ausencia de estudiar por el placer de aprender, me parece que no es un fenómeno exclusivo de mi sociedad; aunque prefiero hablar con propiedad de la mía.

    Concluí que los motivos por los cuales se les insta a los estudiantes a estudiar, es el equivocado, pues los están transformando en robots cuando se les motiva a estudiar para tener “un mejor futuro” (una de las racionalizaciones favoritas de muchos padres); y no se les invita a descubrir el placer de estudiar para aprender algo nuevo.

    Pero esa conclusión no la saqué solamente por oír mi programa de radio favorito, sino por haber sido estudiante nuevamente luego de algunos años sin serlo. El rodearme de jóvenes cuyos motivos de estudio estaban concentrados en tener trabajo-poder-placer-dinero-cosas- me preocupó.

    Porque siento que nos estamos volviendo seres masificados, y no evolucionamos hacia personas creativas, descubridoras, imaginativas y creadoras.

    Bajo la visión de estudiar por el placer de aprender algo nuevo, toda fuente se vuelve inagotable: los mandamientos noajidas, la psiquis del hombre, las artes, serjudio y fulvida, los libros, las paginas web, etc; y lo mejor de todo, es la inyección de vida que ese placer nos da.

     

     

     

     

  • No hay ventaja para el hablador

    «no hay ventaja para el hablador» (Kohélet/Eclesiastes 1.11)»

    Existe cuanto charlatán que se vende como el dueño de lo místico, que abre la boca como si conociera todas las respuestas a todas las preguntas, que se molesta cuando alguien le dice «así no es, usted se equivoca» y opta por regañar a su audiencia cuando esta le increpa y expone su ignorancia ante los demás.

    Charlatanes que lanzan indirectas en sus habladurías disfrazándolas de perlas de los Sabios sólo para ejercer control sobre quienes lo cuestionan, que luego de terminar sus chácharas llama aparte a aquél que lo «avergonzó» para agazapadamente pedirle que no vuelva a hacer eso, que lo mejor es que le pregunte privadamente y no delante de los demás «por el bien de todos»,

    Que en sus próximas charlas se inventa un contra argumento y se lo lanza a aquel que lo cuestionó, que prohíbe hacer preguntas durante su discurso para no «desviar el tema», que se molesta cuando hace una pregunta y otro la responde en lugar de esperar a que él mismo de la respuesta.

    Charlatanes que roban conocimiento pero ocultan su fuente para no dar crédito al escritor original que con  tanto esfuerzo desarrolló el tema.

    Charlatanes que hablan mucho y dicen poco o nada. Que usan palabras rebuscadas para exhibirse superiores. Que culpan a su audiencia cuando esta no le entiende.

    Charlatanes que venden baratijas al por mayor.

    Mejor lejos.

    Mejor cerca de los verdaderos Maestros.

    Sé feliz, sé noajida.

    Leer https://serjudio.com/personas/etica/el-deber-del-maestro-y-del-alumno

  • Salud perfecta

    Dice la Torá:

    «…tened mucho cuidado de vosotros mismo…»
    (Devarim/Deuteronomio 4:15)

    Estas palabras han servido para, entre otras cosas, dar al cuidado de la propia salud y preservación de la vida un estatus sagrado, de origen divino (aunque no tengan el carácter de mitzvá/mandamiento).
    Ya no es solamente una medida razonable, ni un instrumento de auto conservación, ni siquiera una ley humana, sino fundamentalmente un reclamo que Dios hace al hombre.

    Recibimos un importante préstamo de Él, que es la vida, tanto en este mundo como en el venidero.
    Porque “nuestra vida”, no es nuestra; más bien es un beneficio que estamos disfrutando, pero por el cual somos responsables ante el Dueño.
    Por ello, el Creador y Dueño nos indica el camino correcto a seguir, para prevenirnos de daños, para darnos oportunidades de mejoramiento, para estar cumpliendo la misión por la cual hemos sido creados.

    También es nuestro deber cuidar del prójimo, no solamente por aquello de “amarlo como a ti mismo” (Vaikrá/Levítico 19:18), sino también por:

    «Cuando construyas una casa nueva, haz un parapeto a tu azotea, para que no traigas culpa de sangre a tu casa, si alguien se cayera de ella.»
    (Devarim/Deuteronomio 22:8)

    Y:

    «No andarás calumniando en medio de tu pueblo. »No estarás sobre la sangre de tu prójimo. Yo soy el Eterno.»
    (Vaikrá/Levítico 19:16)

    Como advertimos, se debe ser cuidadoso ante los peligros que no solamente son físicos, sino que se incluye aquello que puede perjudicar lo psíquico (sentimientos, emociones, pensamiento) así como el relacionamiento social.
    Pero no queda de lado la consideración por otros seres vivos:

    «No podrás ver caído en el camino el asno o el buey de tu hermano y desentenderte de ellos. Sin falta ayúdale a levantarlo.»
    (Devarim/Deuteronomio 22:4)

    Y:

    «Cuando sities mucho tiempo alguna ciudad para combatir contra ella, a fin de tomarla, no destruyas su arboleda alzando en ella el hacha, porque de ella podrás comer. No la cortarás; pues, ¿acaso los árboles del campo son hombres para que vengan ante ti con asedio?»
    (Devarim/Deuteronomio 20:19)

    Por supuesto que no se deja de lado la atención por el equilibrio del entorno físico, cuidando también del buen uso de los elementos inanimados:

    «Tomó, pues, el Eterno Elohim al humano y lo puso en el jardín de Edén, para que lo trabajase y lo guardase.»
    (Bereshit/Génesis 2:15)

    Todo esto con un objetivo fundamental, hacer de este mundo un buen lugar para vivir y de esa forma permitir que la NESHAMÁ se manifieste.
    Para lo cual también es imprescindible, de acuerdo a la Torá:

    «Sólo vosotros, que permanecéis adheridos al Eterno vuestro Elohim, todo de vosotros está vivo hoy.»
    (Devarim/Deuteronomio 4:4)

    Tal vez todos los versículos anteriores, así como las ideas que brotan como raíces de ellos, pueden sintetizarse en un sólo párrafo de la Torá:

    «Solamente cuídate y cuida mucho tu vida, no sea que te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni que se aparten de tu corazón durante todos los días de tu vida. Las enseñarás a tus hijos y a los hijos de tus hijos.»
    (Devarim/Deuteronomio 4:9)

    Es decir, así se obtiene una salud perfecta (en la medida de lo humanamente posible).

    ¿Cómo podemos conciliar todas estas enseñanzas con el siguiente pasaje del profeta?

    «Levantad en alto vuestros ojos y mirad quién ha creado estas cosas. Él saca y cuenta al ejército de ellas; a todas llama por su nombre.
    Por la grandeza de su vigor y el poder de su fuerza, ninguna faltará.’
    ¿Por qué, pues, dices, oh Iaacov [Jacob]; y hablas tú, oh Israel: ‘Mi camino le es oculto al Eterno, y mi causa pasa inadvertida a mi Elohim’?
    ¿No lo has sabido?
    ¿No has oído que el Eterno es el Elohim eterno que creó los confines de la tierra?
    No se cansa ni se fatiga, y su entendimiento es insondable.
    Da fuerzas al cansado y le aumenta el poder al que no tiene vigor.
    Aun los muchachos se fatigan y se cansan; los jóvenes tropiezan y caen.
    Pero los que esperan en el Eterno renovarán sus fuerzas; levantarán las alas como águilas. Correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán.»
    (Ieshaiá/Isaías 40:26-31)

  • Persigues burbujas de jabón?

    Nacemos libres, nos educan para tomar decisiones que mejoren nuestra vida, o está supuesto que así sea. Se supone que pasemos por esta vida y llevemos una existencia más o menos significativa, a saber: una profesión, vida en pareja, hijos si es el caso, etc.

    Por cosas de la vida muchas personas se topan con alguna religión. Esta disminuye la libertad de escoger entre lo que quiere, o piensa es bueno para ella por aquello que el dios de tal religión supuestamente dice que debe hacerse. Notemos que se sigue siendo capaz de elegir, aunque cada vez la persona ejerce menos dicha capacidad hasta que se deja llevar totalmente por la voluntad del embaucador de turno (pastor, santero, seudo rabino, etc), y por su idea de una supuesta divinidad a la que hay que mantener contenta so pena de castigo o a cambio de favores.

    Como si fuera poco la religión pide que no cuestiones, no preguntes, no razones, y si lo haces la religión encontrará algún mecanismo “divino” para invalidar dicho ejercicio intelectual. Que tengas fe.

    La religión pretenderá hacerte creer que se puede cambiar tu identidad espiritual por una supuestamente mejor. Que tu forma de ser, pensar y actuar está errada, que naciste mal, o que llegaste al mundo con errores de fabrica.

    Te hará creer, por ejemplo, que Dios está enojado y que precisas de una señora que dicen es “la madre de dios” y según es más razonable que Él y ella te puede ayudar si le pides el favor.

    O que tus acciones son puntos que se acumulan en alguna cuenta virtual para que llegado el momento puedas pedir un favor o seas merecedor de un premio.

    Ni Judaísmo o Noajismo son religiones aunque algunos pretendan darle tinte religioso.  Se ha enseñado repetidamente que el noajida no debe estar inventándose rituales, liturgias, tomando costumbres judías y “noajizandolas”, creyendo que el Creador espera que haga lo que no debe, o que se abstenga de lo que le es permitido.

    La religión es una burbuja de jabón. En apariencia linda pero en realidad débil, una vez que la tocas se va y vas a lamentar el tiempo que estuviste persiguiéndola.

    La vida es sencilla: se espera que seas la mejor versión de ti que puedas ser, ni más ni menos.

    No persigas burbujas de jabón.

    Sé feliz, sé noajida.