Categoría: Opiniones e ideas

  • Lo que se piensa y lo que se siente del Rezo

    Lo que se piensa del rezo, no es igual a lo que se siente del rezo.

    Se piensa del rezo como un dialogo entre el hombre y el Creador; pero se siente el rezo como un monologo interno del propio hombre.

    ¿Te has puesto a pensar en ello? ¿no has sentido la necesidad de saber que es en realidad la acción de rezar para el noajida; y especialmente, que es para ti -como persona- el rezo?

    Pues es un tema que como noajidas nos concierne según las Reglamentos de nuestras propias leyes, específicamente, sobre la Prohibición a la Blasfemia.

    Si se piensa en el rezo como un dialogo, obligatoriamente la persona ha superado las exigencias egoístas de su YO, y ha alcanzado poseer una visión más objetiva de su propia realidad, y una más amplia de la vida y su sentido.

    Si se siente el rezo como un monologo, es la insatisfacción de un deseo incumplido lo que el rezador se reclama; es la frustración de la impotencia porque las cosas no salen según los propios deseos lo que evidencia el rezo. No se ha podido alcanzar la objetividad por medio del uso del pensamiento.

    Personalmente, la experiencia me ha dicho que siempre vacilamos entre pensar el rezo como un dialogo, y sentir el rezo como un monologo.

    Me encantaría saber qué piensas tú.

    Y si esta brevísima reflexión te puso a revisar tus propias creencias, y a crecer un poco más hacia una persona de Bien, (menos religiosa y autómata), que tu crecimiento sea tomado como merito para la salud de mi amigo Efraim -Jaim- ben Bluma; para que sus días sean de vida, salud, felicidad y consciencia hasta los 120 años.

     

     

  • A suerte y verdad

    Cuando te dicen que TODO lo controla Dios, y por tanto no existe la casualidad sino la causalidad… ¡no están hablando desde la fuentes sagradas!
    Presta atención a lo que nos relata la Torá:

    «El Eterno habló a Moshé [Moisés] diciendo: ‘Entre éstos será repartida la tierra como heredad, según la lista de los nombres. Al más numeroso darás más heredad y al menos numeroso darás menos heredad. A todos se les dará su herencia, a cada uno según el número de los contados.
    Pero la tierra será repartida por sorteo, y recibirán heredad según los nombres de las tribus de sus padres. Conforme al sorteo será repartida su heredad entre el más numeroso y el menos numeroso.’»
    (Bemidbar/Números 26:52-56)

    La toma de posesión de terrenos en Israel para los judíos podría haber sido de muy diversas formas: cada uno donde quisiera, donde llegara primero cada uno, según negociaran entre sí, sin propiedad privada, un consejo de analistas sabios decidían, por voluntad de los líderes, por determinación de Dios, de acuerdo a visiones proféticas, a través de competencias, luchando hasta la muerte, de posesión rotativa, en fin mecanismos para distribuir la tierra entre sus ocupantes no faltan.
    Pero, no escogió el Eterno otro método que no fuera el del sorteo, es decir, al azar.
    La zona saldría por suerte, en tanto que la cantidad de terreno se analizaría dependiendo del número de pobladores que debía ocuparla.

    Para que las dudas se despejen, veamos cuando sin echarlo a suerte se designó terreno para algunas personas:

    «Después dieron Jebrón a Caleb, como Moshé [Moisés] había dicho.»
    (Shofetim/Jueces 1:20)

    Y:

    «Después que acabaron de distribuir los territorios de la tierra como heredad, los Hijos de Israel dieron una heredad, en medio de ellos, a Iehoshua [Josué] hijo de Nun. Según el mandato del Eterno, le dieron la ciudad que pidió, Timnat-séraj, en la región montañosa de Efraín. Y él reedificó la ciudad y habitó en ella.»
    (Ieoshúa/Josué 19:49-50)

    Podemos comprobar pues que con estas excepciones explícitas al reparto mediante azar, no quedan dudas de que el mecanismo se basaba en la suerte y no en alguna mística maniobra del Creador para hacer Su Voluntad pero que pareciera que no lo era.

    Lo que quiero que nos quede claro es que en este caso, así como en otros, queda en evidencia clara que la suerte existe y no por ello es una afrenta a un Dios que TODO lo sabe o TODO lo puede.

    No faltara el místico de cabecera que nos querrá explicar que el asunto está dicho que sería por suerte, pero que en verdad es una manera de decir que Dios digitaría el resultado para que a ojos del falto de entendimiento parezca que es casualidad, pero que en verdad como todo místico sabe solo existe la causalidad.
    Pero, si Dios hubiese querido repartir las cosas de manera digitada, no precisaba hacer volteretas y mentir a Su gente.
    Sencillamente hubiera dicho: ordeno que tal terreno sea para tal familia o tribu y es Mi Voluntad. Cúmplanla.
    ¿Para que hacer todo tipo de maniobras más propias de un político corrupto que del Señor de señores, ocultando Su digitación como si fuera un sorteo?

    Por otra parte, estaría bueno que aquella persona que quisiera/pudiera estudiara el Moré Nebujim, para despejar ciertas malezas mentales que actualmente están poblando incluso más que en el pasado.

  • Tantos años, ¿y sin cambio?

    Me escribió hace poco un querido amigo y socio en la tarea de descorrer los velos que ocultan la LUZ de la NESHAMÁ, con el siguiente planteo:

    Querido Morè , que hacemos para arreglar este Mundo.
    Tantos años compartiendo Noajismo y no se ve algun cambio transcendental

    ¡Tantos pensamientos surgen ante estas palabras tan sinceras y profundas!
    Debo limitarme y enfocarme para dar alguna respuesta que sea constructora de SHALOM, luego podremos filosofar durante décadas a partir de estas palabras del amigo.

    Por tanto, concentrémonos y seamos breves.

    1- El mundo se arregla (en cierta medida) cuando arreglamos nuestro pequeño mundo personal y de nuestro entorno.
    Por tanto, ocupémonos de conocer nuestro código espiritual (noajismo para gentiles, judaísmo para judíos) y apliquémoslo como corresponde.
    Pero esto no basta, pues el EGO es parte de nuestro ser terrenal. Es natural y positivo que exista, sin embargo cuando abarca zonas que no le competen es que se producen innumerables dramas y fracasos. Por ejemplo: conflictos, guerras, violencia, religión… Entonces, no basta con ser conscientes de nuestros mandamientos y hacer lo que podemos para vivir de acuerdo a ellos, ya que falta hacer una limpieza interna, que modifique desde lo profundo nuestro comportamiento y permita a la NESHAMÁ ser la guía de nuestra existencia y no que estemos manipulados por las trampas del EGO.
    No me extenderé sobre esto, pues hay escrito en este sagrado hogar (serjudio.com y fulvida.com) miles de estudios al respecto.

    2- Ni siquiera Dios con milagros y maravillas logró desterrar Egipto del corazón de los hebreos de un día para el otro.
    Si bien la salida del pueblo hebreo de Egipto se dio en poco tiempo, tomando en cuenta el inicio del proceso de redención física; el que por fin los judíos desterraran a Egipto de sus creencias y conductas llevó décadas, y hasta me atrevo a decir que milenios.
    ¡Y eso que estaba el Todopoderoso a cargo de la terapia colectiva!
    Por lo cual, ¿qué nos queda por hacer a nosotros?
    Sencillamente, nuestra parte y no otra.
    Con humildad, confianza, entereza, dignidad, esfuerzo, paciencia, optimismo y no a la espera de resultados, pues quizás éstos no se den en nuestra vida terrenal.

    3- Tomemos en consideración que las reglas del noajismo las recibió Adam para él y sus descendientes.
    Diez generaciones más tarde sucedió el Diluvio a causa de la desastrosa conducta de la humanidad.
    ¿Qué nos quiere decir esto?
    Luego, el rescatado Noaj/Noé recibió nuevamente el código noájico para él y la humanidad completa.
    En pocas generaciones –menos de diez- nuevamente el hombre estaba haciendo disparates y desastres uno atrás del otro, despreciando la Voluntad de Dios que Él había revelado y que además es el código ético intrínseco a nuestra NESHAMÁ. Pero nada de esto podía con el hombre, aferrado al EGO y destruyendo el establecimiento armonioso.
    Podría seguir contando historias del fracaso continuado de la empresa que Dios puso en este mundo a cargo del hombre; pero creo que ya se entendió el punto.
    ¿Esto quiere decir que estamos programados o destinados a la auto destrucción, a morder el polvo indefinidamente?
    Pues, pareciera que sí… pero, en verdad estamos progresando.
    Quizás no se note si miramos con impaciencia y angustia, sin embargo, al mirar con cierta objetividad encontramos algunas cosas que nos muestran que dando tumbos y contrariándonos igualmente estamos bien encaminados.
    Por ejemplo, el mundo entero sabe que hay gente que creen y sirven a una sola deidad, única y exclusiva. De hecho, hay miles de millones que son monoteístas (o eso dicen de sí mismos),  aunque igualmente sigan siendo idólatras. Pero esto es un gran avance comparado con el politeísmo grotesco de no hace tanto atrás.
    También la gente considera que no hay que blasfemar, aunque lo apliquen a dioses falsos es un indicio de que se entiende la importancia de no faltar el respeto a la deidad.
    Además se toma como un hecho sentado que no se debe asesinar, ni robar, ni el adulterio y que es necesaria la ley y justicia, así como el respeto por el ecosistema.
    Por supuesto, faltan mucho, o eso parece.
    Pero sin dudas estamos muchísimos mejor que no hace tanto atrás.

    4- Nos queda por tanto seguir haciendo lo que está a nuestro alcance y amplificar el estudio y enseñanza de las cuestiones del EGO, de la NESHAMÁ y no solamente lo de la Torá (noájida o judía).
    Aprender, desaprender, volver a repasar, compartir, comentar, aplicar, estudiar, enseñar… en una palabra seguir firmes en la construcción de SHALOM.
    Sabiendo que la tarea es titánica y no nos toca a nosotros terminarla, pero tampoco por ello excusarnos y dejar de hacer nuestra parte.

    5- Cada granito de arena es parte de la playa.
    ¿Cuándo el montoncito dejó de ser montoncito para ser playa?

    6- Por supuesto que rezar es bueno así como pedir que Dios haga su parte.
    Pero, resulta evidente que Él hizo y hace lo que es de Él.

    Bien, espero que te sirva mi querido amigo esta reflexión y espero tus comentarios publicados aquí mismo.
    ¡Sigamos construyendo SHALOM!

  • Torá y mitzvá

    Ayer comentamos un poco acerca del versículo:

    «Asimismo, [Moshé] tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo [judío], el cual dijo: –Todas las cosas que el Eterno ha dicho, haremos y escucharemos (comprenderemos).»
    (Shemot/Éxodo 24:7)

    Hoy añadimos un poquito más, para lo cual prestemos atención a este otro párrafo del texto sagrado:

    «Mandó a los de Yehudá [Judá] que buscaran al Eterno, Elohim de sus padres, y que pusieran por obra la Torá y el mandamiento.»
    (2 Divrei Haiamim/II Crónicas 14:3)

    Advierte que por un lado se menciona la Torá y por otro la mitzvá (mandamiento).
    ¿Esto que nos quiere decir?
    Al menos tenemos dos respuestas que se complementan y no se contradicen.

    1- Torá es la escrita (los cinco libros de Moshé), mitzvá es la oral.
    Por tanto, hay que tener el mismo grado de aplicación, conocimiento, actitud, respeto, cumplimiento por ambas vertientes de lo que es Torá.
    Es decir, no hay Torá si se elude su faceta escrita o su faceta oral.

    2- Torá está indicando las narraciones que se encuentran en los libros de Moshé.
    Mientras que mitzvá refiere a la parte estrictamente legal, del código que forman las 613 mitzvot.

    Tomando en consideración esto, cuando los judíos dijeron “haremos y escucharemos”, pudieron estar declarando también dos cosas:

    1- Tendremos en consideración la oralidad que escuchamos como Torá para poder realizar adecuadamente aquello que está escrito.
    Porque no andamos a oscuras y dando tumbos de ignorantes, suponiendo que lo literal es lo que se debe aplicar tal cual.
    O tomando nuestras opiniones como el camino marcado por Dios, ya que estamos conscientes de que la opinión vale tanto como el conocimiento/experiencia/ética/inteligencia/adecuación de aquel que la emite. Por tanto, no estamos andando según el criterio personal, o de algún inesperado iluminado que se manifiesta como pastor de su rebaño; sino que nos aferramos al timón de aquellos que están capacitados para revelarnos verdadero conocimiento.
    Para lo cual, es imprescindible que la letra grabada en lo escrito cobre vida terrenal a través del espíritu oral; así tendremos la conexión idónea.
    Nos queda muy claro que lo literal es incomprensible sin lo oral, o al menos en peligro de ser entendido de manera incorrecta.

    2- Cumpliremos con las ordenanzas y estudiaremos el texto, tanto el código legal como sus narraciones, pues éstas sirven para conocer una porción de nuestra historia como pueblo judío, para visualizar el fundamento de los mandamientos, pero especialmente para mantener el testimonio de la actividad de Dios que se manifestó a nuestros antepasados y no dependemos de fe o la creencia necia.
    El judaísmo es un combo de Torá y mitzvá, de teoría y práctica. Ambos son complementos necesarios e indispensables y tienen un mismo origen en el Creador que nos reveló Su Voluntad.

    Recomiendo repasar esto: https://serjudio.com/exclusivo/respuestas-a-preguntas/resp-6046-la-tor-oral y este otro https://serjudio.com/tora/la-tora-oral

  • Escucharemos… haremos y escucharemos

    Muchos judíos (rabinos incluidos) suelen afirmar que el judaísmo es una especie de grupo nucleado por la fe, en donde se deja de lado el entendimiento para actuar movidos por sentimientos, creencias, irracionalmente.
    Al estilo de las religiones, cosa que en modo alguno el judaísmo lo es.
    Que quede bien claro, judaísmo NO ES religión (como tampoco lo es el noajismo), aunque muchos sigan pretendiendo que así fuera.

    Como prueba de la centralidad de eso llamado fe, acostumbran citar una famosa frase pronunciada por los judíos allá en el desierto: “Naasé veNishmá – Haremos y escucharemos”.
    ¿Se entiende como usan esta afirmación para declarar a la fe como básica?
    Según lo presentan estos defensores de la fe, lo que dijeron aquellos antiguos antepasados nuestros es que primero ellos harían, llevarían a la práctica lo que Dios ordenara, tras la acción entonces se tomarían el tiempo de escuchar qué se espera de ellos, cuáles son los fundamentos del precepto, o lo que fuera teórico que rodea a la acción.
    Esto es: somos gente que cumple con las órdenes sin cuestionar, sin analizar, sin pensar, porque son deberes que nos impuso una Autoridad y que debemos acatar sin cuestiones. Más tarde, tras de realizar la acción podemos tomarnos un poco de tiempo para escuchar qué es aquello que hicimos, darle algún sentido, acomodarlo para que no parezca una cosa automática.
    Tal vez suene lógico, no lo sé.

    Pero resulta que nos estamos olvidando de un pequeño detalle, bueno en verdad un enorme detalle, que es poner la frase famosa en su contexto.
    Hagámoslo:

    «Asimismo, [Moshé] tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo [judío], el cual dijo: –Todas las cosas que el Eterno ha dicho, haremos y escucharemos (comprenderemos).»
    (Shemot/Éxodo 24:7)

    Estando en contexto la interpretación dada por aquellos magnos personajes cae rápidamente.
    Mira bien lo que dice el texto sagrado: Moshé les leyó lo que se les estaba indicando en la Torá.
    Y no fue una lectura casual, ni una disertación superficial.
    Ni siquiera un sermón lleno de emotividad y poca racionalidad.
    Atiende bien al texto cuando dice que “lo leyó a oídos del pueblo”.
    ¿Notas algo extraño en esto?
    Te lo comento: ¿no es obvio que si lo lee es a oídos del pueblo?
    Por tanto, ¿para qué la Torá explicita que la lectura fue “a oídos del pueblo”; si dijera “lo leyó Moshé al pueblo” era suficiente; no?

    Porque era una lectura explicativa, en la cual se hace el esfuerzo de que el receptor realmente reciba con la menor cantidad de interferencia posible.
    Que las palabras no queden a libre interpretación del oyente, sino que sea en forma de Comunicación Auténtica.
    Que sea un estudio más que una declaración de órdenes intenciones seguida luego de un acatamiento necio y cegado.

    Pero además, el pueblo no se limitó a oír y actuar, porque primero escucharon, se les explicó, comprendieron y luego realizaron. Sí, también dedicaron tiempo después para un más profundo análisis, ¿por qué no?
    Parafraseando al Jizkuni (en Devarim 32:1-3): “Cumpliremos con esto ni bien lo escuchemos, comprendamos y analicemos”.
    Por supuesto que no es el único sabio que nos hace ver lo que es evidente en el párrafo sagrado.

    Tengamos en cuenta que “lishmoa” no es solamente escuchar, sino también hace referencia a compenetrarse con aquello que se está oyendo.
    Por tanto, una escucha atenta y comprensiva, más que la aceptación automática de órdenes.

    Todo lo cual nos deja claramente establecido que no estaban actuando por fe, sino absolutamente todo lo contrario.
    Ellos fueron testigos de la Revelación, recibieron directamente la profecía de frases del Decálogo, estuvieron en los milagros que acontecieron a diestra y siniestra. Ellos no precisaban de ninguna fe, ¿para qué si estaban viendo y apreciando sin intermediarios las manifestaciones del Creador y Señor del mundo? El mismo que les estaba dando estas reglas de vida en la Torá y les ordenaba que las cumpliera, pero con la inteligencia que corresponde a un ser humano y no con el adiestramiento de nuestros hermanos animales.

    La fe es una término extraño y ajeno al judaísmo.
    Habría que erradicarlo por completo, al igual que religión.

  • Rescatando la santidad en tu vida

    «Entonces el Eterno dijo a Moshé [Moisés]: –Hazte una serpiente venenosa y ponla sobre un asta. Y sucederá que cualquiera que sea mordido y la mire, vivirá.»
    (Bemidbar/Números 21:8)

    La Voluntad y Presencia de Dios NO están plasmadas en ninguna de las religiones.
    Como ya hemos enseñado, la religión es un producto social del EGO (IETZER HARÁ); por tanto, NO refleja al espíritu sino la lucha irracional del hombre contra sus impotencias.
    Así pues, religión es la antítesis a espíritu.
    Por procesos que ya explicamos y no haremos ahora, el EGO pasa a ocupar un sitial de potencia a la cual se adora, se estima como la salvación, es el origen emocional de los dioses, e incluso de Dios (el Verdadero) en la mente de los que erróneamente viven (o etiquetan) el judaísmo y noajismo como religiones.
    Por ello lo más correcto y saludable es desechar cualquier manifestación religiosa y por supuesto que toda superstición, hasta las que parecen más “laicas” y que no resultan “tan irracionales”.

    ¿Esto significa no rezar, no realizar las prácticas rituales normativas, dejar de lado los preceptos del hombre en su relación con Dios?
    ¡Por supuesto que no!
    Pues mucho de esto es expresión humana de nuestra conexión con el Creador, otras son acciones ordenadas por Dios.
    Pero, cuidado extremo en no convertir el oro para el templo en un nuevo becerro de oro; ni hacer de la serpiente de bronce un objeto sagrado para adorar.

    Esta precaución incluye el no elevar líderes (rabinos, maestros, clérigos, jefes, etc.) a rangos de amos a los cuales servir y acatar sus palabras como sagradas e incuestionables.
    Ni de tomar ideas para reverenciar por encima de los dictados de la Ética (ley espiritual), o hacer de lemas motivos de vida y muerte.
    Ya que el corazón del hombre es muy dado a resbalar a la primera oportunidad que se le presente, aunque las “buenas intenciones” sean las que se proclamen con firmeza.

    Tengamos mucha atención con esto, pues personas muy preparadas también sucumbieron a la tentación de la religión.
    Seguramente que contaban con excusas para ello, y hasta podían disertar horas enteras elogiando las religiones (o la suya en particular) y siendo convincentes con sus explicaciones.
    De hecho, ahora que lo pienso, en Internet hay multitud de estas personas religiosas (entre los que tristemente hay judíos, e incluso de los llamados ortodoxos) quienes con toda buena onda y mucha palabrería agradable te hacen sentir en casa con sus propuestas religiosas a las que nombran como “judaísmo”.
    Ciertamente, el judaísmo (y el noajismo) NO son ni deben ser equiparadas con religiones.

    Recordemos que el anhelo por trascender, por dar un paso más, por conocer lo ignorado, e incluso por tener materialmente siempre más, se explica por el intenso deseo del hombre por encontrar su Yo Esencial, es decir, por conectarse con su NESHAMÁ (espíritu).
    Porque por más que el hombre reciba caricias y mimos y aleje de sí a la impotencia, igualmente nada sacia esa separación de lo que somos y podemos ser en esta vida con nuestro Yo Vivido, a lo que somos en realidad antes, durante y después de esta vida con nuestro Yo Esencial.
    Por lo cual, el sentimiento de falta, de vacío, de exilio es una parte sustancial de nuestra experiencia terrenal.
    Algunos la tratan de ocultar con materialismo desenfocado (consumismo, penurias por no adquirir objetos de lujo, etc.), otros con diferentes causantes de inconsciencia (drogas, fanatismo, dogmatismo, servilismo a hombres, etc.) y otros además echan tierra con las prácticas de las religiones.

    Pero, nada de ello calma nuestra sed por el Eterno, que es el reencuentro de nuestro Yo Vivido con nuestro Yo Esencial.
    Solamente al llevar nuestra conducta a la sincronía con la Ética (código espiritual), esa brecha se reduce.
    No hay otra forma.
    Nada de las religiones sirven para traer la Presencia y Voluntad de Dios a nuestras vidas, más bien nos llenan de imposiciones del EGO con caretas de santidad.

    Por lo cual, que cada uno conozca su código espiritual correspondiente y lo experimente a la plenitud posible.
    El gentil con el noajismo y sus Siete Mandamientos Universales, así como sus ramificaciones.
    El judío con los preceptos de la Torá que le toca cumplir, a los cuales llega no solamente por una práctica de autómata, sino con el estudio y el crecimiento multidimensional.

    Lo cual podemos resumir como construcción de SHALOM a cada momento.
    Esto es, acciones (pensamiento, palabra, actos) de bondad y justicia.
    Dentro de uno y con el otro.
    Así estaremos llevando a la NESHAMÁ a ser nuestra verdadera guía de vida, por lo tanto estaremos formando una personalidad que la refleje en el máximo posible.

  • Entre gentiles piadosos e ilustrados

    A raíz de este artículo https://serjudio.com/personas/etica/el-piadoso-y-el-ilustrado-entre-los-gentiles#comment-14245?show=1 un atento colaborador de años, el profe Jonathan, nos comentó:

    Qué buen artículo!
    Moré, en su experiencia a lo largo de todos estos años, un par de preguntas:
    1. Quienes son mayoria? Piadosos o ilustrados?
    2. A largo plazo quienes se mantienen activos en su conciencia espiritual, piadosos o ilustrados?

    A lo cual respondí de inmediato, lo cual copio aquí y amplío y profundizo un poco.

    1- ¿Quiénes son la mayoría de los noájidas que recuperaron el conocimiento de su código espiritual (los Siete Mandamientos para las Naciones) que me encontré a lo largo de los años de trabajo de ilustración en el tema?
    Pues, es una respuesta amarga, que me encantaría fuera otra.
    Al mirar hacia atrás con la mayor imparcialidad posible, tengo la impresión que la mayoría se conforma por aquellos que siguen atrapados por el EGO, por tanto religiosos que se visten con atavíos de noajismo e incluso de judaísmo.
    Personas que sin mala intención en su absoluta mayoría, intentan recrear el mundo de sus creencias pero con antifaz noajico, o judaico muchas veces.
    Están encapsulados por sus sistemas de creencias, los cuales se formaron mayoritariamente dentro de sociedades religiosas, con parámetros religiosos, con requerimientos congregacionales, por tanto, intentan expresar su reencontrada identidad espiritual de esa forma errónea.
    Tristemente, en lugar de realizar un esforzado y minucioso trabajo de crecimiento personal, el cual requiere reconocer al EGO y sus tácticas para luego ubicarlo en su adecuado rol, prefieren el camino fácil pero erróneo, de llenarse de palabras, actos, lemas, actividades, que son de apariencia idóneos pero que no dejan de ser religiosos (y por tanto contrarios al espíritu). Se atragantan con palabrería que resuena a santidad, repiten consejos de rabinos, ponen fotos de “rebes”, se asocian a sectas jasideas judías, trastornan toda la pureza del noajismo para armar una mescolanza con lo judaico y con lo que es ajeno (idolatría).
    Reitero, no está hecho con mala intención ni con ánimo rebelde o de antagonismo, en la absoluta casi totalidad de las personas que conocí o me topé.
    Sin embargo, aunque la intención sea buena si no se realiza de la manera correcta, ni con la base y objetivo correctos, se produce una alteración que profundiza el malestar en lugar de repararlo.
    ¿Se entiende lo que quiero expresar? Porque me releo y me parece que lo expongo de manera muy dificultosa y quisiera que se comprendiera correctamente.

    En resumen, son pocos, muy escasos, los que encontré que salieron de sus orígenes para hallar la vida Ética, acorde a la NESHAMÁ (espíritu, Yo Esencial) del noájida, y lo hicieran sin distorsiones religiosas.

    Sí hay muchos que adquirieron cierto saber a través de maestros judíos, o indirectamente de ellos. Muchos de los cuales (entre los que humildemente me ubico) sirven para la tarea, pues conocen su lugar y el del prójimo gentil en el Plan sagrado del Eterno. Por lo cual, con entendimiento y respeto se conduce prudentemente al hermano gentil hacia el reencuentro con su verdadera identidad esencial. Pero, como no se ha trabajado en superar las barreras impuestas por los sistemas de creencias y se mantiene el trabajo del EGO distorsionado, es que se produce el descalabro y por tanto lo que mencione en primer término.

    2- Supongo que los ilustrados pueden mantenerse más tiempo y con menos zozobras en la senda de la Ética, porque llegan por sus propios medios a esa madurez de la personalidad en consonancia con el Yo Esencial.
    Para ello debieron desterrar a los monstruos que envió el EGO para retenerlos tras las rejas invisibles de sus celditas mentales.
    Tuvieron que hacer el trabajo de superar sus barreras sociales y personales, para dar el paso hacia la libertad que proviene de la NESHAMÁ.
    Como no están pendientes de la aprobación externa, ni se estremecen por deseos de premios o evitación de represalias, entonces tienen mayor poder de voluntad.

    En tanto que los piadosos suelen estar atentos a la aprobación del grupo, porque dependen en buena medida de la mirada del otro, que los limita.
    Éstos son aprendices del maestro, más que investigadores que recorren el difícil camino de la autosuperación.

    Ojo, no está mal ser piadoso, por tanto dependiente de la guía del experto y receptor de la Tradición.
    Está muy bien, por supuesto que sí.
    Pero, no se alcanza así la plenitud de la independencia que es la manera de obtener mayor poder y por tanto voluntad para no recaer en viejos modelos no adecuados.
    ¿Se entiende?

    En resumen, tanto el piadoso como el ilustrado son caminos correctos para que el gentil reencuentre su identidad noájica y construya SHALOM a través de ello.
    Cada uno tiene sus pros y contras.
    Lo importante es entender que el error puede estar en cualquier momento acechando y por tanto no confiarse por demás. Sino encontrar una mezcla sutil de lo piadoso con lo ilustrado. Es decir, el ser un receptor admirable de lo que los maestros idóneos transmiten, pero al mismo tiempo un analista para aprovechar al máximo las oportunidades.
    Y no quedarse en la pasividad del que recibe, sino que hacer el trabajo necesario de llevarlo a la práctica y de compartirlo con otros, sea con palabras o especialmente con las acciones apropiadas.

  • Abraham, el gentil ilustrado, piadoso y profético

    Al minuto de publicar este texto: http://serjudio.com/personas/etica/el-piadoso-y-el-ilustrado-entre-los-gentiles un atento lector preguntó dónde estaría incluido Abraham (patriarca de los judíos).
    Muy interesante cuestionamiento, al que ahora respondo brevemente.

    De acuerdo al relato guardado en la Tradición, el joven Abraham encontró irracional y nociva la creencia en ídolos, además de haber llegado a la conclusión de que ninguno de esas entidades poderosas a las que el resto adoraban era efectivamente dioses. Por sus propios medios intelectuales alcanzó a vislumbrar que detrás y por encima del circo de dioses y seres mágicas se encontraba una única deidad, sumamente poderosa y misteriosa.
    Fue a ese deidad a la que dedicó su existencia.
    Por medio de sus análisis y observación también logró llevar una vida Ética, acorde con los mandamientos para las naciones, porque recordemos que él era gentil aunque es el primer padre de los judíos.
    Por lo cual, él fue un ilustrado de las naciones, alguien que encontró el camino a la NESHAMÁ sin intermediación de maestros.

    Pero, luego también recibió instrucción en el Código Noájico, puesto que su antepasado Noaj seguía vivo y le educó al respecto.
    Además, Shem (el hijo de Noaj) también lo tuvo entre sus discípulos en su academia de noajismo.
    Parte de ese encuentro educativo lo tenemos registrado incluso en la Torá Escrita, porque es el famoso Melkitzedek, título que recibió Shem al ser gobernante de la ciudad que en el futuro sería Ierushalaim.
    Como vemos, consiguió verificar su descubrimiento reflexivo personal.
    Si bien ya era un erudito entre las naciones, ahora también podría ser considerado como un piadoso, puesto que el maestro idóneo (no había judíos que lo fueran en aquel entonces) le ayudó en su aprendizaje de los valores noájicos.

    Sin embargo, no se quedó allí el sendero de perfeccionamiento espiritual de la semilla judaica, puesto que a los 75 años recibió mensaje profético del Creador.
    Por lo cual, ya no quedaba en especulaciones personales –acertadas y bien atinadas-, ni en obediencia a la tradición –en su caso, de primera mano-, sino que ahora se sumaba un escalón más, el de la revelación personal divina.

    El gentil actual puede ser un ilustrado entre las naciones, porque piensa y actúa desde la Ética/espíritu sin que le enseñaran al respecto.
    O puede ser un piadoso entre las naciones, porque le informaron y condujeron al conocimiento del Código Noájico.
    Pero ya no hay el gentil profético, puesto que la profecía para las naciones cesó hace unos 3300 años, en tanto que para los judíos hace unos 2400.

    Sin embargo, en la vivencia de la Era Mesiánica retornará la profecía, la verdadera y no la paparrucha comercial o enloquecida actual.
    Por tanto, no dependeremos de tradiciones ni de penetrar exclusivamente con el poder de la mente, sino que nuestra mente tendrá acceso a la información directamente de fuentes celestiales.

    Mientras tanto, a seguir enseñando noajismo, difundirlo, explicarlo, comentarlo, compartirlo, vivirlo, para que nuestros hermanos de entre las naciones recuperen su identidad sagrada.
    Es una de las tareas para los judíos, por ser proclamados como “luz para las naciones”.
    Y la mejor manera, en realidad, es conocer lo de ellos pero especialmente conocer, respetar y cumplir lo nuestro, el judaísmo.

  • El piadoso y el ilustrado entre los gentiles

    Establece Maimónides las siguientes normas legales en su Mishné Torá, libro de Reyes, capítulo 8:

    Halajá 11

    Todo gentil que se compromete a cumplir con los Siete Preceptos Universales, se lo denomina un gentil piadoso y tiene su porción del Mundo Venidero [derivado de Sanhedrin 90a]; en tanto reconoce que estos mandamientos le fueron ordenados por el Eterno y reconfirmadas a través de Moisés en la entrega de la Torá, acerca de que los descendientes de Noé habían sido ordenados para cumplirlos desde tiempo antiguos.

    (http://fulvida.com/varios/temas-frecuentes/resp-703-leyes-noajidas-en-la-tora)

    Sin embargo, aquel que los hace porque les parece racionales, no se lo considera un “extranjero residente”, y no es uno de los piadosos de las naciones del mundo, sino de los ilustrados de las naciones.

    (https://fulvida.com/2010/03/12/%c2%bfque-descendio-para-los-gentiles-en-sinai-cuando-descendio-la-tora-para-los-judios/)

    (http://fulvida.com/id-noajica/identidad/resp-711-la-salvacion-para-el-gentil)

    Comprobamos que queda establecida una notable diferente entre el gentil que es piadoso de aquel que es ilustrado en lo que respecta a la Ética, o el cumplimiento de los Mandamientos para las Naciones.
    Porque, el piadoso es aquel que adquiere el conocimiento de las normas noájicas a través de tradición, es decir, porque se las han inculcado. Por ello establece un nexo vital con algún maestro judío calificado en Torá y experto en lo que refiere a la espiritualidad de los gentiles. De cierta forma, se convierte en un discípulo de aquel que sabe, que en el mejor de los casos es el judío sabio y confiable en el asunto.
    Entonces, lleva a su Yo Vivido a sincronizar con lo que le enseñan y comprende de las lecciones que es el Yo Esencial.
    Podríamos decir que precisa de un tutor externo para encontrar el buen camino a casa.
    Y está muy bien, no es algo para despreciar o considerar inferior.
    Está muy bien y es merecedor de placeres en el Mundo Porvenir, así como también hace méritos para llevar una buena vida aquí, en Este Mundo.

    Por su parte, el gentil que es calificado en este aspecto como sabio o ilustrado en Ética no llega a esa condición porque la recibió, ni por supeditar su conciencia a la del maestro idóneo.
    Más bien, se ha dedicado al crecimiento de su intelecto y desarrollado su conducta y sensibilidad, al punto de encontrar sintonía con la Ética, es decir, con la Voluntad Divina.
    Vive los mandamientos paras las naciones pero sin siquiera percatarse de que son eso, simplemente son para él una esencia que no puede despegar de su personalidad.
    De cierta manera, ha conseguido que su Yo Vivido refleje el Yo Esencial sin intermediación de maestros. Por ello, su placer en el Más Allá es de una potencia mayor, ya que ha realizado parte del trabajo de sembrar deleite mucho antes de estar en condiciones de disfrutarlo.
    Por lo cual, de acuerdo al maestro de generaciones, el Rav Kook, su grado de plenitud es superior al del piadoso.
    ¿Por qué?
    Porque, nos dice el Rav Kook (en una carta al doctor Seidel que se encuentra publicada en Igrot haReIA) que en la idiosincrasia de Maimónides el ápice se encuentra en la faceta intelectual, por tanto, aquel que haciendo uso de este don sagrado conferido a los hombres puede revelar la NESHAMÁ sin apoyo externo, sin dudas ha logrado trepar alto en el desarrollo de su personalidad.

    Como vemos, a primera vista quizás consideramos que el ilustrado estaba en un rango inferior al piadoso, pero tras obtener la orientación del maestro, pronto reconocemos la grandeza de ambos y como en verdad se complementan para lograr un mundo mejor.
    Porque el piadoso recibe, cumple y es cuidadoso con no apartarse de lo que se ha guardado con esmero por los guardianes del Saber.
    Porque el ilustrado no se somete a doctrinas, sino que busca la LUZ y consiguió quebrar el yugo del EGO –en cierta medida- para alcanzarla.
    Como mencionamos, ambos se complementan y son necesarios.

    ¿Cómo llevar al terreno práctico este estudio?

  • Liberacion de la Consciencia Etica

    Por allá de inicios del siglo pasado, el Dr. Freud había descubierto que el hombre reprimía el impulso sexual contenido en su psiquis. De esa forma descubrió la enfermedad de la neurosis que afectaba al hombre en su vida individual y social.

    Pero ¿Por qué el hombre no podía liberar esa fuerza que lo enfermaba?

    Bueno, pues resultó que basándose en sus estudios sobre la formación psíquica del hombre, y en sus conocimientos sobre mitos populares, concluyó que la “voz de la autoridad paterna” es la autoridad que impedía tal liberación.

    Es decir, que lo que el hombre llama “consciencia” no son más que las reglas y los límites que su padre impuso en las primeras fases de formación.

    Luego, esa “consciencia” se agravaba por otras autoridades, entre ellas, las religiosas. De esa manera, lo que el hombre llamaba “dios” no es más que la voz de autoridad moralista de su padre y de otras autoridades.

    Por su parte, y décadas más adelante, el Dr. Jung descubrió que no era la represión del impulso sexual lo que estaba enfermando la psiquis de hombre y a la sociedad; existía un impulso religioso ignorado como el responsable del sufrimiento hombre.

    Concentrándose en el estudio de ese impulso, observó que la consciencia religiosa  del hombre no era esa voz internalizada del padre, como suponía Freud, y por lo tanto, la  consciencia del hombre no era la responsable de suprimir el impulso religioso. Según sus observaciones, y basándose en su vasto conocimiento sobre cultura y mitología, concluyó que lo que existía para el hombre era un inconsciente colectivo heredado de generación en generación que el hombre no exterioriza.

    Es decir, el hombre nacía programado con información psíquica de sus antepasados. Y así, como nace programado, nace heredando miedos y enfermedades psíquicas de generaciones pasadas que creaba tensión en el hombre. No solamente se adquiere naturalmente lo biológico, sino que también las psíquicas.

    Por su parte, y años después, el Dr. Frankl hizo descubrimientos impresionantes. Reconoció la existencia de fuerzas ocultas, ignoradas y reprimidas en el hombre (no solamente la sexual), y la represión de tales fuerzas es la responsable no solamente de ciertas enfermedades neuróticas, sino que además de las crisis más sinceras y profundas del hombre.

    Demostró que la represión del impulso sexual humano no es el responsable de las crisis del hombre, pues ese impulso ya había sido liberado; confirmando así, certeramente, que no era la influencia del padre lo que formaba la consciencia religiosa del hombre ni la responsable de sus dolencias psíquicas.

    Y a pesar de reconocerle al Dr. Jung el haber descubierto en el humano un impulso religioso ignorado que le inclinaba hacia la ética o moral, o a lo que los hombres llamamos “dios”, demuestra la imposibilidad de que esa conciencia ética se transmita hereditariamente, es decir, la inexistencia del inconsciente colectivo; por lo que descarta que por vía hereditaria se transmita también las tenciones psíquicas o las crisis humanas.

    La consciencia hacia la Etica en el hombre, no era ni la voz internalizada del padre, ni tampoco era el producto de un inconsciente colectivo heredado de generaciones pasadas; mucho menos se trataba de un impulso hacia un ente divino.

    Se trataba de una fuerza independiente de otros impulsos y fuerzas ocultas del hombre. Una fuerza propia del “yo” individual del humano, que presiona al hombre existir con sentido en cualquier condición que le toque experimentar, descubriendo el bien, lo único correcto y lo bueno.

    Su contemporáneo, el Dr. Fromm, ciertamente avaló los descubrimiento del Dr. Frankl pues sus estudios concluyeron que no era ni el instinto ni la tradición lo que determinaba la conducta moral o ética del hombre, sino su “Yo”, su individualidad; sin embargo la historia humana ha demostrado que el humano ha existido en una constante represión de la consciencia de su “Yo” individual.

    Suponía que al liberar esas fuerzas, el resultado era una trascendencia del hombre, una espontaneidad creativa, un humano humanizado; pero al contrario de Frankl, observó más la gravedad en la represión de ese “yo”, pues está convirtiendo al hombre en algo más que un enfermo, lo está transformando en un necrófilo, en un amante de lo muerto; lo que irremediablemente destinaría al hombre a su extinción.

    Por su parte, y en nuestra era, La CBTerapia, reconoce la existencia en el hombre de un impulso que lo presiona hacia la Etica; impulso que le lleva a descubrir bien, lo único correcto y lo bueno; que no es devenido por la voz de autoridad del padre, ni tampoco heredado psíquicamente, sino que es un impulso independiente de otras fuerzas contenidas en el hombre. Pero al igual que sus descubridores, reconoce que dicho impulso no solamente esta reprimido, sino que además descubre que el hombre lo mal canaliza al intentar liberarlo mediante las religiones.

    Sin embargo, hace un aporte importante: la represión de dicho impulso se debe a una función humana: El Ego; por lo que la liberación de dicho impulso se lograría desenmascarando el funcionamiento del Ego del hombre en su existencia. De esa forma, al minimizar la represión del impulso por el Ego, se liberaría ese impulso ético.

    Y a manera de pregunta final:

    ¿Qué relación tiene lo anterior con el judaísmo y el noajismo?

    Bueno, que tantos unos como otros estamos impulsados hacia lo ético; pero de la misma forma, el Ego nos reprime dicho impulso. Al crear sistemas religiosos estructurados  y someternos a ellos lo que estamos creando son cárceles para nuestro propio impulso.

    Para el caso nuestro, la primera prohibición noajida es el gatillo liberador del impulso humano a la ética; y el canal liberador es la contruccion de shalom.

    Pero el desarrollo de esa idea queda para los comentarios.

  • El primer mandamiento

    Muchísimo daño ha hecho (y hace) a la belleza del judaísmo la introducción de ideas y pensamientos extraños, que son por completo ajenos y hasta antagónicos.
    Como por ejemplo el asociar judaísmo con religión, o mucho peor como ser identificarlo con una.
    El hablar de “fe”, como si fuera una creencia propia judía, siendo que es absolutamente extranjera y falta de toda vinculación.
    El mencionar los “diez mandamientos”, cuando sabemos que aquellos son catorce en diez frases.
    O el suponer que todo el código legal divino se reduce a esos diez, y que además es para toda la humanidad.
    O mencionar al patriarca Abraham como “el padre del monoteísmo”.
    O tener en mente “ley” cuando se habla de Torá.
    Entre multitud de otros errores y horrores que han sido introducidos y perjudican la propia existencia del judaísmo.

    Probablemente yo haya caído también en ellos alguna vez, y lo vuelva a hacer.
    Nadie está libre de haber sido confundido en alguna etapa de su vida, o habérsele enseñado algún equívoco, o haber comprendido incorrectamente, entre otras posibilidades.
    Somos limitados y por ello es que el esfuerzo, la atención, el estudio, el cuidado, el cumplimiento razonable entre otros factores determinan que no nos sigamos apartando de la senda correcta.

    Todo esto viene a colación porque hace rato comenzamos con unas personas un ciclo de clases destinadas a fortalecer y aumentar sus conocimientos en el camino que lleva a la conversión formal y legal al judaísmo.
    Doblemente necesario se hace el trabajo de ir identificando dentro del sistema de creencias que traen aquellas nociones erróneas y que pueden infiltrarse en el nuevo y depurado sistema de creencias que están trabajando para construir.

    Entonces, cuando en un material impreso que trajeron decía algo de los “diez mandamientos”, de inmediato hay que poner el énfasis en lo inapropiado del nombre ese.
    De que en verdad son catorce aquellos mandamientos y que están en diez frases, incorrectamente traducidas en su momento por cristianos como “diez mandamientos”

    Igualmente vital y urgente se hizo descubrir que el primero de esos mandamientos, en realidad no es tal en su enunciado original, sino más bien una breve y contundente presentación del Eterno a Israel.
    Al tiempo que de la mano del gran Maimónides (RaMBaM) se nos aclaró que el mandamiento es el de saber/tener conocimiento/ser conscientes de que Dios existe y opera en el mundo.
    Y absolutamente NO ES “tener fe en Hashem”, porque en modo alguno tal es la aseveración que está en el marco conceptual judío.
    Tener fe es un invento extraño, hasta donde sé que proviene para nosotros del cristianismo y a su vez de raíces paganas previas.
    Por tanto, si el material impreso decía que el primero de los “diez mandamientos” es “tener fe en Hashem”, ¡cuánto hay para corregir y enderezar y así poder reconstruir un Yo Vivido (personalidad) que esté en armonía con el Yo Esencial (NESHAMÁ, espíritu)!

    Porque recordemos que el exilio del hombre es al divergir el Yo Vivido (que son máscaras y cáscaras) de su Yo Esencial (que es su real rostro).
    Por tanto, sea el judío natural como aquel que viene de fuera y pasa a integrar la Gran Familia, es indispensable tomar conocimiento y conciencia para ser la mejor versión que de sí mismo puede llegar a ser.

    Asimismo esto es un buen método para el gentil, aunque no con los catorce mandamientos, sino con los Siete Universales que le corresponde a cada ser humano como derecho y obligación de origen divino.
    Pero también para mitigar tanto drama y angustia que vivimos a causa de las erróneas creencias que nos forman, sean en el plano de lo “religioso”, como en cualquier otro.

    En resumen, ni fe, ni religión, ni cualquier otra falsa atribución con respecto a las cosas judías y noájidas; así como tampoco permitir que las creencias equivocadas nos aparten de nuestra real identidad sagrada.
    Entonces la presentación:

    «[Haz de saber que] Yo soy, el Eterno tu Elohim que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud:»
    (Shemot/Éxodo 20:2)

    Toma un sentido práctico a la vez que trascendente/eterno.
    Porque llegamos a conocer a Dios a través de reconocernos como NESHAMÁ.
    Por tanto, nos liberamos de la tierra de Egipto, es decir, de la cultura que nos invadió y adoctrinó.
    Y nos quitamos de encima la esclavitud de servir al EGO en vez de vivir de acuerdo a la ley del AMOR, que es el lenguaje de la NESHAMÁ.
    Esa misma esclavitud que nos lleva a decodificar el mundo desde perspectivas religiosas, de fe, de obstrucción mental y opacamiento emocional.

    Para terminar, te sugiero que si no entiendes alguna cosa de lo que traté de explicar aquí, vuelvas a leer hasta comprender.
    Pero, toma en consideración que tal vez algunos de los conceptos no te sean conocidos, o que sigas enmarcado en el sistema de creencias que confunde.
    Por lo cual, habrás de realizar un trabajo de descubrimiento y erradicación de lo que perturba tu bienestar.
    También te invito a preguntar, puedes hacerlo, siempre y cuando antes te hayas tomado el tiempo y trabajo de tratar de encontrar las respuestas por tu parte ayudándote con los miles de textos gratuitos y accesibles que tienes para ti en este sagrado hogar: SERJUDIO.com.

  • El Átomo del Filosofo Hebreo

    Hace unos años se publicó un artículo llamado “El Átomo de Amalek”, en donde se explican los motivos por los cuales algunas personas, pensando que están actuando bien, actúan como enemigos declarados del mismo Dios, de los judíos, de la vida, y enemigos del sentido común, la razón y la lógica.

    Me refiero a esas personas que han creído en las sectas ramificadas del cristianismo hebraizado; a aquellas que siguen creyendo en las religiones oficiales, y a las que sin tener religión, buscan religarse a Dios o ha ídolos. Es decir, esas que nunca han dudado de sus propias creencias, al ser construidas por los hábitos a que fueron sometidos; creencias en lo absurdo e irracional.

    Espero que antes de continuar leyendo estas líneas leas el artículo, y reflexiones si el átomo de Amalek descrito te lo transmitieron por medio de la religión a la cual perteneces, saliste, o creíste; y si estas infectado y a qué grado.

    Y si en tus soliloquias reflexiones te convences de que te transmitieron el Átomo de Amalek, (porque pusiste a prueba tus creencias y resultaron ser aceptaciones en lo absurdo e ilógico) no te avergüences ni tengas miedo en castigos divinos ni a malos agüeros o malos futuros. Tampoco te sientas solo; alégrate más bien porque estas siendo contagiado por el Átomo del Filosofo Hebreo.

    El Átomo del Filosofo Hebreo es la duda, el deseo de existir en la realidad, el de vivir la vida un sentido concreto; el de los amigos de Dios y los judíos; porque no descubre nada vivo y real en tantas creencias y religiones, sino que encuentra en ellas el rigor mortis cadavérico del un muerto que cree en absurdos.

    El hombre contagiado con el Átomo del Filosofo Hebreo le importa más la vida y lo vivo que el estar preocupado en creer, porque sabe que solo tiene una vida para poder desarrollar toda su humanidad, por lo que la fe en absurdos y conceptos ilógicos es una pérdida de tiempo que puede aprovechar viviendo, trabajando, viajando, teniendo hijos, conociendo culturas, en fin, disfrutando todo un mundo que está a disposición.

    Ese es el átomo que el filosofo Abraham transmitió a sus hijos, y éstos al resto de la humanidad. Ese filósofo que al filosofar sobre las creencias y religiones, no descubrió a Dios; pero si descubrió la firma de un TodoPoderoso cuando pensó sobre la existencia, la realidad, la vida, los hombres, el mundo

    En palabras de uno de sus hijos:

    …Abraham SÍ FUE/ES:

    el primer agnóstico, pues él supo entender que existía una deidad pero fue incapaz de definirla …[1]

     

    Así pues, no te avergüences por el contagio del Atomo de Amalek, pues todos nos enfermaron con él. Pero reconócelo y no lo aceptes más. Difunde por todo tu ser el Átomo del Filosofo Hebreo.

    [1] https://serjudio.com/tora/patriarcas/abraham-el-patriarca