Categoría: Ética

  • Parasha Noaj: Aroma del Paraíso

    El arco iris a nuestros ojos está formado por una gama de variados colores, diferentes entre sí pero que se hallan unidos formando una totalidad.

    De manera similar, cada persona es diferente.
    Pero, si logramos descubrir aquello que nos unifica, entonces puede haber paz y armonía, más allá de las diferencias.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

    http://serjudio.com/bereshit/noaj65b.htm

  • Parasha Noaj-Vistazo

    Ubicación:
    Noaj
    («Noé») es la segunda parashá del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit, conocido en español como «Génesis».

    Temáticas:
    Podemos señalar las siguientes temáticas en nuestra parashá:

    1. Noaj y su arca
      Noaj fue un hombre justo en medio de una generación perversa. La humanidad con sus conductas aberrantes condujo a mundo a un estado de catástrofe universal. La desaparición de la humanidad, así como de las especies animales era un hecho que se aproximaba a pasos agigantados.
      El Eterno se compadeció de Noaj, a causa de su justicia, y por eso le ordenó construir el arca que lo salvaría a él con su familia, así como a todas las especies animales no aberrantes de la extinción.

    2. El Diluvio
      El día 17 del segundo mes, empezó a caer la lluvia. Fue incrementando su intensidad a lo largo de 40 días con sus noches de incesante flujo de aguas. Eventualmente toda criatura viviente fue sumergido por las mareas caudalosas.
      De tal magnitud fue la inundación, que debieron transcurrir 6 meses para que las aguas bajaran lo suficiente como para permitir al arca reposar sobre el monte Ararat.

    3. El final del Diluvio
      Luego de otros tres meses, Noaj envió un cuervo desde el arca para comprobar si la tierra se había secado. Pero el agua no había bajado aún. Siete días después envió una paloma, la cual al no encontrar lugar de reposo, prontamente retornó al arca. Siete días más tarde, soltó Noaj una segunda paloma, y esta vez, la paloma retorno con un ramo de olivo en su pico, lo cual indicaba el resurgimiento de la tierra. Finalmente, tras otros 7 días, la paloma enviada no regresó, lo que sirvió como señal de que la tierra ya era habitable.
      Entonces Noaj quitó la cobertura al acceso del arca, y tras un año y once días, y pudieron salir todos los pasajeros de la nave a repoblar la tierra.
      Noaj ofreció un sacrificio de gratitud al Eterno, y en ese momento el Eterno anunció una nueva significación para el arco iris, que a partir de entonces indica que el mundo debiera ser destruido a causa de los desvíos de la humanidad, pero que Dios es misericordioso y contiene el desastre diluvial para que no vuelva a ocurrir.

    4. Repoblación
      De Noaj y sus tres hijos, con sus respectivas esposas, es que surgieron las numerosas naciones que poblaron la tierra. Setenta son las naciones originales en las cuales se dividió la humanidad. A pesar de las diferencias, todas las naciones se unían en el empleo de un solo idioma (el hebreo) y por ser participes de una misma ideología.
      Desafortunadamente la humanidad no aprendió nada del fracaso que produjo el Diluvio, y nuevamente comenzaron a descarriarse.

    5. La Torre de Babel
      Los miembros de las diferentes naciones acordaron construir una inmensa torre que llegara a los cielos, para de ese modo rebelarse contra el Todopoderoso.
      El Eterno frustro sus planes al confundir sus lenguas, haciendo imposible que se comunicaran entre ellos. A partir de entonces aquel sitio fue llamado «Babel», que en hebreo significa «lugar de confusión».

    6. Diez generaciones
      De Noaj hasta Avraham pasaron diez generaciones. Noaj falleció a la edad de 950, cuando Avraham contaba con 58 año de edad.
      Avraham vivió en Ur de los Casdeos, donde descubrió la verdad que permanecía velada a ojos del  mundo: hay un solo Dios. Por profesar esta idea, y vivirla de manera constante, puso en vilo su vida, pues el rey Nimrod lo persiguió para eliminarlo y así eliminar la revolución ideológica que significa echar por tierra con la idolatría.

    Para destacar:

    1. La grandeza de la paz
      El Rav Mordejai Katz, en «Aprender y enseñar.», nos instruye:

      «…este pueblo está unido…»
      (Bereshit / Génesis 11:6).
      La generación del Diluvio no tenían respeto por el Eterno, y se dedicaron a todo tipo de inmoralidades y actividades destructivas («la tierra estaba llena de robo»). Pero, la generación de la Torre de Babel fue incluso peor, ellos se rebelaron directamente contra la autoridad del Eterno. ¿Por qué, entonces, los primeros fueron destruidos en tanto que los segundos meramente fueron dispersados? Nuestros Sabios nos enseñan que la generación de la Torre tenían un mérito significativo que les valió la indulgencia del Eterno: paz.
      Así como eran malvados y desafiantes contra el Eterno, ellos tenían paz y armonía entre ellos.
      Esto sirve como una lección poderosa para nosotros, acerca de la importancia de la paz y la hermandad.

    2. Consideración por el prójimo
      En «Viviendo cada semana» el rav Avraham Twerski nos enseña:

      «…las aguas de Noaj [Noé]…»
      (Ieshaiá / Isaías 54:9).
      El Talmud explica que la referencia al diluvio como «aguas de Noaj», como si fuera Noaj el responsable del diluvio, se la tiene bien merecida por el hecho de que él no hizo intercedió para pedir misericordia por su generación. No es suficiente con ser una justa y recta persona. Si nosotros no vemos más allá de nuestra salvación personal, nosotros somos negligentes.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. «Cuando Noaj [Noé] se despertó de su embriaguez…«
      (Bereshit / Génesis 9:24)

      1. ¿Cuál puede ser el motivo por el cual la Torá nos relata acerca de la afición de Noaj hacia la bebida?

      2. ¿Qué significa que el hombre más justo y recto de su generación haya sido una persona enferma de alcoholismo?

      3. El divino Autor, así como los profetas, narran virtudes y defectos de los héroes del Tanaj, por su parte ¿como tratan las gestas y mitos a sus respectivos héroes nacionales? ¿Cómo la llana franqueza del Tanaj es una señal de su pureza?

    2. «Si alguno te ataca ferozmente, no será de Mi parte…»
      (Ieshaiá / Isaías 54:15).

      1. En ocasiones los sufrimientos que nos tocan son provocados por nuestras acciones y omisiones, en otras son el resultado de la  malicia de otra persona que nos está atacando. ¿Cómo podemos darnos cuenta si estamos sufriendo como resultado de nuestro obrar errado, o a causa de la maldad ajena?

      2. ¿Cómo podemos trasportar lo que aconteció en la época del Diluvio, a partir del texto de la Torá, con lo que nos acontece en la actualidad?

      3. ¿Por qué Dios en su infinita Bondad creó la posibilidad del mal y permite que las personas incurran en él?

    http://serjudio.com/bereshit/noaj65a.htm

  • Parasha Bereshit 5766

    Amar allende las máscaras

    En nuestra parashá está testimoniado que:

    "Éste es el libro de los descendientes de Adán: Cuando Elokim creó al hombre, lo hizo a semejanza de Elokim."
    (Bereshit / Génesis 5:1)

    Cada vez que nos encontramos con nuestro prójimo debiéramos tener presente este versículo, este testimonio, pues nos llevaría a conducirnos con respeto y honor hacia él.
    ¿Cómo no hacerlo si el otro, tal como yo, somos creaciones a imagen y semejanza del Padre celestial?

    En nuestra sacra Tradición (Sifrá, Kedoshim), Rabí Akiva había enseñado que el versículo "Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Eterno" (Vaikrá / Levítico 19:18) es el principio fundamental de la Torá.
    Por su parte, Ben Azai enseñaba que el versículo: "Éste es el libro de los descendientes de Adán: Cuando Elokim creó al hombre, lo hizo a semejanza de Elokim." (Bereshit / Génesis 5:1) era incluso un principio más importante que el anterior.

    ¿Cómo ha de entenderse esta elección tan particular de Ben Azai?

    El amor por el prójimo que no está basado y nutrido por el reconocimiento de que él es un hijo del Eterno, a Su imagen, generalmente termina fallando en su objetivo. No se lo ama, sino que se intercambia servicios o necesidades con él.
    El mayor de los engaños en el plano de los afectos es llamar "amor" al negociado furtivo de mutuas necesidades, error que es más común de lo que suele reconocerse.

    Pero, cuando es para nosotros un hecho indeleble que el otro es hijo del Eterno, una imagen de Él, no dudaremos en brindarle el honor y respeto que se merece.
    Lo amaremos auténticamente, lo serviremos con altruismo y sin requerir nada a cambio, porque él se lo merece por ser un hijo del Eterno.
    Aunque la relación no sea color de rosa, aunque en su faceta externa no nos agrade la tal persona, cuando alcanzamos a reconocer esa esencia divina en su interior las fricciones se esfuman y la unidad con el otro se acrecienta.

    Si tenemos la intención de amar al prójimo simplemente porque es hijo a imagen del Padre, no nos dejaremos confundir por la máscara que nos presenta, y eludiremos por tanto las excusas y los caminos erróneos para concentrarnos en alcanzar el centro de nuestro prójimo, su verdadero ser.
    Y cuando estamos en este proceso, en este camino, estamos también en el camino del auto-conocimiento, pues el camino al propio ser pasa por el encuentro auténtico con el prójimo.

    Pero, ¿qué somos?

    Prestemos atención a este otro versículo de nuestra parashá:

    "Y formó el Eterno Elokim al humano, polvo de la tierra. Y sopló en sus narices aliento de vida, y el humano llegó a ser un ser viviente."
    (Bereshit / Génesis 2:7)

    Conviven en nuestro ser dos mundos distintos, la neshamá que se mantiene siempre intacta, pura a pesar de todas las educaciones y entrenamientos. Es nuestra vida, nuestro puente indestructible con el Bendito sea Él.
    Y por otro está el mundo externo, el de las máscaras que la persona ha ido asumiendo como su personalidad a lo largo de los años de adiestramiento social, que comienza incluso antes del nacimiento. Es el mundo de lo material, de lo terreno, de lo inerte, carente de vida, si no es animado por la espiritualidad.
    En el diseño celestial ambos planos se conjugan y posibilitan al ser humano alcanzar altas dimensiones de conocimiento y gozo auténtico.
    Pero, en líneas generales las máscaras, la personalidad que se ha adquirido por el adiestramiento social, choca con lo que el ser es en su esencia.
    Y en la base de este conflicto podemos mencionar que el plano terrenal tiende a rehuir la unión con la esencia espiritual, pues esta esencia representa esa vida a la que tanto temor le tiene la sociedad terrenal… ¡por no conocerla, o por estar la persona cómoda en la menor observancia de los preceptos!

    En verdad, con paciencia y sin forzar las cosas es posible armonizar entre ambos planos, y entonces la paz es factible entre las personas, pues sintonizan y se encuentran auténticamente, sin falsos tapujos, sin rostros falsos… como en el pretérito Edén:

    "Estaban ambos al des-cubierto, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban."
    (Bereshit / Génesis 2:25)

    Estar en un estado de autenticidad con sí mismo, y así con el otro, y no avergonzarse de ello… ¡eso es el Edén!

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • El camino
      "En la vida real observamos que existen personas que cumplen los preceptos sin vitalidad. Estudian Torá, pero ello no las conduce a cumplirla en la práctica. La Torá nos exige “y vivirás en ellos -en los preceptos-”- es decir- que la Torá y sus preceptos iluminen el alma de la persona y todos sus proyectos y que todos los aspectos de su vida sean vividos de acuerdo a la Torá."
      (Rabí Iosef Itzjac Schneerson, 6to Rebe de Jabad)

      • ¿A qué debe inducir el estudio de la Torá?

      • ¿Cómo crece espiritualmente la persona?

    • Desde el corazón
      "Rabí Shlomó de Karlín dijo: “No sólo aquel que sirve al Eterno con todo su corazón es llamado servidor de Dios, sino aquel que tiene el anhelo de servir al Eterno con todo su corazón también es llamado servidor de Dios"
      (Relatos jasídicos)

      • ¿Cómo se puede explicar esta afirmación? ¿Acaso no son las obras las que juzga el Eterno?

      • ¿Cuál es el mérito de aquel que tiene el corazón dispuesto a servir al Eterno?

    http://serjudio.com/bereshit/bereshit66.htm

  • Parasha Bereshit 5764

    Comentario de la Parashá – Bereshit :
    ¿Por qué leemos Bereshit después de Sucot?

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada Bereshit ("En el comienzo") que es la primera del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit , conocido en español como "Génesis").

    Lo que no era kosher en el Edén
    El Todopoderoso creó el Universo, al que consideró "muy bueno".
    Y en un lugar de este universo, fue puesta a morar la primer pareja humana, Adam con su esposa Javá.
    En aquellos primeros tiempos, cuando la existencia aún transcurría en el Edén, ellos recibieron tan sólo un mandamiento que les ordenaba abstenerse de algo (a diferencia de nosotros, los judíos que tenemos 365 mandamientos de abstención, en tanto que los gentiles cuentan con 7).
    Para ellos Dios había sentenciado que era No-Kosher el fruto del Árbol del Conocimiento, del Bien y del Mal.
    Todo el resto de las plantas comestibles, eran aptas para ser comidas.

    Lo que ocurrió
    Siendo ingenuos, podemos suponer que la pareja humana no debiera haber tenido inconvenientes en acatar el mandato de Dios, y que con agilidad se apartarían de transgredir aquel único mandamiento, tan fácil y simple de ser cumplido.

    Pero, tristemente conocemos que no fue así.
    Bien pronto mujer y hombre desoyeron el mandato de Dios.
    Empleando con fineza su humano razonamiento (es decir, inventando el arte de las excusas), encontraron el modo de hacer a sus ojos permitido aquello que Dios había dictaminado como prohibido.
    Y entonces, ni lentos ni perezosos, comieron del fruto del Árbol del cual no debían comer.

    ¡Qué catástrofe!
    Un mandamiento de abstenerse.
    Un pequeñito y escuálido mandamiento.
    Algo tan sencillo que hasta cuesta más esfuerzo incumplirlo que cumplirlo.
    Pero, el corazón humano (falto del entrenamiento adecuado) ni siquiera pudo sostenerse en esa minúscula prueba de vida.

    El único camino de retorno a lo que es bueno
    El Todopoderoso en Su Majestad y Justicia, bien podría haber decretado la extinción de la única pareja humana, y así haber terminado prontamente con el proyecto de humanidad.
    Pues, ¿cómo esperar algo provechoso de una especie que ni siquiera puede cumplir un único mandamiento?
    Pero, Dios es Justo Y Misericordioso.
    Él nos creó, y nos conoce mejor que nosotros mismos jamás lo haremos.
    Sabe de nuestra debilidad, de nuestra fragilidad, de nuestras flacas voluntades.
    Por lo cual, Él nos ha acercado el remedio para los pecados y errores.
    Se llama:
    teshuvá = arrepentimiento sincero.

    ¿Dónde lo vemos?
    Pues, prestemos atención al texto, y veamos qué es lo que Dios indica al hombre tras su extravío:

    "El Eterno Elokim llamó al hombre y le preguntó:
    -¿Dónde estás tú?
    "
    (Bereshit / Génesis 3:9)

    El camino del retorno pasa por dentro nuestro
    ¿Qué le está preguntando Dios?
    Más bien, ¿qué le está enseñando con su pregunta?
    Le dice: "¿Dónde estás tú?".
    Que se puede entender como:

    Reflexiona, sondea tu corazón, inspecciona tus pensamientos… ¿dónde estás ahora que te has apartado de Mi Camino?
    Medita con sinceridad… ¿por qué lo has hecho?
    Pues, si no conoces qué te movió a cometer tu acto… ¿cómo estarás prevenido para no reiterarlo luego?
    Y, ahora que sabes que tu acción ha sido perjudicial… ¿qué crees que debes hacer para repararla?
    Acaso… ¿se la puede reparar?
    Porque, si se puede… ¿dónde estás tú que no has hecho nada para reparar el daño?
    Y si nada se puede hacer… ¿dónde estás tú para hacerte responsable ante quien corresponde por tus actos?
    ¿Dónde estás tú, ahora que por tus acciones erróneas te has puesto un antifaz que te hace perder sinceridad, realidad, identidad?
    Tú, ¿dónde estás ahora?

    ¿Aieka?
    Dios le pregunta a cada persona, lo mismo que le preguntara a nuestro primer antepasado:
    "¿Aieka?" = "¿Dónde estás tú?".
    Y debemos tener en cuenta un dato básico,
    Aieka, en hebreo, se escribe con las mismas letras que Eijá -¡cómo!-.
    Eijá es la voz empleada como grito de angustia y desesperación, de duda oscura y perplejidad.
    Así pues, aquel que no emprende el camino de responder al Aieka, está en el camino del Eijá.

    Al comenzar el año…
    No es para nada casual que esta parashá sea leída inmediatamente después de que Dios ha sellado y confirmado la sentencia anual para la persona. Ya que el juicio anual de Dios sobre cada una de Sus criaturas, comienza en Rosh HaShaná, se proclama sentencia en Iom Kippur, y Dios confirma o revoca el veredicto recién al finalizar Sucot.
    Para promover el arrepentimiento y conseguir el perdón del Eterno y del prójimo, se han implementado numerosos procedimientos, hay variadas ceremonias, acciones, plegarias, estudios, etc., que se van sucediendo a lo largo de muchos días (a partir del comienzo del mes de Elul, realmente, llegándose casi a lo 50 días de dedicarse a la reflexión y el arrepentimiento sincero).
    Siendo así, es de suponer que la persona ha comenzado el año como nuevo, habiéndose descargado de la mayor cantidad posible de pecados, y con la plena intención de andar por el camino del Bien.
    Sin embargo, como Adam y Javá no pudieron pasar la prueba de hacerse cargo de un mandamiento de abstención, ¿nosotros no estamos en mayores dificultades al tener 365 mandamientos para abstenernos?
    Así pues, leemos acerca del fracaso de Javá y Adam.
    Y leemos acerca del arrepentimiento.
    Así quizás algún día podremos cortar el círculo vicioso de creernos más inteligentes que Dios…

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relato

    El temeroso ratoncito un día rezó:
    ‘Oh Dios, Tú me conoces, y sabes mi terror.
    Cada día es una penuria tras de otra, y nada puedo hacer… ¿cómo hacerlo, si no soy más que un miserable y débil ratoncito?
    Te pido, Oh Dios, que me hagas gato, y así podré enfrentar la vida con astucia y poder.
    Oh Dios, sabes que nunca nada Te he pedido, pero es mi vida un infierno y no encuentro otra salida más que molestarte un poco para que me hagas este favor.’

    Y Dios, en una de esas acciones misteriosas, convirtió al ratoncito en un grande y musculoso gato.

    Pasados dos días, el ratoncito venido a gato, rezó:
    ‘Oh Dios, Tú me conoces, y sabes mi terror.
    Cada día es una penuria tras de otra, y nada puedo hacer… ¿cómo hacerlo, si no soy más que un miserable y débil gato?
    Te pido, Oh Dios, que me hagas perro, y así podré enfrentar la vida con astucia y poder.
    Oh Dios, sabes que antes he pedido de Ti tan sólo un favor, pero es mi vida un infierno y no encuentro otra salida más que molestarte un poco para que me ayudes nuevamente.’

    Y Dios, en uno de Sus actos misteriosos, reconvirtió al gato en el ratoncito escuálido que solía ser.
    Además, pegado al espejo en la habitación del ratoncito dejó una esquela:
    ‘Ratoncito, mientras haya un ratoncito viviendo en tu corazón, de poco sirve si tu cuerpo es de gato, perro o león.
    ¡Encuéntrate, que Yo te ayudaré!
    Te aprecia.
    Dios.’
    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Por qué el gato volvió a ser ratoncito?
      ¿Acaso alguna vez dejó de serlo?

    • "Cada persona puede ser tan íntegro como Moshé o tan perverso como Ierobam/Jeroboam, listo o tonto, misericordioso o cruel… y así con cualquier tendencia, depende de su libre albedrío conducirse hacia donde quiera" (Libre traducción de Maimónides, "Mishné Torá" Hiljot Teshuvá 5:2 y ver en "Guía de los Perplejos" 3,17).
      ¿Cómo se relaciona esta máxima a la interrogación continua de Dios: "Dónde estas?"?

    • El profeta anunció con claridad: "¡Vuelve, oh Israel, al Eterno tu Elokim; porque por tu pecado has caído! Tomad con vosotros estas palabras y volved al Eterno. Decidle: ‘Quita toda la iniquidad y acéptanos con benevolencia; en lugar de vacunos te ofrecemos [el fruto de] nuestros labios.’"
      (Hoshea / Oseas 14:2-3).
      ¿Dios reclama sacrificio, sangre, o algo similar para otorgar Su perdón?
      A ojos de Dios: ¿Es más grande el arrepentimiento sincero, o el sacrificio?

    http://serjudio.com/bereshit/bereshit64.htm

  • Parasha Bereshit 5763

    Comentario de la Parashá Bereshit: Repetir la Torá
    ¡Shalom iekarim!

    Con esta parashá da comienzo el nuevo ciclo de lecturas anuales de la Torá.
    Una pregunta que frecuentemente se hace es: ¿por qué siempre leer lo mismo, habiendo tantas otras cosas para leer?
    Hay varias respuestas para esta interrogante, y que nos enseñan buenas actitudes para la vida:

    1. Repetir y renovar
      Cada año al esforzarnos en la lectura (con su correspondiente estudio y profundización), nos estamos dando la oportunidad de descubrir (o re-descubrir) aquellos aspectos que permanecieron ocultos en lecturas anteriores.
      Esto nos enseña que nuestras peripecias en la vida no se terminan, sino en cada momento tenemos ocasión de hallar algo nuevo, o de mejorar lo que anteriormente considerábamos bueno. Tal como el profeta nos indicara: "Nunca se aparte de tu boca este libro de la Torá; más bien, medita en él de día y de noche, para que guardes y cumplas todo lo que está escrito en él. Así tendrás éxito, y todo te saldrá bien." (Ieoshúa / Josué 1:8).

    2. Superar el obstáculo
      No siempre estamos en sintonía con la lectura de Torá, ni tampoco tenemos una comprensión pareja durante todo el tiempo. Por lo cual, al retornar a parashot previas tenemos la chance de aprender (y aprehender) aquello que no nos agradó (o no captamos) antes.
      Esto nos enseña a no dejarnos derrotar por los inconvenientes; ya que si en una ocasión no triunfamos, quizás en la siguiente lo haremos. Tal como fuera dicho: "Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de cumplir toda la Torá…" (Ieoshúa / Josué 1:7).

    3. Gozar de lo bueno
      La Torá es llamada lekaj tov ("buena enseñanza" en el libro Mishlei / Proverbios 4:2).
      ¿Acaso no da placer retornar a lo que es bueno?
      Es como aquel al que le agrada el pastel de chocolate, ¿no gozará cada vez que se deleita con su sabor?
      De modo similar con la Torá, que si se la estudia con sabiduría, solamente se extrae de ella dulzura y plenitud.
      Esto nos enseña a disfrutar de lo que es verdaderamente bueno, tal como el sabio nos instruyera: "Come, hijo mío, de la miel, porque es buena; y del panal, que es dulce a tu paladar. Así aprópiate de la sabiduría para tu alma. Si la hallas, habrá un porvenir, y tu esperanza no será frustrada." (Mishlei / Proverbios 24:13-14).

    4. La guía
      Por último (por ahora), desde la perspectiva tradicional del judaísmo, la Torá es la mejor guía para la vida.
      Esta idea tiene un buen fundamento, ya que su Autor es también el Creador de todo lo que existe.
      Por lo tanto, ¿quién mejor que Dios para indicarnos los más apropiados caminos para el crecimiento integral?
      A cada paso que damos, la luz de la Torá nos puede orientar con precisión y bondad. Tal como el salmista cantara: "La Torá de su Elokim está en su corazón; por eso sus pasos no vacilarán." (Tehilim / Salmos 37:31).

    En síntesis, cada año se espera que leamos las mismas palabras; pero que hallemos renovados sentidos para darle más ánimos a nuestras existencias.

    Les deseo Shabbat Shalom!
    Moré Yehuda Ribco

    Relato a propósito del comentario

    Se encontraron dos jasidim después de un tiempo sin verse:

    – Moishe, cuánto tiempo sin verte. Se te nota más feliz, ¿qué pasó? ¿Te casaste?
    – Baruj Hashem estoy bien, y es cierto, estoy muy feliz. Pero no porque me haya casado, sino porque estuve en lo del Rebbe.
    – ¿En lo del Rebbe? ¡No te puedo creer! ¡Qué mérito inmenso!
    – Así es, que pena que no hayas venido con nosotros.
    – ¡Más pena me da a mí! Viajar a la casa del Rebbe, oír sus enseñanzas de Torá, verlo… ¡verlo! ¿Sabes lo que es eso Moishe? ¡Un tesoro!
    – ¿Verlo? ¿Ver al Rebbe? ¿Y quién te dijo que lo vi?
    – No te entiendo Moishe, ¿no dijiste que fuiste a lo del Rebbe?
    – Si fui a lo del Rebbe, pero no lo vi.
    – Entonces, ¿por qué tanta felicidad? ¿De qué valió tu viaje si no te entrevistaste con el maestro?
    – Es que cuando llegamos a la casa del maestro, sus secretarios nos dijeron que había salido para cumplir con la mitzvá de visitar enfermos, y que quizás tardaría varias horas en retornar, pues el Rebbe especialmente solía pasar mucho rato jugando con los niños del pabellón de enfermos graves. Nos informaron que si queríamos, podíamos esperarlo allí en su sala, junto con otras decenas y decenas de personas que llegaron antes que nosotros y esperaban entrevistarse con el sabio.
    – Lo esperaste, ¡sin dudas! ¿No?
    – No, ¿para qué habría de esperarlo si ya había recibido lo que fui a buscar?
    ¿Cómo?
    – Fui buscando enseñanza de Torá de parte del gran maestro, y eso es precisamente lo que recibí.

    http://serjudio.com/bereshit/bereshit63.htm

  • Parasha Bereshit 5762

    El obstáculo

    Está escrito en la parashá: “Y Hashem Elokim lo arrojó del jardín de Edén, para que labrase la tierra de la que fue tomado.” (Bereshit / Génesis 3:23).

    "El gran maestro era venerado por sus discípulos y por todo aquel que alguna vez hubiera entrado en contacto con él. Es que su inteligencia, comprensión, generosidad y bondad, eran argumentos convincentes para convertir en amigo al más apartado de los indiferentes. A diario, cientos de personas acudían para aprender junto al maestro, o a pedir consejo o ayuda. Y el maestro recibía a todos con simpatía, respeto y muestras de amor.
    Sin embargo, en su pueblo había un hombre que no perdía oportunidad para contradecirlo. Era una persona amargada, solitario empedernido, de mal carácter, avaro y sin compasión; aunque, sin llegar a ser un criminal. Había hecho del maestro el centro de su hostilidad, y descubriendo sus puntos débiles, no pasaba día en que no se los hacía notar públicamente.
    Y, el maestro, callaba, nunca le respondía. Jamás argumentaba en su contra. Ni reclamaba venganza. Mientras que, cuando sus alumnos querían tratar violentamente al agresor, él les reprendía con ternura, pidiendo que dejaran que aquel hombre permaneciera en las cercanías.
    Sus alumnos no estaban de acuerdo, pero si el maestro decía eso, pues, así harían.
    Un día, el malvado no apareció. Al día siguiente, tampoco. Al tercero, menos.
    El sabio pidió que alguien averiguara que pasaba con aquel sujeto.
    Encontraron que había fallecido, solo y abandonado a sí mismo.
    Cuando le contaron al maestro, de inmediato éste se hizo cargo de su sepelio, y de prodigarle honores.
    La gente del pueblo no entendía, puesto que, durante años aquel insolente había molestado abiertamente a todos, en especial al maestro, y ahora éste le brindaba su respeto, incluso lloraba sobre su tumba. Y con suma reverencia le preguntaron al maestro por su silencio en el pasado con respecto al malvado, y a su actual dolor por él.
    El maestro respondió: ‘Durante años este hombre representó para mí un reto, porque era el único que estaba para mostrarme mis fallas y errores. Estaba ahí señalándome si yo no era tan digno como debía serlo. Cuando me atacaba yo me analizaba, porque quizás él había acertado. Si descubría que su acusación era injusta, entonces yo comprendía que provenía de un hombre de seco corazón. Pero, si era apropiada, de inmediato trabajaba para corregirme.
    Y nunca quise que lo apartaran, porque, como ven él me hacía un gran servicio.
    Además, estando cerca, yo tenía la esperanza de que él pudiera aprender a ser un poco más sociable, más abierto a la vida, hasta incluso… que se arrepintiera por todos los daños que causaba a los demás y SE causaba.
    Ahora que falleció lloro por él, porque no ha tenido tiempo de arrepentirse, de enmendar su camino.
    Y lloro por mí, porque, ¿cómo haré ahora para no creerme los cuentos de ustedes acerca de lo maravillosamente perfecto que creen que soy?’"

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

    Destellos de la parashá

    Sidrá 1ª de la Torá y 1ª del sefer Bereshit.
    Entre pesukim 1:1 y 6:8.
    Haftará en Ieshaiá / Isaías 42:5 – 43:10.

    Se narra en muy escasos párrafos la creación de todo lo existente en el universo.
    Puede llegar a asombrar esta brevedad. El universo con su inmensa amplitud, con su vastedad y profundidad, con sus incontables elementos diversos que lo componen, ¿merece que su Autor sea tan escaso al contar cómo lo hizo?
    ¿No sería más lógico hallar numerosas crónicas, fabulosas leyendas, detalles para el regocijo de los científicos y estudiosos varios?
    ¿Por qué la Torá se contenta con darnos unos 30 versículos para contarnos este glorioso momento del nacimiento de Todo? ¿No es poco?
    Y cuando lo comparamos, por ejemplo, con la conversación entre Dios y Moshé en el suceso de la "zarza ardiente que no se consumía" (Shemot / Éxodo 3 y 4), y encontramos que ese segundo relato es incluso un poco más extenso… ¿no resulta más humilde todavía la descripción de la Creación?
    Quizás sea, porque uno de los objetivos de la Torá es que la estudiemos y hallemos en ella lo que guarda para el que busca.
    Y quizás, para enseñarnos que la belleza del universo está en su armoniosa diversidad, que no puede ser encerrada en etiquetas que la narren.

    http://serjudio.com/bereshit/bereshit62.htm

  • Parasha Bereshit 5759

    Queridos Talmidim y Javerim, Shabbat Shalom:

    "Y vio H’ todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto." (Bereshit 1:31)

    Reconocemos el final del inicio del proceso de la creación, cuando el Creador contempla el espectáculo total de su obra, y reconoce que TODO en este mundo es bueno, bueno en gran manera, muy bueno.

    El pasuk no deja lugar a dudas, cada elemento insertado por el Creador tiene su funcionalidad positiva, lo podamos comprender nosotros o no.

    Quizás a nuestros ojos haya ciertos componentes del universo que hubiera sido mejor que H’ dejara fuera de lo creado, pero esto es sencillamente porque, como leyéramos hace unas semanas en la Torá:

    "Las cosas secretas pertenecen a Hashem nuestro Dios: mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos por siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley." (Devarim 29:28).

    Es decir, nuestro entendimiento llega hasta el límite de lo humanamente posible, existiendo un infinito número de interrogantes a las cuales jamás hallaremos solución cierta, sin embargo, esta eterna duda no debe reprimir el cumplimiento de lo mejor que hay en la persona, que es el hacer lo que H’ exige.

    Si H’ creó TODO, también hizo lo que puede ser malo. Entonces, ¿cómo puede ser TODO "muy bueno"? No, seguramente H’ nada tiene que ver con lo que es Mal, podría alguien confundido argumentar.

    Sobre la existencia del Mal hay un dato fundamental que está expresamente revelado por un nabí:

    "Para que se sepa desde el nacimiento del sol, y desde donde se pone, que no hay más que Yo; Yo Hashem, y ninguno más que Yo; que formo la luz y crío las tinieblas, que hago la paz y crío el mal. Yo Hashem que hago todo esto." (Ieshaiá 45: 6-7).

    Para el judaísmo nada ni nadie compite con H’, no existe nada fuera de lo creado por Él (excepto Él), ni ser o poder que le sea extraño.

    TODO es parte de Su obra, y TODO le debe la existencia a Su Bondad.

    El ser humano es el fruto singular de la Creación que puede convertirse en asociado de H’ en la construcción del Mundo, y es el único que puede transformarse en su depredador.

    Esto es así por ser el Hombre poseedor de la inmensa cualidad del libre albedrío, el poder elegir entre lo que es Bueno y Malo, correcto o incorrecto.

    Como apreciamos al final de esta parashá, el pertinaz error de la humanidad concluyó en una terrible extinción mundial, y eso no puede ni debe ser atribuido a H’, ya que Él nos puso en este Mundo y nos otorgó cariñosamente la opción de que actuemos según nuestro parecer.

    Por lo cual, cuando las personas se comportan indignamente, mal, entonces, nada podemos atribuirle a H’ de culpa o responsabilidad, solamente podemos reconocer que creó al ser humano con un instinto que lo puede hacer obrar mal. Pero, también es noble reconocer que le entregó a la Humanidad leyes para modificar el mal instinto en acciones positivas y acordes a la Creación, leyes que se compendian en el majestuoso TaNa"J.

    Así, si el nabí nos recordara que:

    "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Hashem." (Ieshaiá 55:8),

    podemos recapacitar que David enseñó:

    "Guarda la ordenanza de Hashem tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, y sus derechos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moshé, para que seas dichoso en todo lo que hicieres, y en todo aquello a que te tornares" (I Melajim 2:3).

    Todo lo que existe es muy bueno, en tanto nosotros dispongamos nuestros pasos, nuestras acciones, en procura de rescatar lo bueno que hay en TODO y TODOS.

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco


    Resumen de la parashá Bereshit

    Por causa de personas inescrupulosas, el que desee el resumen de la parashá contáctese con nosotros via mail, que se lo enviaremos a la brevedad.

    Preguntas:

    1. ¿Quién fue el primer asesino?
    2. ¿Qué motivó la conducta de Caín?
    3. ¿Quién tentó a Javá?
    4. ¿Quién es el Amo del Universo y nadie se le compara? ¿Por qué?
    5. ¿Qué provocó el desconsuelo de H’?
    6. ¿Qué tenían prohibido Adam y Javá?
    7. ¿Cuál es la primera mitzvá de la Torá?
    8. ¿Qué hizo H’ en relación al Shabbat?
    9. ¿Qué castigos recibió la humanidad por la desobediencia de los primeros humanos?
    10. ¿La Torá da un relato científico o moral – espiritual de la creación?

    http://serjudio.com/dnoam/bereshit.htm

  • Parasha Bereshit 5760

    ¿Cielos sin Tierra? ¿Tierra sin Cielos?.

    Sabemos que H’ creó el Cielo y la Tierra.

    Algunos interpretan Cielo como espíritu, en tanto que Tierra como materia.

    Veamos este cuento:

    "Estaba el Rabí Najmán de Braslav junto a la ventana mirando la calle. Vio a Jaikel, que corría desalentado a sus negocios. Lo llamó.

    – ¿Rabí?

    – Entra, Jaikel…

    -Estoy apurado Rabí, los negocios…

    – Ven Jaikel, tranquilízate, toma asiento un instante junto a mí. Ahora dime: ¿Hoy viste el cielo?

    – Maestro, ¿cómo voy a mirar el cielo? Los negocios…

    – ¿Y ayer? ¿La otra semana?

    Jaikel niega con la cabeza.

    – Ven Jaikel, vamos junto a la ventana. Ahora, dime: ¿Qué es lo que ves?

    – Veo carros, caballos, gente que va y viene…

    – Jaikel, ay Jaikel. Dentro de cincuenta años, aún habrá gente que va y viene indiferente a ti, habrá carros y caballos, perros y árboles. Pero, ni tu ni yo estaremos… ¿Para qué tanto ?

    – Es que, los negocios…

    – ¿Negocios? Pésimo negocio estás haciendo con tu vida si ni siquiera te has dado un instante para observar el cielo…"

    http://serjudio.com/dnoam/bereshit60.htm

  • Parasha Bereshit 5761

    Todo cuenta

    "Cuando Cainán tenía 70 años, engendró a Mahalaleel."
    (Bereshit / Génesis 5 :12)

    Este pasuk es similar a otras decenas de versículos que parecen no tener ninguna finalidad, ninguna importancia. Bien se podría argumentar: ‘¿Quién es este Cainán, y a quién le importa su edad al engendrar, o si engendró o no, etc?’
    No faltan los muy "atentos" que basándose en versículos (aparentemente banales) como éste afirman que la Torá es una patraña, nada que ver con el Libro del Eterno, ni con mensajes superiores.
    Los que así piensan, incurren en un craso error.
    ¿Por qué?
    Pues, porque este pasuk, por ejemplo, es tan valioso como el que dice: "…amarás a tu prójimo…".
    ¿Cómo puede ser?
    Sencillamente, porque ambos son expresión de la Voluntad de Dios, de Su Deseo de que sean constituyentes de la Torá.
    Y, por si lo anterior no fuera más que suficiente, debemos reconocer que si el Libro que se supone trata de Dios y su relación con su Obra, se dedica a estos personajes y sus edades, ¿no será para que aprendamos que cada persona es valiosa y que cada momento es el indicado para comenzar a crecer? ¿Que siempre estamos a tiempo y con chance de formar parte nosotros también de la Torá -Vida?

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

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    Profundizando esta semana:

    1. ¿Se puede compatibilizar la Torá con la Ciencia en el aspecto de la Creación?

    2. ¿Por qué el relato de la creación del humano difiere en el segundo capítulo de la referida en el primero?

    Respuestas para la semana anterior:

    1. Cielo y Tierra
    2. Porque se espera nuestro retorno al sendero del Bien; y porque con esa palabra comienza la haftará.

    Destellos de la parashá


    La Torá nos quiere enseñar desde su inicio que este Mundo es el mejor lugar para vivir, y que "este" tiempo es el oportuno para crecer.
    ¿De dónde se deduce esto?
    Pues, porque hay un Creador, que por medio de la Sabiduría (Justicia y Misericordia) creó el Universo. Asentó las bases, dictó las reglas, impuso una finalidad y un sentido.
    Y todo esto nos lleva a concluir que, dado que nuestro Olam -Universo- es obra de Dios, y nada hubo antes de su creación, ni nada existe si no es porque el Eterno así lo dispone, entonces, cada cosa y circunstancia -absolutamente todas- tiene su valor único, es sólo cuestión de saber hallarlo o reconocerlo.

    La obra de Creación se desarrolló paulatina y ordenadamente, partiendo de lo más elemental hasta lo más complejo, trabajo que finalizó H’ en seis días -los días son alusión a lapsos de tiempo, no a días de 24 horas.

    De manera similar, es el ser humano, "la corona de la Creación", el que debe preservar este Mundo, ser socio del Eterno en su constante desarrollo, y ser el intérprete de los sentidos trascendentes que yacen esperando a ser des-cubiertos.
    Una de las maneras es a través de asemejarnos al Eterno, y eso sólo lo podemos conseguir obrando tal como Él lo hace. Otro modo es gozar del Shabbat, puerta de acceso a una realidad superior, un trozo de Paraíso en cada semana.

    Sin embargo, la Torá se encarga también de advertirnos que el Gan Edén –"Paraíso"- se consigue y mantiene con esfuerzo y dedicación constante, y que si nos abandonamos a la pereza o la rutina o la equivocación, estamos arriesgando la oportunidad de llegar a desarrollar todo el potencial que tenemos en nosotros.

    http://serjudio.com/dnoam/bereshit61.htm

  • Parasha Bereshit-Vistazo

    Ubicación:
    Bereshit
    («En el comienzo») es la primera parashá del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit, conocido en español como «Génesis».

    Temáticas:
    Podemos señalar las siguientes temáticas en nuestra parashá:

    1. Creación
      La Torá comienza con el relato del Todopoderoso creando el universo completo, tanto lo que hay en los cielos como en la tierra. En un gradual proceso, el Eterno fue creando lo que actualmente conocemos como universo, haciendo surgir la materia, dando forma y orden, estableciendo leyes y proveyendo de sustento al todo.

    2. Creación del ser humano y el árbol del Conocimiento del Bien y del mal
      El primer ser humano, un ente que era al mismo tiempo varón y mujer en un solo ser, reconoció su situación de soledad. Buscó compañía entre las otras criaturas vivientes, pero solamente halló que su vacío interior crecía más. Entonces, el Eterno separo una parte de la otra, el varón de la hembra, y ambos fueron presentados como seres independientes, que se reconocieron como complementarios, y así formaron la primer pareja humana.
      Ambos vivían en el Gan Eden, donde libremente comían de todos los frutos que allí abundantemente crecían. Sin embargo, el Eterno estableció que el ser humano no comiera del fruto del árbol del Conocimiento, pues no era aún el momento para hacerlo. En un confuso incidente, la mujer, llamada Java, comió del fruto y luego dio de comer a Adam. Como consecuencia de este acto, Adam y Java, y sus descendientes tras de ellos, vieron afectada su estatura espiritual, por lo cual no pudieron morar más en el Paraíso.

    3. Caín y Abel
      Adam y Java tuvieron muchos hijos e hijas. Los dos primeros varones fueron Caín y Abel. El primero se dedicó a la agricultura, el segundo al pastoreo. El primero ideó el sacrificio de algún objeto sobre las llamas como manera de relacionarse con Dios, inventó lo que podríamos llamar «religión». El segundo copió su idea, y la desarrolló hasta mejorarla. Entre ambos se suscitaron rivalidades que iban aumentando el enfado mutuo, hasta que finalmente Caín asesinó a Abel. El Eterno castigó a Caín por su acto perverso y por su indolencia para no sobreponerse a su malos deseos, haciéndolo errante sobre la tierra.

    4. Generaciones siguientes, la época ante-diluviana
      Los hijos e hijas de la primer pareja procrearon y la tierra se fue llenando de personas. Diez generaciones pasaron desde Adam hasta Noaj/Noé, en ellas se contaron dos justos, Janoj/Enoc y Metushelaj/Matusalén. Sin embargo, con cada generación la humanidad se iba degradando, perdiendo cada vez más el alto nivel espiritual, moral y físico de las generaciones precedentes. Tanto era la corrupción que los hijos de la décima generación de Adam incluso llegaron a parecer como de otra especie animal, y no totalmente humanos. Sus actos corruptos fueron llevando a la humanidad al desastre y al mundo a la destrucción, por medio de un desbarajuste ambiental que conllevó un diluvio.

    Para destacar:

    1. La importancia del derej eretz
      El Rav Elías Schwartz, en «Y enseñaras…», nos instruye:

      «…Hagamos al humano…»
      (Bereshit / Génesis 1:26).
      El Eterno dijo «Hagamos al humano»… Todos nosotros sabemos que no existe más que un sólo Dios; entonces, ¿por qué está escrito en plural? Rashi anota que obviamente el Eterno no necesita ninguna ayuda para crear al hombre, pero Él dialoga con los ángeles celestiales, de modo tal de enseñarnos a nosotros derej eretz, el respeto por la opinión de otros y el valor de la humildad (por ejemplo, nadie debe sentir que es tan excelso que no precisa discutir sus problemas con otros). Tal como Rabí Eljanán Wasserman, ztz»l, enseñó, de aquí «nosotros vemos cuán importante es para el judío ser un individuo de buen carácter, modesto y amistoso».

    2. Que el temor por el futuro no cancele el aquí y ahora
      En «Creciendo por medio de Torá» el rav Zelig Pliskin nos enseña:

      «Entonces el Eterno lamentó haber hecho al hombre en la tierra, y le dolió en Su corazón»
      (Bereshit / Génesis 6:6).
      Rashi cita al respecto una analogía, un concepto que es crucial para la tener una vida dichosa. Cuando un niño nace, sus padres están contentos. ¿Por qué ellos no están tristes cuando saben que eventualmente su hijo morirá? La respuestas es que uno debe vivir en el presente. En el momento del gozo, hay que experimentar el gozo del momento. No permitir que los pesares futuros destruyan los aspectos positivos del presente. Aprender a vivir en el presente libera a la persona de mucho sufrimiento y miseria innecesarios.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. «tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de estar de duelo y tiempo de bailar«
      (Kohelet / Predicador 3:4)

      1. ¿Cuál es el beneficio de actuar acorde al suceso que se está viviendo, con alegría en tiempos de gozo y con llanto en tiempos de dolor?

      2. ¿Por qué le parece que actualmente pareciera haber una coincidencia bastante grande entre el testimonio de la Torá acerca de la Creación, y las modernas teorías creacionistas de la Ciencia?

      3. ¿Qué importancia tiene el saber y reconocer que el tiempo es también una creación del Todopoderoso?

    2. «Eterno, salvas al pueblo humilde; pero Tus ojos humillan a los altivos.»
      (2 Shemuel / II Samuel 22:28).

      1. ¿Por qué no es una contradicción el hecho de que el altivo finalmente es humillado?

      2. ¿Qué ventaja hay en tener un carácter sosegado y un espíritu humilde?

      3. ¿Cómo entender la «salvación del pueblo humilde», siendo que hay tanto dolor y conflictos en el mundo, que parecen incomprensibles?

    http://serjudio.com/bereshit/bereshit65a.htm

  • Parasha Bereshit 5765

    Socios en la Creación

    Comienza la parashá, y la Torá, con las palabras:

    «En el principio creó Elokim los cielos con la tierra.»
    (Bereshit / Génesis 1:1)

    El simple significado de las palabras «en el principio» indican que la creación es solamente la primer fase de un proceso, pues donde se nos habla de un principio, necesariamente se nos está indicando la presencia de otros estados, otros momentos posteriores al del principio.
    El Eterno creó el universo en su totalidad, pero nos dejó a nosotros opciones como para desplegar potencialidades que se hallan ocultas, durmiendo, a la espera de que nosotros las activemos y las hagamos florecer.

    El conocimiento de esta realidad contribuye a remarcar la importancia de la contribución humana, y nos reviste de valor, de estima, de amor.
    No somos meros receptores, pasivas vasijas que reciben beneficios que les son ajenos, y por lo tanto son en cierto modo humillaciones para quien las recibe de gratis.
    Sino que hemos sido creados para colaborar (desde nuestra modesta y finita posibilidad) en la magna obra de hacer del universo el mejor lugar, en aquello que en el pensamiento hebreo se denomina el tikun olam -perfeccionamiento del universo-.

    El Eterno en absoluto precisa de nuestro aporte, pues Él es Todopoderoso, ausente de carencias.
    Entonces, ¿para qué nos da la tarea de convertirnos en Sus socios?
    La respuesta es bastante simple, a pesar de tratar sobre un tema complejo.
    Si solamente recibimos beneficios, y no damos ni hacemos nada de nuestra parte, tarde o temprano sentiremos humillación, pesar, un intenso sentimiento de inutilidad y falta de sentido vital.
    Pero, si hacemos algo por conquistar nuestros bienes, aquello poco o mucho que hagamos, es el regocijo que nos dará placer por la obra de nuestras manos.
    Lo que ganamos con nuestra acción, es el verdadero placer que finalmente obtenemos.

    Así pues, el Eterno nos da un gran trabajo,
    ayudarlo a perfeccionar el perfectible mundo,
    y de ese modo sentirnos valiosos
    y además hacernos dignos y satisfechos de los bienes que obtengamos de parte de Él.

    Nuestra parte sustancial en esta sociedad con el Eterno,
    está en hacer de lo material,
    de Este Mundo,
    un lugar para que resplandezca lo espiritual,
    para que se perciba un atisbo del Mundo Venidero.

    Hacer que emerja lo espiritual sumergido en lo material,
    tal es nuestra santa tarea,
    nuestra bendición,
    y nuestro premio.

    En este Shabbat, cuando comenzamos con la lectura anual de la Torá, y cuando releemos el relato testimonial acerca de la Creación del mundo, tenemos una chance más para pisar de un modo diferente, y así andar por camino de mejoría y crecimiento, en lugar de mantenernos en caminos anodinos o distantes.
    Tal como el Tzemaj Tzedek, tercer Rebbe de Lubavitch, decía: «de acuerdo a la postura que uno adopta en el Shabbat Bereshit, así será el año siguiente«.

    Así pues,
    colaboremos con nuestro Socio,
    para que esas promesas de paz, prosperidad, seguridad, alegría, independencia, y tantas otras bondades más que se declaran tan a menudo,
    dejen de ser promesas y sean realidad.

    Como el Zohar enseña: «el Eterno vio dentro de la Torá y creó el mundo; la persona ve dentro de la Torá y mantiene el mundo«.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    Entre los jasidim de Jabad cuentan que su primer rabino, Rabí Shneur Zalman de Liady, estudió durante siete años qué era la verdad, los posteriores siete años se dedicó a expulsar la mentira de su vida y durante los siguientes siete años se esforzó por introducir la verdad en su corazón.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Por qué un hombre instruido, bueno y justo tuvo que ser tan persistente para afianzar la verdad en su corazón?

    • Si el Rebbe necesitó veintiún años de trabajo intenso de mejoramiento personal para vivir a la luz de la Verdad, ¿cuánto trabajo nos espera a nosotros?

    • El Mundo Venidero en la punta de la lengua
      En nuestra milenaria sabiduría se nos enseña: «Quien se dedica a la maledicencia no tendrá parte en el mundo por venir»
      (Pirkei de Rabí Eliezer 53).

      • De acuerdo a esta enseñanza, ¿dónde se encuentra la salvación del hombre?

      • ¿Qué ha de hacer y abstenerse de hacer la persona para no alejar de sí dicha salvación?

      • ¿Cuál es la manera de preservar la lengua del mal?

    • La bajeza del altivo
      El Talmud nos esclarece: «Rabí Yehuda dijo: Quien se ufana, si es sabio la sabiduría lo abandona; si es profeta, la profecía se aparta de él»
      (Pesajim 66b).

      • ¿Qué sentimiento negativo hacia sí mismo lleva a la persona a ufanarse, a ser vana y altiva?

      • ¿Por qué aquel que tiene verdaderos méritos, los desperdicia si tiene corazón altanero?

      • ¿Por qué el orgullo y la Verdad no pueden convivir pacíficamente?

    http://serjudio.com/bereshit/bereshit65.htm

  • Parasha NOAJ 5771

    Shabbat 9/10/2010 – Jeshvan 1, 5771

    PARASHÁ: NOAJ


    Parashá: Bereshit/Génesis 6:9 – 11:32

    Haftará: Ieshaiá/Isaías 54:1 – 55:5


    Algunos conceptos, preceptos o valores de la parashá

    1. La falta de compromiso y ética de la humanidad.

    2. La justicia de Noaj en un mundo corrupto.

    3. El Diluvio Universal.

    4. Debemos ser responsables por el prójimo.

    5. El cuidado del ambiente.

    6. El pacto de Dios con las naciones: los Siete Mandamientos para las naciones.

    7. La diversidad étnica.

    8. La Torre de Babel.

    9. Trabajo en equipo.

    10. La bondad, la justicia y la fidelidad a Dios como mecanismo para construir Shalom en el mundo.


    «Yo pongo Mi arco en las nubes como señal del pacto que hago entre Yo y la tierra»
    (Bereshit / Génesis 9:13)

    El arco iris a nuestros ojos está formado por una gama de variados colores, diferentes entre sí pero que se hallan unidos formando una totalidad.

    De manera similar, cada persona es diferente.
    Pero, si logramos descubrir aquello que nos unifica, entonces puede haber paz y armonía, más allá de las diferencias.

    Yo soy rojo, tú violeta, él azul,
    somos distintos,
    tenemos modos de vida diferentes,
    y es bueno que así sea,
    pero en esencia pertenecemos al mismo equipo.
    Si apreciamos lo que nos une,
    en vez de aferrarnos ciegamente a enarbolar únicamente lo que nos distingue,
    estaremos haciendo un progreso en la construcción del Shalom.


    Enseñanza para comentar y pensar

    Un ratón descubrió que el granjero había puesto una trampa para ratones. Fue corriendo al patio de la granja a advertir a todos: “¡Hay una ratonera en la casa!».

    La gallina, levantó la cabeza y dijo: «Discúlpeme señor Ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, mas no me perjudica en nada ni me incomoda».

    El ratón fue hasta el cordero y le dijo: «¡Hay una ratonera en la casa!!»; a lo que el cordero respondió: “Discúlpeme señor Ratón, mas no hay nada que yo pueda hacer, pero quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones.»

    El ratón se dirigió entonces a la vaca, la que le dio una respuesta similar. «¿Acaso estoy en peligro? Pienso que no».

    El ratón volvió a la casa derrotado. Aquella noche se oyó un gran estruendo, como el de una ratonera atrapando a su víctima. La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, ella no vio que se trataba de la cola de una serpiente venenosa. La serpiente mordió a la mujer.

    El granjero llevó inmediatamente a su esposa al hospital donde intentaron salvarle la vida. Al regresar a su casa, el granjero resolvió prepararle una sopa de gallina que como todos saben, tiene poderes curadores. Así es que el granjero tomó su cuchillo y salió en busca del ingrediente principal: la gallina.

    Como su esposa continuaba débil, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para saciar el hambre de sus visitas, el granjero mató al cordero y lo sirvió.

    La mujer no mejoró y días después dejó éste mundo. El granjero entonces, debió vender la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral.


    Preguntas para reflexionar

    1. ¿Cuál es la moraleja del cuento de la ratonera?

    2. Frente a un error o fracaso, ¿A quién culpas?

    3. ¿Cómo reaccionas frente a una situación de adversidad o problemática?

    ¡Les deseamos Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Textos originales y otros seleccionados de:

    1. «Un principio sin final«, del Rabino Aarón Ribco

    2. “Aromas del Paraíso”, del Moré Yehuda Ribco

    Imágenes sin copyright tomadas de diversas fuentes.


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