Categoría: Roles

  • Parasha Noaj 5765

    Elevado es aquel que eleva a otros

    En la Torá se describe a Noaj como justo y recto, y se especifica que:

    «Noaj [Noé] caminaba con Elokim.»
    (Bereshit / Génesis 6:9)

    El gran comentarista Seforno explica esta frase diciendo que Noaj hacía el bien a otras personas (en contradicción con otros excelsos comentaristas, que tildan a Noaj de ser un egoísta e indiferente respecto a la vida y destino del prójimo).

    ¿Cómo es que hacía el bien Noaj?

    Cuando la gente actuaba de manera corrupta, Noaj los amonestaba para que ellos pudieran optimizar sus acciones y conductas.

    Como sabemos hay al menos dos motivos para amonestar, uno negativo y otro positivo:

    • El negativo es con el bajo ánimo de humillar al otro, o en su defecto, con el deseo de sentirse superior, al poseer una baja auto-estima que se precisa inflar con expresiones descomedidas y desubicados gestos.
      Aquel que está a gusto consigo mismo, en modo alguno precisa de vilipendiar a otros, ni tampoco anda publicando con descaro sus logros (reales o ficticios).

    • El positivo, es el puro deseo de ser socio del Eterno en la tarea de perfeccionar el mundo (Vaikrá / Levítico 19:17). Las personas cometemos errores, cada cual suele cometer alguna porción de los posibles errores o rebeliones. Así pues, cuando otra persona nos señala nuestras faltas, y lo hace con noble intención, está sirviendo a los propósitos saludables de mejorarnos, y de esa manera mejorar el mundo.

    Ahora bien, este aspecto positivo de querer enmendar al prójimo por medio de la sabia amonestación, tiene a su vez dos modalidades:

    • puntual, o

    • procesual.

    La puntual es la amonestación que se centra en una acción negativa en específico que enmendar. Ésta es la amonestación ligada a la anécdota concreta, a un hecho en particular que ha acontecido.

    La procesual, como su nombre indica, se vincula a un proceso global, sistémico, que busca un perfeccionamiento integral de la conducta y vivencia de la persona.
    Sobre estas dos modalidades, tenemos un paralelo en otro precepto.
    Tal como Maimónides nos enseña, el más alto grado de la tzedaká -justicia social, mal entendida a veces como «caridad»- es el hecho de ayudar a otra persona a ganarse su sustento por sus propios medios. Y, si bien es una buena acción también, no es un grado tan excelso de cumplimiento del precepto cuando solamente se la ayuda con una limosna, con un apoyo puntual.

    Cuando una persona ayuda a otra a ser auto-suficiente financieramente, espiritualmente (educándola o enmendándola, por ejemplo) o de alguna otra manera, se la está auxiliando para algo más que un momento, se la está proveyendo de vida.
    No solamente en su vida personal, sino también en la de sus descendientes, y de todos aquellos a quienes esta persona influirá positivamente.

    Así pues, uno puede elevarse si está en la tarea de superarse y de ayudar a crecer al que está a su lado.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    -Rabino, disculpe mi franqueza, pero me resulta totalmente obsoleto e innecesario cada año recomenzar la lectura de la Torá y su estudio. Pues, año tras año yo leo y releo y siempre encuentro lo mismo en el texto. ¿Y cómo habría de ser diferente, si es el mismo viejo texto de siempre?

    – Lo que te ocurre es porque el año ha cambiado, pero tú te has quedado detenido en las lecciones del pasado.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • Y usted, ¿encuentra nuevas enseñanzas cada vez que recorre los bellos pasajes del Tanaj?

    • ¿Cuál es la última enseñanza que ha adquirido a partir de la Torá?

    • El llamado
      El Eterno, por boca de Su profeta, señala: «Os he enviado persistentemente todos Mis siervos los profetas, para deciros: ‘Apartaos, cada uno de su mal camino; enmendad vuestras obras y no vayáis tras dioses ajenos para servirlos, y habitaréis en la tierra que os he dado a vosotros y a vuestros padres.’ …»
      (Irmiá / Jeremías 35:15).

      • ¿Por qué si Israel es la nación consagrada, por decisión eterna e irrevocable de Dios, le costó tanto que aceptara el camino que prescribe la Torá?

      • En la antigüedad era simple reconocer los dioses que no son Dios
        ¿Puede usted mencionar al menos tres falsos dioses que actualmente sean adorados profusamente?

      • ¿Cuál es la manera de preservarse para no andar por caminos ajenos al deseo de Dios?

    • Reconocer lo que es
      El salmista con gozo declaró: «Reconoced que el Eterno es Elokim; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos. Pueblo Suyo somos, y ovejas de Su prado.»
      (Tehilim / Salmos 100:3).

      • ¿Cuál le parece que fue la necesidad de expresar que «nosotros no nos hicimos a nosotros mismos», no es acaso un hecho evidente?

      • ¿De acuerdo al salmista, quién es el único real pastor de Israel?

      • ¿Cómo se reconoce que el Eterno es Dios? Como pista usar el versículo que citamos para el comentario a la Parashá.

    http://serjudio.com/bereshit/noaj65.htm

  • Parasha Noaj 5764

    Mirar a lo alto

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada Noaj ("Noé") que es la segunda del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit , conocido en español como "Génesis").

    Hablemos hoy de mirar hacia arriba.

    La señal en las alturas
    Tras el Diluvio, Noaj desciende del arca a salvo, con su familia y los animales que protegió.
    Con ánimo agradecido procede a adorar al Eterno, tal como él sabe: haciendo sacrificios de animales que son quemados y su humo asciende a las alturas.
    A causa de su ignorancia comprensible, creía de corazón que sacrificios cruentos y el aroma de carne asada es grato para Dios.
    Dios tiene en cuenta su buena voluntad, su intención por hacer lo que él considera bueno (sin por eso incurrir en pecado o error), y entonces el Eterno sella una alianza con Noaj y sus descendientes.
    ¿En qué consiste esta alianza?
    Como toda alianza, hay al menos dos partes que se ponen de acuerdo en algún aspecto, y prometen colaborar para alcanzarlo.
    Los humanos, habrán de hacerse responsables de cumplir con siete mandamientos básicos (los que son conocidos como los mandamientos de los Benei Noaj o Universales). Éstos son la única manera correcta que tienen las naciones para servir a Dios y asimismo permitir el verdadero desarrollo y bienestar de la sociedad y del individuo.
    Por su parte, Dios promete que ya no habrá un nuevo diluvio que arrase con la tierra, y anuncia el comienzo de una nueva era, en la cual la humanidad estará habilitada para progresar y crecer hasta dominar el entorno en tanto se actúe de acuerdo a los mandamientos dados por Él.
    Para dejar constancia a través de las generaciones de la existencia de esta alianza perpetua, Dios dio un nuevo significado al arco-iris entre las nubes, que quedó entonces constituido en algo más que el espectáculo de la refracción de la luz en el agua condensada. A partir de aquel día sería señal perenne de que hay un Dios atento a los quehaceres de la humanidad, y que es necesario actuar justicieramente para mantener la alianza concertada.
    Así pues, cuando la persona justa levanta sus ojos a lo alto y percibe el arco iris, contempla la señal de su alianza con Dios.
    Mientras, hay otras personas que tan sólo ven ahí un efecto óptico sin sentido…

    Cuando mirar para arriba es mirar el propio ombligo
    La generación del Diluvio fue arrastrada por las aguas volcadas por su propia violencia.
    Y luego, llegó otra generación, la de la Dispersión.
    Esta generación es muy famosa, ya que es la que quiso rebelarse contra Dios construyendo una torre que llegara hasta los cielos.
    Estas personas tenían los ojos puestos en las alturas, pero no en busca del arco iris, no miraban hacia lo alto para recordar su compromiso con Dios y amigarse con Él haciendo lo que Él requiere.
    Sino, todo lo contrario.
    Miraban hacia arriba, pues allí era donde materialmente querían estar, donde creían que extinguirían sus angustias existenciales.
    Sentían una vacío en sus vidas y una perpetua disconformidad con sus personalidades, por eso estaban en total controversia con el Universo.
    Entonces, buscaban la gloria, la fama, el poder, el someter a los demás, la presunción, el éxito económico, la riqueza del orgullo… ambición era el nombre de su juego.
    Estaban a la búsqueda de las alturas de la vanidad, por poseer mentes estrechas, corazones secos, espiritualidad intoxicada por doctrinas e ideologías carentes de Dios.
    Y no se cansaban sus cuellos de mirar fijamente hacia arriba, cuando espiritualmente no dejaban de mirar sus ombligos…

    Finalmente, su ideología y accionar les retribuyó con lo que es justo: su torre quedó inconclusa, sus sueños de grandeza se despedazaron, su anhelo de poder quedó hecho añicos, su fraterna comunión se convirtió en una encarnizada rivalidad y su libertad fue un fantasma del pasado.

    Cambiaron un arco iris, por un arco y flecha…

    ¿Cuál es la moraleja?
    El asunto no es mirar hacia arriba.
    Ni siquiera es mirar hacia arriba en busca del arco iris.
    La verdadera cuestión está en hacer lo posible para vivir de modo tal que cada acto sea un paso hacia lo Alto.
    Esto se consigue exclusivamente por medio del voluntario cumplimiento de la Voluntad de Dios, cumpliendo los preceptos que Él nos ha dado (7 para los gentiles, 613 para los judíos).
    De este modo se construye una personalidad equilibrada, en paz consigo mismo y en armonía con el entorno.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relato

    Dos hombres disputaban por la posesión de 5000 rublos.
    Como no podían ponerse de acuerdo, le depositaron la suma al rabino, para que la custodiara en tanto resolvían la controversia entre ellos.
    Pasaron un par de días, y uno de los litigantes se presentó ante el rabino para pedirle que le diera 3000 rublos de lo depositado, como un adelanto o préstamo, y que luego de unos días él los devolvería honestamente.
    El rabino inmediatamente le respondió: ‘Qué pena. Verás, ayer mismo vino el otro litigante a pedirme también 3000 rublos. Pero… no te alteres, él prometió que los devolvería en pocos días’.
    El hombre sorprendido vociferó: ‘¿Cómo se atrevió ese petulante a tomar del dinero que estaba en depósito? ¿Quién se cree que es para hacer tal cosa? Y me extraña que usted, rabino, haya consentido en darle ese dinero…’
    Y el rabino le respondió: ‘Yo no le di nada a él, tal como tampoco te daré a ti. Sólo dije que él me pidió 3000 rublos. Como tú bien has sentenciado, no es justo entregárselos a él, tal como tampoco lo es dártelos a ti ahora.’
    El hombre se marchó con los bolsillos vacíos y una enseñanza que digerir…

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Engañó el rabino al hombre?
      ¿Por qué le entregó una enseñanza en lugar del dinero?

    • Fue dicho: "¡Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno! ¿Qué requiere de ti el Eterno? Solamente hacer justicia, amar misericordia y caminar humildemente con tu Elokim." (Mijá / Miqueas 6:8).
      ¿Cómo puede un noájida hacer realidad estas palabras?
      ¿Y un judío?

    • El profeta anunció con claridad: "Me buscaréis y Me hallaréis, porque Me buscaréis con todo vuestro corazón." (Irmiá / Jeremías 29:13).
      ¿Cómo se puede buscar a Dios con todo el corazón?
      ¿Acaso no se puede y debe amar al prójimo, la familia, etc.?
      ¿Qué quiere decir realmente con todo el corazón?

     

    http://serjudio.com/bereshit/noaj64.htm

  • Parasha Noaj: Aroma del Paraíso

    El arco iris a nuestros ojos está formado por una gama de variados colores, diferentes entre sí pero que se hallan unidos formando una totalidad.

    De manera similar, cada persona es diferente.
    Pero, si logramos descubrir aquello que nos unifica, entonces puede haber paz y armonía, más allá de las diferencias.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

    http://serjudio.com/bereshit/noaj65b.htm

  • Parasha Bereshit 5765

    Socios en la Creación

    Comienza la parashá, y la Torá, con las palabras:

    «En el principio creó Elokim los cielos con la tierra.»
    (Bereshit / Génesis 1:1)

    El simple significado de las palabras «en el principio» indican que la creación es solamente la primer fase de un proceso, pues donde se nos habla de un principio, necesariamente se nos está indicando la presencia de otros estados, otros momentos posteriores al del principio.
    El Eterno creó el universo en su totalidad, pero nos dejó a nosotros opciones como para desplegar potencialidades que se hallan ocultas, durmiendo, a la espera de que nosotros las activemos y las hagamos florecer.

    El conocimiento de esta realidad contribuye a remarcar la importancia de la contribución humana, y nos reviste de valor, de estima, de amor.
    No somos meros receptores, pasivas vasijas que reciben beneficios que les son ajenos, y por lo tanto son en cierto modo humillaciones para quien las recibe de gratis.
    Sino que hemos sido creados para colaborar (desde nuestra modesta y finita posibilidad) en la magna obra de hacer del universo el mejor lugar, en aquello que en el pensamiento hebreo se denomina el tikun olam -perfeccionamiento del universo-.

    El Eterno en absoluto precisa de nuestro aporte, pues Él es Todopoderoso, ausente de carencias.
    Entonces, ¿para qué nos da la tarea de convertirnos en Sus socios?
    La respuesta es bastante simple, a pesar de tratar sobre un tema complejo.
    Si solamente recibimos beneficios, y no damos ni hacemos nada de nuestra parte, tarde o temprano sentiremos humillación, pesar, un intenso sentimiento de inutilidad y falta de sentido vital.
    Pero, si hacemos algo por conquistar nuestros bienes, aquello poco o mucho que hagamos, es el regocijo que nos dará placer por la obra de nuestras manos.
    Lo que ganamos con nuestra acción, es el verdadero placer que finalmente obtenemos.

    Así pues, el Eterno nos da un gran trabajo,
    ayudarlo a perfeccionar el perfectible mundo,
    y de ese modo sentirnos valiosos
    y además hacernos dignos y satisfechos de los bienes que obtengamos de parte de Él.

    Nuestra parte sustancial en esta sociedad con el Eterno,
    está en hacer de lo material,
    de Este Mundo,
    un lugar para que resplandezca lo espiritual,
    para que se perciba un atisbo del Mundo Venidero.

    Hacer que emerja lo espiritual sumergido en lo material,
    tal es nuestra santa tarea,
    nuestra bendición,
    y nuestro premio.

    En este Shabbat, cuando comenzamos con la lectura anual de la Torá, y cuando releemos el relato testimonial acerca de la Creación del mundo, tenemos una chance más para pisar de un modo diferente, y así andar por camino de mejoría y crecimiento, en lugar de mantenernos en caminos anodinos o distantes.
    Tal como el Tzemaj Tzedek, tercer Rebbe de Lubavitch, decía: «de acuerdo a la postura que uno adopta en el Shabbat Bereshit, así será el año siguiente«.

    Así pues,
    colaboremos con nuestro Socio,
    para que esas promesas de paz, prosperidad, seguridad, alegría, independencia, y tantas otras bondades más que se declaran tan a menudo,
    dejen de ser promesas y sean realidad.

    Como el Zohar enseña: «el Eterno vio dentro de la Torá y creó el mundo; la persona ve dentro de la Torá y mantiene el mundo«.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    Entre los jasidim de Jabad cuentan que su primer rabino, Rabí Shneur Zalman de Liady, estudió durante siete años qué era la verdad, los posteriores siete años se dedicó a expulsar la mentira de su vida y durante los siguientes siete años se esforzó por introducir la verdad en su corazón.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Por qué un hombre instruido, bueno y justo tuvo que ser tan persistente para afianzar la verdad en su corazón?

    • Si el Rebbe necesitó veintiún años de trabajo intenso de mejoramiento personal para vivir a la luz de la Verdad, ¿cuánto trabajo nos espera a nosotros?

    • El Mundo Venidero en la punta de la lengua
      En nuestra milenaria sabiduría se nos enseña: «Quien se dedica a la maledicencia no tendrá parte en el mundo por venir»
      (Pirkei de Rabí Eliezer 53).

      • De acuerdo a esta enseñanza, ¿dónde se encuentra la salvación del hombre?

      • ¿Qué ha de hacer y abstenerse de hacer la persona para no alejar de sí dicha salvación?

      • ¿Cuál es la manera de preservar la lengua del mal?

    • La bajeza del altivo
      El Talmud nos esclarece: «Rabí Yehuda dijo: Quien se ufana, si es sabio la sabiduría lo abandona; si es profeta, la profecía se aparta de él»
      (Pesajim 66b).

      • ¿Qué sentimiento negativo hacia sí mismo lleva a la persona a ufanarse, a ser vana y altiva?

      • ¿Por qué aquel que tiene verdaderos méritos, los desperdicia si tiene corazón altanero?

      • ¿Por qué el orgullo y la Verdad no pueden convivir pacíficamente?

    http://serjudio.com/bereshit/bereshit65.htm

  • Parasha Lej Leja-Vistazo

    Un vistazo a la Parashá Lej Lejá

    Ubicación:
    Lej Lejá
    («Vete para ti») es la tercera parashá del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit, conocido en español como «Génesis».

    Temáticas:
    Podemos señalar las siguientes temáticas en nuestra parashá:

    1. El viaje
      El Eterno ordenó a Avram que deje su país, ciudad, mundo conocido, para dirigirse a una misteriosa tierra que Él le indicará oportunamente. Avram, su esposa Sarai, junto con algunos familiares, empleados y adeptos marchan rumbo a la tierra de Canaán (Israel).

    2. Promesas del Eterno
      El Eterno en una visión profética promete a Avram que esa tierra que él ahora recorría sería algún día heredad perpetua de sus descendientes. Avram entonces erigió un altar como señal de agradecimiento en el poblado de Shejem.

    3. El viaje a Egipto
      Avram y su esposa, a causa de la hambruna, temporalmente viajaron a Egipto. Allí Avram pide a Sarai que diga que es su hermana, pues teme que los egipcios lo maten para quedarse con la bella Sarai. El faraón prendado de la hermosura de la mujer se la lleva a su casa. Pero allí faraón y su casa caen enfermos, por una plaga enviada desde lo Alto, de esa manera se preservó la integridad de Sarai. Finalmente faraón descubrió la relación matrimonial de Avram y Sarai, y los despidió con grandes regalos a modo de compensación por su conducta.

    4. El regreso a la nueva patria
      Avram y Sarai regresaron a la ciudad de Betel en Canaán.
      A causa de la gran cantidad de ganado que Avram tenía, sus pastores colisionaban con los pastores de su sobrino Lot. Avram propuso separarse, y Lot escogió la rica tierra allende el Jordán, en la proximidad de la perversa ciudad de Sodoma.
      Avram, por su parte, se asentó en las cercanías de Jevrón, y nuevamente el Eterno le prometió esa tierra para heredad perpetua de sus descendientes.

    5. La batalla de los reyes
      Cinco reyes luchan contra otros cuatro. Los cuatro vencen y toman como botín lo de la ciudad de Sodoma, incluyendo a Lot, sobrino de Avram.
      Avram con unos pocos hombres sale al rescate, y libera a su pariente así como a otros prisioneros. El rey de Sodoma quiere recompensar a Avram, pero éste rechaza cualquier beneficio que provenga de la inmoralidad de Sodoma.

    6. El heredero
      Avram era muy rico, sin embargo esto no le satisfacía, pues no tenía hijos.
      El Eterno le dice que mire a los cielos y que sepa que así como son el número de las estrellas, serán sus descendientes.
      Como Avram pide alguna demostración, el Eterno hace con él el pacto conocido como «Bein Ha Betarim». Entonces se le informa a Avram que sus descendientes serán esclavos durante cuatro generaciones en una tierra extraña, de la que volverían para tomar posesión de la tierra.

    7. Sarai y Agar
      Como Sarai permanecía sin hijos, le propuso a Avram que tomara a su esclava para que ella le engendrara un hijo. Así aconteció, y a partir de entonces la esclava fue insolente para con su patrona. Eso molestó mucho a Sarai, ella se quejó con Avram, quien puso a Agar en su sitio de subordinación. Sarai trató a Agar duramente, lo que provocó que la esclava huyera. Un ángel entonces se le apareció, le indicó que regresara, y le prometió que el hijo Ishmael/Ismael que cargaba en su vientre sería el agresivo padre de una gran nación agresiva.

    8. Circuncisión
      Siendo de 99 años de edad, Avram renovó su pacto con el Eterno por medio de la circuncisión, que fuera ordenada por el Eterno para que a todo varón judío le sea practicada a los 8 días de nacimiento.
      También en ese momento ordenó Dios el cambio de los nombres de los patriarcas, Avram pasaría a llamarse Avraham (padre de muchas naciones) y Sarai sería Sará (princesa sobre todo).

    Para destacar:

    1. Bikur Jolim – Visita a los enfermos
      El Rav Mordejai Katz, en «Aprender y enseñar», nos instruye:

      «El Eterno se apareció a Avraham…»
      (Bereshit / Génesis 18:1).
      Cuando el Eterno visitó a Avraham después de su circuncisión, para confortarlo, Él fijó un estándar para todos nosotros. Visitar al enfermo puede ayudar a salvar una vida, y le es por tanto otorgado un alto lugar en la legislación judía.
      En una oportunidad una mujer se presentó ante el Rav Jaim, su rostro estaba húmedo por las lágrimas. Cuando Rav Jaim le preguntó que le preocupaba, ella le replicó que precisaba dinero para su bebe que estaba muy enfermo. No solamente el Rav Jaim corrió para darle el dinero necesario, sino que además acompañó a la mujer a su casa, en donde se quedo viendo por el bebe por dos días, dándole a ella la oportunidad para dormir y descansar.

    2. Su esposa viene primero
      En «Ama a tu prójimo» el rav Zelig Pliskin nos enseña:

      «Después se trasladó [Avraham] a la región montañosa al oriente de Betel y extendió allí su tienda»
      (Bereshit / Génesis 12:8).
      El hebreo «su tienda»  está con el sufijo femenino (y no con el masculino, como gramaticalmente sería correcto).
      ¿Por qué la Torá cambia el género y qué no enseña?
      El Midrash anota que esto enseña que Avraham primero extendió la tienda de Sará, y luego la suya propia.
      De aquí podemos ver que cuando un marido necesita hacer algo para sí mismo y para su esposa, él debe prestar atención a las necesidades de su esposa primero.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. «La mitzvá de visitar a los enfermos consta de tres componentes: beguf, benefesh ubemamon – con el cuerpo, con el alma y con el dinero«
      (del Shela HaKadosh)

      1. Ejemplifique cada uno de los tres elementos, en relación a este mandamiento.

      2. ¿Puede explicar el motivo de incluir cada uno de estos componentes?

      3. ¿Se está cumpliendo con el mandamiento de visitar al enfermo si se abstiene de brindar el visitante alguno de estos componentes?

    2. «En la senda de servir a Dios uno debe ser extremadamente cauteloso para no pisar a nadie en el trayecto»
      (R. Israel Salanter).

      1. ¿Qué aplicación práctica tiene este sabio consejo?

      2. ¿Cómo puede entenderse que uno pise a otro cuando está con intención de servir al Eterno?

      3. ¿Por qué el respeto por otra persona (que no es malvada) es básico para aquel que pretende servir a Dios?

    http://serjudio.com/bereshit/lejleja65a.htm

  • Parasha Lej Leja 5766

    Al sufrir… altruismo

    En nuestra parashá nos encontramos con el siguiente mandato personal para el primero de los patriarcas hebreos:

    "Entonces el Eterno dijo a Avram [Abram]: ‘Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré."
    (Bereshit / Génesis 12:1)

    Se cuenta del rabino Najum de Chernobil que dedicaba mucho tiempo para ayudar a liberar a judíos aprisionados por regímenes autoritarios, y muy a menudo antijudíos.
    Acostumbraba el rabino viajar de un sitio a otro, en cada lugar hacía esfuerzos denodados para recolectar fondos y de ese modo poder pagar las expensas necesarias para preservar la vida e integridad de los judíos prisioneros, y a veces también para abrirles la puerta hacia la libertad.
    Cierta vez que se encontraba en Zhitomer, algunas personas maliciosas difundieron falsos rumores acerca de su persona y él mismo fue tomado prisionero.
    En las mazmorras oscuras del oscuro régimen escondieron al sabio inocente.
    Una persona justa que lo vino a visitar le dijo: "El patriarca Avraham era sobresaliente en los actos de bondad que hacía para los viajeros. Los convidaba con todo tipo de manjares y bondades, les dedicaba mucho tiempo, esfuerzo y dinero para hacerles la vida más confortable. Entre sus virtudes estaba la que siempre se esforzaba para conocer a sus invitados, para de ese modo darles lo mejor y más indicado para ellos.
    No es casual ni arbitrario que el Eterno le haya ordenado salir de su casa, de su barrio, de su país; pues, solamente aquel que personalmente experimenta lo que significa ser un extranjero en un lugar extraño está capacitado para sentir de primera mano las necesidades del viajero y del desterrado. Obtuvo así un gran conocimiento, pues se conoció a sí mismo y de esa manera pudo conocer en verdad al prójimo.
    Algo similar ocurre con usted en este momento. Usted está completamente dedicado a rescatar prisioneros, y ahora el Eterno le está dando la oportunidad para que experimente qué es este tormento de estar cautivo. Esta experiencia le dará la correcta apreciación de lo que es necesario hacer y decir al momento de querer rescatar al prójimo apresado. Aproveche esta oportunidad, aprenda y verá que estará un peldaño más alto en su espiritualidad".

    Este consejo es bien cierto.
    Cuando sufrimos cualquier trance doloroso o preocupante, debemos recordar y aprovechar cuidadosamente cada detalle para luego aprender a obtener beneficio de ese momento.
    Tratemos de incorporar el recuerdo del suceso como una nueva experiencia que sirve para alcanzar una finalidad positiva.
    Esto no significa que colguemos del cuello de nuestra alma un perenne cuadro del suceso ingrato y del sufrimiento; sino que aprovechemos el dolor para crecer en conocimiento, altruismo y conciencia del bien.

    Viéndolo desde un punto de vista pragmático: ya que nos toca sufrir, ¿es de sabio añadir un mal recuerdo o un negro sentimiento al dolor vivido?
    ¿No es más racional y productivo hacer lo que podemos para convertir la hiel en miel?

    Pongamos un par de ejemplos, bastante diferentes pero en los que se puede aplicar esta enseñanza.
    El joven no dedica mucho de su tiempo y energía al estudio. Faltan dos semanas para el final de clases, y entonces se despierta de su larga siesta y quiere estudiar, participar y esmerarse lo que no hizo en el transcurso del año lectivo.
    Finalmente, no puede salvar el curso, debe repetirlo… resultado lógico de su actitud negativa…
    Si es persona de atesorar resentimientos (o de desaprovechar la situación para convertirla en experiencia positiva), echará culpas a los maestros y padres, a los compañeros y la vida, hasta quizás a él mismo, pero no modificará positivamente su actitud, y entonces, al año siguiente seguramente tendrá otro fracaso en su carrera estudiantil.
    Pero, si el recuerdo del mal trago es modificado para convertirse en experiencia, entonces comprenderá su error y al nuevo año entrará con una nueva perspectiva y actitud.

    El segundo ejemplo es el de una persona aquejada por una repentina enfermedad.
    Supongo que nadie desea padecer una, y que el Eterno aleje los males de Sus fieles.
    Sin embargo, son un hecho, las enfermedades y los accidentes están en nuestro entorno, en nuestras vidas.
    Si la persona encara su padecer con ánimo adverso, atesorando malos sentimientos en su interior, la enfermedad no se irá, pero a ella se le sumará el encono, el rencor, la incertidumbre, la inquietud. Y entonces la persona dedicará muchísima de su energía vital a esas negatividades, en vez de dirigir su energía para lograr una más pronta recuperación, o un estado de serenidad a pesar del malestar.
    Pero, si la persona convierte el recuerdo de la desgracia, o el suceso de la misma, en un trampolín para conocerse y para conocer al prójimo, para arrepentirse, conciliarse, reconciliarse, confiar o sencillamente vivir a pesar de la adversidad, entonces las energías anímicas estarán encausadas para conseguir un mejoramiento de su estado o para sedar sus dolores y continuar transitado el pesar con mayor sentido y fuerza.

    Son opciones que tenemos: elegir la vida y el bien a pesar del desastre; o escoger el mal y la muerte y entonces incrementar o generar el hondo dolor.

    Recordemos:

    "…he puesto delante de vosotros
    la vida y la muerte,
    la bendición y la maldición.
    Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tus descendientes,
    amando al Eterno tu Elokim,
    escuchando Su voz y siéndoLe fiel.
    Porque Él es tu vida y la prolongación de tus días
    "
    (Devarim / Deuteronomio 30:19-20)

    Escoger la vida, la bendición… ese es el camino…
    Pero, ¿cómo sabemos que hemos escogido correctamente el camino?
    Pues, si estamos haciendo caso a la Voz del Eterno,
    si actuamos con confiada fidelidad hacia Él,
    si el cumplimiento de los mandamientos de la Torá son nuestros compañeros constantes,
    si nuestra actitud ante la vida demuestra nuestra confianza y cariño hacia Él y Sus mandamientos (expuestos en la Torá).
    Si vivimos de esta manera, el rencor, el resentimiento, la compulsión a acusar injustamente, la constante prédica negativa no tienen amplio lugar en nuestro ser.

    Lo que jamás debiéramos hacer es atesorar los frutos del feo suceso en la sección de nuestro corazón que alberga los resentimientos o asuntos mal sanados.
    La sección destinada a guardar sentimientos negativos, es muy pequeña y de paredes endebles, y bien pronto comienza a desbordar y a ocupar el precioso lugar de otros sentimientos.
    Así, bien rápido las secciones para el amor, la ternura, el agradecimiento, la solidaridad, etc., se ven sumergidas en oleadas de sentimientos negativos, y la persona se va empobreciendo afectivamente y hundiéndose más y más en la desazón.

    Tenemos algunas señales para reconocernos como una de esas personas hundidas en el resentimiento, o quizás reconocer a alguien de nuestro entorno.
    Prestemos atención a algunas de las señales: agitación afectiva, intranquilidad sin aparente motivo, explosiones de mal genio, impulsividad, pasiones fuera de límites, desprolijidad, desunión, esclavitud afectiva o material, actos de injusticia, pensamientos negativos, cansancio constante, peleas a las que no se le puede encontrar causa, frialdad emocional, falta de agradecimiento, sumisión o rebeldía, incapacidad para gozar y para perdonar… dolor mucho dolor.

    Recordemos las palabras -que es un mandamiento- de la Torá:

    "No aborrecerás en tu corazón a tu hermano…
    No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Eterno.
    "
    (Vaikrá / Levítico 19:17-18)

    Para amarnos, tal como Dios manda,
    para poder amar al prójimo, como expresa el mandamiento,
    es menester primero eliminar el aborrecimiento que uno carga en el corazón.
    Para que haya amor se ha de extirpar el deseo de venganza, el resentimiento,
    pues mientras los afectos negativos estén "afectando" a la persona,
    no hay espacio para que emerja el verdadero amor.
    Solamente hay negociados, intercambios, mutuas necesidades para satisfacer, caretas de amor, pasión, enamoramiento… pero no amor.

    Si hemos caído en este estado de oscuridad del alma, si es el resentimiento lo que reverbera en nuestro ser, el camino es el de la teshuvá -el arrepentimiento total y sincero-, para diluir el resentimiento del corazón y entonces el perdón y el amor puedan rebrotar.
    (Leer este artículo, es muy útil, según comprobamos en los hechos).

    Si queremos ayudarnos con la Mano del Eterno, podemos tener en mente y en el corazón este mensaje inspirador:

    "Asa invocó al Eterno su Elokim, diciendo: ‘¡oh Eterno, no hay otro como Tú para ayudar tanto al poderoso como al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Eterno, Elokim nuestro, porque en Ti nos apoyamos y en Tu nombre vamos contra esta multitud. oh Eterno, Tú eres nuestro Elokim; no prevalezca contra ti el hombre!’"
    (2 Divrei Haiamim / II Crónicas 14:10)

    Cuando la multitud de malos pensamientos nos guerrean y quieren conquistarnos,
    apoyémonos en el Eterno,
    pidamos Su poder,
    sea que nos creamos fuertes o débiles,
    pues Él es quien ayuda, redime y salva.

    Gracias a Dios tenemos un camino alternativo para canalizar nuestros sentimientos, y no solamente estancarlos en el corazón para que se corrompan y corroan nuestro interior.
    Si al sufrir ubicamos el recuerdo del aprieto en el casillero de las experiencias con finalidad positivas, entonces estaremos habilitados para reconocer una nueva situación similar, y entonces estar prevenidos para no sufrir innecesariamente en ella.
    Pero, además estamos en condiciones de reconocer a los otros cuando estén en similar situación penosa. Tendremos un contacto más profundo con lo que está sufriendo, de esta manera nos sentiremos movidos a darle una mano con sensibilidad y compasión.

    De esta manera tendremos dos enormes ganancias:

    1. Podremos darnos cuenta con mayor claridad del correcto lugar en el cual ubicar la situación problemática. Es más sencillo darse cuenta de los problemas de los demás que los propios, y encontrar soluciones para el ajeno que para el propio.

    2. Estamos habilitados para aprender de la situación traumática, convertirla en recuerdo de experiencia, en vez de dejarla enquistada como malestar interno que corroe hasta los más recónditos rincones de la persona.

    Entonces, luego del sufrimiento, cuando nos reconciliamos con nosotros mismos, estamos en posición de encontrarnos realmente con el prójimo.
    Un encuentro auténtico, que nos una en el altruismo y no por necesidades o por negociaciones mutuas.
    Cuando actuamos con altruismo, verdadera generosidad sin esperar nada absolutamente nada a cambio, obtenemos un inmenso placer espiritual, que no se puede explicar pero que se reconoce cuando se lo está percibiendo.

    Prestemos atención a la idea que el gran pensador, el psicólogo judío Erich Fromm, tenía respecto al amor, y tratemos de comprender cómo esta idea se enraíza en nuestras fuentes más antiguas:

    En contraste con la unión simbiótica, el amor maduro significa unión a condición de presentar la propia integridad, la propia individualidad. El amor es un poder activo en el hombre; un poder que atraviesa las barreras que separan al hombre de sus semejantes y lo une a los demás; el amor lo capacita para superar su sentimiento de aislamiento y separatividad. En el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos.
    El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, no hay amor. La esencia del amor es "trabajar" por algo y "hacer crecer" El amor y el trabajo son inseparables. Se ama aquello por lo que se trabaja, y se trabaja por lo que se ama.
    El cuidado y la preocupación implican otro aspecto del amor: el de la responsabilidad. Hoy en día suele usarse ese término para denotar un deber, algo impuesto desde el exterior. Pero la responsabilidad, en su verdadero sentido, es un acto enteramente voluntario, constituye mi respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser "responsable" significa estar listo y dispuesto a "responder". Jonás no se sentía responsable ante los habitantes de Nínive. El, como Caín, podía preguntar: ¿Soy yo el guardián de mi hermano? La persona que ama responde, La vida de su hermano no es solo asunto de su hermano, sino propio. Siéntese tan responsable por sus semejantes como por si mismo. Tal responsabilidad, en el caso de la madre y su hijo, atañe principalmente al cuidado de las necesidades físicas. En el amor entre adultos, a las necesidades síquicas de la otra persona.
    La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente del amor, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra (respicere = mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación. Quiero que la persona amada crezca y se desarrolle por si misma, en la forma que les es propia, y no para servirme. Si amo a la otra persona, me siento uno con ella, pero con ella tal cual es, no como yo necesito que sea, como un objeto para mi uso. Es obvio que el respeto sólo es posible si yo he alcanzado independencia; si puedo caminar sin muletas, sin tener que dominar o explotar a nadie. El respeto sólo existe sobre la base de la libertad: "l´amour est l’enfant de la liberté", dice una vieja canción francesa; el amor es hijo de la libertad, nunca de la dominación.
    Respetar a una persona sin conocerla, no es posible; el cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. Hay muchos niveles de conocimiento; el que constituye un aspecto del amor no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta el meollo. Sólo es posible cuando puedo trascender la preocupación por mi mismo y ver a al otra persona en sus propios términos. Pero el conocimiento tiene otra relación, más fundamental, con el problema del amor. La necesidad básica de fundirse con otra persona para trascender de ese modo la prisión de la propia separatividad se vincula, de modo íntimo, con otro deseo específicamente humano, el de conocer el "secreto del hombre". Si bien la vida en sus aspectos meramente biológicos es un milagro y un secreto, el hombre, en sus aspectos humanos, es un impenetrable secreto para sí mismo –y para sus semejantes-. Nos conocemos y, a pesar de todos los esfuerzos que podamos realizar, no nos conocemos. Conocemos a nuestros semejantes y, sin embargo, no los conocemos, porque no somos una cosa, y tampoco lo son nuestros semejantes. Cuanto más avanzamos hacia las profundidades de nuestro ser, o el ser de los otros, más nos elude la meta del conocimiento. Sin embargo, no podemos dejar de sentir el deseo de penetrar en el secreto del alma humana, en el núcleo más profundo que es "él". La crueldad misma está motivada por algo más profundo: el deseo de conocer el secreto de las cosas y de la vida. Otro camino para conocer "el secreto" es el amor. El amor es la penetración activa en la otra persona, en la que la unión satisface mi deseo de conocer. En el acto de fusión, te conozco, me conozco a mi mismo, conozco a todos –y no "conozco" nada-. Conozco de la única manera en que el conocimiento de lo que está vivo le es posible al hombre –por la experiencia de la unión- no mediante algún conocimiento proporcionado por nuestro pensamiento. La única forma de alcanzar el conocimiento total consiste en el acto de amar: ese acto trasciende el pensamiento, trasciende las palabras. Es una zambullida temeraria en la experiencia de la unión. Sin embargo, el conocimiento del pensamiento, es decir, el conocimiento psicológico, es una condición necesaria para el pleno conocimiento en el acto de amar. Tengo que conocer a la otra persona y a mi mismo objetivamente, para poder ver su realidad, o más bien, para dejar de lado las ilusiones, mi imagen irracionalmente deformada de ella. Sólo conociendo objetivamente a un ser humano, puedo conocerlo en su esencia, en el acto de amar. El problema de conocer al hombre es paralelo al problema religioso de conocer a Dios. En la tecnología occidental convencional se intenta conocer a Dios por medio del pensamiento, de afirmaciones acerca de Dios. Se supone que puedo conocer a Dios en mi pensamiento. En el misticismo, que es el resultado del monoteísmo, se renuncia al intento de conocer por medio del pensamiento, y se lo reemplaza por la experiencia de la unión con Dios, en la que ya no hay lugar para el conocimiento acerca de Dios, ni tal conocimiento es necesario. La experiencia de la unión, con el hombre o, desde un punto de vista religioso, con Dios, no es en modo alguno irracional. Por el contrario, y como lo señaló Albert Schwetzer, es la consecuencia del racionalismo, su consecuencia más audaz y radical. Se basa en nuestro conocimiento de las limitaciones fundamentales, y no accidentales, de nuestro conocimiento. Es el conocimiento de que nunca "captaremos" el secreto del hombre y del universo, pero que podemos conocerlos, sin embargo, en el acto de amar.
    Cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento son mutuamente interdependientes.
    El amor infantil sigue el principio: "Amo porque me aman". El amor maduro obedece al principio: "Me aman porque amo". El amor inmaduro dice: "Te amo porque te necesito". El amor maduro dice: "Te necesito porque te amo".1

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1 Tomado de "El Arte de Amar", Cap. II, Ed. Paidós.

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • El plan
      "Planifica para Este Mundo como si fueras a vivir para siempre; planifica para el Más Allá como si fueras a morir mañana"
      (R. Ibn Gabirol, Mibhar HaPeninim, #512)

      • ¿Por qué el insensato vive como si la vida no tuviera término ni sentido?

      • ¿Cómo el conocimiento del fin auxilia para amar con más profundidad?

    • Solo el amor
      "Solo el amor domina el temor"
      (Zohar, Shemot/Éxodo 216a)

      • ¿Cómo el temor afecta las relaciones que son de amor aparente, que está basado solamente en satisfacción de mutuas necesidades?

      • ¿Por qué el antídoto para el temor es el amor auténtico?

    http://serjudio.com/bereshit/lejleja66.htm

  • Parasha Lej Leja 5765

    Es posible alcanzar la perfección

    En nuestra parashá, el Eterno le comunica al anciano Avraham :

    "Yo soy el Elokim Todopoderoso; camina delante de Mí y sé perfecto."
    (Bereshit / Génesis 17:0)

    La pregunta lógica que se desprende de este mandato es: ¿Cómo puede el pequeñísimo e imperfecto ser humano alcanzar el grado de perfección?
    ¿No es acaso la imperfección parte de nuestra humana esencia?
    ¿No es "lo perfecto" del ámbito de lo divino?
    ¿Es éste un pedido irracional y frustrante que el Todopoderoso hace caer pesadamente sobre nuestros minúsculos hombros, con el ánimo de quitarnos toda altivez y soberbia?
    ¿O es un mandato para hacernos subir nuestra auto-estima, cuando nos vemos en un estado de amargura y vacío?

    La respuesta la podemos hallar en un pasaje talmúdico (Berajot 6a) que nos enseña lo siguiente:

    "si la persona hace su mejor esfuerzo para cumplir con un precepto, pero por causas que le son ajenas no lo puede cumplir, entonces igualmente el Eterno le cuenta como si el mandamiento hubiera sido cumplido".

    En el versículo de la parashá que hemos citado, es como si el Eterno le estuviera diciendo a Avraham: "Conduce tu vida de acuerdo a Mis deseos, cumple con los mandatos que Yo te doy, para servirMe con integridad y de esa forma superarás tus humanas limitaciones, y dentro de tu finitud rozarás la eternidad, y a pesar de tus fallas alcanzarás la perfección".

    Es decir, si nos asociamos fielmente al Eterno,
    para hacer lo que es bueno,
    y por eso con todas nuestras energías nos empeñamos en cumplir cabalmente con Sus mandamientos,
    entonces,
    al momento que alcancemos el límite de nuestro ser finito,
    y ya no podamos avanzar más,
    recibiremos como un don lo que nos falta para hacernos meritorios, cual si hubiéramos alcanzado la perfección.

    Como sabemos que maasé avot simán labanim – los hechos de los padres son una señal para los hijos… nuestro primer padre, Avraham, fue puesto en esta prueba de crecer rumbo a la perfección, y Avraham lo alcanzó.
    Claro que nosotros también podemos hacerlo, depende de nosotros, de nadie más…

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    Paseaba la madre con sus dos hijas, cuando de pronto descubrieron una bolsa con diez naranjas.
    Buscaron en las inmediaciones al posible dueño, pero la bolsa con sus naranjas huérfana estaba.

    Entonces la madre preguntó a las niñas si querían compartir las naranjas entre ellas, y claro está, las niñas gustosas aceptaron la propuesta.

    Pero, la madre les impuso una condición: debían llegar al acuerdo más justo entrambas, para que el reparto fuera lo más provechoso para las dos.

    Una de las niñas sugirió que se repartieran 5 y 5, pues, argumentaba, ¿qué más justo que cada cual reciba lo mismo que su prójimo?

    Y a la madre le pareció honorable y justo el reparto propuesto.

    Sin embargo, la otra niña tuvo una idea alterna.
    Y le preguntó a su hermana: ¿Tú para que quieres las naranjas?
    Y la otra dijo: Para hacer zumo.
    Y entonces replicó la primera: Yo las quiero para hacer mermelada, que te parece, entonces, si tu haces el jugo con las diez naranjas y luego me das el resto a mí, para que yo entonces haga la mermelada.

    Obviamente, la última propuesta fue la que hallaron todas como la más justa, sabia y equitativa.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • Y usted, ¿encuentra maneras más justas y creativas para la convivencia diaria, o repite viejos patrones de conducta, aunque éstos pueda ser, o no, efectivos?

    • ¿Cuál supone usted que es la finalidad de la negociación?

    • El que crece
      "Promuévete a ti mismo, pero no desmerezcas a otro"
      (Rav Israel Salanter).

      • ¿Cuál es la finalidad de este sabio consejo?

      • ¿Por qué le parece que las personas con poco auto-estima muchas veces insultan o humillan al prójimo?

      • ¿Cuál es la manera prudente e inteligente para no ser dañado por los comentarios mal intencionados?

    • Dignidad
      "Auto-respeto es el fruto de la disciplina; el sentido de la dignidad crece con la habilidad para decirse ‘no’"
      (R. Abraham J. Heschel).

      • ¿Por qué es tan difícil decirSE ‘no’?

      • ¿Qué es lo que vincula tan íntimamente el respeto personal con la disciplina?

      • ¿Cómo se distingue a la persona digna y disciplinada de quien no lo es?

    http://serjudio.com/bereshit/lejleja65.htm

  • Parasha Lej Leja 5764

    Comentario de la Parashá – Lej Lejá :
    Más allá de la corriente

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada Lej Lejá ("Vete para ti") que es la tercera del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit , conocido en español como "Génesis").

    El personaje del cual hablaremos, nació y creció en una sociedad inmersa en lo más horrendo de la idolatría, de la rebeldía activa contra Dios y todo lo que es bueno.
    En esa sociedad, no había ningún resquicio para dudar de las doctrinas que afirmaban que el rey del mundo, (que se decía que era el redentor de la humanidad, hijo de una virgen, nacido por medio del espíritu santo del dios luminoso, y que había muerto y resucitado), era la máxima deidad en un panteón profuso de deidades, espíritus de la guarda, santos y otras criaturas fantásticas.
    ¿Cómo podía hacer el joven personaje para pasar al otro lado de las doctrinas religiosas de su época, para estar del lado correcto, del lado de Dios?
    ¿Cómo podía hacer para no estar más sometido a la maldición de las falsas creencias, y así poder ser libre de decidir si quería crecer o prefería esclavizarse a la fe que asfixia?
    ¿Cómo podía?
    Es difícil encontrar una respuesta.
    Pongámonos en su piel por un instante, observemos su entorno, sus amistades, su familia, y tan sólo encontraremos promotores de la creencia en el dios-humano, solamente hallaremos propagandistas de la fe oficial y de la historia que cuentan las mayorías.
    Toda voz disidente era llevada a la hoguera, en la misma que se quemaban escritos que los sacerdotes consideraban heréticos, en la misma que era adorada como elemento purificador.
    Todo aquel que osaba señalar la flaqueza de los dogmas de la religión oficial, era perseguido, torturado, masacrado, estigmatizado.
    No pocos ingenuos, que decían una palabra fuera de lugar, fueron asesinados por la maquinaria inquisitorial de aquella religión poderosa materialmente, y tan, pero tan flaca en lo espiritual.
    También eran exterminados los que por algún motivo no servían a los fines de prdominio del imperio de esta religión.
    Pero, no pensemos que la religión del dios muerto y resucitado para salvación del mundo solamente sabía depredar, ahogar y mutilar; no, también prometía paraísos gloriosos para los que mataran toda duda en su corazón y como ovejas siguieran cualquier irracional propuesta de sus pastores de religión… pues la FE ciega que acepta hasta el absurdo es la condición básica de toda doctrina idolátrica.
    Y también organizaba fabulosos festejos, emotivos, coloridos, llamativos, para que de ese modo las mentes se dejaran llevar por los corazones, y si alguno (más despierto que los otros) hubiera supuesto algún engaño o falsedad, pronto dejara sus pensamientos para sumergirse en las festividades de placer y buenaventuraza.
    Y esta religión del dios-hombre había penetrado todas las instituciones de la sociedad: se juraba en su nombre, se curaba en su nombre, se rezaba a su nombre, se soñaba con ella, etc.
    Nadie comerciaba si no era santiguándose y bendiciendo al rey dios, nadie estudiaba si no repetía el dogma de fe que atestiguaba absurdamente la verdad de la falsedad, nadie era integrado a grupos o amistades si antes no profesaba con reverencia los misterios de su religión.
    Nadie tenía vida eterna en paz si no confesaba de corazón si adhesión incondicional al dios-hijo y a las enseñanzas de sus sacerdotes.
    Nada ni nadie quedaba fuera de estar sometido a las disciplinas de la religión del hijo de la virgen.

    ¿Cómo haría el joven personaje de nuestro interés para zafar de esta terrible situación?
    Es más… ¿cómo haría el mundo para encontrar el verdadero camino a la luz y la vida, estando tan jaqueado por las murallas de la impenetrable idolatría maciza?

    La respuesta la brinda el comienzo de la parashá Lej Lejá:

    "Entonces el Eterno dijo a Avram [Abram]: »Vete de tu tierra, de tu lugar de origen y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré."
    (Bereshit / Génesis 12:1)

    Analicemos cada uno de los aspectos de esta sentencia para encontrar la solución, que a la vez es un conciso y exacto plano para gozar de verdadera libertad y estar en camino al crecimiento:

    1- "Entonces el Eterno dijo": La Libertad es cumplir con los mandamientos.
    La salida a la plaga de la idolatría se encuentra en prestar atención a lo que Dios dice. Debemos saber que Dios habla constantemente, sin embargo, no estamos captando Su mensaje. Es que generalmente no tenemos noción de dónde lo podemos hallar.
    Y la respuesta es bien sencilla: en las páginas del Tanaj, especialmente en la Torá, cuando es debidamente enseñada por los maestros judíos de la Verdad.
    Aquel que quiere romper las cadenas que oprimen su espíritu, cualquiera de las cadenas que lo oprimen, y desea crecer hasta sus mayores alturas, tiene un recurso inapreciable en las entrañas de la Torá verdadera.
    El compromiso con el texto de la Torá, que es el compromiso con la palabra de Dios, debe llevar al compromiso en la conducta personal, que se manifiesta a través del mejor y más detallado cumplimiento de los mandamientos de la Torá (que son 7 para los gentiles y 613 para los judíos).

    2- »Vete de tu tierra": Liberarse de las cadenas sociales-físicas.
    El fiel acatamiento a los mandamientos de Dios, conlleva un abandono de ciertas actitudes, posturas, creencias, afiliaciones.
    Uno de estos abandonos está simbólicamente representado en esta frase por el "irse de la tierra".
    ¿Qué quiere decir esto?
    Pues, irse de aquello que socialmente somete a la persona a reglas de vida que le son perjudiciales, que le obligan a actuar en contra del espíritu puro que Dios da a cada persona.
    Para ser libre es imprescindible liberarse de las cadenas físicas, que con aprobación social, lastiman lo mejor que hay en la persona.
    Un ejemplo de esta liberación es la salida de los israelitas de Egipto. Con esta hecho quebraron la esclavitud material que los tenía sometidos, y no les permitía siquiera concebir la idea de que ellos realmente eran alguien distinto a la imagen que socialmente les imponían como propia. En continua vejación física, ¿cómo habrían de concebirse a sí mismos como algo diferente a esclavos?
    3- "Vete de tu lugar de origen": Liberarse de las cadenas mentales.
    Pero, los lazos de la esclavitud espiritual no solamente están en las imposiciones que parten de las reglas de la sociedad esclavista, sino también en las convicciones que la persona asume fanáticamente como propias, y que no son propias.
    Tristemente muchísimas personas van por la vida actuando como si estuvieran encima de un escenario, ejecutan un libreto de vida que otros han escrito para ellos. Y más triste aún, es que estos actores que viven sin vivir realmente, muchas veces luchan y mueren defendiendo un papel que les han asignado y que sienten como propio, pero que es absolutamente ajeno.
    Saber cuál es el origen, y rechazar asumir actuar perpetuamente un papel que falsifica la identidad personal, es un paso indispensable para todo aquel que desea gozar de verdadera libertad.

    4- "Vete de la casa de tu padre": Liberarse de las cadenas emocionales.
    Para poder romper realmente con los lazos perjudiciales que surgen de lo social, y para modificar los condicionamientos mentales a los que ha sido sometida una persona, es imprescindible que pueda reconocer las cadenas emocionales que lo tienen atrapado.
    Muchos saben qué tienen que cambiar en su vida para no sentirse más esclavizados, e incluso tienen idea de cómo emprender su liberación, sin embargo, están presos de sentimientos que los detienen y paralizan cualquier intento de cambio. Estos sentimientos pueden ser miedo, culpa, auto-desprecio o cualquier otro que es usado como ancla negativa, que no permite avanzar ni modificar nada.

    5- "Vete rumbo a la tierra que te mostraré": Tener una meta, marcado el rumbo y andar hacia allí.
    No es suficiente que una persona haya alcanzado soltarse de sus impedimentos emocionales que no le permiten siquiera pensar en cambiar su estilo de vida.
    Ni es suficiente si ha zafado del entrenamiento que lo condiciona a estar sometido a órdenes ajenas a su verdadera esencia espiritual.
    Ni tampoco alcanza cuando ha roto el yugo de las imposiciones sociales, que lo maniatan obstaculizándole vivir como corresponde a su espíritu.
    Pues estas tres etapas de la libertad brindan solamente el campo para labrar, pero no dan cosecha qué recoger y con la cual beneficiarse.
    La cosecha se obtiene solamente si se ha plantado antes el campo disponible.
    Y es precisamente ese sembrar el campo el verdadero ejercicio de la libertad.
    Es vivir con principios, finalidades y métodos definidos para alcanzarlas, lo que otorga a la persona un sentido que permite decir que vive en libertad real de espíritu.
    Y para sembrar adecuadamente, es indispensable recordar la primera parte de la estrofa que estamos analizando: "el Eterno dice".

    Para concluir, nos resta aclarar de quiénes estuvimos hablando al comienzo de este comentario.
    El rey del mundo, que se creía que era una deidad nacida de una virgen, no es otro que Nimrod, también conocido como Amrafel, Kush, y más tarde como Tammuz y otros varios nombres más que fueron surgiendo en las diferentes mitologías.
    Fue contemporáneo de Avraham, nuestro patriarca, alrededor del año 1500 AEC.
    Y es precisamente Avraham el joven que habíamos mencionado que trataba de escapar de la esclavitud de su época, cosa que finalmente consiguió transformándose en "Avraham haivrí", Avraham el hebreo, pues estaba meever -más allá- de las doctrinas y la fe de su sociedad corrupta.

    Es nuestro patriarca un estupendo ejemplo para seguir, pues, no son tan diferentes nuestra época y circunstancias a las suyas…

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relato

    El maestro estaba estudiando con sus discípulos cuando de improviso les preguntó: ‘¿Quién de ustedes tiene fe en Dios?’.
    Todos los jóvenes se miraron entre sí, sin entender el sentido real la pregunta, hasta que tímidamente de a poco fueron levantando todos las manos.
    Alguno más arriesgado incluso musitó: ‘Dos veces diarias, durante toda nuestra vida pronunciamos que el Eterno es nuestro Dios, Él es Uno y Único’.
    Y más envalentonados algunos dijeron: ‘¡Cómo no vamos a tener fe en Dios!’.
    El gran rabino entonces les dijo: ‘Yo no tengo fe en Dios.’
    Los alumnos cada vez más perplejos no sabían qué estaba pasando, si el rabino los estaba poniendo a prueba, si les quería enseñar un gran secreto, si había enloquecido, si era un hereje, vaya uno a saber qué estaba pasando con el maestro.
    Uno de ellos, un poco aturdido, dijo: ‘¿Cómo es que usted, que es maestro de maestros, no tenga fe en Dios?’.
    El maestro respondió: ‘¿Ustedes creen que están sentados en una silla? Pues, no, no creen eso. Para ustedes es un hecho que están sobre sillas. No tienen dudas, ni tampoco necesidad de tener fe al respecto. Así ocurre conmigo en mi relación con el Santo. Cuando contemplo el mundo, cuando los veo a ustedes, cuando me deleito con cada letra de la Torá, ¡obviamente que no nace en mi la ceguera de la fe! Lo que me ocurre es que Lo reconozco, pues estoy consciente de que Él es Quien conduce el Mundo. Cada día hago mías las palabras: "¡Santo, santo, santo es el Eterno de los Ejércitos! ¡Toda la tierra está llena de Su gloria!"‘.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Cuál es la enseñanza que nos deja el rabino?

    • La situación de tanta decadencia moral, merced a que la idolatría conquistó la mayoría del mundo en la época del patriarca Avraham, ¿se manifiesta en nuestros días? ¿Cómo?

    • Fue enseñado: "Confía en el Eterno con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia.
      ReconóceLo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas.
      No seas sabio en tu propia opinión: Teme al Eterno y apártate del mal, porque será medicina para tu carne y refrigerio para tus huesos.
      Honra al Eterno con tus riquezas y con las primicias de todos tus frutos.
      Así tus graneros estarán llenos con abundancia, y tus lagares rebosarán de vino nuevo.
      " (Mishlei / Proverbios 3:5-10).
      ¿Cuáles son los beneficios que están mencionados en esta cita del Tanaj para aquel que se comporta como corresponde?

    • Está escrito en la próxima parashá:
      "Y dijo el Eterno a Avraham: -Toma, por favor, a tu hijo, a tu único, a Itzjac [Isaac] a quien amaste y vete [para ti] a la tierra de la Moriá; y elévalo allí en holocausto sobre uno de los montes, que Yo te diré." (Bereshit / Génesis 22:2).
      ¿Cuál es el directo paralelismo que se puede trazar entre esta sentencia y la que hemos estudiado en el comentario a Lej Lejá?

    http://serjudio.com/bereshit/lejleja64.htm

  • Parasha Jaiei Sara 5766

    Ver lo positivo… ¡siempre!

    En el comienzo de nuestra parashá nos encontramos con el siguiente enunciado:

    "Fueron las vidas de Sara: 100 años y 20 años y 7 años; éstos fueron los años de vidas de Sara."
    (Bereshit / Génesis 23:1)

    Una de las preguntas clásicas ante este versículo es: ¿Qué necesidad tenía la Torá de reiterar la voz "años" luego de cada cifra? ¿No bastaba con decir "127 años" sin más rodeos?

    El gran sabio Rashi, famoso por sus comentarios concisos y generalmente esclarecedores, in situ nos explica que todos los años de la vida de la matriarca Sará fueron buenos.

    Ahora bien, tal pareciera que esta explicación en realidad viene a oscurecernos el entendimiento en lugar de aclararlo, pues es bien sabido que la vida de la primera matriarca judía fue abundante en días tormentosos y de profunda angustia y dolor.

    Por ejemplo, durante décadas no pudo concebir hijos; fue despreciada por su propia criada; debió emigrar a causa de hambrunas; abandonó su tierra natal; fue tomada cautiva por reyes nefastos… y tantas miserias y situaciones agobiantes más que no enumeramos o que ni siquiera imaginamos…

    ¿Cómo entonces asumir que su vida estuvo colmada al tope de días buenos?

    Rabí Zushe de Anipoli nos brinda una explicación.
    Él nos ilustra acerca de una cualidad positiva de nuestra matriarca, quien era virtuoso en el arte de decir con convicción ante cualquier circunstancia: "esto también es para bien".

    Como podemos ver, Sará estaba consciente de que cada suceso encerraba una llave para abrir las puertas de las fuentes del Bien.
    Esto incluso en aquellos hechos considerados oscuros y pesarosos por el común de las personas.
    Tal confianza y serenidad provenían de reconocer que nada acontece en el universo sin el consentimiento del Todopoderoso.
    Si Él es Bueno y Misericordioso, entonces, cada evento ha de ser para bien, aunque uno no se percate de ello, o aunque se sufra algún padecimiento puntual.
    Llegar a este nivel de consciencia de la Presencia del Eterno y de Su bondad, es muy difícil, pero verdaderamente al alcance de aquellos que se aboquen con decisión y autenticidad.

    ¿Cómo se hace?
    Pues, despacio, con paciencia y gradualmente.
    Se comienza con un ánimo positivo, que tiende a valorar los acontecimientos en su justa medida.
    Esto significa no recargar las tintas ni sobre lo agradable, no sobre lo que no lo es.

    También implica no descorazonarse ante las adversidades, aunque se esté padeciendo hondamente por ellas y no se encuentre ni siquiera una pizca de positividad en esto.
    Al no perder el ánimo, ya se está andando por el camino de lo constructivo.

    El ánimo positivo también brinda perspectiva como para comprender que uno es el amo del sentido que proporciona a sus circunstancias.

    La calidad de la vida no depende realmente de situaciones externas.

    El ideal de la Torá es que prestemos atención a los objetivos de nuestra existencia terrenal:

    • Servir al Eterno,

    • Gozar de lo permitido y

    • Perfeccionar nuestro carácter a través de la guía que el Eterno nos ha dado.

    Si mantenemos esto presente, sabremos que cada suceso es una oportunidad para crecer, un trampolín hacia la trascendencia.

    Es en esto que Sará, nuestra matriarca, se especializó.

    Así pues, cuando alcanzó el final de su vida terrena se pudo decir que cada instante de su existencia fue auténticamente vivido, y cada uno fue para bien.

    Pero nosotros, personas que por lo general no estamos habituados a comportarnos al nivel de nuestros patriarcas, ¿cómo podemos hacer para reconocer que estamos escogiendo por el sentido positivo y no estamos dando excusas para resignarnos y no esforzarnos en verdad para crecer?

    Tenemos que observar nuestro acto o actitud mientras la comparamos con la siguiente lista de criterios que identifican una postura positiva y con sentido:

    1. Lo que contiene la oportunidad segura de que se produzca algo bueno. Si luego de hacer nuestro mejor intento no se obtiene el resultado esperado, no por eso puede decaer nuestro ánimo, ya que el sentido y el intento era constructivo, como tal lo son sus frutos.

    2. Lo que no perjudica a sí mismo ni al prójimo.

    3. Lo que no está basado en el egoísmo negativo.

    4. Lo que es concreto, en el aquí y ahora, pero que siembra frutos para el Más Allá.

    5. Lo que se mantiene en el justo término medio.

    6. Lo que un erudito grande en verdadera espiritualidad podría convenir que es un acto bueno.

    7. Lo que no fatiga el ánimo, ya que no trae dudas irrelevantes, obsesiones fútiles o pasiones enfermizas.

    Si nuestro acto o actitud entra en contradicción con más de un enunciado en esta lista, entonces es muy probable que estemos dando una excusa para no actuar positivamente1.

    En nosotros está el poder para crecer, para alcanzar la luz incluso en la más tenebrosa de las noches… es cuestión de querer hacerlo y de entrenarse para lograrlo.

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Cuídense y gocen de lo permitido para qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1 Aquel que respeta las mitzvot con apego a las halajot difícilmente estará en contradicción con esta lista.

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • El acento

    Un comerciante, que hacía poco había llegado al país, recibió un telegrama de su hijo. Éste se encontraba en una prestigiosa escuela fuera de la ciudad.
    El comerciante no leía con facilidad el idioma del país, por lo que pidió a su secretaria que le leyera el mensaje.
    La secretaría de mala gana tomo el telegrama, y con tono demandante, entre aburrido y agresivo, comenzó la lectura: "Zapatos rotos. Charcos y mucho frío. Sin abrigo decente. No hay suficiente comida. Enviar dinero!".

    Cuando la mujer terminó la lectura con su tono desagradable el padre vociferó: "¿Con quién se piensa que está hablando? ¿Cómo me trata de esta manera? ¿Qué, acaso sólo me escribe para demandarme cosas? ¡Ni una moneda va a recibir de mí! ¡Ya le enseñaré yo a tratarme correctamente!"

    Esa noche, a la hora de la cena, puso el telegrama ante los ojos de su esposa, y agriamente le dijo: "Lee esto, ¿puedes creer que tu hijo sea tan rudo y despreciativo?"

    La madre alterada tomó el papel y comenzó a leer con voz maternal y ojos comprensivos: "Zapatos rotos" dijo en un sollozo. "Charcos y mucho frío. Sin abrigo decente." su tono de voz quebrado podría quebrar una roca. Cuando llego a las palabras "No hay suficiente comida. Enviar dinero!", ella realmente sentía y veía a su hijo famélico, desesperado, al borde del quebrantamiento, por lo que un llanto inconsolable manó de su garganta, pecho y rostro.

    El comerciante, mientras abría la libreta de cheques compungido mencionó: "Ahora es diferente, ahora lo está pidiendo como un verdadero gentleman".

    • El ojo
      "El sabio tiene sus ojos en su cabeza, pero el necio anda en tinieblas."
      (Kohelet / Predicador 2:14)

      • ¿Cuál es el sentido de esta frase?

      • ¿Cómo entrenar al ojo para ver lo positivo, la luz en las tinieblas?

    http://serjudio.com/bereshit/jaiesara66.htm

  • Parasha Jaiei Sara 5765 iii

    El poderoso

    En nuestra parashá leemos que: "falleció Avraham en buena vejez, anciano y lleno de años…" (Bereshit / Génesis 25:8).

    Ramban explica que este versículo resalta la grandeza de Avraham, pues él era uno de esos que están sameaj bejelkó -complacidos con lo que les toca- (Avot 4:1).

    Pero, el tal elogio respecto a Avraham pareciera ser un poco misterioso, o al menos extraño.
    Es que, después de todo, el Eterno lo bendijo con extraordinaria riqueza y honores. Fue rescatado por Él de peligros y acechanzas, fue provisto de bienestar, descendencia y alimento para su espiritualidad. Fue escogido, él y su descendencia nacida de su esposa Sará para servir al Eterno y así guiar a las gentes a la Verdad y la Paz. Así pues, ¿cuál es la gracia de estar conforme y feliz con ESO tan estupendo que le ha tocado en suerte? ¡Cualquiera podría alegrarse con tanta riqueza, poder y bienestar de todo tipo!
    ¿O no?

    Pero, algo más.
    ¿Acaso no tendríamos que estar cada uno de nosotros contentos con aquello que nos ha tocado en suerte si es lo que merecemos como justa retribución por nuestras acciones?
    ¿Cómo pretender más que aquello que hemos recibido con justicia como recompensa por nuestras actividades?
    ¿Cómo no estar contentos al gozar con el justo producto de nuestras labores?
    ¿O acaso hay mejor dicha que la del que disfruta sin vergüenza de su paga noblemente adquirida? (1)

    Al parecer estamos ante una enseñanza ética de la Torá.
    El divino texto nos está mostrando lo poderosa que es la fuerza del deseo por la riqueza en la persona.
    Nos enseña al respecto de los poderes que la ambición cuenta como para seducir y atraer a la persona que en sus redes caiga.
    Es que en los hechos, es una prueba para cada uno de nosotros actuar con rectitud y sobreponernos a las tentaciones de la avaricia y la ambición extralimitada.

    Habitualmente escuchamos que se dice: "Ay, si ganara a la lotería y fuera rico, entonces yo podría dar caridad y dedicarme a ayudar a los necesitados". Esta forma de expresarse está indicando una persona insatisfecha con lo que tiene en ese momento, con un sentirse sumida en la desesperanza y el vacío.
    Pero la triste realidad es que si se duplicara, triplicara (o más) su dinero, incluso así estaría la persona insatisfecha, reclamando más, todo por sentirse desamparada y carenciada materialmente. Su deseo le lleva siempre al menos una cabeza de delantera, así pues, está corriendo a la zaga de su deseo, ansiosamente, desesperadamente, pedigüeñamente y nunca llena, jamás plena (Mishlei / Proverbios 11:7).

    No era así con Avraham, ni con aquellos que han tomado para sí su modelo de vida.
    De lo contrario, a Avraham la enorme riqueza que tenía le hubiera parecido poca cosa, y hubiera anhelado más y más desmedidamente.
    Sin embargo, Avraham llegó a comprender que el Eterno nos equipa a cada uno de nosotros con las herramientas y elementos que precisamos para servirLo apropiadamente, y nos inviste con la capacidad para vivir con aquello que Él nos provee.
    Si nos concentramos en aceptar esta realidad, entonces, más allá de nuestro estado financiero, realmente seremos ricos.
    Es que la riqueza, la verdadera riqueza, no es una cuestión objetiva, material; sino eminentemente subjetiva, moral, emocional y espiritual.
    Riqueza es emplear nuestras capacidades y recursos para mejor servir al Eterno, y cuando Lo servimos con entereza, entonces sin dudas somos regocijados intensamente (Jida, "Devarim Ajadim, 27").

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    (1) Si será inmejorable la dicha del disfrutar de la justa retribución, que según algunos Sabios de renombre, es por este motivo que el Eterno nos ha creado (ver "Maguid Meisharim", sección Bereshit), para que nos ganemos nuestra porción del Mundo Venidero, y que todo lo que recibamos no sea de balde, sino como justicia retributiva.
    Es que lo que se recibe como justa compensación por las acciones es más preciado y digno que aquello que se recibe por gracia. Tal como en Talmud encontramos, en Berajot 8a: "R. Jia bar Ammi en nombre de Ulla decía: "La persona que vive de la labor de sus manos es mayor que aquella que tiene temor al Cielo". Es decir, el que vive cumpliendo con los preceptos está en un nivel espiritual/moral superior que aquel que solamente cuenta con su fe vacía de acciones. (Vuelve al texto)

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    En cierta ocasión el Guerer interpeló a uno de sus discípulos: "Iánkele, ¿me cuentas cómo está Iosi Berl?"
    Y el hombre no supo qué responder a su maestro.
    En voz alta el Guerer insistió: "¿Cómo que no sabes? Rezas bajo el mismo techo, estudian los mismos textos, sirven al mismo Dios, cantan juntos las mismas canciones y con todo esto te atreves a decirme que no sabes el estado de Iosi Berl. ¿Y si está enfermo, y si precisa tu ayuda, y si espera tu consuelo, tu consejo? Debes saber que en saber esto es donde radica la verdadera esencia de nuestro modo de vida. Debemos compartir la vida con los otros, en la alegría y en el pesar. Mientras desconozcas a tu prójimo, te estás desconociendo a ti, a mí que soy tu maestro y al Todopoderoso".

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se relaciona el relato con el comentario a la parashá que hemos brindado?

    • ¿Conoce usted realmente a las personas que viven junto a usted?

    • Mi porción
      "El Eterno es mi porción’, ha dicho mi alma; ‘por eso, en Él esperaré.’"
      (Eijá / Lamentaciones 3:24).

      • Si el Eterno es "mi porción", ¿qué más me resta esperar?

      • ¿Cómo ha de esperarLo la persona que Le es fiel?

      • ¿Cuál es su porción en este mundo, y cómo la está empleando usted a diario?

    • Bondad y lealtad
      "Manzana de oro con adornos de plata es la palabra dicha oportunamente."
      (Mishlei / Proverbios 25:11).

      • ¿Por qué cree usted que la palabra oportuna es comparada con una "manzana" y no con otro fruto?

      • ¿Qué es lo que diferencia la palabra oportuna de aquella que está fuera de tono y lugar?

      • ¿Cómo ha de hacer la persona para que cada una de sus palabras sean valiosas y saludables?

     

    http://serjudio.com/bereshit/jaiesara65.htm

  • Parasha Jaiei Sara: Aroma del Paraíso

    «Avraham era anciano y muy entrado en días…»
    (Bereshit / Génesis 24:1)

    Ni uno de los días de su vida fue desperdiciado;
    cada uno, y todo los días,
    él lograba alcanzar alguno de sus cometidos,
    o al menos, estaba en la tarea para llega a ellos.

    El comienzo de cada uno de nuestros días
    es el momento apropiado para proponernos las metas que deseamos alcanzar en la jornada.
    Y cuando vamos a dormir, es cuándo preguntarnos «¿He sido fiel a mis cometidos?»

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

    http://serjudio.com/bereshit/jaiesara65b.htm

  • Tu modelo del mundo te modela

    Tu modelo del mundo te modela

    Un mapa te muestra el camino, si es que sabes usarlo.
    Un mapa es una representación de un hecho externo.
    De acuerdo al mapa y al uso del mismo es como una persona puede facilitarse el tránsito por el mundo.
    Si posees el mapa adecuado, te auxilia en tu toma de decisiones, te encamina con solvencia hacia el rumbo deseado en tanto te aparta de los lugares inhóspitos o poco favorables.
    Por lo cual, es bueno de hacerse de un mapa detallado, idóneo, de simple lectura aunque cuente con complejos datos.

    Los mapas suelen ser hechos por otros, a veces expertos, lo que nos brinda un descanso y cierta seguridad, pues no tenemos que estar haciendo desde cero todo el trabajo nosotros, a la par que el que conoce y lo sabe manifestar se ha encargado de disponer las líneas del mapa para nuestro uso.
    A veces modificamos el mapa a nuestro deseo o conveniencia, respetando o no las líneas y marcas que han sido trazadas, pero añadiendo aquello que nos resulta relevante en determinado momento de nuestra vida.

    Contamos con un mapa espiritual, de vida, ha sido diseñado por el Creador.
    Para los gentiles se llama noajismo, o Siete Mandamientos Universales.
    Para los judíos se llama judaísmo, o mandamientos de la Torá.
    El mapa trazado por Dios para los gentiles es bastante más simple, porque el territorio que deben poblar y hacer florecer los gentiles carece de grandes riesgos o dificultades. Con siete mandamientos, seis de los cuales son prohibiciones, se encamina el gentil con solvencia y bendición. Por supuesto que a ese mapa un gentil le puede ir incorporando aquellos mojones y referencias que harán de su vida más rica, más luminosa, al incorporar reglas de vida ética, que no son mandamientos pero que tienen sus raíces en los mandamientos que les competen.
    Por su parte, el judío tiene un mapa mucho más complejo e intrincado, resulta pesado incluso para decodificar, además de que se le suman miles de reglas elaboradas por los legistas idóneos de todas las épocas.
    Como sea, ambos mapas son los ideales para cada identidad espiritual, puesto que el mapa noájico le resulta incompatible para el judío, así como el mapa judaico no señala el camino para la persona noájida.
    Con sabiduría y amor así ha decretado Dios que fuera, que existieran dos territorios espirituales, dos identidades espirituales y dos mapas espirituales para hacer del mundo un lugar perfecto a la Luz del Eterno.

    Pero, además del mapa espiritual contamos con mapas mentales individuales.
    Estos mapas mentales se forman con imágenes mentales que incluyen palabras, sonidos, actos, sabores, aromas, pensamientos, sensaciones, recuerdos, imágenes visuales, etc. y establecen un territorio mental en relación al mundo y a uno mismo, así como establecen pautas de conducta, modelos de actuar en relación al mundo y a uno mismo.
    En pocas palabras, tal como creemos que es el mundo nos comportamos.

    Cada uno de estos mapas personales es obra de lo que vamos incorporando de las instrucciones que nos dan las demás personas, así como aquello que vamos elaborando personalmente.
    Desde chicos nuestros mayores nos delimitan territorios, nos trazan líneas de conducta, nos bosquejan un diseño de lo que ellos consideran que es la realidad y cómo debemos transitarla. Son instrucciones dadas consciente e inconscientemente, es decir, a veces nuestros mayores tienen idea clara de lo que nos están afirmando, en tanto que otras ellos actúan como ciegos que dirigen a otros que tampoco ven.
    Ejemplo de ambas situaciones: el padre le dice al niño que no le peque a los otros chicos, pues eso no es bueno; ejemplo de instrucción dada conscientemente.
    Ahora, un ejemplo de adoctrinamiento no consciente: el padre bebe alcohol por demás y además maltrata a la esposa e hijos; el niño va incorporando ciertas imágenes de lo qué es ser hombre, padre, esposo, hijo, esposa, etc.
    Nos adoctrinan, nos entrenan, nos educan, nos amaestran, nos enseñan, nos cohartan, nos alientan, etc. Y nosotros, pequeños aún, no tenemos herramientas como para hacer otra cosa que recibir y admitir tales diseños de la realidad que nos imponen.
    Mientras vamos creciendo, por ahí, tenemos la posibilidad de ir modificando el mapa que nos están trazando y añadir nuestras propias pautas; pero esto no siempre ocurre, ni tampoco de la mejor manera.
    Muchos se encierran en su mapa y actuán con fidelidad hacia él. Incluso llegan a no percibir que usan tal mapa, cómo lo han adquirido, cómo afecta sus vidas, de qué manera vivir sin esclavizarse al mapa mental, etc.

    Quizás ya te has dado cuenta de que hay personas que llevan un mapa mental muy limitado, carente de información veraz, poblado de oscuridad y mitos; hay personas que tienen un mapa correcto, pero pobre; otros cargan un mapa finamente seleccionado, con apropiada información, muy útil a la hora de ser usado; y así hay varios tipos de mapas que determinan tipos de actuar en el mundo.

    Existen personas que reaccionan ante los hechos de manera estereotipada, es decir, una y otra vez de similar forma.
    Algo así como que han aprendido a usar el martillo y entonces ante cada situación martillan, no importa si ante ellos hay clavos, tornillos o tachuelas. 
    Creen tener pocas opciones, unas escasas habilidades poco elaboradas, ninguna de las cuales les resulta particularmente llamativa.

    Por otro lado, están las personas que responden creativamente y se las arreglan con eficacia para resolver las situaciones cambiantes de su realidad..
    Éstas cuentan con un reparto rico de respuestas por lo cual perciben un amplio abanico de posibilidades del cual elegir su acción.
    Saben martillar, pero también usar el destornillador, el broche, otros instrumentos y herramientas para alcanzar fines variados de diversas formas; y cuando no encuentran en su repertorio la receta prefabricada, crean una que se acomode a sus necesidad.

    La diferencia radical entre ambos tipos de personas no se encuentra en que para unos el mundo sea más limitado que para los otros, o que no dispongan de similares opciones, sino que los del primer tipo se bloquean y no des-cubren las opciones y las posibilidades que se ocultan ante ellas, en tanto que los del segundo grupo sí, están abiertos al des-cubrimiento y la movilidad.
    Así pues, unos y otros actúan como resultado de cómo hacen encajar sus respectivas situaciones dentro de sus modelos del mundo.
    En pocas palabras: según creen, son.

    Si se creen ineptos, serán frecuentes sus torpezas.
    Si se creen no favorecidos para el amor, harán lo posible para sufrir de soledad.
    Si se consideran menospreciados, no brillarán.
    Pero, si se creen útiles, aptos, dignos de respeto entonces alcanzarán a actuar con mayor energía, énfasis, precisión, calidad y rebozarán de dignidad.
    Las personas exitosas tienen un mapa de la realidad que les permite percibir con claridad, reconocer sus habilidades, plantearse objetivos, organizarse y ser eficientes en lo que emprenden. Los resultados finales no dependen de la persona, pero la acción, la voluntad, lo que hace, eso sí depende de uno.

    Te habrás dado cuenta de que se pone de manifiesto la importancia de flexibilizar y expandir nuestra percepción de la realidad para así estar en disposición de ampliar nuestro mapa del mundo.
    Al abrir nuestro rango de opciones, abrimos nuestro ser al cambio positivo, y por consecuencia a una más eficiente y real construcción de Shalom.
    Cuanto más amplio sea nuestro mapa más posibilidades tendremos para resolver los desafíos de la vida.

    Luego de comprender esto, nos parece que la cuestión es saber sí es posible pasar del primer grupo al segundo, y cómo hacerlo.
    Pasar de un limitado mapa mental, de escasos recursos, de repetidos pasos marcados por el fracaso; a un modo de vida amplio, poblado de opciones, con inventiva y eficacia.
    ¿Cómo hacerlo?

    Por supuesto que no te daré la respuesta aquí, sino tan sólo una breve idea.
    Quedará en ti luego la opción de embarcarte en la aventura de descubrir tu mapa, de conocerte y de escoger hacer los cambios necesarios en tu vida para ir por la senda de los exitosos.
    Una buena herramienta te la podemos brindar con la CTerapia, pero existen otras formas de perfeccionamiento de la personalidad que te pueden ser de provecho.
    Busca aquello que se adeque a ti y tu a ello, para realizar la tarea de conocerte y crecer.

    El mapa personal es una experiencia subjetiva de interpretación de la realidad, que es única, en cada individuo.
    Es una construcción que comienza desde el comienzo de la vida personal y al cual se va añadiendo/modificando más datos o reforzando los existentes.
    Para alcanzar un mapa mental que nos lleve por la senda exitosa, es menester ampliar nuestra experiencia sensorial (visual, auditiva y kinestésica), limpiar nuestros filtros internos (entre ellos nuestras creencias) que pueden distorsionar nuestra experiencia.

    Un buen ejercicio para que practiques es el de concentrarte en tus percepciones, detenerte a percibir y contemplar lo que estás sintiendo, para de esa forma disfrutar de lo que te rodea, vivir el aquí y el ahora y descubrir nuevas oportunidades.
    Claro que no lo harás siempre, pero acostúmbrate a darte esos lapsos en el día para contemplar la existencia, para detener el correr agitado, para pausar el fluir estereotipado, para armonizar tu experiencia con tu Yo Auténtico.
    Quizás no te sea simple, al principio, pues no estás habituado a hacerlo, pero si te lo propones y tienes el ánimo correcto, podrás lograrlo.

    Recuerda que a la realidad la enriqueces o empobreces de acuerdo a tu mapa mental del mundo y de tu ser.
    Si te abres, si aprendes a perfeccionar tu mapa, entonces podrás percibir más opciones disponibles y actuar con eficacia y sabiduría sea lo que sea que estés haciendo.

    Tu tarea como constructor de Shalom se beneficiará enormemente, tu vida será más deliciosa, cuando descubras que modelos de vida estás siguiendo y cuáles preferirías construir a partir de ese conocimiento.