Categoría: Patriarcas

  • Parashat Lej Lejá 5768

    Parashat Lej Lejá 5768

    Shabbat: Jeshvan 8, 5768; 20/10/07



    Un comentario de la Parashá Lej Lejá (Bereshit 12:1 – 17:27)
    *Salir del piloto automática*

    (más…)

  • Parashat Noaj 5768

    Parashat Noaj 5768

    Shabbat: Jeshvan 1, 5768; 13/10/07

    Un comentario de la Parashá Noaj (Bereshit 6:9 – 11:32)
    *El desarrollo de la humanidad*
    (más…)

  • Resp.3644 – Los noájidas de Avraham y Sará

    Resp.3644 – Los noájidas de Avraham y Sará

    … Pasúk 12:5 Sefer Bereshít:… veet anéfesh asher
    a´sú bejáran…RaSHí también explicó el peshutó shel
    mikrá
    ¿qué se hizo de estas nefashót que Abrahám y Sará
    «hicieron»?¿siguieron considerándose fieles a
    H´?¿figura en algún lugar sobre si entraron o quedaron
    viviendo en Erets Israel (ex-Erets Kena´án)?…

    (más…)

  • Resp. 3634 – Época de Avraham

    Resp. 3634 – Época de Avraham

    Buenos días:
    Me podría decir en que época nació el Profeta Abraham??????
    Hace cuantos miles de años??????
    Gracias
    Gilda Vanegas Burgos
    Venezuela

    (más…)

  • Resp. 3622 – Verbo de Iosef

    Resp. 3622 – Verbo de Iosef

    He estado estudiando un poco sobre la vida de Jose y el significado de su nombre en hebreo (YOSEF), sin embargo algunas traducciones lo identifican o traducen como Jose: «Dios añadira o Dios Agregue» y en otros como Yosef: «El Juntara o Reunira»
    La pregunta es cual es la traduccion correcta? son similares? por que varia su traduccion?
    Gracias y Saludos
    Eddy Gomez

    (más…)

  • Resp. 3583 – Primos y hogar

    Hola, Espero no ser inoportuna con este email, sin embargo le agradecería si me puede responder algunas preguntas:
    1.- porqué se dice que judios y arabes son primos y otros dicen que son mediohemanos?
    2.-porqué los judios están por todo el mundo?
    3- cual es su verdadero territorio?
    Mil gracias de antemano
    Yasna Farias
    Chile

    (más…)

  • Resp. 3566 – ¿Teletransportación?

    Shalom: Es posible la teletransportacion? el estudio de ella esta en la Torà?
    Orlando Ayala
    Argentina

    (más…)

  • Parashat Vaietze 5767


    Shabbat: Kislev 11, 5767; 2/12/06



    Un comentario de la Parashá Vaietze (Bereshit 28:10 – 32:3)
    En todos tus caminos



    Shabbat: Kislev 11, 5767; 2/12/06



    Un comentario de la Parashá Vaietze (Bereshit 28:10 – 32:3)
    En todos tus caminos



    El mundo habla de la «Biblia».
    Ajenos opinan, positiva o negativamente, acerca de ella.
    Extranjeros emiten sus crasas interpretaciones, disfrazándolas de erudición.
    Lejanos la sienten como si fuera de su heredad.
    Almas atormentadas la memorizan y repiten cual grabadora.
    Extraños se sienten identificados con sus personajes, y hasta tienen el atrevimiento de considerarlos propios, de su familia, de su «religión».
    Apartados creen descubrir mensajes secretos, enigmas proféticos que validen sus torpes mitos de dioses humanos.
    En fin, la lista sería larga… muy larga y plena de tristeza y error.

    El hecho cierto es que la Torá es heredad exclusiva del pueblo judío, pues esa es una porción que el Eterno nos ha conferido a perpetuidad:

    «Ésta es la Torá que Moshé [Moisés] puso ante los Hijos de Israel.»
    (Devarim / Deuteronomio 4:44)


    Shabbat: Kislev 11, 5767; 2/12/06



    Un comentario de la Parashá Vaietze (Bereshit 28:10 – 32:3)
    En todos tus caminos



    El mundo habla de la «Biblia».
    Ajenos opinan, positiva o negativamente, acerca de ella.
    Extranjeros emiten sus crasas interpretaciones, disfrazándolas de erudición.
    Lejanos la sienten como si fuera de su heredad.
    Almas atormentadas la memorizan y repiten cual grabadora.
    Extraños se sienten identificados con sus personajes, y hasta tienen el atrevimiento de considerarlos propios, de su familia, de su «religión».
    Apartados creen descubrir mensajes secretos, enigmas proféticos que validen sus torpes mitos de dioses humanos.
    En fin, la lista sería larga… muy larga y plena de tristeza y error.

    El hecho cierto es que la Torá es heredad exclusiva del pueblo judío, pues esa es una porción que el Eterno nos ha conferido a perpetuidad:

    «Ésta es la Torá que Moshé [Moisés] puso ante los Hijos de Israel.»
    (Devarim / Deuteronomio 4:44)


    No es Torá de las naciones, ni Torá abierta a quien se le ocurra transitar por ella.
    Excplícitamente es la Torá que Dios entregó al pueblo judío.
    ¿O no es acaso lo que la propia Torá ordena? ((Con majestuosa misericordia el Padre celestial nos permite a los judíos compartir enseñanzas éticas y de crecimiento espiritual con nuestros hermanos noájidas. Pero que esto no se tome como derecho de las naciones para creerse dueños y señores de la Torá, que es heredad perpetua de Israel.))

    Por otra parte, si prestamos atención y sin prejuicios al texto manifiesto de la Torá escrita, ¿de quién nos habla?
    A partir del capítulo 11 de Bereshit/Génesis y hasta el final de los cinco tomos del Pentateuco se nos relatan sucesos de la historia del pueblo judío y mandamientos que atañen a él.
    Es un libro de judíos, para judíos.
    Casi cada párrafo a partir de Shemot/Éxodo comienza o contiene la fórmula: «Habla con los Hijos de Israel«, porque es la Torá de Israel…
    Miremos las parashot de estas semanas, ¿de qué nos hablan?
    De los inicios de nuestra nación, de los primeros patriarcas, del comienzo de la Familia de Israel.
    Vemos problemas matrimoniales, brechas generacionales, conflictos entre hermanos, complots entre padres e hijos, enojos, herencias, bendiciones, esterilidad, tratamientos de fertilidad, esperanzas familiares, búsqueda de pareja, enfermedad, sepelios, compras de propiedades, crianza de hijos, rencillas, seducciones, bodas, circuncisiones…. un etcétera muy concentrado en un tema: LA FAMILIA.
    Y no cualquier familia, sino la familia judía.
    El gentil que lee estas historias, por supuesto que se puede ver retratado o identificado, puesto que son historias simples, cotidianas, de la vida normal.
    NO encontramos grandes gestas heroicas, ni ceremonias fastuosas, ni portentosas prédicas, ni míticos héroes, ni proezas espectaculares, ni majestuosas gestas libertarias, ni revelaciones de ángeles y divinidades hollywoodenses…
    Nada de eso.
    La casi totalidad del relato de Bereshit trata de las vicisitudes de una familia (la judía) que vive en Este Mundo, y a veces no pierde de vista su Posteridad ((Digo a veces, porque algunos vecinos de la Familia, tales como Edom e Ishmael, seguramente no tenían su mirada puesta en el Otro Mundo, ni en la espiritualidad, sino en la más baja y cosificante materialidad sin sentido. Estos también FUERON miembros vecinos cercanos a nuestra Familia judía, aunque nunca formaron parte de ella y su santidad.))
    Por ser historias cotidianas de familia, es que las personas se pueden reconocer con tanta facilidad en ellas.

    Por supuesto que los patriarcas e hijos distinguidos de esta familia sirven como modelo de conducta para todas las personas que buscan ser equilibradas en Este Mundo y resplandecientes en el Mundo Venidero.
    Por supuesto que parte de la tarea de la Nación Elegida es conducir a las naciones hermanas bajo la bandera de la Torá, alumbrados por la Luz del Eterno.
    Por supuesto que el sediento de Verdad puede venir a beber de las aguas de Vidas que emanan de la Torám siempre y cuando comprenda y respete las reglas que han sido emitidas desde lo Alto y acate humildemente la palabra de los Sabios de Israel.

    Apreciado lector, si has llegado hasta aquí probablemente te preguntes: ¿no es la Torá un libro acerca de Dios?
    ¿Por qué digo que trata de la Familia judía, si es un texto que trata de Dios?

    Y mi respuesta es: ¿acaso el tema familiar niega el tema de Dios?
    ¿Es que no coexisten?
    O más bien, ¿realmente al Padre celestial no se lo debe reconocer en cada momento, en cada circunstancia?
    Lo enunció con inspirada sabiduría el proverbista:

    «ReconóceLo en todos tus caminos»
    (Mishlei / Proverbios 3:6)

    Así vivían nuestros patriarcas, y por eso fueron la piedra fundamental de la Familia judía.
    A cada minuto ellos encontraban la Mano de Dios, incluso en los sucesos más cotidianos, más habituales. Ellos tenían esa capacidad de percibir la Presencia de Dios, en todo, hasta en los acontecimientos más triviales de la familia.

    ¡Si eso aprendiéramos nosotros!
    ¡Si llegáramos a ese nivel de integración de lo material con lo espiritual!
    ¡Si vislumbráramos la eternidad rodeada de la cáscara de finita materialidad!
    ¡Si entendíeramos que en nuestras relaciones humanas (con la pareja, los hijos, los padres, los hermanos, los amigos, los vecinos, los enemigos, con todos) se juega nuestra porción de eternidad!
    ¡Si vivíeramos reconociendo la Presencia del Eterno constantemente, cuán agradable y maravillosa sería nuestra estancia terrenal, y cuán luminosa nuestra Posteridad!

    Así pues, el mundo habla de la «Biblia», pero suele vivir ajeno a Dios.
    Estamos llamados nosotros a hacer que el mensaje de la Torá tome cuerpo, se haga carne, se desarrolle en Este Mundo, para perfeccionar la existencia, para que los ciegos vean, para que los extraviados se orienten, para los muertos tengan vida.
    Y esto se consigue de una sola forma, teniendo presente al Eterno en cada instante, para hacer lo que Él nos ha mandado:

    «Al Eterno he puesto siempre delante de mí»
    (Tehilim / Salmos 16:8)

    Él nos manda el cumplimiento de sus mandamientos, la fidelidad a través del servicio a Él y la solidaridad con el prójimo. Él nos exige un estilo de vida que equilibre lo material con lo espiritual. Él nos indica que profundicemos en Torá, para que sepamos evaluar y actuar con corrección.
    Con Torá y mitzvot, con aquello que te corresponde por heredad, podremos atraer Shalom a este mundo.

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

    Otros comentarios de la parashá, resumen del texto, juegos y más información haciendo clic aquí.

  • Resp. 3546 – El que no es abuelo

    Shalom ubrajot.
    Quiero que me informe porque no llamamos abuelo a Teraj padre de Abraham.
    Si sabemos quien es debemos llamarlo entre nuestros patriarcas.
    Shalom
    Ariel Palatkin
    Miami

    (más…)

  • Parashat Jaié Sará 5767


    Shabbat: Jeshvan 27, 5767; 18/11/06

    Un comentario de la Parashá Jaié Sará (Bereshit 23:1 – 25:18)
    ¿Cuántas vidas tienes?

    Comienza nuestra parashá:

    «Fueron las vidas de Sara: 100 años y 20 años y 7 años; éstos fueron los años de vidas de Sara.»
    (Bereshit / Génesis 23:1)

    Es intersante que el capítulo dedicado a narrar los preparativos del sepelio y entierro de la primera matriarca de Israel, de Sará, se llame «Las Vidas de Sará».
    ¿No sería más adecuado llamarlo «El deceso de Sará», o «El sepelio de Sará»?
    En nuestra lógica lo sería, pero no así en la lógica inspirada desde Arriba.
    Cuando nuestros Sabios asignaron a esta porción el nombre Jaié Sará, las vidas de Sará, sabían perfectamente lo que estaban haciendo.

    Resulta que en nuestra Tradición bendita se afirma que los justos son llamados «vivos» incluso luego de su muerte física, en tanto que los malvados son llamados muertos, aunque aún respiren y suden en Este Mundo.
    Así pues, nuestra preciosa matriarca Sará dejó Este Mundo, pero no abandonó la vida.
    Su espíritu resplandece e irradia gracia en el Edén, tal como ocurre con todos los que han sido justos en su vida terrenal.
    Pero además, su vida de cierta manera se continúa, no finalizó, en Este Mundo.
    Ya que, su ejemplo de belleza femenina, la que surge de reverenciar al Eterno y ser fiel a Su Voluntad, sigue inspirando a las hijas de Israel.
    Su ejemplo de bondad, que está equilibrada perfectamente con justicia, se mantiene como un influjo para todos los que somos sus descendientes.
    Su ejemplo de adhesión al Padre celestial, a pesar de las contrariedades, ha alumbrado los recovecos de nuestras almas desde entonces.
    Su tesón para educar a sus hijos en la buena senda, y formar una bendita casa en Israel, es el Norte que guía a todas las mujeres de valor que aprecian más la Torá que las joyas.
    Así pues, cuando un justo muere, su cuerpo deja de actuar, pero su espíritu permanece vital, y su influencia positiva fortalece a aquellos que aceptan sus enseñanzas.

    Como vemos, Sará vivió vidas, en plural.
    Una en su aspecto terrenal, otra en su aspecto espiritual, que se perpetúa hasta la eternidad.

    Ahora bien, si prestamos atención al versículo que hemos citado al comienzo, descubriremos otra enseñanza.
    Se nos informa que vivió 100 años
    y 20 años
    y 7 años.
    Se podría haber dicho 127, existe tal número en hebreo.
    Pero, el divino Autor escogió esta manera extraña de numerar la vida de la matriarca.
    ¿No habrá aquí algún mensaje para que aprendamos?

    De acuerdo a lo que Rashi presenta,
    Sará tuvo la dignidad de una dama anciana de 100 años durante toda su vida,
    mantuvo su belleza de los 20 años durante toda su vida,
    y su pureza no viciada por pecados de los 7 años durante toda su vida.
    Es decir, tuvo una vida noble, hermosa y limpia de pecados.
    En general las personas pasan de una etapa de su vida a la siguiente, dejan su niñez para sumergirse en su adolescencia, y abandonan ésta para ser adultos. Cierran una etapa y no mantienen más que vagos recuerdos de las forma de ser pasada.
    Pero no así con nuestra matriarca, que supo mantener con vigor aquellos aspectos más valiosos de cada etapa, de manera tal que no desechó la frescura de la infancia jamás, no perdió el vigor de la adolescencia, ni enturbió la sagacidad de la adultez.

    Si aprendiéramos de su ejemplo, debiéramos llevar una vida signada por las siguientes pautas:

    • ser puros de corazón, sin dobles discursos, sin amarguras, sin resentimientos, sin ambiciones extralimitadas;
    • ser vigorosos, dispuestos a llevar a cabo nuestros ideales, creyendo que nada puede deternos, luchando por un mundo mejor;
    • ser prudentes, conociendo nuestro deber ante el Eterno, acatando las normas de vida correctas, proveyendo de serenidad allí en donde se precisa.

    Quiera el Eterno que nuestra matriarca Sará nos sea de ejemplo, para ser socios en la construcción del shalom, que tanta falta está haciendo.
    Así nosotros también tendremos vida en Este Mundo, y posteridad de gozo.

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

    Otros comentarios de la parashá, resumen del texto, juegos y más información haciendo clic aquí.

  • Parashat Lej Lejá 5767

    Shabbat: Jeshvan 13, 5767; 4/11/06

    Un comentario de la Parashá  Lej Lejá (Bereshit 12:1 – 17:27)

    ¿Estás preparado para dar el salto hacia lo Alto?

    En ocasiones debemos permanecer en el mismo lugar. (más…)