Categoría: Patriarcas

  • De Avraham a ti

    La vida del patriarca Avraham fue la de un aventurero,
    cada día viviéndolo a pleno,
    con sus luces y sombras,
    amarguras y mieles.

    Quizás nunca un día seguro,
    o tal vez bastantes pocos,
    lejos de la leyenda infantil de una vida cómoda y resguardada,
    sobre la falda de la “mamá Dios”.

    Pero, me parece que así era para la mayoría de la gente
    en las malas viejas épocas,
    rodeados de ignorancia,
    ciegos a los hechos,
    inventando explicaciones fantásticas que colmaran sus angustias,
    anhelando la paz y la tranquilidad,
    pero sin herramientas para lograrlas.

    Hoy día estamos acomodados con los productos de los avances tecno científicos,
    están tan presentes y ubicuos
    que ni nos damos cuenta de su presencia facilitadora.
    Nuestra Era con su bienestar material nos brinda mucha seguridad,
    pero adentro, sigue oscuro…

    El EGO se mantiene en el trono,
    manejándonos.
    La NESHAMÁ permanece detrás de innumerables velos,
    oculta,
    pero incansablemente comunicándonos el mensaje de Vida.
    La LUZ sigue irradiando,
    pero son tantas las máscaras, cáscaras, cortinados, pantallas
    que seguimos sintiendo la oscuridad.

    Es hora de atreverse a vivir de acuerdo a la Ley de la NESHAMÁ,
    que es el AMOR.
    Con menos miramiento a los dictados del EGO,
    y mayor dedicación a la construcción del SHALOM.

    Ese será el avance personal y colectivo
    hacia la Era de prosperidad multidimensional,
    de la bendición;
    la que se ha dado en llamar
    Era Mesiánica.

  • Vete de tu zona de confort

    Avram ya era un hombre grande, en múltiples sentidos.
    En edad, en prosperidad, en seguidores, en influencia, en cultura, en espiritualidad noájica y sin embargo se vio dedicado a la tarea sagrada de salir de su zona de confort.
    Ésta, en principio, marca un estado de tranquilidad, donde hemos adquirido un sistema de vida –o al menos algunos procedimientos de la misma- que nos resulta conocido, agradable, satisfactorio.
    No precisamos estar más en lucha contra el desconocimiento, pues ya somos conocedores del terreno, hemos recorrido sus pequeños límites, nos sentimos amos de esta realidad en concreto.
    Pero luego, más temprano que tarde, la zona de confort se convierte en un verdadera cárcel, llena de displacer, pero que toleramos o al menos excusamos por respeto al pasado que fue mejor, o porque nos sigue brindando ciertas seguridades, aunque sean solamente aparentes.
    A nuestro alrededor las circunstancias cambiaron, en nuestro ser también, pero nos aferramos a nuestra zonita de confort, transformada ya en celdita mental. Somos esclavos del hábito, nos conducimos como autómatas, tememos al cambio porque no aceptamos que ya todo es diferente y lo que hasta hace un rato tenía sentido y era útil, ahora es solamente una reliquia supersticiosamente atesorada y aferrada. No creemos que podremos seguir en esa burbuja de ilusoria seguridad, manejándonos con los patrones de conducta que ya son inadecuados.
    Así, la vieja zonita de confort ya no es más confortable, ni segura, ni beneficiosa; pero pretendemos que lo sigue siendo; o elaboramos teorías y cuentos para no avanzar hacia el terreno cercano e inexplorado, por miedo, por torpeza.
    Por ahí tenemos “suerte”, y la crisis nos pasa por encima. Nos obliga a salir del escondite, arremangarnos y elaborar nuestras estrategias de vida, o perecer en la inacción.

    Y Avram, estaba cómodo y sin tribulaciones en su gran zona de confort, probablemente no la pasaba tan mal allí, refugiado en su honor, en sus allegados, en sus fueros políticos.
    Pero, un día decidió que la cosa debía ser diferente.
    Fue cuando escuchó en su interior la voz suavecita pero poderosa que le decía “lej lejá”:

    «Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.»
    (Bereshit / Génesis 12:1)

    Todo lo que era su resguardo debía quedar atrás, para comenzar una nueva etapa, de aventuras y no tan claro final.
    Debía salir de lo conocido, para ingresar al viaje de crecimiento en pos de “la tierra que le sería mostrada”.
    Así hizo.

    Salir de la zona de confort, cuando ésta ya no es confortable, implica arriesgarse y sufrir.
    Para Avram no fue diferente, de hecho, se registra que a cada paso mencionado una nueva tragedia, contratiempo, dificultad, perturbación, batalla, le asaltaba.
    Atendamos:

    1. La tierra estaba habitada por los pueblos canaaneos, por tanto, no llegaba a un lugar solitario que lo estaba aguardando.
    2. Hambruna.
    3. Exilio hacia Egipto.
    4. Faraón captura a su esposa Saraí y se la lleva a palacio.
    5. Es echado de Egipto.
    6. Las disputas por las pasturas entre sus vaqueros y los de su sobrino Lot.
    7. Separarse de su querido sobrino.
    8. Vivir en cercanías de los tremendamente corruptos habitantes de Sodoma y Gomorra.
    9. La guerra contra los poderosos reyes para rescatar a su sobrino.
    10. Penar por no tener hijos.
    11. Saber que sus descendientes serían esclavos en tierra extranjera por largos años.
    12. Terribles disputas familiares entre su esposa y la que sería la madre de su hijo Ishamel.
    13. Ya no poseer ninguna esperanza de tener un hijo con su esposa.
    14. Circuncidar su prepucio a edad muy avanzada.

    Estas son las historias a grandes rasgos que surgen de la parashá de esta semana, Lej Lejá, pero sabemos que hay mucho más.
    Como si no tuviera un rato de paz, sino que fuera una cadena de amargos sucesos, uno detrás del anterior.
    Siendo presionado por “el destino”, para no acomodarse más a ninguna zona de confort.
    Llevando su tienda de un lado al otro, erigiendo un nuevo altar en honor al Eterno, sembrando con sus acciones el mensaje de una vida que une los cielos con la tierra.

    Avram tenía momentos de angustia, a veces manifestaba su impotencia.
    Sin embargo, no cesaba de trabajar para dar bienestar a su prójimo.
    Quizás porque sabía que el secreto de la felicidad se encuentra en vivir con AMOR, es decir, haciendo cosas generosamente para el beneficio del prójimo.
    Tal vez por ello su hijo, su heredero, aquel que tomó la posta en la familia divina, fuera llamado Itzjac, el que produce risa, el risueño.
    No la risotada de la burla, ni la mueca amarga de la ironía, ni siquiera la pálida sonrisa de la impotencia, sino la verdadera alegría. Aquella que aflora incluso en los momentos oscuros, o precisamente a causa de atravesarlos y superarlos.

    Como sea, Avram y luego Avraham es el ejemplo del que no se detiene a petrificarse por el miedo, que no se esconde de la marejada de la realidad en su zona de confort, que no se angustia por salir de su celdita mental.
    Es un buen ejemplo.

  • Cuerpo soñado

    Tú eres también tu cuerpo, no es algo accesorio y despreciable; aunque infinidad de religiones (TODAS producto del EGO) afirmen lo contrario y estigmaticen al cuerpo y sus necesidades.

    Es cierto que tu esencia es la NESHAMÁ, el espíritu, que es lo que permanece de ti cuando abandonas este mundo, que es tu identidad sin manchas ni dobleces; pero, en tanto estemos en este plano es nuestra obligación y derecho conocer, respetar, amar nuestro organismo.
    Rechazarlo es rechazarnos.

    Por supuesto que tampoco estamos para vivir solamente centrados en lo físico, con las cosas materiales como eje fundamental, porque es negar esa otra dimensión que somos.

    Lo importante es alcanzar el equilibrio dinámico, saludable, por medio del cual estamos conectando tierra-cielo y la fluencia energética se produce sin sobresaltos. ¿Recuerdas el sueño del joven patriarca Iaacov, aquel el de la escalera (Bereshit/Génesis 28:10-19)? Pues bien, aquí tienes una interpretación cabalística del mismo que te brinda la oportunidad de perfeccionar tu existencia.

    El cuerpo no es repulsivo, ni sucio, ni detestable; el cuerpo es maravilloso en su divinidad limitada.
    Es una manifestación del Amor/Sabiduría del Creador, el cual plasmó en nosotros Su sello, tanto a través de la NESHAMÁ como del cuerpo.
    Tal como el Mishcán y el Mikdash, Santuarios del Eterno eran sagrados, con sus elementos y partes, hasta las ínfimas; y sin embargo era la Divina Presencia el sentido de sus existencias.

    Por tanto, ni aborrecerlo ni endiosarlo.
    No es un espanto para ser ocultado con odio, ni un trofeo para ser exhibido con impudicia.
    Es una reverberación de la Santidad, en una gradación de existencia diferente que la del espíritu, pero en la misma paleta de colores de santidad.

    Cuando la Tradición requiere ocultar partes del cuerpo, no lo hace por asco, sino para quitar de la vista aquello que es sublime; para protegerlo, no para ofenderlo.
    Esa es la idea que se oculta en la vergüenza sentida a causa de la desnudez, luego de que los primeros humanos comieran del fruto del árbol prohibido. No había nada ofensivo ni vergonzante en su estado natural, sus cuerpos desnudos; el sentimiento perturbador surgió como consecuencia de descubrir que habían profanado su santidad, desmerecido su belleza corporal/espiritual.
    Pero, es otro interesante tema y no al que nos invita este estudio.

    El punto es que debemos sentirnos a gusto con nuestro cuerpo, no desvalorizarlo, como enseñan muchas religiones sobre él.
    Y tampoco adorarlo, esmerarse exclusivamente en cultivarlo, como enseñan otras tantas religiones.
    En el equilibrio saludable está la sabiduría.

    Si por algún motivo encontramos disgusto en este cuerpo que estamos siendo, es bueno tenerlo en cuenta y no negarlo. Luego, con esta idea consultarlo con personas especialistas que nos ayuden a descubrir qué podemos hacer que nos conduzca por la senda del bienestar. Sea tratando el tema con psicólogos, o con médicos, o haciendo deporte adecuado, o respetando una dieta nutritiva y sana; todo esto, o algunas de las cosas, que nos lleven a sentirnos a gusto con quien somos, aceptarnos, conocernos, respetarnos, amarnos.

    Y, recordemos que el cuerpo también se expresa, a su manera habla. Sea en su forma de funcionar, en sus dificultades, en lo que sobresale, todo sirve para que lo podamos leer y así llegar a conocernos un poco mejor. En esto también hay gente experta, que puede ayudarte. Tú eres tu cuerpo, ¿cómo ser ignorante de él?

    Es a través del cuerpo que la NESHAMÁ adquiere la “información” de la cual gozará en su existencia descarnada en el Gan Eden.
    Porque mientras la NESHAMÁ no experimenta sensaciones a través del cuerpo, todo el conocimiento es meramente teórico. Se puede conocer hasta el último átomo del Cosmos, pero no sentir nada. Sin embargo, luego del pasaje en este mundo, el cuerpo sirvió para recolectar esa información experiencial, dotando así de gozo y “materialidad” a todo lo que la NESHAMÁ conoce. Por lo cual, la NESHAMÁ goza en el Paraíso, de aquello que gozo lícitamente en este mundo. Ese es un modo de comprender el placer de la vida más allá de esta vida. Es por ello que los Sabios reprobaban al que se negaba a disfrutar de lo que tenía permitido, porque el ascetismo niega la experiencia deleitosa a la NESHAMÁ.

    Así pues, disfruta de lo permitido; porque con ello estás haciendo tu tarea espiritual.
    En tanto te apartas de lo prohibido, porque te cuidas de llenar de información experiencial incorrecta el tesoro de recuerdos para tu NESHAMÁ.

    Cuida tu cuerpo, desarróllalo, disfruta a través de él.
    Cuando el cuerpo envejezca, o enferme, o pierda capacidades; tendrás otras ocasiones para disfrutar, para experimentar, para sacar el jugo espiritual a tu estancia en esta vida.

    El cuerpo puede ir perdiendo funciones o partes, pero hay algo que permanece, que es tu NESHAMÁ así como la conciencia de ser quien eres en esta vida.
    Haz tu parte en todo momento.

  • Las narraciones patriarcales, más allá de meras leyendas.

    LAS NARRACIONES PATRIARCALES, MÁS ALLÁ DE MERAS LEYENDAS.

    Por Shaúl Ben Abraham

    Nuzu

    Este escrito hace parte de un texto que vengo preparando en torno a la llamada Hipótesis Documentaria y a su refutación desde la óptica de la Torá Escrita y Oral como base suficiente y amplia que presenta un mundo real y no una invención postexílica como aseguran los críticos. Comprendiendo eso sí que si bien la Torá no está interesada en afirmaciones históricas ni científicas, ello no significa que sea ni ahistórica ni anticientífica, sino que habla, como dicen nuestros Sabios de Bendita memoria, “con el lenguaje de los seres humanos”. Por lo demás este escrito no es conclusivo ni lo considero terminado, así que está dispuesto para la crítica y las observaciones.

    Quizás uno de los temas de discusión más sobresalientes entre escépticos, críticos radicales y creyentes bíblicos es la historicidad o no de los relatos patriarcales narrados en el Sefer Bereshit, el primer libro de la Toráh. Este es un tema que a pesar de la antigüedad deja de ser importante, considérese como se considere a la “Biblia”, ya que estos relatos, acéptense o no como auténticos, repercuten en el ideario de las tres religiones consideradas abrahamicas –dos de ellas las más grandes del mundo- y en nuestra cosmovisión y constitución cultural.

    El Bereshit en particular, y el Tanaj en general, es para el documentarista radical un texto producto del amasijo de tradiciones que puede considerarse de principio a su fin como un mero compendio de leyendas sagradas con introducciones míticas en sus tres primeros capítulos y en los siguientes ocho una amalgama de leyendas reelaboradas a partir de material foráneo a Israel y que solo con Abraham y luego hasta Moisés aparece la narrativa nacionalista. De Moshé hasta David, ciertos rasgos históricos se presentan pero aun mezclados con elementos legendarios indistinguibles. Solo de David en adelante se cuenta con historia propiamente dicha, aunque con elementos legendarios al igual que la literatura circundante de otros pueblos .

    De acuerdo a Gleason Archer, en A Surver of Old Testament Introduction, para los documentaristas : “…los relatos del Génesis acerca de la vida de Abraham y de sus descendientes son indignos de confianza y a menudo ahistóricos. Noldeke incluso llegó tan lejos como para negar totalmente la existencia de Abraham”. El padre de la Hipótesis Documentaria, Julius Wellhausen, deja clara su perspectiva al afirmar que :

    Es imposible sacar de las narraciones patriarcales ninguna información histórica acerca de los patriarcas; solo podemos aprender algo acerca del tiempo en el que contaron al pueblo israelita las historias respecto a ellos. Este periodo más tardío, con todas sus características esenciales y superficiales, fue proyectado involuntariamente hacia una remota antigüedad, y queda aquí reflejado un espejismo transfigurado.

    Si eso fuera cierto, como veremos a la luz de los datos arqueológicos, esa proyección involuntaria hacia esa “remota antigüedad” salió muy bien. Wellhausen vio en Abraham una creación del arte inconsistente de escribas tardíos, pero esa apreciación sesuda e intelectual deja ver más sus interese filosóficos que su honestidad intelectual. Sin embrago no se lo puede culpar ahí dónde no poseía los datos arqueológicos que en la actualidad se tienen sobre el llamado periodo de los patriarcas gracias a la cantidad de material de inscripciones antiguas que ilustran muchísimo las condiciones socioculturales de ese tiempo, los cuales han permitido considerar, desde su raíz, las apreciaciones de la crítica radical sobre el Tanaj, aportado evidencias indirectas que señalan una clara concordancia entre los relatos patriarcales y el trasfondo de su era, lo que confirma y mantiene como fiel en muchos casos la visión tradicional y que, contrario a lo que piensan los críticos, coincide en muchos puntos con la Toráh Oral del pueblo de Israel.

    Tabletas de Mari

    Las Tabletas de Mari, descubiertas en el Éufrates Medio han confirmado las tradiciones israelitas según la cual sus antepasados fueron a Tierra de Canaán desde la región de Jarán en Mesopotamia noroccidental. Las excavaciones en esta región iniciaron en 1933 bajo la dirección de André Parrot y lo que encontraron fue con uno de los centros de vida semítica noroccidental más importantes de los tiempos patriarcales. Para 1936, Parrot y sus equipo, ya había exhumado miles de tabletas cuneiformes que databan cerca del 1700 a.e.c y que fueron luego traducidas y publicadas.

    La importancia de estas tabletas reside en que arrojan luz sobre el período histórico en que se suponen vivieron los Patriarcas tal y como lo señala el Sefer Bereshit. Ejemplo de ello es la “ciudad de Nacor” (ver Génesis 24:10) que aparece frecuentemente mencionada junto a Harán en los documentos de Mari. El nombre mismo de un príncipe de Mari, Ariyuk, es similar al de Ariok de Génesis 14; lo mismo puede decirse del nombre Benjamín, que aparece con frecuencia como nombre tribal en Mari.

    Gracias a éste y otros descubrimientos las vidas de Abraham, Itzjak y Yaacov ya no se examinan como meras leyendas o como figuras aisladas cuyas historias fueron redactadas siglos después de los acontecimientos; un estudioso serio bien puede examinarlas como propias de sus tiempo, que describen muy bien el territorio en dónde viven, con sus ciudades y lugares, teniendo las mismas costumbres de la época. Todo esto implica que, contrario a lo que afirmaron los críticos radicales y que se quedó en las ideas populares, los relatos patriarcales-matriarcales tienen un núcleo histórico total, lo que no quiere decir que el Génesis no presente los acontecimientos de un modo diferente y original, con la clara intención de presentar los acontecimientos bajo la lupa monoteísta.

    Los códigos legales

    Muchas de las acciones de los patriarcas narradas en el Sefer Bereshit eran vistas de manera extraña, pero gracias a los códigos legales del periodo, en especial de los hititas, se ha podido comprobar que corresponden a muchas costumbres de la época. Quizás el más detallado e interesante se encuentre en el capítulo 23 del Génesis donde se exhibe el exacto procedimiento hitita; lo interesante es que la escritura corresponde al periodo de Moshé y no al siglo trece a.d.e. Henry T. Frank comenta al respecto :

    De manera similar, una cantidad de incidentes nada claros, asociados con los patriarcas, han sido ahora clarificados por la arqueología, resultando que eran normales a principios del segundo milenios. Ya hemos visto que el regateo de Abraham con Efrón acerca de la compra de la Cueva de Macpelá (sic) estaba en conformidad con la común práctica de la antigüedad. Evidentemente, Abraham quería comprar sólo la cueva en la que enterrar a su mujer, Sara. Sin embargo, gobernado por las prácticas hititas, tuvo que comprar no sólo la cueva, sino además la tierra y los árboles que estaban en ella. Esta asunción de obligaciones feudales descrita en Génesis 23:1-20 está totalmente en armonía con los documentos hititas recuperados en Bogazköy en los que se destacan estos detalles.

     

    Las tabletas de Nuzu

    El descubrimiento del archivo de textos legales y sociales en Nuzi o Nuzu, un lugar en Irak nororiental, ha revelado que el trasfondo cultural de la época patriarcal descrita en el Sefer Bereshit es precisa y consistente. Por eso Albright no duda en declarar :

    Cuando añadimos el hecho de que nuestro presente conocimiento de las instituciones y costumbres sociales en otra parte de la Mesopotamia septentrional en el siglo quince (Nuzu) ha iluminado de manera brillante muchos detalles en las historias patriarcales que no concuerdan con la tradición postmosaica en absoluto, nuestro caso en favor de la historicidad sustancial de la tradición de los Patriarcas queda afianzado.

    De acuerdo a G.E Wright , los nuzianos eran los hurriras, o hóreos mencionados en el Tanaj, que fueron considerado una cultura primitiva y luego se consideraron armenoides no indoeuropeos de la Mesopotamia septentrional, que florecieron entre el 1500 y 1400 a.d.c. si bien como explica Cyrus Gordon los patriarcas no eran nuzritas, sus culturas eran muy similares debido a la identidad que estos pueblos tenían con su tiempo y costumbres, y por eso las Tabletas de Nuzu ayudan a comprender la vida de Abraham y sus descendiente inmediatos. Por ello como dice Gordon : “Gracias a los textos de Nuzu podemos sentirnos confiados en que las instituciones sociales nos han sido transmitidas de una manera fidedigna”.

    ¿Qué ejemplo de las Tabletas de Nuzu ayudan a entender algo de lo narrado en el Sefer Bereshit? La primera historia que llama la atención por sus paralelismos es la de un contrato matrimonial de Nuzu, en el que la desposada Kelim-Ninu promete por escrito procurarle a su esposo, un tal Shenima, conseguirle una segunda esposa si ella no le podía dar hijos, prometiendo no expulsar a los hijos que nacieran de esa unión. Sin duda las historias de Sara, de Rajel y Lea se hacen comprensibles a la luz de las tradiciones de ese periodo y que corresponden a reglas sociales del período y no las fantasías de escribas posteriores

    También se hizo comprensible el verso 15:4 “No te heredará éste, sino tu hijo será el que te heredará”. Era usual en Nuzu que las personas sin hijo adoptaran un hijo que les sirvieran mientras vivieran, y que los sepultara. A cambio de estos servicios, el hijo adoptado era designado como heredero. Pero si sus padres engendraban un hijo después de la adopción, el adoptado tenía que ceder al hijo real el derecho a su herencia .

    Las tabletas de Ebla

    En Tell Mardik, la antigua ciudad de Ebla, se descubrieron una serie de documentos que han arrojado una abundante información sobre las narraciones patriarcales. David Noel Freedman, señala con relación al periodo patriarcal y su conexión con las Tabletas de Ebla :

    Sin embargo, a pesar de los malos ejemplos del pasado y de las abundantes advertencias por parte de los asociado con los descubrimientos de Ebla, creo firmemente que hay un enlace entre las tabletas de Ebla y la Biblia (sic), no solo del tipo lingüístico y literario ya mencionado, que es casi inevitable, o incluso en términos de un fondo común de nombres de personas y lugares, sino mucho más directo en términos de historia, cronología y factualidad.

     

    Condiciones de vida y contexto sociocultural

    Millar Burrows comenta : “Puede que no lleguemos a tener evidencia arqueológica específica acerca de que este o aquel acontecimiento en las historias de los patriarcas realmente sucediera, pero las costumbres sociales que reflejan en las historias concuerdan con el período patriarcal; también concuerdan con la región de donde afirman proceder los patriarcas”. Mientras que W.F. Albright sostiene un punto de vita más directo y radical al afirmar : “La imagen de los movimientos en el país montañoso de Palestina (sic), de migraciones periódicas entre el Neguev y la Palestina (sic) central, y de viajes fáciles entre Mesopotamia y Egipto, se halla, por tanto, tan perfectamente en armonía con las condiciones de la Edad de Bronce Media, que está totalmente injustificado el escepticismo histórico”. Por su parte Fred H. Wright da un ejemplo específico en relación a los viajes en éste período :

    Los que han puesto en tela de juicio el carácter histórico de los patriarcas han cuestionado la migración de Abraham desde Ur de los Caldeos a la tierra de Canaán, y también la expedición militar desde Babilonia a Palestina (sic), como se indica en Génesis 14, debido a que, según excavadores de Babilonia han descubierto una tableta que muestra que había mucho intercambio entre estas tierras en aquel contrato de transportes. El dueño del carro lo alquiló a un hombre durante un año con la condición de que no fuera conducido a Quitim (esto es, la tierra costera del Mar Mediterráneo). Evidentemente, era muy usual que los carros se dirigieran por esta ruta desde Babilonia a Canaán o sus cercanías, y este dueño estipulaba que ello no sucediera con su carro. Esto constituye una clara evidencia de lo usual de las comunicaciones entre estas dos partes del mundo antiguo.

    Con respecto al nombre Abraham, que para muchos no correspondía al período asignado, Jonh Elder comenta : “No es de esperar que las historias que nos han dejado los reyes de aquel tiempo nos mencionen un hombre como Abraham. Pero una tableta hallada en Babilonia presenta el nombre Abarama, y registra que pagaba su alquiler. Al menos, sí que se ve que Abraham era uno de los nombres empleados en aquel período”

    El contexto geotopográfico.

    De acuerdo a Merrill F. Unger la topografía mencionada den el libro del Génesis, concuerdan con las condiciones arqueológicas de la Edad del Bronce Medio (2000-1500 a.d.e) mejor que con épocas posteriores, como en las que se suponen fue escrito. Y comenta para precisar:

    Las cinco ciudades de la llanura (circulo) del Jordán -Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboim y Zoar- pertenecen también a la era patriarcal temprana. La información bíblica de que el distrito del Jordán, en el que estaban emplazadas estas ciudades, era sumamente fértil y poblado alrededor del 2065 a. C., (sic) pero no mucho después fue abandonado, está totalmente de acuerdo con los hechos arqueológicos.

    Así pues contrario a lo que se creyó por mucho tiempo el Valle del Jordán estaba densamente poblado, aun en fechas tan tempranas como el 3000 a.d.e, en especial Ai, Betel, Siquem, ciudades que de acuerdo a Bereshit 12: 6-8, están íntimamente relacionadas con los viajes de Abraham.

    La llamada “Tabla de las Naciones” de Génesis 10 y las listas del capítulo 11 (Recordar a Josefo) ha sido testeada por la arqueología y se ha encontrado fiable, muchos nombres, d e hecho, solo eran conocidos por el registro bíblico y no eran conocidos en fuentes externas hasta que se encontraron una en que se confirmaban, demostrando que se trata de un documento preciso, y así aparecen bajo la siguiente forma:

    Tubal como Tabal
    Mesec como Mushké
    Ashkenaz como Ashkunz
    Togarma como Tagarama
    Elisa como Alashiya
    Tarsis como Tarsisi (Tarshish Asiria)
    Kus como Kusi
    Put como Putu
    Dedán como Ddn
    Acad como Akkadu
    Sinar como Shanghar

    Abraham en Egipto

    Muchos críticos mantuvieron por años la idea de que Abraham y los patriarcas no pudieron haber visitado Egipto, debido a una política interna de cerrarse ante los extranjeros . Esta idea, frecuente en algunos libros arqueológicos, se apoyaba en las citas de dos historiadores del siglo I, Estrabón y Diodoro, sin contar con mayor documentación. Esto es lo que dice Estrabón, que en su Geografía asegura:

    Ahora bien, los anteriores reyes de Egipto, sintiéndose contentos con lo que tenían, y no queriendo ningunas importaciones extranjeras, y sintiendo prejuicios en contra de todos los que navegaban los mares, y particularmente contra los griegos (porque debido a la pobreza en tierras los griegos eran rapiñadores y codiciadores de las de los otros), pusieron una guardia sobre esta región, ordenando que rechazaran a todos los que se acercaran.

    En cuanto a Diodoro, estas son sus palabras:

    Psamético… trató normalmente con bondad a todos los extranjeros que acudían a Egipto por su propia voluntad… y, hablando en general, fue el primer rey egipcio en abrir a otras naciones los mercados por el resto de Egipto, y en ofrecer una gran medida de seguridad a los extranjeros de ultramar. Porque sus predecesores en el trono habían constantemente cerrado Egipto a los extraños, bien matando, bien esclavizando a todos los que tocaban sus costas

    Ahora bien, contrario a estos historiadores el registro arqueológico dice otra cosa, pues de acuerdo a Joseph P. Free en su artículo Archaeology and Bible History :

    Pero los descubrimientos arqueológicos muestran que había gentes de la región de Palestina (sic) y Siria que acudían a Egipto en tiempos de Abraham. Esto queda claramente indicado por un fresco en una tumba en Beni Hassan, que data de algo después del 2000 a. C (sic). Muestra a semitas asiáticos que habían acudido a Egipto… Además, las indicaciones históricas y arqueológicas de la llegada de los hicsos a Egipto alrededor del 1900 a.C., proveen otra pieza de evidencia que muestra que los extranjeros podían entrar en el país. Su entrada fue contemporánea a la de Abraham. La Biblia está en lo cierto en esta indicación y Diodoro se equivocó.

    Un hecho bien documentado da un ejemplo claro sobre la influencia egipcia. El primer gran desastre desde la era del rey Shaúl ocurrió alrededor del 918 a.d.e. Testimonio de esto se encuentra en Melajim 1, 14: 25-26. De acuerdo a G.E Wright :

    …este rey de Egipto dio más consideración a su campaña, e hizo que sus artistas tallaran en las paredes del gran templo de Karnak en el Alto Egipto una imagen de él mismo azotando a los asiáticos en presencia del dios Amón, que junto con una diosa aparece presentándole diez líneas de cautivos. Cada cautivo simbolizaba una ciudad o localidad, con su nombre inscrito debajo. De estos nombres podemos deducir la extensión de la campaña. El relato bíblico implica que sólo Judá fue afectada, pero evidentemente toda Palestina (sic) sufrió, porque la lista incluye ciudades de Esdraelón, la Transjordania, el país montañoso de Israel y Judá, e incluso Edom. Hay una interesante referencia al Campo de Abram, presumiblemente en el área de Hebrón, y ésta es la primera vez que una fuente extrabíblica confirma la relación del Patriarca con una localidad en Palestina (sic)

    Por su parte W.F Albright asegura que son tantas las corroboraciones de detalles especiales descubiertas por los arqueólogos que buena parte de los académicos han abandonado la antigua teoría crítica en la que se consideraba que la historia de los Patriarcas son meras historias retroactivas hechas en la época de la Dinastía Dual de Judá e Israel (siglos noveno y octavo, a.d.c) y por lo mismo él había afirmado:

    Pasando a Israel, defiendo la historicidad sustancial de la tradición patriarcal, sin ningún cambio apreciable en mi punto de vista, e insisto (…), en la primacía de la tradición oral sobre la literatura escrita. No he cedido una sola posición acerca del antiguo monoteísmo israelita, sino que, bien al contrario, considero más fiable ahora la tradición mosaica que la consideraba entonces. Sin alterar mi postura general acerca del crecimiento de las instituciones sociales y políticas de Israel, reconozco ahora que la ley israelita y las instituciones religiosas tienden a ser antiguas y más continuas de lo que yo había supuesto: en otras palabras, me he vuelto más conservador en mi actitud con respecto a la tradición mosaica.

    En este sentido, al considerar la historicidad de los patriarcas y el mundo que nos pinta el libro de Bereshit, es bueno seguir la recomendación de Jonh Bright :

    El único rumbo seguro y justo es el de examinar equilibradamente las tradiciones sobre el transformado de la época, y, a la luz de ello, hacer aquella declaraciones positivas que permita la evidencia. Las reconstrucciones hipotéticas, por plausibles que sean, debe ser rehuidas. Mucho deberá quedar en la oscuridad. Pero es suficiente lo que se puede decir para tener la certidumbre de que las tradiciones patriarcales están firmemente arraigadas en la historia.

    El caso de Génesis 14

    En un tiempo, era muy común la crítica al capítulo 14 de Bereshit, dónde se narra la victoria de Abraham sobre Quedorlaomer y cuatro reyes mesopotámicos. Theodore Noldek (1826-1930), fue quizás el primero en plantearse la crítica de este pasaje, y lo hizo en un documento titulado “El carácter ahistórico de Génesis 14”, en el que se refiere a él como fraude y como una ficción total. Luego Julius Wellhausen continuaría con esta idea afirmando :

    Que “en los días de Abraham” cuatro reyes provenientes del Golfo Pérsico llevaran a cabo una incursión hasta la misma península del Sinaí; que en aquella ocasión sorprendieran y capturaran a cinco príncipes de ciudades que reinaban en el Mar Muerto; que finalmente Abraham, a la cabeza de 318 siervos, cayera sobre los vencedores en su viaje de vuelta, y recuperara lo robado, es un cúmulo de imposibilidades.

    William F. Albright llegó a la conclusión en 1918 en un escrito llamado “Historical and Mythical Elements in the Story of Joseph”, concluía que el capítulo 14 es básicamente un panfleto político hecho para fortalecer el imaginario de los judíos patriotas que apoyaban la rebelión de Zorobabel en contra del Imperio Persa y redactado a partir de leyendas existentes mediante procesos hagádicos . Sin embargo, luego, el mismo Albright en 1929, cambió sus puntos de vista escépticos de manera total, y concluyó que :

    … este relato muestra el ejército invasor marchando abajo desde Huarán a través del Galaad oriental y Moab hacia la parte suroriental de Palestina. Anteriormente, este escrito consideró que esta extraordinaria ruta era lo mejor prueba del carácter legendario de la narración. Sin embargo, en 1929 descubrió una línea de montículos de las Edades Baja y Media de Bronce, entre el desierto y el bosque de Galaad. Además, las ciudades de Hurán (Basán) con las que comienza el relato de la campaña, Astarot y Karnaim, estaban ocupadas en este periodo, como se puede ver por el examen arqueológico de sus emplazamientos. Lo mismo sucede con el Moab oriental, donde el escritor descubrió una ciudad del Bronce Bajo-Medio en Ader en 1924. Esta ruta, llamada “el Camino del Rey” en la posterior tradición israelita, no parece haber sido empleada por ejércitos invasores en la Edad de Hierro.

    Joseph Free hizo un listado de cuatro acusaciones que los críticos radicales lanzaron contra el capítulo 14 del Génesis y son las siguientes:

    1) Los nombres de los reyes de Mesopotamia son ficticios o bien ahistóricos

    2) No pudo haberse dado un “largo viaje” como aparece en la campaña militar ahí descrita

    3) No es lógico que la ruta de la marcha siguiera las líneas geográficas indicadas

    4) Los reyes de Mesopotamia no tenían soberanía sobre Canaán.

    Respondamos a cada una de estas acusaciones propuestas por los documentaristas.

    1. Sobre los reyes de Mesopotamia

    De acuerdo a los presupuestos documentarios los reyes Mesopotámicos mencionados en el capítulo 14 de Bereshit son ficticios y poco o nada de histórico tienen. Sin embargo hay pruebas arqueológicas indirectas que ayudan a comprobar que lo contrario es lo cierto y no son ahistóricos: por ejemplo las Tabletas de Mari (siglo 18.a.d.e), descubiertas en 1933 contiene el nombre Arriyuk o Arriwuk, similar al nombre de Ariok. De acuerdo a K.A. Kitchen :

    Tid’al es Tidkhalia, un nombre hitita conocido desde el siglo diecinueve a.C .(sic) en adelante, y dado a cuatro o cinco reyes hititas en los siglos dieciocho a trece a.C (sic). Quedorla’-omer es típicamente elemita… del periodo Viejo Babilónico (2000-1700 a. C) y posterior… Los individuos mismos no han sido aún identificados en documentos extrabiblicos, pero no es sorprendente cuando se consideran nuestros vacíos de conocimiento acerca de este período.

    Nahum Sarna en su libro Understanding Genesis hace notar algunos detalles llamativos en el relato que le dan mayor sentido y verosimilitud. Lo primero es que reconoce que los acontecimientos descritos en Bereshit 14 están basados en documentos de gran antigüedad y que esto se evidencia en su prosa que revela un sustrato arcaico en forma de verso; así, los nombres de los reyes cananeos están dispuestos en dos pares aliterativos, Bera-Birsa y Sinab-Semeber. Además el lenguaje del pasaje contiene palabras bien singulares, como por ejemplo Janik del verso 14, que suele traducirse como “un asistente armado” y que solo se encuentra el en Tanaj en este pasaje y sin embargo aparece múltiples veces en textos execratorios egipcios de los siglos diecinueve-dieciocho a.d.e, y luego en una inscripción en Taanak, Israel, del siglo quince a.d.e. Luego concluye con una reflexión interesante : «Se podrá ver que sólo cuatro de los monarcas locales son mencionados por su nombre, siendo el quinto designado meramente como “el rey de Bela»  (v.2). Si todo el episodio hubiera carecido de base histórica, al escritor desde luego no le hubiera faltado imaginación para inventarse un nombre».

    2. El largo viaje

    De acuerdo a Howard F. Vos los documentaristas presumen que el “largo viaje”, descrito en el capítulo en cuestión, nunca se pudo haber dado. Pero como de desencantos está hecho el camino de la ciencia muchas pruebas vendrían a demostrar lo contrario. Así pues aseverar por que sí que los viajes no eran tan extensos en el periodo de los patriarcas y que en esa época no existía un control sobre Canaán por parte de los reyes mesopotámicos, queda por completo descartada por las incursiones que en época temprana como el 2300 a.d.e, Sargón de Akkad, cerca de babilonia, hacia contra los amorreos de Siria y Canaán. Por su parte G.A. Barton comenta un documento que él mismo tradujo, en el que al parecer Shamsuiluna, sucesor de Hammurabi, o algún monarca de esa dinastía, efectuó un contrato, escrito en Sippar, una ciudad sobre el río Éufrates hacia el norte de babilonia, que revela el hecho de que durante esta época había un intenso tráfico entre Babilonia y la costa del Mediterráneo y que muchos de los contratos de alquiler de carruajes estaban supeditados al uso de estos en la ruta que conducía a Siria o Canaán. De igual modo, el ya citado Joseph Free, comenta que en las Tabletas de Mari se indica que el rey de la antigua Ugarit, en la costa del mar Mediterráneo pensaba visitar al rey de Mari sobre el Éufrates. Demostrando esto que para nada, contrario a lo aseverado, había una limitación en los viajes, sino, por el contrario un tráfico amplio y extendido, muy similar al de la campaña de los cuatro reyes mesopotámicos.

    3. La ruta de la marcha

    Para los documentaristas no es lógico que la ruta de la marcha siguiera la geografía que indica, sin embrago autores como Fredd Wight, William F. Albright y Nahum Sarna encuentran que el relato cuenta con numerosas pruebas externas que confirman la historicidad de la ruta probado por las extensas áreas de regiones desarrolladas de ocupaciones sedentarias que existieron durante mucho tiempo a lo largo de la mencionada ruta. Nahun Sarna escribe al respecto :

    …extensas exploraciones arqueológicas de Transjordania y el Negev han mostrado que ésta era realmente la situación durante lo que se conoce como el periodo del Bronce Medio I, esto es, entre los siglos veintiuno y diecinueve a.n.e. Durante este período floreció una civilización de un elevado orden de logros, y se ha descubierto una cantidad verdaderamente asombrosa de establecimientos humanos. Cosa extraña, se da una interrupción súbita y total de la vida asentada como resultado de alguna invasión histórica catastrófica que lo barrió todo sistemáticamente a su paso. Transjordania permaneció asolada durante los siguientes seiscientos años hasta la fundación de los reinos de Edom y Moab en el siglo trece a.n.e. En el Neguev, la interrumpió de la civilización duró casi mil años.

    A la luz de todo esto, no es irrazonable suponer que la historia de la batalla de los Reyes en el libro de Génesis preserva un eco auténtico de una gran expedición militar que puso fin a los establecimientos del Bronce Medio I. Los anales registrando estos desastrosos acontecimientos bien pueden haber dado la base para el relato bíblico”.

    4. La autoridad sobre Cannan

    Por lo anteriormente corroborado, la presuposición de que los reyes Mesopotámicos no tenían autoridad sobre Canaán, queda muy empobrecida. La evidencia arqueológica permite corroborar en una inscripción que el rey de Elam (Persia) se consideraba a sí mismo “Príncipe de la Tierra de Amurru”, es decir la tierra de los amorreos, que incluía Siria y Canaán . Además hay otros detalles arqueológicos e históricos que han venido a corroborar este episodio, como por ejemplo que el sistema de alianzas de poder (cuatro reyes contra cinco) es típico de la política de Mesopotamia dentro del período de 2000 a 1750 a.d.e, pero no antes ni después, cuando las pautas políticas de las alianzas eran bien diferentes . Además tres de las cinco ciudades mencionadas entre los versículos 5 al 7 han sido plenamente identificadas.

  • La despedida del patriarca, un legado de vida

    El patriarca Iaacov/Israel se sabe próximo a su deceso, entonces se encarga de lo trascendente:

    «(28) Todos éstos llegaron a ser las doce tribus de Israel, y esto fue lo que su padre les dijo al bendecirlos; a cada uno lo bendijo con su respectiva bendición.
    (29) Luego les mandó diciendo: ‘Yo voy a ser reunido con mi pueblo. Sepultadme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón el heteo;
    (30) en la cueva que está en el campo de Macpela, frente a Mamre, en la tierra de Canaán, la cual compró Avraham [Abraham] a Efrón el heteo, junto con el campo, para posesión de sepultura.
    (31) Allí sepultaron a Avraham [Abraham] y a Sara su mujer, allí sepultaron a Itzjac [Isaac] y a Rebeca su mujer, y allí sepulté yo a Lea.
    (32) El campo y la cueva que está en él fueron adquiridos de los hijos de Het.’
    (33) Cuando acabó de dar instrucciones a sus hijos, recogió sus pies en la cama y expiró. Y fue reunido con sus padres.»
    (Bereshit / Génesis 49:28-33)

    Bendice a sus hijos, a cada uno de acuerdo a sus cualidades, a cómo se iría desarrollando en tribus.
    Una bendición específica, la adecuada, que contemplaba desde la inspiración divina las necesidades y realidades del hijo y descendencia.
    Una perspectiva positiva y realista, de vida.
    Es comprensible esta despedida, este legado sagrado.

    Sin embargo, sus últimas palabras parecen un poco extrañas.
    No se dirigen a reforzar el ritualismo, ni prácticas “religiosas”, ni una identidad tribal en particular.
    Ni es un pomposo estudio acerca de la divinidad y cuestiones teológicas.
    Ni una prédica moralista cargada de imperativos religiosos.
    Ni un quebrado corazón recurriendo a los últimos ardides del EGO para obtener compasión.
    Ni un lastimero adiós a esta vida.
    Miremos bien sus palabras.

    Es un extenso recordatorio, lleno de detalles que parecen realmente innecesarios para estar rememorando precisamente en este preciso momento.
    Vamos, relee el párrafo y admite junto conmigo que parece un tanto raro que el patriarca moribundo gaste su último aliento en lo que está contando.
    Pero entonces, recordamos que Dios había prometido dos cosas a Avraham: descendencia y la tierra de Israel.
    Y hacemos rápidamente el enlace mental con lo que está sucediendo en este momento.
    Iaacov se encargó de guiar con sus bendiciones a sus hijos, la descendencia del pacto sagrado.
    Y tenía que conducir las mentes y corazones a afianzar la idea de que la alianza eterna también incluye la tierra para que moren en paz y plenitud.
    Por ello se enfoca en mencionar tanto detalle, en recordar historias antiguas conocidas, en ser exacto en las descripciones; por amor a su tierra, para que esa sana pasión se preserve y fortalezca en sus continuadores.

    El Eterno no había prometido una Torá a los patriarcas, ni mandamientos, ni rituales, ni un templo sagrado, ni un plan para ser “salvos” de pecados, ni la vida luego de la vida.
    Él prometió y pactó la descendencia y la propiedad de la tierra de Israel.
    Lo cual reiteró cabalmente cuando los israelitas salían de Egipto:

    «(8) Yo he descendido para librarlos de la mano de los egipcios y para sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y amplia, una tierra que fluye leche y miel, al lugar de los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos.»
    (Shemot / Éxodo 3:8)

    «(6) Por tanto, di a los Hijos de Israel: ‘Yo soy el Eterno. Yo os sacaré de debajo de las cargas de Egipto y os salvaré de su esclavitud. Os redimiré con brazo extendido y con grandes actos justicieros.
    (7) Os tomaré como pueblo mío, y yo seré vuestro Elohim. Vosotros sabréis que yo soy el Eterno vuestro Elokim, que os libra de las cargas de Egipto.
    (8) Yo os llevaré a la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a Avraham [Abraham], a Itzjac [Isaac] y a Iaacov [Jacob]. Yo os la daré en posesión. Yo el Eterno.’»
    (Shemot / Éxodo 6:6-8)

    Y no son las únicas ocasiones en que encontramos similar mensaje: la redención de Israel se completa con ellos viviendo en la tierra de Israel redimida.
    Siendo así, ¿cómo y dónde entra la Torá y los mandamientos?

    (Publicado originalmente en SERJUDIO.com, compartido aquí por contar con interesantes enseñanzas para los noájidas. ¿Sabes cuáles?).

  • Abraham, el patriarca

    Abraham NO FUE:

    • el primer judío, los judíos descienden de Yehudá, quien fue uno de sus bisnietos;
    • el primer israelita, los israelitas descienden de Israel, quien fue su nieto;
    • el primer hebreo, ya que los hebreos descienden de Eber, quien fuera padre de su tatarabuelo;
    • el primer monoteísta, hubo multitud de personas anteriores a él que lo fueron, así como otros que eran sus contemporáneos;
    • el primero en recibir la Palabra de Dios directamente, porque antes otros también fueron contactados por el Eterno;
    • el padre de las religiones monoteístas, porque el camino espiritual repele las religiones.

    Abraham SÍ FUE/ES:

    • el primer agnóstico, pues él supo entender que existía una deidad pero fue incapaz de definirla hasta que tiempo después fue enseñado por gente que mantenía la tradición monoteísta original, además luego recibió el mensaje directamente de parte del Eterno;
    • el primer patriarca de los judíos, ya que su linaje sagrado se continuó a través de Itzjac, luego Iaacov y más adelante los padres de las tribus de Israel;
    • el primero en circuncidarse como señal de la alianza eterna que Dios había sellado con él y su descendencia;
    • el primero en predicar abiertamente el monoteísmo en contra de la religión opresora;
    • el primero en recibir la promesa que la tierra de Israel sería para sus descendientes, los judíos, por siempre;
    • el primero sionista espiritual realizador, dispuesto a dejar todo por morar en la tierra que estaba en armonía con su ser, y laborioso para que quedara como herencia bendita para su descendencia;
    • el primero en confrontar respetuosamente a Dios en busca de lo que él creía justo y misericordioso;
    • un activo noájida, consciente de su identidad espiritual, ferviente en el cumplimiento de los siete mandamientos para las naciones, promotor incansable de ese pacto sagrado y eterno entre Dios y todos los hijos de las naciones.
  • Errores que se repiten…

    Dios le dice a Avram: «Vete (solo) de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré» (Bereshit / Génesis 12:1), pero resulta que: «Avram [Abram] tomó a Sarai su mujer, a Lot su sobrino y todos los bienes que habían acumulado y al alma que hicieron en Jarán [Harán]; y partieron hacia la tierra de Canaán. Después llegaron a la tierra de Canaán» (Bereshit / Génesis 12:5).
    Marchó acompañado por montón de personas, lleno de bienes y con un destino marcado (por sus ideas y pasado), el cual era la tierra de sus antepasados hebreos (la que conocemos como Israel).
    Cuando debía ir solo, despojado, confiando únicamente en la brújula del Eterno que le indicaría la tierra en la cual asentarse.
    Por ello Dios le dice rigurosamente: «A tu descendencia daré esta tierra.» (Bereshit / Génesis 12:7).
    Es decir, la tierra y las promesas del Eterno no era para todos esos seguidores, los “abramistas” que iban con él (noájidas plenos, que llegaron a la conciencia y dedicación gracias a Avram); sino para la nación judía, que nacería siglos más tarde.
    De cierta forma le estaba indicando expresamente el Eterno que Avram estaba actuando según su criterio y no de acuerdo a lo que Él estaba ordenando que hiciera, lo cual podría conducir a problemas.

    Luego, hay un conflicto territorial entre sus empleados y los de su sobrino Lot.
    Avram debiera haber explicado su patrimonio territorial, por derecho Divino, y pedido que Lot fuera a otra tierra, para así evitar el conflicto.
    Sin embargo, Avram dice: «Por favor, no haya contiendas entre tú y yo, ni entre mis pastores y tus pastores, porque somos parientes. ¿No está delante de ti toda la tierra? Por favor, sepárate de mí. Si tú vas a la izquierda, yo iré a la derecha; y si tú vas a la derecha, yo iré a la izquierda.» (Bereshit / Génesis 13:8-9).
    ¿Cuál fue la respuesta del Eterno a esta generosidad innecesaria, y tal vez errónea?
    Él dijo al patriarca: «Alza tus ojos y mira desde el lugar donde estás, hacia el norte, el sur, el este y el oeste. Porque toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia, para siempre.» (Bereshit / Génesis 13:14-15).
    ¿Está claro, o se precisa más?
    La tierra de Israel era de Avram y para sus descendientes, para siempre. ¿Cómo iba Avram a alentar para que otro, aunque fuera un pariente, decidiera tomarla en posesión (ilegal) y hacerla suya?
    Dios le estaba diciendo clarito que Avram no debía seguir por esa ruta, de entregar la propiedad otorgada por Dios a él y sus descendientes. No era para los parientes de Avram, tampoco para sus leales seguidores espirituales. Era, y es, patrimonio sagrado de los hijos de Israel, quienes somos los judíos.

    Es una lección que parece no cala aún en la mente y corazón de todos los descendientes de Abraham, pues sigue habiendo gente dispuesta a regalar lo que no les pertenece a aquellos que no corresponde.
    Tal vez, si en lugar de concesiones al malvado se exigiera respeto a las leyes (universales, emanadas del Eterno), entonces viviríamos más armoniosamente, en la Era Mesiánica construida por los propios hombres.

  • Vaierá 5776-Decisiones y resultados

    Han pasado tres días desde que Avraham, de 99 años de edad, se circuncidara y se encontraba muy adolorido sentado a la puerta de su casa. Ve a tres vagabundos parados cerca, por ello corre para brindar alegre hospitalidad a estos desconocidos. Así era nuestro primer patriarca, un hombre atento, activo, generoso, dispuesto a ofrecer ayuda y beneficios a próximos y lejanos.
    Él ignoraba que los visitantes eran en realidad mensajeros de Hashem, cada uno con su particular misión. Uno estaba para sanar a Avraham de las heridas de la circuncisión, el segundo para anunciar el próximo nacimiento del hijo de Sará y el tercero era el encargado de destruir las vecinas ciudades perversas de Sedom, Amorá, Adma y Tzevoim.
    Así pues, Avraham, sin percatarse, quedó restaurado en su salud mientras servía a sus invitados. En tanto, Sara ríe cuando escucha el anuncio que ella parirá un hijo a sus 89 años y siendo largamente estéril. Dentro de unos meses reirá la gente el enterarse que los dos ancianos han sido padres, cuando nadie lo esperaba. En parte por esto nuestro segundo patriarca es Itzjac, nombre que deriva de “tzjok”, risa.
    ¿Eran risas de amargura, de sincera alegría, de burla, de qué? ¿Todas las risas son iguales?

    Faltaba que se cumpliera la tercera misión de los ángeles, que Hashem revela a Avraham. Éste sabe de la maldad terrible de esas personas, pero igual desesperadamente intercede ante Hashem para que no las destruya. Ambos negocian y acuerdan que si hay al menos diez personas justas todos se salvarán, pero ni siquiera se llegó a esa cifra. Por lo cual, el desastre vendría pronto. Solamente Lot, sobrino de Avraham, y su familia tendrían la oportunidad para escapar a tiempo.
    Tensos momentos se produjeron en la noche previa a la destrucción, con la turba rodeando la casa de Lot, dispuestos a maltratar de cualquier forma a los extranjeros, quienes seguían siendo hombres comunes y corrientes a la vista de la gente.
    Finalmente, una lluvia de azufre y fuego bombardea la perversa zona, en tanto Lot, su esposa y dos de sus hijas escapan. Tenían prohibido mirar para atrás, sin embargo la mujer de Lot lo hace y queda transformada en estatua de sal.
    ¿Cuáles serían las moralejas de estas historias?

    Luego, la parashá continúa con varios relatos, entre los que se incluye el nacimiento de Itzjac y también cuando Hashem le ordena Avraham para que eleve en Su honor a su hijo Itzjak, de 37 años. Avraham no estaba de acuerdo, no quería hacerlo, no entendía qué estaba sucediendo, pero cumpliría las órdenes del Dios que había hablado con él y prometido la tierra de los hebreos así como abundante descendencia que habitaría allí en paz y prosperidad.
    Avraham ató a su hijo al lugar del sacrificio, elevó el cuchillo para matarlo, entonces, un enviado de Hashem lo detiene, pues, ha superado exitosamente la dura prueba.
    Avraham hace sonar el Shofar, extraído del animal que sacrifico en lugar de su hijo.
    ¿Cómo explicar todo este suceso? ¿Habría alguna relación con la historia de la destrucción de las ciudades malvadas?

  • Resp. 5987-Nombres y personalidades

    Tenía 2 preguntas que hacerle, brevemente:
    1. ¿Por que Dios no le cambio el nombre a Noe cuando le entregó los mandamientos?
    1b. Porque si lo hizo con los patriarcas judios.
    2. ¿Por que antepone la Bondad antes que la Justicia como valores que debemos seguir como seres humanos?
    2b. Porque la justicia fue primero; Noe fue primero que Abraham, y Noe, hasta donde he entendido, representa la Justicia.

    (más…)

  • Lej Lejá 5776–sionismo pleno

    Comienza la parashá con una orden clara, contundente y directa de Dios a Abraham (aún llamado solamente Avram): «Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.» (Bereshit / Génesis 12:1).
    Cuánta confianza debía de tener nuestro patriarca para hacer caso a esa voz, que por primera vez oía (que nosotros sabemos era la de Dios), para dejar todo y aventurarse a radicarse en una tierra que todavía era misteriosa para él. Cuenta el Midrash que él había estado allí en varias ocasiones, pero una cosa es ser visitante o turista, y otra muy diferente saber que a partir de ahora ese sería su hogar.

    Sus antiguos antepasados habían vivido en aquel amado lugar, que nosotros conocemos como Israel, pues de allí provenía su tatarabuelo Ever. Por algún motivo se habían debido mudar hacia la región de las actuales Irak-Turquía.
    Ya Teraj, el padre de Abraham, había deseado retornar a la tierra de los Ivrim (hebreos) y había emprendido el viaje con su familia. Sin embargo, por esto o aquello se detuvo a mitad de marcha.

    Ahora Abraham retomaba el camino, confiando en la voz que escuchó en su interior, el llamado de Dios que le indicaba que su lugar estaba en Israel. Fue el primer sionista-espiritual, cuyo objetivo es vivir y embellecer la tierra santa para que reluzca la Luz del Eterno desde allí.
    Tal vez fue la primera, pero sin dudas no fue la última en que los descendientes hebreos tienen puesta su mente, corazón y empeño por su hogar milenario. Algunos quedan en el camino, en tanto otros siguen a pesar de todos los inconvenientes y contratiempos hasta alcanzar esa meta anhelada.
    Releamos el HATIKVA: “Mientras en lo profundo del corazón palpite un alma judía, y dirigiéndose hacia el Oriente un ojo aviste a Sion, no se habrá perdido nuestra esperanza;
    la esperanza de dos mil años, de ser un pueblo libre en nuestra tierra: la tierra de Sión y Jerusalén.”
    .
    Tal vez podemos identificar en estas palabras, con las modificaciones obvias del caso, lo que también pasaba dentro de Abraham.
    ¿Te das cuenta?

    La orden divina fue acompañada por unas promesas: «Yo haré de ti una gran nación. Te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.» (Bereshit / Génesis 12:2-3).
    ¿Qué significa exactamente cada una de estas promesas de Dios?
    ¿Hasta dónde se han cumplido?
    ¿Qué es lo que falta?
    ¿Qué podríamos hacer nosotros para hacerlas realidad, si es que aún no lo son?
    ¿Fueron éstas las que movieron a Abraham a radicarse en la tierra de nuestra familia?

    La parashá continúa luego con gran cantidad de temas de importancia, algunos con absoluta vigencia y actualidad, por lo que te invito a que los busques y estudies, y si quieres nos lo compartas luego.

  • Resp. 5938 – padre de los gentiles?

    sabias que antes de que Avrahan fuera padre de los judíos, fue padre de los gentiles?
    Mauricio Zuniga Jimenez

    (más…)

  • Quiz de temas varios

    Ponga a prueba su conocimiento.
    En este sencillo test podrá responder, aprender, divertirse.
    Venga lo animamos a compartir con nosotros este momento.

     

     

     

    El tiempo ya está corriendo:

    1) El TANAJ está compuesto por …
    a) Antiguo y Nuevo Testamento
    b) Torá, Nebihim, Ketubim
    c) Tehilim, Tania, Sidur
     
    2) Cuáles son los patriarcas judíos…
    a) Abraham, Itzjac/Isaac, Iosef/José
    b) Noaj/Noé, Abraham, Yehuda/Judas
    c) Abraham, Itzjac/Isaac, Iaacov/Jacobo
     
    3) Número de matriarcas judías…
    a) 3
    b) 4
    c) 0
     
    4) Fue llevado a Egipto y vendido como esclavo…
    a)   Moshé/Moisés
    b) Iosef/José
    c) Biniamín/Benjamín
     
    5) Nacido en la tierra de Israel…
    a) Moshé/Moisés
    b) Iosef/José
    c)   Biniamín/Benjamín
     
    6) El príncipe de los soñadores e intérpretes de sueños
    a) Daniel
    b) Ieshaiá/Isaías
    c) Iosef/José
     
    7) La perinola de Januca se llama en Idish…
    a) Janike Guelt
    b) Dreidl
    c) Sevivón
     
    8) La perinola de Januca se llama en hebreo…
    a) Janike Guelt
    b) Dreidl
    c) Sevivón
     
    9) Fecha especial entre Rosh haShaná y Iom Kipur…
    a) Ninguna
    b) Aseret Iemei Teshuvá
    c) Tzom Guedalia
     
    10) Llama que está al servicio de las otras para encender la Menorá de Januca…
    a) Shamash
    b) Shemesh
    c) Shimshón
     

    Tiempo:
    Puntuación:
    Comentario:
    Respuestas:

    Si ha obtenido un puntaje menor a 5 en nuestro sencillí­­simo test, no cree que ha llegado el tiempo para ponerse a estudiar lo que es SU herencia, y SU legado?