Categoría: Opiniones e ideas

  • Compartir la realidad del Divino

    Está «La Realidad»,
    pero cada uno de nosotros
    construye
    «mi realidad»
    a la cual  se aferra como si fuera «la realidad»
    solamente cuando pasamos la línea del razonamiento
    y llegamos a la intuición pura (*),
    aquella voz que proviene de la NESHAMÁ,
    entonces podemos comenzar a tomar consciencia de la unidad en el espíritu,
    la conexión  inquebrantable entre todos y todo con El Todo.

    Esta enseñanza del Rav Kook está yehudizada, es decir, pasada por el tamiz creativo de este autor, el Moré Yehuda Ribco.
    No es un intento de presumir, mucho menos de usurpar la idea del maestro, y menos que menos pretender mejorar lo que el sabio ha enseñado.
    Es, simplemente, mi modesto aporte a que algo de su espléndida luz llegue a aquellos que no tienen a su alcance sus magníficas enseñanzas. Lo hago desde mi estrecho conocimiento, mi superficial profundidad, por eso la idea esta yehudizada. Lo siento, quien quiera conocer al maestro de primera mano, que adquiera sus obras y las estudie con algún maestro que lo único que haga sea explicarlas (lo cual ya se convierte en otra enseñanzas, no la directa del Rav Kook. Me estoy yendo por las ramas, aunque en realidad es solamente ejemplificar lo que el mensaje de este post es. Quien comprende, lo hace.).

    La única realidad objetiva, es la Divina.
    Su óptica incompartible es La Realidad, La Verdad.
    Lo que es, sin más.
    Él es el único que accede a toda la información, y cuando digo toda, es TODA.
    De todas las épocas, todos los lugares, todas las circunstancias y perspectivas.
    Él Todo es un concepto tan irrazonable como la Nada o el Infinito.
    Simplemente son palabras que usamos, que sentimos que comprendemos, pero que no llegamos a percibir realmente.
    Como sea, forma La Realidad la inteligencia Divina, aquel que ve cada árbol y cada bosque, con todo lo que lo rodea en tiempo y espacio.

    Si crees que no entendiste nada, está bien.
    Si crees haber entendido, está bien.
    Si crees que tienes algo para corregirme, está bien.
    No voy a luchar contra tu “mi realidad”, ni pretender imponerte “mi realidad”.
    A no ser que la tuya y la mía se hayan formado de la intuición pura, y por tanto no sea tu inteligencia o la mía, sino la consciencia espiritual de las cosas.

    Entonces, tienes tu “mi realidad”, aquella que construyes como puedes, de acuerdo a como fuiste armando eso que crees que eres tú, al que yo llamo “Yo Vivido”.
    Como verás, por todas partes construcciones, obras que no se terminan de procesar en tanto seguimos en este mundo (aunque hay personas que por diversas circunstancias son tan tercos, tan inflexibles, tan petrificados, que pareciera que su Yo Vivido es un monolito sin posibilidad de modificación. Es solo un “pareciera”, porque hasta la roca más dura, también varía).
    Algunos tienen la capacidad de ser flexibles, de abrirse y de recibir la “mi realidad” de otros.
    Con ello reciben insumos para deconstruir su “mi realidad” y posteriormente volver a armarla.
    Quizás sumando algo de lo recibido, quizás engrosando lo que ya tenía, quizás reconstruyendo algo mucho más virulento en contra de esa “mi realidad” del otro.
    Cada uno hace lo que puede y le dejan, según está siendo en este mundo.

    Por supuesto que los sabios de verdad tienen procesos mucho más tendientes a una construcción eficiente.
    Por eso, en el idioma de la Tradición no se les dice sabios, sino “estudiantes de sabios”, porque no paran de estar en constante tarea de aprender, desaprender, reconstruir, volver a construir.
    Esa cualidad superior los acerca a la visión espiritual, a la que es certera.

    Resumiendo: no vemos lo que ve el otro, jamás de los jamases; ni siquiera podemos entender como entiende el otro, aunque pudiéramos hacer un esfuerzo para dejar de estar encerrados en la celdita mental en la que habitamos; pero seguramente no podemos siquiera rasguñar una milésima de la óptica del Dios.

    Y, como resumió mi amigo Jonathan Ortiz:
    1. Hay una realidad
    2. Cada quien construye la propia
    3. Se aferra a la propia como si fuese la Real
    4. Niega las demás
    5. No podemos alcanzar La Realidad
    6. La Realidad no cambia ni se contamina por cada “mi realidad”.

    Atención: el estudio constante no sirve de nada para llegar a desprenderse de “mi realidad”, y construir una más armoniosa, en tanto no tengamos la capacidad psicológica de estar “desnudos” y sin protección, como Adam en el Huerto de Edén antes de ingerir del árbol que tenía prohibido. Y, por supuesto, contar con el maestro que está en el mismo camino de iluminación.
    O, alguien que ha superado el razonamiento y llegado por fin a la intuición pura, es decir, tomar consciencia de la voz de la NESHAMÁ (espíritu, chispa Divina, Yo Esencial).
    Pero de estos últimos: ¡cuidado! Porque está lleno de tramposos que se hacen pasar por espirituales y maestros de Luz, pero no son más que mercaderes de religión, piratas de la fe, estafadores que incluso quizás se estafan a sí mismos a causa de su debilidad mental/emocional.
    El que entiende, lo hace.

    Si llegaste hasta aquí, estoy seguro que querrás compartirlo y además darme una mano para que continúe enseñando verdades espirituales: https://serjudio.com/apoyo


    • “superar el razonamiento y llegar a la intuición pura”: esto es algo que se experimenta, no algo que se comprenda intelectualmente.
      Es una experiencia post-intelectual, por lo cual, primero hay que esforzarse en pensar, razonar, investigar, educarse, aprender, meditar, reflexionar, desaprender, conversar, negociar, seguir pensando, crear pensamiento y cuando todo eso se traspasa, se llega a la intuición pura. Pero, ¡alto! Si piensas que se trata de algo solamente “mental”, pues, tampoco es así. Requiere de un trabajo extenuante para librarse, en la medida de lo posible, de las trampas del EGO, entre las cuales se encuentra el secuestro emocional.
      Como verás, no en vano solo unos pocos eran aptos para una verdadera profecía, cuando el canal de ésta estaba funcionando con mayor plenitud que actualmente.
  • La lucha por el alimento

    En hebreo moderno LEJEM es pan.
    En el hebreo original, aquel que se hablaba en el huerto del Edén y posteriormente quedó plasmado en la Torá, la palabra LEJEM en principio es comida, alimento. Al pan se le decía PAT o PAT LEJEM.

    Podamos dar una explicación muy racional y que apunta a lo que tenemos por histórico, y esto es que el pan era el alimento principal de muchísimas sociedades de antaño, también la de los hebreos.
    Por supuesto que cuando nos referimos a ese pan no debemos pensar en las hogazas que podemos comprar en la panadería o las que horneamos en casa, porque por lo general eran más bien del tipo pan oriental, como pitas, lafas, gua bao, naan o similares. También sería más parecido a las matzot de Pesaj, aunque no del estilo galletas cracker.
    Como sea, el pan sigue siendo para muchos el alimento sólido, básico y esencial; con sustento científico o no para ello.
    Es así que se entiende perfectamente cuando se dice: “trabajar para traer el pan a la casa”; que no solamente se trata de la hogaza, pero por algo el pan es el símbolo clásico de la comida.

    Entonces, ya que el PAT LEJEM (pan) era el LEJEM (alimento) en esencia, con el paso del tiempo quedó asignado que LEJEM es pan.
    Hasta aquí una muy buena explicación racional.

    Pasemos a otra, que en verdad no deja de ser racional pero implica adentrarnos en conceptos más esotéricos.
    Si sabes hebreo y te pones a pensar un ratito en la palabra LEJEM, es muy probable que te des cuenta de que está íntimamente asociada a la palabra LEJIMÁ, que es lucha, guerra, combate. De allí proviene MILJAMÁ (guerra), LOJEM (combatiente) entre otras.
    ¿Cuál puede ser el motivo para esta asociación tan directa?
    ¿Acaso es al estilo de la palabra “salario” que proviene de “sal”, que era la paga que recibían los soldados contratados por el imperio romano?
    ¿O hay algo más profundo?

    Pues, hay algo muchísimo más profundo e interesante.
    Olvidémonos del pan ahora, y solo quedémonos con el sentido de que LEJEM Es alimento.
    La guerra que tenemos que hacer al alimentarnos puede ser definida al menos en tres campos de batalla:

    • no dejarnos llevar por el instinto sino mantener la alimentación dentro de los parámetros espirituales que nos corresponden a cada uno, sea como noájida o sea como judío. Esto implica necesariamente una lucha, porque ambas dimensiones bregan por intereses diferentes, que no siempre son contrapuestos, pero muchas veces sí que lo son.
      De paso te comento que veas que interesante que el primer sentido de existencia que le explícito Dios a la humanidad fue en lo relativo a la alimentación, no otra cosa.
    • que el alimento no solamente sea para placer, cosa que está muy bien; y/o para nutrirnos, cosa que es indispensable; sino también como elemento de elevación de nuestro entorno hacia un más alto nivel de espiritualidad en lo terrenal. Para ponerlo en palabras simples: agradecemos a quien corresponde al comer; comemos de manera “civilizada”; compartimos “el pan”; bendecimos antes y después de la comida; comemos solo lo que tenemos permitido espiritualmente; tratamos de llevar una dieta saludable; ¡mira si habrá que tomar en consideración montón de factores que elevan nuestra alimentación y por tanto al entorno!
    • que el alimento fue visto durante muchísimo tiempo como motivo de guerra, ¡y lo sigue siendo! Porque las personas no están enfocadas espiritualmente sino solamente en lo pasajero, y por tanto luchan por el recurso natural, por sobrevivir, por ser poderosos y no sufrir de impotencia. Cuando la verdad es que si aprendemos a conectarnos, a hacer preponderar la perspectiva espiritual (y por tanto ética) ya no hay necesidad de luchas por poder ni por obtener los recursos, sino que hay más chances para que todos disfrutemos y estemos en paz. Cosa que se logrará en la era mesiánica. Pero, mientras tanto el LEJEM lleva a la LEJIMÁ con el prójimo, cosa triste y evitable.

    Un último aspecto que quiero compartir ahora contigo.
    ¿Te diste cuenta de que el primer mandamiento dado directamente por Dios a la humanidad fue aquel de comer de todo árbol, que incluía el del conocimiento y el de la vida, pero el del conocimiento no cuando el humano quisiera sino cuando Dios lo autorizara?
    ¿No tenía Dios cosas más importantes para decirle directamente a la humanidad que algo relativo a la alimentación?
    Quizás ahí tienes una idea del factor poderoso que éste representa.
    Por otra parte, lo que también está enseñando Dios con esto es que mientras no tenemos los valores eternos en la conciencia y nutren nuestra conducta (árbol de la vida), entonces el conocimiento puede resultar perjudicial (ciencia sin conciencia, como la del nefasto Dr. Mengele, por ejemplo).  Por tanto, llenar primero nuestra mente y corazón de conciencia de espiritualidad, ser fuerte en valores eternos, y luego introducirnos en el camino de la ciencia, para que el conocimiento esté bien orientado y realice prodigios que den vida y prosperidad.
    Por tanto, Dios no estaba interesado en decirnos reglas de una dieta alimentaria, sino darnos un manual esencial para desarrollar una vida de maravillas en este mundo.

    Para finalizar, el sentido de este estudio no es incurrir en conocimiento lingüístico, sino llevarnos una enseñanza práctica y aplicable para la vida cotidiana.
    ¿Te animas a decirme qué es lo que aprendiste tú y que sirve para nuestro día a día?
    Gracias.

    Te pido que compartas este post y que cuando puedas y quieras colabores con tu aporte económico sustancial y generoso, que permite que sigamos difundiendo el pan espiritual para el mundo hambriento de Dios: https://serjudio.com/apoyo

    Y aprovechamos para agradecer a Joaquín, la familia de María Luisa, Efraín y Consuelo por sus donativos que son de bendición y que reciben su poderosa retribución en este mundo y mucho más en la eternidad

  • Parashá Emor, síntesis y enseñanza

    Dios mediante, la parashá Emor es la que será leída este próximo día de Shabat.
    Es bastante breve y con temas muy concretos, por tanto, nuestra síntesis será mucho más acotada que lo habitual, sin embargo habrá un intenso comentario al final:

    1ª aliá: restricciones específicas para Cohanim y el Cohén Gadol (Sumo Sacerdote) en relación con los matrimonios, la sexualidad y el duelo.

    2ª aliá: Leyes relativas a las imperfecciones físicas de los Cohanim que los inhabilitan para realizar el servicio en el Templo. También se establecen las reglas acerca de quién puede y no puede comer de las ofrendas sacerdotales.

    3ª aliá: Leyes que definen lo que constituye una mancha aceptable e inaceptable en un animal designado para ofrenda.

    4ª aliá:El establecimiento de Shabat, Pesaj, el Omer, el recuento del Omer y Shavuot.

    5ª aliá: El establecimiento de Rosh haShaná y Iom Kipur.

    6ª aliá: El establecimiento de Sucot.

    7ª aliá: Leyes del Ner Tamid (luz perpetua en el Templo), los panes  de la proposición que estaban colocados en la gran sala del Templo.
    Se narra el incidente con el blasfemo en medio del campamento así como las penas por ese pecado.

    Como puedes comprobar, la parashá es muy limitada en temáticas aunque virtualmente infinita en enseñanzas.
    Digo que es virtualmente infinita en enseñanzas no porque ella sea limitada, sino porque nosotros, sus receptores, estudiosos y comentaristas, lo somos.
    La Torá, la esencia de la misma que es incluso previa a la Creación, es Sabiduría Divina y por tanto inabarcable, infinita.
    Cada generación con sus exégetas y discípulos.
    Cada sociedad con sus maestros y aprendices.
    Cada época con sus sabios y detractores.
    Tratando cada uno de encontrar un pedacito de La Verdad, que obviamente existe, por más que la posmodernidad se empeñe en imponer otras creencias. Además, dijimos La Verdad, que es una, porque si hubiera más de una sería no-verdad.
    De hecho, nuestra sagrada Tradición deja bien claro que La Verdad no es otra cosa que un nombre de Dios.

    Si quieres profundizar en una temática de la parashá que tratamos esta semana, te invito a que hagas clic aquí: https://wp.me/p3cYr1-48U

    Antes de finalizar, agradezco a las siguientes personas que también han contribuido económicamente con nuestra labor en estas últimas semanas: Sarai, Jaime, Felipe y Hortencia. Quiera el Eterno que tengan siempre la oportunidad de dar generosamente y no tengan que depender de favores de personas para su bienestar.
    Tú también puedes ser nuestro socio y recibir bendiciones y provecho eterno: https://serjudio.com/apoyo 

       ¡Shabbat Shalom umboraj para ustedes y familias!
    ¡Que tengamos pronto buenas noticias y nos podamos encontrar personalmente!

  • La santidad para el noájida

    Un atento lector, que es un noájida de una alta fidelidad a su espiritualidad y un constante apoyo a nuestro trabajo de diversas maneras, al leer el estudio que publicamos ayer (que puedes estudiar haciendo clic aquí) nos hizo una interesante pregunta que te la formulo así:

    Dios pide que sean los judíos santos, porque Él es santo. Usted explica en este post una manera que tienen los judíos para cumplir con ese mandamiento del Todopoderoso. Lo entiendo perfectamente. Ahora, lo que no me queda claro si eso nos excluye a los noájidas de ser santos y de incluirnos qué es lo que tenemos que hacer para poder ser santos”.

    Enseguida le respondí con un link de un viejo texto de mi autoría, que también recomiendo que lo leas: https://serjudio.com/personas/conversion/medalla-de-bronce-como-mucho
    Además de prometerle que ni bien pudiera le daría una respuesta, que es la que ahora estoy escribiendo y compartiendo contigo.

    Para hacer breve el asunto, lo resumiré: cuando el gentil

    • conoce sus Siete Mandamientos,
    • es consciente de que el autor de ellos es el Eterno,
    • los cumple con fidelidad y
    • trata de encontrar el rastro del Creador en toda la creación,

    sin dudas que también está siendo santo.

    Sin dudas, es bastante parecido al requerimiento que Dios ha dado a los miembros del pueblo judío, salvo que con ellos hay un código de 613 mandamientos en lugar de 7, así como otras exigencias que no competen a los gentiles.

    Como dijimos más de una vez, la síntesis de la tarea del pueblo judío sería traer el Cielo a la tierra; en tanto que la de cada gentil es acercar la tierra al Cielo.
    Si cada uno de nosotros hacemos nuestra parte, con lealtad, con responsabilidad, siendo comprometidos y despiertos espiritualmente, entonces pronto estaremos disfrutando la era mesiánica, donde la tierra volverá a ser un paraíso.

    Enseña el eminente genio, el Rav Kook:

    “Si lo deseas, ser humano, mira la luz de la Presencia de Dios en todo.
        Mire el Edén de la vida espiritual, cómo brilla en cada esquina y grieta de la vida, espiritual y de este mundo, justo ante sus ojos de carne y sus ojos de alma…
         Contempla las maravillas de la creación, su vida divina, no como un fenómeno oscuro que se coloca ante tus ojos desde lejos.
         Pero conoce la realidad en la que vives.
         Conócete a ti mismo y a tu mundo.
         Conozca los pensamientos de su corazón y de todos los que hablan y piensan.
         Encuentra la fuente de vida dentro de ti, más alto que tú, a tu alrededor. [Encuentra] los hermosos vivos en esta generación en cuyo medio estás inmerso.
         El amor dentro de ti: elevalo a su poderosa raíz, a su belleza del Edén.
         Envíalo a toda la inundación del alma de la Vida de los mundos, cuya Luz se reduce solo por la incapacidad de la expresión humana.
         Mira las luces, lo que contienen.
         No dejes que los nombres, frases y letras te traguen el alma.
         Te han sido entregados.
         No te han entregado a ellos.
         Levántate.
         Levántate, porque tienes el poder.
         Tienes alas del espíritu, alas de águilas poderosas.
         No los niegues, o ellos te negarán a ti.
         Búscalos y los encontrarás al instante.”
    (Orot Hakodesh I, pp. 83-84)

    Espero que este estudio te sea de provecho y bendición.
    Aprovecho para continuar agradeciendo a a algunas de las dulces almas que han aportado económicamente en los últimos días y con ello contribuyen a que podamos seguir difundiendo los mensajes de LUZ y VERDAD, deseándoles bienestar, salud y prosperidad: Vicente, Manuel, Joao y Eunice. Muchas gracias y que sigan pudiendo hacer el bien con todo lo bueno que reciben de lo Alto.
    Si tú quieres contribuir: https://serjudio.com/apoyo el esfuerzo es agradecido y recompensado en la eternidad.

  • La confusa prepotencia de confundir EMUNÁ, BITAJÓN y fe

    A mi humilde parecer,
    es terrible que gente que se dice rabino (ortodoxos y jasídicos, en este caso en particular que comento), así como sus seguidores, con total desparpajo confunden entre estos conceptos:

    <

    p align=»center»>
    emuná – bitajón,
    y
    emuná – fe.


    De las diferencias NOTORIAS y claves entre emuná y fe, ya enseñamos varias veces, por lo que no volveré a la lección ahora.
    Te comparto un par de links, de decenas publicados y al alcance de quien quiere sabiduría y no necedad:
    https://serjudio.com/sitra-ajra/idolatria/a-ver-si-te-queda-claro-emun-no-es-fe
    y
    https://serjudio.com/exclusivo/cterapia/la-fe-del-esclavo-y-la-emun-del-libre

    Como te digo, hay decenas de textos para estudiar y desaprender erróneos conceptos que matan la mente y la emoción y nos llenan de horror idolátrico disfrazado de santidad.
    ¡Ojo, mucho cuidado que no solo el virus corona mata!

    En tanto, que la distinción entre emuná y bitajón la puedes encontrar en este texto, ya un clásico del sitio:
    https://serjudio.com/personas/crecimiento/emun-y-bitajn

    Ahora, para hacer breve lo extenso veremos cómo no volver a confundir entre emuná y bitajón (lo de la fe, será una tarea que habrá que repetir, porque cuesta sacar al bicho antiético de la religión de la mente y corazón de la gente).

    EMUNÁ: saber que Dios existe y actúa, aunque no lo comprendamos, aunque no lo podamos demostrar empíricamente.
    Esta certeza no se da antes de investigar, estudiar, cuestionar, preguntar, argumentar; sino tras un esfuerzo considerable mental y emocional, cuando llegamos al final de nuestras capacidades humanas. Cada uno de acuerdo a su propia limitación.

    BITAJÓN: confiar en que Dios está a cargo del universo, aunque nos permite tener nuestro libre albedrío y por tanto actuar en contra de Sus mandamientos, y hacer lo malo. Finalmente, Él se encarga de administrar Justicia y Bondad, más allá de lo que percibamos durante nuestra breve vida en este mundo, como individuos o especie.
    Confiar en Dios no es esperar sentado a que Él haga nuestra parte, ni tampoco pretender que con rezos y abracadabra las cosas se resuelven. Sino, estar conscientes de nuestro compromiso y responsabilidad, y hacer lo que nos corresponde sin excusas.
    Confiar es que hay Justicia y Bondad, porque la realidad no es esta minúscula existencia que nos toca vivir, como individuos y especie.
    Bitajón es aprender a no agobiarnos con lo que sucede, porque sabemos que en la vida hay éxitos y fracasos, y por existir libre albedrío NO TODO ES bueno, pero finalmente todo puede ser para bien. Tal vez no en este mundo, ni hoy día.

    Evitemos la podredumbre de la idolatría, cuya peor expresión es la que se hace pasar por “cosa de Di-s”.

    Deseando que todos estemos con salud y bienestar, me despido recordándote que compartas y que apoyes: https://serjudio.com/apoyo


  • Ropas de vestir y de disfrazar

    La gente que se considera a sí misma “espiritual”, tiene la costumbre de creer que la vestimenta es algo “de este mundo”. Una cosa muy irrelevante e incluso con tendencia al pecado. Como si solamente la gente “terrenal”, bastante hueca se podría decir, es la que presta atención a esos asuntos tan superficiales.
    Sin embargo, en la propia Torá encontramos directas evidencias de que la vestimenta cumple (a veces) roles extraordinariamente importantes, de indudable virtud espiritual.
    Ejemplos abundan, pero quiero solamente referirme a uno y a través de las palabras del
    Sefer haJinuj. Siguiendo a los Maestros (Talmud, Zebajim 17b), éste explícita en el precepto positivo 33 lo siguiente:

    בזמן שבגדיהם עליהם, כהונתם עליהם, אין בגדיהם עליהם, אין כהונתם עליהם, ויחשבו כזר העובד שהוא במיתה.

    Doy por sentado que lo entendiste, o que fuiste tentado por los imperfectos traductores automáticos online para revelar el secreto sagrado aquí escrito.
    Igualmente, te brindaré la traducción junto al contexto.

    Se está hablando de las ropas que con detalle y agobio la Torá prescribe para que usen los cohanim, los encargados de la tribu de Leví en el servicio de las cuestiones sacras y especialmente las del Templo del Todopoderoso.
    Cada pequeño pormenor es referido por el Legislador, para que se tenga en estricta condiciones la vestimenta acorde a los cohanim para su tarea sagrada.
    Entonces, el Jinuj nos dice: “cuando sus ropas de sacerdocio están sobre ellos, entonces la cualidad sacerdotal es sobre ellos. Pero, si no tienen la ropa de sacerdocio puesta, la cualidad sacerdotal no es sobre ellos. Entonces, si hacen la tarea sagrada son considerados como extraños, como no cohanim, que en esta situación merecen la pena de muerte”.
    Dejemos de lado lo de la pena de muerte, no es el tema de este estudio; concentrémonos en aquello de que la cualidad sacerdotal depende de si los sacerdotes vestían las ropas o no.
    Ésta resulta una sentencia muy extraña, puesto que todos los descendientes de Aarón, hermano de Moshé, son cohanim por derecho de nacimiento. Si bien no todos pueden ejercer en el servicio divino, y hay algunos que quedan por cuestiones legales excluidos de los derechos inherentes al sacerdocio, sine embargo, ¡es un derecho de nacimiento no por la ropa que se está vistiendo!

    El Mordejai traía en su comentario para Guitin (inciso 461):

    «מעשה בכהן שיצק מים על ידי רבינו תם. והקשה לו תלמיד הא שנינו בירושלמי המשתמש בכהונה מעל?! והשיב לו, שאין בהם קדושה בזמן הזה, דקיימא לן בגדיהם עליהם קדושה עליהם, ואי לא לא. והקשה אם כן כל מיני קדושה לא ליעביד להו?! ושתיק רבינו תם».

    Lo resumo como: es una cuestión tan compleja que los sabios prefieren no profundizar en esta época en ella.
    De hecho, es conocida la diferencia en este aspecto entre Maimónides y Najmánides, por tanto, ¿quiénes somos para declarar alguna cosa legal al respecto?

    Lo que sí podemos aprender es que en todo momento debemos prestar atención no solamente a las cuestiones etéreas, aquellas que las mentes confundidas pretenden ser único ámbito de alcance de la espiritualidad, sino al resto de nuestra cuatro dimensiones humanas: física/material, emocional, social y mental. Porque lo espiritual encuentra su reflejo en cada una de ellas. Porque lo espiritual tiene su manifestación en cada una de ellas. Porque lo espiritual debe regir sobre cada una de ellas.

    Por lo cual, en privado o en público, que la ropa sea siempre un atributo personal que nos distingue y eleva.
    Que NO sea un atavío de vanidad o petulancia. Que no induzca al pecado o al error. Que no sirva para molestar ni para desmedrar nuestra personalidad.
    Que tenga utilidad práctica y también resonancia simbólica positiva.
    Cada uno de acuerdo a su rol, circunstancias, contextos, posibilidades económicas.
    Pero siempre sirviendo para empoderarnos: para ser poderoso y evitar la debilidad.

    Por ello: ¡no uses la ropa que identifica a otro! Ni tampoco te apropies como si fueras amo de los símbolos de una cultura a la que no perteneces.
    Que tu ropa te sea cómoda, práctica, adecuada y que revele TU personalidad.
    Recuerda que tu personalidad NO ES el Yo Vivido, porque ese es el disfraz que vamos usando y cambiando en esta vida; sino que es el Yo Esencial (tu espíritu, la chispa de Dios que eres).
    Entonces, si tu vestimenta se adecua a quien eres, entonces logras que tu humanidad sea netamente humana y no solamente una máscara que oculta tu personalidad.

    En síntesis, permite que sea el Yo Esencial (el espíritu) quien también dicte tu moda.
    Y recuerda, aunque muchísima gente confunde espiritual con cosas emocionales o religiosas, ¡no tiene nada que ver con ellas!

    ¿Esto quiere decir que todos tenemos que ir “disfrazados” de lo que las masas ignorantes identifican como “judío”?
    Es decir, ¿con camisa blanca, traje oscuro, sombrero, gruesas barbas, etc.? ¿Con faldas pesadas, medias opacas, trapos cubriendo la cabeza, etc.?

    ¡Ciertamente que no!
    Cada uno vistiendo según su cultura, su época, sus costumbres.
    Cada uno cubriendo aquello que debe estar cubierto, pero siempre atendiendo a que el ropaje nos demuestre espléndidos, en la medida de nuestros recursos materiales.

    Para finalizar este estudio, te recomiendo que lo leas pensando en Purim y la costumbre de disfrazarse. También en el relato de la Meguilat Ester y cómo la gente iba por la vida tapando su verdadera identidad porque vestían personalidades que más bien eran personajes. Sin embargo, el mensaje es para todos los días, para todas las personas.
    Y sí, también tiene notable importancia en épocas críticas del Covid-19, pero no quería tocar ni siquiera de reojo este tema.

    Si este estudio te ha sido de bendición, agradécelo, compártelo, y ayúdanos a que podamos sostener nuestra tarea de difusión de las reglas espirituales: https://serjudio.com/apoyo

  • Noajismo y pandemia

    Noajismo y pandemia

    ¿Te has preguntado como seria el manejo de la pandemia del coronavirus si el mundo tuviera como eje rector el cumplimiento de los 7 mandamientos universales?

    Hagamos una proyección solo con uno de los Mandamientos, si posteriormente gustas hacer el ejercicio con todos los demás, te invito a que lo hagas, seguro te reportara grandes beneficios.

    Tomemos para este ejercicio, el Mandamiento de “No asesinar” y hagamos una rápida proyección a través de unas sencillas preguntas.

    ¿Que pasaría? si la gente con plena conciencia de que puede contagiar o contagiarse del coronavirus siguiera las indicaciones sanitarias de la sana distancia o el resguardo domiciliario o todas aquellas prácticas que tienen como finalidad preservar la vida.

    ¿Que pasaría? si los sanitarios o personal medico tuvieran este mandamiento siempre en mente y cuidaran al máximo las vidas de los pacientes y las suyas también (ojo, no dudo que lo hagan, pero esto es una proyección no lo olvides).

    ¿Que pasaría? si los legisladores al hacer y aprobar las leyes de contingencia sanitaria tuvieran este mandamiento siempre en la mente, seguro que las harían con enfoque multidimensional, viendo que no se afecte ningún aspecto que pudiera mermar la vida con tales medidas, porque hay que cuidarse de las afectaciones directas de la pandemia pero también de los daños colaterales que esta causa pudiera causar.

    ¿Que pasaría? si las autoridades responsables de abastecer los insumos médicos para hospitales, clínicas, centros de salud, etc. tuvieran en mente este mandamiento, actuarían con total y absoluta responsabilidad para comprarlos y surtirlos porque de los materiales médicos también dependen las vidas de muchos y no proporcionar estos de manera suficiente y eficiente, puede ocasionar la lamentable pérdida de vidas humanas.

    ¿Que pasaria? si los responsables de la epidemiologia sabiendo que los brotes pueden ocasionar muchas muertes, tienen en mente este mandamiento y actúan con la mayor de las precisiones y en los tiempos que son oportunos, para no trastocar las vidas de los demás ni mucho menos que por sus acciones se pierdan vidas (Dios no lo quiera) porque una omisión de su parte puede traer consigo un gran número de muertes.

    Esto es solo un rápido pantallazo acerca del cumplimiento de este mandamiento en diversos sectores de la sociedad, pero obviamente puede ampliarse con mas y mejores ejemplos, pero la idea central es que si todos lo cumpliéramos tendría efectos positivos tal vez no experimentados ni vistos hasta ahora.

    Y si le agregamos que cuando lo cumpliéramos tuviéramos en mente la seriedad que esto implica porque la orden o mandamiento no viene emanado de alguna autoridad humana sino que el Creador mismo, con Su autoridad de Soberano y Rey del Universo, te lo ordena… ¿No es eso una cosa muy seria?.

    Tal vez cuando el mundo acoja y practique con seriedad, inteligencia y amor estos mandamientos, las pandemias no vuelvan a ser más un terror para la humanidad, mientras tanto… te dejo estas ideas por si te sirven de algo y si te parece, también puedes compartirlas con tus conocidos y allegados.

    Que tengamos pronto una sociedad sana no solo de salud física sino en todas las dimensiones de la existencia.

  • Lo que mata no es solamente el virus

    El sedentarismo mata.
    Así que, a moverse.
    Que la encerrona a causa de la pandemia no sea una nueva excusa para someternos a la impotencia.

    Existen otras varias conductas demasiado frecuentes y normalizadas, que también matan.
    Beber alcohol, fumar, comer con sal, el azúcar, estresarse sin motivo real y así podríamos ir sumando.
    Por lo general, aunque tengamos en mente bien comprendido el mensaje, otras partes de nuestra personalidad igualmente nos impulsan hacia la impotencia.

    Esto no se limita a cuestiones físicas, puesto que también hay conductas emocionales, sociales y mentales que matan.
    La falta de comunicación auténtica, la superstición, el resentimiento, la apatía, la violencia silenciada, el abuso privado, entre un gran número de otras conductas perjudiciales.
    Y sin embargo, aunque notemos su gravedad e incluso si nos damos cuenta de que estamos esclavizados por alguna de ellas, igualmente encontraremos la justificación para continuar esclavizados a lo que finalmente nos hunde en impotencia.

    La superstición destroza y luego también mata. Esa forma de superstición aprobada socialmente llamada religiones, por supuesto que cargan con muchos terrores y duelos sobre sus espaldas. (Recordemos que judaísmo y noajismo NO son religiones, por más que algunos de sus “usuarios” se desvivan por hacerlas pasar por tales).
    La ignorancia destruye y arruina, pero es insensible a los efectos y gravedad de su accionar a causa de su propia incapacidad por identificar los hechos y manejarlos con conocimiento.
    Pero, se ensalza dioses y pastores, se aplaude y beneficia a proveedores de narcóticos que paralizan la mente y enturbian el razonamiento emocional. (No solamente drogas químicas, pues están los otros estupefaciente tales como creencias, espectáculos, diversiones, etc.).

    El EGO, en todas sus formas y disfraces, cuando está fuera de su función natural, es el voraz desolador de personas y mundos.
    Hace tronar sus dedos y desaparece la bondad, se anula el entendimiento, se destruye la existencia.
    Es el EGO al que la gente adora cuando habla de sus dioses, santos y salvadores (y tristemente también cuando muchos piensan y predican al Eterno como si un dios de pacotilla se tratase).

    Todo esto se potencia, negativamente, en estas épocas del reinado del Coronavirus.
    Por tanto, podemos desmoronarnos junto a la economía mundial, a los roles sociales tradicionales; o podemos aprender para desaprender.
    Que el momento de crisis nos sirva para mejorar y que salgamos fortalecidos.

  • Coronavirus: la visión actual del fin del mundo

    Coronavirus: la visión actual del fin del mundo

    Muchas veces hemos enseñado y explicado que los seres humanos somos multidimensionales, conformados por lo físico/material – emocional – social – mental – espiritual.
    No repetiremos lecciones que pueden ser repasadas en la enorme cantidad de estudios publicados, gratuitos y de libre acceso en https://serjudio.com, sino que trataremos de ver muy brevemente como la actual situación calamitosa en el mundo refleja esta realidad multidimensional.

    De alguna forma, vaya uno a saber cómo, surgió un virus que se fue propagando.
    Muy rápidamente la humanidad se vio invadida por el que llamaron Covid-19, alias Coronavirus.
    Se contagia y se introduce en ciertas células para secuestrarlas y ponerlas a su servicio.
    El cuerpo enferma y por tanto reacciona, si puede y como puede.
    A veces la persona es la que muere.
    Hasta aquí un infinitesimal idea de lo que sucede en el plano cuerpo/material.

    Pero el cuerpo no es lo único afectado e involucrado con esta conquista invisible.
    Sea por la difusión de información, o desinformación convertida en difusión masiva, ocurrió que bien pronto una epidemia emocional se disparó a causa del virus.
    El miedo corrió por las arterías, bloqueó pensamientos, alteró conciencias.
    La sombra de la muerte suele causar pavor, y en esta ocasión es una susurrante amenaza que te puede atacar sin que lo percibas hasta semanas más tarde.
    El terror se instala y se multiplica.
    Las reacciones adversas emocionales de unos se confabulan con las de otros, y en ese caldo de cultivo la tónica general es dramática o hasta siniestra.
    El efecto patógeno no se restringe al cuerpo, coloniza el plano emocional.

    Pero allí no para la expansión del horror.
    La gente se mira con recelo, la gente se aparta, la gente se aísla.
    A veces obligados por las autoridades, a veces movidos por las emociones oscuras, a veces siguiendo a la masa que se mueve ciegamente adoctrinada.
    Escuelas son cerradas, por prevención dicen, y probablemente sea cierto. Aunque con la magia de la tecnología se potenció el aula virtual.
    El comercio se enlentece o directamente muere. Crece la venta online, los servicios de reparto a domicilio, porque de alguna manera hay que sobrevivir y seguir moviendo la maquinaria social.
    El transporte se ralentiza o detiene para siempre su marcha. Quedan los recursos indispensables para sostener con débil hálito de vida el sistema moderno de vida.
    El turismo con su billonaria movida de capitales agoniza, si es que no ha fallecido ya (¿por el momento?).
    Las fábricas tienen que seguir funcionando, ¿pero quién compra? ¿Qué operario llega hasta la instalación?
    Hay despidos, paro temporal, aumento de costos y precios, reducción de salarios, crisis económica y social. Y siempre estarán los vivillos que se aprovechan de la desesperación y la esperanza pueril.
    La pobreza y la miseria se fortalecen, como las primas obscenas del virus. Como hay atisbos de grandeza y luz, entre tanto remolino caótico. Y también gente que acrecienta su poder y fortuna de manera lícita y legal.
    Las diatribas de odio, la fanatización, el nosotros contra ellos, todo lo perverso que el humano sabe como desparramar por donde va.
    Esperemos que no, pero la guerra, los saqueos, otros actos de violencia y la discriminación harán arder fuegos terribles por doquier.
    Así como rencillas dentro de las paredes del hogar, lugar de confinamiento de personas allegadas pero que hasta ahora se trataban solo un ratito por día.
    Y allí donde la malicia anudaba previamente, seguramente ahora estará multiplicada y desaforada. Pensemos solamente en los casos de abuso o violencia dentro del hogar y sus consecuencias.
    Sin contar con los terribles aprovechadores, estafadores, manipuladores y otros que hacen un carnaval para enriquecerse.

    Los pensamientos se corroen por las emociones trastornadas.
    Las paranoias conspiratorias aturden como afecciones respiratorias.
    Mientras algunos buscan verdaderas soluciones, otros se caen en pozos de creencias y negación.
    La falta de contacto humano, el encierro, la duda por el futuro, el miedo a la muerte, la desesperación por la pérdida de los ingresos, el no contemplar con claridad una solución, van agobiando a la mente.
    La soberbia, el descontrol, la infamia, la mentira desplazan al razonamiento, a la prudencia, al afán de crecer aprendiendo.
    Los moldes que aprisionan la personalidad se endurecen, se llenan de gruesas costras para proteger el Sistema de Creencias que ya de por sí nos mantiene prisioneros de manera habitual.

    Es momento ideal para que toda clase de timadores hagan su festival y obtener poder y riquezas.
    Supersticiones y religiones pregonando sus fines del mundo, sus salvaciones místicas, sus promesas mágicas.
    Las figuras religiosas clamando a dioses, como si eso tuviera algún efecto más allá de lo psicológico.
    En tanto que los pocos que comprenden la diferencia fundamental entre religión y espiritualidad, siguen clamando en el desierto.
    La noche avanza sobre la conciencia de la espiritualidad, cubriéndola con el manto de la necedad valorada como sagrada.

    Todo ello provocado por un virus ridículamente pequeño, sin vida, sin conciencia, sin destino, sin objetivo.
    Al que se suma el EGO, causante de la mayor parte de los desastres aquí rápidamente señalados.

    Por supuesto que hay rayos resplandecientes y no todo es horror.
    Pero tratar de la parte saludable no era la intención de este estudio.

    Si te ha servido de algo, puedes colaborar para que el mensaje se siga difundiendo y expandiendo.
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  • El poder del humano

    La mayoría de los que lean estas líneas durante el final de marzo 2020 podrán estar de acuerdo conmigo que ninguno imaginaba, ni siquiera en sus más extraños delirios, que podríamos estar en esta situación.
    El humano parecía una ola imparable, dueño del universo.
    De repente, como sin darnos cuenta, pasamos a estar recluidos, limitados más de lo habitual.
    Algunos perdieron sus trabajos, o están en riesgo de ello.
    Otros se han enfermado, y mucho más le tienen miedo al virus y sus consecuencias.
    El mundo de los humanos está totalmente trastocado, por lo que algunos están hablando de “la nueva normalidad”.
    Una en la cual el asilamiento es amplio, el distanciamiento social.
    La incertidumbre por el mañana.
    Las ganas de salir, pero quedarse.
    Los conflictos de la convivencia.
    La creatividad para resolver lo que antes estaba asumido como normal.
    Mientras el mundo que construimos con tanto orgullo en pocas décadas, se está derrumbando.
    No es la sociedad capitalista la que está en picada, es la humanidad tal y como la conocemos. De hecho, quizás parte del rescate venga desde el capitalismo, ¿quién lo sabe?
    En tanto, los charlatanes y piratas de la fe en vez de asumir su idiotez, malicia e impotencia, en su gran parte se están enriqueciendo a causa del miedo e ignorancia de su público.
    Las cosas están cambiando, pero, ¿qué pasará cuando la pandemia se dé por resuelta?
    Nadie puede saberlo.
    Y todo esto a causa de un virus que mide nada, que piensa nada, que siente nada, que puede muy poquitas cosas en su no-vida (ya que no es un ser vivo).
    Por otra parte, imagínate que este virus se propagara tan ferozmente como lo hace, pero en lugar de que mueran unos pocos (comparativamente al número de los infectados, porque igual un solo muerto ya es muchísimo) terminara con una muerte agresiva e imparable. ¡Dios no lo permita!
    Serían millones de muertos en pocos días, quedaría diezmada o desaparecida la humanidad.
    ¿Y quién te dice que eso no pueda pasar dentro de un par de semanas?
    Por ahora queda darnos cuenta de lo poderosos que somos como sociedad, la grandeza de la humanidad.
    Al mismo tiempo, la terrible debilidad que nos envuelve a cada momento y que se ha hecho patente ahora.
    Es momento de aprender, de ser creativo, de curarse, de curar a la sociedad, de construir una nueva realidad.
    Volviendo al viejo saludo de mi parte: a construir shalom, con acciones internas y externas de bondad y justicia.
    Que nuestros pensamientos, palabras y hechos solo sean de construcción de shalom.
    ¿Qué otra cosa nos queda?

  • El mistater para doblegar al Coronavirus

    Comunidad Israelita Sefaradí del Uruguay
    Comunidad Israelita Sefaradí del Uruguay

    אֵל מִסְתַּתֵּר בְּשַׁפְרִיר חֶבְיוֹן הַשֵּׂכֶל הַנֶּעְלָם מִכָּל רַעְיוֹן
    עִלַּת הָעִלּוֹת מֻכְתָּר בְּכֶתֶר עֶלְיוֹן כֶּתֶר יִתְּנוּ לְךָ יְיָ

    בְּרֵאשִׁית תּוֹרָתְךָ הַקְּדוּמָה רְשׁוּמָה חָכְמָתְךָ הַסְּתוּמָה
    מֵאַיִן תִּמָּצֵא וְהִיא נֶעְלָמָה רֵאשִׁית חָכְמָה יִרְאַת יְיָ

    רְחוֹבוֹת הַנָּהָר נַחֲלֵי אֱמוּנָה מַיִם עֲמֻקִּים יִדְלֵם אִישׁ תְּבוּנָה
    תּוֹצְאוֹתֶיהָ חֲמִשִּׁים שַׁעֲרֵי בִינָה אֱמוּנִים נוֹצֵר יְיָ

    הָאֵל הַגָּדוֹל עֵינֵי כָל נֶגְדֶּךָ רַב חֶסֶד גָּדוֹל מֵעַל שָּׁמַיִם חַסְדֶּךָ
    אֱלֹהֵי אַבְרָהָם זְכֹר דָבָר לְעַבְדֶּךָ חַסְדֵי יְיָ אַזְכִּיר תְּהִלּוֹת יְיָ

    מָרוֹם נֶאְדָּר בְּכֹחַ וּגְבוּרָה מוֹצִיא אוֹרָה מֵאֵין תְּמוּרָה
    פַּחַד יִצְחָק מִשְׁפָּטֵנוּ הָאִירָה אַתָּה גִּבּוֹר לְעוֹלָם יְיָ

    מִי אֵל כָּמוֹךָ עוֹשֶׂה גְדוֹלוֹת אֲבִיר יַעֲקֹב נוֹרָא תְהִלּוֹת
    תִּפְאֶרֶת יִשְׂרָאֵל שֹׁמֵעַ תְּפִלּוֹת כִּי שֹׁמֵעַ אֶל אֶבְיוֹנִים יְיָ

    יָהּ זְכוּת אָבוֹת יָגֵן עָלֵינוּ נֵצַח יִשְׁרָאֵל מִצָּרוֹתֵינוּ גְאָלֵנוּ
    וּמִבּוֹר גָּלוּת דְּלֵנוּ וְהַעֲלֵנוּ לְנַצֵּחַ עַל מְלֶאכֶת בֵּית יְיָ

    מִיָּמִין וּמִשְּׂמֹאל יְנִיקַת הַנְבִיאִים נֶצַח וָהוֹד בָּהֶם נִמְצָאִים
    יָכִין וּבֹעַז בְּשֵׁם נִקְרָאִים וְכָל בָּנַיִךְ לִמּוּדֵי יְיָ

    וִיסוֹד צַדִּיק בְּשִׁבְעָה נֶעְלָם אוֹת בְּרִית הִיא לְעוֹלָם
    מַעְיַן הַבְּרָכוֹת צַדִּיק יְסוֹד עוֹלָם צַדִּיק אַתָּה יְיָ

    נָא הָקֵם מַלְכוּת דָּוִד וּשְׁלֹמֹה בַּעֲטָרָה שֶׁעִטְּרָה לוֹ אִמּוֹ
    כְּנֶסֶת יִשְׂרָאֵל כַּלָּה קְרוּאָה בִּנְעִימוֹת עֲטֶרֶת תִּפְאֶרֶת בְּיַד יְיָ

    חָזָק מְיַחֵד כְּאֶחָד עֶשֶׂר סְפִירוֹת מַפְרִיד אַלּוּף לֹא יִרְאֶה מְאוֹרוֹת
    סַפִּיר גִּזְרָתָם יַחַד מְאִירוֹת תִּקְרַב רִנָּתִי לְפָנֶיךָ יְיָ

    El mistatter beshafrir jevion hassejel hanne’lam mikkol ra’ion ‘illat ha’illot mujtar bejeter elion keter ittenu leja Adonai

    bereshit torateja hakkedumah reshumah jojemateja hassetumah me’ain timmatze vehi ne’lamah reshit jojmah ir’at Adonai

    rejovot hannahar najale emunah maim amukkim idlem ish tevunah totze’oteha jamishim sha’are vinah ‘emunim notzer Adonai

    ha’El haggadol eine jol negdeja rav jesed gadol me’al shamaim jasdeja
    Elohei Avraham zejor davar le’ovdeja jasde Adonai azkir tehillot Adonai

    marom ne’dar bejoaj ugevurah motzi orah me’ein temurah pajad itzjak mishpatenu ha’irah ‘attah gibbor le’olam Adonai

    mi El kamoja oseh gedolot ‘avir ia’akov nora tehillot tif’eret isra’el shomea tefillot ki shomea el evionim Adonai

    Iah zejut avot iagen alenu Netzaj Ishra’el mitzarotenu ge’alenu umibbor galut delenu veha’alenu lenatzeaj al melejet bet Adonai

    miiamin umissemol ienikat hanvi’im netzaj vahod bahem nimtza’im ajin uBo’az beshem nikra’im vejol banaij limmudei Adonai

    visod tzaddik beshiv’ah ne’lam ‘ot berit hi le’olam ma’ian habberajot tzaddik iesod olam tzaddik attah Adonai

    na hakem maljut david ushelomoh ba’atarah she’itterah lo immo keneset isra’el kallah keru’ah bin’imot ‘ateret tif’eret beiad Adonai

    jazak meiajed ke’ejad eser sefirot mafrid alluf lo ir’eh me’orot sappir gizratam iajad me’irot tikrav rinnati lefaneja Adonai

    No te escondas debajo de un dosel oculto, la inteligencia desaparece de cada idea. La conexión de las conexiones está envuelta en la corona de los [mundos] anteriores.

    Te darán, oh Dios, una corona. Al principio, tu antigua Torá está registrada con tu sabiduría bloqueada; de nada lo encontrarás y luego desaparece.

    Primero hay sabiduría, el temor de Dios. Las calles de los ríos, que fluyen con fe, las aguas profundas diluirán la comprensión de un hombre, sus resultados son cincuenta puertas de comprensión, entrenamiento de Dios:

    El gran Dios, mis ojos son tu objeción, mucha bondad es grande √ en el cielo es tu bondad, Señor de Abraham, recuerda a tu siervo, la bondad de Dios recordaré las alabanzas de Dios:

    Levántate con fuerza y ​​coraje, encuentra su luz de la nada, uno se reirá del miedo, nuestras oraciones serán iluminadas. Tú, oh Dios, eres un héroe para siempre.

    Lo que es como tú, Dios, que hace grandes cosas, poderoso es Jacob, terribles [buenas] son ​​sus alabanzas, esplendor de Israel que escucha oraciones, porque Dios escucha a los necesitados:

    Oh Señor, deja que los logros de nuestros padres nos protejan, alejen a Israel de sus problemas y nos rediman. Y desde el pozo del exilio fuimos diluidos y criados, para salir victoriosos de la obra de la casa de Dios:

    Desde la derecha y desde la izquierda se nutrió a los profetas, Netzach y Hod, de ellos se encuentran, Iajin y Boaz en nombre de los llamados, y todos sus hijos aprenden Torá:

    El fundamento del justo se ha ido, una señal del pacto es para siempre, una especie de bendición, el justo es un fundamento del mundo. Justo, tú eres, oh Señor:

    Vuelva a establecer los reinos de David y Salomón, con la belleza con la que su madre lo adornará, el congreso de Israel se consume, se convoca con agrado, adornado con la gloria de la mano de Dios:

    Sé fuerte y únete como uno de los diez Sephirot, y separate para que mil no vean las luces, una luz brillante son todas las luces brillantes apagadas. Que mi canción se acerque a ti, oh Señor.

  • Los caminos para expresar la identidad espiritual

    La identidad espiritual judía encuentra algunos canales para expresarse:

    • estudio de Torá

    • cumplimiento estricto de la halajá

    • acciones de tikún olam (solidaridad, justicia social, paz, estabilidad económica, oportunidades equitativas, etc.)

    • fervor en las conductas que conectan directamente con Dios y Sus cosas

    • filosofía de cuestiones espirituales

    • perfeccionamiento interior del hombre y la sociedad

    • vivencia de la espiritualidad en lo mundano (con su vertiente que sabe del Eterno, la agnóstica y hasta la atea)

    • desvaríos místicos

    ¿Cuál es, o cuáles son, tus caminos preferidos para expresar tu identidad espiritual judía?

    Y, si no eres judío, entonces ve cómo se aplica a tu realidad noájica y responde a la pregunta si tienes ganas.

    Y ya que estamos a horas de celebrar Purim, ¿cómo conectas este estudio con este día tan importante?