Categoría: Ética

  • Parashat Vaishlaj 5765

    Tu felicidad depende de ti

    En nuestra parashá se testimonia:

    "Iaacov se quedó solo"
    (Bereshit / Génesis 32:25)

    El Midrash (Otzar HaMidrashim 222) establece que así como Hashem está solo, también solo estaba Iaacov (y solo está el Pueblo elegido entre las naciones, ver Bemidbar / Números 23:9).

    A partir de esta comparación que plantean nuestros Sabios,
    aprendemos que la soledad
    no es solamente un estado pesaroso (Bereshit / Génesis 2:18),
    sino que también cuenta con un aspecto positivo,
    pues es una forma de emular y adherirse al Eterno (Devarim / Deuteronomio 13:5).

    Sin embargo,
    se debe ser muy cauteloso en las conductas personales,
    para no pasarse del límite equilibrado y saludable,
    esa raya que separa la soledad edificante
    de la soledad de la muerte.
    La soledad edificante
    es el espacio y el tiempo que nos damos para reflexionar, para auto-conocernos, para descubrirnos en todas nuestras capacidades y potencialidades.
    Es también la ocasión para fortalecernos para reingresar inmediatamente al trato fraterno con nuestro prójimo.
    Ésta es la soledad que es como la inspiración, que se introduce hasta las entrañas; para luego permitir a la persona expandirse generosamente y devolver afablemente al entorno lo que corresponde (Devarim / Deuteronomio 33:28).
    Por su parte,
    la soledad de la muerte,
    es aquella que aparenta ser una muerte en vida.
    Cuando la soledad carcome los fundamentos del ser,
    cuando la separación del prójimo es usada como escudo para no involucrarnos sentimentalmente con nadie, y de esa manera pretender vivir protegidos de pesares y decepciones.
    La soledad de la muerte es también aquella de la que no se cosechan frutos positivos,
    sino solamente frío, miedo, lejanía, apatía, indiferencia, desesperación por sentir una caricia o una palabra…
    En esencia, ésta es la pesarosa soledad que nace de la soberbia del corazón (Iejezkel / Ezequiel 33:28).

    Este rasgo, el de ser capaz de confrontar la soledad de modo edificante, fue lo que ayudó al patriarca Iaacov para salir victorioso de los sucesivos embates que le puso la vida, que como sabemos, fueron numerosos y complicados.

    Esto fue también un gran atributo del abuelo de Iaacov, nuestro primer patriarca Avraham: él fue llevado a la soledad a causa de sus ideales y convicciones espirituales (Bereshit / Génesis 12:1), y en la soledad reencontró el camino hacia la Verdad, apartándose de la podredumbre de la idolatría. Y en esa misma soledad Avraham halló el sendero que lo aproximó a su prójimo, y lo hizo un hombre afable, receptivo y protector (Bereshit / Génesis 18:2).

    A partir de esto, el rabino Ierujem Levovitz nos dice que podemos comprender la bien conocida mishná en Avot (4:1), aquella que dice que:

    • "sabio" es el que aprende de todos,

    • "fuerte" el que conquista sus impulsos negativos,

    • "rico" el que está feliz con su porción y

    • "honorable" el que honra a los otros.

    Todas esas buenas cualidades están bajo el propio control, y pueden ser alcanzadas sin la intervención de nadie más.
    Se alcanzan "en soledad".

    Esto significa que:

    • si quiero sabiduría, no dependo de que otro me quiera enseñar o no;
                    sino que me adhiero a que yo esté dispuesto a descubrir aquello que el otro me está enseñando;

    • si quiero poder, no dependo de someter a otros, o de alcanzar un rango elevado en una organización;
                    sino que me adhiero a la propuesta de que yo esté con ánimo como para acatar los límites saludables, y me proponga no traspasarlos;

    • si quiero fortuna, no dependo de unos papeles en una cuenta bancaria, ni de la adquisición de placeres materiales;
                    sino que me adhiero a reconocer la dicha que está escondida junto a mí, en mí, esa riqueza que suele pasar desapercibida a causa del desesperado afán y ambición;

    • si quiero honor, no dependo de la lisonja o el aplauso foráneo;
                    sino que me adhiero a estimarme en mi real valía, de quererme como hijo del Eterno, y respetarme como lo que soy, una joya en la corona del Eterno.

    Ahora algunas puntualizaciones:

    1. Recuerde que la soledad es un rasgo positivo en tanto lleve a conocerse más y mejor.

    2. Recuerde que la soledad es positiva cuando es un valle entre dos picos de sincera fraternidad.

    3. Recuerde que es un camino al pecado el vivir de fantasías, y no de ejercer nuestras capacidades en la realidad.

    4. Recuerde que una de las tareas de la persona en Este Mundo, es la de servir de canal para las bendiciones de lo Alto. Recibir para dar con armonía.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    El adinerado padre quiso dar una lección a su hijo, por eso lo llevó para que pasara un par de días en casa de una familia campesina.

    Antes de dejarlo le dijo: Quiero que prestes atención para que aprendas cómo vive la gente pobre. Es importante que lo hagas.

    Al regresar, un par de días más tarde, el padre preguntó al niño: ¿Qué te pareció la experiencia?
    – Buena -contestó el hijo.
    – ¿Aprendiste algo? -insistió el padre.
    El hijo contestó:
    1.- Nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro.
    2.- Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos, plantas y otras bellezas.
    3.- Nosotros tenemos lámparas eléctricas y ellos se alumbran con las estrellas y la luna.
    4.- Nuestro patio llega hasta la calle y el de ellos al horizonte.
    5.- Que nosotros compramos nuestra comida y ellos, siembran y cosechan la de ellos.
    6.- Nosotros apenas si oímos algo por encima de escapes de autos, bocinas y gritos y ellos escuchan una sinfonía de pericos, ranas, sapos, y otros animalitos.
    7.- Nosotros cocinamos a gas y ellos, hmmmm, en fogón de leña.
    8.- Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas y ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.
    9.- Nosotros vivimos enchufados al celular, a la PC, a la TV y ellos están conectados a la vida, al cielo, al sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su familia.
    El padre quedó impactado por la profundidad de su hijo,.y entonces el
    hijo terminó:
    Gracias papá, ¡gracias por haberme enseñado lo pobres que somos!

    El Baal Shem Tov solía decir: “En la Mishná se nos dice: ‘¿Quién es rico? el que está contento con su porción’. No esta escrito “con su dinero” sino “con su porción”, eso significa que que es rica la persona que está contenta con sus asuntos, de la forma en que el Eterno se los envía”.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se relaciona el relato con el comentario a la parashá que hemos brindado?

    • ¿Cuál es su porción?

    • El enemigo en mí
      "Pensar que no le importamos a otra persona, nos lleva a odiarla. (Ocurre que…) Viene Amalec (nuestros impulsos negativos) para decirle al hombre: “A él no le importas, que a ti no te importe acerca de él”. "
      (Rab Shlomo Carlebaj, "Desde lo profundo del corazón").

      • ¿Qué lo ha llevado a usted ha rechazar a aquellos que rechaza?

      • ¿Por qué le parece que "Amalec" sea un símbolo de las tendencias negativas de nuestro corazón?

      • ¿Cómo se puede combatir a "Amalec" para que haya paz y armonía entre las personas?

    • Dónde poner el acento
      "Cuando un judío vive hundido en un mar de preocupaciones, esto lo lleva a no tener el tiempo necesario para ocuparse de acercar la llegada del Mashiaj. Debido a ello Soberano del Mundo yo te pido: quítale todas las preocupaciones al pueblo de Israel. Cuando eso suceda, ellos van a tener más tiempo para poder dedicarse a traer al Mashiaj"
      (Plegaria del Jozé de Lublín).

      • ¿Por qué cree usted que la liberación de las penurias económicas podría ser una puerta para atraer la Era Mesiánica?

      • Si Dios es Bueno y Justo, ¿a qué se debe que exista miseria en el mundo?

      • ¿Cómo puede usted contribuir en la tarea de redimir al mundo?

  • Parashat Vaishlaj 5764

    El temor de Iaacov

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada Vaishlaj ("Envió") que es la octava del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit , conocido en español como "Génesis").

    Iaacov eleva su angustiosa plegaria al Eterno:

    "Rescátame, Te lo ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav [Esaú], porque le temo. No sea que venga y me mate, madre junto con hijos."
    (Bereshit / Génesis 32:12)

    ¿Cómo podemos entender correctamente este pedido, y el temor que aparenta estar en su base?
    ¿Acaso Iaacov no era el que supo vencer a las triquiñuelas y maldades de su tío/suegro Labán?
    ¿Acaso Iaacov no fue el que prosperó en tierra aramea, a pesar de tener todos los aspectos materiales en su contra?
    ¿Acaso Iaacov no es el que luchaba contra enviados celestiales y contra personas, y vencía?
    Y especialmente, ¿acaso Iaacov no era aquel que había recibido en varias oportunidades la bendición de parte de Dios, en la cual se le prometía abundancia, vida, trascendencia?
    ¿Cómo este Iaacov, que es un luchador y vencedor, de pronto parece ser una aterrorizada criatura trémula ante la idea de su encuentro con su feroz hermano?

    Si comprendemos lo que está pasando en la mente, y en la vida, del patriarca, reconoceremos en Iaacov dos temores bien fundados.
    Él no está temeroso por lo que materialmente le pueda hacer su hermano.
    En todo caso, ¡teme lo que él pueda hacerle a Esav!
    Iaacov sabe, sin dudas, que él está en condiciones de acabar con su hermano, pero, no quiere llegar al extremo de tener que hacerlo.
    Prefiere que la situación se resuelva de manera pacífica, pues, si Esav lo instiga y ataca, Iaacov se defenderá y terminará prevaleciendo.
    Iaacov es paciente y poderoso, no desea la lucha, aborrece la contienda, detesta el derramamiento de sangre.
    Pero, tiene los recursos como para acabar con su enemigo, si es que éste lo obliga a defenderse con todo.
    Así que, Iaacov ruega a Dios para poder resolver las cosas por la vía del entendimiento, y no a través de demostraciones de su poder.
    Y, Iaacov teme otra cosa.
    Teme por la espiritualidad de sus descendientes.
    Iaacov confía lo suficiente en sí mismo, y más todavía en las promesas de Dios.
    Por lo cual, él sabe que ninguna herida no mortandad le causará Esav a él o a sus descendientes.
    Pero, también sabe que Esav (así como sus descendientes) son maestros del engaño.
    Se disfrazan como piadosos, pero su corazón es infernal.
    Hablan con dulces palabras, y cargan pensamientos y sentimientos de aniquilación.
    Se hacen pasar por puros, y son acérrimos enemigos de la verdad, la justicia y la vida.
    Se denominan "santos", y aborrecen al Santo.
    Hacen creer que son judíos o gentiles fieles a Dios, y son portadores de la palabra inmunda de la idolatría.
    Así que Iaacov teme por sus hijos.
    Teme que Esav los engatuse.
    Pues, el daño espiritual es muchísimo más grave y difícil de restañar que el daño material.

    Por esto ora Iaacov, para encontrar una salida que no le obligue a liquidar a su hermano, y para que no se apeguen sus hijos a las doctrinas ajenas de perdición eterna.

    Hoy, nosotros, los que seguimos siendo Iaacov/Israel, debemos orar para:
    1- que nuestro enemigos no actúen con afán de erradicarnos, para que no tengamos que defendernos y destrozarlos (tal como ocurre con los terroristas que asesinan inocentes en Israel, y que luego, los mismos terroristas sedientos de sangre lloran y protestan porque son devueltas sus arteras maldades con justa retribución).
    2- que los que se dicen nuestros amigos, y son nuestros más acérrimos enemigos, dejen de tratar de asimilarnos a los sucios credos y prácticas de Esav (tal como ocurre, por ejemplo, con todos los que son misioneros y propaladores de la religión del falso mesías/dios).

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relato

    Iankev estaba al borde de un viaje crucial para su vida, sin embargo, en su corazón tenía dos temores que le consumían horas y horas de desvelos.
    El primero de los temores era a que el barco naufragara.
    el segundo, a que los cambios que se avecinaban terminaran siendo demasiado trabajosos, y que sufriera mucho para conseguirlos.
    Tanto devanaba sus sesos con estos pensamientos, que finalmente una noche tuvo un agitado sueño.
    A la mañana siguiente, mal dormido y consternado quiso conocer el significado de ese sueño.
    Él presumía que debía ser una especie de sueño premonitorio, una pequeña profecía a su favor.
    No sabiendo a quien recurrir, recordó el anuncio visto al pasar en el periódico: ‘Clarividencia, Tarot, Cartas angélicas, Sueños proféticos. Comunicarse con el sacerdote tal y cual en tal dirección‘.
    Iankev sabía que consultar con esta clase de personas es un pecado, y que suele llevar a conductas muy dañinas, pero, era tanta su desesperación, su desconsuelo, que sin mediar mucho se encontró frente a frente con el estrafalario brujo.
    Al rato de confesarle sus temores referidos al viaje, le cuenta el sueño en cuestión: ‘Soñé que iba en un barco, que más bien parecía una lancha agujereada. El día soleado de pronto se hizo tormentoso. Una ola inmensa arrancó partes del barco. Me sentía desnudo, tal como desnudo estaba quedando el barco. Al rato, el agua me rodea. Brota a borbotones no sé de dónde, creo que debajo de mis pies. Finalmente me ahogo. Fue horrible….’
    El brujo interpretó el sueño del hombre con una ominosa predicción: ‘No viaje en el barco, pues morirá en la travesía’.
    El ingenuo hombre aceptó la tal supuesta interpretación, y canceló su viaje, perdiendo así una posibilidad única de progresar en la vida.

    A los dos días se entera de que el barco en el cual iba a viajar, tuvo un fatal accidente, se fue a pique en mitad del océano y se duda de que haya sobrevivientes.
    Impactado por la noticia, y en parte feliz también, corre el hombre a la sinagoga, ya que quiere hacer la bendición para aquellos que se salvan de una fatalidad.
    Antes de proceder a la bendición, el rabino le pregunta: ‘Iankev, ¿por qué dirás hagoimel si  no has tenido accidentes, ni operaciones, ni viajes, ni nada parecido?’
    Y el hombre cuenta al rabino acerca de su sueño profético, de la revelación de parte del brujo, y de su ánimo agradecido para con Dios que le envió ese mensaje salvador.
    El rabino lo mira detenidamente, y entonces le dice: ‘Iankev, Iankev. Si hubieras estado en el barco, y no hubiera pasado nada, ¿qué explicación te hubiera dado el malvado brujo?’
    Iankev le responde: ‘No sé… quizás que me salvé porque ya conocía acerca de lo que estaba en mi destino…’
    El rabino dice: ‘Ah, entonces hubiera acertado el brujo en su interpretación, aunque no te hubieras ahogado… que interesante… ¿y si hubieras estado allí y se hundía, qué hubiera dicho?’
    Iankev responde: ‘Pues, que había acertado exactamente en la interpretación, ¿no?’
    Rabino: ‘Claro que esa hubiera sido su afirmación. Como verás, sea cual hubiera sido tu destino, si abordabas ese barco siempre el brujo podía decir que había acertado.’
    Iankev: ‘¡Oh, es cierto! ¡Qué buen timador este brujo! Ya que, diga lo diga, siempre tiene la razón’.
    Rabino: ‘Sí, él te hace parecer que tiene la razón. Pero, mira: él predijo que te hundirías con el barco y morirías. El barco se hundió pero tú ni siquiera lo abordaste. Lo que significa que se equivocó.’
    Iankev: ‘¡Es cierto! ¿Cómo pude ser tan tonto como para confiar en un mentiroso y estafador tan grande?’
    Rabino: ‘Porque tú querías ser engañado, mi bien, tú querías ser engañado…’

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Qué quiso decir el rabino con que Iankev quería ser engañado?

    • El Talmud establece algo bastante extraño: "El cumplimiento de un sueño depende del modo en que fue interpretado" (Berajot 55b).
      ¿Qué gran verdad se esconde detrás de esta frase?
      ¿Puede dar algún ejemplo personal de cómo la interpretación de un sueño ha dado lugar a una conducta determinada?
      ¿Cuál hubiera sido la conducta si exactamente al revés hubiera sido la interpretación?

    • En la misma página talmúdica se expresa: "La persona sueña con aquello que está rondando su pensamiento/sentimiento".
      A la luz del relato que hemos brindado, ¿cómo se puede interpretar este versículo?
      ¿Recuerda algún sueño y el pensamiento/sentimiento que lo motivó?
      ¿Le ha servido para algo interpretar sus sueños?

  • Parashat Vaishlaj 5762

    Pasos perdidos

    Está escrito en la parashá: "Aquel día regresó Esav [Esaú] por su camino a Seír."
    (Bereshit / Génesis 33:16)

    El pequeño Jami no se destacaba ni por su ingenio, ni por su rapidez mental, pero, a veces era ágil obedeciendo.
    En una ocasión la madre le pidió que fuera  al almacén a comprar una bolsa con un kilo de pasas de uva, pues quería preparar una torta para la familia.
    Y Jami, obediente como a menudo, dejó inmediatamente sus tareas para cumplir el pedido.
    El almacenero que conocía la impulsiva naturaleza del niño, al darle la bolsa repleta de pasas, le recordó: ‘Llévalas con cuidado, aprieta bien arriba, para que no se te caiga ninguna.’
    Jami sonrió y confianzudo salió presuroso al encuentro de su madre.
    Había recorrido dos de las cuatro cuadras, cuando una anciana lo intenta detener: ‘Niño, espera…’
    Y Jami, a pesar de ser obediente y respetuoso de los mayores, quería cumplir lo más pronto posible su encargo, así que saludó con la cabeza a la señora, y sin parar continuó andando. Mientras se alejaba, alcanzó a oír que la señora decía algo como: ‘… la bolsa…’
    Jami no entendió mucho, pero por ser respetuoso y obediente presionó con más vigor la boca de la bolsa.
    A la cuadra siguiente, es su tío el que lo detiene: ‘Jami querido… ¿a dónde vas corriendo?’
    – Mamá me espera, le llevo estas pasas de uva -dijo señalando su bolsa.
    – Jami, no sé si te diste cuenta que estás perdiendo pasas con cada paso que das… ¡mira! -le dijo haciéndolo girar.
    Y, efectivamente, por lo que fuera el camino de niño se extendía un reguero de pasas.
    ‘Ay, no’ -fue lo único que se escuchó de Jami, que salió disparado hacia atrás para recoger cada una de sus pasas perdidas. Y levantaba cada una, y así como estuviera, limpia, sucia, pisoteada, etc., la introducía a la bolsa. Y retornó las tres cuadras hasta la puerta del almacén, y a cada paso… una pasa era recogida. Feliz de haberse recuperado de su torpeza inicial, giró para regresar junto a su madre con el pedido (bastante mugriento, por cierto)… y se encontró con otro camino tapizado de pasas caídas tras sus pasos… pues, ¡no se había preocupado por cerrar el agujero por el cual caían una a una las pasas!

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

    Destellos de la parashá

    Sidrá 8ª sidrá de la Torá y 8ª del sefer Bereshit / Génesis. Entre los versículos 32:4 y 36:43.
    La Haftará se lee de Hoshéa / Oséas 11:7 – 12:12.

    En esta parashá nuestro patriarca Iaacov tiene dos encuentros.
    Uno el esperado y temido con su hermano Esav. En este encuentro, luego de años de discordia y amenazas, los hermanos aparentemente aprenden a convivir en tolerante vecindad.
    Pero, también Iaacov tuvo un encuentro de índole diferente, pues, la noche previa a la cita con su hermano, Iaacov luchó con un enviado de Dios.
    Algunos identifican a este personaje con la Conciencia de Iaacov.
    Es decir, que Iaacov se encontró a sí mismo, y lo que vio no le agradó, por lo que luchó para limar los aspectos negativos en su personalidad, y poder acercarse un poco más a lo que podía llegar a ser.
    De este encuentro consigo mismo, renace Iaacov con otro modo de encarar al Mundo, y con un nuevo nombre, por el cual somos sus descendientes conocidos: Israel.
    Este nombre resume las cualidades positivas de los otros patriarcas y las matriarcas, dando a entender que con Iaacov/Israel se ha llegado a la síntesis de persona de bien:
    I – Itzjac (compromiso, entrega, fidelidad a la tradición)
    S – Sará (orden, gobierno, estrictez, compañerismo)
    R – Rivká (espíritu emprendedor y aventurero, ingenio), Rajel (romanticismo, sentimientos, solidaridad)
    A – Avraham (originalidad, rebeldía, confianza, bondad, justicia, respeto)
    L – Lea (ánimo luchador, esperanza, sed de progresar, humildad)

  • Parashat Vaietze 5771

    Parashat Vaietze 5771

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    Shabbat Kislev 6, 5771 – 13/11/2010

    PARASHÁ: VAIETZE

    Parashá: Bereshit / Génesis 28:10 – 32:3

    Haftará: Hoshea / Oseas 12:13 – 14:10

     

    Algunos conceptos, preceptos o valores de la parashá

    1. Mensajes en los sueños.

    2. La Tierra Prometida a la nación judía.

    3. Ser agradecidos.

    4. La antigüedad del diezmo.

    5. El valor de la honestidad.

    6. Buscar el medio vaso lleno en toda ocasión.

    7. Confiar pero no dejar de ser precavidos.

    8. Confianza en el Eterno.

    9. El bien de la felicidad, que se obtiene como derivado de acciones buenas y no se consigue directamente.

    10. Construir Shalom como primera opción siempre.

    "Lea concibió y dio a luz un hijo, y llamó su nombre…"
    (Bereshit / Génesis 29:32)

    Lea, la matriarca de Israel, pone nombres sensitivos a sus dos primeros hijos: Reubén y Shimón; en alusión al que "mira" y al que "escucha".

    Y en verdad, el Eterno miraba y escuchaba la amargura de corazón que tenía Lea, y por eso la fortalecía.

    Nosotros también podemos hacer el intento de estar atentos para reconocer el estado de ánimo de nuestro compañero, y hacer lo posible para auxiliarlo desinteresadamente.

    Especialmente si nuestro prójimo no sabe o no puede verbalizar sus sentimientos.
    Es esta persona la que más precisa de nuestra mano tendida, de nuestro respeto, de nuestro afecto, de nuestro silencio comprensivo.

     

    Enseñanza para comentar y pensar: La maceta vacía

    Los postulantes se presentaron ante el llamado público del rey como pretendientes al cargo de “Primer Consejero del Reino”, contrato jugoso, prominente y de primerísimo nivel que era codiciable hasta por el más humilde.
    Alguno trajo su Currículo Vitae, ese vino cargado de cartas de recomendación, aquel portaba con orgullo su apellido, esotro se decía perito en tal difícil materia de gobierno, y así unos y otros fueron atraídos por el ofrecimiento de engrandecimiento.

    Pero el rey no entrevistó a ninguno, ni eligió “a dedo” o por altisonancia de nombres, ni encargó la selección a los caros expertos en recursos humanos que oficiaban en sus filas; sino que personalmente dio una semilla con la consigna de que en tres meses él elegiría a aquel que cultivará la mejor.

    Pasado el lapso, algunos (pero no todos) regresaron a las salas palaciegas, cada uno con la esperanza de hacerse acreedores al reconocimiento y el premio anhelados.
    Cada uno de los presentes se mostraba orgulloso de la hermosa planta que había logrado cultivar en tan breve tiempo.

    Pero, allí al fondo, como perdido ente los dichosos y envidiosos contendientes, se encontraba un joven sencillo, que en silencio acarreaba una maceta vacía.
    No faltaba el jactancioso que aprovechaba para burlarse del muchacho y su feraz obra.
    El joven no se apenaba por ello, ni daba excusas, ni evitaba la crítica, sino que honestamente admitía su fracaso, pues, por más que había procurado criar una lozana planta, nada había germinado de la tierra de su maceta.

    Se abrió la puerta y entró majestuoso el rey.
    Paseó rápidamente su mirada por entre las macetas tupidas y fragantes, sobre el festival de colores y aromas que hábilmente habían elaborado los pretendientes.
    Hasta que se detuvo en aquel tiesto deshabitado.
    El rey preguntó al joven qué había ocurrido, por qué no había planta para mostrarle.
    A lo que el muchacho respondió con humilde sinceridad que en ese tiempo había aprendido mucho sobre jardinería y acerca de leyes de la naturaleza, pero mucho más sobre virtudes humanas tales como la paciencia, el respeto y la perseverancia. Pero, por más destreza que esgrimiera, de la maceta no había conseguido arrancar vida. A pesar de lo cual, igualmente se sentía en deuda con el rey, por lo que vino a presentar su escaso éxito, sin desertar a la competencia.
    El rey agradeció al muchacho y continuó inspeccionando en silencio y con celeridad el resto de las macetas.

    Llegado el momento del veredicto, el rey anunció: “Deben saber que me sorprende vuestros resultados, pues a todos sin excepción se les entregó una semilla infértil.”
    Se oyeron murmullos, alguna tos nerviosa, pies iniciando un fugaz escape.
    El rey continuó: “Muchos no volvieron, supongo que por escasa tolerancia al fracaso. Otros, ustedes, los aquí presentes, han intentado engañarme presentándome resultados falsos, pretendieron ocultar con trampas sus frustraciones.”
    Aquí alguno intentó una tímida excusa, creo que fue el que se creía merecedor del cargo por ser hijo y nieto de tal apellido… como sea, el monarca obtuvo de inmediato el silencio para proseguir: “Solamente uno fue lo suficientemente honesto y valiente como para presentarse ante mí con el real resultado de su tarea: una maceta vacía, pero un corazón lleno de valores y una mente fértil en nuevos conocimientos.”

    De más está añadir que el rey confirió el importante cargo al joven de la maceta vacía.

     

    Preguntas para reflexionar

    1. ¿En qué áreas eres especialmente competente?

    2. ¿Sabes potenciar tus dones naturales?

    3. ¿Cómo reaccionas ante las frustraciones?

    ¡Les deseamos Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

    Textos originales de Yehuda Ribco y otros que son seleccionados de:

    1. "Un principio sin final", del Rabino Aarón Ribco

    2. “Aromas del Paraíso”, del Moré Yehuda Ribco

    Imágenes sin copyright tomadas de diversas fuentes.

     

    El material de esta publicación puede ser empleado libremente siempre y cuando se mencione el sitio SERJUDIO.com y el autor YEHUDA RIBCO.
    Se agradece notificar por email del uso de este texto.
    Recuerde colaborar con nuestra tarea, gracias.

  • Parasha Vaietze 5766

    Autenticidad para la vida

    En la parashá previa Itzjac, el segundo patriarca, le dice a su hijo mayor, a Esav:

    "-Tu hermano vino con engaño y se llevó tu bendición."
    (Bereshit / Génesis 27:35)

    Estaba refiriendo el anciano acerca de la estratagema empleada por Iaacov para obtener la herencia, la bendición patriarcal.
    Y sin dudas Itzjac emplea la palabra "engaño", en relación al acto cometido por Iaacov.

    Es que, es doloroso pero real reconocerlo: nuestro tercer patriarca lidió con la corrupción y la deshonestidad desde su infancia.
    Con razón o sin ella, él fue partícipe, en sus años mozos, de engaños y astucias y fue atormentado por ellos. (Sea por los resultados negativos de sus actos, sea por sus remordimientos, o sea por haber sido el también objeto de engaños de personas más arteras).

    Recordemos, sólo al pasar, como el nombre que le dieron en su nacimiento, "Iaacov", está vinculado lingüísticamente con lo "akov", con lo torcido, falto de rectitud, lo tortuoso, lo engañoso1.
    El nombre que la sociedad le dio a través de su madre le marcaba por la senda del equívoco, de la falta, de la desviación por caminos de falsedad.
    Resulta que, lo que recibimos como legado de nuestros mayores y de sus libretos que nos endilgan nos van predisponiendo para cumplir ciegamente esos mandatos.
    Si nos nombran como un perverso, entonces se nos está predisponiendo para actuar con perversión2.

    Entre engaños y estratagemas llegó nuestro antiguo patriarca a morar en el hogar del perverso Lavan, el arameo, y allí probó el amargo sabor de sentirse burlado y taimado.

    Y de a poco fue madurando y así aprendiendo a practicar la honestidad a pesar de las circunstancias y de la corrupción del ambiente en el cual él se movía.

    Sin embargo, cuando el patriarca laboraba con las ovejas, él procuraba el bienestar y la seguridad de cada una de ellas, aun cuando no eran de su propiedad. Eran del hombre que lo vejaba, pero igualmente Iaacov las criaba con dedicación y esmero, cual si fueran propias.

    De a poco, reflexionando en sus hechos del pasado pero por sobre todo analizando las experiencias traumáticas de su vida, Iaacov llegó a una convicción: la autenticidad es lo único que no puede corromperse.

    Esta insignia en su vida, el sumo aprecio y respeto por la verdad, se convirtió en piedra fundamental en el judaísmo.
    No es casual que uno de nuestros Sabios más grandes (Rabán Shimón ben Gamliel) enseñara: "En virtud de tres principios el mundo perdura; por la justicia, por la verdad y por la paz." (Pirkei Avot 1:18).

    Uno de los sostenes del mundo es la verdad, la única de los tres pilares que no admite medias tintas ni menoscabos.

    La manera humana de aspirar a la verdad es viviendo con autenticidad.

    Al momento en que Iaacov, el que había crecido predispuesto a lo torcido, encontró que la autenticidad es la mejor de las virtudes, pudo por fin re-encontrar a su esencia personal, a su Yo Auténtico. Tengamos presente que la Torá nos da un retrato de la esencia de Iaacov cuando dice:

    "Iaacov [Jacob] era hombre íntegro que solía permanecer en las tiendas."
    (Bereshit / Génesis 25:27)

    Tristemente la educación que vamos recibiendo y nos va formando la personalidad nos aparta de nuestra esencia espiritual, pero cuando logramos hallarla, por fin alcanzamos nuestra plenitud.

    Tenemos una historia (TB Macot 24a) de uno de los Sabios, Rav Saffra, quien era dueño de un negocio. Mientras estaba recitando el Shemá un comprador entró a su tienda. El hombre no se enteró de que el rabino estaba en medio del rezo y le ofreció un determinado precio por un producto. Como es obvio, el rabino concentrado en su vínculo sagrado con el Eterno no prestó atención ni respondió a la solicitud del varón.
    Éste pensando que el silencio del rabino significaba que no aceptaba el precio, duplicó su oferta. Pero obtuvo como respuesta nuevo silencio. Por lo cual nuevamente elevó el precio. Por fin el rav Saffra terminó el Shemá y se volvió hacia el hombre. Si bien podía quedarse con la última oferta, bastante elevada, le preguntó cuánto le había ofrecido en principio y la menor suma de dinero él requirió por el producto.
    ¿Por qué?
    El rav Saffra respondió: yo no te respondí por estar rezando, no como astucia para ganar más dinero. Si te acepto la última oferta sin dudas que tendré más plata, pero seré deshonesto.

    Esta historia verídica del Talmud nos hace comprender el estilo de vida de una persona realmente comprometida con la verdad, con la integridad que limpia de contención y negruras el alma.
    Quizás la autenticidad no lleve a obtener triunfos tal y como son considerados por la sociedad consumista y fanática del éxito, pero sin dudas que la autenticidad lleva a alcanzar el verdadero éxito, que es aquel que satisface el alma y puebla la vida de serenidad y gozo.

    Es que la autenticidad, el apego por la verdad en la cabal medida de las posibilidades, es el camino para apartarse del error y el pecado.

    Para comprender la razón de esto, les pido que recordemos los niveles del pecado, en orden de menor a mayor severidad adversa para el espíritu3:

    1. El que comete un pecado o error de manera involuntaria, a pesar de haber tomado las precauciones lógicas y posibles.
      Ejemplo: el que fue a un restaurante que ostentaba en su pared un documento de habilitación de kashrut emitido por una autoridad rabínica, y por tanto come con tranquilidad lo que le ofrecen. Sin embargo, el dueño del local no respetaba con precisión las normas y daba de comer alimentos que no eran kosher.
      La persona que los come está cometiendo un error involuntario, pero error al fin.

    2. El que peca a causa de su ignorancia, no siendo esta ignorancia adrede.
      Ejemplo: aquel judío que vive en algún remoto poblado escaso en judíos que ha sido educado como gentil y que por tanto no cumple con los preceptos, yerra y peca. No lo hace voluntariamente, ni con malicia, solamente motivado por su ignorancia.

    3. El que peca por comodidad, por encontrar más fácil el camino del pecado que el de la aplicación al cumplimento de los preceptos del Eterno.
      Ejemplo: la persona que sabe que en Shabbat no se debe andar en auto, tal como lo indica la pauta tradicional, pero le queda más cómodo asistir al templo en auto y con esa excusa comete el pecado.
      No lo hace por maldad ni con espíritu adverso, solamente es movido por su desgana.

    4. El que peca con ánimo antagónico a la Torá, a Dios, a los Sabios, a la Tradición.
      Ejemplo: el que sabe que es Iom Kippur y que no se debe comer, entonces y sólo por eso adrede come y se ufana de hacerlo.
      En su interior está el objetivo de contravenir por el placer de hacerlo, sin obtener otro beneficio.

    Pensemos un poco juntos.
    Una persona que tiene la actitud cotidiana de vivir con autenticidad, ¿en qué nivel de pecado tropezaría habitualmente?
    Seguramente que no pecaría adrede y por maldad, pues en su interior reconocería que no está actuando más que por resentimiento, con falta de amor hacia la vida.
    No pecaría por comodidad, pues al querer ser auténtico reconocería que la comodidad es agradable, pero no es más que una excusa para no encarar con seriedad aquellos aspectos que más atención requieren y que suelen ser de los más importantes.
    En general no actuaría por ignorancia, ya que su sed por autenticidad lo llevaría a adquirir conocimiento y a renovarlo a diario para no quedar fuera del marco de la verdad.
    Le quedaría solamente el pecado por error, por aquello que queda por fuera de nuestro control o capacidad, en ese caso incluso su pecado o error es pleno en autenticidad, pues no es una alteración voluntaria de la verdad, sino tan sólo la limitación humana para alcanzar a plenitud la perfección.

    Pensemos un poco más este asunto, ¿cómo nos beneficiamos cuando vivimos con actitud de autenticidad?
    Al no vivir en contra de algo, basados en resentimientos, rencores y odios, estamos más descargados o descansados de emociones negativas, por tanto tenemos lugar en nuestros corazones para recibir y gozar de emociones realmente placenteras.
    Al no vivir dando excusas o buscando razones o pretextos, tenemos nuestra mente más abierta a gozar el aquí y el ahora, y vivimos con menos estrés pues no estamos pertrechados detrás de numerosas falsedades que nos recubren aparentemente del sufrimiento.
    Al no vivir en mayor ignorancia tenemos más opciones de escoger nuestros senderos, por tanto somos más libres y estamos viviendo con mayor pureza nuestra humanidad.
    Por último al saber que somos limitados y que no tenemos la perfección entre nuestras virtudes, vivimos con menos remordimientos o baja autoestima, pues reconocemos nuestros fallos y hacemos lo posible para no cometerlos o para repararlos.

    En resumen,

    "¿Quién es el hombre que desea vida? ¿Quién anhela años para ver el bien?
    Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.
    Apártate del mal y haz el bien; busca la paz y síguela.
    "
    (Tehilim / Salmos 34:13-15)

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Cuídense y gocen de lo permitido para qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1 Recordemos también que el nombre que él se ganó por mérito propio, no el dado por nacimiento, es "Israel", que se vincula con la preponderancia de la buena conciencia, con lo recto y justo.

    2- El nombre dado es un factor entre varios para predisponer las conductas de la persona. El nombre en modo alguno determina el "destino" o personalidad.

    3- Es un interesante ejercicio darse cuenta del factor egoísmo en la determinación de cada uno de los niveles del pecado.

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • La cosecha

      Hay una historia del rabino Pinjás Ben Iair, quien residía en el sur de Israel.
      Dos pobre hombres que buscaban la manera de sustentarse y por eso viajaban de uno a otro sitio pasaron por el barrio del rabino, y éste los convidó a descansar un momento en su casa.
      Sin percatarse dejaron ellos una pequeña cantidad de semillas de cebada en casa del rabino.
      Como ya se habían marchado y no tenía el rabino como localizarlos, plantó las semillas y cada año iba cosechando y cuidando lo que nacía de ellas.
      Siete años más tarde los hombres volvieron al lugar y pidieron que se les devolviera la semillas olvidadas.
      El rabino los llevó al granero y les mostró toneladas de grano cuidadosamente guardado y les dijo: "No puedo devolverles sus semillas, pero todo lo que ven les pertenece".

      Basado en el TB Bava Metzia 28b.

    • El bien
      "No busques para ti la grandeza y no codicies el honor; haz más de lo que has estudiado y no desees la mesa de los reyes, pues tu mesa es más grande que la de ellos y tu corona más grande que la de ellos. Y fiel es el Amo de tu obra, que te pagará recompensa por tu labor."
      (Avot 6:5)

      • ¿Cómo se obtienen la verdadera riqueza y honor?

      • ¿Cómo entrenar el corazón para no envidiar al que aparenta estar mejor?

  • Parasha Vaietze 5765

    El pleito o el sentimiento

    En nuestra parashá, el pillo de Labán engañó a Iaacov dándole por esposa a Lea, en lugar de darle a Rajel.
    Iaacov ya había trabajado duramente siete años para casarse con Rajel, pero fue engañado.
    Al ir a reclamar a la que él amaba, su tío/suegro le dice:

    "se te dará también la otra por el trabajo que harás para mí durante otros siete años."
    (Bereshit / Génesis 29:27)

    ¿Por qué Iaacov aceptó trabajar otros siete años para desposar a Rajel?
    ¿Acaso no podía haber exigido casarse con ella, pues ya había trabajado para hacerlo?
    Él no había pactado el casamiento con Lea, así pues, tenía total derecho a exigir a Rajel como esposa sin trabajar nuevamente para Labán.
    ¿Por qué aceptó las trampas y astucias de Labán, en lugar de reclamar o al menos levantar una voz de protesta?

    La respuesta es que Iaacov era sensible a los sentimientos de Lea.
    Él entendía que si exigía casarse con Rajel sin trabajar por ella, Lea podría llegar a sentirse devastada, desvalorizada.
    Así pues, Iaacov escogió servir al tramposo de Labán,
    escogió no argumentar ni entablar pleitos,
    para de esa manera no afectar los sentimientos de una persona inocente.

    ¡Qué ejemplo para nuestras vidas!

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    – Papá, te quiero mucho.

    -Ay Jaime, ¿qué me vas a pedir ahora?

    Y se hizo entonces un prolongado silencio, Jaime viendo a su padre, esperando, a-guardando. Hasta que finalmente respondió el niño:

    – Dos palabras… "Yo también".

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se relaciona el relato con el comentario a la parashá que hemos brindado?

    • ¿Cuál es su respuesta ante la misma declaración "te quiero mucho", cuando sale de boca de su hijo o hija?

    • El amigo en mí
      "Un buen amigo es aquel que cuando estoy con él tengo ganas de ser un poquito mejor. Un amigo verdadero, en cambio, es aquel que por estar con él, ya de por sí soy mejor. "
      (Rab Shlomo Carlebaj, "Desde lo profundo del corazón").

      • ¿Conoce usted realmente a sus verdaderos amigos? ¿Los tiene?

      • ¿Por qué le parece que ante el verdadero amigo, la persona manifiesta su esencia más pura?

      • ¿Cómo aplica usted en la práctica cotidiana el mandato de "ama al prójimo como a ti mismo"?

    • ¿En dónde invertir?
      "Para la gente, es difícil el trato con un hombre rico que es tacaño"
      (TB Pesajim 113b).

      • ¿Por qué cree usted que una persona rica puede ser tacaña, no sería lógico que cuanto más tuviera más quisiera beneficiar a otros?

      • ¿A qué le teme el avaro?

      • ¿Cómo redimir al egoísta de su actitud negativa hacia el mundo y hacia sí mismo?

  • Parasha Vaietze 5763

    Sueño sionista
    Está escrito en nuestra parashá que nuestro tercer patriarca, Iaacov, debe huir de su hogar, y se encamina a la lejana tierra de los caldeos.
    Antes de dejar el suelo patrio tuvo un sueño profético, en el cual recibe un mensaje pleno de optimismo y promesas de realización futura.
    Entre otras cosas se le anuncia: "Y he aquí que el Eterno … dijo: –Yo soy el Eterno, el Elokim de tu padre Avraham [Abraham] y el Elokim de Itzjac [Isaac]. La tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia." (Bereshit / Génesis 28:13).

    Nuestro padre en esta oportunidad recibe una clara promesa de Dios: la tierra de Israel será para él y sus descendientes.

    Sabemos que los únicos herederos de Iaacov somos nosotros, los judíos.
    Sabemos que Dios es fiel y Su palabra es justa y valedera.
    Por lo tanto, aquel que dice confiar en la divina veracidad de la Torá, ¿cómo puede pretender que la tierra de Israel sea patrimonio de otras personas que no son los judíos?
    Entonces, aquel que pone su confianza en Dios, debe ser partidario de la idea milenaria: la Tierra de Israel para la Nación de Israel.

    Bien, entonces si Tierra y Nación de Israel se pertenecen indisolublemente, el paso siguiente es el del retorno y asentamiento judío.
    Y entonces vemos que algunos añoran a Tzión fervientemente, pues es la materna tierra lejana. Otros buscan liberarse de las penurias de la diáspora afincándose en el hogar milenario. Están aquellos que saben que las mitzvot se cumplen a plenitud en Israel. En fin, los motivos y razones para emigrar a Israel son variados.
    Por lo que debemos saber que de esta sección de la parashá aprendemos que los motivos por los cuales la persona hace aliá, emigra a Israel, son secundarios; ya que lo principal es el hecho de la aliá, y de la residencia en la Tierra.
    ¿Cómo lo sabemos?
    Al concluir este sueño profético, despertó Iaacov e inmediatamente "dijo: –¡El Eterno está presente en este lugar, y yo no lo sabía!" (Bereshit / Génesis 28:16).
    Es decir, no importa si uno tiene conciencia (o no) de la santidad de "este lugar" (Israel), es circunstancial si tiene consideración del especial amor y atención que Dios le confiere. Lo que importa es estar ahí, incluso en el "yo no lo sabía", en la ignorancia del incalculable valor espiritual de la Tierra de Israel.

    ¡Shalom iekarim! ¡Les deseo Shabbat Shalom!
    Moré Yehuda Ribco

    Relato a propósito del comentario

    En la rica empresa de avanzada, estaban desarrollando una novedosa tecnología que requería del más fino y delicado aceite de oliva en cantidades industriales. Aquel joven fue encomendado para conseguirlo. Para lo cual, investigó en la base de datos, y llegó a la idea que de Israel proviene el mejor y más puro aceite. Por eso inició los contactos con fábricas y establecimientos diversos de Tierra santa. En sus conversaciones de negocios, cuando llegaba al requerimiento de la excelencia del producto, invariablemente (y con honestidad) le decían que el aceite de la fábrica era bueno, pero no el mejor. Una tras otras las empresas se disculpaban. Ya cansado de los trámites vía Internet, fax o teléfono, el joven viajó a Israel. Pero, en persona no tuvo más éxito que desde la distancia.
    Aquella noche, ya desilusionado se quedó mirando por la ventana de un café. Y se sorprendió al ver iluminadas muchísimas ventanas con llamitas resplandecientes y limpias. Preguntó y le contaron que los judíos festejan Janucá encendiendo llamitas, especialmente con mechas empapadas de aceite puro de oliva.
    El joven creyó que eso era un señal que se le enviaba, por lo que lejos de continuar desanimado, reemprendió su búsqueda.
    Finalmente consiguió la información (de una fuente un tanto dudosa) de que en un campo apartado, destilaban el más excelente aceite de oliva, y en enormes cantidades.
    Fue el joven hasta allí.
    En medio de los árboles vio a un hombre inclinándose, recogiendo piedras y alejándolas de las raíces.
    Se aproximó, conversaron un rato, en tanto el hombre continuaba laborando fatigosamente entre los olivos. El trabajador entre los árboles era el patrón del olivar.
    Pidió el joven tal y cual calidad de aceite; y el hombre con una gran sonrisa asintió: él sí tenía.
    Pidió el joven tal y tal cantidad; y el hombre asintió nuevamente.
    De pronto el joven se extrañó, y pensó: "si este hombre es tan rico como me hace creer, ¿qué hace trabajando tan duramente en la tierra? ¿Por qué no manda a sus peones mientras él descansa? ¿Por qué arranca con sus propias manos las piedras al calor de la tarde? ¿No será una chanza de mal gusto? ¿No me estaré dejando engañar de alguna manera?"
    Y mientas así se iban acercando al final de la plantación, cuando apareció frente a ellos una mansión espléndida. A un costado estaban estacionados autos de precios millonarios. En resumen, una visión de abundante riqueza material.
    Ahora sí que el joven no entendía nada.
    Entonces volcó todas sus dudas al dueño del olivar, el cual respondió: "Sí claro que soy rico, y es claro que mis fortuna viene de mi campo. Pero, ¿sabe algo joven? La mayor riqueza para mí no está en las paredes de mi hermosa casa, ni en las posesiones; sino en trabajar la tierra. En acariciar los terrones con mis dedos. En sentir vibrar la vida en las ramas de los árboles. En darle vida a la tierra de Israel."

    El joven regresó a su compañía con el pedido y nuevas ideas: la riqueza no está en lo que se posee, sino en lo que se hace vivir. Y el hogar no está entre el techo y el suelo, sino en el lugar que vive con nosotros.
    (Versión basada en Talmud Babli Menajot 85b)

  • Parasha Vaietze 5764

    Amor sin lejanías

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada Vaietze ("Salió") que es la séptima del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit , conocido en español como "Génesis").

    En uno de sus versículos, pareciera como si la perfecta Torá desconociera el corazón del hombre, ya que afirma:

    "Así trabajó Iaacov [Jacob] por Raquel [Rajel] siete años, los cuales le parecieron como unos pocos días, porque la amaba."
    (Bereshit / Génesis 29:20)

    ¿Cómo es esto?
    ¿Acaso el amado no siente que cada segundo lejos de la amada es como una eternidad de padecimientos?
    ¿No debiera haber puesto el santo Autor de la Torá algo así como: "Iaacov trabajó siete años por Rajel, los cuales le parecieron como siete milenios, porque la amaba"?
    La respuesta a esta última pregunta es muy simple: NO.
    La divina Torá es perfecta, inmutable, profundamente conocedora de la esencia de las personas, por lo cual, cada una de sus palabras es exactamente la que debe estar escrita.
    Si es así, nosotros somos los que debemos contemplar con otros ojos sus palabras, si es que hallamos algo que nos resulta incongruente con nuestros escasos conocimientos.

    En el versículo en cuestión tenemos una fundamental enseñanza respecto a los tipos del amor.
    Existe un tipo de amor que está cimentado en la auto-gratificación. Cada sentimiento, pensamiento y acto del amado hacia la amada, tiene la intención de recibir amor/retribución de parte de la amada.
    No es que el amador o su amada sean personas esclavizadas por las férreas cadenas del egoísmo, sino tan sólo personas normales, que no han tenido aún la educación necesaria que los impulse a trascender sus cortas expectativas temporales.
    En este tipo de amor, cada instante de lejanía es vivido con pesar, con tormento, con celo, con aprensión; pues, se destila amor y no se recibe gratificación; pues los espíritus de los amantes están alejados cuando los cuerpos lo están.
    Y, existe un tipo de amor diferente, real.
    Es el amor de los amigos sinceros, de los justos, de los piadosos.
    Es un amor en el cual el amador no espera nada, absolutamente nada, de parte del amado, hasta el punto que ni siquiera es necesario el imprescindible "gracias".
    Cuando un amor como éste es ejercido, se tolera la distancia física entre los amantes, ya que la distancia espiritual es brevísima, pues sus espíritus están tan próximos que parecen fundidos en un solo ser.
    Así, cada sentimiento, pensamiento y acción están destinados a contribuir en la construcción del ser amado, y de la pareja como tal, y no tienen la intención de satisfacer apetencias personales.

    El amor que corría entre Iaacov y Rajel, era uno que permitía que siete años de esforzada lejanía, se experimentaran como un suspiro breve.

    Hermosa enseñanza que nunca es tarde para tratar de implementar en nuestra vida cotidiana.
    Para lo cual, una de las primeras preguntas que ha de responderse el lector es: ¿cuando amo, espero algo a cambio de parte de mi persona amada?

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relato

    Era por todos conocido el hecho de que el rabino daba para caridad más del máximo establecido por los Sabios para tal finalidad, que es un 20% de los ingresos brutos.
    Ante esta ruptura de una norma rabínica, los discípulos estaban consternados, pues sabían que el rabino era un hombre fiel y apegado al cumplimiento de los preceptos, y no dejaba de lado ni los mandamientos del Eterno ni los reglamentos de los Sabios.
    Uno de sus alumnos tuvo el coraje para encarar al maestro y consultarle por su extraña actitud.
    A lo cual, respondió el justo y venerable rabino: ‘Mi bien, tienes toda la razón, no es correcto que la persona se atreva a contravenir las sentencias de nuestros Sabios. Pues, aquel que se aventura más allá de los límites, entra en el escabroso terreno que lleva a la perdición.
    Pero, tú sabes que cuando llega el momento en que cada uno de nosotros es juzgado ante el divino Trono, prestan fiel testimonio nuestros actos, que hemos realizado en vida. Cada acto acorde con los preceptos se constituye en un defensor nuestros. En tanto que cada uno de nuestros actos erróneos, pecaminosos, se erige como un acusador.
    Y el Juez juzga a partir de estos testimonios prestados por nuestros actos.
    Yo prefiero que cuando se levanten para acusarme, sea por esta pasión mía de ayudar al prójimo necesitado, más allá de los límites impuestos por los justos Sabios, en lugar de recibir acusaciones por egoísmo, avaricia, codicia, estafa, idolatría y tantas otras dolencias para el espíritu.
    Te aconsejo que jamás contravengas las órdenes de los Sabios, y te pido que no me juzgues tan severamente pues soy humano y débil, y estoy habituado a pecar de esta manera’.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Cuál es la enseñanza que nos deja el rabino?

    • Dios ha ordenado: "Harás según la sentencia que te indiquen [los rabinos del Sanhedrín] y tendrás cuidado de hacer según todo lo que te declaren."
      (Devarim / Deuteronomio 17:10).
      ¿Quién ha dado autoridad a los Sabios para dictar normas?
      ¿Cuál es el pecado de aquel que no acepta las ordenanzas de los Rabinos del Sanhedrín?
      ¿Tiene derecho el individuo, sea rabino o no, a dictar normas al estilo de las que emanaban del Sanhedrín?

    • El inspirado proverbista anunció: "El odio despierta contiendas, pero el amor cubre todas las faltas" (Mishlei / Proverbios 10:12).
      A la luz de nuestro comentario a la parashá, ¿cómo se puede interpretar este versículo?
      Sentimiento de amor que está carente de acciones a favor del amado, ¿es amor real?

  • Parasha Vaietze 5762

    Debajo de la pata

    Está escrito en la parashá: "…Ahora, ¿cuándo he de trabajar yo también por mi propia casa (en mi beneficio)?" (Bereshit / Génesis 30:30)

    Suena el teléfono…
    Tras una larga espera, el joven atiende.
    -Hola, ¿quién es?
    -Hola. Aquí Ricardo. ¿Está todo bien? Me extrañó que tardarás tanto en responder…
    -Sí, todo bien… en verdad, ¡mejor que bien! Te cuento… tardé porque hace un rato, sin querer corrí la mesa del comedor, esa enorme de roble que estaba cuando compramos la casa. Y debajo de una de las patas encontré una moneda, creo que es antigua y de oro. Me parece que debe valer mucho… así que estaba intentando sacarla. Mira, ¿quién te dice que no solucione hoy mis problemas económicos por este milagro casero? Supongo que no será una fortuna lo que me paguen por la moneda, pero, ¿y si debajo de los pisos de madera hay muchas más escondidas? ¡¿Te imaginas?! Donde hay una moneda… hay otras… además, ¡cómo brilla!
    -Entonces, ¿ni te digo que vengas conmigo a la entrevista de trabajo…? Te acuerdas que arreglamos para ir hace como dos semanas…
    -¿Entrevista de trabajo? ¿Otra más? ¡Ni pensarlo! Ya fui contigo a, ¿cuántas?, ¿doce? y siempre nos responden con un bajón: ‘que somos muy jóvenes, o ya muy viejos… que no tenemos experiencia, o que la nuestra no sirve… que el país no está bien… que los sueldos son bajísimos… que las condiciones del contrato son pésimas… que nuestra profesión no tiene horizontes en este país… que…’ yo qué sé cuántas excusas más. Así que, esta vez, ¡no voy! Me voy a dedicar a sacar mi moneda de oro antigua, y después, voy a levantar los pisos… si quieres, puedes venir a darme una mano… aquí hay ganancia segura…
    -Me encantaría Miguel, pero ya quedé con la empresa que iría… tal vez al anochecer pase por tu casa. ¿OK?
    -Es tu vida, así que ¡cómo mejor te parezca! ¡Iluso!… ¿Piensas que trabajando llegarás a algún sitio?

    Esa noche, Ricardo visita a su amigo Miguel. Ricardo trajo la cena, para festejar su nuevo puesto en una importante empresa.
    -Ay Miki, ¡qué lastima que no viniste!  ¡Tendrías que ver la empresa! ¡Es impresionante! Todo lujo, te tratan como si fueras el gerente. Me asignaron una oficina que no te la puedo describir, con un equipo perfecto. Y más pena me da que no hayas venido, porque había otro puesto en la empresa, con la oficina pegada a la mía… y el que contrataron no tenía tan buenas calificaciones como las tuyas… ¡Qué lástima!, Pero, al menos me supongo que hoy ganaste mucho con tu búsqueda del tesoro casero.
    -¿Ganar?… Bueno, gané una espalda dolida, un feo corte en el dedo pulgar, una valiosa mesa de roble rota, unos pisos antiguos destrozados… y una vieja, aplastada e inútil tapita de refresco pintada como si fuera oro…

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

    Destellos de la parashá

    Sidrá 7ª sidrá de la Torá y 7ª del sefer Bereshit / Génesis.
    Entre los versículos 28:10 y 32:3.
    La haftará está en Hoshéa / Oseas 12:13 – 14:10.

    En esta parashá, acompañamos a nuestro tercer patriarca Iaacov en un trayecto de más de dos décadas.
    Comenzamos en su juventud, al momento de su salir al mundo desde la relativa protección de la casa paterna. Salió cuando era un joven inexperto y poco experimentado, y a pesar de ser materialmente muy pobre, era millonario en altos ideales. Su ánimo, coraje y determinación lo llevaron a transitar la vida con una perspectiva optimista, enfrentando con ingenio y decisión cada uno de los obstáculos que se interponían en su camino. Y no fueron pocas las barreras que debió sortear. Sin embargo, el desánimo no lo vencía, y avanzaba, y crecía en todos los planos, tanto en el material, como en el de los valores personales.
    Aunque, la familiaridad con un entorno espiritualmente empobrecido conspiraba en su contra. Pues, de ser una persona que soñaba con ángeles, pasó a soñar con ovejas.
    Entonces por fin nos encontrarnos con un Iaacov maduro, casado, padre de numerosos hijos, que emprende el camino de retorno a su patria de nacimiento.
    Ahora viene cargado con muchas riquezas, con cientos de enseñanzas, y en busca de lo que en su juventud quizás no sabía valorar: un hogar y la promesa de vivir en armoniosa paz.

  • Parasha Vaietze 5759

    Queridos Talmidim y Javerim, Shabbat Shalom:

    "Y recordó Elokim a Rajel, y la oyó Elokim, y abrió su matriz." (Bereshit 30:22)

    Existe una regla fundamental que nos enseñaron nuestros jajamim (en Bereshit Rabá). En toda ocasión que en la Torá está escrito H’ como una yud, he, vav y una he, es un indicio de que H’ se presenta desde Su cualidad de Misericordioso.

    En tanto que la palabra Elokim es señal de Su cualidad de Justicia.

    Tenemos pues, piedad en contraposición de estricto juicio; compasión frente a crítica.

    Pero, si nos pusiéramos a explorar el TaNa"J encontraríamos en varias ocasiones que este principio interpretativo de los jajamim no se cumple, y que es todo lo contrario.

    El Midrash no dejó pasar esta aparente contradicción y preguntó lo mismo, pero también respondió: "pobres los malvados que transforman la Misericordia en juicio…y bienaventurados los justos que cambian el Juicio en piedad…"

    En un primer vistazo esta respuesta parece lógica y aceptable, pero si pensamos un poquito más nos encontramos con que no tenemos regla fija, por lo tanto, siempre que aparezca alguno de los nombres de H’ no podremos definir a ciencia cierta si estamos frente a la cualidad de Misericordia o a la de Justicia.

    Siendo así, los jajamim nos quieren enseñar algo más con sus palabras que derivan directamente de las enseñanzas recibidas por Moshé en el Sinaí.

    La Misericordia Divina no es una forma de obviar las acciones incorrectas de las personas pecadoras, sino una manifestación enorme del gran Amor que H’ posee hacia su creación.

    Por eso, cuando la persona yerra y anda por caminos desagradables, H’ lleno de Piedad le ofrece otra oportunidad, una puerta para escapar del mal y tornar sus pasos hacia el bien, una nueva elección que tomar; aunque por estricta justicia el pecador mereciera los peores tormentos y castigos.

    Esto cuando H’ reconoce en la persona que peca el potencial oculto de hacer el bien; cuando el pecado es como una enfermedad que se apoderó de la persona, y que la misma necesita una medicina y tiempo para rehabilitarse. Ese tiempo es el que la Misericordia ofrece, en lugar de hacer caer todo el peso de la Justicia sobre quien peca.

    Pero, hay personas cuya enfermedad moral, su maldad, es tan profunda, tan compenetrada con su personalidad, que ni aun todo el Amor de H’ hace despertar en ellos la chispa del Bien, por lo cual, la misma Piedad se transforma en Juicio. Pues las oportunidades fueron desperdiciadas, la Bondad burlada, entonces todo el Bien que se dispuso a favor del pecador, y todo el potencial bueno que podría haberse desarrollado en él, se paran en el sitio de los acusadores y señalan el terrible pecado del pecador.

    Pero, ¿qué ocurre en el caso de los buenos que cambian el Juicio en Misericordia?

    Rajel, nuestra matriarca, año tras año soportó las humillaciones (voluntarias o no) de su hermana y competidora, y veía como la juventud se le iba, como crecían sus sobrinos e hijos de su marido, pero ella seguía siendo estéril. Hasta que pudo transformar el celo y la envidia en amor, recién en ese punto es que H’ la recordó y recién entonces oyó sus pedidos, sus tefilot.

    Y si atendemos al lenguaje de la Torá, dice Elokim, por lo cual, Rajel no hubiera sido merecedora de tener hijos, sin embargo, por haber superado sus inclinaciones naturales al celo y la envidia, logró cambiar la cualidad de Juicio Divino, por el de Piedad…

    Es posible para todos hacer lo mismo…

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco


    Resumen de la parashá Vaietze

    Por causa de personas inescrupulosas, el que desee el resumen de la parashá contáctese con nosotros via mail, que se lo enviaremos a la brevedad.

    Preguntas:

    1. ¿Quién huye en esta parashá?
    2. ¿Quién era estéril?
    3. ¿Qué remedio encontró la estéril para sus celos por su hermana?
    4. ¿Cuáles engaños son mencionados?
    5. ¿Qué relacionaba a Lavan con Iaacov?
    6. ¿Por qué Iaacov desposó a quien no amaba?
    7. ¿Cuántos años trabajó Iaacov por amor?
    8. ¿Quién robó ídolos y que castigo recaería sobre esa persona?
    9. ¿Qué prometió H’ a Iaacov? ¿Y viceversa?
    10. ¿Dónde se relatan hechos con ángeles?
  • Parasha Vaietze: Aroma del Paraíso

    Parasha Vaietze: Aroma del Paraíso

    X-Men Origins: Wolverine_ teaser poster cabala tora sidra comentarioLea pone nombres sensitivos a sus primeros hijos: Reubén y Shimón; en alusión al que «mira» y al que «escucha».
    Y en verdad, el Eterno miraba y escuchaba la amargura de corazón que tenía Lea, y por eso la fortalecía.

    Nosotros también podemos hacer el intento de estar atentos para reconocer el estado de ánimo de nuestro compañero, y hacer lo posible para auxiliarlo, incluso si nuestro compañero no sabe o no puede verbalizar sus sentimientos.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

  • Parasha Vaietze-Vistazo

    Parasha Vaietze-Vistazo

    Daydreamer  judio israel tora parasha bereshitUbicación:
    Vaietze
    («Y salió») es la séptima parashá del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit, conocido en español como «Génesis».

    Temáticas:
    Podemos señalar las siguientes temáticas en nuestra parashá:

    1. El sueño de Iaacov
      En su viaje de Beer Sheba hasta Jarán, Iaacov llega hasta el monte Moriá, lugar del «amarramiento de Itzjac» y futuro sitio del Templo, y pernocta allí.
      En una visión en sueños, contempla ángeles que ascienden y descienden por una escalera, que está posada en tierra pero que alcanza los Cielos.
      Entonces Hashem se aparece ante él y le promete la tierra de Canaan (la actual tierra de Israel) para él y sus descendientes. También le promete que retornará con bienestar a esta tierra, al culminar su travesía por el extranjero.
      Al despertarse, Iaacov consagra ese lugar, y promete dar un diezmo al Eterno que lo ampara, y también promete regresar a ese sitio para adorar a Hashem.

    2. Iaacov en el pozo
      Cuando Iaacov alcanzó las inmediaciones de la ciudad de Jarán, se quedó en el pozo alrededor del cual se reunían los pastores con sus rebaños. Mientras estaba averiguando acerca del paradero de su tío Laván, apareció su prima Rajel. Fueron presentados, y con gran emoción se saludaron. Realmente se había entablado en ese momento un puente romántico que uniría sus corazones por siempre.

    3. Iaacov desposa a Lea y Rajel
      El joven Iaacov fue a vivir a casa de su tío, y trabajó para él.
      Enamorado como estaba de la hija menor, de Rajel, pidió su mano a su tío. Éste le respondió que contraerían matrimonio su Iaacov aceptaba trabajar siete años para él. De inmediato aceptó el joven, y con empeño y tesón fue un infatigable obrero. Al cabo de los siete años, reclamó a su prometida. Laván en una gran fiesta la entregó como esposa. Pero, a la mañana siguiente, Iaacov descubrió que había desposado a la hija mayor a Lea. Había sido engañado. Reclamó de Laván que le entregara a la joven que él amaba, y su tío/suegro/patrón aceptó, a cambio de que trabaje otros siete años para él. Y así aconteció.

    4. Los hijos de Iaacov
      Lea, esposa de Iaacov dio a luz a cuatro hijos: Reubén, Shimón, Leví y Yehudá.
      Mientras tanto, Rajel, la esposa más amada, permanecía estéril. Por esto, le entregó a su marido como concubina a su sirvienta Bileá. Ésta dio a Iaacov otros dos hijos: Dan y Naftalí. Lea siguió el ejemplo de su hermana, y dio a su propia sirvienta como concubina a su marido, a Zilpá. Ésta dio a Iaacov otros dos hijos: Gay y Asher. Luego Lea dio a luz otros dos: Issajar y Zebulún, y también una hija, Dina. Entonces Raquel quedó preñada, pues habían sido oídas sus plegarias, y dio a luz a Iosef.

    5. Iaacov deja a Laván
      Con la ayuda de Hashem, Iaacov se hizo un hombre rico, lo que provocaba la envidia de Laván y su familia. Como resultado de esto, y por haber llegado Iaacov a un punto en el cual o dejaba el lugar, o estaba en riesgo de perder los principios éticos que distinguían a su familia, es que él con su familia y posesiones marchan rumbo a la tierra que le había sido prometida.
      Para evitar complicaciones y confrontaciones, parten sin anunciarlo a Laván.
      Laván enojado con esta marcha, sale a retenerlos y a recuperar unos ídolos que su hija Rajel había sustraído. Antes de encontrarlos, Hashem le ordena que no importune a Iaacov o su familia, que los deje en paz. Por lo cual, Laván solamente los busca para despedirse de su familia, y para exigir que devuelvan los ídolos que le habían robado.
      Iaacov, ignorante de la sustracción a manos de su esposa querida, maldice a aquel que tomó los ídolos de Laván.
      Más adelante en su viaje, encuentran un campamento de enviados celestiales.

    Para destacar:

    1. Escala de oración
      El Rav David Feinstein, en «Kol Dodi acerca de la Torá», nos instruye:

      «Entonces soñó, y he aquí una escalera puesta en la tierra, cuya parte superior alcanzaba el cielo. He aquí que los enviados de Elokim subían y descendían por ella.»
      (Bereshit / Génesis 28:12).
      El valor numérico de la palabra hebrea «escala» es equivalente al de la palabra «voz». A partir de esto, nosotros aprendemos un muy interesante simbolismo: así como la escala en el sueño de Iaacov conectaba tierra con cielo, permitiendo a los ángeles ascender y descender por ella, así mismo podemos hacer con nuestras voces, (por ejemplo, con nuestras plegarias), que nos conectan al Cielo.

    2. Probar y probar
      En «Viviendo cada semana», del Rav Abraham Twerski, nos enseña:

      «Ellos le respondieron: -No podemos, hasta que se reúnan todos los rebaños y sea removida la piedra de encima de la boca del pozo, para que demos de beber a las ovejas.»
      (Bereshit / Génesis 29:8).
      ¿Por qué fue tan crítico Iaacov con los pastores que fallaron al correr la piedra de la boca del aljibe?
      El Sefat Emet contesta que si ellos habían realizado un intento infructuoso, ellos aún no tenían una excusa para sentarse a esperar. Ellos debieron de probar otra vez. Si bien nosotros no podemos garantizar el éxito de nuestros esfuerzos, es nuestra obligación seguir probando.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. «Estén abiertos Tus ojos a la plegaria de Tu siervo y a la plegaria de Tu pueblo Israel, para escucharles en todo aquello que Te invoquen.«
      (1 Melajim / I Reyes 8:52)

      1. ¿Por qué el sabio Salomón pide que el Eterno tenga (metafóricamente) «los ojos abiertos«, si está pidiendo que sea «escuchada la plegaria«? ¿No sería más lógico que pidiera que tuviera «los oídos abiertos»?

      2. ¿Conoce algún otro ejemplo del Tanaj en el cual una persona ora al Eterno?

      3. ¿Por qué cree usted que al momento de inaugurar el Templo (lugar destinado para hacer sacrificios animales en honor al Eterno), Salomón hace especial hincapié en la plegaria, en vez de remarcar el valor del sacrificio sangriento?

    2. «¡Id y clamad a los dioses que os habéis elegido! Que ellos os libren en el tiempo de vuestra aflicción.»
      (Shofetim / Jueces 10:14).

      1. ¿Por qué le parece que aquí el Eterno manda a los idólatras que pidan auxilio a sus ídolos, si Dios bien sabe que esos dioses son vanidad, inexistentes, cosa muerta?

      2. ¿Cómo explicar que las personas con tanta facilidad se dejen fascinar por la idolatría, cuando ésta es una cosa tan dañina?

      3. Sabido es que la peste de la idolatría cundió en Israel hasta la destrucción del Primer Templo, luego ya no atacó masivamente a Israel.
        ¿Cuál podría ser el mecanismo para que en la actualidad los que están lejanos a Elokim se aproximen a Él?