Categoría: Varios

  • Dar sentido al sinsentido

    Por Luis D. Perez Ch.[1]

    Desde el día de ayer, me rebumban a mis oídos las palabras del consejo diario 633[2]:

     “..el hombre es impotente y no tenemos cómo remediarlo.
    Podremos avanzar sobre hombros de la ciencia,
    aumentar nuestro poder a lomos de la tecnología,
    nos ingeniaremos para filosofar y pretender conocimiento,
    pero, a la hora de la hora,
    la impotencia es el pan cotidiano,
    nuestra realidad primera y última…”

    Y lo recordada por un acontecimiento trágico que le aconteció a una querida amiga, de la cual tengo una amistad sincera, al igual que con su hermano. Su primogénito, a las pocas horas de nacido, fallece a causa de complicaciones respiratorias en la unidad de cuidados intensivos del hospital.

    No puedo imaginar la terrible sensación de pérdida, vacio, sin sentido, impotencia y falta de control que experimentó mi apreciada amiga al recibir tan triste noticia; la del padre de la criaturita, la de la familia completa.

    No logro imaginar la terrible desesperación sentida por esa mujer ante dicha noticia, cuando las ilusiones eran su constante y los proyectos con su hijo era tema cotidiano. Ahora, las ilusiones y proyectos se transformaron en triste luto acompasado por esa sensación de sin sentido.

    La ilusión de nueve meses en espera que su amado hijo se formara para poderle brindar los cariños familiares, ponerle la ropa recién comprada por su padre, pasearlo con orgullo, amarlo sin límites, resultó sepultada bajo el peso de la Realidad de la Dimensión Humana: falta de poder y control ante el lamentable deceso.

    Sé que nada que se le diga la podrá consolar. Yo mismo no encuentro palabras de consuelo, porque he considerado que la muerte de un hijo, antes que la de cualquiera de sus padres, es antinatural. Socialmente hay etiquetas para los sobrevivientes de familiares: huérfano, viudo, moto, etc; pero, ¿Cómo se le denomina socialmente a quien se le muere un hijo?

    Ante ese panorama tan severamente triste, ¿Se podrá construir una vida bella, de sentidos llenando un poco ese sin sentido?, porque el maestro en su consejo, lo termina diciendo:

    “..Esta certeza puede ser motivo de desconcierto y desesperanza,
    pero en verdad es por sobre esa impotencia que debemos construir una vida bella,
    tan bella que se continúa sin pausa en la eternidad,..”

    Mi respuesta sería que sí. La vida de esa criaturita tuvo un sentido, y uno trascendental.

    Era un bebe amado, deseado y querido; por cuya existencia hubo personas preocupadas y ocupadas antes de su nacimiento esperándolo ansiosamente. Eso lo hizo una personita única e irrepetible.

    La brevedad de su existencia tuvo un sentido enorme, porque desde la noticia de su concepción era un niño esperado, que modificó la vida de su madre para procurarle vida a su retoño.

    Porque se le individualizó con nombre y no se le abandonó al anonimato; y será recordado como se le llamó. Era el hijo de alguien, quien le dignificó su breve existencia nombrándolo, haciéndolo nacer con los máximos cuidados, y a quien se le rendirá el proceso mortuorio individualizado por su nombre, fecha de nacimiento y fecha de defunción.

    El día de su nacimiento y de su muerte será recordado por su madre, por su padre, y por toda la familia sin que sea sustituido por ningún otro acontecimiento; porque el pequeñito era una persona separada de cualquier otra, con nombre y apellidos, como una persona con dignidad.

    Claro que su vida tuvo sentido; se le dignificó como una persona individualizada y así será recordado. La dignidad de su nacimiento y de su muerte hizo de su breve vida una existencia bella.

    Que su nombre sea recordado.

    Para mi amiguito Martín Hernández Tapia, nacido en Santiago, Chile. Hijo de Sergio Hernandez y Maria Jose Tapia.

    Bendito Sea el Juez Verdadero.

     

    [1] El autor del artículo no es judío. El presente ensayo cuenta con autorización y revisión previa de Serjudio.com

    [2] http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/el-consejo-diario-633

  • Resp. 6042–Baruj Hashem

    Shalom.
    Agradecería me aclarase las dudas que tengo sobre el origen temporal
    de la exclamación «¡Baruj Hashem! con la que solemos finalizar
    afirmaciones o deseos en las conversaciones.
    Le explico: Escribí una novela  (de la que si me facilita alguna dirección postal con gusto le puedo enviar un ejemplar) en la que fundamentalmente  recreo  la gestación y ejecución del primer viaje a tierras americanas  como obra intencionada de judíos sefardíes. En su transcurso, la exclamación ¡Baruj Hashem! se pronuncia en diversas ocasiones, hecho que un «historiador» me ha señalado como erróneo, puesto que la misma no se comenzó a utilizar hasta época reciente. He ahí la duda: ¿Pudieron Colón y sus colaboradores decir ¡Baruj Hashem! en sus conversaciones?
    Muchas gracias por su amabilidad.
    Haim Fernández, España

    (más…)

  • Hebreo perpetuo

    Hace poco leí que si hubiese una máquina para viajar en el tiempo, hacia el pasado, los angloparlantes dudosamente comprenderían el idioma de sus antepasados de pocos siglos en la historia. Ya el idioma de Shakespeare es bastante diferente al moderno, en tanto que un par de siglos más atrás sería por completo otra lengua.  A quien le interese: http://sploid.gizmodo.com/how-far-back-in-time-could-you-travel-and-still-underst-1764826914

    El hebreo moderno sin dudas tiene variaciones con el hebreo del TANAJ.
    No me refiero solamente a los vocablos que designan cuestiones nuevas, ignoradas por nuestros antepasados; sino incluso a viejos conceptos que se marcaban con otras palabras.
    Por ejemplo: en la actualidad calle se dice REJOV, pero en el hebreo antiguo era SHUK.
    Y SHUK en el hebreo moderno es feria o mercado.
    ¿Y qué era REJOV en aquellas épocas?
    Lo que para nosotros es actualmente KIKAR, o sea, plaza.
    Así ocurre con otros vocablos, no son una enorme cantidad, pero que lo es hay, los hay.

    También ocurre con los conceptos abstractos, que no siempre se mantiene su significado exacto, aunque sí pudiera preservar el significante.
    Por ejemplo: TZEDAKÁ se entiende actualmente como caridad, ayuda al necesitado, dar limosnas. En el pasado podía ser aquello, pero era con más precisión justicia social, y por ampliación la justicia. Como su voz hermana TZEDEK.

    Por lo cual, no todo hebreo parlante moderno es capaz de comprender cabalmente el texto del TANAJ o de otras obras antiguas.
    Sin embargo, en líneas generales podemos afirmar que si viajásemos al pasado, y nos encontráramos con Moshé, en pocos momentos estaríamos conversando –si se nos diera la oportunidad- y encontrando pronto entendimiento y comprensión de ida y vuelta. No estaríamos imposibilitados de asimilar sus ideas, ni de que ellos discernieran las nuestras.

    ¡Y pensar que se había declarado al hebreo como una lengua muerta!
    El idioma de los judíos nunca ha perecido, ni lo hará.
    Aunque evolucione, como supongo ocurre con toda lengua; aunque se modifique; aunque los caracteres hayan cambiado (¿y lo seguirán haciendo?) la comunicación será posible.
    ¿Alguien sabe el secreto?
    Yo tengo alguna idea; por ejemplo:

  • Respuestas al sencillo test de SHAVUOT publicado unos día atrás

    Respuestas al sencillo test de SHAVUOT publicado unos día atrás:

    SHAVUOT

    1. Fecha hebrea de esta festividad.

    En Israel: 6 de Siván.
    En la diáspora: 6 y 7 de Siván.

    2. Fecha gregoriana para el año 2016.

    Desde la puesta del sol del 11 de Junio hasta que comienza la noche del 13.

    3. ¿Cuántos días dura en Israel?

    Uno.

    4. ¿Cuántos en la Golá?

    Dos.

    5. Nombres del jag.

    Shavuot, Katzir, Atzeret, Bikurim, Zmán Matán Toratenu.

    6. Tres vínculos del jag con Pésaj.

    Entre otros:
    – Son jaguim de la Torá.
    – Pertenecen a los Shalosh Regalim.
    – Su motivo filosófico es la libertad, uno la física, el otro la espiritual.

    7. Tres costumbres típicas.

    Entre otras:
    – Comer lácteos la primera noche.
    – Decorar la sinagoga con plantas, flores, etc.
    – Permanecer despiertos estudiando Torá la primer noche.

    8. El alimento que caracteriza la festividad.

    Lácteos.

    9. Dos motivos que se da para consumir este alimento en la festividad.

    Entre otros:
    – Los israelitas no podían tener carne kasher para consumir ni bien recibieron los mandamientos, pues precisaban de estudio y entrenamiento para ello. Pero sí tenían acceso a vegetales y lácteos.
    – Es el alimento de los recién nacidos y Shavuot es el nacimiento espiritual de la nación judía. Su nacimiento material se dio a la salida de Egipto.

    10. ¿Qué día del Omer corresponde al jag?

    Ninguno, terminó el día anterior.

    11. Dos personalidades que representan al jag.

    – Moshé.
    – David.

    12. La meguilá que se lee en la festividad.

    Rut.

    13. Dos motivos para que sea ésta la meguilá.

    Entre otros:
    – El bisnieto de Rut fue el rey David, quien nació y falleció en Shavuot.
    – El nudo central del relato ocurre en la época de Shavuot.

    14. Contar la historia de SHAVUOT.

    En breve: el comienzo de la entrega de la Torá por parte de Hashem al pueblo judío, a través de Moshé, en el monte Sinaí. Con la declaración pública de los Aseret haDiverot por parte de Hashem al pueblo judío.

    15. ¿Cuál es la relación del desierto con la festividad?

    Entre otras:
    – La Torá fue entregada en el desierto.

    16. ¿Qué es el “tikún leil shavuot”?

    Una costumbre que se practica desde hace pocos siglos en el judaísmo con relación a esta festividad.

    17. ¿Cómo se cumple éste?

    Quedándose despiertos la primera noche de la fiesta estudiando Torá.
    Algunos tienen un libro especial que contiene extractos que son leídos para cumplir con la costumbre.

    18. ¿Cómo se originó éste, según cuenta la tradición?

    El relato tradicional dice que los israelitas debían esperar ansiosamente y expectantes el regalo que Dios les daría la mañana del 6 de Siván, se prepararon para ello durante tres días; pero, cayeron dormidos y hubo que despertarlos abruptamente para que se presentaran ante el Eterno a recibir el presente. Para corregir eso, nos quedamos despiertos deleitándonos con el regalo que no supimos apreciar entonces. De esta corrección proviene el nombre “tikún”, que es corregir, reparar, arreglar.

    19. ¿Cuáles son los SHALOSH REGALIM?

    Pesaj, Shavuot y Sucot.

    ASERET HADIVEROT

    20. ¿Qué son los ASERET HADIVEROT?

    El contenido de las LUJOT haBERIT, conocidos como “Tablas de la Alianza” (incorrectamente llamadas tablas de la ley).

    21. ¿Cómo se traduce esta frase al español?

    Se traduce, incorrectamente, como Diez Mandamientos.

    22. ¿Cómo debiera traducirse correctamente?

    Decálogo, Diez Frases, Diez Alocuciones.

    23. ¿Cuántos son éstos?

    Son diez.

    24. ¿Cómo sabes lo anterior?

    Porque lo dice su nombre ASERET.

    25. ¿Cuántos son en realidad?

    Las frases realmente son diez, pero si vemos el número de mandamientos nos damos cuenta de que son CATORCE. (http://serjudio.com/exclusivo/respuestas-a-preguntas/resp-63-los-catorce-mandamientos-en-diez-frases).

    26. ¿Cómo los sabes?

    Porque los leemos sin preconceptos y nos damos cuenta de que en la diez frases hay catorce mandamientos.

    27. ¿Cuáles son?

    Los que están aquí:

    http://serjudio.com/exclusivo/respuestas-a-preguntas/resp-63-los-catorce-mandamientos-en-diez-frases

    Tanto las diez frases como la delimitación precisa de los catorce mandamientos.

    28. ¿Cómo los relacionas a la festividad?

    Porque fueron dichos por el Eterno a todo el pueblo judío en el día de SHAVUOT.

  • Gracias Eduardo T.

    Quiero agradecer a Eduardo T. de San Juan de Puerto Rico por su amable contribución económica que ha realizado, y sigue manteniendo de manera constante.
    Le envío emails cada vez, pero éstos son rebotados por el sistema, no sé porque y no tengo cómo hacerle llegar mi sincero reconocimiento y deseos de que desde Arriba le sigan bendiciendo y dándole oportunidad a que siga siendo receptor de bondades para compartirlas y así llenar de bienestar al mundo.
    Gracias, shalom y bendición.

  • Conociendose a uno mismo

    Por Luis D. Perez Ch.[1]

     

    somos un misterio para nosotros mismos

    Yehuda Ribco [2]

    El hecho de ser dificultoso descubrir lo que ocurre en cada quien en las profundidades inconscientes no es motivo para no hacerlo. Podría interpretarse la cita trascrita pasivamente como una sentencia para ahorrar el trabajo personal de autodescubrimiento; o pudiera interpretarse activamente como un reto a hacerlo.

    Conocerse a sí mismo implica necesariamente una salida de la zona de confort que brinda seguridad y rutina, para redirigirse a una zona desconocida, y a veces contraria a las creencias que fabricó la repetición de hábitos en la zona segura.

    Y esa zona desconocida está en uno mismo, y a la misma vez, es uno mismo. Para abreviar, quisiera aquí aclarar que denomino “zona de confort” a nuestra parte consciente; a la realidad que experimentamos despiertos y en la que impera la voluntad, el pensamiento, la razón, la moral y la ética. Mientras que “zona desconocida” le llamo a nuestra parte inconsciente; a esa otra realidad que experimentamos dormidos o en estado de vigilia, en la que no impera ni la voluntad, ni el pensamiento ni la razón, ni la moral ni la ética, sino que es irracional e ilógica, y que experimentamos en nuestros sueños cuando dormimos.

    También, cuando me refiero “salirse” de la zona de confort, no me refiero a una incitación para perder la conciencia por los medios convencionales (alcohol, drogas o psicotrópicos), sino a prestar atención con la importancia debida a la inconsciencia desde nuestra parte consciente; no calificar nuestros sueños como simples tonterías, sino que al igual que cualquier otra responsabilidad diurna, darle importancia a los impulsos que revelan nuestros sueños.

    En términos simples, cuando nos importa también nuestras fabricaciones inconscientes e intentamos analizarlas para descubrir nuestros impulsos y deseos ocultos, es querer ser más y no tener más; es desear conocer lo que nos impulsa a ser y actuar y que no estamos conscientes de ello.

    Nuestros sueños son realmente nuestros. Son verdaderamente fabricaciones inconscientes propias que la persona misma se elaboró y que nadie implantó. Es un fruto de su propio deseo que revela el impulso que motiva la acción consciente. En nuestros sueños no opera ni la razón, ni la lógica ni la voluntad, ni la moral o ética; el soñante puede crear cualquier historia, cualquier escenario, cualquier cosa o cualquier persona sin que lógicamente su sueño sea coherente en tiempo o espacio.

    Como el inconsciente no tiene ese filtro (pensamientos, razón, voluntad, moral ni ética) el sueño que se elabora es realmente muy propio; una creación personalizada sin ningún tipo de límite. Así, por ejemplo, mi sueño es realmente mío, y su contenido es irreproducible e inimitable.

    Partiendo entonces de que los sueños son elaboraciones propias de la persona, y que sus contenidos no pasan por los filtros de la consciencia, no es de extrañar que contengan toda clase de temas, desde lo sexual hasta lo absurdo e imposible. Pero ¿será motivo suficiente para calificarlos como boberías, y su análisis como pasatiempo de desidiosos?

    El Dr. Freud, precursor del análisis científico de la inconsciencia, a inicios del siglo XX descubrió que en los sueños existe un contenido manifiesto (el sueño en sí mismo) y un contenido latente (el mensaje del sueño), lo que demuestras la existencia de energías inconscientes en la persona motoras sus actos diurnos, y que la propia persona desconoce. Esas energías son básicamente sexuales, y se producen por el deseo incestuoso de unión maternal, y el deseo de eliminación de la figura autoritaria paternal. De esa forma, y con la debida represión, los sueños son el cumplimiento de deseos irracionales reprimidos que se complejizan y se redirigen movidos por otras circunstancias, pero que no abandonan el motivo de ser el cumplimiento de deseos irracionales.  Para sus conclusiones, utiliza el método de asociaciones libres con acontecimientos y experiencias de las personas tratadas y de las suyas propias.

    Por su parte, el Dr. Fromm, utilizando el mismo método científico para analizar el inconsciente, le acredita a su maestro Freud que los sueños están motivados por el cumplimiento de deseos irracionales, pero también, tienen un contenido trascendente; la propia persona se envía un mensaje de alguna circunstancia por ella misma experimentada; mensaje que puede ser la respuesta al dilema personal, o que auxilie en su propia curación mental. De esa forma, le acredita al Dr. Jung el hecho de descubrir una trascendencia del inconsciente, aunque se aparta de la teoría del Dr. Jung en que la sabiduría del inconsciente sea producto del colectivo de la cultura humana, y no del personal. Para sus conclusiones observa no solo el método de asociaciones libres, sino que descubre que el inconsciente personal utiliza símbolos, que pueden ser universales, accidentales o convencionales.

    El Dr. Frankl, por otro lado, confirma con sus propios análisis que el inconsciente humano es impulsado no solamente por el cumplimiento de deseos irracionales de las fuerzas sexuales, sino que además existe un potente impulso de trascendencia y sentido; aunque no colectivo como indicaba el Dr. Jung, sino personalizado como el que indica el Dr. Fromm. Es decir, que el inconsciente humano revela energías que empujan a las personas a trascender de ellas mismas y de sus propias circunstancias, descubriendo el sentido particular de la cada vivencia que el hombre experimenta. El descubrir esas energías en la inconsciencia, la persona tiene la oportunidad de trascender, es decir, mejorar en calidad de vida. En su metodología, no solo observa el método de asociaciones libres del Dr. Freud, sino que también por la simbología manifiesta en los sueños (propia del Dr. Fromm), descubre un elemento religioso inconsciente, pero no heredado por vía tradicional como la propuesta por el Dr. Jung, sino muy propio y personal de cada hombre. Así, la inconsciencia no solamente tiene elementos impulsivos, sino que tiene un elemento espiritual. Ese elemento adicional es donde se dan las verdaderas y autenticas decisiones del hombre, pues la inconsciencia se encuentra libre de frenos conscientes.

    El Maestro Ribco por su parte, adiciona un elemento al tema de la inconsciencia.  Basando sus estudios de la tradición judía, indica que la persona humana esta divida en componentes, en varios “Yo” (vivido, autentico, esencial). El “Yo Vivido”, es la personalidad que construye la experiencia humana (educación, cultura, idiosincrasia, acciones ególatras, religión, genes, etc). El “Yo Esencial” constituye la raíz primera de la existencia humana; que unifica la humanidad de la persona con todos y todo, y a su vez, lo unifica con El Creador. Siendo el Yo Esencial, denominado espíritu o NESHAMA, el componente de persona humana que contiene toda la información de la existencia, podría hacer que el hombre de un salto en su proceso evolutivo al grado de trascenderse en un nuevo ser; podría re-crearse en algo que supere al hombre mismo. Esa sincronización entre el “Yo Vivido”  y “Yo Esencial”  es denominada “Yo Auténtico”. Sin embargo, al tener el hombre filtros conscientes que impiden e imposibilitan tal sincronización, en ocasiones solo en la inconsciencia es posible lograr una sincronización de “Yoes”[3]. Cuando se da el fenómeno de manera inconsciente, el hombre toma decisiones auténticas y verdaderas, a su vez encuentra respuestas.

    Como se aprecia, el Maestro Ribco avala las apreciaciones del Dr. Frankl en el sentido de que afirma un elemento en el inconsciente; elemento espiritual y no meramente impulsivo. Pero se aparta, en parte, del Dr. Frankl al ubicar dicho elemento espiritual no solamente en el hombre, sino que lo filia también con Dios y con todo. Podría decirse que descubre una “presencia ignorada de Dios” en el hombre, que solo es posible revelarla al analizar algunos sueños.[4]

    Con este comprimido resumen de los descubrimientos realizados por los estudiosos del tema onírico, puede concluirse que el tema del propio inconsciente no debe de ser secundario para la persona que se encuentra en su propio proceso de mejoramiento personal; ni para cualquier otra persona.

    Podría reafirmarse que los sueños revelan importantes mensajes y contienen importantes respuestas, al estar el inconsciente carente de los filtros que se imponen en nuestra realidad consciente. No solo presentan mensajes latentes de cumplimiento de deseos irracionales que presenta el sueño manifiesto, sino que además presentan mensajes trascendentes completamente racionales, cifrados mediante simbología onírica, que pudieran auxiliar a la persona en su entendimiento de ella misma. Pero también, pudieran ser de vital auxilio a la persona en dar ese salto en el proceso evolutivo hacia una trasformación humana, a algo más de un simple ser biológicamente constituido.

    Pero también, el ejercicio de observancia y estudio de los propios sueños, educa a la persona a ser un poco más observadora y analítica; a no dar por sentado lo que puede revelarse a su simple vista.

    Para finalizar, quisiera recalcar la importancia del estudio personal del inconsciente y los sueños con un ejemplo para incitar a su exploración, y darle igual jerarquía a la que damos al estudio de nuestra propia legislación gentil o judía, respectivamente.

    ¿Recuerdan la canción JAD GADIA? Es esa canción que se nos contó, en artículo anterior, se canta cuando los hermanos judíos cierran su fiesta de Pesaj. Si no sabes cuál es, acá esta el artículo para que la leas: http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/el-cabrito-y-la-impotencia

    Si notas la historia, solo tiene sentido cuando se conoce completamente. Desde que se compró al cabrito hasta que el Santo Bendito Sea eliminó al Angel de la Muerte. Si se elimina cualquier elemento de la historia, la misma pierde sentido. Solo la  prueba, en la estrofa 10, de suprimir uno de los elementos es suficiente para que la narrativa de la canción pierda el sentido lógico.

    El sentido lo otorga el conocer la totalidad de la narrativa, conocer todos los elementos, para darle un sentido cronológico racional a la cadena de eventos.

    Que con nosotros suceda los mismo, entrenarnos en nuestra visión panorámica, que incluye los sueños, para que asociándolos con las experiencias, pensamientos y deseos, encontremos un sentido lógico a la propia experiencia humana.

    Gracias por su lectura, comentarios y observaciones.


    Notas:

    [1] El autor del artículo no es judío, tampoco especialista en el tema psíquico, por lo que queda estas ideas abiertas a discusión, comentarios y correcciones. El presente ensayo se publico bajo la autorización y revisión previa de Serjudio.com

    [2] Comentario 4 del artículo “El Cuerpo Conoce”, Fulvida.

    [3] Sin embargo, el More Yehuda ha argumentado a través de los años, que tal sincronización es posible mediante acciones de bondad y justicia conscientes, y basadas en las normas éticas judías y gentiles respectivas para cada quien. Aclaro porque el tema no es la consciencia sino la inconsciencia.

    [4] Misma advertencia anterior.

  • Estamos hechos y podemos rehacernos

    Nuestro Yo Vivido se forma en buena parte por la impronta que los demás van dejando en nosotros, para bien o para mal, queriéndolo o no.
    Nuestras experiencias nos marcan, nos forman, nos apartan o acercan a vivir de acuerdo a nuestro Yo Esencial (NESHAMÁ, espíritu).
    Cuanto más lejanos estemos de esa identidad espiritual, más conflictos en nuestra vida, más sufrimiento, más pesadumbre, más impotencia, menos gozo verdadero. Es el exilio del ser. Tal como Israel ha vivido exiliado, apartado de su tierra y del santuario en su corazón; así cada uno de nosotros cuando estamos en el imperio gobernado por el EGO, desconociendo nuestra NESHAMÁ, llevando una vida ajena, a la espera (a sabiendas o no) de esa Era Mesiánica con sus promesas de redención y salvación.

    No siempre, o casi nunca, tenemos control de esos mensajes formadores que provienen de nuestra interacciones con el medio social, con el otro. Lo que el otro hace o deja de hacer, no suele depender de nuestra voluntad, deseo o necesidad.
    Incluso es sumamente limitado nuestro poder para detener en nuestro interior la formación de reacciones a partir de esas interacciones. ¡Es un proceso inconsciente e involuntario, en su mayor parte!

    Podríamos tratar de vivir aislados, sin contacto con otros humanos, pretender la vida de los monjes ascéticos, esos ermitaños o yamabushi que se creían en un camino de santidad por vivir despojados de todo y todos; ¡pero eso sería renunciar a una parte sustancial de nuestra vivencia como personas!
    Además, el contacto con el otro no tiene porque ser inmediato, cuando leemos algo, o recordamos sucesos vividos con otros, o disfrutamos de algún bien u objeto elaborado por otro, ya estamos introduciendo sus mensajes en nuestra forma de ser. Esas caras y voces del pasado, están presentes en nuestra memoria, no solo la que traemos al frente con el recuerdo, sino también en las marcas dejadas en el Yo Vivido. Por lo cual, hasta en una nave espacial a miles de millones de kilómetros de otro ser humano, de cualquier otro ser vivo visible a simple vista, igualmente estaremos enfrascados en conversaciones, disputas, pasiones, rechazos, abandonos, sometimientos, amor, alegría, compañerismo; porque cargamos al otro en nuestro ser, porque una de nuestras dimensiones es la social. De hecho, el idioma que usas para comunicarte, y para pensar, no es tuyo original, es propiedad de la sociedad.
    Por otra parte, la cancelación de la interacción humana nos lleva al abismo de la alienación mental, es decir, enloquecer en la soledad. Me parece que el remedio resulta peor que lo que quiere curar.

    Quizás podríamos limitar nuestros vínculos, sin llegar al encierro desesperante, para solo contactar en lo más indispensable.
    Podría no ser tan mala idea, de hecho, es necesario aprender a filtrar nuestras relaciones, no solo con otras personas, sino también con objetos, acciones, sentimientos, etc.
    No, no es mala idea.
    Sin embargo, recordemos que no estamos en control del mundo y las interrelaciones se dan incluso cuando no las queremos, prevemos o esperamos. Por ejemplo, la brevísima relación que se establece con el conductor del bus que se retrasó y nos hizo llegar tarde al trabajo; la persona que nos pechó en la calle; aquel que se coló en la larga fila de espera; la ancianita que tropezó y ayudamos a levantar; la vecina que dejó el “regalito” de su perro en la acera delante de mi puerta; el que cruzó con la luz roja y estuvo a un segundo de pisarnos; tu hijo que perdió por enésima vez el carnet del club deportivo; como ves estamos, queramos o no, sometidos a miles de interacciones diarias, con gente cercana o no. Cada uno de esos encuentros van formando, deformando, conformando nuestro Yo Vivido.

    Podríamos aprender a usar el filtro de otra manera, no esquivando el contacto con otros, porque como vimos es casi imposible; sino tomando conciencia de lo que está sucediendo y entonces desechar lo inservible, porque le damos su real valor en ese determinado momento. Es como ignorar lo innecesario, pero sin ignorarlo realmente. Porque cuando somos ignorantes, estamos a merced de lo que no sabemos; pero si somos conscientes y escogemos a partir de lo que evaluamos, estamos ejerciendo un poder cierto.
    Por supuesto que no podemos tomar conciencia de todo, ni de evaluar todo, ni de hacerlo correctamente, ni de evitar las trampas del EGO, ni de dejarnos llevar por el hábito; sin embargo, ¿las dificultades excusan la total pereza y abandono?

    Pero, están las situaciones ambiguas, las que no tenemos elementos para evaluar; o que en su contexto espacio/tiempo/situación ameritaban una catalogación, que resulta ser completamente otra en otro contexto. ¿Te pasó alguna vez? ¡Claro que sí!
    Por tanto, ni siquiera el sobre analizar, la obsesión delirante por tener todo registrado y evaluado, tampoco es una manera saludable de vivir.
    Una cosa no quita la otra: tomar conciencia, por supuesto que sí. Fanatizarnos por/para hacerlo sin pausa, eso no.

    La idea, en resumen, es tomar conciencia, evaluar con bondad y justicia, seguir adelante.
    Hacer el esfuerzo consciente por adquirir lo que nos mejora, que esta conducta se transforme en un hábito.
    No dramatizar, no tomar a la tremenda, no guardar rencor, no desear la venganza, pero tampoco reprimir o negar lo que sentimos.
    Sino, elaborar, construir con los instrumentos y herramientas que tenemos a disposición.

    Por ejemplo, una historia real, cuyos nombres no recuerdo.
    Estaba el discípulo junto al maestro a la salida de la festividad de Pesaj, festividad durante la cual los judíos procuran no comer jametz, es decir gramíneas que han fermentado (pan, galletas, fideos, tortas, etc.).
    Había una larga cola de judíos desesperados por comprar pan recién horneado, humeante y sabroso. Bizcochos, masas, tartas, todo lo que durante una semana (o incluso un poquito más), aquellos judíos no degustaron.
    El alumno entonces, con tono dramático y amargo, comenta a su maestro: “Mira maestro, qué vergüenza. No bien termina Pesaj y ya corren desesperados por comer jametz. Como si no hubieran aprendido nada de la festividad de la libertad”.
    El maestro observa al atareada cola de consumidores, luego mira compasivamente al alumno y le dice: “Yo solo puedo elogiar a esta gente. Mira cuanto aman el jametz, como les encanta disfrutarlo. A pesar de ello, hicieron el tremendo esfuerzo por no consumirlo,ni poseerlo, ni siquiera verlo durante todos estos días. ¡Son dignos de todas las alabanzas, por su amor a los mandamientos del Eterno y su entrega desinteresada a vivirlos!”.

    Como ves, el alumno tenía el hábito del EGO, el maestro… ¡por algo era maestro y no meramente un disertante o un compilador de leyes!

    Platón , un maestro gentil, de los cuales hay mucho por aprender (pero NO de Torá), enseñó:  “Sé amable. Cada persona con la que te encuentras está librando su propia batalla”.
    Pero que esa amabilidad no sea hacerse cómplice del mal, ni colaborar con el caos.
    Sino más bien:eveh dan et kol adam l’kav zjut» – “juzga a toda persona para el lado del mérito” (Pirkei Avot 1:6).

    De esta forma, tampoco interiorizamos las ofendas; ya que el otro no tiene el poder para dañarnos con sus palabras.
    Comprendemos que grita, insulta, amenaza, protesta, se queja, murmura, chismorrea, etc., porque se siente impotente, porque no puede hacer otra cosa ya que siente que no tiene el poder de hacerlo. Entonces, le brota de manera automática el EGO con sus instrumentos.
    ¿Está bien eso negativo que está haciendo?
    Claro que no, de ninguna manera lo malo es bueno, aunque la sociedad diga que sí.
    Pero, entendemos que está sintiendo impotencia, por eso reacciona de esa manera oscura.
    ¿Nos duele? Probablemente que sí, pero no por ello habremos de reaccionar desde el EGO.
    ¿Vamos nosotros a someternos a su EGO, y por tanto esclavizarnos al nuestro?
    ¿O mejor lo juzgamos meritoriamente y le ayudamos a corregirse, si es que quiere hacerlo?

    No entrar en los juegos del EGO, sino tratar de vivir bajo la LUZ de la NESHAMÁ.
    Sabemos que no es posible al 100%, quizás ni siquiera al 50%; pero está en nosotros el tratar de lograrlo.

    ¿Cómo?
    Construyendo SHALOM, con pensamientos/palabras/actos de bondad Y justicia, siendo leales al Eterno.
    A veces para construir se precisa destruir, a veces la justicia debe sobrepasar en abundancia al amor; pero igualmente, la meta es construir SHALOM, no actuar bajo el imperio del EGO.

    No seremos robots, insensibles, máquinas frías que responden a una programación; sino que sentiremos, nos enojaremos, tendremos miedo, inventaremos excusas, todo lo oscuro pasará por nuestra psique, pero estaremos entrenando para no actuar de esa manera nefasta.
    Entrenar, ejercitar, repetir hasta que la conducta constructora de SHALOM sea un hábito, una segunda naturaleza notable en nosotros.

  • eventos en Israel

    Si están pensando en hacer la Bar o Bat Mitzva en Israel, o programando un Boda, o simplemente pasear, no duden en contactarse con GlamcoTours by Rab Aaron Ribco.

    info@glamcotours.com

  • Un agradecimiento

    Hoy recibimos una generosa donación por PAYPAL de parte de un Sr. Eduardo T., al cual agradecimos por medio de email.
    Pero, no sé el motivo éste regreso y no le puede ser recibido por el amable socio de la obra que realizamos a través de serjudio.com.
    Por ello, quiero ahora agradecer públicamente y espero que le llegue estas humildes y sinceras palabras.
    Suelo responder de inmediato por email personal, pero dado que en esta ocasión la tecnología no me ayuda a hacerlo, lo hago de esta manera.
    Y ya lo hago extensivo a la amorosa gente que de una u otra forma ha estado este año a nuestro lado, compartiendo y colaborando.

    Al Sr. Eduardo T., el día de hoy, así como a todas las personas que generosamente han abierto su mano para colaborar con nosotros, sea una vez o sea de manera constante, les agradezco de corazón que sean socios en nuestra tarea sagrada de difundir valores espirituales.
    Ruego del Eterno que les permita disfrutar de abundancia, bien y de la bendición que constantemente llueve sobre ustedes.
    Que no dependan de la voluntad de hombres, sino que directamente del Cielo venga su recompensa.

    Con agradecimiento me despido ahora de todos ustedes, sea que colaboran con dinero, comentarios, artículos, difusión, muestras de aprecio, o cualquiera fuera su expresión de bondad.
    Que tengamos un excelente comienzo de año universal, ya pronto en un par de semanas, y un mejor transcurso del mismo.
    Que sepamos solo de buenas noticias y en fiestas nos encontremos.

    Shalom y bendición.

  • Un mensaje de Shabat

    Este día séptimo que está por comenzar, de SHABAT para los judíos, es otra oportunidad para quitar las máscaras que esconden nuestra rostro, ocultan nuestra LUZ.
    Vamos a quitarnos los disfraces para vestirnos con las ropas dignas de príncipes, hijos del Eterno, que lo demuestran por vivir construyendo SHALOM.
    Sin fantasías mágicas, sin palabrería, sin manipulación, sin religión, sino con lo que el Eterno pide de nosotros: bondad, justicia y lealtad.
    ¡Les deseo SHABAT SHALOM y FELIZ SEPTIMO!
    http://serjudio.com
    http://fulvida.com
    https://www.facebook.com/fundacionbneinoaj?fref=nf

  • En busca de un dictador

    El diccionario nos informa acerca del dictador:

    • Soberano que recibe o se arroga el derecho de gobernar con poderes absolutos y sin someterse a ninguna ley.
    • [persona] Que abusa de su superioridad, de su fuerza o de su poder en su relación con los demás.

    Cuando estudiamos desde la perspectiva de la CabalaTerapia nos encontramos con que, la imagen externa por lo general no reproduce fielmente a la imagen interna.
    Sorpresivamente, la imagen interna tampoco representa a la imagen esencial o verdadera.
    Como si la persona estuviera formada por capas que se acumulan unas sobre otras, como cebollas. O cual muñeca rusa, donde una contiene a otra, y ésta a otra, y ésta a otra, y ésta…

    Atendiendo a la definición, el dictador se presenta como alguien que está por encima de los demás, que ostenta poderes, que abusa de la indefensión ajena, que se mantiene gracias a la fuerza y al ejercicio de trucos de manipulación, que se impone como ley que no respeta ninguna ley.
    Esa es la imagen externa, la que la gente teme; la que adoran los adoctrinados y los viciosos por migajas de poder; la que buscan aniquilar los “rebeldes”.
    La imagen de fuerza, de potencia, que no se debilita ni se retuerce en dudas y angustias.
    Una imagen que es alimentada por la maquinaria detrás del poder, que crea mitos, inventa creencias, lleva al dictador al olimpo de las deidades. No es raro encontrarse con cuentos de milagros, maravillas, dotes sobrenaturales entre las alabanzas propagandistas de estos líderes. Por ejemplo, sabemos que Faraón era adorado como un dios, se afirmaba que no precisaba de ir al baño. Hitler era un dios para sus seguidores, capaces de asesinar, matar y morir en honor de su líder. El gobernante de Corea del Norte es encumbrado con toda clase de virtudes y potestades mágicas. Algo similar ocurre con esos líderes religiosos, que no son otra cosa que dictadores pero sin llegar al trono político, pero que recurren a similares astucias, trampas, malabarismos, amenazas, extorsiones, falsedades, presiones, lo que fuera necesario para sostener su falso liderazgo, su bota apestosa aplastando la libertad de sus seguidores.

    La imagen interna, suele ser otra.
    Pero, no es fácil que ésta llegue al conocimiento público.
    Gente quebrada por dentro, sumergidos en angustia, de escasa autoestima, desesperados por sentir que sirven y son amados. Se saben impotentes, vulnerables, fracasados, por lo cual redoblan su fachada de poder atormentado a los otros para de esa forma sentirse menos atormentados ellos.
    Los dictadores tienen un poder externo, nunca interno. Pueden llenar de miedo, imponer, hasta matar o «suicidar» a alguien, pero por dentro tienen nulo poder. Son impotentes. Están sometidos al EGO, aunque pretendan ser los seres más poderosos de la comarca y alrededores. Como niños chicos armados con potentes herramientas de destrucción.

    Cuando cotejamos la imagen interna con la representación externa, nos damos cuenta de que son payasos grotescos y terroríficos, que muestran algo que no son. Si estuvieran alejados de la armadura externa, de sus armas y ejércitos, de sus pandillas de esbirros y matones, probablemente darían una gracia triste, serían objeto de una lástima mezclada con muecas risueñas. Gente atrapada en su debilidad pero con aires de supremacía.

    Pero, algo deben de tener para haber alcanzado ese lugar de poder externo a pesar de su deficiencia interna.
    ¿Qué podría ser?
    Sabemos que poder interno no.
    Equilibrio, armonía, unidad, paz, tampoco.

    Tal vez lo que tienen sea el total desprecio por el otro, al punto de no importar nada en su carrera por obtener un lugar que les haga sentirse menos inseguros y fracasados. Una ética ausente, una conciencia enlodada y enmudecida, un miedo inmenso capaz de llevarlos a cualquier disparate.
    Igualmente, algo más deben de tener para seguir ascendiendo en su carrera infernal, agobiante.
    Probablemente saben interpretar el sentir de sus seguidores, sabe de sus miedos y los aprovecha para su beneficio. Amenaza allí donde duele, crea enemigos gigantes a partir de habichuelas dolorosas, insiste en que el mal se los comerá pronto y sin piedad; luego ofrece una posibilidad única, mágica, sorprendente, de salvación a través de su liderazgo. Amenaza y promete. Llena de terror pero insiste en la fe y la esperanza. Crea el caos y mitiga con paños fríos. Agrede y promete bondad. Corrompe pero sueña con la justicia. Vive como un emperador y obliga a sus seguidores a conformarse con migajas pero agradecerlas como tesoros. Señala con fanatismo al enemigo para perseguir, culpar, odiar; que distrae de los verdaderos problemas y reales enemigos.
    Se presenta como el padre ideal, aquel que el niño sueña con tener, ese que resuelve las cosas de manera mágica, que aleja al cuco de debajo de la cama, el que todo lo sabe.
    Es su “público” el que habilita que surja este fantoche al trono.
    Un público sumergido en vacilaciones, temores, angustias, miedos, impotencia. Por ello, las épocas de crisis son las habituales para el surgir de la malaria dictatorial. Sea una guerra, hambruna, epidemia, caos, terrorismo, criminalidad, deterioro económico, cualquier factor externo debilitante es disparador para la aparición del dictador.
    Si el factor no brota por la coyuntura, habrá quien la provoque, de tal modo de preparar el camino para el “salvador”.

    A ver, veamos a Chávez, Fidel, Cristina, Gadafi, Al-Asad, Jomeini, Hitler, Mussolini, los Kim de Corea del Norte, Stalin, Lenin, Arafat, ar-Rantisi, Sadam, Bonaparte, Robespierre, Mao, Idi, los gurús religiosos (de la religión que fuera), reyes, emperadores, etc. Encontraremos similares patrones de conducta. Sin bondad ni justicia, sin construcción de Shalom. En resumen, el EGO al mando total de la persona. Llanto, grito, pataleo y desconexión de la realidad a un grado superlativo. Sin control real, sin dominio, sin poder, solamente el ejercicio externo que le brinde una especie de anestesia a sus torturas internas.
    Obviamente que habrá gente que se aprovechará de estas dotes carismáticas y mentirosas.
    Obviamente que habrá gente que acepte estas condiciones y se someta dando así la apariencia de poder al dictador.

    Así pues, EGO y más EGO.
    Por un lado el EGO que se expresa en forma de seudo poder, que apabulla, que reclama, que manipula, el del dictador y sus incondicionales y sostenedores. El dictador que suele ser un mequetrefe, alguien disminuido, lleno de vicios y fracasos, pero que se las apaña para hábilmente mostrar otra imagen, merced a las mentiras, la extorsión, la amenaza, la acción despiadada, etc.
    Por el otro, el EGO de las masas, quienes apresados por sus celditas mentales admiten los maltratos, la corrupción, el patoterismo, la crueldad, el desagrado por no tener confianza en sus poderes internos.

    Existen los dictadores a menor escala, dentro de la familia, en grupos de amigos, entre colegas, en clases del colegio, en la empresa, en equipos deportivos, en hinchadas de fanáticos deportivos, etc., cuya autoritarismo es una imagen reducida de los otros dictadores más conocidos.
    ¿Eres tú un dictador?
    Creo que si te haces esta pregunta y te animas a responderla, estás lejos de serlo. Pero es solo una creencia, no una verdad.

    Para finalizar, como ya te he mencionado, no escapan de esta imagen los líderes religiosos, quien habitualmente son dictadores enfundados en halos de santidad.

  • Textos de la primera época (1987 – 2004)

    Cabalaterapia: El conocimiento interno de la Torá y la persona…

    Creencias y pensamiento

    Creencias ajenas al judaísmo

    Interacción: Recibimos, Noticias…

    Lugares

    Israel, Ierushalaim (Jerusalén)
    Mikdash, Templo, templos
    Otros lugares

    Objetos y símbolos

    Símbolos del Pacto (Tefilín, Talit, Mezuzá)
    Otros símbolos (Menorá, Estrella, shofar, bastón, etc.)

    Parashá: Comentarios, resumen…

    Torá

    Libros del Tanaj, contenido (Biblia)
    Nuestra Torá, la Torá de Dios
    Creación y primeros tiempos
    Leyes, mandamientos, Decálogo, modos de interpretación
    Traducciones
    Primeros hebreos
    Éxodo, Moshé, Egipto
    Mikdash, Santuario, santuarios, cohanim, sacerdotes, rituales
    Parashá, sección semanal de lectura
    Varios (profetas, Daniel, Mesías, etc.)

    Personas, conversión, naciones

    Prácticas, costumbres, rezos

    Respuestas a Preguntas: Alguna de sus dudas son respondidas…

    Tiempos, festividades y eventos

    Calendario hebreo
    Generalidades
    Festividades (Shabbat, Pesaj, Shavuot, Sucot, Iamim Noraim, etc.)
    Ciclo de vida (Brit milá, circuncisión, bar / bat mitzvá, jupa, casamiento, divorcio, separación, etc.)
    Historia

    Varios

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