Categoría: Varios

  • La masacre en «Mercaz HaRav»

    La masacre en «Mercaz HaRav»

    La masacre en Mercaz Harav

     

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    http://www.youtube.com/watch?v=SCh1IbWXTiA

     

     

    Dentro de pocos días se cumplirán 5 años de la masacre de “Mercaz HaRav”.

     

    En Rosh jodesh Adar, (6 de marzo 2008) hace casi 5 años atrás, un individuo llamado Alaa Abu Dhein de 26 años y originario del barrio árabe de Jabel Mukaber de Jerusalén Este, entró en la biblioteca de Ieshivat Mercaz Harav con una ametralladora AK-47 y disparó alrededor de 500 o 600 proyectiles.

    Ocho jóvenes de entre 15 a 26 años fueron asesinados, otros 9 fueron seriamente heridos.

    Los 8 santos, como son conocidos:

    Neriah Cohen-15 años

    Segev Pniel Avichayil-15 años

    Avraham David Moses-16 años

    Yehonatan Yitzchak Eldar-16 años

    Roy Rote-18 años

    Yochai Lipshitz-18 años

    Yehonadav Haim Hirschfeld-18 años

    Oron Mehereta-26 años

    Veinte minutos después de haber comenzado el tiroteo, el atacante fue abatido por un estudiante de tiempo parcial llamado Itzjak Dadón excombatiente del ejército, que se encontraba armado. Al ser entrevistado se le preguntó: “de donde tomó coraje? A lo que contestó: “Están matando a mis hermanos y me quedaré sentado?!”

    Jóvenes llenos de vida, espíritu, ideales, se suman a la larga lista de asesinados en atentados árabes en Israel…

     

    http://www.aishlatino.com/iymj/iad/La_Masacre_de_Mercaz_HaRav.html

  • La Torá oral y escrita

    La Torá oral y escrita

    La Torá escrita y Oral

     

    Es sabido que existe una conocida división de la Torá: Torá escrita y Torá oral. Vamos a ahondar un poco y definir cada una de estas “Torot”- (plural de Torá).

    Ante que nada debemos de erradicar la incorrecta (pero difundida) definición de que la Torá oral es la explicación, elucidación, comentario, o ampliación de la Torá escrita. Esto quiere decir que lo que se haya escrito en la Torá escrita, es decir en la Torá propiamente dicha (los 5 libros) nos es explicado en la Torá oral. Según esta ilustración en la que la Torá oral nos enseña e esclarece cual es el verdadero significado de la Torá escrita, se podría alegar que si tendríamos las herramientas intelectuales o estaríamos capacitados podríamos deducir por nosotros mismos lo que está escrito en la Torá escrita, y solo al carecer de este entendimiento es que viene la Torá oral a explicarnos el verdadero significado de tal o cual versículo.

    Si bien esta línea parecería bastante lógica, si ahondamos en las fuentes vemos que los Sabios entendieron de otra forma el tema. Veamos por ejemplo lo que se nos enuncia en el Tratado de Berajot:

    “Dijo Rabí Levi bar (hijo) de Jamá en nombre de Resh Lakish:

    ¿qué significa lo escrito: “(Entonces el Eterno dijo a Moshé [Moisés]: –Sube a Mí, al monte, y espera allí. Y te daré las tablas de piedra, la Torá y el mandamiento que he escrito para enseñarles.»(Shemot / Éxodo 24:12)?

    Cuando Moshé (Moises) subió al monte el Todopoderoso le informa que le será entregado un “paquete” de regalos, tal como está escrito: “…Y te daré las tablas de piedra, la Torá y el mandamiento que he escrito para enseñarles.”

    Resh Lakish continúa con su explicación:

    “…Tablas de piedra…”: son los 10 mandamientos

    Esto es bastante lógico, ya que de echo los 10 mandamientos estaban tallados en las tablas de piedra. Continuemos con la explicación:

    “…la Torá…”-Esto es “Mikrá” (es decir la Torá escrita, los 5 libros: Génesis, Éxodo, etc.)

    “…el mandamiento…” esto es la Mishná (parte central del Talmud)

    “…que he escrito…”-Esto es los Profetas (Neviim) y Escritos (Ketuvim)

    “…para enseñarles…”-esto es el Talmud.

    Esto te enseña que todo le fue entregado a Moshé (Moisés). (Tratado de Berajot 5a)

    Si nos ponemos a analizar un poco, hay varios cabos sueltos. Por ejemplo ¿cómo es posible que Moshé recibió la Mishná? Si nosotros abrimos el libro de la Mishná vemos que dice: “Rabí Eliezer dijo que…. Rabí Akivá discute…”. ¿Cómo es que Moshé recibió esto si aún no habían nacido ni R. Eliezer ni R. Akivá? Lo mismo con respecto a los profetas, y de hecho la Torá misma! ¿Por qué Moshé se disgustó tanto con el incidente del becerro de oro o la discusión con Koraj? Supuestamente él ya lo sabía. La Torá como la conocemos sólo fue escrita al final de los 40 años en el desierto, según iban transcurriendo los hechos, y eran enseñados los preceptos.

    Por otro lado el Talmud explícitamente dice: “…todo le fue entregado a Moshé”. Ante todo podemos dilucidar que la Torá Oral, ya sea Mishná o Talmud no es la explicación, ya que como vimos fueron dadas por separado, y no es lógico que se haya entregado de la explicación de algo que aún no se ha escrito! Entonces podemos establecer Torá oral y escrita son 2 cosas separadas, y no es una la explicación del otro.

    Rashí en su comentario a las palabras “… el precepto”-esto es la Mishná…explica: que se ocupen en estudiar Mishná. Rashí de hecho viene a contestar la obvia pregunta de cómo Moshé recibió un par de cientos de años antes en el Monte Sinai lo que Rabí Iehudá Hanasí escribió en el siglo 2. No recibió Moshé el libro que hoy conocemos como Mishná, sino que recibió: “que se ocupen de estudiar Mishná” es decir que hay un “canal espiritual” por el cual Dios habla con su pueblo que más tarde será escrito en la forma de lo que hoy conocemos como Mishná. Es decir el Pueblo de Israel en estos momentos estaba comenzando a “nacer”, y el Todopoderoso insertó en el alma del pueblo canales, conductos por los cuales más tarde el pueblo podrá entender Su palabra. Lo mismo con las palabras de los Profetas y Escritos. El Eterno abrió los conductos e hizo la aperturas en el Pueblo Israel para más tarde en el momento dado insertarles la infusión que necesiten en aquel momento.

    Entonces la Torá Oral no es explicación de nada, sino otro conducto por el cual el Eterno se comunica, de la misma validez que la Torá escrita. Por ejemplo tomemos el precepto de “tzitzit”. Existe  un precepto, si se viste una prenda de 4 puntas se debe de colocar unos flecos llamados “tzitzit. El Eterno le comunicó y enseñó todos los detalles de este precepto a Moshé, Moshé a su vez fue y lo enseño al pueblo, luego de eso fue y lo escribió en la Torá. ¿Qué pasaría si supongamos alguien entraba a la carpa de Moshé y espiaba lo que Moshé escribe en la Torá y ve que no es lo mismo que él enseñó? Como debía de actuar? ¿Según lo que Moshé enseñó (le fue entregado por boca del Eterno) o lo que escribió? Por supuesto que lo qué él enseño!

    Otro ejemplo: existe una mitzvá que en la fiesta de Sucot se tome un Etrog (una especie de limón) tal como está escrito: ‘Y el primer día tomarán para ustedes frutos de árboles hermosos…”  (Vaikrá/Levítico 23:40) . En el Tratado de Sucá los sabios luego de una larga discusión establecen que este fruto es el Etrog. Esto quiere decir que de aquel día dijeron al pueblo: “Muchachos! De ahora en adelante en la fiesta de Sucot se tomará un Etrog!” ¿Qué se usaba antes de esto? Sino que fue recibido generación tras generación que el fruto es un Etrog, y no es el versículo mismo la fuente de la identidad sino que así el Eterno lo explícito a Moshé.

    Entonces cabe preguntar ¿en realidad para qué fue escrita la Torá? como un libro de leyes y preceptos no lo podemos tomar, no tiene índice, no está claro, no se explica en forma clara. De hecho incluso existen preceptos que no figuran en la Torá escrita! Si nosotros queremos saber que hacer, como son los preceptos y demás abrimos la Torá Oral, entonces ¿para qué fue escrita la Torá escrita?

    Una primera respuesta es para enseñarnos a nosotros historia, ya que de hecho el principal contenido de la Torá es historia, narraciones, aprendemos como dirige el Eterno el mundo.

    “…comprende los años de generación tras generación…”(Devarim/Deuteronomio 32:7)

    Los preceptos mismos en la forma en que están escritos son también parte de narraciones, a cada preceptos se le antecede la expresión:

     “Y habló el Eterno a Moshé diciendo….”

    “Y habló el Eterno a Moshé ordenando: habla a los hijos de Israel…”

    Es decir es de esencial importancia y relevancia saber que en determinado momento fue ordenado a Israel tal o cual precepto. Pero si queremos saber cómo cumplir los preceptos leemos en la Torá Oral, la Torá escrita nos enseña historia, historia Divina, los caminos del Eterno. El 80% del Tanaj es pura historia, de cómo se conduce el Eterno a lo largo de la historia según los acontecimientos, pecados y errores.

    Una segunda respuesta de para qué fue escrita la Torá escrita es: para enseñarnos los motivos de los preceptos.

    Es sabido que el motivo de los preceptos no nos fue revelado(1) excepto un precepto. La prohibición de comer el nervio ciático de un animal, el  גיד הנשה-“Guid Hanashé”. Ocurrió cierto suceso en la vida del patriarca Iaakov en el cual se enfrenta a un “ángel” y llegando el amanecer al ver el ángel que no puede derrotarlo lo hiere en el muslo a Iaakov “…y es por eso que no comerán los hijos de Israel el nervio ciático.”(Bereshit/Génesis 32:33) La torá nos enseñó con esto la clave para todo el resto de los preceptos, que todas las historias y narraciones que figuran en la Torá son para enseñarnos los motivos de los preceptos.

    Veamos para mayor ilustración otro ejemplo:

    Existe una prohibición:

    “Si un hombre tuviere dos mujeres, una amada y otra odiada, y las dos le dan hijos, la amada y la odiada, y el hijo primogénito es el de la odiada; entonces ocurrirá que el día que hace que sus hijos hereden lo que él posee, no puede darle el derecho de primogenitura al hijo de la mujer amada antes que al hijo de la mujer odiada.” (Devarim/Deuteronomio 21:15-17)

    ¿Qué incidente sabemos nosotros que haya ocurrido en la historia del Pueblo de Israel por haber tenido 2 mujeres, una más y otra menos amada? La historia de Yosef! Que fue vendido, luego todos bajaron a Egipto desatándose más y más calamidades. La Torá nos dice: No se equivoquen otra vez y aprendan la lección!

    Para comprender la tercer respuesta debemos antes enfocarnos en ¿cuál es el tema central de la Torá? La respuesta es: el Pueblo de Israel, se relata desde sus orígenes, sus desdichas, y alegrías, genealogía, etc. Entonces todos éstos datos e historias que nos relata la Torá los conocemos por cuanto que a nosotros mismos nos ocurrió! Y de hecho podría bastar con una tradición oral viva para saber de todos estos acontecimientos: la historia de los patriarcas, salida de Egipto, entrega de la Torá etc. La necesidad de escribir estos  sucesos es justamente para aquel que se encuentra fuera de la tradición, fuera del Pueblo. Es decir según esta tercera respuesta la Torá fue escrita justamente para los no-judíos. Y no nos debe de asombrar que sea el libro más vendido de todos los tiempos.

    Según esto podríamos entender las palabras del Gaón de Vilna que asevera: “La torá Oral es la raíz del Pueblo judíos, y la Torá escrita es la raíz de las naciones” (Shir Hashirim 1:3). Y siguiendo este principio se responden varias preguntas acerca del por qué la Torá está escrita como la conocemos. Por ejemplo por qué la Torá nos dice que quién dañe el ojo de su compañero será castigado “Ojo por ojo y diente por diente”, y más tarde la Torá Oral nos explica: No literalmente ojo por ojo, sino el valor del ojo se debe de compensar. Entonces si realmente es así por qué no escribir más fácil: “se pagará el valor del daño”, o parecido. Y aquí encontramos justamente la respuesta, por cuanto que el Pueblo judío posee la Torá Oral donde se nos explica, y la Torá escrita fue dada para las naciones (que en forma general se han mostrado un tanto más vehementes que el Pueblo de Israel) es mejor ser más estricto y que lo entiendan como literal para prevenir futuros problemas.

    Y de hecho esta respuesta la encontramos en las primeras palabras del comentario de Rashí a la Torá. “¿por qué razón se comenzó con el principio? Por si dijesen las naciones del mundo…” esto quiere decir que este libro (la Torá) se ha escrito para contestar la futura pregunta de las naciones.

    Entonces ¿esto habilita a cualquier persona abrir y comenzar a estudiar por sí sólo? Pues sí, obviamente con ciertas restricciones:

    a) estudiar de una traducción judía erudita y no de falsificaciones

    b) estar bajo la “tutela” o dirección de gente conocedora de la Torá para cualquier pregunta que surja, y marcar la dirección.

    c) saber aceptar y acatar las limitaciones que se deben cumplir.

     

    Entonces hasta aquí tenemos 3 motivos del por qué se ha escrito la Torá escrita:

    1-Para enseñarnos la conducta de Dios con el ser humano, historia “Divina”

    2-Para conocer los motivos de los preceptos

    3-Para las naciones

    No necesariamente se desplaza uno al otro, puede ser justamente que se anexan y complementan un motivo con el otro.

    En la continuación del artículo se desarrollará otro motivo.

     

    Según lo anteriormente afirmado cabe preguntar: ¿Por qué encontramos una infinidad de veces en las palabras de los sabios donde ellos buscan la fuente de sus palabras en la Torá escrita? En todo lugar ellos basan sus palabras en algún versículo de la Torá. ¿Por qué? Si es como hemos explicado que la Torá oral y la torá escrita son 2 cosas desvinculadas y cumplen cada uno una función diferente….

    La respuesta es que por cuanto que las dos Torot (oral y escrita) provienen de la misma fuente del mismo Autor, inevitablemente existe una conexión entre ambas, y en forma de “Remez”-alusión, insinuación pero no en la sencillez del –“Peshat” del versículo. El sentido literal y concreto es diferente a la explicación que los sabios le dan, pero en el Talmud se nos enseña la forma en que sí está insinuado las palabras de los Sabios.

    Esto justamente lo explicó Rabí Naftalí Tzví Yehuda Berlín, el Netziv de Volozhin en el prólogo de su explicación a la Torá. (ver introducción al libro “Haemek Hadavar”).

    Y también cabría explicar aquí la diferencia entre los preceptos de “Oraita” y de “Rabanán” que se suelen traducir como preceptos de la Torá y preceptos que ordenaron los sabios. Pero según lo anteriormente explicado no cabe dicha definición, ya que no aprendemos nosotros los preceptos de la Torá escrita sino de lo que Moshé enseñó al pueblo (que el Eterno le ordenó o enseñó), sin diferenciar cómo figure escrito en la Torá.

    De hecho existen varios preceptos escritos en la Torá que solo son de “Rabanán”, y lo mismo al revés preceptos de “Oraita” que no figuran escritos en la Torá.

    Por ejemplo la miztvá de Ketubá- documento legal de casamiento, explícitamente figura en la Torá: “…deberá dotarla y tomarla por esposa…” (Shemot/Éxodo 22:16) y lo explica el Mejilta y también lo cita Rashí en el lugar que esta dote del que se habla se trata de la Ketubá, y la Halajá/ley estipula que es de “Rabanán”. ¿Entonces por qué la Torá lo escribe? Pues se puede explicar que era una costumbre ya existente, pero no por eso se convirtió en precepto.

    Y también por ejemplo existe un precepto de establecer un Iom Tov-día festivo cuando se logra una victoria en la batalla, esto figura en Perashat “Behalotejá” “Asimismo, en el día de vuestra alegría, en vuestras fiestas señaladas… tocaréis las trompetas…”(Bamidvar/Números 10:10), Rabí Ibn Ezra, los alumnos de Rabenu Ioná, y Rabenu Tam  (Tosfot Rí al Rif, Berajot 14a) explican que la mitzvá es sobre el Iom Tov-día festivo que se establece cuando se logra la victoria en la batalla, y es de hecho que toda la “Meguilá Taanit” está basada sobre esta pilar. Y la Torá ordena: “Y se tocarán las trompetas”, hay un precepto de “Oraita” de tocar las trompetas en el día festivo que es de “Rabanán”.

    Y también existen preceptos de “Oraita” que la Torá no los escribió,( ver Devarim/Deuteronomio 12:21) que se refiere a las Halajot de Shejitá/leyes del degollado ritual, y la Torá dice: “…como te ordené…”, pero sin embargo no figuran escritas, sino que le fueron explicadas a Moshé por boca del Eterno, y de Moshé pasó al pueblo. O también por ejemplo la prohibición de tener relaciones con la hija, Maimonides lo cuenta dentro del numero de las 613 Mitzvot (Sefer Hamitzvot, prohibiciones 336) y no aparece escrita en la Torá!

    Entonces la regla es: “Oraita” fue lo que se le expresó directamente de boca del terno a Moshé (aunque no figure en la Torá) y de “Rabanán” lo que no le fue dicho explícitamente a Moshé por el Eterno.

    Notas:

    (1)Sanhedrín 21b. y a pesar que de allí se puede inferir que hay otras 2 Mitzvot-preceptos que sí fueron revelados, ver Meharshá en el lugar.

     

     

    El artículo está basado en clases recibidas por el gran Rabino Uri Sherky, una de las más grandes eminencias en “Majshebet Israel”/pensamiento judío de nuestros días. Es el director del instituto  de estudios judaicos Majón Mehir, como así también dirige una organización para Bné Noaj/Noajidas, también enseña en la organización Rosh Iehudí y dicta conferencias y clases a lo largo y ancho de Israel.

     

     

  • El profeta Ioel

    El profeta Ioel

    Ioel

    El libro de Ioel es el segundo libro de los “Profetas menores”, se ubica entre el profeta Oshea y Amos. Es bastante breve, consta sólo 4 capítulos, en total 73 versículos.

    Con respecto a  la identidad y época en la que vivió el profeta Ioel ben Petuel podemos encontrar una discusión de opiniones entre los sabios sobre el tema.

    A)Hay quienes opinan que es hijo de Shemuel el profeta y de hecho es nombrado en Shemuel  1 8:2, luego vuelve en Teshubá por sus malos actos y se convierte en profeta. Y es llamado “Petuel” por cuanto que “Pitá”- Sedujo a Hakadosh Baruj Hú con sus súplicas. (Bamidvar Rabá 1:5)

    B)Hay otra opinión que afirma que Ioel vivió en tiempos del  Menashé ben Jizkiá rey de Iehudá, y fue alumno del profeta Mijá (Seder Olam cap. 20)

    c)Hay quien opina que vivió en los tiempos del profeta Elishá. (Ver Rashí al comienzo del libro)

    Ibn Ezra al comienzo de su explicación al libro escribe “no tenemos forma de saber a ciencia cierta la época en la que vivió Ioel”. Sobre cada una de las afirmaciones anteriores hay preguntas para hacerse, y contradicciones. En mi humilde opinión, no es por nada que nadie se molestó en aclararnos un poco el panorama, sino sabemos con exactitud quizás no es tan trascendental este dato. Es decir si sería redundante o provocaría algún cambio significativo hubiera sido escrito  “y fue la palabra del Eterno a Ioel en el año X del Rey Fulano”, el hecho de que no esté escrito no es un olvido o error, sino que no cambia tanto el mensaje que el profeta nos quiere transmitir. Pero si alguien pregunta, bueno…  pero al fin y al cabo ¿cuando vivió aproximadamente? Sólo por tirar un número digamos que ronda entre el 900 A.C.

    El libro podría ser dividido en 2 partes. Una primera (capítulos 1 y 2) sobre una gran epidemia de langostas que azotará la tierra de Israel y la bendición que vendrá liego de la epidemia, y en la segunda parte (capitulo 3 y 4) se narra un poco el juicio que tendrá lugar a aquellos enemigos que oprimieron al pueblo de Israel.

    En el libro se toca bastante el tema de la teshubá/ arrepentimiento,  es por ello que en muchas comunidades se acostumbra a terminar la Haftará en el Shabat que cae en los 10 días de teshubá (entre Rosh Hashaná) con versículos del libro de Ioel , como así también fueron tomados varios versículos o partes de versículos para pasar a formar parte de nuestros rezos diarios.

    El libro fue escrito (al igual que el resto de los profetas menores) por Anshe Kneset Haguedolá/ Los sabios de la Magna Asamblea. El estilo en el que está escrito es bastante poético, sencillo para entender dentro de todo.

    Entonces, como dijimos arriba el libro se divide en 2 partes:

    La primera parte trata acerca de la terrible plaga de langostas que azotará la tierra de Israel, se narrá en forma metafórica acerca de la gran epidemia que vendrá, y el terrible hambre que provocará en el pueblo, pobreza, miseria y desolación:

    “Laméntate (oh tierra!) cual virgen vestida de duelo por el marido (la cosecha) de su juventud…”

    “El campo está desolado, la tierra está de duelo…la cosecha del campo ha perecido…”

    El profeta insta al pueblo de volver en teshubá, clamar y llorar al Eterno:

    “Desgarren sus corazones y no sus vestiduras y vuelvan al Eterno su Dios, porque Él otorga Su compasión, es tolerante y generoso en misericordia y se arrepiente del mal que amenaza traer…”

    “Ay del día!! (del desastre) porque cercano está el día del Eterno y vendrá como una destrucción…

    “Toquen la trompeta en Tzión, proclamen en ayuno, comboquen a una samblea, reunan al pueblo, llamen a la congregación… lloren Cohanim (sacerdotes), ministros de Dios, entre el portón y el altar y digan: Compadécete oh Eterno de tu pueblo y no sea tu heredad motivo de aprobio…”

    Pero así como de terrible fue esta plaga que no dejó ni recuerdo de la cosecha, vendrá un buen año, de provecho y bendición, tiempos de saciedad y alabanzas al Eterno por sus inmensas e infinitas bondades.

    “Y los haré recobrar los años perdidos por los que comió la langosta…y comerás en abundancia y te saciarás y alabarás el nombre del Eterno tu Dios…”

    “Y sabrás que Yo estoy en medio de Israel, y que Yo soy el Eterno su Dios, y que no hay ningún otro, y Mi pueblo no será nunca más avergonzado …” (3:26-27)

    En la segunda parte se narra acerca de la no pequeña “cuenta” que les toca saldar a aquellos pueblos que a lo largo de la historia asediaron, persiguieron, asesinaron, mutilaron sádicamente y en forma desalmada  al pueblo de Israel, los castigos que decaerán sobre sus cabezas.

    El Eterno reunirá y congregará a los exiliados a volver a Tzión. Se narra un escenario de bendición para los hijos de Israel y lo contrario para sus enemigos:

    “Y será en aquel día que de las montañas brotará dulce vino, y las colinas manarán leche, y todos los ríos de Iehudá desbordarán agua, y saldrá un manantial de la casa del Eterno…

    Egipto será una desolación, y Edom será un desierto desolado por la violencia contra los hijos de Iehudá y porque derramaron sangre inocente en su tierra”

    “Perro Iehudá será habitada para siempre, y Ierushalaim de generación en generación… y habitará el Eterno en Tzión”    (Cap. 4: 18-21)

  • Shofar y Rosh HaShaná

    Explicación acerca del mandamiento para los judíos del toque del Shofar en Rosh HaShaná, con algunos de sus simbolismos.
    Material provechoso para judíos y noájidas por igual.

  • El estudio de Torá (parte 3)

     

    La búsqueda

    El muchacho se levanta a la mañana y decide que ‘debe buscarse a sí mismo’. Cuelga su mochila al hombro, bastón en mano al estilo “mochilero” y sale… ¿a donde? A buscarse a sí mismo. ¿y donde se encuentra a sí mismo? Acaso no en cualquier lugar que esté, ahí mismo el está? No! El señor se busca a si mismo…

    Un gran Jesed ha hecho con nosotros Hakadosh Baruj Hu, nos a ayudado a ‘encontrarnos’. Nos entregó un libro en donde figura quienes somos y qué somos. Este libro es la Torá, que es la explicación y la guía de como utilizar todas nuestras fuerzas y energías interiores. Como volcar toda nuestra riqueza interior hacia afuera, como irradiar nuestra luz al mundo.

    Esto no quiere decir que cada uno se encontrará a si mismo inmediatamente. No por lo menos como individuo, pero si se encontrará a si mismo desde la parte colectiva. Y se sobrentiende que para saber encontrarse así mismo como particular, antes debe encontrarse a si mismo en lo ‘grupal’, colectivo.

    En otras palabras, antes de conocerse como individuo particular, debe saber que tipo de persona es, a que pueblo pertenece.

    Entonces cuando nosotros estudiamos Torá, estudiamos y aprendemos también a conocernos, a conocer el ‘YO’ nuestro, nuestra propia persona, el Yo auténtico. Contrario al verse al espejo, en donde solo ve la parte exterior de su persona, cuando se estudia Torá se verá la faz interior, nuestro verdadero rostro.

    El estudio de Torá es el estudio de nosotros mismos.

    “…que nos escogió de entre todos los pueblos, y nos entregó su Torá…”

    El Creador nos creó y formó como pueblo y nación, y nos entregó Su Torá

     

    Quizás cuestiones: todo muy lindo, pero en la práctica como estudiando la Mishná y la Guemará ocurren todos estos cambios? ¿cómo al estudiar las leyes referentes acerca de un  toro que corneó a una vaca me encuentro a mi mismo?

    Hay que entender, la Torá no está escrita en la forma occidental europea, es secas ordenes y reglas. Sino a través de comparaciones, ejemplificaciones, eufemismos, metáforas, insinuaciones.

    ¿Y por qué así? Sería más fácil en tajantes reglas para aplicar. Ante situación “A” actuar de tal forma. La respuesta es que en la realidad este tipo de reglas no funcionan, el mundo es compuesto, no siempre sencillo, depende de diferentes y variados factores. No siempre se puede encasillar, etiquetar.

    La regla, orden, solo es un episodio aislado. En la ejemplificación podemos encontrar el conjunto de episodios. En la realidad no encontraremos episodios y situaciones totalmente “A” o puramente “B”. No es así como funciona el mundo. Es por eso que la Torá utiliza ejemplificaciones, analogías, paralelismos, analogías.

    Por eso en el estudio de Torá la persona se encontrará consigo mismo.

    La alegría:

    En el estudio de Torá, la persona estudia también su propio mundo, su mundo interior, y no sólo su mundo interior particular y personal, sino el mundo del ‘ser humano’ a nivel colectivo también.

    Una grave prohibición es estudiar sin alegría. Incluso el cumplimiento de los preceptos se debe llevar a cabo con alegría:

    “… y servirán a su Señor con alegría…” (Tehilim/Salmos 100:2)

    Maimonides (Hiljot Lulav 8:15) dice que una gran prohibición es realizar las mitzvot (preceptos) sin la adecuada alegría: “…debido a que no serviste a tu Dios con alegría, y felicidad de corazón…” (Devarim/Deuteronomio 28:47)

    Sin embargo si viene una persona y dice hoy no me colocaré tefilín porque no estoy contento. No me agrada ayudar al otro, hoy no estoy de humor. Le contestamos, cíñete de voluntad y fuerza y cumple la mitzvá.

    Pero si nos dice no estoy contento hoy para estudiar Torá, le está prohibido estudiar! Ya que este tipo de estudio que no es con alegría se contradice contra su ser, su esencia personal. Cuando la persona estudia Torá se encuentra consigo mismo, su Yo, y de allí deviene y brota la felicidad del estudio. (1)

    Pero si no está contento con el estudio es señal de que ese estudio le es ‘extraño’, lo daña. Si es así realmente que ese estudio lo ‘lastima’ Dios no quiera no debe estudiar. “no estudia la persona sino lo que su corazón desea” (Avodá Zará 19a).  estudiá otro tema, otro campo de la Torá, Halajá, hagadá, etc. ¿no te apegas a ningún tema? No puede ser posible!! La Torá es más que amplia en sus temáticas, y líneas de exposición.

     

    “…lo que su corazón desea…”

     

     “Quien dice: me levantaré por la mañana y estudiaré cierto capítulo, cierto tratado, una gran promesa ha hecho al Dios de Israel” (Tratado de Nedarim 8a)

     

    Una persona que dice que llevará a cabo cierta Mitzvá o cierto buen acto se considera un Neder-promesa, incluso que no uso el preámbulo de “…yo prometo que…”. Es por eso que mucha gente (y así debemos actuar) utiliza la expresión “bli neder” -sin promesa, cuando habla sobre dar cierto regalo o temas similares para que no se considere en caso de no cumplir un falsa promesa. (Ran insitu)

    La Guemará pregunta: por qué la persona que dice ‘mañana estudiaré cierto capítulo’ realizó una promesa? ¿acaso no se prometió ya desde la entrega de la Torá en Har Sinai? Por ejemplo alguien que promete que el día de mañana se colocará el tefilín, no recae la promesa, ya que es su obligación y ya se comprometió en la aceptación de la Torá en Har Sinai, la promesa ya está hecha. ¿Acaso si no lo promete no estaría obligado de todas formas?

    La Guemará contesta que a pesar de que ya está comprometido, le está permitido este tipo de promesa para ‘incentivarse’.

    Pero cabría preguntar, es cierto que el ya prometió en el monte Sinai el estudio. Pero lo prometió en forma general, sin especificar tal o cual tratado, tal o cual capítulo. Ahora el promete estudiar este capítulo en particular.  Hay diferencia!

    Explica el Rab Kuk (2) que la persona que promete sobre estudiar tal capítulo, demuestra y revela con esto que su corazón desea este estudio, y es por esto mismo que retroactivamente recae la obligación desde el compromiso en Har Sinai.

    Esto es la esencia del estudio de Torá, ocuparse de cosas que alegren a la persona, que se sienta a gusto con lo que estudia, que lo alegre el tema. Que sienta conexión con el tema tratado.

    Y esto es lo que antes comentamos previamente, que se destruyó el Beit-Hamikdash a pesar de que se estudiaba Torá en aquel tiempo, pero no bendijeron previo al estudio. No interiorizaron que Hashem nos creó y formó y nos entregó su Torá. Torá es Dios dirigiendo Su Palabra a la humanidad, ¿no debería inundar de gozo inefable el alma de la persona que se pone en contacto directo con su Creador? ¿No debería henchirse el sano orgullo por reconocerse especialmente querido por el Todopoderoso, al punto de que Él nos instruye con Su Verdad (la Torá)? Tal como está dicho: «Los preceptos del Eterno son rectos; alegran el corazón.» (Tehilim / Salmos 19:9)

    Este tipo de estudio seco lleno de pena y tristeza no es adecuado a la persona. El estudio debe ser una fuente de deleite para la persona. ¿Qué es la amargura, sino la insatisfacción por no comprender que en verdad existe el Bien y la Justicia perfectos?

    Cuando la amargura penetra en la existencia, y se convierte en una presencia constante (no un estado pasajero y muy normal), entonces se frustra en la posibilidad de hallar las respuestas. La Torá es la respuesta última a todas las interrogantes (y es la primera de las interrogantes), por lo que, la pena y Torá son incompatibles, pues la pena rehuye la cercanía de la Luz.

     » ¡Cuán dulces son a mi paladar Tus palabras, más que la miel en mi boca!» (Tehilim / Salmos 119:103).

    El estudio debe llenar la vida de la persona de gozo, y armonía.

    Sobre este tipo de estudio estamos hablando, una Torá que penetre en el ser, se vuelva parte del que la estudia y lo encamine por los senderos del bien.

    Para llegar a esta meta hay que estudiar con alegría (3), imbuidos de felicidad de este gran privilegio. Que sea dulce como la miel

    Quien así va al encuentro de la Torá se volverá una poción para la vida. Quien no así sale a su encuentro encontrará una poción para la muerte (ver Iomá 72b). Será entonces Dios no quiera un estudio soso, sin contenido, no lo elevará, no lo hará vivir. Solo será otra materia, teoría, como historia. No le servirá como una superación.

    Sin embargo nosotros sabemos que la Torá que está escrita cual letras sobre papel, está escrita en forma de letras sobre nuestras almas.

     

    Que sepamos iluminar nuestro alrededor con nuestra luz interior que brotará a través de nuestro estudio.

    Que tengas un buen día.

     

    (1)Maamar “haoneg vehasimjá”, hadar haiakar pag.117)

    (2) notas al final de Mitzvat Reeiá, pag. 111

    (3) ver prologo del libro “Iglé Tal”

  • El estudio de Torá (parte 2)

    “El árbol de la vida y el árbol del conocimiento”

     

    Utilizando el lenguaje del Génesis se podría decir que el estudio de Torá es el comer del “árbol de la vida” y no solo del “árbol del conocimiento”.

    Hay y ha habido en el mundo muchos sabios, conocedores, intelectuales, pero a pesar de ello malvados. Entre los nazis también hubo doctores, genios de la medicina, que podrían haber ayudado a las personas y reducir su sufrimiento, curarlas. Pero ellos se enfrascaron en pruebas atroces, crueles experimentos, tratamientos y torturas indescriptibles.

    La persona que come únicamente del “árbol del conocimiento” y no del “árbol de la vida”, es una persona que no vive las cosas, no valora la vida, la vida no penetra en su interior. No se vuelve carne de su carne y hueso de sus huesos.

    Una persona puede saber cuantos habitantes hay en Japón. La densidad demográfica de la Península X, las propiedades nutritivas de cierto fruto y también puede saber (valga la diferencia) versículos, páginas de Guemará, las palabras de Tosfot, pero aún así puede no vivirlas. Entonces una persona que solo come del “árbol del conocimiento” no se convierte su estudio en parte de su ser. Contrariamente quien come del “árbol de la vida” consecuentemente come también del “árbol del conocimiento”, ya que esto es un conocimiento de vida, que es vida.

    Quien come únicamente del árbol del conocimiento, está cercano a que su estudio se le convierta en una trampa, un veneno mortal

    “Amerita- se convierte en el en una poción de vida. No amerita- se convierte en él en una poción de muerte” (Iomá 72b)

    No solo que no es una poción de vida, sino que se vuelve una poción de muerte.

    “superior es el estudio que lleva a la acción” no por el hecho que sabremos qué y cómo hacer, sino porque eleva a la persona que estudia, se convierte en otro hombre, lo arrastra y lo eleva a otra existencia, a un mundo superior, y lentamente este mundo superior. La persona llegará a una situación en la cual el centro de su vida será este mundo superior. Su mundo interior será otro. Un mundo de pensamientos, ética y amor al mundo.

    Esta idea se expresa en la Guemará (Kidushín 32b): “El rab que disculpa su honor, su honor queda disculpado…. Un rey que disculpa su honor, su honor no queda disculpado”

    Un Talmid Jajam, un sabio que disculpa su honor, su honor queda disculpado. Cuando nosotros vemos un Talmid Jajam nos debemos poner de pie (ver Rambam, Hiljot Talmud Torá 5:7) pero si él lo perdona o disculpa no hace falta levantarse.

    Un rey que disculpa su honor, su honor no queda disculpado. El motivo de esto, es que el respeto y honor del rey no es un honor hacia su persona específica, sino al reinado. El honor del rey de Israel se centra en su persona en este momento, en el rey de Israel, y es por eso que él no lo puede disculpar, ya que no le pertenece.

    Pero entonces ¿por qué un Talmid Jajam si puede perdonar su honor? ¿Acaso no honramos a la Torá que posee y no a su persona específica? De hecho en todo el Talmud no figura la expresión “el honor del Talmid Jajam” sino que “el honor de la Torá”! siendo así el Talmid Jajam solo es una expresión viviente de la Torá, y por qué motivo puede perdonar el honor de la Torá?

    Explica la Guemará: “… la Torá es de él…”. Tal como reza el versículo “…y la Torá de Hashem deseó..” pero cuando la persona se eleva, llega a un estado superior “… y en su Tora meditará día y noche…”. Él adquirió esa Torá que estudio, se vuelve parte de él, esencia de su persona. Él es Torá. Esa Torá que absorbió se vuelve carne de su carne, penetró en él. No son dos cosas separadas una persona con Torá, un hombre que sabe Torá, sino que el mismo es Torá. La Torá es suya.

    Y esto es a lo que nosotros debemos aspirar, que nuestro estudio no sea mero conocimiento, lectura, sabiduría, sino que Sus enseñanzas penetren en nosotros. Sean parte nuestra.

  • Rabino Obed Avrej: liderazgo (video)

    El rabino Oved Abrej nos enseña cómo debe ser un verdadero líder.

    Basado en la Torá y tomando como referencia al personaje histórico de Moshé/Moisés, nos revela en pocos minutos las cualidades esenciales de un líder verdadero.

  • Rabino Obed Avrej: Noájidas y Torá (video)

    El Rabino Obed Avrej conversa con el Moré Yehuda Ribco acerca de un interesante y recurrente tema: la relación del noájida con la Torá.
    Qué estudiar, con quién, como.
    Qué aplica y que no. Cuáles pueden ser los peligros. Qué personas están capacitadas para enseñar. Qué corresponde aprender al noajida.
    Como la Torá puede ser de vida, o de muerte. Todo en este interesante video.

  • Rabino Oved Abrej: Moshé y Faraón (Video)

    Moshé y Faraón. Dos formas de estar en el mundo.
    Salir de Egipto es algo que tu puedes y debes hacer.
    Estudio de Torá para todo público, judíos y gentiles. Con la sabiduría milenaria de la Torá, los Sabios, la Cabalá expresada con belleza y simpleza por el rabino Oved Abrej.

  • Rabino Oved Abrej: noajismo, un camino sagrado (Video)

    El camino sagrado de los noájidas y el camino sagrado de los judíos.
    Cada uno tiene su esencia espiritual, bendita, perfecta.
    Al conocerla, al asumirla, al vivir de acuerdo a ella, uno alcanza la plenitud.
    Se sirve a Dios de muchas maneras, aprende cuales.

    Un video para aprender, para disfrutar, para compartir.

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  • Muy ciegos

    Te invito a compartir este interesante video del Rabino Aarón Ribco.
    Desde la sagrada tierra de Israel, el Rabino Ribco nos invita a aprender, crecer, compartir.
    ¿Te animas?