Dicen los que saben, porque han sufrido y han experimentado y han conseguido quitarse el peso del EGO por un rato, ellos dicen que no importa lo te haya sucedido sino qué haces con eso.
Ellos aseguran que hay ventajas verdaderas cuando uno se permite preguntarse el para qué de lo que le pasó y crea respuestas valiosas que le permiten evolucionar y abrir su mente y corazón a la aceptación, la comprensión y al amor.
Es así como podemos encontrar liberación de las circunstancias y enriquecernos.
En resumidas cuentas: no es lo que pasa, sino lo que haces con ello.
Puedes hundirte en echar culpas, enojarte, sufrir, agredir, paralizarte y cualquier otra conducta negativa.
O puedes usar el mal momento para construir una respuesta que te habilite a crecer como persona y conectarte con una mejor versión de ti mismo.
Una de las frases inspiradoras de Víctor Frankl al respecto:
“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas —la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio camino”.
En este tiempo de Sefirat haOmer, cuando recordamos la masacre de cientos de miles de judíos, por el mero hecho de ser judíos, es bueno tenerlo presente, para comprometernos a construir un mundo mejor, en donde todas aprendan a elegir actitudes personales de construcción de SHALOM.
Hay personas que viven comparándose con los demás, sepan los otros que están siendo usados para esa comparación o no.
Por ahí alguna vez llegaste a creer que a los demás no les pasa nada malo, pero que siempre te está sucediendo a ti.
Es decir, Adam no era meramente el Adán masculino que nos solemos imaginar, sino que era un ser muy particular, macho y hembra al mismo tiempo.
La Torá plantea un mandamiento muy sencillo de cumplir pero intensamente profundo para los hijos de Israel, que es el contar cada día desde el segundo día de Pesaj y durante 49 días.
Suele confundirse, quizás a instancias de la confusión que genera la religiosidad, que humildad es una conducta o postura de negación del sí mismo.
La oruga terminó su metamorfosis, entonces, ya no es más oruga sino mariposa.
Hemos escrito y explicado mucho acerca del Sistema de Creencias, por lo que no lo repetiré ahora.
ho se ha hablado de ese silencio.
Fue en el último día de la inauguración del Mishkán, el Santuario portatil que construyeron los israelitas en el desierto.
Responsable significa dar respuesta.
Había una vez una mariposa que se creía oruga por ello no volaba y se arrastraba.