Categoría: Ética

  • Parashat Beshalaj 5765

    A la vuelta de la esquina

    En la parashá leemos:

    «Llegaron a Elim, donde había doce manantiales de agua y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas.»
    (Shemot / Éxodo 15:27)

    Luego de que los hebreos abandonaron Mara, arribaron a Elim, en donde las aguas bullían a plenitud y satisfacción. Había sombra y solaz. Un remanso de paz y placer en medio del yermo abúlico que los rodeaba. La antítesis de lo que habían soportado en Mara, lugar extenuante, pleno de amargura y desolación.

    El Jafetz Jaim comentó que nosotros, como mortales y restringidos a nuestro ser físico, tenemos una visión limitada de la realidad. A causa de nuestra corta visión, constantemente sentimos como si nos estuviera faltando algo, como si careciéramos de algo importante.
    De continuo nos sentimos en Mara, amargados y asediados por amargura.
    Como solía decir un consultante mío: «La vida es una miseria, y la gente es injusta».
    Tal suele ser el sentimiento recóndito de muchas personas, que descubran pesar y desamparo a cada paso.
    Pero en verdad, si los israelitas se hubieran dado cuenta cuando estaban en Mara que a la vuelta de la esquina había un oasis pleno de gozo, frescura y relax, seguramente hubieran estado menos ansiosos, más calmos, y diseminando menos furia en su rededor.
    Si en lugar de detenerse y petrificarse en la queja y en la sensación de falta, aprendemos a valorar las posibilidades y recursos potenciales, estamos más cercanos a apagar la sed de nuestras emociones negativas.

    Como continúa diciendo el Jafetz Jaim, el origen del pesar de la gente en Este Mundo, radica en que son incapaces de ver lo que está por llegar, en el corto lapso, ¡y cuánto más a largo plazo! Así que por muchas cosas nos quejamos y apenamos, cuando de hecho algo mejor está más próximo de lo que imaginamos, pero no percibimos.
    Como no lo esperamos, ni lo percibimos como una posibilidad real, cuando aparece, solemos dejarla pasar, la desechamos, la ignoramos, y entonces confirmamos que nuestro sentimiento oscuro era real..
    Es decir, somos artífices (en buena medida) de nuestras faltas y dolores.

    El mejor antídoto natural que se tiene para combatir esta pesadumbre, es afrontar cada instante de la vida con una Actitud Positiva/Constructiva. Estar listo para aprender de las experiencias pasadas, y buscar creativamente la solución en lugar de conformarnos con la respuesta ya conocida: no se puede.
    Atención: actitud positiva no significa vivir en un mundo de fantaseadas ilusiones, y creer que porque uno piensa «en positivo», ya todo está bien.
    La verdadera actitud constructiva implica un ejercicio constante de creatividad, responsabilidad, esfuerzo y desapego adecuado.

    Si revisamos nuestro pasado, la historia personal o colectiva, podemos comprobar que en numerosas ocasiones lo que parecía ser un hecho penoso realmente era un prolegómeno para una salvación, un triunfo, un avance o una mejora.
    No siempre es fácil, sencillo o agradable darse cuenta de esto, pero allí está a la vista.
    Como ya sabemos, la semilla ha de marchitarse y morir para que de su cadáver emerja un frondoso árbol, pleno de vida y prosperidad.
    No siempre la semilla muere y crece en su lugar un árbol, pero si se procuran las condiciones idóneas, las probabilidades de alcanzar el éxito son mayores.

    Si desarrollamos mayor confianza en el Todopoderoso, seremos capaces de enfocar mejor nuestra mirada, y tener paciencia y actuar de la manera correcta para sacar el mejor provecho de cada situación, incluso de las dolorosas, apartando la impaciencia, el miedo y la desesperanza.

    Ser más paciente y actuar con sabiduría, es una herramienta indispensable para ser un triunfador.
    Mantener una actitud positiva/constructiva, es una clave para el buen vivir.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    Recibimos este email:

    Un Gerente está con un paquete de hojas frente a la trituradora de papeles.
    Luce desconcertado, mira por un lado, mira por el otro.
    En eso pasa un empleado y muy amablemente le dice: «¿Le ayudo?».
    El Gerente agradecido contesta: «Muy amable, parece que me quedó grande la tecnología».
    El empleado muy diligente toma el paquete de papeles, los coloca en una
    ranura y se oye el sonido de los papeles cuando se hacen trizas.
    El empleado le dice al Gerente: – «¿Ve que fácil?» y el Gerente pregunta: – «¿Y por donde salen las copias?».
    Moraleja: No se meta a donde no lo han llamado si no sabe de qué se trata o
    pregunte primero antes de entrometerse!!
    Uno siempre quiere adivinar lo que el Jefe espera, no se las de de adivino
    es un muy mal método.
    Atte. Un nuevo desempleado.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se relaciona el relato con el comentario a la parashá que hemos brindado?
    • ¿Cuántas veces usted habló o actuó basándose en presuposiciones, y no en una comunicación auténtica?
    • Lo que esperas…
      «El que observa el viento no sembrará, y el que se queda mirando las nubes no segará.»
      (Kohelet / Predicador 11:4)

      • ¿Por qué el que espera el desastre, cosecha desastres?
      • ¿Cuál es la actitud positiva ante una dificultad que se presenta en la realidad?
    • Agradecido
      «Ser agradecido no es decir gracias, sino sentir gracias»
      (Rav Shaul Maleh).

      • ¿Cuál es la diferencia entre «decir gracias» y «sentir gracias»?
      • ¿Por qué es una gran virtud el ser agradecido?
  • Parashat Bó 5766

    Pensamiento realmente positivo

    En la parashá de esta semana, nos encontramos con la siguiente afirmación:

    "el Eterno endureció el corazón del faraón"
    (Shemot / Éxodo 10:20)

    Y en nuestra Tradición se enseña que:

    "Por el camino por el cual la persona quiere ir (sea bueno o malo), por ahí la llevan (desde los Cielos)."
    (TB Macot 10b)

    Faraón quería ir por el camino de la destrucción, del dolor, de la miseria, de la esclavitud, del engaño, de la perversión, de la maldad… y en lo Alto el Eterno dijo "Amén". Entonces, cayeron sobre Faraón y los suyos terribles plagas que arrasaron su nación, sus bienes, sus almas ya desoladas.
    El Faraón quería ser duro, no podía o no quería demostrar debilidad, y tan pesado quería su corazón que desde Arriba le dijeron "Amén", entonces la depresión, la melancolía, la furia, la ferocidad, la destrucción, la ambición, la agresión, la maldad eran las semillas que florecían oscuramente en su interior y arrasaban el exterior.

    En nuestra propia existencia también podemos optar por el camino que deseamos transitar, y recordemos que desde lo Alto, el Eterno nos dirá "Amén, por allí te conduciré".
    Recordemos esto y seamos precavidos, no permitamos que entren malos pensamientos a nuestra vida, ni tendencias deprimentes del ánimo, ni un pesimismo falto de realidad, ni siquiera la idea del fracaso… pues si nos concentramos en lo negativo, negatividad tendremos en nuestra vida.

    La Torá indica:

    "Arreglarás para ti el camino"
    (Devarim / Deuteronomio 19:3)

    Esto lo podemos comprender como: pensemos en positivo1, iluminemos nuestros ojos en lugar de cegarlos, cantemos en vez de llorar banalmente, agradezcamos en lugar de seguir quejándonos por lo que no tenemos, valoremos lo sencillo para ser verdaderamente ricos y felices2.
    Allí donde posas tus ojos (que miran el mundo, o los que miran el alma), suele ir tu corazón. Si miras tus faltas sin más motivo que contemplarlas, te hundirás en faltas. Si miras tus dolores, sufrirás. Si miras tu pasado para aferrarte a él, pasarás como pasajero distraído por la vida.
    PERO,
    Si damos luz, tendremos desde los Cielos Luz.
    Si damos vida, nos darán Vida.
    Si actuamos con generosidad, obtendremos Misericordia.
    Si andamos en justicia, nos juzgarán con Bondad.

    Hagamos nuestras estas palabras del inspirado salmista:

    "Mi alma llora de ansiedad; sostenme conforme a Tu palabra.
    Aparta de mí el camino de engaño, y enséñame Tu Torá.
    He escogido el camino de la verdad; he puesto Tus juicios delante de mí.
    Me he apegado a Tus testimonios; oh Eterno, no me avergüences.
    Por el camino de Tus mandamientos correré, porque das amplitud a mi corazón.
    Enséñame, oh Eterno, el camino de Tus leyes, y lo guardaré hasta el fin.
    "
    (Tehilim / Salmos 119:28-33)

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Cuídense y gocen de lo permitido para qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1- Pensar en positivo no significa ser iluso o fantasioso, sino tener los pies en la tierra pero la cabeza en los cielos, para encontrar opciones y alternativas y no solamente el camino único de la desesperanza.
    2- Pirkei Avot 4:1

  • Parashat Bó 5763

    La pesada gloria
    Esta semana en el mismo comienzo de nuestra parashá leemos que:

    "El Eterno dijo a Moshé [Moisés]: -Ve al faraón, porque hijbadeti su corazón y el corazón de sus servidores para manifestar entre ellos estas señales Mías"
    (Shemot / Éxodo 10:1)

    Notarán que hemos puesto una palabra en su traslación fonética, y no una traducción.
    Generalmente encontramos vertida la palabra hijbadeti como "he endurecido", asociándola con kabed, que quiere decir pesado o duro.
    Por otra parte, es posible vincular también la palabra con kabod, que significa gloria u honor, por lo cual estaría dicho en el párrafo "honré".
    ¿Cuál de las dos traducciones sería la más apropiada en su contexto?
    La respuesta: ambas.
    Pues, la honra mal gerenciada deviene en un peso aplastante.

    ¿Qué enseñanza para nuestra vida cotidiana podemos extraer de esto?
    Hay personas que obtienen mayores logros que otras, a veces por mérito propio, a veces sin merecerlo. Y este éxito hace que sean elevadas a un rango de distinción y honor.
    Sin embargo, si no están cultivadas espiritualmente el honor (kabod) se convierte en algo que les pesa (kabed) y termina por arrastrarlos más abajo que lo normal.

    Veamos el ejemplo en el versículo que hemos citado.
    El Eterno le dice a Moshé que Él ha concedido para Faraón y su nación gloria y poder, que Él es la Fuerza detrás de la fuerza egipcia.
    Entonces, Faraón tenía dos caminos:

    • Honrar para ser glorificado; o

    • Buscar ansiosamente el glorificado para construir su derrumbe.

    ¿Qué camino eligió Faraón?
    De haber sido Faraón un honorable noájida, siervo fidedigno del Eterno, toda la loa por sus humanas acciones hubiera sido reconducida a Aquel que la merece. Y así podemos entender claramente el significado de las palabras de Dios cuando dice: "para manifestar entre ellos Mis obras".
    Pero, al ser Faraón un adepto a la idolatría, y un esclavo de la egolatría, su yoísmo se anteponía al servicio de Dios; su deseo egoísta succionaba la honra que estaba destinada para Dios.
    Por lo cual, la honra que Faraón sustraía a Dios, fue la que precipitó su caída, su derrota final.

    En síntesis, cuando tenemos la ocasión de disfrutar de la alabanza, el agasajo, el reconocimiento, lo mejor que podemos hacer es a su vez reconocer a Aquel que nos ha posibilitado nuestro bienestar. Pues, desechando el vacío honor, nos comprometemos a obtener mayor satisfacción.
    Tal como aprendemos de las palabras del profeta:

    "Acciones de gracias saldrán de ellos, y la voz de los que se regocijan. Los multiplicaré, y no serán disminuidos. Los honraré (hijbadetim), y no serán insignificantes."
    (Irmiá / Jeremías 30:19)

    O como enseñan nuestros Sabios (Abot 4:1): "¿Quién es honorado? Aquel que honra a las criaturas".

    ¡Shalom iekarim! ¡Les deseo Shabbat Shalom!
    Moré Yehuda Ribco

  • Parashat Vaerá 5760

     

    Encantado de concocerla

    En ocasiones, digamos generalmente, se nos presentan hechos, relatos, manifestaciones que asumimos como ciertas o reales. Esto es así cuando concluimos en determinar su veracidad a partir de la impresión, o la opinión o aun por el superficial escrutinio. Basados entonces en nuestra conclusión nos aferramos a esta idea que aceptamos como verdadera.

    Y resulta que, más que muy a menudo:

    "Pero los magos hicieron lo mismo con sus encantamientos…" (She 8:3)

    la noción que obtuvimos fue a través de la acción de los "magos", de los "encantadores". Personas que saben disfrazar sus acciones, dichos o ideas para que tomen la apariencia de sinceros, cordiales, serenos, buenos, adecuados; cuando en la realidad o: no son más que pompas de jabón; o (peor) son algo muy distinto a lo que nosotros creemos que son…

    Ese es el poder del encantamiento, de la fascinación.

    Distraer la consciencia de los hechos ciertos, y hacer de la ilusión el camino de la existencia.

    Y ocurre que generalmente la ilusión es más placentera que la realidad.

    Y aparece la ilusión como el modo fácil, exitoso y sin riesgos de vida.

    Cuando, en principio y al final de cuentas, la ilusión, el encantamiento, es sólo eso…

    Tomemos un clásico ejemplo, el bebe que sintiendo hambre y no distinguiendo entre ilusión y realidad fantasea con el cálido pecho materno, con la deliciosa y complaciente leche tibia recorriendo sus entrañas. La fantasía es de una realidad tal, de un éxtasis sublime, que el bebe (por un rato) olvida que siente hambre y "cree" que está satisfecho. Gracias a Dios su organismo no se deja arrastrar completamente por el "delirio" y las alarmas que anuncian el hambre resuenan, haciendo que o se proteste (lloros, gemidos, etc.) o que se reinicie la ilusión de completo. Si el bebe gira entre ilusión e ilusión, y en ningún momento manifiesta su hambre al mundo exterior; y si la madre (o responsable) es una persona abandónica que no se preocupa por el bienestar del bebe, ¿cuál sería el precoz final del mismo? Respuesta: muerte por inanición – literalmente, muerto de hambre.

    Este ejemplo se puede extender a todas las edades, y a la mayoría de las situaciones.

    Si el "engaño" intencional o involuntario, toma las riendas de la "creencia", entonces, inevitablemente, la acción se afecta en un signo negativo.

    Más tarde o más temprano ocurre que:

    "Los magos también intentaron hacer … con sus encantamientos, pero no pudieron." (She 8:14)

    así es, los engañadores, los encantadores, tienen el límite que la realidad les impone.

    Con su "magia" pueden fascinar en ciertos aspectos, pero la verdad es irreproducible completamente. Porque si el engaño cubriera a la verdad en un cien por ciento, entonces, el engaño sería verdad, por lo tanto no-falsedad.

    Lo que diferencia al engaño de la Verdad, es el grado de discordancia entre ambos; y lo que hace peligroso al primero, es su excesiva similitud con lo original sumado a su grado de diferenciación. En breve, la media mentira es más perjudicial que la mentira a ojos vistas. O como bien había criticado Eliahu HaNabí en su momento: "¿Hasta cuándo vacilarán entre dos opiniones (literalmente: umbrales de acceso)?" (I Mel 18:21).

    Pero, como dijimos, hay un límite, que los magos no pueden trasponer.

    Y cuando el límite se evidencia, y la representación cae frente al peso de la verdad y la realidad, puede ocurrir que:

    "Entonces los magos dijeron al faraón: –¡Esto es el dedo de Elokim! Pero el corazón del faraón se endureció, y no los escuchó, tal como Hashem lo había dicho." (She 8:15)

    los que engañaban dejen de engañar y reconozcan la Verdad (en la parashá: "dedo de H’"). Pero los engañados no quieran o puedan obviar sus ilusiones, y endurezcan su corazón, se aferren a sus criterios basados en la falsedad y por lo tanto continúen obrando incorrectamente.

    Por eso, H’ había predicho que Faraón endurecería su corazón.

    No necesariamente porque Él sabe presente – pasado – futuro; sino porque conoce el corazón del Hombre y de cada hombre.

    Sabía que personalidad ostentaba Faraón, y sabía que cuando una persona vive en la convicción de las ideologías extremistas (que en un 99% son basadas en "encantamientos"), es muy difícil que pueda reconocer (llegada la oportunidad) que su sistema de vida está cimentado en el error, y que si quiere vivir en el acuerdo debe modificar su pensamiento, su actitud y su accionar.

    En líneas generales, el extremista, es aquel que "encantado" por la "ilusión" que le presentaron o se representó, no puede liberarse de la misma, a pesar de que se hace evidente su falacia.

  • Parashat Vaerá 5771

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    Shabbat Tevet 25, 5771 – 1/1/2011

    PARASHÁ: VAERÁ

    Parashá: Shemot / Éxodo 6:2 – 9:35

    Haftará: Iejezkel / Ezequiel 28:25 -29:21

     

    Algunos conceptos, preceptos o valores de la parashá

    1. Recordar y cumplir los pactos.
    2. Las plagas en Egipto.
    3. La Libertad como un medio y no como un fin en sí misma.
    4. Educación como fundamento para una vida de trascendencia.
    5. Transmitir a los hijos aquello que les reporta bendición.
    6. Cómo construir Shalom cuando nadie quiere hacerlo contigo.
    7. A veces para construir Shalom es necesario romper con viejos esquemas y estructuras.
    8. En ocasiones el construir Shalom conlleva dolor y dificultad.

    "Asimismo, Yo he escuchado el gemido de los Hijos de Israel, a quienes los egipcios esclavizan, y Me he acordado de Mi pacto."
    (Shemot / Éxodo 6:5)

    El rav Moshé Sofer explica que el significado de este "asimismo" es que no solamente el Eterno atendió a los gemidos del Pueblo, sino que cada uno de los israelitas escuchaba y prestaba atención al sufrimiento de su prójimo.

    Cuando uno genuinamente atiende al prójimo desamparado, incluso en medio del propio desamparo, es el momento oportuno para que el Eterno actúe de modo prodigioso y se produzca la liberación para el ánimo abatido.

    Recordemos y nunca olvidemos que el salmista en su inspirada sabiduría nos dice: “El Eterno es tu protector; el Eterno es tu sombra a tu mano derecha” (Tehilim / Salmos 121:5).

    ¿Qué debemos entender?
    En sentido figurado se nos expresa que el Eterno es nuestra sombra, por tanto aquello que hagamos Él también hace.
    Si somos bondadosos seremos bendecidos con bondad desde lo Alto.

     

    Enseñanza para comentar y pensar: ¿Me lees un cuento?

    Todas las noches, antes de dormir, la pequeña niña le pedía a su padre que le leyera un cuento en la cama.

    Un día, al padre se le ocurrió la idea de grabar los cuentos en un cassette así no tendría que sentarse con la niña a leerle el cuento y podría aprovechar ese tiempo en otras ocupaciones. Muy pronto, la niña había aprendido a manejar sola la grabadora.

    Una semana más tarde, ya entrada la noche, la niña se acercó a su padre, apoyó el libro en sus manos y le pidió que le leyera un cuento. “Pero, hijita”, le dijo el padre sorprendido, “ahora ya sabes usar el grabador y…”

    “Sí”, lo interrumpió la niña, “pero yo quiero compartirlo contigo!”

     

    Preguntas para reflexionar

    1. ¿Qué valores consideras importante transmitir? ¿Y cuáles practicar?
    2. Si estás ocupado en tareas rutinarias de valor para ti pero te surge una tarea “importante” fuera de lo previsto, ¿de cuál te ocupas primero? ¿Por qué?
    3. ¿Cumples lo que prometes? ¿Qué valor le das a tu palabra?
    4. ¿Y a la palabra de los demás, cuánto la valoras?
    5. ¿Cuánto se respetan los que han incumplido su palabra?

    ¡Les deseamos Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

    Textos originales de Yehuda Ribco y otros que son seleccionados de:

    1. "Un principio sin final", del Rabino Aarón Ribco

    2. “Aromas del Paraíso”, del Moré Yehuda Ribco

    Imágenes sin copyright tomadas de diversas fuentes.

     

    El material de esta publicación puede ser empleado libremente siempre y cuando se mencione el sitio SERJUDIO.com y el autor YEHUDA RIBCO.
    Se agradece notificar por email del uso de este texto.
    Recuerde colaborar con nuestra tarea, gracias.

  • Parashat Vaerá 5761

    Estados de ánimo

    «De esta manera habló Moshé [Moisés] a los Hijos de Israel, pero ellos no escucharon a Moshé [Moisés], a causa de la angustia de ánimo y del duro trabajo.« (Shemot / Éxodo 6:9)

    En ocasiones el abatimiento produce que al estar frente de nosotros la esperanza, la solución, la culminación de un atosigante anhelo, no lo podamos percibir. Por eso con sabiduría decimos: «Ivdu et HaShem besimja» – «Adoremos al Eterno con alegría» (Tehilim/Salmos 100:2). Porque, sólo a través del regocijo es que su Presencia oculta se puede percibir con intensidad. Es fácil el sermón, pero duro el llevarlo a la práctica. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo gozar cada instante, incluso el de pesadez espiritual, para alcanzar la armonía? Una de las claves la da este mismo versículo y es la actitud correcta ante los obstáculos que la vida necesariamente nos presenta. Por un lado, podemos dejarnos vencer, hundirnos en la depresión, aferrarnos a algún desesperado y escaso de sentido hacer (o dejar de hacer); pero, por el otro lado, podemos confrontar los impedimentos con confianza, con la seguridad de que todo lo que existe (en última instancia) tiende al Bien. Al contemplar la vida con confianza, al enfrentarla con seguridad, no desaparecerán las contrariedades, ni el camino estará allanado frente a nosotros… pero, ciertamente nuestro entendimiento estará atento a la esperanza, a la resolución… y en concordancia estará nuestra acción. Y si a pesar de nuestro íntimo beneplácito, de nuestra bitajón (confianza), el obstáculo actual no pudo ser sorteado con éxito, al menos la entereza de espíritu nos da la posibilidad de victoria ante la próxima dificultad. ¡No es con el abatimiento que venceremos!

    (Y si aún no podemos hallar confianza y consuelo en el momento del dolor, ¡está bien! El sufrir, el sentir el dolor no es ningún pecado o ejercicio erróneo. Pero, perdurarlo quizás sí lo sea… Por eso, si el ánimo continúa abatido, prestemos atención a la segunda sección del versículo de Tehilim: «vohu lefanav virnana» – «vayan ante Él con cánticos«).

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

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    Destellos de la parashá La renuencia de Faraón y sus súbditos de dejar marchar a los Hijos de Israel, incluso para un breve receso de júbilo y alabanza al Eterno, los está llevando a su irremisible perdición. El plan de Dios está poniéndose de a poco en evidencia, para desembocar en la magna Salida de Mitzraim, signo y señal para las generaciones.

  • Parashat Vaerá: vistazo

    Ubicación:
    Vaerá
    ("Se apareció") es la segunda parashá del segundo tomo de la Torá, el sefer Shemot, conocido en español como "Éxodo".

    Temáticas:

    1. La nueva revelación del Eterno a Moshé
      Moshé se desanima, pues ve que su labor ha provocado que el Faraón intensifique la esclavitud y el maltrato sobre los hebreos. Entonces, el Todopoderoso se le revela bajo el cariz del Tetragrámaton, el Eterno que prometió para los patriarcas y sus descendientes la tierra de Israel, y la libertad para ellos.
      Él también aseguró a Moshé que los israelitas saldrían a su libertad, pero no sin antes demostrar con prodigios y señales el poder del Todopoderoso.
      El espíritu contrito de los hebreos no los permitía alivianar su angustia, ni prestar atención al mensaje que portaba Moshé.

    2. Moshé y Aarón al encuentro de Faraón
      Los ancianos hermanos se presentan ante el poderoso Faraón. Para impresionarlo, Aarón toma su bastón lo lanza al puso y un cocodrilo emerge en su lugar. Pero, los brujos de la corte hacen un prodigio similar, aparecen víboras, que son devoradas por el cocodrilo de los hermanos. Nada de esto impresiona a Faraón.

    3. Las primeras siete plagas
      Comienzan entonces las plagas sobre Egipto y los egipcios. Con cada plaga aumenta el malestar entre los egipcios, sufren y no hacen lo necesario para resolverlo. Faraón negocia con férrea tozudez, para no dejar salir a los hebreos hacia su libertad.
      Las primeras plagas fueron: sangre, ranas, piojos, animales salvajes, peste del ganado, forúnculos, granizo.

    Para destacar:

    1. Gratitud de Moshé
      En "Estudiar y enseñar", del Rav Mordejai Katz, aprendemos:

      "Di a Aarón…"
      (Shemot / Éxodo 7:19)
      ¿Por qué pidió Moshé a Aarón que él invocara las tres primeras plagas? De acuerdo a Rashi, Moshé quería mostrar su gratitud a las fuerzas que lo ayudaron en el pasado (el agua del Nilo que respeto su vida, el polvo de la tierra que lo protegió cubriendo al capataz que había matado), y estaba por eso indeciso de realizar las plagas que las involucraba. Nosotros también, debemos ser agradecidos con las fuerzas y personas que nos han ayudado.

      Recuerda tus resoluciones y se firme si son buenas
      En "Creciendo por medio de la Torá", del Rav Zelig Pliskin, nos enseña:

      "Rogad al Eterno para que cesen los truenos de Elokim y el granizo, y yo os dejaré ir, y vosotros no os detendréis más."
      (Shemot / Éxodo 9:28)
      Rabí Ierujem Levovitz anota que el Faraón en verdad tenía esa intención en ese momento. Pero, tan pronto como la plaga desapareció, él olvidó sus buenas intenciones. En medio de los sufrimientos o las pruebas, nosotros habitualmente tenemos grandes ideales y realizamos valiosas resoluciones. Debemos procurar recordarlas incluso cuando nuestro sufrimiento o prueba han pasado.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    1. "Y después de haber sido tan numerosos como las estrellas del cielo, quedaréis pocos en número, porque no habrás obedecido la voz del Eterno tu Elokim."
      (Devarim / Deuteronomio 28:62)

      1. De acuerdo a la Torá, ¿que causa las más amargas tribulaciones de la nación del Eterno?

      2. ¿Qué significa en concreto "obedecer la voz del Eterno"?

    2. "Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer pan; y si tiene sed, dale de beber agua; pues así carbones encendidos tú amontonas sobre su cabeza, y el Eterno te recompensará."
      (Mishlei / Proverbios 25:21-22)

      1. ¿Acaso el gran Salomón está predicando el amor al enemigo, algo así como dar la otra mejilla, con estas palabras que hemos citado?

      2. ¿Por qué es perjudicial amparar al malvado y que se regodea en su rebeldía?

  • Parashat Vaerá 5766

        Rectificar las midot, es nuestro poder

    En la parashá de esta semana, nos encontramos con el siguiente pasaje:

    "Vosotros sabréis que Yo soy el Eterno vuestro Elokim, que os libra de las cargas de Egipto."
    (Shemot / Éxodo 6:7)

    Literalmente, y en su contexto, esta frase significa que: es el Eterno el que redimirá a los israelitas de la esclavitud en Egipto.
    Tal y como aconteció fielmente luego.

    ¿Cómo podemos actualizar su mensaje para que seamos nosotros los que nos quitemos el yugo de Egipto de encima?

    Empecemos mencionando una declaración del Gaón de Vilna, quien decía que: la persona es puesta en Este Mundo para que trabaje en perfeccionar sus midot (Even Shelemá 1:1).

    Es un comentario muy elevado y profundo, que intenta responder a una de las preguntas más acuciantes y reiteradas: ¿para qué vivo?
    Y la respuesta: para perfeccionarte, para crecer por medio de pulir tus midot, de modo tal que pases con una gran estatura espiritual al Mundo Venidero.

    Ahora bien, ¿que son las "midot"?
    "Midot" es el plural de "midá", que significa "medida"
    1.

    ¿Cómo se relaciona la "medida" con el crecimiento espiritual?
    Busquemos respuesta en nuestra Tradición.

    En el Tanaj encontramos que se llama "ish midot" a una persona de gran estatura física, tal como leemos en Bemidbar/Números 13:32, cuando los exploradores israelitas contaban acerca del aspecto de algunos de los moradores de la Tierra de Promisión que alcanzaban proporciones inmensas.
    Pero, no creo que sea a esto a lo que se refiere el Gaón, pues estamos condicionados por nuestros genes en lo que respecta a altura física, y que además es un rasgo que en poco se vincula con la perfección espiritual de la persona.

    Cuando nos referimos a una persona afable de carácter y bondadosa en su conducta, decimos que es un "ish baal midot [tovot]", una "persona dueña de buenas medidas"2, o en una traducción más comprensible: "una persona diestra en dominar sus acciones" (persona de buen carácter).
    Así pues, midá en el sentido conductual humano, es pensar, hablar, actuar con medida, es decir, mesuradamente.

    Entonces, estamos en Este Mundo para convertirnos en maestros del domino de nuestras acciones (y no para dejarnos dominar por nuestras acciones o carácter).
    En palabras de Ben Zoma en la Mishná:

    "¿Quién es fuerte? Quien domina sus tendencias."
    (Avot 4:1)

    Si esa es la meta para alcanzar, implica que no nacemos con la maestría del dominio ya completa, sino que debemos trabajar, esforzarnos y persistir hasta lograrla.

    Nacemos con el potencial para convertirnos en un baal midot, tenemos en nuestro interior la semilla lista para que florezca y dé buenos frutos, pero también podemos extraviarnos y no llegar nunca a la meta y así marchitar la esperanza que estaba contenida en la semilla.
    Y, de hecho, la semilla solamente crece cuando vamos sorteando obstáculos, cuando optamos por actuar correctamente, a la Luz de la Torá, en lugar de dejarnos guiar por la ceguera de nuestro corazón o de nuestro limitado entendimiento.
    Nos podemos denominar baal midat hatzedaká -poseedor de la conducta de la caridad o solidaridad-, cuando tenemos la ocasión de actuar como avaros, pero preferimos siempre ser generosos.
    Nos podemos denominar baal midat harajamim -poseedor de la conducta de la clemencia o la compasión-, cuando podemos actuar como violentos o ruines, pero preferimos actuar siempre con benevolencia.
    Nos podemos denominar baal midat haemuná -poseedor de la conducta de la creencia firme-, cuando dudamos y cuestionamos al Eterno, pero preferimos aceptar siempre Su perfecta Sabiduría.

    Volvamos al versículo que mencionamos al principio, por favor.
    Simbólicamente en este verso, Egipto representa todas las opresiones que recaen sobre nosotros como una esclavitud pesada (penurias, adicciones, agravios, etc.)
    3.
    Egipto es lo que nos limita nuestra estatura espiritual, por medio de estrechar nuestro plano material.
    Por tanto, Egipto es el polo opuesto a ser un baal midot tovot.
    Esto significa que trabajando sobre nuestra conducta llegamos a dominar a "Egipto", para finalmente librarnos de él.
    ¿De qué manera?
    Pues, como el Eterno nos dice en el versículo citado: Él nos libera de toda opresión de Egipto.

    Tengamos en cuenta algo fudamental.
    No podemos esperar que el Eterno obre milagros a cada rato, que libere a todos y cada uno de nosotros de todos nuestros problemas.
    Si Él nos ha brindado maneras (instrumentos u oportunidades) para resolver las cosas, no es lícito esperar a que acontezca un milagro.
    Por ejemplo, no es correcto quedarme en casa con los brazos cruzados esperando que me llueva maná del cielo.
    ¿Por qué no, si Él así alimentó a los israelitas en el desierto?
    Pues, no es correcto porque Él me dio capacidad para trabajar, hizo que el mundo funcione de tal manera que haya alimentos para sembrar, cosechar y procesar.
    Por lo tanto, Él no me alimentará milagrosamente habiendo otras opciones posibles que Él ya ha brindado.

    Entonces, esto quiere decir que el Eterno nos ha dado alguna herramienta poderosa como para vencer la angustia, la adicción, la penuria que pesa en el ánimo.
    ¿Cuál podrá ser esa herramienta?

    Maimónides nos enseña que para alcanzar a ser un baal midot tovot debemos seguir "los caminos del Eterno", de acuerdo al precepto en Devarim / Deuteronomio 28:94 y a lo expuesto en el Talmud (TB Shabbat 133b):

    "Así como el Eterno es compasivo, tú debes actuar compasivamente. Así como Él es descrito como misericordioso, tú debes actuar misericordiosamente. Así como Él es santo, tú debes actuar con santidad. Es en esta línea que los profetas Lo describen en términos de rasgos de carácter: lento para el enojo, abundante en bondades, recto, íntegro, poderoso, fuerte, etc.; para enseñarnos cuales son los rasgos positivos de conducta que la persona debe comportarse de acuerdo a ellos. De esta manera la persona se asemeja al Eterno, de acuerdo a nuestras humanas limitaciones."
    (Mishné Torá, Hiljot Deot 1:6; recomiendo leer todo el capítulo para más detalles).

    ¡Qué se entienda bien!
    No demostramos nuestro amor y servicio al Eterno con sentimientos o pensamientos fugaces, aunque sean excelentes y de extrema pureza, sino con acciones concretas que emulan los actos caritativos y de justicia del Eterno.

    ¡Qué se entienda bien!
    No nos libraremos de nuestras angustias y depresiones (de origen espiritual o reactivo) por medio del llanto, la desesperación o el solo clamor al Eterno. Es importante rezar, es valioso llorar cuando se está de duelo, pero eso debe ir acompañado por la conducta constructiva que Él nos demanda de cada situación.

    ¿Cómo sabemos que una conducta realmente es de emulación del Eterno y no un invento nuestro o de otra persona?
    Pues, hay dos métodos infalibles:

    1. estudiando correctamente la Torá, para conocer y reconocer lo que cuadra a su ambiente; y

    2. cumpliendo lo más acabadamente posible con los mandamientos que Él nos ha dado.

    Si hacemos así, nuestra esencia espiritual inalterable, nuestro Yo Auténtico, podrá emerger de detrás de todas las máscaras y obstáculos que le vamos poniendo encima. Acercaremos nuestra forma de ser, nuestro Yo Vivido, a lo que es nuestro Yo Auténtico, y de esa manera estaremos viviendo en verdad y no meramente pasando por el mundo5.
    Así pues, un baal midot tovot es alguien que está educando su conducta para que esté en armonía con su esencia espiritual: para que su Yo Vivido sea una dichosa representación del Yo Auténtico
    6.

    La persona que está abocada a perfeccionar sus midot, debe tener gran cautela con un aspecto negativo. Es común que en cierto momento pueda llegar a creer que si no siente algo "especial", algo así como un sentimiento de cercanía extraordinaria al Eterno o un estremecimiento de plenitud piadosa, entonces su vida es insignificante, o algo está haciendo mal.
    Es habitual escuchar, o pensar, comentarios como: "Si estoy haciendo está bondad, ¿cómo puede ser que no encuentre sentido profundo a mi vida? O, ¿cómo puede ser que no me agradezcan por mi entrega? O, ¿por qué no tengo una revelación de la divina Presencia?"
    Esta sensación de falta, es otra midá sobre la que hay que trabajar: la humildad
    7.

    Otro riesgo es el de querer ser tan mesurado que se termina siendo des-mesurado.
    Por una búsqueda del control, se llega al descontrol.
    Por un deseo de seguridad, se llega a la muerte en vida.
    Lo explicaré con las palabras de Maimónides:

    "No debe decir el hombre: ‘Puesto que la envidia y la ambición y la codicia son malas consejeras y arruinan al hombre, me apartaré al otro extremo y me abstendré de todo: no comeré carne ni tomaré vino, no tomaré mujer ni viviré en una casa confortable, no usaré lindos trajes sino una bolsa de arpillera; me mortificaré como los sacerdotes idólatras’.
    También esa es una conducta equivocada que de se debe imitar
    "

    (Mishné Torá, Hiljot Deot 3:1).

    Ahora bien, pongamos un ejemplo práctico, bastante frecuente por cierto, para ver las maneras de aprender a dominar la conducta.
    Si alguien lo insulta, ¿cuáles son las posibles reacciones?

    1. Devolver el insulto con un golpe o ataque físico.

    2. Devolver el insulto con otro insulto.

    3. Quedar resentido y/o marcado emocionalmente.

    4. Molestar a una tercera persona, que representa una menor amenaza, para descargar el malhumor con ella.

    5. Buscar alguna manera para vengarse del que ha insultado.

    6. Perjudicar socialmente al que ha insultado.

    7. Razonar acerca del acontecimiento y quedarse detenido en este razonamiento durante bastante tiempo. Y hasta llegar a creer que el insulto es cierto.

    8. Encontrar excusas para negar los sentimientos provocados por el insulto.

    9. Encontrar excusas para la conducta insolente del que ha insultado.

    10. Dejar pasar la insolencia por reconocer la futilidad de prestar atención a algo tan banal e inútil.

    11. Hacer lo que es justo y misericordioso: para sí mismo y para el prójimo.

    ¿Cuál de todas estas opciones es la que emula las acciones del Eterno?
    Dejo que usted brinde la respuesta…

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Cuídense y gocen de lo permitido para qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

    Haga clic aquí para saber cómo colaborar con nosotros… GRACIAS!


    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1 Advierta como la voz castellana "medida" parece derivar de la hebrea "midá". Es que como sabemos, el hebreo es la lengua originaria del mundo.

    2 Al respecto ver Rambam, introducción a la Mishná, párrafo "hine nitbarer".

    3- Egipto en hebreo es Mitzraim, que se asocia lingüísticamente con "Tzar", que es "angostura", "angustia", "opresión" o "estrechez".

    4- Precepto 611 en la lista del Jinuj.

    5 Recordemos que cuenta más distancia, más desfasaje entre el Yo Vivido y el Yo Auténtico, mayor sentimiento de depresión, de falta de sentido, de vacuidad.

    6- Creo que queda claro que hasta el último día uno debe trabajar por perfeccionar sus midot, aunque ya haya logrado la maestría en alguna, debe esforzarse en aquellas que no ha rectificado, o debe trabajar en mantener y fortalecer las que ya ha rectificado. En palabras de Hillel en la Mishná: "no creas en ti mismo hasta el día de tu muerte" (Avot 2:4).

    7- "Nadie puede cambiar su modo de vida de la noche a la mañana", Maimónides, Guía de los Descarriados 3:32.

  • Una sencilla pero básica enseñanza

    Te voy a pedir que mires y analices la foto que te presentaré a continuación y que te tomes tu tiempo para regalarnos las respuestas a las siguientes preguntas:

    1. ¿Qué es lo que ves?
    2. ¿Qué es lo que te parece que nos enseña esta imagen?
    3. ¿Cómo se relaciona contigo?
    4. ¿Qué podrías cambiar a partir de la moraleja de esta imagen?

    Déjanos tus respuestas y comentarios en la sección destinada a tal fin, aquí debajo.
    Muchas gracias por participar en la tarea de construcción de shalom.

  • Ayúdalo que te ayudarás

    Vivimos en una época de irreverencia.
    La modestia, el recato, el pudor parecen conceptos de un pasado anecdótico.
    El lenguaje soez, la obscenidad, la procacidad, están a la orden del día.
    Así mismo, el “desenmascarar”, el descubrir, el revelar lo que es secreto o privado, ya no nos extraña.
    La difusión de la intimidad, la falta de límites entre lo íntimo y lo público, es tan corriente.
    Sea en los medios masivos de comunicación, por la internet, en la calle, es lo más habitual.
    La farsa, la payasada, la burla, el chimento, es corriente.
    El desprecio hacia el diferente, el sometimiento de la mujer, la desfachatez, el elogio de los que hacen maldades, a nadie parece importunar.
    (Mientras escribo esto pienso en muchos sucesos y eventos, pero no deja de venir una y otra vez la “palabra” Tinelli, no sé si lo conocen, pero aquellos que lo tienen registrado pueden corroborar que en su programa y los derivados, no falta nada de lo mencionado. Otro ejemplo, quizás más difundido a nivel internacional son los “realities shows”, como Gran Hermano).
    Esto es grave, pero gravísimo es el odio y animadversión, la propaganda necia y asesina, la confusión y el caos de aquellos que atacan sin piedad (y sin aparente beneficio) al Estado de Israel en su dura lucha de auto defensa y de preservación ante las constantes agresiones de enemigos mucho más grandes y poderosos.
    (Si se comieron el cuento de los pobrecitos palestinitos siendo los buenitos, que como David luchan contra el monstruoso imperialista Goliat –Israel-, ¡es hora de que despierten!).

    En vez de buscar de forma deliberada oportunidades de amar a nuestro prójimo (como para el judío lo requiere nuestra sagrada Torá), muchos han reescrito esta regla de oro para que diga: "Ama a tu EGO como a ti mismo".
    El temor, la mediocridad, la esclavitud hacia el EGO nos deja en un estado de indefensión, casi como huérfanos espirituales.
    Amaneramos a nuestro Yo Auténtico, lo opacamos, lo negamos, lo encarcelamos, para hacer resaltar el Yo Vivido, lleno de contradicciones, de afanes, de debilidades, de sed de vida pero miedo a vivirla.

    La esclavitud al EGO promueve todo tipo de filosofías materialistas (e incluso algunas de apariencia idealistas –que rechazan el materialismo-, pero que hacen de su negación un motivo de existencia).
    Ya no hay cabida para el amor a uno mismo, mucho menos para el prójimo.
    Ahora el amor se suele sustituir por otro tipo de valores: riqueza, renombre, dominio, posesiones, en una palabra, poder.
    No resulta extraño que se actúe de manera solícita y afable con sus mecenas –los que donan toneladas de dólares para sus causas-, y no tan amables con el resto.

    Es la adoración al EGO lo que prevalece, en lugar de enviar un mensaje de amor inalterado y de respeto hacia el prójimo, cualquiera que sea su origen o creencias.

    Cuando vivimos como misioneros, tratando de convencer al otro de que se “convierta” a nuestras creencias, no lo hacemos por sincero amor al prójimo, sino por cuestiones mucho más penosas y turbias, tales como: inseguridad personal, falta de confianza e lo que uno cree o hace, deseos de escalar posiciones dentro del grupo al que se pertenece, anhelo de dominio sobre otros, necesidad de sentirse protegido por ser parte de un grupo numeroso y fuerte, carencia de empatía, etc..
    Tales son algunas de las motivaciones de TODOS los misioneros, incluso de los que erróneamente pretenden encaminar (al estilo misionero) a los judíos hacia un mayor compromiso con el judaísmo; como de los que quieren (al estilo misionero) liberar a los gentiles de las religiones.
    El estilo misionero, que no ama al prójimo ni lo respeta, sino que pasa como una topadora y se lleva lo que tenga por delante sin ningún aprecio.

    Muy diferente resulta el estilo correcto de predicar con el ejemplo y respetar al prójimo en sus tiempos y situaciones.
    En lugar de ver al prójimo como un pecador, como un necio, como un rebelde, como un perdido, mejor sería ver que dentro de su ser anida el alma pura dada por Dios.
    Por supuesto que los actos erróneos, las creencias corruptas, los deseos perversos van ocultando esa luz, van haciendo tenebrosa la existencia de la persona.
    Pero, allí dentro el alma permanece pura, a la espera de que todas las capas de contaminación sean borradas, para que el santo resplandor pueda volver a brillar y dar sentido trascendente a su vida entera.
    La TESHUVÁ, el arrepentimiento sincero e íntegro, es la herramienta para lograr esa limpieza de las máculas que encierran y oprimen la luz del alma.
    Pero, nadie puede ser forzado a la TESHUVÁ, sino que ésta ha de surgir y evidenciarse como una actitud voluntaria del individuo.
    Por tanto, hemos de reconocer la alma pura encarcelada de nuestro prójimo, así como encontrar los mecanismos para que sea impulsado voluntariamente por el camino de retorno a la senda del bien y la justicia.
    No lo lograremos con amenazas, ni manipulación, es decir, de ninguna manera al estilo de los misioneros.
    Ellos consiguen muchas cosas, sin dudas, pero ninguna de ellas siquiera se parece a la verdadera TESHUVÁ ni a la corrección y perfeccionamiento que la persona requiere para su ascensión espiritual.

    Te recomiendo entonces que veas a tu prójimo como un esclavo de su EGO, que mantiene a su alma ferozmente aprisionada bajo disfraces y penumbras.
    Te recomiendo que lo acompañes para que no sea forzado, pues no es por fuerza ni con astucia que se consigue la victoria espiritual.
    Te recomiendo que aprecies sus méritos, aunque sean muchos –a tu entender- sus deméritos.
    Como hace unos pocos años atrás procuré hacer con una de las hermanas de nuestro viejo amigo Chano, de Venezuela.
    Ella seguía siendo, católica creo, mientras que su hermano y otros familiares se habían decidido a adentrarse en el noajismo.
    Conversando amablemente con la señora, muy inteligente y simpática, le explique de los Siete Mandamientos y corroboramos que ella efectivamente vivía de acuerdo a ellos, en su gran mayoría. Yo le señalé que por ser fiel de una religión idolátrica, en realidad estaba fuera de la ruta del mapa trazado por Dios en dos de los mandamientos para los gentiles: no adorar otros dioses y no blasfemar.
    Pero, de hecho, ella estaba convencida sinceramente de que no era idólatra, de que no blasfemaba, de que no estaba pecando de servicio a dioses ajenos al Eterno.
    ¿Y saben qué?, yo le creía y le creo.
    Ella era sincera en su fe, no como esos corruptos “líderes”, pastores de toda denominación que se aprovechan de la religiosidad de la gente para hacer sus sucios negociados y principados.
    Ella con plena honestidad creía estar sirviendo al mismo Dios que Abraham, Isaac y Jacob, que Moisés y que David.
    Su buena fe y honestidad no quitaba que estaba en un error, pero demostraba que su alma estaba anhelando realmente al Eterno y no a otras cosas. Simplemente no sabía, no podía saber, no quería saber que su dios no es Dios.
    Tampoco maldecía a Dios conscientemente, pues sinceramente creía que hacer un mejunje entre Dios, Jesús, espíritus, santos, etc. era algo bueno y noble, una virtud espiritual (cuando en realidad es blasfemia).
    Lo importante es que ella fue tratada con respeto y dignidad, se sintió valorada en sus aciertos, en sus méritos y no fue condenada al infierno o la perdición por no estar al 100% sobre el mapa de la ruta.
    Se le dio su tiempo, su oportunidad para que completara en su vida con los Siete Colores del Arco Iris para los noájidas.
    No sé en qué andará la buena maestra ahora, ni el resto de su familia, de los otros amigos del Táchira. No lo sé, y este artículo no es una forma de indagarlo.
    Solamente espero que estén todos por la buena senda del noajismo puro, lejos de caer en travesuras espirituales ideadas por hábiles mercaderes que están a las puertas del templo.

    Tal como se hizo con esta señora, se puede hacer con noájidas y judíos, no actuando como misioneros, sino como agentes de la difusión de los valores eternos y del modo de vida acorde a cada uno.

    La base debe ser la humildad no la arrogancia.
    El amor al prójimo y no el amor al EGO.
    No hay duda de que toda persona, judía o gentil, consciente o inconscientemente, mantienen en vigencia una gran cantidad de mandamientos.
    Muchos viven de forma solidaria, respetuosa, justa, noble e incluso con sentido trascendente (aunque quizás no sepan de los mandamientos, ni los compartan, o no quieran darse cuenta de ellos).
    Cada una de las personas tiene su alma activa, solamente es necesario quitar las cáscaras, borrar los disfraces, enderezar los pasos, allanar los caminos para que lo que ya está en el interior de cada uno resplandezca con toda su belleza y santidad.

    La luz de Dios brilla a menudo en la cara de las personas alejadas de la senda de los preceptos, a veces hasta más que en la cara de los que se consideran “religiosos”.

    Que las personas entiendan que es posible volver al camino correcto, pues nunca se han ido completamente de él.
    Que todos sepan que no hay forma de desligarse de Dios, ni de apagar o aminorar la luz de sus almas.

    Salgamos de la moda de la irreverencia, de mezclar todo y que todo valga lo mismo.
    Comencemos la tarea de nuestro desarrollo integral.
    Hagamos que cada acto sea de construcción de Shalom.

    Mucho hemos escrito al respecto, te convido a que busques y leas aquí, en SERJUDIO.com y FULVIDA.com.
    Me agradaría mucho saber tus comentarios al respecto.

    Hasta luego.

  • Estas épocas navideñas…

    En estas épocas decembrinas nos vemos invadidos por villancicos, papanoeles, pesebres, cancioncitas varias, arbolitos, lucecitas, comiditas, promociones, propagandas, salutaciones, festejos, reuniones de compañeros de trabajo y amigos, programas de televisión, artículos en diarios y revistas, buenos deseos, compras y más compras y un etcétera largo y variado.

    Nosotros, como judíos o noájidas, no tenemos parte en estas festividades.
    No tenemos nada para celebrar, ni para festejar (de hecho, en la historia la “Nittel Nacht” es famosa por ser oscura y de terrible terror para los judíos de buena parte de Europa, pero no es el sentir y actuar actualmente de nuestros vecinos y hermanos cristianos en su inmensa mayoría).
    No debemos tampoco celebrar, pues pertenece a una creencia que no es la nuestra y que contraría fundamentos básicos de nuestra espiritualidad.

    La navidad es una celebración cristiana, tal como hoy en día se la conoce (no nos interesa ahondar ahora en orígenes probables del mito del nacimiento de Jesús, ni del uso del arbolito, ni etc., no es la finalidad de este texto).
    El “año nuevo”, si bien tiene una evidente conexión directa con el cristianismo, también es fácil reconocerle como inicio del año civil, sin otras implicancias.

    Así pues, podemos respetar a nuestro hermano y vecino cristiano que celebra, aunque no compartamos ni un milímetro su creencia en un hombre que no es otra cosa que eso: un hombre muy común y muy corriente, aunque le adornen con mil y un cuento fabuloso.
    Podemos ser amables con nuestro hermano y vecino cristiano, y desearle “Felicidades”, “Que tenga una feliz fiesta”, “Que la pase bonito en su celebración”, etc. (aunque no debemos decir “Feliz Navidad” o similar que implique reconocimiento del mito y su tremenda idolatría).

    La cuestión no radica en ser rudo con quien es amable y gentil (cortés, educado, atento, simpático), sino en ser igualmente amables y gentiles.
    No compartimos, ni deseamos hacerlo, su teología que consideramos ajena a nuestra esencia y santa Tradición (noájica y judía), pero no por ello dejamos de apreciar el alma pura que anida en el seno de toda persona.
    Sepamos que lo cortés con el prójimo (extraviado o no) no tiene porqué quitar lo leal a nuestra identidad y a Dios.

    Así pues, no actúes como fanático, pues quien está seguro de su identidad no precisa hacerlo.
    Toma ejemplo de mi pequeña hijita, de recién cumplidos seis años.
    Al salir del supermercado la cajera nos dijo: “Gracias por su compra, feliz navidad”.
    Nuestra hijita, bien rápida y segura le sonrió a la señora y le respondió: “Gracias, pero no festejamos la navidad. Que pase usted muy bien su fiesta”.
    El ánimo de la cajera no era ofender (no es lo que sentimos por su actitud, aunque otros sí hacen cosas aparentemente “bonitas” con la intención de molestar), por tanto estuvo impecable mi hija en agradecer el buen deseo de la señora. Estuvo brillante al admitir que nosotros tenemos una identidad diferente, un camino que no alterna con la navidad, pero que respetamos a la gente, aunque deploremos hasta el final las cuestiones que son erradas.

    Sé amable, es un buen consejo; pero que tus buenas intenciones no te lleven a resbalar.

    Así pues, amigos cristianos que acostumbran pasar por aquí, les deseo que pasen muy lindas fiestas, y deseo de todo corazón que el año que viene podamos juntos brindar en celebraciones y ocasiones que sean de luz y verdad para todas las personas, en plenitud de lealtad a nuestra herencias sagradas (noájica y judía).
    Y a mis amigos noájidas y judíos, les deseo que tengamos un excelente ánimo para construir Shalom siempre.

  • Protejamos nuestra vida

    Protejamos nuestra vida

    El espléndido salmista nos enseña:
    «Venid, oh hijos, escuchadme; el reverente respeto al Eterno os enseñaré: ¿Quién es el hombre que desea vida? ¿Quién anhela años para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal y haz el bien; busca la paz y síguela.» (Tehilim / Salmos 34:12-15)
    Dijo el Rabí Janán Bar Rabá:
    «Todo el mundo sabe qué una novia ingresa bajo el palio nupcial para casarse (y mantener relaciones íntimas), pero si alguien pervierte su habla para mencionarlo (a los actos íntimos), provoca que, aunque [la corte celestial] le haya decretado 70 años de bienestar, la buena sentencia se revierta y el decreto sea de mal para él.» (Shabat 33a)
    salmos david talmud noajida judio habla lashon haraSi cuidamos nuestra lengua, protegemos nuestro presente y nuestro porvenir. Mira con atención la primera cita y compárala con la segunda. En el texto del salmista se menciona a aquel que habla maldad, engaña, tuerce sus palabras para provocar el daño. En la frase talmúdica se refiere a una persona que usa su habla para la burla chabacana, para las obscenidades, para mencionar lo que es un acto lícito pero que debe permanecer bajo el manto de la modestia y del recato.
    Son copiosas las reglas al respecto del cuidado de la palabra, para aprender qué decir, cómo decir, a quién, etc. No haremos siquiera un pequeño resumen al respecto, pues otros ya lo han hecho mucho mejor. Simplemente queremos reiterar la idea, cuidemos nuestra vida, al no abusar de nuestra capacidad de hablar.
    Te recuerdo ahora cuatro pilares que sostienen la Comunicación Auténtica ((Si te interesa, usa el buscador integrado al sitio y encontrarás decenas de artículos al respecto de la «Comunicación Auténtica».)), por medio de la cual uno se preserva de detruirse a causa de sus dichos al tiempo que edifica una relación de mayor armonía con sus semejantes. Los pilares son:
    1. Sé sincero, pero ubicado en lo qué dirás.
    2. No des nada por sentado, es mejor preguntar que suponer.
    3. Respeta a tu interlocutor, aunque no aceptes ni compartas ni una letra de lo que te dice.
    4. No admitas que se te falta el respeto, ni siquiera un poquito.

    Protege tu vida, porque si no lo haces, ¿quién lo hará por ti?