Categoría: Ética

  • El perdón del Eterno

    El proceso de arrepentimiento tiene varias etapas, que hemos detallado en otros textos.
    En un resumen podemos decir que se compone de los siguientes pasos:

    1- Reconocer que se ha cometido un acto erróneo.
    2- Decidir que ese acto debe ser corregido, compensado, pagado y entonces hacer lo posible para equilibrar lo trastornado.
    3- Pedir sinceramente perdón a aquel a quien hemos dañado/ofendido con nuestro acto.
    4- Comprometerse a no cometer nuevamente un acto similar en situación parecida.

    Por su parte, aquel que debe perdonar tiene también un proceso a seguir:

    1- Reconocer que ha sido afectado en cierta medida por las acciones erróneas del prójimo.
    2- Brindar atención a la solicitud de perdón.
    3- Perdonar.
    4- Borrar el rencor y el resentimiento hacia la persona que pidió perdón por lo que ésta le ocasionó con ese acto.

    El que está pidiendo perdón, pues se ha arrepentido, también debe rogar perdón de parte del Eterno, sea que el acto haya sido en contra del prójimo, o sea que fuera por haber cometido un acto negativo en lo que respecta a la relación personal con el Eterno.
    Pedir perdón solamente al Eterno por algo que uno ha hecho en contra del prójimo, no es suficiente, ya que ante todo se debe rogar perdón de aquel que ha sido afectado.
    Además, la sinceridad y el compromiso por apartarse del error deben ser totales. No hay verdadero perdón para aquel que se arrepiente a medias, o con intención de volver a trasgredir de similar manera.

    El proceso de perdón por parte del Eterno sigue también un patrón:

    1- Atiende los ruegos de perdón.
    2- Limpiar el espíritu del arrepentido de las manchas ocasionadas por el acto incorrecto.
    3- Modificar la retribución que le correspondía al pecador a causa de su pecado.

    Tal como vemos en el siguiente pasaje:

    "El rey hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes: ‘¡Que hombres y animales no coman cosa alguna! ¡No se les dé alimento, ni beban agua!
    Cúbranse de ropas de duelo tanto hombres como animales. Invoquen a Elokim con fuerza, y vuélvase cada uno de su mal camino y de la violencia que hay en sus manos.
    ¿Quién sabe si Elokim desiste y cambia de parecer, y se aparta del furor de Su ira, y así no pereceremos?’

    Elokim vio lo que hicieron, que se volvieron de su mal camino, y desistió del mal que había determinado hacerles, y no lo hizo."
    (Ioná / Jonás 3:7-10)

    Los pecadores se arrepienten en verdad, cambian su modo negativo de actuar, reconocen su error, hacen lo que tienen a mano para enmendar el daño que ocasionaron. Se despojan de las falsas glorias del error y pecado.
    Es entonces cuando el Eterno los perdona, los libera de los castigos que ellos mismos se fabricaron, los liberá del mal para que tengan oportunidad de gozar del bien.

    Sin intermediarios.
    Sin fe.
    Sin parsimonias.
    Sin confesiones prefabricadas.
    Sin intercesores.
    Sin ceremonias.
    Sin pompa.
    Sin sangre ni sacrificios.
    Sin templos ni muertes.
    Solamente con un corazón sincero empeñado en retornar a la buena senda, aquella que está diseñada por la Torá.

    Tenlo presente y si reconoces que has vivido en algún error, emprende el camino del retorno ya que el Eterno es grande en misericordia, lento para la ira, ama a los que se arrepienten y limpia de pecados al que en verdad Lo busca.

  • Parashat Koraj 5767

    Parashat Koraj 5767

    Shabbat: Sivan 29, 5767; 16/6/07

     

     

    Un comentario de la Parashá Koraj (Bemidbar 16:1 – 18:32)
    *Enemigo interior* (más…)

  • Resp. 3667 – También los animales

    Resp. 3667 – También los animales

    Shalom Moré. No entiendo al rey de Ninve que ordenó ayudar a los animales también.
    Col hakavod
    Mario Goldberg
    Argentina

    (más…)

  • Resp. 3666 – El poder del rumor

    Resp. 3666 – El poder del rumor

    Shalom Moré. No comprendo el milagro que provocó a la gente de Ninve para aceptar inmediatamente las palabras del profeta Iona.
    Col hakavod
    Mario Goldberg
    Argentina

    (más…)

  • Parashat Shelaj Lejá 5767

    Parashat Shelaj Lejá 5767

    Shabbat: Sivan 22, 5767; 9/6/07

     

    Un comentario de la Parashá Shelaj Lejá (Bemidbar 13:1 – 15:41)
    *La paradoja del honor* (más…)

  • Resp. 3661 – Amonestación a los falsos sabios

    Resp. 3661 – Amonestación a los falsos sabios

    Estimado Prof. Yehuda Ribco. Quisiera consultarle nuevamente sobre ciertas temáticas que me preocupan, he encontrado en algunos foros cristianos, cierta desacreditación a los sabios de Israel para hacer valer la posibilidad de que hubo realmente un mesías. Me podría explicar por favor a que, o a quienes, cuando y porque, se refiere Jeremías en el capitulo 8? La pregunta es a que sabios se refiere Jeremias 8:8 ?
    Cual es la interpretación? La única interpretación.
    No creo que se refiera a todos los sabios, o si? A que sabios? de que momento? y porque motivos.
    Desde ya le estoy muy agradecido por su atención.
    Mario Vega
    México

    (más…)

  • Parashat  Behaalotejá 5767

    Parashat Behaalotejá 5767

    Shabbat: Sivan 15, 5767; 2/6/07

    Un comentario de la Parashá Behaalotejá (Bemidbar 8:1 – 12:16)
    *Camino de bendición*
    (más…)

  • Resp. 3650 – Compensar la ausencia

    Resp. 3650 – Compensar la ausencia

    Shalom, moré Ribco:

    Cuando un judío, por su tren de vida –llámese trabajo- no puede
    estar con la familia en celebraciones como el shabat o el iom kipur (son
    sólo ejemplos) ¿hace algo para “compensar” esa ausencia?

    Le agradezco su amable respuesta.
    Abraham Muñoz

    (más…)

  • Holocausto

    Comparar la Shoá, el Holocausto judío a manos de los nazis, con otros genocidios, con otras matanzas, con otros odios, con otras muertes, ¡es irracional!
    Desde ya denunció toda masacre de inocentes, sea quienes fueran, pues este texto no viene a "elogiar" la superioridad de la muerte de los seis millones de mártires judíos ni a menospreciar a los muertos inocentes de las naciones.
    Pero, puestos a analizar cabalmente los datos, no ha existido algo similar en ningún momento, en ningún lugar, ninguna nación ha sido llevada a la muerte de manera semejante a como los nazis y sus cobardes cómplices hicieron con los hijos e hijas de Israel.

    Es un hecho de que el malvado Hitler y sus secuaces criminales asesinaron y persiguieron a muchas personas, colectivos y grupos nacionales, pero ninguna de estos crímenes se acercó siquiera a lo que ejecutaron en contra de los judíos.
    Permítanme que les clarifique.
    Hubo cuatro grupos que fueron víctimas de la ferocidad de los nazis:

    1. Los que representaban alguna oposición ideológica con los fundamentos del nacionalsocialismo. Por este motivo fueron internados en campos de concentración, torturados, "reeducados" y ejecutados millares de comunistas, socialistas y otros enemigos intelectuales del nazismo.
      Este fue el camino que siguieron también aquellos "arios" que tuvieron divergencias con Hitler o con el aparato macabro de las SS y que fueron ingenuos como para hacer públicas sus opiniones.
    2. Los que eran una "impureza social", de acuerdo a la enfermiza visión nazi de la sociedad. En este grupo de víctimas se contaban los que padecían síndrome de Down, gitanos, homosexuales y cualquier otro que fuera considerado inferior o un obstáculo para alcanzar la pureza racial de la sociedad aria.
    3. Aquellos que representan un escollo práctico, material, para el avance del nacionalsocialismo.
    4. El cuarto grupo eran los judíos.
      Contra los judíos no había otro motivo más que el odio, irracional, de Hitler y sus oscuros seguidores.
      Un odio que se fermentó en el rechazo a Dios y Sus cosas y que se encaminó a destrozar y erradicar a la nación que Él escogió a perpetuidad para portar Su Luz.

      Un motivo secundario fue el usar al "judío" como el chivo expiatorio de la dura situación social y económica que se había vivido en Alemania en la época posterior a la Primera Guerra.
      Pero este motivo se desvanece casi cuando se lo compara con el enorme abismo del odio que Hitler y los suyos encarnaban en contra del judío y las cosas sagradas del Eterno.

      Contra el judío en general, no se podía decir que tuviera motivos ideológicos para oponerse al nacionalismo socialista de Hitler. Es cierto que muchos judíos eran socialistas en aquellas épocas y lugares, pero también es cierto que una inmensa mayoría eran ajenos a los avatares de la vida política. Se contentaban con vivir en paz con sus vecinos gentiles. Por tanto, no había una razón "política" para perseguir con tanta saña a los judíos, a no ser como dijimos el usarlo como "chivo expiatorio" para canalizar en su provecho las tensiones sociales.

      Los judíos en general eran personas muy bien insertadas en la Europa aria, previa a la Segunda Guerra. Eran ciudadanos responsables y correctos. Trabajadores, educados, dedicados al desarrollo de su sociedad y de sus familiar.
      No se podría argumentar que ellos representaban un peligro social, ni una fractura a la pureza social, pues los judíos germanos física y culturalmente estaban en sintonía con la sociedad general.
      Es un error creer que el desprecio de Hitler contra los judíos se basaba en alguna rareza física o de comportamiento de los judíos, puesto que el perfil del judío germano lo asimilaba muchísimo al común de los ciudadanos arios.
      Si bien la judería polaca o rusa, más tradicional, más "oriental" podría resultar disonante con la cultura germánica, de hecho esa judería "diferente" no tuvo relación con los países germanos hasta que Hitler no los conquistó en su descabellada guerra.
      Por si fuera poco, la asimilación y los matrimonios mixtos cundían con gran fuerza en aquellas épocas en los países germanos, por lo que ni siquiera se podría hablar de una diferencia "racial". Cuando de hecho sabemos que NO existe una raza judía, ni asomo de tal. Y cuando es un hecho que los judíos europeos difícilmente se pueden diferenciar por su morfología de sus vecinos gentiles.
      Así pues, no se concibe que sea la "pureza" racial o social el motivo para el feroz exterminio de los judíos.

      Los judíos no ejecutaron ninguna estrategia en contra de Hitler y el nazismo en sus primeros años. No representaban en absoluto un obstáculo para Hitler. Y de haber ocurrido que algún judío o grupo judío fuera un problema práctico para los fines del nazismo, eso tampoco es motivo razonable para el intenso odio que Hitler y sus perros del mal descargaron en contra de la nación de Dios.

    Hasta aquí un pequeño bosquejo que demuestra que la masacre planificada en contra de los judíos no tiene parangón con otras ejecutadas por el malvado Hitler.

    ¿Y por qué se diferencia con cualquier otra masacre?
    Porque Hitler destinó ingentes recursos materiales para eliminar a la nación judía.
    Estando en guerra, incluso cuando la iba perdiendo, su prioridad no era defender a su patria y sus ciudadanos o conquistar otras tierras, sino ejecutar perniciosa y detalladamente el plan de exterminio de la nación de Dios.
    No se dejaba nada a la suerte.
    El plan estaba meticulosamente diseñado y con rigor germano fue ejecutado.
    Nunca, ni antes ni después, se vio a un pueblo adiestrado para la guerra que con precisión de relojero seguía el plan siniestro, que de a poco fue eliminando la identidad personal judía y finalmente a los judíos.
    Mienten, confunden y provocan más dolor y muerte aquellos sucios antisemitas ofenden la memoria de los santos mártires judíos comparando el Holocausto con los sucesos que acontecieron en Israel, entre este Estado y el grupo de fanáticos radicales y asesinos terroristas que se hacen llamar palestinos. ¡No hay punto de comparación! ¡Ni siquiera uno!

    Con dolor recordamos estos días el genocidio armenio, el primero del siglo XX.
    Con temor comprobamos que las matanzas se suceden a diario a lo largo y ancho del mundo, particularmente causadas por los fundamentalistas islámicos y apoyados por los temerosos auspiciantes de su fanático terrorismo.
    Con pena asistimos al testimonio de guerras y destrucciones, matanzas y discriminaciones negativas.
    Rechazamos todas éstas, y rogamos al Eterno para que cese el mal y comience el reinado mesiánico con su Era de paz y armonía.
    Pero, con inmensa consternación vemos como los perversos se burlan de los mártires del Holocausto, vemos como se reduce la increíble maldad que se ejecutó, vemos como se minimiza esto y se lo compara incorrectamente con situaciones que nada tienen que ver.

    Sigamos haciendo nuestra parte para construir Shalom y no dejemos que las mentiras, las medias verdades, las confusiones, las ponzoñas y maldades sigan conmocionando nuestro mundo.

  • Tres ropajes del espíritu

    Recién publique un comentario sobre la parashá Emor.
    Quisiera añadir lo siguiente, que nos lleva por un rumbo diferente al que plantee anteriormente.

    Al respecto del fortalecimiento y embellecimiento de los tres vestidos del espíritu nos aconseja nuestra Tradición en diversas oportunidades.
    Pero considero que el pasaje que te cito a continuación es un fiel resumen que nos conduce por el camino de la bendición eterna. (más…)

  • Parashat Emor 5767

    Parashat Emor 5767

    Shabbat: Iyar 17, 5767; 5/5/07

     

     

    Un comentario de la Parashá Emor (Vaikrá 21:1 – 24:23)
    *Para vestir de Luz la vida*¡Bienvenido amigo querido!
    Te propongo que disfrutemos juntos de un breve estudio de Torá a partir de nuestra parashá semanal.
    Quiera el Eterno que nos sea de gran iluminación y edificación.

    En el jasidismo se indica que tres vestimentas emplea el espíritu para vincularse con el mundo (interno y/o externo): la acción física, la palabra y el pensamiento.

    Cada de una de estas vestimentas es necesaria e imprescindible, siempre y cuando sea ejercida con equilibrio y en armonía con la situación.

    Por ejemplo, cuando tenemos que martillar un clavo la palabra podría no ser el modo más eficiente, tampoco se vehiculiza el acto a través del pensamiento teórico. Es necesario el acto físico, concreto y acertado para alcanzar el objetivo.

    Pero, cuando tenemos alguna controversia con el prójimo, ciertamente que la acción no sería el primer canal que debiéramos implementar (el golpe o el rechazo), ni tampoco mantenernos en una posición «filosófica», ausente de cualquier intercambio concreto. Ciertamente que la palabra sería el vehículo preponderante, o también cualquiera de las modalidades para comunicarse auténticamente (que incluyen gestos y contactos físicos).

    Y cuando se nos plantea un asunto que requiere nuestra atención, no deberíamos reaccionar automáticamente con algún gesto, acción o palabra destemplada, tal como si nos presionaran un botón y respondiéramos inconscientemente. Es menester revestir nuestro espíritu con el pensamiento, de modo tal de penetrar (en la medida de nuestras posibilidades) en el asunto a colegir, para de esa manera hallar las opciones válidas, que nos habilite a cerrar ciertas puertas para abrir otras más saludables.

    Por tanto, es aconsejable que nos entrenemos para reconocer con qué vestimenta hemos de revestir nuestro espíritu en cada ocasión, y que nos eduquemos para que cada ropaje cumpla eficientemente su cometido.
    Como fácilmente puedes reconocer, estos vestidos del espíritu son manifestaciones de los famosos cinco planos que conforman al ser humano: físico, emocional, social, intelectual, espiritual.

    Plano físico
    Para lograr una vida de armonía e iluminación, es imprescindible nutrir, ejercitar y cuidar nuestro cuerpo. Debemos conocerlo y respetarlo. Descuidar el cuerpo, es provocar un desequilibrio en todo nuestro ser, incluso en el plano espiritual. Por tanto, no se lo debe mortificar innecesariamente, es imprescindible seguir dietas saludables, hacer gimnasia, consultar con el médico en caso de necesidad, abstenerse de drogas tóxicas y de cualquier exceso, etc.
    La persona que no conoce su cuerpo, sus necesidades, sus límites, sus potenciales está en grave riesgo de afectar su existencia. Por otra parte, aquel que hace de su cuerpo y del materialismo el eje de su existencia, realmente está laborando en vano, pues a los 120 ¿qué sobrevivirá de lo esencial del ser?

    Plano emocional
    También debemos estar conscientes de nuestras emociones, de nuestros miedos, de nuestros deseos, para que no seamos víctimas de las zonas oscuras de nuestra alma.
    Se supone que cuando nos vemos en el espejo nos reconocemos, sería excelente que igualmente aconteciera con nuestro «yo emocional», que tuviéramos la capacidad para reconocerlo y discernirlo, para no ser controlados por emociones y pensamientos escasamente elaborados (sentimientos). Cuando tenemos idea de quien somos, es difícil que seamos objeto de manipulaciones que provienen de nuestras emociones (miedos y deseos principalmente) o de otras personas.
    Cuando nos educamos para conocer nuestras midot, cualidades o características, y las encauzamos con sabiduría y discernimiento (siguiendo los dictados del plano espiritual y/o del intelectual), tenemos más chances de ser realmente libres en nuestras decisiones, de alcanzar mayores niveles de plenitud vital.
    Pero, si nos negamos a conocer nuestras midot, si miramos para otro lado, si nos engañamos, si disfrazamos nuestras emociones o las enterramos porque suponemos que no sobrevivirán, realmente estamos boicoteando nuestra vida. Cuanto más ciegos estamos al conocimiento de nuestro ser emocional, más esclavos somos de las pasiones, de los miedos, de los deseos, de lo irracional que yace en nuestro interior.

    Plano social
    Es menester que aprendamos las maneras correctas para interactuar con nuestro prójimo, que conozcamos las reglas de convivencia y las respetemos (en tanto no contradigan ninguna norma halájica).
    Por supuesto que estar al tanto de lo que acontece en nuestro medio social no implica ser esclavo de la moda o ser una oveja que sigue sumisamente las demandas sociales.
    ¡Todo lo contrario!
    Cuanto mejor sepamos lo que es correcto, tendremos más oportunidades de no confundirnos ni de perder el rumbo, seremos más personas y menos ovejas.
    Es común que la persona abandone su raciocinio y ejercicio de la libertad cuando se funde en la masa social. Inserto en la masa pareciera como que pierde su autonomía, sus deseos se ponen a disposición de los deseos de la masa o del líder; o en la masa se anima a vivir sus deseos más oscuros, cosa que no haría sin el paraguas del anonimato de la masa. Pareciera como si sus miedos personales se eclipsaran y se vigorizara por tanto la persona. Pero todo esto es un engaño, ya que no se es más «humano» por acatar los mandatos de la sociedad. Se deja la libertad en pos de la esclavitud a la masa, tal como en el nivel previo (emocional) se era un ciego esclavo de sus deseos personales.

    Plano intelectual
    Cuanto más estudiamos, de buenas fuentes, mejores herramientas están a nuestra disposición para ejercer un mayor dominio sobre nuestras vidas y nuestro entorno. Así mismo, la persona reflexiva, que nutre su intelecto adecuadamente, que cuenta con el recuerdo de experiencias de vida, es probablemente más diestro a la hora de encontrar o crear opciones, descartar y escoger entre los caminos que se le abren por delante.
    Por supuesto que los frutos del intelecto están sumamente arraigados en las emociones personales así como en los mandatos sociales, por tanto, no hay seguridad de que el resultado intelectual sea siempre el mejor, el más positivo, el más moral, el más correcto, el más exitoso.
    Por otra parte, existe un canal intelectual que se vincula directamente hacia el plano inmediatamente superior, el plano espiritual, que es el canal de la intuición, de la inspiración, de la creatividad.
    Por tanto, es necesario educarse para aprovechar esos rayos de iluminación intelectual que no suelen ser producto de la conciencia y la intelección, sino que parten de zonas inexploradas del propio ser trascendente.
    Entrenar el intelecto, por tanto, no solamente significa estudiar pesados libros, ni sentarse horas y horas a meditar, sino una notable conjunción de elementos: estudio, análisis, reflexión, experiencia, apertura, dinamismo, intuición, humildad, y por supuesto, un trabajo sobre las propias cualidades emocionales, para que el pensamiento sea lo más evolucionado posible, y por tanto sea una vestimenta idónea para el espíritu.

    Plano espiritual
    La nutrición espiritual proviene del estudio de la Torá (de aquello que estamos habilitados a estudiar) así como del cabal cumplimiento de los mandamientos que nos competen.
    Cuanto más Torá estudiemos, de fuentes genuinas; cuanto mejor apliquemos los preceptos, entonces estaremos provocando que tanto el pensamiento, como el habla como la acción reciban una orientación inmejorable.
    Por supuesto, y como ya hemos dicho en numerosas ocasiones, si existe algún desbalance en alguno de los planos, se registra un desequilibrio en todos los planos, de mayor o menor gravedad. Por consiguiente, una persona dedicada al estudio genuino de Torá, de buenas fuentes y con la correcta guía; que además vive de acuerdo al patrón de la halajá, pero que por ejemplo descuida su salud, entonces, está generando un estado de falta de armonía en uno de los planos, que tarde o temprano redundará incluso en una pérdida de Torá y carencia de mitzvot.

    Tomemos el ejemplo del joven judío dedicado a mejorar su vida por medio del estudio de Torá, que trata de cumplir de la mejor manera posible con los preceptos. Que además concurre a una Facultad para obtener su título académico. Que cree estar haciendo lo que está a su alcance para actuar como le corresponde. Pero, que padece un mínimo desorden neuroquímico, lo que le provoca una leve depresión. Por miedo a que lo crean loco, extraviado, ruin, pecador, etc. no quiere consultar con el psiquiatra. Se niega terminantemente, se ofende si se lo aconsejan, etc. Y a causa de su estado de salud, su cuerpo sufre, su ánimo está abatido, sus relaciones sociales son ínfimas o inexistentes, comienza a fracasar en los estudios, duda de Dios y de la Tradición de Israel.
    Cuando, de hecho, una pequeña dosis de medicamento oportunamente recetado le podría equilibrar su desbalance químico, mejorar su humor y confianza, acercar a las personas, confiar en su capacidad intelectual y como persona, y por lo tanto estar más capacitado para el estudio de Torá y el ejercicio de la libertad que se denomina mitzvot.

    En resumen, para llevar una vida de Luz, de crecimiento, es imprescindible estar consciente de nuestro ser en cada uno de los niveles de existencia. Tenemos que capacitarnos para encontrar nuestro reflejo, atrevernos a aceptarlo y ser esforzados para mejorarlo. En todos los planos.
    Porque, de lo contrario no tendremos verdadera libertad, estaremos confinados en nuestras prisiones, apartados de la senda del bien y de la bendición.

    No es un trabajo sencillo, por eso se nos ha dado toda una vida para llevarlo a cabo. Se nos brinda desde Arriba asistencia. Se nos ha dado la Torá con sus sabios para guiarnos.
    Por tanto, es hora de ponerse en camino…

    Ahora, ¿qué tiene que ver todo esto con la parashá?
    No te diré la respuesta a esta pregunta, solamente te citaré el primer párrafo de la parashá y te pido que seas tú el que encuentre el vínculo:

    «El Eterno dijo a Moshé [Moisés]: Habla a los sacerdotes, hijos de Aarón, y diles que no se contaminen a causa de algún difunto de su pueblo»
    (Vaikrá / Levítico 21:1)

     

    ¡Te deseo a ti y a los tuyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Qué sepamos construir shalom!

     

    Moré Yehuda Ribco

    Su apoyo constante nos permite seguir trabajando

    Otros comentarios de la parashá, resumen del texto, juegos y más información haciendo clic aquí.

  • Resp. 3625 – Trabajo

    Resp. 3625 – Trabajo

    shalom.
    quisiera saber si existe alguna preferencia en ashem, o que es lo aconsejable, si realizar agricultura o ganaderia.
    por lo leìdo de cain y abel, alguna enseñansa nos debe dejar.
    atte. esperando una respuesta.
    P/D:gracias por contribuir con tanta sabiduria a la comunidad.
    Martin Malaj

    (más…)